¿Es una pesadilla?
La hembra de piel rosada habló por última vez.-Ella estaba inconciente..así que ustedes decidirán cual verdad dolerá menos- Tengo que irme, no olviden lo que les dije.-Sin decir mas giró sobre sus talones y fue detenida por Milk.-Le pido que por favor me de el cadáver del pequeño, para darle sepultura.-Los ojos verdes enfrentaron la mirada oscura de Milk y sus labios se entreabrieron para decir una única palabra.-Sígueme.
El greñudo de kakaroto quedó afuera y en un par de minutos Milk llegó con un pequeño bulto entre sus brazos.-Vámonos Goku.-
-Pero..y Bulma..ella tiene derecho a saberlo.-
-Calla y obedece.-
Al oír la respuesta bastante dura de aquella que era su amiga, decidió guardar silencio por el bien de todos, sus vidas podrían estar en riesgo y no estaba dispuesto a soportar que algo malo les suceda, jamás se lo perdonaría, todo tenía que ser en secreto e inclusive sus reclamos, cualquier movimiento en falso o alguna sospecha de sus congéneres, podría significar problemas.
Al salir del centro médico buscaron la terraza de aquel hospital, allí podrían hablar y discutir, obviamente con mucha cautela para no ser blanco de personas malintencionadas. Los dos jóvenes detuvieron su andar y se pusieron frente a frente para iniciar un dialogo
Goku miró a la terrícola, esta vez con disgusto y algo de decepción.-Milk...Bulma merece saber la verdad.-
La pelinegra se aferró más al cuerpo del niño, ella mas que nadie sabía lo que significaba perder a alguien muy querido.-Bulma no merece sufrir más.-Destapó apenas una parte del cuerpecito sin vida, observándolo con un poco de tristeza.-Mataríamos a nuestra amiga de dolor.-
El muchacho aguardó silencio, entendía perfectamente lo que significaba la muerte, él era inocente, mas no insensible.-No puedes, no tienes derecho a ocultar la verdad, por mas dolorosa que sea, ella merece saberla.-
Su compañera de viajes dejó de apretar al niño contra su cuerpo y echó un vistazo al recién nacido fallecido.-Yo..yo sufrí una pérdida...-Contuvo las lágrimas a tal punto que su voz se quebró y paró de hablar.
Goku comprendió lo que le quería decir, pero intentó razonar con chichi por última vez.-¿Tú hubieras preferido mantenerte..ignorante frente a la muerte de tu padre?.-El greñudo apretó sus dientes, su pregunta era dura pero a la vez muy necesaria.-Dime si lo..-
-No.-Aclaró la fémina en un susurro.
-¿Y entonces?.-
-La situación es diferente, Goku.-Respondió la muchacha soltando cristalinas lágrimas que se deslizaban por sus mejillas.-Yo vivía en la Tierra cuando mi padre fue asesinado por esos alienígenas y...-
-¿Y si no hubieras estado en ese momento para presenciar su muerte y otra persona te hubiera dicho que desconocía si había fallecido, habiendo visto su asesinato?...¿lo perdonarías?..¿no sentirías decepción por esa persona?.-
-Lo haría por dejarme tener vanamente una pequeña esperanza de reencontrarme con él, pero BULMA NO SABE QUE TUVO OTRO BEBÉ Y NADIE SE LO DIRÍA.-Alzó la voz sin medir consecuencias.
-Alguien allí, se lo podría decir, aunque sea por simple maldad, pareciera que no conoces a los de mi raza, te he hablado mucho de como son de malditos.-
-¿Entonces le diremos..la verdad?.-
El melenudo asintió.-No nos queda de otra, es justo y necesario.-Su mano se dirigió a la cabeza de ella y la acarició.-Vayamos a nuestra cueva y dejemos el cuerpecito allí.-
-Esta bien.-Cubrió completamente al pequeño y sintió como dos brazos fuertes la abrazaban y le regalaban un poco de calor y seguridad.-Todo saldrá bien, Bulma es una persona fuerte, aunque ahora este demasiado sensible por todo lo que ha tenido que pasar, pero sé que es una luchadora.-
Cuando el abrazo finalizó, los dos adolescentes tomaron vuelo para marcharse de aquel sitio, sin imaginar tan siquiera que alguien los pudo escuchar.
Una sombra femenina salió muy despacio de la parte de atrás de unos tanques.-Ese muchacho era el mismo que ví en las ruinas de mi raza.-Vaslum sintió algo de confusión. Ese saiyajin le causaba ciertas sensaciones difíciles de describir, por alguna razón, no había podido olvidarlo desde aquella vez.-¿Quien habrá sido esa hembra que estaba con él?.- La frente de la híbrido se arrugó.-Ella lo miraba con...con amor, no me puedo equivocar.-E inmediatamente dio un golpe a los tanques gigantes de color azul que contenían agua.-Siempre que deseo algo, se interpone alguien en mi camino.-Sus ojos se llenaron de odio al notar que él tenía a alguien a su lado, todos tenían a otra persona, sea familia, pareja o amigos, sólo ella no tenía a nadie y eso la frustraba.-Malditos sean todos.-Avanzó rápidamente de su escondite hasta el lugar donde él estuvo parado alguna vez.-Juro por los dioses que esa va a morir.-La rabia se apoderaba a cada segundo de su ser, ahora ella vería como jugar sucio contra esa zorra, estaba casi segura que podría volverlos a ver en aquel escondite y delatar su presencia frente a su hermana.-Ya verás mujerzuela tu destino será similar al mío, serás una esclava porque dudo mucho que tengas inteligencia como para ser científico.-En eso, la palabra científico retumbó en su cabeza, haciéndola acordar de golpe de un nombre que ellos mencionaron.-Bulma..dijeron que Bulma había tenido dos hijos.-Se cruzó de brazos y adoptando una pose pensativa continó.-Bulma perdió a un crío y esa idiota trataba de ocultar la realidad.. pero ¿quien demonios era el padre?. ¡AH!.- Sus ojos quedaron completamente abiertos y su cola se erizó.-El príncipe es su padre...no hay dudas, pero.-En eso todo comenzó a ponerse mas claro para la hermana de la reina de Vejitasei, la huída de esa esclava sin razón aparente, tal cual como lo hizo su madre cuando iba a nacer ella.-Lo hizo por salvar su vida...-Un poco de lástima se apoderó de ella, pero desapareció así como vino.-Si le digo la verdad a Suyai quizás logre deshacerme de esta esclavitud y al fin sería libre y me darían un reconocimiento por sacar todas las verdades a la luz.-La risa de la joven hizo eco en la terraza y aumentaba de intensidad debido a su excelente plan.
--------------------------------------------------------------------------------
flash Back
El príncipe de los saiyajins, conocía a su hijo recién nacido por primera vez, a altas horas de la noche y con toda la molestia del mundo se dignó a tan siquiera verle a través del cristal. Lo primero que hizo fue ver su poder de pelea, cosa que ya sabía con anterioridad debido al informe de ADN y esos estúpidos exámenes médicos diciendo su estado de salud y potencial guerrero. Miró sin reservas cada parte del cuerpo de aquel niño de cabello azabache, le parecía tan extraño que aquel mocoso fuera parte de él y que mas encima, tuviera un nivel tan mediocre como ese que salía en su rastreador de color verde.-Cannette me ha hecho pasar la segunda peor vergüenza de mi vida.-Los puños del saiyajin se apretaron.-¿Cómo es posible que yo, siendo un guerrero tan distinguido tenga a un hijo tan patético como ese?.-Unas ganas inmensas de romper el cristal pasaron por la mente de Vegeta "¿Y que tal si lo mato y desaparezco ese insulto a mi sangre?.-Una risa sádica apareció en el rostro del guerrero y con su dedo índice comenzó a cargar energía.-Maldición, esos sacerdotes están aquí y vinieron para bendecirlo.-Un gruñido salió de su boca y las venitas en su frente se hicieron notorias.-Toda esta sala esta siendo grabada por las cámaras de seguridad, además me quitaran mi titulo de príncipe y futuro rey.-La energía desapareció al pensar las consecuencias con un poco más de calma.-Este mocoso es un miserable, nunca debió haber nacido.-Vegeta se sacó el rastreador con fuerza y lo hizo añicos dejando las piezas rotas en el metálico piso.-Maldición..-Salió murmurando palabras ilegibles llenas de insultos hacia la madre y el niño
Fin del flash back
----------------------------------------------------------------------------
Cannette recién salía de la ducha sonriendo debido a la masturbación que se hizo durante el baño, tomó una toalla de color gris y secó su húmedo cuerpo, una vez seco se recostó en su cama y se arropó con las frazadas. No pudo evitar reir despacio ante los pensamientos que se le vinieron al recordar cuando asesinó a su tío. "Y creyó el muy imbésil que yo dejaría que me chantajeara de esa manera tan desvergonzada."Comenzó a estirar su cuerpo sobre el cómodo colchón, hecho del más suave material que había en vejitasei."Ahora por su torpeza ha dejado a sus hijos huérfanos". Respiró profundamente y cerró sus ojos para poder visualizar como lo asesinó hace dos días atrás."Nunca debió hacerlo, pero pensándolo bien.. si él hubiera guardado aquel secreto yo seguiría pensando que era hijo de Vegeta y si el principito quisiera repetir la prueba yo estaría muy confiada y mi vida correría peligro." Comenzó a visualizar el momento en que podría ser descubierta y el frío se apoderó de su cuerpo." Eso jamás puede pasar, tengo muchos deseos de vivir muchos años más y que mi hijo reine con mucha grandeza este planeta, juntos viajaremos por todo el universo y haremos muchas mas conquistas, todo será perfecto." La saiyajin de cabello largo y café se incorporó de la cama y procedió a alcanzar su ropa para vestirse, viendo su cuerpo desnudo con una notoria herida por su pecho.-Maldito seas estúpido bastardo.-Ella tocó los alrededores de la herida y de un momento a otro en su imaginación apareció la cuchilla que cortó su piel cuando trataba su tío de oponer resistencia frente a su ataque, aún podía sentir la adrenalina que hubo en esa pelea, esos ojos sobresaltados debido a los severos golpes que le había propinado en el estómago, el brazo roto que pudo quebrarle y también la cabeza que rodó por los suelos, tiñendo de sangre la arena y llegando finalmente a sus pies, para después enterrarlo en un lugar bastante alejado de la ciudad para así no dejar rastro de su asesinato.-Era necesario hacerlo, no podía vivir después de esa osadía.-Cannette se veía ida pero con una sonrisa de asesina que lograría alejar a cualquiera de su lado. "Nunca imaginó que la tonta de Cannette tuviera el valor como para matar a alguien que no sea un alienígena." jajaja JAJAJAJA.-Solamente sus risas podían ser escuchadas por algunos guardias que custodiaban el castillo y que se mantenían serios vigilando la entrada al cuarto de la madre del heredero, por órdenes del príncipe Vegeta, solamente para molestarla ya que él sabía mas que nadie, que ella detestaba que cualquier individuo cheque sus pasos.
----------------------------------------------------------------------------
Los sacerdotes habían estado reunidos hace unas 4 horas en una sala que era exclusivamente para preparar la bendición al futuro rey del planeta Vegeta, todo estaba normal, los aprendices leían el libro de como iniciar el ritual de preparación y los sacerdotes con experiencia y de mas alto rango colocaban en orden todas las vasijas y la sangre de ciertos animales que según al dios de la sangre le agradaba tener a la hora de dar sus bendiciones. El sacerdote principal, llamado Quildo tenía en su poder el libro sagrado que era sólo tocado por el cabeza del grupo, que en ese caso era él, nunca imaginó que tantas palabras dichas en un idioma saiyajin bastante antiguo pudiera ofrecer algunas predicciones del futuro y también le dijera que sus leyes pronto estarían rotas por manos desconocidas . No podía evitar sudar ante tales palabras que releía cada vez con mas insistencia, buscándole un apropiado significado para aquella revelación que estaba clara y a la vez...confusa, pero ese no era su temor en sí, lo que le horrorizaba saber es que esos escritos no se habían equivocado nunca y que todo lo dicho se cumplió. La transformación del monarca actual en súper saiyajin, la invasión que sufrirían a manos de un ser que gobernaba el universo. Hizo una pausa para recordar que él pensó que se trataba de Freezer, pero se equivocó, no solo habia venido ese inmundo ser a querer esclavizarlos para siempre, también vino su padre para buscar venganza y quizás...vendría otro miembro de su familia, porque era bastante lógico que si había un heredero también tendría que existir un repuesto por si acaso algo le suceda al primogénito. Quildo tomó una toallita desechable y secó su rostro mientras observaba una vela consumirse. "Esto me deja intranquilo, hace años que no puedo dormir bien." El rostro cansado y envejecido del sacerdote se notaba trasnochado. "Sólo espero que no sea lo que piense, que no haya ese ser impuro que maldecirá a nuestra raza dejando a un lado las protecciones de los dioses que nos han custodiado por siglos." Una mirada llena de fastidio fue dada a el emblema de la familia real, el sacerdote anciano se molestaba mucho con aquellos monarcas por ser bastante incrédulos a los castigos de sus creadores, aquellos que simplemente se preocupaban de asuntos de conquista mas que por educar a su pueblo en sus costumbres, era cierto que no podía alzar el dedo y señalar a ciertos saiyajin que conformaban la minoría atea."En parte los entiendo, ellos no han visto lo que yo veo en los libros que leo, además sus preguntas son bastante entendibles" El viejo sonrió al recordar cuando un muchacho bastante joven le dijo: ¿por qué debería creer en esas cosas de ancianos? ¿donde está la prueba de que ese dios o dioses existen? ¿quien puede saber si se trató de algo divino o de un saiyajin que perdió la cordura?.-El hombre de avanzada edad se recostó mejor en la silla y cerró sus ojos concentrándose en aquel joven que le recordaba mucho a él, antes de que sea obligado por su familia a seguir con la famosa tradición.-Y la sangre perdurará por siempre porque este pueblo es barbárico y fue creado para ese fin, su espíritu salvaje es su esencia pura, pues todo intenta conseguirlo a la fuerza. Un ser engendrado de la manera mas aberrante aparecerá caminando de manera camuflada por el planeta, ese inmundo estará mas cerca de lo que creen y gracias a esa corrupción estarán malditos y viviendo muchos ataques a manos de otras razas que buscan la venganza por la muerte de sus familias, toda la sangre caída en campo de batalla será el único medio de salvación para los incrédulos...no habrá dioses que velen por su seguridad, tampoco abra mas bendiciones desde que alguien mas comenta la misma atrocidad y cause una separación quizás definitiva.-No nos abandonen...no dejen a su suerte a nuestro pueblo.-Esas palabras fueron dichas momentos antes de que Quildo no volviera a ver nunca más la luz del día.
----------------------------------------------------------------------------
El guerrero de cabello parado y de clase distinguida, caminaba de un lugar a otro dentro de su habitación, a esas altas horas de la madrugada esperaba ansioso su pedido a su leal soldado Napa."Ya es hora de que venga...pobre de él si se tarda." En eso dos golpes en las grandes puertas de color blanco hicieron que Vegeta mire hacia ellas. -Por fin llegaron.-Al terminar de hablar abrió una de las puertas viendo como su miembro de escuadrón le sonreía de oreja a oreja y tenía tomada de la mano a una chica de estatura alta, tez clara y delgada, con cabello albino, ojos sin expresiones...Era alguien bastante atractiva a pesar de esas diferencias, aún recordaba ese día que la vio llegar a su planeta, captó su atención desde el primer minuto, sabía que había sido traída como esclava, pero no sólo ese uso pensaba darle el futuro heredero de Vejitasei, muy en el fondo y sin contarle a nadie de sus nuevos planes, ya tenía el destino de esa hembra en sus manos, solamente dependería de una palabra suya para hacer su voluntad y poseerla completamente.
Cuando sus habilidades fueron comprobadas, inmediatamente se la asigno al lugar donde Bulma había trabajado alguna vez. Algunos generales de los rangos mas importantes quisieron rifársela, pero sólo bastó un gruñido del príncipe para que desistieran de esa idea absurda..él se había adelantado a todos esos insectos y no cedería a su presa tan fácilmente. Muchas científicas llegaron a reemplazar el lugar de los que habían fallecido durante la invasión y Vegeta miraba con mucho morbo sus cuerpos, claro que de las que gozaban de buena figura y belleza inigualable. -Serán mías todas ellas.-El saiyajin esperaba deseoso el momento de realizar sus instintos de macho y desde el primer instante evitó a cualquier costo que su padre u otro hombre las llevara a un harem personal, la simple idea de verlas allí agrupadas, esperando ser apareadas por su padre le revolvía el estómago, a él no le gustaban las rameras, le daban asco.
-Napa, te puedes retirar, hasta aquí llegó tu misión.-Los dos hombres saiyajin sonrieron de manera cómplice y el mayor se marchó.
-Tú.-Señaló con el dedo a la joven temerosa que poseía un vestido casi transparente de color blanco.-Entra inmediatamente.-El hombre de cabello negro la miró con malicia debido a que sentía su miedo.
Ella entró a los aposentos reales sin quitarle la mirada de encima al joven que la observaba con lujuría pura. La puerta se cerró de golpe e hizo que la "invitada" se sobresaltara.
Una vez dentro de el lujoso cuarto Vegeta se acercó para oler el cabello albino de la joven.-"Huele tan bien" Pensó el príncipe una vez que soltó los lisos cabellos y los acomodó de manera que caigan hacia delante.-Acuéstate en la cama.-Ordenó prepotente.
La chica que había sido traída sudaba completamente, de pies a cabeza y sus piernas al parecer no soportaban su peso.-Yo...yo.-
-No te pedí que hables, sólo acuéstate.-Vegeta después de decir esas palabras comenzó a sacarse los guantes para tener un mejor tacto..-No me hagas repetir dos veces la..-
-Yo..no puedo.-Respondió con los ojos llorosos y asustadizos sin inmutar a ese hombre frío y cruel.-Yo soy virgen y mi cuerpo sólo pertenecía al dios de mi planeta, nadie debía tocarlo, juré permanecer casta hasta la hora de mi muerte.-Dijo entre sollozos.
Vegeta alzó una ceja y rió.-No me salgas con mas chistes estúpidos, tu cuerpo pertenerá al dios Vegeta, tú único amo y señor ¿entendido?.-
Un silencio fue la respuesta para el príncipe.
-Veo que eres una criatura bastante torpe.-El saiya le alzó la barbilla con rudeza.-Estas de suerte...-Dijo achicando sus ojos.-Si no quieres fornicar en la cama..esta bien, lo haremos parados.-Sin decir mas rompió la parte del vestido que cubría el pecho.-No por favor.-Fueron las suplicas de la joven que sin decir más fue acorralada a la pared mas cercana.
-Calla o tendré que torturarte..-Vegeta pasó su lengua por los pechos y jugueteó con ellos, simplemente estaba extasiado con aquella mujer, la virginidad que ella decía poseer pronto se vería perdida, él sería su desflorador y le enseñaría las artes del placer para que ella sea su compañía por algunas noches más, claro que si la babosa no se mataba antes por cuestiones religiosas. De repente la muchacha cayó al piso por cortesía de Vegeta y sus tácticas guerreras.-Verás que desde esta noche sabrás lo que es sentir placer...-El príncipe dejó de hablar y solamente se escuchaba el gemido de él y un movimiento brusco de caderas seguido de algunos quejidos de dolor por parte de la fémina.
---------------------------------------------------------------------------------------------
Bulma seguía reposando en aquel hospital, había despertado hace pocos minutos y poco a poco estaba recordando que fue lo que sucedió y de la manera de como llegó a ese lugar tan extraño. Repentinamente dio un brinco en la camilla y miró los alrededores.-No puedo estar aquí.-Su pie derecho fue el primero que tocó el piso y luego tocó el turno del derecho.-Mi hijo, ¿dónde está mi hijo.-Vió los alrededores y notó que estaba encerrada en un pequeño cuartito que le habían acomodado de manera inesperada por lo que pudo notar.-Milk...-La peliazul llamaba a su amiga en susurros intentando creer que ella podría estar afuera, aguardado su salida.-Tengo que salir de aquí.-Intentó abrir las puertas pero tenían un código al parecer en la parte de afuera...-Kami que todo esté bien, que no le haya pasado nada a mi bebé y que no lo hayan descubierto..-Las palpitaciones de su acelerado corazón indicaban su estado de nerviosismo.-Sólo necesito verle, verle a mi niño.-Sin pensar otra vez en los peligros posibles comenzó a golpear la puerta desesperadamente.-Hola... ¿me escuchan? HOLA, HOLA.-
Alguien había escuchado el pedido de la peliazul y desde el otro lado se pudo escuchar que presionaban unos botones y la puerta se abría dejando ver a un saiyajin con cara poco amistosa.-Cierra la boca si no quieres morir aquí mismo.-El sujeto pareció reconocerla.-Se bien quien eres esclava.-Los ojos celeste de Bulma se agrandaron y retrocedió involuntariamente.-A MI NO ME MANDAS A CALLAR, ¿QUE TE HAS CREÍDO?.Bulma respiró agitada y no midió sus palabras debido a que ya estaba harta de escuchar órdenes de esos seres inferiores que se hacían llamar superiores frente a alguna otra raza.-MAS TE VALE QUE DEJES DE OBSTACULIZARME EL PASO Y ME HABRAS CAMINO.-Bulma no dejaba de alzar la voz hasta que sintió como un golpe le dió de lleno en su rostro, dejándole una gran marca roja en su mejilla izquierda.-¿VES LO QUE CAUSAS? Gritó el saiyajin exasperado.
La joven científica le miró con rabia sobándose la parte de su rostro que fue lastimada.-Desgraciado... pagarás por esto.-Habló ella con mucho rencor y odio.
-No seas tan ridícula y dime ¿con quien me vas a acusar?.-Sonrió el saiya malévolo.-El príncipe Vegeta no te protege más, ya se cansó de ti, pero tengo algo que decirte perra.-Él se puso en cuclillas y se acercó al oído de Bulma.-Sabías que tu futuro está en mis manos, de ti depende que tu hijo de sangre impura sobreviva esta noche.-la miró con mucho deseo y acercó su boca a los labios de la humana, pero de repente sintió que un escupitajo le calló en su rostro.-RAMERA.-masculló lleno de rabia y la golpeó nuevamente en el mismo lugar, sin que la terrícola pudiera detener ese ataque físico.
-Esta bien, de igual forma pienso hacerte pagar por esta ofensa.-El encargado se limpió el rostro y dijo.-No mataré yo al pequeño, mas bien lo matará el que lo ha engendrado..que imagino que es el.-Rió despacio y continuó.-¿Quien mas que el príncipe Vegeta? JAJAJAJAJAJA.-Salió de aquel lugar y cerró la puerta con clave, mientras que Bulma solo de limitaba a gritar.-EL NO ES EL PADRE, NO LO ES...NO ES EL PAPÁ DE MI BEBÉ.-Su espalda se arrimó a la puerta y se deslizó hasta quedar sentada.-Ya no soporto mas...-Habló muy despacio de manera inaudible.-No más dolor..-
-------------------------------------------------------------------------------------
A altas horas de la madrugada, un soldado de segunda clase tocó la puerta del príncipe.-Alteza, alteza, abra la puerta, es urgente.-Los golpes eran constantes y rápidos cosa que hizo despertar a Vegeta de mal humor."¿Qué demonios se cree este insecto como para darme órdenes?". Vegeta apretaba sus dientes y abrió la puerta furibundo.-¿Qué hora crees que es? Preguntó al hombre que poseía una mirada seria y le pasaba un sobre blanco.-Esto es para usted alteza.-Y sin poder evitarlo logró ver una figura femenina tirada en el piso, al parecer inconciente y con algunos moretones en su cuerpo.
-Vete de aquí.-Las palabras de Vegeta mostraban enojo al notar que ese sujeto husmeaba en sus aposentos.-LARGO.-gritó finalmente.
El guerrero de segunda clase hizo una reverencia y dio media vuelta para irse.
-¿Que demonios será esto?.-Se preguntó así mismo y rompió el sobre, teniendo en sus manos el papel que tenía escrito algo bastante curioso.
Alteza, me veo obligado a interrumpir sus actividades, ya que en un centro de atención pública nació un crío híbrido de una mujer que según yo recuerde era su concubina, el caso es que no se que hacer con el pequeño, ¿lo eliminamos a él y a la madre? ¿los dejamos con vida a ambos? ¿usted que decide?..Le agradecería mucho si hiciera acto de presencia en la sala número C-8 del centro que está cerca del palacio. Espero que me honre con su presencia.
Aquel escrito lo dejó sin aliento y con la mente en blanco, aún no imaginaba como pudo ocurrir tal desgracia, ya no sólo le bastaba con un mocoso, ahora posiblemente tendría otro bastardo y más encima híbrido. El papel lo arrugó con fuerza y fue incinerado para no dejar rastro alguno de su posible error del pasado, ahora tendría que ir personalmente a ese odioso lugar y asesinar a aquel individuo que descubrió su flaqueza. Rápidamente entro a su habitación y comenzó a vestirse completamente, debía darse prisa para ver con sus propios ojos la terrible realidad, aparte que no sólo ese asesinato ocurriría en la noche, tendría que dejar sin vida a otros mas que hayan sido testigos de ese niño híbrido, al terminar de colocarse su armadura salió por la ventana de su habitación rumbo al centro de atención, de una maldita vez comprobaría si realmente se trataba de Bulma y si era así ella tendría que empezar a temer. Su vuelo comenzó a ponerse mas lento debido a que estaba planeando que hacer con Bulma.-Mujer, ahora si me las pagarás, te haré sufrir por atreverte a dejarme y más encima por ocultarme esa aberrante noticia...ahora si sabrás cual es el verdadero infierno.JAJAJAJAJA.-El puño de Vegeta se frunció y sus ojos negros veían a lo lejos el lugar en donde se hallaban esos dos infelices.
Fin del capítulo
Dejen reviews :D
