"No lo sé, pero lo vamos a averiguar". Elevó la vista hacia los detectives que se acercaban a ellos. "¿Tenéis algo chicos?".
"Bueno, sabemos que se llamaba Paula McFly, vivía en ese edificio de allí y que un vecino escuchó una pelea a eso de la una o dos de la madrugada, pero no le dio demasiada importancia ya que casi todos los días pasan chavales por aquí peleándose". Comentó Espósito dándoles la dirección del piso.
"Perlmutter dice que la víctima tiene signos de violencia. Puede que fuera ella la que peleaba con alguien más y acabó de la peor de las maneras". Dijo Castle aún conmovido porque la víctima estuviera embarazada y recibiera una puñalada en la barriga.
"Es posible. Buscad cámaras por alrededor para ver si en algún momento se ve a la víctima o a su agresor. Y buscad a algún familiar. Mientras, nosotros nos pasaremos por su casa a ver si encontramos algo que nos ayude".
Los detectives les dieron las llaves de la casa que habían encontrado junto al cuerpo y Castle y Beckett se acercaron a ver qué encontraban. Ambos iban en silencio, cada uno sumergido en sus pensamientos pero los dos rezando porque finalmente no estuviera embarazada. Así llegaron a la casa y al entrar, encontraron con que todo estaba bastante revuelto, pero no parecía que la causa de aquello fuera un robo. No había muchas cosas de valor por la casa, ni siquiera una buena televisión.
Castle entró detrás de ella y se paró a mirar una fotografía en la que aparecía la víctima muy embarazada, tocándose el vientre y mirando muy sonriente a la cámara. Frunció el ceño al verla. Algo no le cuadraba. Beckett siguió investigando por la casa.
"No parece que haya sido un robo, pero si encontramos a algún familiar habrá que decirle que se pase por aquí para que nos ayude a saber si falta algo o no". Dijo ella mientras miraba un peluche sobre el sofá. Frunció el ceño.
"Algo no me cuadra, Beckett". Dijo Castle que aún miraba la fotografía.
"A mí tampoco, pero todavía no sé el qué". Le dijo ella acercándose a él para ver la fotografía que miraba.
"En esta foto está muy embarazada, sin embargo, al cuerpo que hemos encontrado apenas se le notaba el posible embarazo". Dijo Kate frunciendo el ceño.
"Y ese peluche de allí… no es de un bebé, sino de alguien más mayor". Señaló Castle el conejito que ella había estado mirando antes.
"Tiene otra hija, más mayor". Añadieron los dos, descubriendo a la vez qué era lo que no les cuadraba.
"Pero… ¿dónde está?". Preguntó el escritor recorriéndose la casa entera por si acaso estaba escondida en algún lugar. "Esto está vacío". Dijo cuando finalizó y suspiró pasándose la mano por la frente.
"Hay que encontrar cuanto antes a algún familiar, saber qué tiempo tiene la niña y dar con ella sana y salva". Beckett sacó el teléfono con rapidez e informó a sus compañeros de todo para que investigaran también quién era la niña.
Volvieron a comisaría y allí descubrieron que la víctima estaba divorciada desde hacía año y medio de un hombre llamado Jack Marlowe. El divorcio no había sido muy amistoso aunque la custodia de su hija en común, llamada Alyson, era compartida. Consiguieron encontrar a la hermana de la víctima y la avisaron para que fuera a comisaría y poder hablar allí con tranquilidad.
Mientras esperaban a la hermana de Paula, Melissa, y a los análisis forenses, estuvieron buscando si la niña iba a alguna guardería y si había posibilidad de que se encontrara a salvo allí. Javier y Espósito estaban intentando encontrar algo en las cámaras cercanas, pero de momento no tenían nada.
Beckett estaba sentada en su escritorio buscando información en el ordenador mientras Castle permanecía en silencio sentado en su silla, observándola. Los dos estaban nerviosos y preocupados por esa pequeña de la que aún no sabían nada.
"¿Quieres un café?". Le preguntó él intentando hablar de algo fuera del caso para distraerla y que no pensara lo peor acerca de Alyson.
"Si me tomo un café ahora mismo tendría que salir a correr 20 kilómetros para calmarme". Le contestó ella desviando la mirada del ordenador y dedicándole una pequeña y sincera sonrisa.
"¿Descafeinado entonces?". Sugirió el escritor. Kate asintió agradeciéndoselo con una sonrisa y se levantó rápido para prepararlos. Pasó por donde estaban los detectives. "¿Queréis un café o algo chicos?". Ambos declinaron la oferta y él fue a preparar los dos descafeinados. 5 minutos después volvió con ellos en la mano y le dejó a Kate su café delante de los papeles que tenía sobre la mesa. "Su descafeinado". Le ofreció ladeando la cabeza sonriente mientras se sentaba con su taza entre las manos.
"Gracias". Agradeció mirándole con una pequeña sonrisa y dio un trago a la bebida volviendo a centrarse rápidamente en el ordenador.
Encontraron que la niña iba a una guardería cercana a la casa, llamaron para preguntar si había asistido ese día y les dijeron que no, que el padre había llamado diciendo que la niña tenía un poco de fiebre y por es no iría. Les sorprendió porque ese mes todavía la niña tendría que estar con la madre, pero no le dieron mayor importancia.
Cuando llegó la hermana de la víctima ésta les contó, entre sollozos tras enterarse de que su hermana había fallecido, que hacía cosa de 7 meses Paula tenía una nueva pareja, un chico joven y apuesto al que le encantan los niños. Supusieron entonces que si la fallecida estaba embarazada, sería de ese nuevo novio.
Perlmutter confirmó el embarazo de la víctima, la pelea antes de morir y que el apuñalamiento había sido lo que había causado que se desangrara hasta morir.
Se encontraban los cuatro frente a la pizarra en la que habían ido anotando todos los datos que hasta ahora tenían. Espo y Ryan había conseguido acceder a alguna cámara cercana al lugar de los hechos y había visto cómo la madre corría con la hija huyendo del padre que las perseguía bastante enfurecido. Se volvía a ver al exmarido de la víctima pocos minutos después de la hora de la muerte, llevándose a la niña.
Ya sabían quién era el asesino, ahora tenían que encontrarle e ir con cuidado porque tenía a la niña y podía ser peligroso.
Fueron a casa de Jack Marlowe pero allí lo único que encontraron fue toda la casa revuelta como si hubiera salido de allí con prisas. Castle y Beckett se recorrieron la casa entera en busca de él o de la niña, pero no encontraron nada, ni siquiera, a simple vista, un indicio de hacia dónde se había podido largar aquel tío con su hija.
"¿Crees que alguien puede estar tan celoso como para matar de una puñalada a la madre de tu hija en el abdomen mientras ésta está embarazada?". Preguntó Rick mientras ojeaban algunos de los papeles que Jack tenía sobre la mesa. "A pesar de que el hijo sea de otro… Ellos ya estaban divorciados, no sé".
"No lo sé, Castle, no lo sé… Pero ahora mismo nuestra prioridad es encontrar a esa criatura". Soltó de golpe un montón de cartas que había estado revisando por si contenían algo importante. Se pasó la mano por la frente y después por el pelo, revolviéndoselo. "Les diré que busquen cualquier pista de dónde pueda estar el padre con la hija. Mientras tanto, a ver si Espo y Ryan han encontrado al nuevo novio de Paula. Tenemos que informarle cuanto antes y si puede, que nos ayude también a encontrar a la pequeña". Fue a salir de la aquella habitación en la que estaban ellos dos solos, pero Rick la agarró suavemente del brazo, parándola y haciendo que se girara para quedar frente a él. Kate le miró frunciendo el ceño sin entender por qué la retenía.
"Todo va a salir bien, ¿vale?. La vamos a encontrar y va a estar bien". Su voz sonaba tranquila, llenándola a ella de la calma que necesitaba aunque no se hubiese dado ni cuenta de que le faltaba tranquilidad. Kate sonrió ligeramente mordiéndose el labio y asintió. "Como el caso en el que la niña había sido secuestrada por su madre para llamar la atención del padre". Continuó él mientras acariciaba fugazmente su brazo que aún no había soltado.
"Lo sé, sé que la vamos a encontrar".
"A tiempo". Añadió el escritor bajando la mano por todo su brazo, acariciándoselo suavemente hasta llegar a su mano. Le dio un cariñoso apretón y se la soltó justo cuando un par de policías entraban en aquella habitación para revisarla de arriba abajo.
Salieron de allí y fueron a comisaría de nuevo en el coche de Beckett, en silencio. Ella tenía una pequeña sonrisa por lo que acababa de pasar en la casa de Jack. Le gustaba cómo él se preocupaba por ella y le daba ánimos cuando ella ni siquiera se había dado cuenta de que los necesitaba.
Cuando llegaron a comisaría, era casi la hora del almuerzo, pero ninguno quería parar y perder tiempo en encontrar a la niña. Espo y Ryan habían conseguido localizar a David, el novio de Paula. Le habían llamado y le habían pedido que fuera a comisaría. Estaba de camino en ese preciso momento.
"A ver, a lo mejor es una tontería o ya lo habéis probado, pero… si yo estuviera intentando llegar a algún lugar lejos de Nueva York con una niña pequeña, tendría que llevar encima un teléfono, sí o sí. Hoy en día son mucho más útiles que antes y vivimos pegados a ellos, yo al menos". Añadió para dar un toque un poco cómico y logró sacar una pequeña sonrisa a Kate quien asintió corroborando aquello. "Bueno… ¿habéis probado a mirar si Jack tiene el GPS del móvil activado?". Propuso sonriendo al ver las caras sorprendidas de sus tres compañeros. A ninguno se le había pasado por la cabeza algo tan sencillo.
Kate miró rápidamente a Espósito y esté se lanzó a su mesa. "Estoy en ello, a ver si hay suerte". Ryan fue a su lado para ayudarle, por si ese móvil no servía, igual había comprado otro.
"¿Ves? A veces soy de gran ayuda..". Sonrió Rick mientras miraba a Kate orgulloso de sí mismo.
"No te apuntes el tanto antes de que dé resultado". Le advirtió ella sonriéndole y justo en ese momento llegó a la 12 el novio de la víctima.
"Perdón, estoy buscando a los policías que me han llamado… Querían hablar conmigo a cerca de mi novia, Paula, Paula McFly. ¿Saben algo de ella? ¿Está bien?". Preguntó el chico preocupado y angustiado. "No sé nada de ella desde que la dejé en casa con Alyson. ¡Oh, Dios mío! La niña, ¿les ha pasado algo? ¿Y al bebé?". Preguntó con los ojos completamente inundados de lágrimas.
"Venga conmigo a esa salita que estaremos más tranquilos". Kate miró con cierta tristeza un momento a Castle antes de dirigirse con David a una sala para hablar tranquilos. Él la siguió para, al menos, estar junto a ella cuando tuviera que contarle todo a ese hombre.
"Por favor, me está preocupando aún más…". David se sentó en el sofá de aquella sala con sus manos entrelazadas y moviendo la pierna derecha con rapidez, en señal de nerviosismo.
"Verá… Esta mañana hemos encontrado a Paula… en un callejón cercano a su casa… Parece que intentó defender a la niña de su padre, pero ella salió muy malparada". Kate no sabía ni cómo explicarle todo aquello a ese pobre muchacho. "Alyson no estaba allí. Creemos que Jack se la llevó, estamos intentando dar con él". David había entrado en un profundo llanto, sin poder controlarse más y apretaba sus propias manos con una rabia tremenda. "Quiero que sepa que no vamos a parar hasta encontrar a Alyson y que encerraremos a Jack. Se lo prometo". Le puso su mano sobre las de él intentando transmitirle fuerza.
"Siempre supe que Jack nos traería problemas… pero nunca pensé que llegara a tanto… Por Dios… La ha matado, y a mi hijo también… Teníamos que haber huido en cuanto nos enteramos de que Paula estaba embarazada… Se lo dije, se lo dije". Se lamentaba David, llorando con fuerza. "Y la pobre Aly… A ella no le gusta estar con su padre… Por favor, tienen que encontrarla… Yo… Paula y yo nos íbamos a casar y queríamos quedarnos con la custodia completa de Alyson…".
"Le prometo que no voy a parar hasta encontrarla". Kate se levantó de allí compungida pero intentando disimularlo y parecer fuerte para darle confianza a David y para que Castle no la viera así. Ese caso la estaba removiendo entera y no podía dejarse llevar en ese momento por sus sentimientos. Tenía que sacar fuerzas para encontrar a la pequeña.
Castle la siguió afuera y se sentó en la silla de al lado del escritorio de Kate pensando que ella también se sentaría allí, pero Kate fue directa al baño sin decir ni una palabra.
"¡Lo tenemos!". Gritaron Ryan y Espo a la vez. "Jack Marlowe está alejándose de Nueva York, pero todavía no lo ha hecho lo suficiente. Podemos mandar una patrulla e ir nosotros detrás. Ha parado ahora mismo en un bar de carretera". Se giraron los dos detectives hacia el escritorio de Beckett pensando que ella estaba allí escuchándolos, pero sólo estaba Castle que se había levantado de golpe al oírlos. "¿Dónde está Beckett?".
"En el baño". Dijo el escritor señalando las puertas del lavabo por las que ella había desaparecido.
"Bueno, esperemos a que salga, mientras voy informando a una patrulla para que se dirija allí con cuidado de no espantarlo". Ryan se puso manos a la obra y pocos minutos después Kate volvió del baño.
Tenía una pequeña sonrisa y se notaba que ese rato que se había tomado para ella le había sentado bien, al menos eso intentaba aparentar delante de sus compañeros y sobre todo, delante de su chico escritor. Tenía miedo de fallar y no encontrar a tiempo a la niña y a la vez un gran instinto maternal crecía dentro de ella, lo que también le hacía estar asustada y con muchas dudas. Pero sonrío delante de ellos y se pasó la mano por el pelo disimulando que los nervios se la estaban comiendo por dentro. Vio que los dos detectives tenían las chaquetas puestas y frunció el ceño al ver cómo Castle se estaba poniendo la suya también. "¿Le habéis encontrado?". Preguntó mirando a los tres.
"Así es. Está a unos 45 minutos de aquí. He mandado una patrulla. Si nos damos prisa, llegaremos a la vez". Informó Kevin encaminándose al ascensor.
"Bien hecho, ¡vámonos!". Beckett cogió su chaqueta y fue corriendo también al ascensor con los chicos.
En casi media hora, pisándole a fondo, llegaron adonde aún seguía Jack parado tomando algo. La patrulla acababa de llegar. Observaron el bar de carretera desde afuera intentando no llamar mucho la atención para ver si veían a Jack dentro, con la niña. A él le vieron, pero no había ni rastro de la pequeña Alyson.
"No veo a la niña". Dijo Castle.
"Yo tampoco". Añadió Kate poniéndose de puntillas para intentar ver mejor, pero sin lograrlo.
"¿Qué hacemos jefa?". Preguntaron Espo y Ryan.
"Hay que entrar y cogerlo para que nos diga dónde tiene a la niña". Se puso el chaleco antibalas dándoles los suyos a los detectives. Castle fue a coger el suyo. "No, Castle. Quédate aquí. No quiero que vea demasiada gente y se asuste más. Entraremos los tres solos". Ordenó tan tajantemente que el escritor, por una vez, no rechistó y obedeció quedándose fuera del bar apoyado en el coche mientras ellos entraban.
En el bar, Jack estaba tomándose un café cuando los tres policías entraron al grito de: ¡NYPD que no se mueva nadie y las manos donde podamos verlas!. Jack pegó un bote en su asiento y les hizo caso mientras miraba a todos lados intentando encontrar una puerta o una ventana para escapar.
"¡Jack Marlowe, yo de usted no intentaría huir. Tenemos fuera más policías esperando a que lo haga para atraparle!". Dijo Beckett mientras se acercaba a él con paso decidido empuñando hacia él la pistola. "¡Dese la vuelta y coloque las manos sobre la cabeza!". Ordenó la inspectora viendo como él le obedecía. Guardó la pistola agarrándole una mano para bajársela hasta la espalda y esposársela allí, pero cuando fue a agarrarle la otra, Jack le dio un codazo fuerte en las costillas que la obligó a inclinarse hacia delante soltando al asesino. "¡Joder! Ryan, Espo, ¡cogedlo!". Gritó cuando vio cómo éste intentaba correr hacia la puerta.
Los detectives anduvieron rápidos y lo pararon entre los dos terminando de esposarlo y agarrándolo fuerte para que no pudiera volver a escapar. Ryan sujetó a Jack mientras Espo se acercó a Beckett que se había quedado al lado de la barra tras el golpe que le habían dado.
"¿Estás bien?". Le preguntó él al ver que ella todavía estaba doblada sobre sí misma por el dolor.
"Sí.. sí.. sólo… es un golpe". Soltó el aire poco a poco pues a causa del codazo le costaba un poco respirar. "Enseguida se me pasa. Llevadle fuera y meterlo en el coche de la patrulla que ha venido hasta aquí". Se incorporó lo que pudo poniéndose una mano donde le dolía pero disimulándolo ante los ojos de la gente del bar que los miraba.
Los detectives hicieron caso y salieron fuera con Marlowe. Ella les siguió más lenta y con el semblante serio y sin demostrar que le dolía. Metieron a Jack en el coche policial que había estado esperando fuera.
Beckett buscó a Castle pero no lo encontró. Se metió en el coche con Marlowe controlando los dolores del golpe. "¿Dónde está Alyson?. ¿Qué has hecho con ella? ¿No tenías suficiente con lo que le hiciste a su madre?". Le preguntó mientras ataba sus esposas al coche.
"¿Alyson? ¡Y yo qué coño sé si le tocaba estar con su madre! ¿Ya la ha perdido?". Espetó el detenido haciéndose el inocente.
"A mi no me la juega señor Marlowe. Tengo imágenes suyas en el callejón, sé que llamó a la guardería de la niña diciendo que se encontraba mal y que por eso no la llevaríais hoy. Así que, ¿dónde está?". Preguntó alzando la voz sin escuchar cómo Castle que ya había aparecido, la llamaba desde fuera del coche.
"¡Beckett!". El escritor golpeó la ventanilla del lado en el que se encontraba Kate y cuando ésta se giró al escucharlo, se quedó boquiabierta.
Salió del coche cerrando la puerta con fuerza. "¿Dónde estaba?". Preguntó con una pequeña sonrisa al ver a Castle con Alyson en brazos. La pequeña estaba muy abrazada al escritor. Parecía que había pasado miedo con su padre.
"Mientras estabais dentro, me ha ganado mi curiosidad y no he podido evitar ponerme a dar vueltas por el parking. Hasta que en aquel coche de allí…" Señaló un coche marrón pequeño. "Escuché un pequeño llanto. Así que he roto la ventanilla con lo primero que he encontrado y allí estaba esta pequeña preciosidad". Escondió su mano izquierda detrás de su espalda para que Beckett no viera que le sangraban los nudillos de haber roto la ventanilla a puñetazos. Con el brazo derecho sujetaba a la niña.
Beckett resopló aliviada. "¿Cómo está?". Se acercó a la pequeña que estaba en brazos de Castle y le acarició suavemente los mechones de pelo rubios que se le habían salido de una coleta mal hecha".
"Asustada, pero no parece tener ninguna herida ni nada". Rick miró sonriente cómo Kate acariciaba a la pequeña.
"Vamos a llevar a Jack a comisaría y pasaremos con ella por donde Lannie a que le eche un vistazo a ver si está bien".
Llamaron para que se llevaran el coche de Jack a analizar, el coche policial se llevó a Jack de allí, Ryan y Espo se montaron en su coche y siguieron a aquel coche y Castle y Beckett se subieron al coche de la segunda con Alyson que iba en brazos del escritor, sin decir nada, agarrada fuertemente a él.
Durante el trayecto de vuelta a comisaría, Rick iba intentando calmar a la niña, acariciándola, abrazándola y dándole algún que otro beso. De vez en cuando, también le hablaba y le iba contando lo bien que la iban a tratar en comisaría.
"Y allí si quieres, te puedo leer un cuento". Siguió el escritor intentando por todos los medios que aquella pequeña cogiera confianza, se calmara y le mirara. "Sé muchos: de princesas, de príncipes, de reyes y reinas, de perros, gatos, ranas… de todo tipo". Enumeró él y entonces, la pequeña se separó un poco del cuerpo del escritor y le miró a los ojos con sus ojitos llenos de lágrimas, señal de que había estado llorando un poco más, pero en su rostro había una pequeña sonrisa dibujada. "Eh… veo que te gustan los cuentos, ¿a que sí?". La niña asintió algo tímida y Castle sonrió abiertamente a la pequeña.
Kate paró el coche en un semáforo en rojo ya cerca de la comisaría. Aprovechó para mirarles y al ver que había conseguido que Alyson dejara de llorar y se separara del abrazo para mirarle, no pudo evitar sonreír, mordiéndose el labio. "Creo que te da tiempo de contarle un cuento cortito a Alyson antes de que lleguemos. ¿Te apetece pequeña?". Le preguntó ella alargando su mano y tocando suavemente el brazo de la niña. Ésta frunció el ceño un poco recelosa de que Kate la tocara, pero cuando notó la suavidad con la que la inspectora lo hacía, sonrió un poco. Kate le devolvió la sonrisa, ampliamente.
"Sí, es buena idea. ¿De qué quieres el cuento: Princesas o… Ranas?". Preguntó divertido el escritor.
"Pinsesas…". Susurró la niña con una mala pronunciación todavía, pero hablado por primera vez y haciendo que Castle comenzara con el cuento sin parar hasta que llegaron a la comisaría. Con aquello, había conseguido que la niña se riera y se relajara.
Cuando Beckett fue a bajarse del coche, hizo un movimiento brusco y todas sus costillas del lado izquierdo se resintieron a causa del golpe que había recibido hacía casi una hora. Se encogió tocándose el costado y Castle que ya había salido del coche con la niña en brazos, se acercó rápidamente a ella.
"Beckett… Kate, ¿estás bien?". Preguntó con verdadera preocupación mientras la niña miraba a uno y a otro.
"Sí, sí… Es sólo que me he dado un golpe antes". Se incorporó aguantándose el dolor.
"¿Te has dado un golpe? ¿Cómo?". Preguntó él sin entenderla.
Kate suspiró. "Cuando he esposado a…". Miró a la niña sin nombrar a su padre para no asustarla ahora que ya estaba más tranquila. "Él me ha dado un fuerte codazo en las costillas, pero no es nada, simplemente me saldrá un buen cardenal y punto, tranquilo". Le acarició la mejilla suavemente sin importarle estar en el parking de la comisaría y que alguien pudiera verlos. La preocupación que había visto en sus ojos era más importante en ese momento.
Rick respiró aliviado. "Bueno, pero cuando bajemos donde Lannie para que mire a la niña, que te eche un vistazo a ti también". Añadió con seriedad y sin darle opción a replicar. Sabía que no conseguiría llevarla a un hospital, pero al menos haría que la médico forense le echara un vistazo.
"Está bien". Suspiró sabiendo que no podría convencerle de lo contrario. "Parece que hoy le vamos a dar más trabajo del habitual a Lannie, porque no te vas a ir de allí sin que te mire la mano". Añadió cerrando la puerta del coche y encaminándose al ascensor seguida por Castle.
"Sí jefa". Dijo el escritor en un tono alto haciendo sonreír a Kate y que la pequeña lo mirara interesada. "Es que a veces es muy mandona. Pero también puede ser muy cariñosa y… juguetona…". Lo último lo pronunció más bajo para que Kate no lo escuchara, pero al estar los dos solos en el ascensor con la niña, ésta lo escuchó perfectamente.
"¡Castle! No le digas esas cosas a la niña!". Le reprendió la inspectora negando con la cabeza, pero sin borrar una pequeña sonrisa.
"Juga… juga…". Alyson empezó a mover las manos agitándolas en el aire, riendo.
"¿Quieres jugar?". Le preguntó Rick sujetándola en el aire haciendo que la pequeña riera y agitara más su bracitos y sus manos.
Kate los observaba divertida, con una pequeña sonrisa, mordiéndose el labio hasta que llegaron a su planta y fue directa a su mesa a dejar la carpeta con los papeles del caso y a quitarse la chaqueta. Castle la siguió jugando con la niña y se sentó con ella en su silla.
"¡Espo, Ryan! ¿Ha llegado ya Jack?". Se pasó la mano por el pelo alborotándoselo un poco para retirárselo de la frente.
"Sí, está esperando en la sala de interrogatorios". Contestó el moreno.
"Bien. Dejadlo ahí mientras buscamos algo en el coche que lo incrimine de forma más directa".
"Hecho". Los detectives se pusieron a hacer algo de papeleo mientras esperaban a que los de científica llamaran para decir si habían encontrado algo en el coche.
Kate se sentó en su silla. Estaba algo cansada, sobre todo de los nervios que había pasado hasta encontrar a la pequeña. Apoyó un codo sobre la mesa y dejó reposar la cabeza sobre su mano mientras miraba distraída cómo el escritor no dejaba de hacer carantoñas y de entretener a la pequeña. Se fijó en que tenía aún los nudillos un poco ensangrentados y negó ligeramente con la cabeza mordiéndose el labio suavemente. Era un culo inquieto y la curiosidad lo mataba, pero gracias a ello habían encontrado a la niña, porque aunque tenían a Jack, lo más probable era que éste no hubiera dicho dónde la tenía por miedo a que le cayeran más años. Adoraba ver a Rick en su faceta paternal. A lo mejor algún día… podría verlo así con sus hijos… Se sorprendió a sí misma pensando de nuevo en aquello y un gran nudo se le formó en la boca del estómago, exactamente igual que hacía unas horas cuando tenía miedo de no encontrar a la niña y a la vez estaba aterrada por los sentimientos, miedos y dudas que se amontonaban en su interior.
"Beckett, ¡Kate!". Le llamó el escritor la atención pasando una mano por delante de sus ojos intentando que le prestara atención.
"¿Eh? Perdona, ¿qué decías?". Preguntó frunciendo el ceño pues no se había ni enterado de que él la llamaba, sumida en sus pensamientos.
"¿Estás bien?". Olvidó la pregunta que le había formulado anteriormente y que ella ni siquiera había escuchado. Al verla tan pensativa se preocupó. Sabía que ese caso estaba haciendo mella en ella, pero ya tenían a la niña y Kate seguía muy pensativa.
"Sí, sí. Sólo estoy cansada y me había quedado traspuesta". Se sentó mejor en su silla irguiéndose para prestarle atención. "¿Qué me decías?". Sonrió para tranquilizarlo dejando a un lado todos sus pensamientos y sentimientos. Ya se enfrentaría a ellos más adelante.
"Que si bajábamos donde Lannie mientras acaban los de científica con el coche. Así luego subimos de nuevo cuando ya estén los resultados y puedes interrogar a Jack". Propuso mientras la niña jugaba con un bolígrafo que había cogido de la mesa de Beckett.
"Sí, vamos. Así mira a la niña y tu mano". Se levantó de la silla sin poder evitar fruncir el ceño y encogerse ligeramente ante la molestia en sus costillas.
"Y a ti también te va a mirar". Vio como ella iba a abrir la boca para rechistar pero se adelantó alzando la mano para que no lo hiciera. "O te mira Lannie o vamos al hospital, tú eliges". Le dijo tajantemente pero de forma cariñosa con una pequeña sonrisa.
"Está bien". Suspiró poniendo los ojos en blanco.
Castle se levantó de su silla con la niña en brazos y se acercó un poco a Kate para susurrarle al oído. "Cabezota…". Le rozó la cadera suavemente con la mano que tenía libre y fue al ascensor con Alyson en brazos.
Beckett se mordió el labio con una pequeña sonrisa que trató de disimular para que toda la comisaría no pesara que estaba rematadamente loca. Loca, o enamorada.
Parece que este nuevo caso está sacando a la luz una nueva faceta de cada uno. Veremos como continúa! :)
Gracias por seguir la historia y, por favor, animaros a comentarla. Me gustaría saber lo que opináis de ella.
