Hola!

Debo agradecer a las personas que se dan el tiempo de leer este fanfic, por ustedes es que sigo escribiendo. Espero que les guste este capítulo, el final está cerca, así que espero que les convenza como se van desarrollando los eventos. No olviden los reviews! :3

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¡Viva Shamy!

Dos guardaespaldas estaban en el pasillo mientras que el príncipe seguía parado frente a todos, imponiendo su presencia.

-¿Puedo pasar?- preguntó Faisal

-No- Respondió rápidamente el físico teórico –Este es mi departamento, si no lo quiero aquí puedo…- Sheldon es interrumpido

-¿Me botará de su departamento acaso?- dijo Faisal

-Por supuesto que sí- Para Sheldon, la presencia del príncipe era casi un insulto

-No creo que sea conveniente, doctor Cooper. Más aún cuando su hermosa novia se encuentra presente- Faisal miró con una sonrisa a Amy

Penny empujó ligeramente a Amy con su brazo izquierdo –Saluda- susurró la rubia

Amy la miró con el ceño fruncido, luego se levantó y miró fijamente a Faisal –Buenos días, Faisal. Creo que Sheldon y tú necesitan privacidad-

El departamento se quedó en silencio por unos segundos, todos se miraban entre ellos…

-No se preocupen, estaremos en silencio- dijo Raj

-Sí, no notarán que estamos aquí- dijo de manera divertida el ingeniero

Uno de los guardias colocó su mano en el hombro de Raj, fuertemente como queriendo dar un golpe. Raj se asustó, volteó y lo miró con los ojos totalmente abiertos.

-Eh… Nosotros iremos… iremos a comprar algo- dijo Leonard

Raj sonrió nerviosamente y salió a paso rápido del departamento. Howard también hizo lo mismo evitando que el guardaespaldas se le acercara

–Vamos, Penny- continuó Leonard

-No, yo me quedo- contestó Penny mirando atenta a Faisal quien no dejaba de mirar a Amy

-Penny… vamos- repitió Leonard

-Creo que su amigo tiene razón, necesitamos…- Faisal es interrumpido

-¡Novio!... ella… es mi novia- dijo el físico experimental claramente nervioso

Faisal voltea y lo mira con las cejas levantadas, le sorprendió escuchar eso -¿En serio?-

-Sí- contestó Leonard

Faisal miró a Penny como preguntando si era cierto.

-Una larga historia…- dijo Penny como no sabiendo qué responder

-Ya veo- Faisal sonrió divertido

A Leonard no le gustó aquella sonrisa –Disculpe ¿A qué se refiere…?- el físico es interrumpido

-Vámos, Leonard. Regresemos rápido- dijo Penny levantándose rápidamente y llevando a su novio fuera del departamento. Cerró la puerta.

-¿Estás loco? No puedes enfrentarte a ese hombre, Leonard- dijo Penny

-No le hiba a enfrentar… solo quería demostrar mi lugar-

-¿De verdad?- dijo Howard mirando las caras de los guardaespaldas

-¿Saben? Mejor hay que irnos- dijo Leonard en voz baja

Howard y Raj se adelantaron bajando rápidamente las escaleras, Leonard los siguió mientras que Penny rodó los ojos. Si que se podía sentir protegido con esa clase de amigos que tenía.

-Doctor Cooper, he venido aquí con la intención de ayudarlo en su desición- dijo Faisal colocando sus manos detrás

-Discrepo totalmente. La desición ya la he tomado- respondió Sheldon cruzándose de brazos

-¿En serio? ¿Entonces qué desición tomó?-

Sheldon tomó aire para decir (y con mucho gusto) que rechazaría la oferta; sin embargo, Amy se adelantó a contestar por él: -Que acepta tu financiación- dijo ella

Sheldon la mira sorprendido –¡Amy!-

-Sheldon, ya lo hablamos anoche- dijo la neurocientífica

-Sí, pero la decisión es completamente mía. Yo no quiero aceptar la financiación- dijo molesto el físico

-He conseguido una reunión especial para ver el Gran Colosionador de Hadrones- dijo Faisal

Sheldon lo miró inmediatamente -…¿Qué?-

-He conseguido una reunión. Quiero que usted venga conmigo-

Sheldon abrió la boca, no podía creer lo que escuchaba –Yo... ¿Qué?-

-Ya lo he dicho, doctor Cooper. No creo que se demore en procesar una simple información-

Sheldon apretó los labios, ahora se sentía más confundido que antes.

-Faisal, si esto es una broma, es una muy mal gusto- dijo Amy mirando muy seria al príncipe

Faisal le sonrió soltando una casi inaudible y pequeña risa –No bromearía con algo tan importante. Amy, creí que me concías-

-Porque te conozco lo digo- respondió Amy

La sonrisa del príncipe desapareció inmediatamente –Esto son negocios, doctora Fowler. Yo no juego con los negocios-

Amy lo quedó mirando, algo en ella sabía que no debía confiar pero tampoco quería que Sheldon perdiera una oportunidad tan grande.

-Usted dijo que el día Martes sería el día en el que le daría mi respuesta- dijo Sheldon

-Bueno, estoy aquí. No veo…- Faisal es interrumpido

-Así que el día Martes le daré mi respuesta- sentenció el físico, miró serio al príncipe

-Vine aquí para la respuesta, doctor Cooper-

-Usted no avisó cambio alguno en nuestro acuerdo, por lo que su cambio de plan a último momento no tiene valor-

-¿Me está diciendo que mi presencia aquí no vale, doctor Cooper?- preguntó el príncipe claramente perdiendo la paciencia

-Sheldon…- dijo Amy en tono de advertencia

-Correcto. Este es mi departamento, mi lugar de trabajo en ocasiones y, sobre todo, este es mi país- Sheldon se acerca unos pasos y queda mirando fijamente a los ojos a Faisal, casi desafiante

-Como hombre con clase y conocimiento que es usted, debo suponer que mis afirmaciones cuentan con su agrado-

Amy empezó a inquietarse, Sheldon estaba a una sola palabra de ocasionar un serio problema con uno de los hombres más poderosos de Arabia Saudita.

-Le haré saber mi decisión el Martes en mi oficina. Ahora, le pediré amablemente que retirara su gentil presencia de mi hogar-

Faisal, por supuesto, estaba furioso, nadie podía atreverse a hablarle de esa manera… pero por otro lado, el lado desafiante de Sheldon le hacía cambiar de opinión acerca del físico. No parecía el cobarde e inmaduro que antes veía. Lo de insoportable seguía presente, pero la osadía de enfrentarlo de una manera diplomática hacía que ganara su respeto.

-Misma hora, doctor Cooper- dijo el príncipe, llevó su mirada a Amy –Buen día, doctora Fowler-

-Buen día, príncipe Faisal- contestó ella

Faisal dio media vuelta, abrió la puerta y salió del departamento. Tan rápido como había venido se había ido.

-Oh… Sheldon…- dijo la neurocientífica dejándose caer en el sillón -¿Por qué tienes que hacer más difícil?- dijo más para si misma

-Permíteme decirte, Amy. En ningún momento te pedí que hablaras por mí-

-No lo dijiste pero lo necesitabas-

-No necesitaba tu ayuda. Esa decisión es totalmente mía- Sheldon frunció el ceño, no le agradaba la actitud de su novia

-¿Y dejarte perder esa oportunidad?- Amy igualmente empezaba a enojarse

-Que pierda esa oportunidad no es asunto tuyo-

Amy abrió la boca sorprendida por la respuesta de Sheldon -¿No es problema mío?-

-Por supuesto que no. Es mi trabajo, mi carrera y mi decisión. No soy un niño que tenga que pedirte tus consejos para saber cómo decir que no quiero un mal intencionado financiamiento-

Amy se levanta enojada del sillón, Sheldon estaba siendo muy grosero -¿Qué no necesitas mis consejos? ¡¿Entonces porqué preguntaste mi opinión anoche?!-

-Porque no tenía clara tu situación. Ahora que la tengo sé exactamente qué decisión tomar. No necesito que hables por mí y decidiendo lo contrario-

-¡Si lo hice fue para que no cometas un error! Intento ayudarte…- Amy es interrumpida

-¡No es verdad! Tú lo que quieres es que acepte el financiamiento para que no sientas que eres un obstáculo en mi vida profesional. ¡Lo que quieres es evitarte un conflicto interno no ayudarme!- Sheldon había perdido la paciencia, sentía que Amy estaba yendo muy lejos

Amy lo quedó mirando –Estás equivocado, Sheldon- dijo ella casi sin saber qué responder

-Es muy probable que no, doctora Fowler. Si no quieres ser un obstáculo en mi vida profesional entonces no pretendas ser yo en decisiones tan importantes como esta- dicho esto, dio media vuelta y caminó directo a su habitación. Cerró la puerta fuertemente al entrar.

Amy sentía que Sheldon había sido bastante grosero con ello, pero debía admitir que lo que había dicho era verdad. Una de las cosas más temía era ser una especie de carga, un obstáculo que nadie quiere… tal como siempre se sintió desde la escuela. Sin tener la intención, estaba siendo egoísta y no dejaba tomar aquella decisión a Sheldon.

Era verdad que si no aceptaba perdería una gran oportunidad en su vida… pero si no era lo que él quería ¿quién era ella para obligarle lo contrario? Sheldon puede parecer un niño pero no lo es. Esa decisión era totalmente de él. E incluso podía estar segura que la decisión que estaba tomando era también pensando en ella.

La neurocientífica caminó a la habitación de su novio, debía disculparse.

Toc toc toc –Sheldon… ¿puedo pasar?-

Luego de unos segundos Sheldon abre la puerta –Lamento haberte hablado de esa manera- dijo el físico con su mirada baja

-No, tienes razón- Ella igualmente bajó la mirada –Fue egoísta de mi parte querer hacerte tomar una decisión que sólo me mantendría tranquila a mi-

Sheldon la mira –No, Amy. No lo fuiste-

-Sheldon…- levanta su mirada –Se que esta decisión es difícil para ti pero…- supiró antes de continuar –si no deseas aceptar el financiamiento lo entenderé y te prometo que no me sentiré mal y mucho culpable por tu decisión-

-¿En serio?- preguntó Sheldon… esa carita de niño volvía a él…

Amy asintió con la cabeza –Te lo prometo, ojitos azules-

-Ok- respondió él para luego sonreír y desviar su mirada, no pudo evitar sonrojarse un poco.

-¿Qué pasa, no me crees?- preguntó con una tierna sonrisa la neurocientífica

-No… es que…- Sheldon seguía sin mirarla –Me empieza a gustar ese apodo-

Amy sonríe ampliamente -¿En serio?- lo mira con ternura

El físico la mira a los ojos –Pero de todas maneras solo me lo dices a solas-

Amy ríe levemente de manera divertida –Está bien, ojitos azules-

Sheldon la queda mirando, una tierna sonrisa se dibujaba en su rostro y en su pecho se encendía ese calor que le provocaba ese los sentimientos que sentía por Amy. Entonces no pudo prohibirse algo que tanto le gustaba, un beso.

La tomó de la cintura e inclinó un poco más su cuerpo, el que ella fuera más pequeña que él hacía que el beso sea aún más perfecto. Es que hasta en eso Amy era perfecta para él. La neurocientífica subió sus brazos cruzándolos como un abrazo en el cuello de su novio, mientras que le acariciaba el cabello.

Aquel beso se hacía cada vez más perfecto que lo inevitable despertó en ellos. No necesitaron hablar, ni siquiera separarse. Sheldon empezó a retroceder trayendo consigo a Amy, hasta llegar a la cama. Amy bajó sus manos y empezó a subir las dos camisetas a la vez, claro, cortaron el beso pero no por mucho, una vez fuera la ropa volvieron a juntarse.

El físico, como imitando a su novia, empezó a abrir lentamente la chompa de su amada, para luego seguir con la blusa. Dejó el brasier para después, bajó sus manos y buscó el cierre de la falda. Dejó caer la prenda. Dejándose llevar cada vez más por el deseo, llevó sus manos a las caderas de Amy, acariciándolas en el camino, con sus dedos buscó el borde de la ropa interior para luego empezar a bajarla lentamente.

La mano de Amy lo detuvo rápidamente, ir más lento provocaría más. La neurocientífica llevó sus manos al cinturón de su novio y lo abrió, lo mismo hizo con el pantalón para luego dejarlos caer al piso. Ahora ambos estaban "igualmente" desnudos, por lo que meterse en las sábanas se convertía en una urgencia.

Amy corta el beso -Sheldon, tienes…- es interrumpida

-Están en mi cajón de ropa interior- respondió rápidamente el físico

-Bien- Amy caminó rápido, abrió el cajón indicado, sacó un preservativo y volvió a él

-¿Ya?- preguntó Sheldon

Amy bajó la mirada –Bueno… yo creo que ya-

-Está bien- Sheldon bajó su ropa interior

Amy asintió con la cabeza –Y no necesitaste la Teoría del Big Bang- comentó divertida

Sheldon sonrió –Soy un genio, Amy. Aprendo rápido- contestó el físico para luego dar esa risa tan suya

Amy abre la envoltura, ahora solo quedaba… "-¿Sheldon? ¿Amy?-" la voz de Penny se escuchó en la sala

-¡Penny! ¡Es Penny!- dijo alarmado el físico teórico. Rápido pero torpe, se subió su ropa interior

Amy cerró la puerta inmediatamente.

-¿Chicos?- dijo Penny al escuchar la puerta cerrarse fuertemente

-Están en la habitación de Sheldon- dijo Leonard

-Uy, reconciliación- comentó divertido Howard

-No seas estúpido, Howard. No hay reconciliación sin velas ni música romántica-

-No hay necesidad de eso para una reconciliación- dijo Bernadette con una sonrisa en el rostro

Howard frunció el ceño y miró a su esposa –Nosotros nunca hemos tenido una reconciliación sin ambiente romántico-

La sonrisa de Bernadette desapareció lentamente –Solo digo que no es necesario…-

Howard la quedó mirando, no entendía bien la respuesta de la pequeña rubia. Bernadette no supo que más decir, nerviosa se acercó a Penny –Vamos a verlos- dijo ella tomando del brazo a su amiga

Amy abrochaba su chompa, Sheldon acomodaba su cinturón. En mala hora habían decidido tener un encuentro amoroso.

-Te dije que Penny era la persona con menos modales en la humanidad- reprochó molesto Sheldon

-¡No digas eso!- contestó Amy en voz baja –Además ella no sabía que estábamos a la mitad de esto y baja la voz-

-Hasta inconscientemente es le falta educación- dijo más para si mismo

Amy lo miró molesta por el comentario, estuvo a punto de contestarle pero el llamado a la puerta de asustó.

Toc toc toc -¿Chicos están ahí?- se escuchó la voz de Bernadette

-¿Estás listo?- preguntó Amy

Sheldon asintió con la cabeza, se había sentado al borde de la cama.

-Chicas- dijo Amy al abrir la puerta

-Hola, Amy… ¿interrumpimos algo?- preguntó Bernadette

Sheldon rodó los ojos y negó con la cabeza.

-Estábamos preocupados por ustedes- dijo Penny

-Pues, la verdad estábamos hablando. Este tema nos tiene un poco preocupados- respondió tranquilamente la neurocientífica

-Oh, ok. Entonces los dejamos solos- dijo la aspirante a actriz

A Sheldon le gustó esa idea –Eso sería realmente conveniente-

-Bueno, saldremos de compras, te podemos llamar luego- dijo Bernadette mostrando una gentil sonrisa

-¿Irán de compras?- preguntó Amy

-Sí- contestaron en coro Penny y Bernadette

-Que pena, señoritas. Su oferta no es tan atractiva como el hablar de un tema importante conmigo ¿verdad, Amy?- Sheldon mandó una mirada cómplice a su novia

Amy miró a su novio, luego a sus amigas… la idea de salir de compras le parecía bastante atractiva –Bueno… tu decisión ya es clara ¿verdad?-

-Así es- contestó Sheldon

-Y tú quieres hablar de eso de todas maneras ¿verdad?-

-Así es-

-Entonces hablar de algo obvio sería realmente perder el tiempo ¿verdad?-

-Así es… ¿Qué? ¡no!- dijo Sheldon al darse cuenta de lo que insinuaba Amy

-Muy bien. Te veo más tarde, Sheldon- dicho esto, Amy salió de la habitación a paso rápido

-¡Amy! ¡Todavía hay algo importante que hacer¡ ¡Amy!- el físico no podía creer que Amy lo dejara de esa manera

-No te preocupes, Sheldon. Tiene toda la noche para terminar eso… importante- dijo Penny muy divertida, resaltando la última palabra

-Recuerda, Sheldon. La noche es joven- dijo Bernadette entre risas

-Sí, así que calma tu pequeño amiguito. Desde allá nos saluda-

Bernadette dio una pequeña risa. Ambas sabían que era una broma de mal gusto pero molestar a Sheldon era realmente muy divertido.

Sheldon cruzó las piernas rápidamente, apretó los labiosm molesto por los comentarios de sus amigas. Definitivamente Penny era una mala influencia.

Era Martes en la mañana, Sheldon estaba sentado en su oficina escribiendo un reporte de sus últimos avances. Nervioso no estaba, pero si preocupado. Su decisión era absolutamente negativa, no aceptaría aquella financiación. Buena oportunidad o no, sentía que tomaba una buena decisión aunque en teoría era lo contrario. Dejó de escribir, se dio cuenta que había estado escribiendo cosas sin sentido, repitiendo prácticamente lo mismo en casi todo un párrafo.

-Oh…- dijo con molestia, se recostó en el respaldar de su silla –Esto no está funcionando- murmuró. Se cruzó de brazos y miró atento la pantalla de su portátil… su mente divagar

"-Ese hombre es un verdadero engorro en mi vida. No puedo creer que yo, un ser humano superior tenga que pasar por ridículos problemas como este. Todo es culpa de Amy, esa mujer me ha traído problemas ¡¿Acaso no puede ser menos encantadora?! Ahora tengo que cuidarla. Es mi mujer, no puede andar por ahí con un hombre tras de ella. Es irresponsable con ella misma.-" Sheldon negó con la cabeza desaprobando la actitud de su novia "-Una vez que llegue Faisal terminaré con este problema y vigilaré que no se meta más en la vida de Amy. Nunca creí que las mujeres fueran a ser increíblemente problemáticas…-"

Debido al prolongado tiempo que dejó la máquina sin movimiento alguno, los protectores de pantalla aparecieron, por supuesto, la fotografía de Amy apareció ante sus ojos. Una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro.

"-Sí. Eres problemática, irresponsable e insoportable, pequeño trozo de lana-" un profundo suspiro vino de lo más profundo "-Esa estúpida ingenuidad me enamora más, tu mirada, tu sonrisa, ese cuidado que tienes conmigo. Tu paciencia por tratar de entenderme, tus besos, tus caricias…-" No pudo evitar recordar la última vez que pasaron la noche juntos, que para ser más específicos hace apenas dos noches "-Tu suave piel, el olor de tu cabello, la manera en que me besas, como te mueves, tu respiración y esos jadeos…-" Sheldon se detiene de repente… estaba pensando más de lo debido "-Un minuto ¿pero qué estoy diciendo?-" pensó alarmado.

-¡Esto es inaceptable! No puedo estar pensando eso en el trabajo ¡Todo es su culpa!- dijo molesto

Sacó el celular de su bolsillo y llamó, Amy estaba yendo muy lejos e incluso en su mente.

-Hey, boyfriend- contestó amablemente la neurocientífica

-Nada que de eso Amy Farrah Fowler. Estas pasando el límite. No puedo estar pensando de manera tan inapropiada en el trabajo- contestó molesto

Amy frunció el ceño extrañada –Ok…-

-Estoy trabajando, preocupado por mi investigación y de repente apareces y empiezas a seducirme con recuerdos que utilizo cuando estamos a solas-

Amy levantó una ceja -¿Utilizas?-

-No me interrumpas, déjame terminar-

-Oh, ok, ok-

Necesito mi mente totalmente concentrada, Amy ¿Acaso yo me aparezco en tu mente mientras abres un cerebro o miras por el microscopio? ¿Eh?-

-No…- Amy lo escuchaba pacientemente. Es Sheldon es Sheldon…

-¡Ah, pues! Entonces tienes que estar a mano conmigo y dejarme trabajar. Tenemos todo el tiempo disponible luego del trabajo para poder estar juntos-

-Está bien, Sheldon-

-Que esta conversación sea la última ¿quedó claro?-

Amy rodó los ojos –Sheldon, yo no tengo la culpa de que pienses en mi-

Sheldon abrió la boca ofendido –No puedo creer que domines tanto la hipocresía, Amy Farrah Fowler-

Amy quedó en silencio por unos segundos, esa conversación era ridícula, suspiró con molestia –Muy bien, Sheldon. La próxima vez que me meta en tus pensamiento no me quitaré la ropa, ni te hablaré sobre la Teoría de Cuerdas ¿de acuerdo?-

Sheldon se quedó en silencio -¿Qué?...- demasiado tarde para su mente

-Sheldon, debo trabajar. Tengo que terminar esto en tres horas. Si no quieres pensar en mi mantén tu mente ocupada-

-Mi mente siempre está ocupada-

-Sí, pero que no esté ocupada recordando lo que hicimos la última noche juntos-

No podía mentir, debía admitir que su mente varias veces al día recordaba vivas imágenes de sus apasionantes noches con Amy. No era por morbosidad, por supuesto, solo que lo que vivía eran experiencias tan maravillosas y placenteras que recordarlas no era fáciles de evitar.

El físico se sonrojó casi de inmediato –Muy bien- contestó con un tono de voz enojada –Creo que nuestra conversación llegó a un punto crítico-

-También lo creo- sentenció seria la neurocientífica

-¡Pues bien!...-

-Ok, te veo en el almuerzo- Amy estuvo a punto de colgar

-¡Espera! ¡Amy!-

Amy rodó los ojos -…¿Qué?-

-¿Estás enojada?-

-No. Adiós, Sheldon-

-¡No, espera!-

-¡Debo trabajar, Sheldon!-

-Te amo-

Amy sintió un pequeño enojo por dentro, sabía que ese "te amo" era sólo para evitar una discusión luego. Estuvo a punto de contestar pero Sheldon se adelantó.

-Y no lo digo por evitar que discutamos. Realmente te amo-

La neurocientífica sintió un calor en su pecho al escuchar esas palabras, sonrió tiernamente –Está bien, Sheldon. No te preocupes, nos vemos en la hora de almuerzo-

-De acuerdo- contestó contento el físico

-Suerte con Faisal, ojitos azules-

-No necesito suerte, Amy. Eso no existe-

-Eso fue solo… olvídalo. También te amo- Amy colgó

Sheldon frunció el ceño, la suerte no existía pero lo que si era realidad era su situación. Guardó el celular y respiró hondo, faltaba casi quince minutos para llegada, si es que el príncipe era tan puntual como lo era él. Movió el puntero en la portátil para seguir escribiendo. El último párrafo estaba terriblemente redactado –Es culpa de Amy- dijo más para sí mismo.

-Buenos días, doctor Cooper- se escuchó

Sheldon levantó la mirada, era Faisal… más temprano de lo acordado. Como era de costumbre, dos hombres lo acompañaban, su vestimenta típica de su país y por supuesto, esa presencia que se hacía sentir en todo el lugar.

-Son exactamente…- el físico mira su reloj –trece minutos antes de lo acordado, príncipe Faisal-

-El tiempo, doctor Cooper, es lo que menos me importa en estos momentos- el príncipe da unos pasos hasta llegar frente al escritorio de Sheldon, sus guardaespaldas se quedaron en la puerta –No fue de mi total agrado la manera en que fui tratado en su departamento. Espero que estar en su oficina provoque que tenga un mejor trato hacia mi persona-

-Está en lo correcto. Puede tomar asiento- dijo Sheldon cerrando su portátil, para luego cruzarse de brazos y recostarse en el respaldar de la silla

-¿Cuál es la decisión que tomó, doctor Cooper?- Faisal miró atento al físico

-Debo suponer que como hombre de negocios, su tiempo vale mucho, así que seré breve y conciso: No aceptaré su financiamiento ni ninguna clase de apoyo o colaboración que venga, para ser más específicos, de su dinero. Lamento haberle hecho perder su tiempo pero la decisión lo había dejado en mi total manejo y mi respuesta es simplemente negativa-

Faisal quedó en silencio por unos largos segundos, como si reflexionara sobre lo que acababa de escuchar, una casi imperceptible sonrisa se dibujó en su rostro –De acuerdo, es su decisión- dijo con tranquilidad

Sheldon se sorprendió un poco por la actitud tan relajada del príncipe… -¿En serio?-

Faisal asintió con la cabeza –No puedo obligarlo, así le ofrezca mucho dinero ¿No es así?-

-Correcto- respondió el físico, seguía muy extrañado

-Bueno, pero debe saber, doctor Cooper- el príncipe se levanta de su silla, coloca sus brazos detrás y empieza a caminar lentamente observando cada rincón de la oficina –Que como todo príncipe tiene fama de, por decirlo así, caprichoso. Yo no tengo porqué avergonzarme de que efectivamente lo soy-

Sheldon frunció el ceño ¿Por qué le tendría que decir cosas como esa? Levantó las cejas y se encogió en hombros –Bueno, no me sorprende- contestó

Faisal, quien observaba las fórmulas escritas en la pizarra acrílica, caminó lentamente hasta colocarse al lado de Sheldon, mirando a través de las persianas de la ventana.

-Entonces tampoco se sorprendería si le digo que siempre consigo lo que quiero ¿verdad?-

Sheldon volvió a encogerse en hombros –Correcto-

-Muy bien. Pues, en estos momentos tengo dos caprichos que, sin duda, lograré obtener, doctor Cooper- Faisal caminó nuevamente hasta llegar a la puerta, se quedó observando el pequeño cuadro: "SHELDON COOPER, PhD TEORÍA DE PARTÍCULAS" –Y lamentablemente usted, al decidir erróneamente ha quedado fuera de uno de aquellos caprichos- dijo el príncipe aún con los ojos en aquel cuadro

Sheldon se quedó en silencio por unos segundos… entonces lo entendió, bajó sus brazos y se sentó recto, una alarma se había encendido en su interior -¿Fuera?- preguntó con malicia el físico

Faisal asintió con la cabeza –Fuera, doctor Cooper- el príncipe voltea y mira a Sheldon atentamente –Obtendré esta oficina y haré cambios en ella. Obtendré su trabajo y por supuesto, su investigación-

Sheldon se levanta de su silla, tenía los ojos abiertos casi completamente –No puede- dijo sintiendo un nudo en la garganta, dentro de él claro que sabía que Faisal podía hacerlo, y mucho más todavía

-Claro que puedo, doctor Cooper. El dinero que proporcionaré a esta universidad es tal que su presencia será completamente irrelevante- Faisal sonrío ampliamente

-¡Imposible! Yo soy una de las mentes más brillantes de esta universidad, soy el responsable de los avances de esta investigación y el…- Sheldon es interrumpido

-¡Avances que en muchos años es realmente poco!- Faisal parecía divertirse con la conversación –He consultado con expertos sobre su investigación y déjeme decirle que me ha decepcionado. Su inteligencia no parece tan especial como presume-

-¡Mi mente es mucho más valiosa que el vacío dinero que puede dar a esta universidad! Me preferirán a mí que a su dinero- Sheldon apretó los labios, se sentía insultado por alguien a quien consideraba tan inferior a él

-Veo que su autoestima es bastante alta. Es una lástima que le juegue en su contra esta vez, doctor Cooper. Tendré su investigación y la volveré a comenzar, nada de esos avances que usted dice me servirán… no puedo creer que con resultados así lo estén manteniendo aquí- Faisal se acercó lentamente a Sheldon, una tranquila y perturbadora sonrisa se veía en su rostro

Sheldon sentía su enojo incrementarse –Si es tan malo como dice ¿por qué me insistía tanto en financiarla?-

-Dos simples razones: Porque sabía que no aceptaría y porque… ¿cómo decirlo?... capricho-

Sheldon puso su mano izquierda en el escritorio dando un fuerte golpe en el, levantó su mano derecha señalando casi amenazante al príncipe, sus tic en el ojo empezaron a notarse –Se está metiendo con lo que amo, no dejaré que ponga esta investigación en mi contra-

-¿Lo que ama, doctor Cooper?- La sonrisa de Faisal desapareció –Mi segundo capricho también incluye lo que MÁS ama- dijo el príncipe resaltando la penúltima palabra

Sheldon se quedó en silencio… ¿hablaba de Amy?... Sheldon sintió como su miedo, su frustración e impotencia se iba incrementando segundo a segundo.

-Doy por terminada esta reunión. Tendrá noticias de mi muy pronto. Buen día, doctor Cooper- dicho esto el príncipe dio media vuelta y salio del departamento seguido de sus guardaespaldas

Sheldon se quedó parado, su corazón latía rápido. Nunca había sentido tanta frustración… ¿no podía hacer nada contra aquella injusticia? Se sentó, respiró hondo y cerró los ojos, el Kolinahr lo tenía que ayudar. –Esto no puede estar pasando, no puede quitarme mi vida- inmediatamente abrió los ojos -No puede quitarme a Amy- dijo más para si mismo.