Dear diary,
La noche no estuvo tan mal como yo pensé…aunque si he de admitir que me metí en más de un apuro.
La primera en llegar a la casa de los Cesàire fue, como dije, Mylène. Después llegaron juntas las inseparables Rose y Juleka. Después llegó Alix, que fue la DJ de la fiesta con unos altavoces de tamaño mediano colgados al hombro para escuchar música. Finalmente llegó Lila y sorprendentemente trajo una caja de surtidos y bombones para compartir entre todas
Lujos que tiene como hija de diplomáticos supongo.
En fin…Empezamos a comentarnos sobre cómo nos habían salido las notas en los últimos exámenes y nuestros planes para estas vacaciones. Por supuesto, entre otras cosas, salió a relucir el tema de Chloe y sus constantes disputas para conmigo y con Lila sobre todo. Conversamos sobre anécdotas sobre nuestras clases y algunos chismes, cosecha de Alya sobre las otras clases. Sé que en cierto momento, cuando fui a la cocina con Mylene para sacar unos dulces, Alya se había picado con Lila al sacar el tema de Ladybug.
Ya decía yo que se había tardado mucho mi amiga en hablar de su tema predilecto, pero ¿qué se le va a hacer? Ya se sabía cuál sería el resultado estando Lila presente. Intenté intervenir entre ambas con la bandeja de dulces, cosa que resultó muy favorable porque después no llegaron de parar de llegarme cumplidos por todas partes sobre mi talento para la cocina y para la costura, cosa último que no conocía Lila y por la que al final acabó pidiéndome que le enseñara alguno de mis diseños.
Yo estaba un poco cortada, pero Alya, despreocupada, fue directa al cuarto en busca de registrar en mis cosas para enseñárselo ella misma. Entré en pánico por un instante temiendo que te encontrara a ti entre mis cosas, querido diario, o a Tikki. Al final la convencí de ir yo misma a por la libreta y al final han acabado pidiendo cada una un obsequio menos Alix, la cual aún presumía de la muñequera que le hice tiempo atrás y que inevitablemente me recordó a la que le hice a Adrien.
Claramente entre pláticas y pláticas también surgió el tema de los chicos, sobre todo cuando Alya encontró una botella vacía en la cocina y creamos un corrillo para jugar a verdad o reto. Más de una nos partimos la caja al ver como en uno de los retos a Lila le tocó besar a Alya. Fue buenísimo. Rose confesó que ha tenido algún encuentro casual con el príncipe Ali el par de veces que ha estado de visita por París. Dice que siente una gran admiración por él pero no sabe si realmente es amor. Juleka parece no tener ahora ningún interés amoroso por nadie. La confesión que más nos encantó a todas fue cuando Alya y Alix confesaron tener sentimientos por Nino y Kim respectivamente. El caso de mi amiga me pareció tan tierno cuando se sonrojo. Alix por el contrario no paraba de decir y lanzar maldiciones al rubio deportista. ¿No dice el dicho que los que se pelean se desean?
Lila confesó que no buscaba nada por el momento pero que no le importaría si se diera el caso con Adrien o con Nathaniel, a los que creía ella que eran los mejores de la clase. Lo del primero me hizo encogerme en mi sitio, pero al ver una leve sonrisa y cierto tono rojizo al hablar de Nathaniel me hizo plantearme si no era una respuesta para despistar.
Al menos, eso es lo que me gustaría pensar cuando realmente no habla tanto con Adrien que con Nath.
La peor parte para mí fue cuando me empezaron a preguntar…y no eran respuestas sencillitas para ser sincera.
Alya por supuesto sacó a relucir el tema que ya parece que todas sabían; mi gusto por Adrien. A Mylène y a Rose les parecía lindo mientras Juleka pronunciaba su típico "cool". Alix se juntaba con Alya para sacarme los colores para que confesara qué haría o no de estar con el rubio de novias, cosa a lo que yo me negué a contestar entre sonrojos constantes. Lo más cómico fue cuando Lila me miró con sonrisa cómplice y dijo que hacíamos buena pareja…
…
¿Es que se había acabado el mundo o qué? ¡Me propuso ayudarme a confesarme!
Por supuesto todo tuvo más sentido cuando me dijo que cualquier cosa que fuera capaz de crispar a Chloe le maravillaría.
Más de una vez me vi, de manera inconsciente mirando hacia la ventana de la habitación en donde estábamos. Creo que era con la esperanza de ver saltando entre los tejado una sombra con cola y orejas de gato. La noche fue calmada tras nuestros juegos y finalmente todas nos fuimos a dormir.
Pero al final me quedé un rato más despierta hablando con Alya mientras las demás dormían. Conmigo habló de lo que no podía frente a Lila…Ladybug y Chat Noir, y en un momento de confesión le dije que yo verdaderamente admiraba a Chat Noir tal y como Ladybug mostró el fin de semana pasado: por lo que representaba y por quién era. Con cierta burla mi amiga me dijo que si no fuera porque estaba enamorada de Adrien pensaría que tenía sentimientos por el gato y después se fue a dormir.
Ironía que no estuvieran tan errados sus pensamientos, ¿no?
A la mañana siguiente todas ayudamos a recoger y nos despedimos de mi amiga pelicastaña. Yo regresé a casa en compañía de Lila a pesar de las quejas de mi amiga por querer que esta noche me quedara también en su casa. Le dije que mis padres regresarán mañana temprano y quería estar en casa para cuando volvieran, y no era mentira; pero lo cierto es que deseaba compensar los esfuerzos de Chat la noche anterior por cubrirme en la patrulla y quería salir como Ladybug esta noche por las calles de París.
Lila me acompañó hasta mi casa y antes de despedirme, por sorpresa, me abrazó y me agradeció por aceptarme y por todo lo que estaba haciendo por ella desde el principio por ayudarla a encajar en el grupo y lograr que se llevara bien con los demás. Yo no le dí mucho mérito y la despreocupé de ello.
El resto del día me la he pasado en casa comentando con Tikki todas las cosas que hablé con las chicas anoche y también diseñando algunas cosas que al final me había pedido algunas.
Lo cierto es que tengo muchas ideas y muchas ganas de hacer… ¿Qué le voy a hacer? No se le puede cortar la inspiración a esta mariquita cuando uno se refiere a diseñar.
Más tarde te cuento más. Voy a ducharme, cenar y prepararme para la patrulla.
See you tomorrow diary,
Marinette
