BÚSQUEDA
Cuando tenemos algo que buscar si es de nuestro agrado trae felicidad, pero sino en ocasiones nos sentiremos estresados, pero sea lo que sea siempre buscamos nuestro bien y el de las personas que nos rodean.
Una nueva etapa para dos personas había empezado hacía algunos meses atrás, para haber llegado ahí tuvieron que saltarse varias reglas, pero a ellos no les importó, solo les importaba su amor, primero había sido pura atracción física, pero después llegó el amor y contra todo lucharon para que su amor venciera.
Esas dos personas a pesar de que ya estaban juntos habían tenido algunos problemas que con su amor vencieron. Un día cuando todo iba bien les llegó una noticia que les cambiaría la vida por siempre, esa noticia era que iban a ser padres. Ella la aceptó con alegría, pero él no y eso hizo que tuvieran unos días tormentosos, los peores de toda su vida, días en que ella pensó no soportar, en darse por vencida y por parte de él, se arrepentía de haberse comportado de esa manera, no podía creer que actitud, ya que el la amaba.
La situación en la que se encontraban nunca habían hablado de esa situación, así que cuando se vieron ahí, fué un golpe duro, nunca hablaron de eso, porque pensaba que no era el momento y porque para empezar ellos "según" no tenían nada, que solo eran compañeros de trabajo, pero vaya compañeros de trabajo eran fuera del trabajo, por lo tanto nunca hablaron de eso, además no creía que les ocurriera a ellos y de esa forma, habían fantaseado sin que el otro supiera, pero por temor nunca lo externaron y menos al otro.
Pero un día después de muchos de sufirmiento por parte de ambos, uno decidió tomar la iniciativa de arreglar todo ese mal entendido, ya que sus compañeros empezaban a motar que algo pasaba entre ellos y no querían que se enteraran, así que él fué a casa de ella para hablar, para aclarar toda la situación y ver si se podía salvar algo de lo que antes tenían. Fué después de salir de trabajar, iba con miedo a su rechazo, la comprendía después de lo que él le había dicho, tocó a la puerta y esperó que ella le abriera.
Cuando ella lo vió parado al otro lado de la puerta, no sabía que hacer, quería arrojarsele pero por otra parte quería que se fuera, no lo quería ver, pero él insistió y pasó sin permiso de ella. Cuando estuvieron dentro empezaron a platicar, bueno él era el que hablaba, ella lo oía. Le decía que lo perdonara por haberla tratado así, por no haber creído en ella desde el principio, por no haber aceptado bien la noticia desde el momento en que se lo dijo, ella entre partes del discurso de él, le comentaba que no quería nada con él, que la había lastimado mucho, que de él no se lo esperaba, siguieron hablando, en ocasiones gritando, hasta que lograron entenderse y perdonarse, después pasaron a la reconciliación, vaya reconciliación, porque hicieron el amor de una manera muy diferente a todas las demás veces que habían hecho el amor, esta estaba llena de necesidad, se necesitaban, pero también estaba presente la amor, donde se demostraban, que a partir de ese momento estarían juntos por el resto de sus vidas.
A partir de ese día, se unían mas y mas, habían decidido comentarles a sus padres la situación en la que se encontraban viviendo, días después se lo comentaron a su jefe, después a sus compañeros de trabajo y por último al resto del mundo. Cuando todos ya sabían que ellos estaban decididos a pasar el resto de sus vidas juntos y en compañía de su hijo que venía en camino, empezaron a vivir un etapa en sus vidas llena de amor, felicidad, paz, alegría, pasados unos meses decidieron hacer un viaje en donde afianzarían mas su relación.
Ese viaje fué único para ambos, habían ido a una gran ciudad, habían ido a París, pero lo más bonito del viaje, para ambos fué la última noche, en donde él había preparado una cena en la torre Eiffel, porque quería expresarle con palabras y con actos que quería estar con ella el resto de su vida. En la cena le propuso matrimonio, y ella aceptó, ¿cómo no iba a aceptar, si amaba a ese hombre con todo su ser?
Esa noche celebraron a lo grande ellos dos, lo único que podían pedir es que nunca se acabara eso.
Al día siguiente de la gran cena, regresaron a casa, donde ambos escribieron en el diario que Stana le estaba escribiendo a su hijo, él la había visto escibiendo en el vuelo y cuando llegaron a casa le preguntó que hacía, ella le dijo y él escribió.
Cada día que pasaba después de su llegada de París, era un día diferente, estaba siempre lleno de felicidad y nerviosismo, a parte de otra cosa que les pasara, cada día que pasaba era un día menos para ver a su hijo y ambos estaban muy feliz.
Días después de su llegada de París, una mañana donde había decidido quedarse en casa, se les ocurrió hacer algo mientras estaban de casa y lo que harían no los sacaría de casa por todo el día.
Después de desayunar se sentaron en el sofá, prendieron la televisión buscando algo que ver, mientras lo hacían uno de ellos habló.
N: ¿qué te parece si buscamos casas, vemos por internet casas? - preguntó.
S: si, claro - comentó con una sonrisa.
Buscaron el ordenaron y empezaron a buscar casas, habían grandes y lujosas, habían pequeñas y lujosas, había de diferentes estilos, en diferentes partes de la ciudad, había de donde escoger.
N: ¿cómo te gustaría que fuera? - preguntó interesado.
S: una no muy grande y no muy chica - comentó.
N: oooh - exclamó, estaba pensando como podría ser.
S: ¿a ti como te gustaría? - preguntó.
N: una en donde nuestro hijo pueda correr, que tenga piscina - dijo lo último con una enorme sonrisa.
S: ¿piscina? - preguntó, no entendió porque.
N: si, una piscina, ¿tu no quieres? - preguntó un poco preocupado por que ella no quisiera.
S: si, una piscina esta bien - conmentó feliz.
N: también me gustaría que tuviera un jardín grande - añadió.
S: igual me gustaría eso - dijo.
Siguieron compartiendo de sus ideas de como les gustaría que fuera su casa, tenía que tener lo que ambos les apetecía, ya que ambos vivirían ahí, y para mayor conformidad y no hubiera inconformidad y disgustos. Vieron y buscaron fotos de casas, hasta que encontraron una que cumplía con sus expectativas, llamaron al número que tenía, para arreglar una cita y así la pudieran verla mejor y si les seguía gustando, comprarla.
Después de la llamada, Nathan fué a la cocina por un vaso de agua y Stana se quedó en el sofá, pero le entró la curiosidad de hacer algo. Así que volvió a agarrar el portatil, que se encontraba a un lado de ella y comenzó a buscar.
Nathan llegó a donde estaba Stana y ella al ver que se encontraba Nathan ahí, rapidamente cerró el portátil, cosa que para él no pasó desapercibido.
N: ¿qué estabas viendo? - preguntó curioso.
S: nada - comentó nerviosa.
N: ¿segura? - insistió, no se creía lo que decía.
S: si - comentó nerviosa.
N: no parece, ¿qué estabas viendo - volvió a insistir.
S: esto - dijo y le pasó el ordenador.
Lo que Nathan vió, fueron vestidos de novia, en otra página se podía ver locales arreglados.
N: ¿esto era lo que no querías mostrarme, por qué? - preguntó serio.
S: no se, solo era curiosidad - dijo.
N: pues no tengas miedo de verlo, además se que te verás muy bella vestida de novia - comentó con una enorme sonrisa de felicidad.
S: ¿tu crees? - preguntó.
N: si - le dijo y se acercó a a besarla.
Después del beso, estuvieron viendo vestidos de novia, decoraciones, después comieron, termiaron y volvieron al sofá pero esta vez para ver el televisor, cuando la noche hizo acto de presencia, cenaron, platicaron por un rato y antes de irse a acostar Stana agarró el diario y se dispuso a escribir.
"Hola cielo es mamá, bueno pues lo importante del día de hoy, es que estuvimos viendo por internet casas.
No te imaginas, la variedad en tamaño, en estilo, las diferentes casas que hay, después de ver muchas encontramos una de nuestro agradó, ya hicimos una cita para ir a verla y si nos sigue gustando la compraremos, pensamos en ti, para la busqueda de la casa.
Estoy por hoy, te quiero"
Nathan vió que Stana terminó de escribir y se lo pidió y ella se lo dió.
"Hola campeón, soy papá, pues solo quería decirte que te quiero mucho y que dentro de unos días tendremos casa nueva, espero que te guste, nos vemos".
Cuando terminó se lo entregó a Stana, lo guardó y ambos se fueron al cuarto a dormir, muy felices por todo lo que estaban viviendo.
