Cáp.28: Sinceras condolencias

Bella P.O.V

Debía regresar a la casa antes de que Catherine comenzara a sospechar, ya era de día nuevamente, pero no quería marcharme por un único motivo. Y ese era mi hijo y Esme que estaban hablando muy animadamente en el jardín de la casa, hablaban como si fueran viejos conocidos claro esta Esme hablaba muy poco ya que no recordaba nada de su pasado pero mi hijo literalmente le estaba dando una clase sobre vampirismo avanzado y sobre cómo se supone que él y su hermana son híbridos.

-No puedo creerlo, eso es increíble tu hermana, ese joven Allan y tu son sorprendentes, tienen las ventajas de ambos lado, la belleza fuerza y habilidad de un vampiro pero con la vitalidad de un humano- decía Esme impresionada.

-Es cierto pero, nosotros tenemos también las desventajas de ambos lados, como la sed de sangre por nuestro lado vampírico y nuestros cuerpos frágiles de nuestro lado humano, nuestros huesos pueden romperse, nuestros músculos desgarrarse, podemos desangrarnos, nuestros corazones dejar de latir o nuestros pulmones dejar de funcionar podemos morir…- le explica mi hijo pacientemente.

-Pero aun así es algo maravilloso… ¿Hay otros mitad vampiro en tu familia?-

-Bueno si….mi hija ella es…una parte vampiro también pero no como los demás, es más bien como una cuarta parte vampiro-

-¡Tienes una hija!-dice Esme entusiasmada y maternal, yo sonreí, esa era la Esme que recordaba.

-Si tiene 3 años de edad dentro de un par de meses cumplirá 4-

-¿Cómo se llama?-

-Annabella, pero le decimos Annie-

-¡Ah! Ella es la niña de la cual Alice había llegando hablando la otra vez- decía Esme como recordando algo.

-Así es…ella lo es todo para mí- dice mi hijo.

-Eso me recuerda…gracias por el brazalete, era muy hermoso-decía Esme agradecida-Esperen ¿de qué brazalete está hablando Esme?- pensé nerviosa

-Me alegro de que te gustara es solo un pequeño obsequio como modo de disculpa por mi comportamiento la primera vez que nos presentaron- dice mi hijo coqueto.

-Si es muy hermosos, las esmeraldas se parecen mucho a tus ojos- dice Esme- Oh Dios no podía ser posible- pensé horrorizada, que mi hijo regalara esmeraldas solo significaba una cosa, Tony comenzaría a seducir a Esme hasta hacerla caer en sus pies, Tony solo le regalaba esmeraldas a las personas que son importantes para él, en nuestra familia todas las mujeres teníamos una pieza de joyería que Tony nos regalo exactamente con lo mismo, esmeraldas, yo tenía un collar al igual que Emily con un dije con esmeralda, Ness tenía unos pendientes, Abi un brazalete y Catherine un anillo, hasta la misma Samantha tiene también un brazalete y ni mencionemos a Annie que tiene una fina tiara con esmeraldas.

-Precisamente eso es lo que quería que pensaras- podía imaginar perfectamente la sonrisa coqueta que seguro se formo en sus labios de mi hijo. Esto era demasiado debía hablar seriamente con Tony. Me dirigí al jardín de inmediato no podía permitir que esto siguiera.

-Anthony- lo llame, él de inmediato desvió su atención de Esme que sonreía apenada, mi hijo me dio una mirada interrogante.

-¿Si mamá?- me pregunta con voz de niño bueno.

-No se supone que debes de ir al hospital hoy- le recordé.

-¡Oh Dios es cierto! ¡¿Qué hora es?!- dice alarmado poniéndose de pie.

-7:30-

-¡OH POR DIOS ES MUY TARDE!- grito.

-Bueno es hora de que te marches, recuerda que no debes dejar que tu abuela se percate del aroma de Esme- le dije recordándole a Catherine.

-Si lo sé, me marchare ahora- dice mientras se acerca a mí y besa mi mejilla, se acerco a Esme y tomo su mano como una caballero y beso su dorso suavemente, pude ver el rostro avergonzado de Esme- disculpa que tenga que marcharme, pero nos veremos más tarde Esme lo prometo- mi hijo no pudo usar un tono más caballeroso y seductor porque no pudo, yo solo gire mis ojos.

-Si…ten un buen…día en...el trabajo Tony- tartamudeo Esme avergonzada. ¡Oh por el amor a Dios! esto debía ser una broma de mal gusto. Mi hijo solo le dio una de sus sonrisas torcida quita aliento marca registrada. Esme sonrió tontamente como adolecente de escuela secundaria, quería abofetearla en estos momentos pero me contuve de hacerlo ya que sabía que en condiciones normales Esme nunca actuaria así….con su técnicamente nieto.

-Anthony- volví a llamarlo para sacar a ambos de su mundo soñado.

-Es cierto me olvidaba de papá…-dijo entrando de nuevo a la casa yo lo seguí no sin antes darle una última mirada a Esme, ella lucia encantada y perdida en su mundo, esto era malo a este paso no tardaría en caer en las manos de mi hijo.

-Papá debo irme….-escuche susurrar muy bajo a Tony cuando lo vi nuevamente estaba en la sala al lado de Thristan, su rostro ahora lucia afligido, no era para menos todos nos sentíamos igual al respecto, tomo la mano de Thristan entre las suyas-Regresare cuando termine mi turno….no te preocupes le daré al Dr. Morris una buena escusa para justificar tu ausencia y tomare tus casos…-yo me acerque a Tony y me coloque a su lado.

-Mamá…-

-Si Tony…-

-Regresaremos a papá a la normalidad ¿verdad?- él me miro en ese momentos con sus ojos verdes llenos de inseguridad como un niño pequeño. Yo me quede en silencio unos momento sin saber la respuesta cierta a su duda, pero a la final como buena madre que creo ser solo pude responderle lo siguiente.

-Por supuesto… solo hay que ser un pocos pacientes Tony, Thristan pronto estará de vuelta con nosotros…te lo prometo hijo-

A estas alturas lo único que podía hacer era rogar mentalmente a Dios de que Albert y Jacob pudieran encontrar a esa mujer y solucionar todo esto.

Edward P.O.V

Samantha aun dormía y yo lo único que podía hacer era mirar el reloj, sería solo cuestión de minutos para que el hijo de Carlisle llegara y se la llevara, era agobiante la espera ese tipo no me inspiraba confianza la vez que pude escuchar sus pensamientos siempre metódicos, calculados y carentes de emoción, era como si cada uno de sus pasos fuera pensado, pero sus pensamientos nunca revelaban mucha información y eso era lo que me preocupaba ya había conocido mentes como la suya y no eran exactamente de mi agrado ya que nunca mostraban sus verdaderas intenciones, era como si estuvieran entre la línea de lo que es bueno y lo que es malo. Mire a Sam ya no tenía las vías intravenosas, solo el monitor cardiaco que sonaba a un ritmo suave pero constante. Ella lucia ahora sin su cabello más frágil y débil, en verdad no deseaba que ella se marchara con ese tipo.

-¿Dónde está?, ¿Donde se metió ese niño malcriado?-escuche los pensamientos alterados de Carlisle. ¿Qué demonios pasaba para que Carlisle estuviera así?

-¿Cómo se atrevió a llevársela?-

Ahora si me comencé a poner nervioso y sobre todo al ver su expresión al entrar en la habitación.

-¡¿Dónde está tu hijo Edward?!- me pregunto bruscamente. Yo estaba aun aturdido, por su mente vi todo lo sucedido con Esme y de cómo Rosalie, Emmett y Jasper le anunciaron sobre la partida de Esme con Tony, yo no podía creerlo aun.

-¡Edward responde!- me exigió serio. Yo me sobresalte me sentía como un niño siendo reprendido.

-Yo no sé…- respondí cohibido.

-Pero que mierda pasa joder- murmura Samantha incorporándose de la cama con cuidado.

-Samantha ¿Sabes dónde está el Dr. Swan?-ella mira a Carlisle confundida

-¿Pero qué demonios le pasa a Carlisle?- me pregunta en su mente. Yo solo lance un bufido frustrado.

-¡Samantha!- dice nuevamente Carlisle, ella simplemente se encoje de hombros indiferente.

-No lo sé. Estaba durmiendo-A Carlisle no le gusto esa respuesta.

-¡Se ha pasado de la raya!- dice ahora dirigiéndose a mí.

-Es todo un mal entendido Carlisle…-trate de razonar con él pero con lo perturbada que estaba su mente no creía poder hacer mucho. Me detuve al escuchar los pensamientos de mi hijo al llegar al hospital.

-Esto de nuevo….- y luego nada, supuse que había puesto su escudo mental.

-Acaba de llegar- dije. Carlisle se puso tenso y me preocupe al ver sus pensamientos agresivos hacia Tony- Carlisle mantén la calma no hagas nada precipitado.

-¿Precipitado? ¡Ese niño malcriado va a escucharme enserio!- pensó molesto.

-Sigo sin entender- murmuro Samantha. Quedamos en silencio unos minutos esperando pacientes a que Tony llegara a la habitación. Escuchamos como se encerró en la oficina del director del hospital. Luego de un tiempo salió de la oficina y se dirigió a la habitación de Sam Lo único que me parecía extraño era ¿En dónde estaba el hijo de Carlisle? El Dr. Morris maldecía mentalmente la dicha salud de él y algo con respecto a alergia a la luz solar que no logre comprender.

El tiempo se me izo interminable hasta que por fin Tony apareció, no había cerrado muy bien la puerta cuando Carlisle lo apreso contra la pared más cercana, Samantha lanzo un jadeo de sorpresa, yo me sorprendí ante la actitud de Carlisle y me lance para poder separarlos. Mas la risa arrogante de Tony izo que nuestra atención se centrara en él.

-¿Qué sucede Dr. Cullen, hay algo mal?- pregunta altivo. Carlisle solo gruño.

-¡¿Dónde está Esme?!- le exigió molesto Carlisle.

¿Qué demonios, Tony volvieron a secuestrar a Esme?!-rugió Samantha desde su cama.

-Yo no secuestre a nadie, ella quiso venir conmigo, mejor dicho me suplico que la mantuviera alejada de los Cullen y sobre todo de usted doctor- dice Tony aun con ese tono Altivo. Escuche como la tela de su bata médica estaba siendo rasgada por las manos de Carlisle. Tony ahora le dio una mirada cínica

- Muy mal Dr. Cullen no se supone que deba engañar de esa manera a la pobre de Esme, Casarse con ella aun estando casado con mi abuela Catherine…Eso es bigamia Dr. Cullen es un delito grave…-Carlisle miro furioso a Tony y sus pensamientos no era nada alentadores, si Tony seguía por más tolerante que fuera Carlisle este lo atacaría. En los labios de Tony se formo una sonrisa burlona ante la reacción de Carlisle parecía divertido disfrutando del espectáculo.

Tú no sabes nada! -escupió Carlisle molesto.

-¡Carlisle! ¡Tony cállate!- dije tratando de poner orden.

-¡Tú no me mandas a callar imbécil! ¡Solo le digo la verdad al Dr. Cullen!-me responde mordazmente.

-¡Tony por el amor a Dios cállate de una jodida vez!- dice Samantha.

-¡Tú no te metas Samantha! ¡¿Y qué mierda le paso a tu cabello?!-

-¡Claro que lo hago idiota! ¡Y eso no es tu problema!-

-¡BASTA!- grite- deténgase todo el mundo, van a descubrirnos si seguimos así y no llegaremos a nada.

-Claro que no idiota yo cubrí la habitación con el escudo desde que el Dr. Cullen me ataco- explica Tony. Por ese motivo no se podía escuchar el ajetreo del hospital.

-Carlisle suéltalo por favor- le pedí, Carlisle soltó a Tony de mala manera y se aparto de él.

-¿A dónde la has llevado?- pregunto Carlisle mas clamado para mi alivio.

-No se preocupes ella está bien….después de todo yo he estado cuidado muy bien de ella-canturreo Tony complacido por la mirada fiera que Carlisle le daba.

-Tu…niño insolente…-mascullaba Carlisle con la mandíbula fuertemente apretada listo para lanzarse nuevamente sobre Tony yo me coloque en su camino para evitar que lo hiciera.

-¡Carlisle por favor no te pongas en su nivel!- dice Samantha masajeando su sien.

-Si Dr. Cullen no se ponga al nivel de un niño- Tony se burlaba de Carlisle ya esta situación me estaba hartando.

-¡Basta Anthony compórtate!- lo reprendí, su cuello giro bruscamente hacia mi dirección juro que hasta pude escuchar como izo un fuerte chasquido por el fuerte giro.

-¡No te atrevas a tomarte atribuciones que no te corresponden Cullen!-escupió Tony con odia hacia mi-¡¿Quién te crees tú para estarme dando órdenes?!

Sus palabras me dolieron y mucho, allí entendí que en verdad el no me consideraba nada para él.

-¡Soy tu padre!-

-¡Tú no eres mi padre maldita sea! ¡No eres nadie me entendiste! ¡NADIE!- rugió con furia, el rostro de Tony estaba rojo de la cólera pero esa no fue mi mayor preocupación ni las palabras que me dijo, sino era el hilo de sangre que salía de su nariz.

-Tony….Tu nariz…-dijo Samantha preocupada, Tony toco su nariz y miro sus dedos manchados luego izo una mueca de dolor y tomo su cabeza entre sus manos mientras se tambaleaba hacia atrás, los sonidos del exterior de la habitación podían escucharse nuevamente.

-¿Tony que te sucede?- pregunte alarmado acercándome a él y tomándolo del brazo ya que vi que estaba por caerse al suelo, él se soltó bruscamente de mi agarre lo que izo que se tambaleara y callera sentada al suelo mientras trataba de detener el sangrado de su nariz.

- No…es...tu.. .to..Problema-murmuro adolorido. Yo estaba preocupado ¿Qué le estaba pasando?, Carlisle también se estaba haciendo esa misma pregunta. Samantha solo suspiro.

-Es su cuerpo, le está pasando factura por usar mucho tiempo sus poderes mágicos- me explica Samantha yo la mire confundido-¿Qué crees? ¿Que él puede usar esos poderes cuantas veces se le dé la gana sin consecuencias?, claro que no, su cuerpo sufre por ello si los usa demasiado. Eso que estás viendo es una de sus tantas consecuencias-Yo mire con miedo a Tony, su respiración se había vuelto pesada, estaba muy pálido y tiritaba ligeramente. Me volví a acercar a él que trato de apartarme pero no podía se encontraba muy débil y solo le quedaba decirme toda clase de barbaridades por su mente que ya no tenía el bloqueo mental.

-Tráelo aquí- dice Sam, a pesar de todas los pataleos, gruñidos y pensamientos homicidas hacia mi persona, logre sentarlo en la cama de Sam, mas no duro mucho ya que se desplomo baca arriba sobre la cama, Samantha había recogido sus piernas dándole más espacio, Tony ahora estaba semiconsciente.

-Tony- lo llame, mas el no respondía y los pensamientos de su mente eran confuso no pensaba nada racional, solo trataba de mantenerse consiente.

-Esto está mal, normalmente no demora tanto en reaccionar…creo que esta vez se excedió demasiado- Samantha se movió por la cama hasta quedar junto a Tony- ¡Hey idiota!- lo llamo mientras le daba una cachetada.

-Esta inconsciente Samantha-dije tomando su mano para que dejara de abofetearlo. Carlisle se acerco y comenzó a revisarlo. Yo tome su rostro y lo gire un poco para que la sangre de su nariz no obstruyera su respiración su bata blanca comenzó a mancharse.

-Creo que es mejor…que llames a Thristan yo no sé mucho sobre mitad vampiros y creo que el chico no está bien- dice Carlisle algo perdido eso me puso más de los nervios.

Samantha busco bajo su almohada algo y saco un nuevo teléfono celular de última generación. Yo la mire pidiendo una explicación.

-¿Qué? Tengo un marido rico, ahora puedo tener cosas bonitas vampiro bipolar- dice mientras esperaba que atendieran al otro lado de la línea. Tony murmuro algo incomprensible inconsciente.

-Querido Dr….¿Bella?¿qué haces con el teléfono de Thristan?- yo mire a Samantha-…..¿Como que no puede atenderme? Necesito que venga de inmediato… ¿Dónde está?...no evadas mi pregunta, Tony necesita ser revisado….No lo sé, creo que uso muchos sus poderes de Harry Potter y está en estos momentos inconsciente frente a mi…..- el gritó que Bella dio del otro lado de la línea fue muy fuerte- ¡Bella! Cálmate el Dr. Cullen lo reviso pero comento que lo mejor sería que Thristan lo viera ya que no tiene mucho conocimiento de tu hijo…está bien…..si….pues tráele una camiseta limpia y otra bata, las mancho con sangre….está bien nos veremos pronto- ella solo giro sus ojos mientras cortaba la llamada y yo me emocione ligeramente al saber que Bella vendría. Pero duro muy poco por la preocupación que me invadió al ver el estado de mi hijo.

-Bueno creo solo nos queda esperar, yo saldré y encontrare el modo de justificar la ausencia del Dr. Swan…. Volveré lo más pronto que pueda, ahora si me disculpan me marcho- Carlisle salió de la habitación ya se había calmado y ahora está lleno de curiosidad y preocupación por el estado de Tony.

-Bueno ahora solo nos queda esperar a que Bella llegue y que el idiota despierte- dice Sam acomodándose en la cama.

-¿Ya le ha pasado antes?- ella me miro como si fuera un idiota al preguntar eso- Me refiero así de fuerte- agregue.

-Sí creo que sí, él una vez me comento que le ocurría cuando era niño porque no conocía sus límites fue hasta su adultez que ya comenzó a conocerlos- comentaba ella mirando a Tony- pero…..él más serio según me dijo ocurrió unos años atrás al parecer él y Liza fueron atacados por un vampiro cuando estaban solos, bueno Tony defendió a Liza pero al hacerlo al parecer sobrepaso sus límites y….bueno paso algo con su cabeza y duro 3 días inconscientes…

-¡¿Qué?!- dije alarmado. Me horrorizaba la idea de que él estuviera en constante peligro por el uso de su don.

-¡Hay cálmate! El estará bien cuando Thristan lo revise le dará su diagnóstico estilo Dr. House y listo sabrá qué hacer con él- dice Samantha despreocupadamente mientras se preguntaba mentalmente ¿Dónde estaba el Dr. Muller?, a decir verdad eso me parecía sospechoso más que extraño. Algo me decía que las cosas estaban por complicarse. Mire de nuevo a Tony su hemorragia nasal se había detenido y ahora parecía dormir pesadamente mas su rostro lucia mas pálido de lo que ya es, un escalofrió al ver el parecido que había entre ambos. Como deseaba que en algún momento pudiéramos llevarnos bien y que no me odiara ni él ni mi hija.

-Solo dale tiempo Edward- dice Samantha como si leyera mis pensamientos, le agradecí mentalmente a esta loca chica por sus palabras- De nada vampiro bipolar- a veces me preguntaba si Samantha no poseía algún don o era una especie de bruja.

-Según tu hijo eso es exactamente lo que soy Edward una bruja-

De acuerdo ese último pensamiento de Samantha fue aterrador. Y comencé a estar de acuerdo con mi hijo, ella era una bruja.

Nessie P.O.V

Me dirigí a la habitación de mi hermano para cumplir con el encargo de mamá, estaba algo nerviosa por lo que me dijo pero Tony estaría bien solo necesita descansar, podía sentirlo, abrí el armario saque una de sus camisas perfectamente planchada al igual que una de sus batas blanca. Las doble cuidadosamente y metí en mi bolso, salí de la habitación y me dirigí al garaje, la abuela se quedaría con los miembros del clan Akiyama, Abi y Annie.

Tome el auto de mamá, el Audi A3 negro resplandeció bajo las luces del garaje, yo no era predilecta a conducir autos yo prefería las motocicletas y más cuando Jake iba conduciendo mientras yo me aferraba a él disfrutando del calor de su cuerpo y la velocidad.

Apenas me tomo 20 minutos llegar al hospital, no tenía la costumbre de venir mucho por aquí, solo había venido en dos ocasiones, en mi estomago se izo un nudo al ver que todas las personas se me quedaron viendo, me sonroje sin dudarlo, no me gustaba esa clase de atención, me acerque a la recepción para que me informaran donde era que quedaban las habitaciones privadas de los pacientes.

-Disculpe- susurre tímidamente. A la enfermera que me vio y sus ojos brillaron.

-¡Oh tu eres la hermana menor del Dr. Swan!-dice la enfermera reconociéndome de inmediato, mire su gafete de identificación pude leer Lucy Lowell. Sabia de ella papá y mi hermano la mencionaban con frecuencia.

-Si…Yo busco la habitación de una amiga…Que está ingresada…se llama Samantha…W-

-¿No hablaras de Samantha Cullen verdad?- dice la enfermera formando una sonrisa extraña. Yo me extrañe al escucharla usar el apellido Cullen.

-Si es ella….-dije algo dudoso.

-Oh la sobrina del Dr. Cullen sí que ha causado problemas en este hospital, ella está en la habitación 302, ve por el ascensor de la derecha tercer piso- me dice amablemente.

-Gracias….-fue lo último que dije al dirigirme ascensor, presione el botón del tercer piso y espere paciente, mi vista quedo fija en el brazalete que Jacob de me dio hace años atrás, el ascensor se detuvo escuche las puertas abrirse y el aroma de una vampiro llego a mi nariz levante la vista rápidamente, me sonroje al ver al Dr. Cullen frente a mi-Dios en verdad se parece mucho a papá- pensé impresionada al verlo más de cerca, el ascensor se había detenido en el primer piso, entro al ascensor sin notarme ya que estaba leyendo unos documentos que parecían importantes yo me puse tensa al ver que extendió su mano automáticamente para presionar el botón del tercer piso. Luego como si se diera cuenta de mi presencia giro su vista hacia mi persona, mis nervios se dispararon al espacio y mis mejillas ardieron como el infierno al ver que pareció reconocerme, por la sonrisa dulce y amble que me daba ahora.

-Hola- fue lo único que dijo con voz serena.

-Hola…-susurre tímidamente muy bajo desviando mi mirada al suelo avergonzada. Solo quería que el ascensor llegara pronto a su destino.

-¿Eres tu Renes…..eh? Oh disculpa es que tu nombre es algo peculiar y Samantha no supo nunca pronunciarlo bien- dice avergonzado.

-No…se…preocupe…nadie…lo…acierta a la primera…-murmure avergonzada, ¿porque mi madre tuvo que norme un nombre tan complicado?- Soy Renesmee Swan…-el asintió con su cabeza comprensivo.

-Un placer Renesmee, creo que no nos hemos presentado correctamente soy el Dr. Carlisle Cullen y es una gran placer conocerte- dice cortés con un ligero toque de emoción en su voz mientras me tendía su mano, yo dude un segundo en tomarla pero a la final le correspondí con un suave agarre de mi mano enguantada, note como el miro mis guantes seguramente preguntándose el porqué los usaba.

-Igualmente..-El ascensor se detuvo para mi alivio y ambos salimos de él.

-¿Vienes por tu hermano?- me pregunta, yo asentí con mi cabeza- bueno creo que tenemos el mismo destino- dijo relajado mientras caminábamos, llegamos a la habitación 302 y pude escuchar a Samantha armándole una pelea a Tony y también escuche una voz aterciopelada que reconocí.

-¡Oh Dios el también está aquí!- el nudo en mi estomago aumento junto a la sensación de mariposas en mi estomago, creo que vomitare. La puerta se abrió y el Dr. Culle se coloco a un lado para que yo pasara primero, pero mis pies no se movieron, todos se callaron en la habitación y yo solo podía verlo a él, que tenía sus ojos dorados puestos en mí, mi boca se sentía seca y estoy segura de que el color se fue de mi rostro. No esperaba encontrármelo aquí, aun no estaba preparada para hacerle frente.

-¡Ness! ¿Qué demonios haces aquí?- escuche mascullar a Tony que levanto su cabeza de la cama, eso me izo apartar mi vista de él y mirarlo.

-Yo…mamá...dijo….-comencé a balbucear bajo, mientras entre lentamente a la habitación.

-¡Cállate Tony! No le hagas caso Ness, me alegro que vinieras- dice Samantha, me quede helada al verla, sentí mi corazón estrujarse en mi pecho y mis ojos comenzaron a humedecerse, ella se veía tan mal y ahora si su cabello- ¡Oh no te atrevas a llorar Ness!

Pero ya era demasiado tarde en un segundo, estaba técnicamente sobre ella abrazándola y ocultando mi rostro en su hombro mientras lloraba en silencio. Ella simplemente comenzó a acariciar mi cabello.

-¡Ves porque no quería que vinieras a verla!- escuche la voz de mi hermano, mas no le prestaba atención, me dolía ver a Sami así ella no se merecía esto, cuando Tony había hablado conmigo con respecto a su enfermedad no creí que fuera tan grave al verla el día de la boda, se veía tan llena de vida y no creía que fuera a morir, pero ahora parecía que en cualquier momento ella desaparecía.

-Ness no llores….no quiero que lo hagas y menos por mi- dice Sam dulcemente aun jugando con mi cabello.

-No es justo…-susurre dolida.

-La vida no lo es Ness, pero así son las cosas- ella me aparto un poco y me obligo a mirarla y limpio mis lagrimas- Si sigues llorando me harás sentir mal Ness….y creo que no quieres eso- yo negué con mi cabeza- Bien limpia esas lagrimas, las damas como tú no lloran, se les arruina la belleza querida- dice divertida. Alguien me tendí un pañuelo, fue el Dr. Cullen que me dio una mirada paternal, en ese momento recordé que no estábamos solas en esa habitación y la vergüenza se apodero de mí por mi comportamiento indebido y vergonzoso. Samantha comenzó a reír.

-¡Ness por Dios mira lo roja que estas!- dice divertida mientras reía, yo solo oculte mi rostro en el pañuelo prestado, pero al escuchar la risa de él, izo que deseara que la tierra me tragara al noveno circulo del infierno. Tony comenzó a tirar de mi bolso como un niño pequeño.

-Di que me trajiste una camisa limpia Ness - dice mi hermano, mi atención se centro en él lucia pálido y agotado tirado en la cama, mi preocupación paso de Sam y las otras personas de la habitación a él. Me puse a su lado y saque sus cosas de mi bolso y se las tendí.

-¿Estás bien?- le pregunte nerviosa.

-Si ya lo estoy- dijo levantándose lentamente de la cama- iré a cambiarme.

-Sabes que no puedes abusar de los dones de esa manera- lo reprendí susurrante, giro sus ojos.

-No es mi culpa, fue por culpa del bastardo Cullen por estar aquí-hace una mueca desagradable mientras se encerraba en el pequeño baño de la habitación. Comprendí que seguro era para evitar que escuchara sus pensamientos….-Es cierto él puede leer los pensamientos- pensé aterrada, lo mire me dio una mirada curiosa.-Oh no, no,nononononononono- literalmente me adentre bruscamente al pequeño baño donde estaba Tony sin camisa lavando su rostro.

-Pero Ness que….- no lo deje terminar ya que había puesto mi mano desnuda en sus rostro, mostrándole solo que quería que viera de mi mente- Estas loca estoy agotado no puedo cubrir nuestras mentes con el escudo…..

Yo lance un gemido lastimero, ante lo que me dijo, no podía hacer nada pronto se enteraría de mi secreto y el Jake por mis pensamientos y no quería que nadie lo supiera, ¡Nadie!.

-Ness…canta canciones en tu mente, así Edward no podrá escuchar tus pensamientos- dice Samantha desde afuera. Tony y yo nos miramos pude ver las punta de sus orejas rojas por la furia, abrió la puerta de sopetón saliendo sin camisa.

-¡¿QUÉ?! ¡AHORA ES QUE ME LO VIENES DICIENDO!, ¡SABES CUANTOS PROBLEMAS ME UBIERAS AHORRADO!- le grito.

-¡Oye! Nunca preguntaste- dijo como si nada, de inmediato acate el consejo de Sami y comencé a cantar en mi mente el tema final del acto 1 de la opera La Bohéme, O soave fanciulla.

-Buena elección- lo escuche susurra a él, dándome a entender que estaba funcionando. Suspire aliviada, un pitido llamo la atención de mi hermano miro su localizador, chasqueó su lengua al ver la pequeña pantalla.

-Me necesitan en emergencias- murmura en su segundo estaba ya con su camisa y bata limpia puesta, aun lucia algo agotado y pálido- Regresa a casa de inmediato- dice mientras besaba mi coronilla y me entregaba su ropa manchada de sangre.

-Dr. Sawn usted y yo tenemos una conversación pendiente- dice el Dr. Cullen en tono serio, yo mire mi hermano el cual solo giro sus ojos molesto.

-¡Ya le dije que fue elección de ella!-dice groseramente, antes de marcharse, el Dr. Cullen tenía una cara de molestia total, yo no entendía nada.

-Ness…-me llama Sami, opte por ponerme a su lado. Ya que no me sentía cómoda con los Cullen presentes. Yo la mire esperando a que hiciera alguna pregunta-Tu sabes ¿Por qué Tony se llevo Esme nuevamente?

Yo simplemente parpadeé varias veces la mire confundida, la opera en mi cabeza se detuvo- ¿QUE TONY IZO QUE?-grite mentalmente sin dudarlo.

-Así es, tu hermano se la llevo luego de que ella…y yo tuviéramos una disputa-habla el Dr. Cullen con pesar, él coloco una mano en su hombro en modo de apoyo.

Yo no sabía que pensar ante la actitud de mi hermano, pero eso explicaría el porqué no había regresado anoche sino temprano y partió inmediatamente al hospital sin muchas explicaciones. Pero no tenía el aroma de la Sra. Cullen y recordé que él se baño casi de inmediato al regresar supe que había regresado fue por el sonido de su ducha. ¿En qué demonios estaba pensado?, mejor dicho ¿en donde había dejado a la Sra. Cullen?, mamá no estaría feliz y mucho menos papá. Cuando regrese…

-Es cierto papá aun no apresé ni Allan tampoco espero que ellos estén bien…-pensé dolida quería que mi padre regresara, lo extrañaba demasiado y su desaparición me tenia los pelos de punta. Y las cosas en el hogar estaban mal.

-Ness, ¡hola!- la voz de Samantha me regresa a la realidad-te perdiste en tus pensamientos.

-Yo…lo… ….yo….-balbuceaba nerviosamente, había descuidado mi mente y seguro él había escuchado todo con respecto a la desaparición de papá. Debía marcharme no podía dejar que mas información se filtrara a terceros. Y lo peor de todo que fue por mis pensamientos y no por mi toque.

"Ness querida la discreción y el silenció son las mejores armas para proteger a nuestra familia, por eso siempre debes evitar dar información de mas a terceros y proteger nuestro secreto por tu bien y el de la familia mi niña hermosa"

En mi mente sin poder evitarlo llagaron las palabras de papá cuando cubrió por primera vez mis manos con finos guantes. Quería llorar le había fallado a papá. Por no poder tener una mente fuerte o un don que pudiera cubrirla como mi hermano o mamá.

-Carlisle, será mejor que salgamos un momento…..-dice él en un susurro fantasmal, el Dr. Cullen lo miro confundido, pero accedió a salir con él. Agradecí mucho ese gesto de su parte.

-¿Qué sucede Ness?- me pregunta suspicaz como siempre ha sido, Yo no sabía si contarle a Sami sobre la desaparición de papá, ella me miraba analíticamente como si me leyera como a un libro abierto. Ella tenía derecho a saberlo después de todo…ella era la esposa de mi padre. Mas las palabras no salían de mi boca, así que opte por el camino fácil, me quite mi guante le tendí mano, Sami la tome de inmediato y dio un pequeño sobresalto al recibir las primeras imágenes y pensamientos que le estoy mostrando. Ella aparto su mano y me miro desconcertada.

-No…puede…ser- susurro y yo solo baje mi mirada resignada. -¡EDWARD LLAMA A ALICE AHORA MISMO!-

Catherine P.O.V

Había salido de la casa con éxito, necesitaba encontrar a mis hijos saber que estaba bien tenerlos en mis brazos y no soltarlos nunca, seguí el rastro de Bella y Albert, note que fueron directo a la nueva casa de Thristan. Los aromas de Seth, Jacob, Albert, Bella y Amelia era los más fuertes…..pero había uno más que…

Me detuve abruptamente al ver a la mujer que estaba de pie mirándome, desde el jardín de la casa de mi hijo…era Esme Cullen parada como si nada. La rabia comenzó a florecer en mí, mis pies se movieron por inercia.

-¡Tu!- siseé con serpiente, no había dado cuenta que había levantado mi mano dispuesta a abofetearla a no ser por Bella que la había atrapado en el aire con la suya.

-¡No Catherine!- dice Bella fría.

-¡¿Qué hace ella aquí?!- rugí, la mujer estaba detrás de Bella asustada.

-No te diré nada hasta que recuperes la compostura- yo la mire fieramente Bella no pareció inmutarse. Di un paso atrás e inhalé fuertemente para tratar de calmarme y por una fracción de segundo me pareció detectar el aroma de mi hijo mayor, me puse alerta e ignore a la mujer y a Bella mientras me dirigía a la casa a paso firme, Bella se interpuso en mi camino.

-Thristan está adentro cierto- dijo entre alegre y ansiosa quieren pasar sobre ella.

-Thristan no está allí Catherine- Yo la mire ¿en verdad creí que me tragaría su mentira?, Bella, Bella, Bella, el mentir no es tu fuerte, todo el mundo lo sabes.

-No sabes mentir Bella- fue lo único que dije, pase a su lado ella no izo nada para detenerme, tenía un mal presentimiento al entrar por la puerta y no sentir más el aroma de mi hijo. Algo estaba mal ¿Por qué Thristan no salía a mi encuentro?

Llegue a la sala de estar estaba como la había dejado solo que el gran oscuro no tenía el plástico protector para que no lo mancharan de pintura, el aroma de mi hijo abrumaba el lugar pero no lo veía.

-¿Dónde está?- dije alto para que Bella me escuchara, hubo un suave ruido en el piso de arriba, yo de inmediato estaba frente a la puerta del dormitorio principal, abrí bruscamente la puerta y lo primero que vi fue a Margaret mirándome aterrada al lado de la cama matrimonial que había comprado para Samantha. Me quede paralizada al ver a mi hijo acostada en ella como si durmiera plácidamente, pero en mi cabeza en realidad se veía como un cadáver a punto de ser preparado para su entierro, sentí un nudo en mi garganta. Cuando estuve a su lado tome su mano y acaricie su rostro como si fuera de cristal, oh mí querido hijo Thristan que te ha pasado. Acaricie su cabello ahora. El no reaccionaba a mi toque.

-Thristan- lo llame con voz quebrada. El no abría sus ojos, su rostro seguía neutral sin emoción. ¿Qué le habían hecho a mi hijo?

-Catherine- escuche la voz de Bella, mas no le dirigí la mirada, solo miraba el rostro de mi hijo.

-Thristan, hijo- volví a llamarlo pero sonó como un sollozo estrangulado, mis ojos ardían como el infierno.

-El no despertara Catherine….-susurro Bella dolida, Margaret sollozo al fondo.

-¿Por…Qué?- aun miraba su rostro, podía imaginarme el rostro desaprobatorio de mi hijo por estar en este estado, él seguro me abrazaría suavemente hasta que se acostumbrara y lo hiciera fuertemente susurrándome palabras de consuelo y cariño.

-La vampiresa que se llevo a Allan lo izo, lo dejo en coma o algo así- mi rosto se contrajo de dolor al imaginar a Allan en manos de una vampiresa, ¿el estaría bien?, ¿estaría herido?

-¿No lo han encontrado?- susurre

-Albert, Amelia, Jacob y Seth, están cazándola para hacer que Thristan regrese a la normalidad y traer de vuelta a Allan- me explica.

Esto no podía estar pasando tantas décadas preocupándonos por la seguridad de Allan y así como si nada lo arrebatan de nuestro lado y deja herido a mí otro hijo, los sollozos comenzaron a salir inevitablemente por el dolor que sentí al no saber lo que le deparaba a mis hijos, yo estaba viviendo la peor pesadilla que una madre podía experimentar, mi llanto sin lagrimas se izo mas fuerte mientras sostenía la mano de mi hijo fuertemente contra mi rostro, tratando de liberar todo el dolor, la angustia y desesperación que tenía en mi pecho.

¿Cuántas horas han pasado desde que estoy en esta habitación junto a mi hijo?, no lo sabía había perdido la noción del tiempo, su mano aun esta apresada entre las mías, ahora estudiaba con detalle sus guantes de cuero negro, miraba cada costura y pliegue, sus guantes estaban maltrecho y había uno que otro agujero, seguramente hecho su pelea tratando de rescatar a su hermano. Mi hijo únicamente tenia puesto sus pantalones de vestir también sucios y maltrechos, no tenía zapatos ni camisa dejando su pecho al descubierto, el pecho de mi hijo tenía una que otra cicatriz pero la más severa era la que había en todo el medio de su pecho cuando le dispararon en sus tiempos de soldado, la herida no debía de ser muy grande pero gracias a las técnicas medicas de esos tiempos la cicatriz era más grande de lo que debía de ser, me recordaba a una estrella deforme de varios picos sobre su perfecta piel, la acaricie con cuidado, pero la peores cicatrices se encontraban era en su espalda y en sus manos, recuerdo que su espalda estaba cubierta de líneas de varios grosores como prueba de los cientos de azotes que recibió, no había ni un espacio libre de marca en su espalda, al igual que sus manos cubiertas en su totalidad de cientos de cortes que las deformaban un poco, recuerdo que una vez las había visto cuando aún era humano y se veían aun peor que ahora, tanto así que mi hijo no podía mover bien alguno de sus dedos, ni podía cerrar por completo su mano derecha, hasta inclusive a 3 de sus dedos le faltaban sus uñas y otro cuatro se veían algo desviados fuera de lugar, el sufría mucho dolor en ellas a pesar de que habían pasado años desde que fueron hechas sus lesiones, él masajeaba sus manos todas las noches con agua tibia y ungüento para aliviar momentáneamente su dolencia.

A mi mente vino el recuerdo del día en casi moría y lo convertí, no me arrepentí de haber matado a esa mujer por haber tratado de matar a mi hijo, sus grito y suplicas no duraron mucho, su cuerpo sirvió de abono para la tierra del bosque.

El rostro de Allan llego a mi mente y mi angustia se intensificó, ¡Oh mi dulce bebé!, solo podía pensar en sus hermosos ojos de plata liquida, ¿Estaría herido? ¿Los demás lo traerían ileso?, quería tener la esperanza de que en cualquier momento entraría por la puerta armando un berrinche enorme y se lanzaría a mis brazos pidiéndome que lo mimara, solloce ante la realidad sabia que la posibilidad de que Allan regresara ileso o vivo era casi nula y más teniendo 48 horas desaparecido a mano de esa vampiresa. Allan era literalmente un niño en el cuerpo de un adulto yo soy la culpable de que fuera tan malcriado y caprichoso, no podía evitarlo desde el momento que puso sus ojos en mi cuando era una bebe recién nacido supe que sería mi bebe por toda la eternidad, mi pequeño, mi niño. Con Allan viví todo lo que nuca pude vivir con Thristan. Lo vi crecer, le enseñe a andar, comer, a hablar, a jugar, a bailar, a amar. Unos de los mejores días de mi vida fue cuando él me llamo por primera vez mamá. Era una madre terrible, ¿cómo pude permitir que esto sucediera? fui egoísta al pensar solo en mí luego del desastre de la boda, por mi insensatez y dolor había descuidado a mi familia por estar solo compadeciéndome de mi misma.

Escuche las voces de Seth y Amelia acercarse al igual que sus aromas, baje de inmediato ignorando a la mujer sentada en el sofá con Margaret. Salí a recibir a los chicos que hablan con Bella.

-¡Mamá!- dijo Seth acercándose a mí, sus fuertes brazos me envolvieron como a serpiente pitón a su presa. Mas no le preste atención solo mire a Amelia esperando noticias. Ella negó con su cabeza.

-No pudimos encontrarlos perdimos sus rastros, pero nos encontramos con alguien por el camino…..- dice Amelia calmada.

-Nos encontramos con Charlie…-dice Seth, yo lo mire sorprendida al igual que Bella.

-¡¿Qué?! ¡En verdad!- dice Bella.

-Si, al parecer Charlie ya está enterado porque se encontró con los vampiros pero no pudo llegar a Allan- explica Amelia con pesar. Mi esperanza floreció nuevamente eso significa que mi hijo aun estaba vivo.

-¿Dónde está Charlie?- pregunte

-El se quedo atrás con Albert y Jacob discutiendo alago ellos dijeron que irían a la casa familiar que no vendrían aquí- me dice Seth inquieto.

-Debemos regresar a la casa ahora mismo- dije.

-Pero Catherine…Thristan- dice Bella.

-Lo llevaremos a la casa y punto- nadie se atrevió a contradeciré y Seth me apretó mas fuerte contra su pecho dándome algo de confort, tendría que ser fuerte si quería encontrar a Allan y tenerlo de vuelta en mis brazos y si eso significaba tener que volver a enfrentarme al desprecio y palabras hirientes de Charlie lo haría.

Samantha P.O.V

No paso mucho tiempo para que Alice apareciera con su gracia de bailarina como solo ella sabía hacerlo, Edward no tuvo que explicarle nada ella ya estaba en camino cuando la llamo.

Ness se espanto a horrores al ver a Alice llegar con Jasper y Emmett, Carlisle y Edward entraron también, mi habitación estaba abarrotada de gente.

-¡Oh Dios Sami! ¡Tu cabello! ¡Edward ¿cómo pudiste?!-le reclama Alice a Edward.

-¡Basta! Alice dejemos eso para otro momento- dije salvándolo de su furia.

-¡Tu eres la hija de Edward verdad!- dice Emmett señalando a Ness. Ella literalmente estaba pegada a la pared contraria de la habitación y por un momento creí que se lanzaría por la ventana. Emmett apareció frente a ella. Haciendo que Ness se aduriera más a la pared.

s asustando- dice Carlisle, y era cierto Ness lucia como un atito asustado do a la mujer sentada en el sofa De repente en la habitación se sentía un ambiente tranquilo y relajado supe que era gracias a Jasper. Ness ahora lucia menos tensa y nerviosa sus mejillas brillaban de rojo.

-¡Soy Emmett Cullen! ¡Tu tío! Pero puedes decirme tío sensual Emmett si quieres- Emmett le dio a Ness una de sus sonrisa con grandes ojuelos. Ness bajo la mirada apenada. Alice empujo a Emmett a un lado apartándola de Ness.

-¡Hola! Soy Alice, aunque eso ya tu lo sabías y nos vamos a llevar muy bien- dice Alice rápidamente mientras tomo la mano de Ness y la agito varias veces- Y él es Jasper el también te caerá muy bien te lo aseguro. Ya lo he visto.

-Alice Basta, estas asustándola- dice Carlisle, y era cierto Ness lucia como un gatito asustado frente a una jauría de perros salvajes. La puerta de mi habitación se abrió bruscamente ¿enserio cuanto más soportara esa puerta tal trato? Creí que era Tony pero resulto ser otro doctor.

-Dr. Morris…-Dice Carlisle.

-Dr. Cullen me puede explicar, todo este alborotó, ya he tenido varias quejas sobre su sobrina y el escándalo constante que hay en su habitación y ahora me encuentro con todas esta gente aquí- dice el hombre molesto.

-Sí y lo lamento mucho, mis hijos quisieron venir a ver a su prima….y- Carlisle trataba de explicarle.

-Dr. Morris ¿Qué sucede?- dice Tony encantador apareciendo de la nada.

-¡Mire esto! Dr. Tony, se supone que ya ha pasado la hora de visita y toda esta gente está aquí… ¿ustedes dos son familia?- pregunta de repente señalando a Edward y a Tony. Todos los Cullen pusieron cara de horros disimulado.

-Eh…vera lo que sucede- Carlisle lucia un poco perdido.

-Si lo somos Dr. Morris- Todos miramos a Tony como si hubiera hecho la estupidez más grande del mundo, aunque lo fue- El hijo del Dr. Cullen y yo resultamos ser primos.

-¿Primos?- dice el médico sin tragarse ese cuento- Creí que el hijo del Dr. Cullen era adoptado.

-Así es lo es, mi tía hermana de mi padre había tenido un hijo pero nunca lo dio a conocer ni siquiera cuando murió, mis padres no sabían de la existencia de Edward por tal motivo no pudieron nunca tenerlo bajo su custodia y el Dr. Cullen lo adopto, pero el mundo es tan pequeño que recientemente nos enteramos de su existencia y que fue adoptado por el Dr. Cullen, no le parece increíble yo aun no me lo creo- dice Tony con el tono más ansioso y sorprendido que pudo.

-Eso es cierto Dr. Cullen- dice Dr. Morris mirándolo sorprendido.

-Sí lo es, es una coincidencia sorprendente no le parece Dr. Morris- Carlisle puso la cara más encantadora que pudo.

-Wow eso en increíble, eso explicaría el parecido, pero aun así ¡Todo el mundo debe de salir de esta habitación ahora!- dice el Dr. Morris a punto de marcharse-Ah eso me recuerda, Dr. Tony, dígale al Dr. Muller que se tome esas vacaciones que pide el sindicato que ha estado evadiendo todo este tiempo, así se recuperara mucho mejor para que vuelva como nuevo al trabajo.

-Por supuesto se lo diré aunque seguro que pondrá peros- dice Tony mientras conversando con el otro doctor como si nada.

-Bueno me despido de todos fue un placer conocer a los hijos del Dr. Cullen pero ya es hora de que se marchen, envíales mis saludo al Dr. Muller chico adiós- el Dr. Morris se marcho y Tony cerró la puerta, todos soltamos un suspiro de alivio.

-Dios que buen actos soy, nos he salvado el trasero por los momentos- dice Tony- ahora me pueden explicar ¿qué hacen todos aquí, y a ti no te dije que te marcharas de inmediato?

-Yo..eh..Sami..tiene un..plan-murmuro Ness cohibida por la mirada de su hermano.

-Tony cállate- intervine la posible discusión entre hermanos- Alice puede encontrar a Allan, puede ayudarnos.

La cara de Tony me dio a entender que eso no pasaría, su vista se poso en su hermana, casi podía sentir la furia emanar.

-¡Como te atreviste a hacerlo Ness!-Bramo, Ness se encogió ella misma, Los Cullen se hicieron a un lado. Mirando mal la manera en que Tony se dirigió a su hermana.

-¡Sabes lo que dirá papá cuando se entere! ¡Nos traicionaste!-

-¡Tony cállate!- rugí molesta al ver como trataba a Ness

-¡Tú no te metas!-

-¡No voy a permitir que trates a Ness así!-

-¡CALLATE SAMANTHA! Y ¡Tu!- dijo señalando a Ness y que estaba ya llorando en silencio- ¡será mejor que desparezcas de mi vista y te marches a casa ahora mismo Renesmee!-

-¡Oye No le hables de esa manera!- se metió Alice, oh no esto no pararía bien. Y más cuando literalmente Tony le gruño bestialmente, Jasper cubrió a Alice con su cuerpo.

-¡Basta todos! No ganaremos nada con esto- Carlisle tomo el control de la situación rápido pero sabía que Tony no se la pondría fácil.

-Sera mejor que se marchen todos de la habitación sino quieren que llame a los de seguridad y tu Renesmee regresa ahora mismo a casa o atente a las consecuencias- Tony se fue hecho una fiera cerrando fuertemente la puerta, sigo insistiendo que esa puerta es muy resistente. Todos quedamos en silencio hasta que solo se escucharon lo suaves sollozos de Ness.

-Ness- susurre, ella me miro con sus ojos llenos de lagrimas.

-Lo…siento..Sami….-dice llorosa mientras tomo su bolso y salió de la habitación a toda velocidad.

-Es un idiota como pudo tratar a su hermana así- dice Alice ofuscada.

-Bueno por lo menos sabemos que el chico heredo lo idiota de ti Edward- comento acido Emmett, mientras su hermano le dio una mirada feroz.

-Olviden eso por los momentos, Alice tu puedes ayudarme a encontrara a Allan- la mire suplicante.

-Si yo vi su secuestró en una visión- dijo Alice con pesar.

-Thristan también está desaparecido porque fue en su búsqueda y parece que tampoco volvió según Ness- explique

-¡¿Qué?!- dice Carlisle sorprendido- Alice tu viste a Thristan en tu visión.

-¡No!, eso no lo sabía, en mi visión vi al chico llamarlo pero no vi a tu hijo- dice rápido Alice. Ahora Carlisle lucia preocupado.

-No puede ser- murmuro Carlisle.

-Alice podrías hacerlo, por favor- le suplique.

-No lo sé….-se que ella era renuente a la idea por Thristan.

-Alice por favor- pide ahora Carlisle, Alice suspiro resignada.

-Lo hago por ti, por Carlisle y por ese chico inocente- dice Alice ella quedo unos segundo mirando a la nada. Edward se acerco a mí.

-Ella está tratando de ubicarlo- me explica Edward al ver mi confundió. Solo rogaba que ella pudiera encontrar una pista de Allan para traerlo de regreso y podamos encontrar a mi esposo también. Alice izo una mueca de horror como si estuviera viendo una película de terror, mire a Edward tenía una expresión taciturna. Se me izo un nudo en el estomago tenía un mal presentimiento.

-Oh Dios….no le queda mucho…él….por Dios …-comenzó a balbucear Alice en Shock. Jasper se puso a su lado colocando sus manos en sus hombros.

-Carlisle debemos ir de inmediato a decirle lo que vio Alice a Bella, al chico no le queda mucho lo están masacrando- dice Edward rápido, yo lo mire con horror.

-Pero díselo al chico- dice Emmett.

-El no nos escuchara Emmett- dice Edward resignado.

-Tenemos que ir entonces directo a la casa Muller- dije

-No somos bien recibidos no atacaran- dice Jasper a la defensiva.

-No si voy con ustedes- ellos se miraron entre sí como preguntándose ¿qué hacer?, luego miraron a Carlisle esperando su orden.

-Iré a tramitar los papeles para tu salida inmediatamente- dice marchándose veloz, solo esperaba que pudieran escucharme a mi o a Alice solo 5 segundos y que aceptaran nuestra ayuda.

Abi P.O.V

Esto no podía ser cierto, mi hermano estaba allí como muerto cuando lo Seth lo trajo en sus brazos, Ness había llegado del hospital decaída y al ver a Thristan literalmente quedo hecha un mar de lagrimas al lado de su padre que se encontraba en su habitación sobre su diván, no se ha movido de su lado desde que llego al igual que la abuela Catherine, menos mal que Annie estaba durmiendo la siesta cuando llegaron, mi hermana me conto todo lo ocurrido y me sentía devastada, Allan no se sabía si estaba vivo y amenos de que encontraran a esa vampira Thristan nunca saldría de ese estado. Pero más que eso me impresiono la reacción de los Akiyama sobre todo la Mizuki al enterarse la situación de Allan, el color se fue de su rostro y estoy segura de que si no es porque la Sra. Saya que la sostiene de sus hombros ella se abría caído al suelo sin dudarlo, la Sra. Saya y Kaito se ofrecieron a ayudar en la búsqueda de Allan, Bella agradeció su ayuda ya que la necesitaríamos en verdad. Lo que más me perturbaba era esa mujer Esme Cullen, no podía creer ella estuviera en nuestro hogar, estaba literalmente encerrada en la cabaña de Jacob y Seth por los momentos era algo inédito y mas que mamá lo permitiera, según se por intervención de Bella, según tenía entendido mamá le había borrado los recuerdo a esa mujer y no recordaba nada de su vida, cuando la vi un escalofrió corrió por mi espalda al ver el aterrador parecido que tenia con la difunta Liza, era como tener a un fantasma en casa. Si me piden mi opinión eso era algo morbosamente macabro sobre todo para Tony.

Bella hablaba con los de la reserva por teléfono contándoles lo ocurrido, Cassandra estaba en lo mismo tratando de comunicarse con Finn y Alexander. Seth y Amelia estaban en la cocina ya que el señorito hombre lobo tenía mucha hambre. Estúpidos hombres lobos y su apetito feroz.

Yo estaba en el jardín esperando a que papá regresara, esa era la única cosa buena que veía de estos momentos de crisis solo quería que me abrazara para ponerme a llorar como chiquilla en sus brazos. Mire a Margaret ella se veía angustiada jugaba con un mechón de su cabello rubio platinado, sentí una punzada de envidia todas las personas a mi alrededor son seres sobrenaturales hermosos, joder si hasta Seth y Jacob son hermosos con ese aire salvaje y cuerpazos que se gastan, yo en cambio era una simple humana con suerte de haber sido adoptada por mis padre y poder vivir con todos ellos, no importa cuánto me maquille, cuide mi piel y vista con la ropa más costosas y a la moda siempre me veré opacada por mis hermanos y sobrinos, ¡mierda! si hasta Annie que solo tiene 3 años me opaca, ellos siempre son el centro de atención mientras yo soy su sobran sin gracia, yo no soy vanidosa ni nada por el estilo pero mi propia familia me destruye el autoestima muy a menudo que cualquier otra persona, suspire frustrada mientras miraba a Margaret quisiera arrancarle su perfecto cabello y hacérselo comer. Margaret miro a la entrada del camino que daba a la casa y lanzo un pequeño gimoteo, mire a esa dirección a lo lejos vi un auto acercarse.

-Margaret, Abi adentro ahora- dice Bella apareciendo de la nada, Margaret acudió su orden de inmediato sin rechistar.

-Bella ¿qué sucede?- pregunte mirando los dos autos que acababan de llegar, un Mercedes negro y un Porsche amarillo ambos con cristales polarizados.

-Adentro Abi- escuche decir a mi madre ahora al lado de Bella, también estaba Seth que lanzo un gruñido al aire. Allí lo entendí todo, ellos era los Cullen.

-¡Santa mierda en verdad son ellos!- pensé sin apartar la vista de los autos, la curiosidad me invadía al fin iba a ver el rostro de los infames Cullen.

-Abi…-me llamo mi hermana en modo de advertencia.

-Ni de joda, esto no me lo pierdo- susurre.

La puerta del copiloto del Mercedes se abrió y salió fue un tipo enorme, de cabello negro rizado, luego abrió la puerta trasera y hablaba con alguien, luego del Porsche salieron dos mas una la reconocí como la chica que acompañaba a Samantha el día de la boda de mis padres junto a ella se puso un chico rubio de rostro imperturbable lucia tenso y alerta.

Oh mierda pero si es Thristan, por Dios!- pensé al ver al conductor del mercedes, la única diferencia era su cabello que era un rubio casi platinado y el de mi hermano era un rubio cenizo claro. El chico grandote saco a alguien del asiento trasero del auto en sus brazos.

-¿Samantha?- dije en voz alta al verla casi irreconocible.

-Hola Abi- dijo ella dándome una sonrisa forzada, lucia enferma con piel grisácea, se veía agotada y sin vitalidad, vestía unos jeans descoloridos, zapatillas blancas, un grueso abrigo color azul también, vi que usaba un pasamontañas gris en la cabeza cubriendo su cabello. Se veía insignificante en los brazos del grandote.

Pero si con el conductor del Mercedes que de sorprendida con la otra persona que bajo del asiento trasero del Mercedes me dejo sin habla. Mire a Bella.

-Enserio Bella, enserio ¿Por qué tu siempre debes quedarte con los más guapos?, Él, Thristan, Albert- le reclame mientras lo señalaba, todos se giraron a verme sorprendidos por las palabras que salían de mi boca, pero era cierto ¡maldita sea! la suerte de Bella. Ella siempre tenía a los hombres más apuestos a su alrededor, Joder, si hasta escuche por allí que ella y Thristan habían tenido algo los primeros años en la familia que concluyo en una relación fraternal, ¿porque a mí no me llegaba un hombre como los que le llegan a ella?, sentía sucia envidia moriría virgen a este paso. La vida no era justa, no lo era.

-Abigail- sisea Bella ácidamente, yo solo la ignore.

- Por cierto mucho gusto gente mi nombre es Abigail Muller pero pueden llamarme Abi y si soy humana. Encantada de conocer a los famosos Cullen.

-¿Qué hacen aquí familia Cullen? Creí que había quedado claro que no se atrevieran poner un pie aquí- habla Bella fríamente. Sami levanta las manos al aire.

-Oye, Oye venimos en son de paz, además técnicamente tengo derecho a estar aquí soy la esposa de Thristan- dice Samantha tranquila. Ella tenía razón técnicamente era ya parte de la familia me pregunto ¿Qué reacción tendrá al ver a mi hermano?

-¿Qué quieren?- pregunta Seth en un gruñido amenazador.

-Te lo dije Carlisle, ellos conocen a los de la reserva- dice la chica con pinta de duendillo. Seth volvió a gruñir a mis espaldas. No sabía que los Cullen supieran de los chicos de la reserva interesante.

-Calma por favor, solo venimos a ayudar- habla el tal Carlisle.

-¿A ayudar?- dice Bella escéptica, mire a mamá ella no había apartado su vista de ese tipo ni un segundo.

-No nos interesa tu ayuda Carlisle, márchate ahora mismo tú y tus hijos, deja a Samantha- hablo al fin mi madre con voz baja.

-Catherine, espera queremos ayudarte a encontrar a Allan- dijo de repente, yo lo mire sorprendido, ¿eso era posible?, ¿ellos podían ayudarnos a encontrar al tonto de Allan?, de pronto algo cayo del techo y vi que era Ness que de inmediato se puso en medio de los Cullen y nosotros.

-Abuela por favor escucha al Dr. Cullen, él puede ayudarnos a encontrar a Allan y volver a papá a la normalidad- era la primera vez que oía a Ness hablar normalmente sin tartamudear o murmurar. Sus manos temblabas contra su pecho. Se notaba a varios kilometro que estaba tratando de mantener el coraje de enfrentarse a mamá y a Bella- Oh Ness te castigaran por toda la eternidad-

-Renesmee regresa a la casa ahora mismo- le exige Bella.

-Bella sé dónde está el chico- salto Alice- si quieren encontrarlo aun con vida deben apresurarse no le queda mucho.

-¿Qué? ¿A qué se refiere?- pregunto mamá angustiada acercándose al Dr. Cullen hasta estar frente a él. Yo también quería saber qué diablos significaba eso, ¿acaso Allan iba a morir?, el solo pensamiento izo que mis ojos se humedecieran, ¡No! ¡Claro que no!, mi idiota hermano mayor no podía morir, era el único y sensual Allan Muller, no me había dado cuenta de que me había acercado a Ness, la mire ella estaba igual que yo a punto de irse en llanto, me encontraba nerviosa y ansiosa creo que estaba tener una crisis de nervios junto a Ness.

-Catherine Alice vio donde estaba tu hijo y …-

-Carlisle- lo interrumpió el clon vampírico de Tony- creo que es mejor que tu y ella discutan ese tema en otro lugar más privado- dice mirándonos a mí y a Ness ¿En qué momento Seth había llegado a nuestras espaldas?, yo fruncí mi ceño ¿porque no podían hablar aquí y ahora? quería saber, este tipo ya estaba en mi lista negra. ¡Estúpido vampiro entrometido!

Mamá nos miro y luego de nuevo al Dr. Guapo Cullen ya sabía de dónde mi hermano saco lo apuesto. Esperaba que dijera que hablarían aquí y así poder escuchar.

-Ven conmigo Carlisle iremos al despacho de Thristan- ¡Diablos! Allí no podre escuchar nada, mamá pareció ver lo poco convencido que estaba el Dr. Cullen ante su propuesta- no te preocupes su estudio es insonorizado podremos hablar allí con calma- El Dr. Apuesto Cullen asintió con su cabeza.

-Espero que no te moleste pero me gustaría que Alice estuviera con nosotros ella podrá darte todos los detalles- mamá solo asiente con su cabeza.

-Solo hay una condición, el resto de tus hijos deben permanecer afuera y no causar ningún alboroto- dijo mirando al los otros chicos Cullen.

-Mira quien lo dice, la loca que fue a nuestra casa a borrarle la memoria a Esme- dice acido el grandote. Seth lanzo un gruñido y dio dos pasos hacia adelante, esto se pondrá bueno nadie le habla así a mi madre con Seth cerca. Los Cullen se pusieron alerta menos el Dr. Guapetón, mi madre detuvo el avance de Seth poniendo mano en su pecho que iba en son de arrancarle la cabeza al grandote.

-Emmett guarda silencio por favor- le pide el papi Cullen. Hubiera deseado ver esa pelea.

-Seth compórtate- dice mi madre, Seth solo murmuro algo muy bajo para escucharlo pero supuse que fue algo ofensivo, por la cara de malas moscas que pusieron los Cullen. Seth miro a mamá un momento.

-¿Mamá estás segura de esto? Se dé un par a los que no le hará gracia-dice Seth extremadamente serio, mierda primera vez en mi vida que lo veo tan serio en su vida. Los Cullen pusieron los ojos en blanco al escuchar decir a Seth la palabra mamá.

-Seth es mi decisión y punto no quiero que causes problemas- es la respuesta de ella- sígueme Carlisle, Alice. Bella bienes conmigo.

Y así fue como los cuatro desaparecieron dentro de la casa, Seth en los escalones que daban a la entrada como perro guardián vigilando al resto de los Cullen, al clon de Tony ¿Cuál era su nombre?.

-Edward- dice el con voz monótona prestándome atención a mi- mi nombre es Edward.- Yo lo mire con recelo Sami rio en los brazos del grandote.

-El puede leer las mentes Abi- dice Sami divertida.

-Demonios-fue lo único que salió de mis labios eso quería decir que había escuchado todo lo que había estado pensado.

-Si así es, todo- dice E-D-W-A-R-D, sentí mis mejillas arder un poco, él levanto sus cejas, el otro chico rubio se reclino sobre el Porsche amarillo.

-Oye no se tu, pero yo tengo algo de frio y quisiera en verdad entrar a la casa-dice Sami abarcándose a sí misma. Ness se acerco al grandote con cuidado.

-Yo la llevare adentro- murmuro. El grandote dudo un poco.

-¿Estás segura que puedes con ella?-

Yo reí ante eso y Sami también.

-Deja que lo haga ya tengo suficiente con estar tan débil como para depender de otro- mascullo inconforme. Emmett le paso con cuidado. Ness como era de esperarse cargo a Sami como si fuera una pluma. El grandote parpadeo sorprendido.

-Con su permiso- murmuro Ness educadamente mientras llevaba a Sami dentro de la casa.

-Abi querida- me llama dulcemente Amelia. - porque no vas a ayudas a Ness con Samantha.

Yo fruncí mi ceño ante su petición, dándole a entender que de aquí no me movía.

-Te llevare de compras con mi tarjeta de crédito- dijo dándome una sonrisa.

-¡Vendido! ¡Ness necesitas ayuda!- canturrié, entrando a la casa, tal vez las cosas se solucionen al fin, Allan regresara pronto y juntos seguiremos con mis clases de natación. Me adentre a la casa y fui a la sala donde estaban Ness y Sami, mas Samantha puso mala cara al ver a Cassandra entrar a la habitación, a ella nunca le agrado a Samantha y viceversa. Una guerra monumental de miradas de la muerte estaba por iniciar.

Eso era absurdo, estas idiotas matándose con la mirada mientras mi hermano estaba sabe Dios donde, un escalofrió recorrió mi espalda al imaginar que mi hermano muriera, ¿Pero qué piensas Abi? No seas estúpida Allan estará bien. Me dirigí a la cocina donde estaba Amelia ¿preparando un emparedado?-¿Qué demonios?-

-Amelia ¿Qué haces?-pregunte aturdida.

-Un emparedado- responde continuando con su labor, aunque el emparedado no lucia precisamente apetecible. ¡buah! ¿Era salsa de soya lo que acaba de echarle? ¿Acaso le hecho todo lo que había en el refrigerador?, mirando algo asqueada la abominación de emparedado que hacía.

-pero tú no comes-

-Lo sé, es para Seth, pero como el salió al llegar los Cullen, no pudo comer nada y está hambriento- dice algo avergonzada, yo tenía que ser un genio para saber lo que ocurría. Amelia comenzaba a sentirse atraída por Seth como lo izo Ness con Jake tiempo atrás. Sonreí internamente por esto y me moría de ganas de ver a estos dos como parejitas. Amelia algo atolondrada y Seth idiota. Serian dos idiotas atolondrados juntos.

-Así que….¿preparándole comida a tu lobito?- dije divertida, Amelia detuvo su acción y me dio una mirada avergonzada.

-Yo..no es…-

-No tienes que decir nada Amelia…yo lo sé todo- moví mis cejas arriba y abajo mientras comencé a lanzar besos al aire. Estoy seguro de que si Amelia fuera humana le haría competencia a Ness en sonrojos. Yo me reí, si ellos harán buena pareja y serian felices por la eternidad. Sucia envidia la que sentía en estos momentos. Luego una puerta fue fuertemente azotada literalmente escuche pasos apresurados y mi madre hablar angustiada muy rápidamente casi gritando y luego una pequeña conmoción en el exterior. Amelia y yo nos miramos. Ella desapareció de mi vista y corrí de nuevo a la entrada principal lo más rápido que mis piernas me permitieron. Detestaba ser humana en momentos como estos, aunque solo debía aguardar 4 años más y seria convertida.

Salí al jardín y lo único que pude ver fue al Dr. Cullen reteniendo a mi madre entre sus brazos, mi madre se retorcía y lloraba con dolor y agonía nunca antes la había escuchado así, no comprendía nada. Mamá solo repetía una y otra vez, no, no, no, no.

Mire a mi hermana ella solo abrazaba a Ness fuertemente ocultando su rostro, de los labios de Bella escapo un sollozo seco.

-¡MIENTES! ¡MIENTES!-le grito Seth a Alice Cullen, ella estaba junto al rubio que la cubría junto a Emmett su rostro estaba lleno de pena.

Pude escuchar el llanto de Ness, la expresión de tristeza de Amelia al igual que el llanto mi madre, mis manos comenzaron a temblar, y mis ojos a inundarse de lágrimas. No podía ser cierto. ¡NO!.

-Lo lamento mucho...-Dice Alice con pesar. El llanto de mi madre aumento y se aferro fuertemente al Dr. Cullen llorando en su hombro, él la sujetos en sus brazos tratando de aliviar su dolor. Lagrimas corrían por mi mejillas. No podía ser verdad Allan ¡Oh Allan!. Mi corazón comenzó a latir desbocado retumbando fuertemente en mi pecho. El dolor que sentía era enorme, el nudo de mi garganta me ahogaba

"Eres mi pequeña hermanita como crees que dejare que te ahogues, créeme Abi yo siempre estaré allí para protegerte no dejare que nada malo te pase, en esta piscina yo soy tu salvavidas del que siempre puedes aferrarte y sentirte a salvo, nunca te ahogaras mientras estés en mis brazos, nunca te dejare sola ni te dejare caer, eres mi pequeña sirenita"

El me había dicho eso la primera vez que me enseño a nadar ya que yo le temía al agua, recordé todas las horas y las cosas que hicimos juntos, los pasteles de cumpleaños que siempre me preparaba, fresas y crema mi favorito. Mi hermano no podía …el no podía estar…..mis pensamiento fueron lanzados al abismo de la desesperanza y el dolor.

"Tu cabello es tan hermoso Abi, no es castaño no es rojizo es el tono perfecto entre ambos, no tienes que envidiarle a Ness su cabellera cuando tú tienes una igual de hermosa"

Tome mi un mechón de mi cabello estrujándolo entre mis dedo y tirando de el suavemente. Mi tonto hermano el cual me rompió un diente al jugar Basketball, el que me rompió un brazo jugado Rugby, y una costilla al jugar quemados, claro todos fueron accidentes, pero mi hermano siempre me suplicaba perdón y me consentía y cuidaba hasta que me recuperaba. Yo gimotee y cubrí mis labios con mi mano, sentía nauseas.

"Sirenita eres mi dulce hermanita pero eres una chica que le gusta ver partidos de Football vistiendo Chanel mientras bebes una cerveza fría y comes nachos con queso mientras maldices al los árbitros como todo un chico , pero así te quiero eres única"

Mi llanto se izo cada vez más amargo, mis rodillas cedieron y termine de cuclillas en el suelo. ¿Por qué nos pasaban estos a nosotros? ¿Qué habíamos hecho para que esto le pasara a nuestra familia? La sola idea de ya no escuchar su voz, su risa, sus chistes, sus estupideces, sus malcriadeces, el no verlo otra vez cocinar, jugarle bromas a Seth, el verlo nadar, bailar con mamá, juagar con la familia, ya no veía más sus hermosos ojos color plata.

-Lo lamento mucho Catherine, te ayudare en todo lo que pueda lo prometo- Dice el Dr. Cullen con pesar mientras sostenía a mi madre en sus brazos, el llanto de mi madre se volvió silencioso solo gimoteando débilmente en el hombro de Cullen. En cambio yo sentía que iba a explotar.

-¡Pero qué Bienvenida, miren nada mas la familia Cullen completa!- escuche decir a una voz familiar con molestia, alce mi rostro, era papá junto a Jacob y Albert a sus espaldas, mi papá frunció el ceño al verme, me levante velozmente casi cayendo de bruces al suelo, él acudió a mi encuentro y so lo abrace fuertemente mientras que mi llanto exploto amargamente, solo quería que papá me abrazara hasta que todo esta locura acabara. Sentí como me apretó contra su pecho.

-Charlie…-escuche decir a mamá, mas me importaba lo que sucedía a mi alrededor, solo quería que el dolor desapareciera y mi hermano estuviera de vuelta con nosotros.