Capítulo 38: Preocupaciones
Sakura daba vueltas en la cama, no podía dormir. La historia que le contó su padre estaba en su cabeza, todo su sufrimiento, sus traumas, el no saber quién era, de dónde era, estuvo mucho tiempo confundido y cuando recobró parcialmente la memoria Sai estuvo a su lado haciéndole creer que era su hijo, que vivían juntos y que su hermana Sakura murió en el accidente.
Kizashi no tenía por qué desconfiar de él, era supuestamente su hijo y aunque no recordaba nada, Sai estuvo siempre con él sin saber que al volver a casa querría vengarse y lo utilizaría como un conejillo de indias.
–Sakura ¿Quieres comer algo?-. Mikoto le hablaba a través de la puerta de su cuarto.
–No tengo hambre, gracias-.
–Pero no has comido nada-.
Sakura lo pensó mejor, en realidad no había comido nada desde el almuerzo y ya eran casi las diez de la noche, si se quedaba así lo más probable es que se despertara en la madrugada con hambre así que se levantó y salió, Mikoto la esperaba con una sonrisa en el pasillo.
– ¿Te sientes bien?-.
–No, la verdad es que no-. Negó con su cabeza. –Me cuesta asimilarlo todo-.
–Necesitas tiempo, todo es muy complicado, no te apresures-.
–No entiendo por qué Sasuke me corrió de su casa. Me duele que lo haya hecho-. Hizo una mueca.
–Él no te corrió, lo que pasa es que…-. Mikoto guardó silencio y comenzó a caminar alejándose de Sakura antes de poder decir algo que no debía.
– ¿Por qué se queda callada?-. Pidió una respuesta pero no obtuvo nada. –Él dijo que me protegía pero ¿De qué? ¿De él mismo?-. Mikoto negó lentamente deteniéndose por unos momentos. Suspirando pesadamente, ella no podía dejar que Sakura creyera que su hijo…
–No, de Akari-.
– ¿De Akari?-. Frunció su ceño.
–Ella estuvo implicada en el asesinato de Minato y Sasuke teme por tu vida, no quiere que corras ningún peligro, por eso te envió a vivir conmigo-.
– ¡Pero él está allá! ¿Y si ella le hace algo?-. Abrió sus ojos sorprendida, era sorpresa tras sorpresa y eso le estaba haciendo daño.
–No te preocupes Sakura, Akari no lo tocará. No le haría jamás daño alguno, lo considera como a su propio hijo; ella nunca pudo tener hijos así que ella es madre que yo en cuanto a cuidarlos y a darles el amor de madre que yo desgraciadamente nunca pude darles como tal por mí trabajo-. Sakura bajo la mirada luego suspiró.
–Ojala que lo siga considerando su hijo porque si le pasa algo yo…-.
–Quédate tranquila, no le pasará nada-. Contestó no muy convencida.
–Yo sé que usted tampoco está demasiado tranquila con que Sasuke este…-.
–Tienes razón pero mientras no la arresten no podemos dejar que ella lo sepa, ella no tiene idea que nos enteramos de todo-.
– ¿Y cómo se enteraron?-. Mikoto suspiro, no quería hablar más.
–Es algo que no me corresponde decirte Sakura, además ya han sido muchas emociones por hoy-. La abrazó por los hombros. –Qué te parece si mejor vamos a comer y luego te vas a dormir como niña buena ¿sí?-. Sakura no contestó, quería respuestas pero entendía la situación así que no volvió a preguntar respecto al tema, tarde o temprano se enteraría. – ¿Qué pasa?-.
–Es que no quiero dormir sola-.
– ¿Quieres dormir conmigo?-. Sonrió amablemente Mikoto.
–No-. Sakura sonrió tímida. –Ya estoy algo grande para eso-.
–No digas eso, sería una buena idea que ambas nos acompañemos, en realidad yo tampoco estoy muy cómoda sabiendo que mi hijo esta con esa mujer-.
– ¿Y si lo llamo?-.
–Después de comer hablamos con él ¿te parece?-.
–Está bien-.
No tuvieron que esperar mucho para hablar con él ya que antes de que se sentaran a comer sonó el celular de Sakura.
–Sakura-. La voz de Sasuke hizo que sus ojos se cristalizarán, no pudo hablar. –Sakura ¿Estás bien?-.
–Sí, sí, estoy bien-. Contestó con la voz quebrada. – ¿Y tú?-.
–Yo sí estoy bien ¿Qué pasa, mi amor?-.
–Nada-. No pudo evitar el llanto.
–Sakura cálmate preciosa, mi amor ¿Qué pasa?-. Ella musito algo en voz baja, algo que a Sasuke le hizo querer verla. –Espérame, voy para allá-.
–No hace falta, sabes que a veces suelo ser muy tonta-.
–No digas eso, voy para allá-.
–No Sasuke, es tarde-.
– ¿Y eso qué importa?-. Ella guardo silencio unos instantes. – ¿Sakura?
–Sasuke, tengo miedo-. Susurró finalmente.
–Todo va a estar bien mi amor, todo. Ahí estás segura, no te preocupes-.
–No me entiendes, no tengo miedo por mí Sasuke, temo por ti-.
–No te preocupes por mí, no pasa nada-. Sonrió desde el otro lado de la línea intentando calmarla.
– Entonces te veo mañana-.
–No, ya te dije que voy para allá-.
–No, ya es tarde y no quiero que te pase nada. Por favor Sasuke, no vengas-. Le rogó.
–Está bien pequeña cuídate. Nos vemos mañana-. Sakura intentó sonreír a pesar de su estado de ánimo.
–Nos vemos. Sasuke…-. Esperó en silencio a que ella hablara y finalmente lo dijo. –Te amo-.
–Y yo te amo a ti, preciosa-. Contestó con una sonrisa. –Te veo mañana. Hasta pronto-.
–Hasta pronto-.
...
