CAPITULO 37
-Edward te necesitamos ahora-dijo Carlisle sacándome de mi aturdimiento.
Me acerque hacía ella mientras veía como Rosalie y Alice intentaban sujetarla como podía, pude ver como el periódico que horas antes había dado a Rosalie estaba hecho una bola en el suelo y Bella se desacia entre lagrimas y gritos llamándome.
-Bella-la llame pero ella parecía no escucharme, me intente acercar a ella pero sus gritos fueron más fuerte y sus espasmos mayores, solo pude hacer lo que me pareció mejor, me quite las gafas, la peluca y las lentillas y apartando de un empujón a Rosalie y a Alice la abrace con todas mis fuerzas mientras intentaba que escuchara mi voz-ya esta mi amor estoy contigo-ella volvió a luchar contra mi pero yo afiance mas mi agarre-estoy aquí mi amor mírame-la agarre de su carita y la gire para que me mirara, ella siguió con su lucha-MÍRAME-la grite fue cuando pude ver sus ojos intentaban enfocarme a mi mientras su cuerpo seguía con espasmos gracias a los sollozos, pero no desvió su mirada de mi-estoy aquí y he venido a por ti.
-Ed...Edward-dijo mientras seguía llorando.
-Si mi amor estoy aquí y he venido a por ti-dije mientras sonreía, en ese momento sus ojos se pusieron en blanco y su cuerpo empezó a temblar mas fuerte-CARLISLE-grite.
-Esta teniendo un ataque-dijo-Alice pasame el maletín, Edward sujétala fuerte intenta que no se trague la lengua.
En solo un segundo Carlisle tenía preparado una jeringuilla la cual suministro a Bella y sus espasmos empezaron a remitir, su cuerpo poco a poco perdía fuerza hasta quedar completamente desmadejada como una muñeca rota en mis brazos.
-Dios mio Bella que te han hecho-dije mientras le acariciaba su carita la cual estaba arañada por su ataque, fue cuando sentí que una lagrima recorría mi mejilla, con toda mi furia hacía los que le habían hecho cogí a Bella en mis brazos y me decidí a salir de allí llevándome a cualquiera que se pusiera en mi camino.
-Edward ¿que vas hacer?-dijo Rosalie poniéndose delante mía tapándome la salida.
-Quítate de delante si no quieres que pase por encima de ti-dije entre dientes.
-No puedes salir como cualquier cosa con ella en brazos, antes de que abandonaras el hospital estaríais muertos-dijo ella-seguramente los guardaespaldas de la puerta ya están nerviosos si han escuchado los gritos de Bella.
-Que te quites, no quiero hacerte daño, pero lo haré si no me dejas paso-mi paciencia se empezaba agotar, sobre todo viendo a mi pequeña en el estado que estaba.
-Edward amigo, ella tiene razón, piensa con la mente fría, necesitamos salir vivos y sabes que Billy tiene muchos hombres por aquí, de acuerdo que podrías cargarte a esos dos de ahí fuera pero no sabemos con cuantos hombres cuenta, seguramente no son los únicos los dos hombres que están ahí fuera puede haber hasta cincuenta, ¿crees que podrás todos?-Carlisle intento razonar conmigo pero yo solo podía ver a mi mujer con los ojos vacíos como la había encontrado gritando con dolor por pensar que había muerto.
-No me importa pasar por encima de ti también Carlisle pero necesito sacar a Bella de aquí ya-dije dando un paso hacía delante.
-Y lo haremos solo dame unos segundos para pensar en como hacerlo sin llamar mucho la atención-se los di, pero al parecer no tenía ningún plan al verlo mirar de manera nerviosa a Alice, pero mis nervios empezó a enfriarse y vi la solución perfecta para salir de aquí sin ser vistos.
-Rosalie, ¿podrías ir al cuarto de baño que ahí al final del pasillo?-pregunte.
-Creo que si ¿Por que?-pregunto ella.
-Por que he dejado una sorpresita en él, en cuanto la veas grita muy fuerte y llama la atención de los guardaespaldas nosotros aprovecharemos para salir, toma esta llave, es la que abre la puerta de los baños- después de darle la llave que le había robado al de mantenimiento, volví a tumbar a Bella en la camilla y con todo el dolor de mi alma la cruce sus brazos y la tape totalmente con la sabana-Carlisle tu paciente acaba de morir-dije sin dejar de mirar a Bella tapada con la sabana.
Él con un movimiento de cabeza me confirmo que se había enterado de mi plan y vimos como Rosalie salia de la habitación alegando que iba al cuarto de baño cerrando la puerta para que los gorilas no pudieran ver nada de lo que pasaba dentro de la habitación, no tardo ni dos minutos en oírse su grito, una sonrisa apareció en mi cara al imaginarme en el estado que encontrarían al estúpido chucho.
-Hora de irnos, se han marchado-dijo Alice asomándose por la puerta. Empuje la camilla donde iba mi mujer y Carlisle fue administración para remitir su supuesto fallecimiento a la vez que despistaba a las enfermeras que guardaban la planta, gracias a que él se había adelantado no tardamos mucho en bajar por el ascensor hasta el sótano donde supuestamente estaba la morgue.
-¿Que traéis?-dijo un chico moreno que supuestamente llevaba esa zona, salio de detrás de su mesa y se acerco a la camilla con intención de mirar lo que había debajo de la sabana.
-Una chica que acaba de morir de la planta cuatro-dijo Alice, al verlo despistado mirando los registros, yo me acerque por detrás de él y cuando vi que empezaba a levantar la sabana con la culata de mi pistola le di justo en la nuca haciéndole perder la conciencia.
-Creo que dormirá un rato-dije yo levantando la sabana donde estaba Bella y levantándola en mis brazos-llama a Emmett que nos recoja en la parte posterior en la salida de la morgue.-Vi como Alice cogía su móvil y hacia la llamada, Carlisle no tardo mucho en reunirse con nosotros.
-Debemos marcharnos ya, no veas tu el revuelo que ahí allí arriba, después de encontrar a Jacob han descubierto la supuesta fuga de Bella y la están buscando por todo el hospital, no tardaran en averiguar que la hemos bajado aquí-dijo él quitándose su peluca, no tardamos mucho en escuchar el pito de la furgoneta con lo que nos pusimos en movimiento para salir de allí.
-Veo que ha salido todo bien-dijo Emmett una vez que ingresamos en la furgoneta mientras se giraba para ver como entrabamos en ella.
-Creo que tendrás que venir a buscar a tu novia mas tarde, arranca directos al aeropuerto-dije yo cerrando la puerta lateral de la furgoneta después de depositar con mucho cuidado a Bella en los asientos posteriores de la furgoneta.
-¿Que ha pasado?-nuevas sirenas de policía empezaron a sonar por la zona por lo que Emmett tuvo que desviarse por otra salida para que no fuéramos localizados.
-Un pequeño inconveniente-una sonrisa siniestra se asomo en mi cara mientras recordar la paliza que le había dado a Jacob dejandole ensangrentado en el suelo del cuarto de baño.
-¿Que coño hiciste?-dijo Carlisle mirándome las heridas de las manos-dijimos un trabajo limpio.
-Y lo fue, solo tuve que quitarme un estorbo del camino que hace mucho que me jodía la existencia-me tape como pude las heridas para que dejara de examinarmelas mientras intentaba seguir tranquilo y no enfadarme con mi amigo por echarme en cara el no poder controlarme.
-Luego vendré por Rosalie-dijo Emmett poniendo punto final a la discusión.
El camino al aeropuerto nos costo casi una hora, Bella no daba símbolo de despertarse por eso cuando localizamos el Jet de Aro nos fuimos directos sin perder más tiempo, como él prometió ya estaba todo preparado para salir en el momento que llegáramos con Bella. Jasper, Esme e incluso Aro ya estaban sentados en sus asientos esperándonos para empezar el viaje.
-Abrochala el cinturón y cuando estemos en el aire puedes llevarla a una habitación que ahí en la parte posterior del avión-ese fue el saludo de Aro hacía nosotros.
Carlisle se sentó junto a Esme después de darle un saludo cariñoso y Alice fue al asiento que estaba junto a un serio Jasper, yo me puse frente a Aro poniéndole con mucho cuidado el cinturón a Bella antes de sentarme yo. El viaje hasta Seatle que era donde estaba el aeropuerto mas cercano de Forks solo duraría un par de horas, aún así prefería no tener a mi pequeña lejos de mi, ya había sido bastantes estos tres años separados para querer separarme de ella incluso cinco minutos.
No tardo mucho cuando nos indicaron que podíamos desabrocharnos los cinturones y como me había dicho Aro fui a la habitación donde podría tumbar a Bella para que descansara de una manera mas cómoda. Pero yo no volví a mi asiento, me quede allí mirando sus facciones como en estos tres años habían cambiado. Se la veía mas delgada, los huesos de su cara estaban marcados donde se le notaba más la delgadez,sus muñecas eran rodeadas perfectamente por una de mis manos y sus hermosas piernas eran como dos palillos, su pelo había perdido ese maravilloso brillo que tantas veces recordaba en la soledad de mi celda y su cuerpo estaba lleno de cardenales que teñían su hermosa pálida piel.
Pero no me importaba, para mi seguía siendo la mujer más hermosa de todo el mundo, el peso podría ir recuperándolo con el paso del tiempo, los moratones desaparecería y su hermoso pelo volvería a brillar, lo importante es que ahora estaba de nuevo a salvo entre mis brazos.
Casi como si hubiera pasado solo unos pocos segundos unos pequeños golpes me sacaron de mi inspección, al parecer ya estábamos llegando y debíamos volver a instalarnos en nuestros asientos para el aterrizaje. Algo que solo duro unos minutos. Una vez que salimos del avión una limusina junto con otro coche nos esperaba para llevarnos al pequeño pueblo natal de Bella donde el viaje duraría poco mas de una hora.
-Una vez que ya esteís allí instalados podremos hablar tranquilamente-dijo Aro, eran las pocas palabras que yo le había escuchado desde que habíamos salido de viaje, solo afirme con mi cabeza mientras le apartaba unos pequeños mechones de la cara a mi pequeña que aún dormía entre mis brazos mientras yo no dejaba de mirarla.
El paisaje empezó a cambiar y nos encontramos como si hubiéramos cambiado de planeta, era absolutamente todo verde y el cielo estaba todo encapotado como si todas las nubes de lluvia de todos los Estados Unidos se hubieran concentrado en ese pequeño pueblo.
Un pequeño cartel nos informaba de que habíamos entrado en él, pero al parecer el chófer que había contratado Aro conocía el terreno ya que sin ninguna indicación llego a una pequeña casa de color blanco, con sus paredes casi desconchadas de dos plantas y rodeada de múltiples matojos nos indicaba que había pasado mucho tiempo desde que alguien la había habitado.
-Es aquí-dijo la voz de Aro con un pequeño matiz de tristeza.
En ese momento no quise preguntarle que era lo que le ocurría pero saque la llave que Jared me había entregado horas atrás y se la entregue a Alice para que pudiera abrir la puerta mientras yo la seguía con Bella en mis brazos seguido por los demás. Al ingresar en la pequeña casa un ambiente familiar nos rodeo a todos de inmediato, los muebles estaban tapados por sabanas supuestamente para protegerlos del polvo una puerta que daba a la derecha te dirigía hacia un pequeño salón y otra a la izquierda a la que seguramente seria la cocina. Una enorme escalera te daba el acceso hacia la planta superior.
-Buscare una habitación para tumbar a Bella-dije mientras subía por ellas seguida por una Alice que miraba hacía todos los lados.
Al llegar a la segunda planta pudimos ver como cuatro puertas complementaban el pasillo, empezamos abrir algunas habitaciones hasta que en la tercera nos encontramos la que seguramente era la habitación de Bella. Las paredes pintadas de un hermoso morado daban alegría a esa tristeza que recorría cada pared de la casa como si aún estuviera llorando por la perdida de los dueños. Unos muebles juveniles y una pequeña cama era lo que complementaba la habitación la cual habría correspondido a una Bella adolescente la cual soñaba con su futuro. Con mucha delicadeza la deje en la cama y con una manta que había encontrado Alice en el armario la tape.
-Quédate con ella-sabía que estaba retrasando la conversación con Aro pero creo que había llegado el momento de aclarar algunos asuntos.
Cuando Baje la mayoría de las sabanas habían sido retiradas y unos viejos muebles empezaban a llenar la casa, Aro estaba frente a una chimenea donde aún había algunas fotos familiares, se podía ver a una Bella mas joven junto a los que seguramente serían sus padres. En esas fotos se podía ver el brillo de la felicidad que empece a ver en los ojos de mi pequeña el día que nos conocimos, pero que hoy en el hospital cuando la había encontrado no había encontrado por ningún lado.
-Edward iré junto con Carlisle a por algo de comida, Esme se quedara por si necesitáis algo-dijo Jasper mientras salia con Carlisle.
-De acuerdo-los vi salir sin hacer a penas ruido mientras me giraba hacía Aro que aún no se había movido de su posición sumido en sus pensamientos.
Al acercarme a él pude fijarme que entre sus manos había una foto donde se podía ver a un hombre con el cabello castaño y los ojos color chocolate como los de mi Bella y con un pequeño bigote vestido de uniforme de policía mientras abrazaba a uno mujer con el pelo castaño y unos enormes ojos de color azul, entre ellos dos en sus brazos había un pequeño bebe de apenas un año que apenas se podía ver su carita gracias a que estaba tapado con las mantas, pero se podía distinguir como sus mejillas estaban coloradas gracias al frio que estaría haciendo ese día. Al parecer esa foto había sido hecha en el porche de esta casa cuando corrían tiempos mejores.
-Cuando conocí a Charlie hace casi treinta años nunca pude imaginarme que al fin conseguiría sus sueños-con una sonrisa triste dejo la foto encima de la chimenea se giraba para mirarme-seguramente él tampoco se imaginaba que me convertiría en el hombre que soy ahora.
-¿Conocías al padre de Bella?-nos dirigimos hacía los sofás pero al segundo apareció Esme con dos tazas de café.
-Creo que esto sentará bien, o al menos entraremos algo en calor, este pueblo al parecer es bastante frio-entrego una de ellas a Aro y otra a mi.
-Gracias Esme-Aro se llevo su taza a sus labios mientras esperábamos que Esme saliera de la habitación-respondiendo a tu pregunta si, conocí a Charlie en la universidad, compartimos apartamento en el campus y se podría decir que eramos el terror de allí-dijo con una carcajada-pero no me malinterpretes, simplemente visitamos mas veces el despacho del rector que ningún otro alumno de allí.
"El primer día que conocí a Charlie me parecía un chico demasiado tímido, apenas hablaba, apenas levantaba la cabeza de sus libros, yo en cambio me gustaba demasiado las fiestas, las borracheras y las mujeres. Aunque pensándolo bien aún me queda algo de esos días.-levanto sus cejas ahora grises un par de veces -pero Charlie por así decirlo era como mi pepito grillo, a él le gustaba siempre apelar a mi conciencia para no meterme en líos y ayudarme con los estudios cuando se acercaban los exámenes, pero siempre tenia ese punto de tristeza que no le dejaba disfrutar de la vida.
Pero hasta pasados algunos meses no me entere que era lo que ocurría en su vida. Al parecer estaba demasiado oprimido por su familia. Siempre esperaban de él lo mejor, las mejores notas, el mejor deportista, la mejor actitud frente a los profesores, incluso tener las mejores amistades, las más populares y las más adineradas, por eso cuando en una de las visitas de su familia me conocieron no les caí demasiado bien, me encontraron totalmente borracho y bastante desarreglado, por eso quisieron sacarlo de inmediato de nuestra habitación. Pero él se negó.
Pasados los días, fue cuando me contó que estaba harto de que siempre esperaban lo mejor de él, que en parte me tenía envidia que le gustaba ver como podía vivir la vida sin preocupaciones no estar siempre encerrado en la habitación para mejorar cada día las notas y tener que construir la vida perfecta que sus padres siempre le enseñaron a tener.
Pero le convencí de que viviera un poco su vida y a partir de otra de las visitas de sus padres, aparco un poco los libros y empezó a vivir algo, me acompañaba de vez en cuando a las fiestas, se emborrachaba y alguna que otra vez se levantaba con chicas que apenas conocía. Sus notas bajaron algo y sus padres se lo reclamaron diciendo que estaba manchando su expediente y cargándose su futuro, pero esa rebeldía que día a día iba ganando la partida hizo que se enfrentara por primera vez a sus padres ganándose los primeros desprecios de ellos.
Desde ese día Charlie se convirtió en una persona diferente que le gustaba vivir su vida, pero temía el día que terminara la universidad y tuviera que ocuparse de los negocios familiares, sabia que volvería a su antigua dependencia de sus padres bajo la opresión de la vida que había planeado su padre para él.
Y fue lo que paso, desde el momento que nos separamos después de la graduación él se ocupo de las empresas de su padre mientras yo me encargaba de los negocios de mi familia, pero nunca perdimos el contacto. Normalmente nos escribíamos semanalmente prometiéndonos reunirnos un día para recordar viejos tiempos. Pero eso nunca ocurrió.
Sus cartas empezaron a ser más espaciadas, pero gracias a una de ellas supe que su hermana adoptiva se había casado con un tal Billy el hijo de un importante empresario de Chicago, que habían sido elegido por sus padres como el mejor negocio para ella y que temía que a él le pasara lo mismo y no poderse negar. Pero una de sus ultimas cartas prácticamente me dejo con la boca abierta."
-¿Que decía esa carta?-pregunte al ver que Aro se perdía en sus pensamientos, pero antes de responderme saco un papel bien doblado y me lo entrego, se veía en el papel que había pasado bastante tiempo desde que había sido escribo.
Querido Aro:
Me he enamorado, parece mentira que estas palabras salgan de tu viejo amigo pero lo he hecho, y no de alguien de nuestro circulo de amigos, si no de alguien diferente, alguien que no es de nuestra clase. Pero es tan hermosa que no pienso renunciar a ella. Se que sera una gran decepción para mis padres, pero como tu me enseñaste una vez mientras estudiábamos hay que vivir la vida y debemos abrazar lo que ella nos trae.
Se que mis padres me estaban preparando una boda concertada con la hija de uno de sus socios, pero no pienso renunciar al amor, luchare con todas mis fuerzas por ella y se que ganare. Se que me juego el repudio de mi familia, pero siempre se dice que el que no arriesga no gana. Y estoy seguro que si me arriesgo en esto ganare más de lo que he conseguido en esta vida tan fría que siempre me ha rodeado.
Eres el único que sabe la verdad y se que siempre tendré tu apoyo y tu amistad como tu tienes la mía. Cuando termine de decidir algo espero verte pronto y presentarte a este ángel que ha bajado a la tierra a salvarme la vida. Ojala estuvieras aquí amigo mio para celebrar con una de tus fiestas la gran alegría que ahora mismo me recorre el cuerpo. Pero con la alegría que se que sentirás por mi por ahora me vale.
Tu amigo siempre:Charlie.
-Después de esa carta pasaron años hasta que supe algo de mi amigo, nunca me dijo que había sido de su vida, donde se había marchado, nunca supe más si al final había terminado con esa chica, pero siempre tuve la esperanza de que consiguiera todos los sueños que una vez me había contado.-se quedo callado durante unos minutos hasta que volvió a enfocar sus ojos grises en mi los cuales me miraban con puro hielo-se que algo le paso a mi amigo, se que su accidente no fue algo casual, pero creo que nunca podre demostrarlo.
-¿Por que dices eso?-pregunte, Aro volvió a sacar otra carta de su chaqueta y me la dio para que pudiera leerla.
Querido Aro:
Se que hace mucho que no nos ponemos en contacto y ojala que hubiera sido para darte mejores noticias, pero si esta carta ha llegado a tus manos es por que algo malo me ha pasado. Fueron ordenes que mande a mi abogado si a Rene o a mi nos pasaba algo grave.
Pero si fuera así te pido por favor que cuides a mi gran tesoro. Se que no tengo derecho a pedírtelo, pero eres el único amigo que tengo para confiarlo, no me fio de nadie y menos de mi familia. Rene desgraciadamente no tenía a nadie en su vida solo yo, por eso te pido como ultimo favor que lo cuides, que nunca pongan sus garras en mi pequeño ángel y que espero que siempre te acuerdes que fuiste un buen amigo.
Tu amigo Charlie.
-Temía que le pasará algo-regrese la carta a Aro donde el volvió a guardar la carta en su bolsillo interior.
-Al principio no supe de que tesoro me hablaba, siempre me imagine que sería algún hijo que tuvieron ellos, pero inmediatamente intente localizarlos. Y cuando localice la casa de Charlie ya era demasiado tarde. Su casa estaba cerrada a cal y canto y según los vecinos su hija se la habían llevado los asuntos sociales. Fue un golpe fuerte el enterarme que mi amigo había muerto, pero el golpe fue más fuerte al no encontrar lo que él me había pedido que cuidara.
"Sabia que sus padres habían fallecido y no sabía el apellido de casada de su hermanastra, por eso no sabia ni por donde empezar a buscar. Por eso cual fue mi gran sorpresa al descubrir que su pequeña estaba casada contigo. Al principio no la reconocí, pero los ojos de Bella son exactamente iguales a los de su padre era imposible no descubrir que ella era su hija".
-Por eso te quedaste congelado ese día en mi oficina mirándola-recordé ese día que casi le estaba haciendo el amor en mi oficina a mi Bella y un dolor se instalo de nuevo en mi pecho, ¿cuanto tardaría Bella en recuperar esa alegría y ese brillo con el que la conocí?.
-Pero no lo pude asegurar hasta que no llegue a casa y me di de lleno con una foto que tenía en casa donde salíamos Charlie y yo en la universidad. Quise hablarlo con vosotros desde que lo descubrí, pero he tenido que esperar tres años para poder empezar a cumplir mi promesa y ahora confió en ti para que me ayudes. Se que esto tendré que guardármelo hasta que Bella se recupere, pero espero que cuando llegue este momento me deje a mi hablarlo con ella.
-Tienes mi palabra Aro-escuchamos que la puerta de la entrada se abría.
-Creo que los demás acaban de llegar-Aro se levanto junto a mi y se llevo una de sus manos al bolsillo interior de su chaqueta-este es mi teléfono personal de casa y esta tarjeta de crédito es un regalo mio, se que no habéis podido sacar a penas dinero, úsala pata todo lo que necesites.
-Aro no...-intente hablar pero él me corto.
-No quiero peros, tienes mucho que pelear aún-dijo mirando hacia la parte superior de las escaleras-yo me tengo que marchar, no quiero dejar mucho tiempo solo a Emmett, pero espero tener noticias tuyas pronto. Tenemos a unos hijos de puta que nos están esperando para que se acuerden bien de nosotros, esto no se quedara así y espero poder ayudarte cuando lleves tu venganza a cabo.
Después de darme la mano, le vi salir por la puerta mientras se colocaba sus gafas de sol. A los pocos segundos la limusina que nos había traído desde del aeropuerto de Seatle desaparecía calle abajo. No tuve mucho tiempo de pensar en las palabras de Aro cuando un grito desgarrador sonó desde la habitación de Bella. Sin pensarlo dos veces subí las escaleras y cuando abrí la puerta, vi a Alice sentada en el suelo con un golpe en la mejilla y Bella gritando golpeando al aire.
Igual que en el hospital la abrace con todas mis fuerzas intentando sujetarla para que no se hiciera daño a ella misma, pude fijarme que ya tenía algunos arañazos en la cara provocados por ella misma. La lucha para regresar a mi pequeña estaba por empezar y sabia que iba a ser bastante larga hasta hacerla volver a ella misma.
LO SE NO TENGO EXCUSA Y ESPERO QUE ME PERDONEIS PERO INTENTARE ACTUALIZAR PRONTO SI PUEDO, SE QUE LO HE DICHO ANTES PERO ESTA VEZ CREO QUE LO PODRE HACER.
