La cúspide de la felicidad

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Mi corazón te pertenecerá hasta su último latido, serás dueño de todos mis suspiros, nuestra sangre se encuentra en las mismas venas y la muerte es lo único capaz de liberarnos de nuestro amor.

Rinat Woodgate

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Cannes 2012

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On the Road

Rpov.

-Abran la maldita puerta- grito Ruth, por lo que supuse nos habíamos quedado dormidos de nuevo.

Abrace más fuerte a Kristen, que dormía profundamente con la espalda pegada a mi pecho, Ruth podría esperar unos minutos más.

-Tirare la maldita puerta si no abren- amenazó, estaba seguro que lo haría si nos encontráramos en casa.

Para lo que no estuve preparado fue que ella tenía una llave de la habitación, esta chica realmente era buena en su trabajo. Dejo un par de vestidos en el sofá, junto a las diez cajas de zapatos que había llevado la noche anterior, se acercó lentamente a la cama y tiro de las cobijas para que nos despertáramos.

-¡Mierda Ruth, que carajo te pasa!- protesto Kristen mientras buscaba algo con que cubrirse, pues estaba completamente desnuda.

-Si hubieras atendido a mis llamadas y abierto la puerta cuando toque ahora estarías lista para comenzar con la promoción- replico la rubia muy molesta.

Kris se levantó y recogió mi playera del suelo para ponérsela, tomo una pequeña bolsa que Ruth le entrego y se dirigió al baño para tomar una rápida ducha.

-Y tú, ¿Por qué no abriste la puerta?- me recrimino cuando nos quedamos a solas.

-Estaba durmiendo- dije inocentemente.

-Si continúas retrasándola me asegurare de que no entres al teatro esta noche, ni al after party- me amenazo, pero antes de poder continuar, su teléfono comenzó a sonar y ella tuvo que atender.

Espere a que estuviera completamente distraída y me levante para ir a hacerle compañía a mi novia, pero Ruth era una jodida perra inteligente, así que antes de que me diera cuenta se interpuso entre mi objetivo y yo.

-Ni se te ocurra, te lo advierto Pattinson- tuve que rendirme si no quería quedarme fuera esta noche, así que resignado volví a la cama.

Cuando Kristen salió estaba de muy mal humor, solo me dio un escueto Hola y se sentó frente al espejo para que Adir, quien acababa de llegar, pudiera maquillarla; pero también obtuvo un regaño por parte de su maquillista, pues le recrimino por las enormes ojeras que lucía y lo difícil que sería ocultaras por la noche.

No quise seguir interrumpiendo, así que tome unos jeans, una playera y unos boxers limpios de la maleta y me di una ducha.

Cuando salí otra discusión se desarrollaba en la habitación, esta vez por los zapatos, Kristen quería sus converse y Ruth no planeaba dejarla salirse con la suya.

-Este atuendo no va con converse niña, así que usaras tacones aunque no te guste- sentencio Ruth.

-Solo me los quedare lo justo, después me los quitare y los tirare al mar- berreo Kris como niña pequeña, formando un pequeño puchero con sus labios.

-No me importa, por eso traje diez pares, ahora mueve tu trasero hacía el auto- ordeno Ruth molesta.

-¿Podrías darnos un par de minutos?- pedí, ella solo suspiro y me señalo su reloj, advirtiéndome que me diera prisa.

Me acerque a Kristen que estaba sentada en la cama, le tendí la mano y le ayude a ponerse de pie. Ella me abrazo enterrando su cabeza en mi cuello, estaba cansada, estresada y nerviosa.

-Estarás estupenda esta noche, al igual que siempre- le susurre al oído, ella levanto la vista y me regalo una pequeña sonrisa.

-Te amo, aunque sé que las escenas con Garret y Sam serán incomodas para ti- me dijo mientras colocaba sus brazos alrededor de mi cuello.

-Seré muy profesional madame- le dije y me incline para capturar sus labios con los míos.

El paraíso solo era posible cuando estaba con ella.

Fue un beso bastante profundo, comenzó lento y pausado y se transformó en una guerra de pasión y deseo, dejándonos a ambos con ganas de más, pero debía dejarla ir, pues Ruth volvería y le haría pasar un mal rato.

-Te veré por la noche- le dije mientras ella se encaminaba a la puerta.

-Yo seré la de blanco- dijo imitando a Bella.

Kpov.

Cuando llegue al auto, tome los zapatos y me los coloque, mientras en mi rostro se dibujaba una enorme sonrisa y mis labios aún podían sentir los de Rob.

-Amo a ese chico, pero la próxima vez que te retrase le cortare la polla- dijo Rut que ya estaba un poco más tranquila.

-Si te metes con mi chico te despido- le dije seriamente, y es que la única que podía amenazar a la hermosa polla de Rob era yo.

-Bien, bien. ¿Estas lista?- continuo mientras miraba su teléfono y respondía, al parecer, varios mensajes.

-Sí, supongo; solo estoy nerviosa- declare.

-Te daré un tranquilizante si es necesario, no tienes nada de qué preocuparte- me dijo y se giró un segundo para regalarme una sonrisa de suficiencia.

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Y vaya que fue un caos.

Había un sinfín de fans gritando mi nombre y pidiéndome autógrafos; los periodistas se peleaban por ser los primeros en obtener una foto de todos, querían saber que usábamos, quien era el diseñador, estábamos nerviosos, ¿sería un éxito o un fracaso la película?, y un sin número más de preguntas. Y por supuesto, no podían faltar los paparazzis, quienes estaban ansiosos por tener la primera fotografía mía y de Rob, juntos, separados, peleando, besándonos o simplemente respirando, ellos siempre querían un pedazo de nosotros.

Me reuní con Kirsten, Garret, Sam y Walter para el Photocall y después para las entrevistas, ruedas de prensa y photoshots para un sinfín de revistas, tanto americanas como francesas. Tom también se unió a nosotros y eso me ayudo a calmarme, era como tener una parte de Rob cerca de mí.

-¿Lista para la gran noche?- pregunto mi amigo, quien vestía un increíble traje azul, cuando tuvimos un momento de descanso.

-No, ¿y tú?- le devolví la pregunta.

-Bueno, escuche que Ruth tiene calmantes y Sienna me ha dicho que el bebé se mueve cada vez que le dice que su papi ha ganado la palma de oro, así que, no estoy listo pero seguro nos la pasaremos genial- me contesto muy animado, al parecer la paternidad lo estaba volviendo aún más simpático y alegre de lo que ya era.

-Vaya, ojala pudiera estar tan tranquila como tú- me lamente.

-Llamare a Rob y le diré que te ayude con aquello, sabes que es experto en disminuir tu estrés- me guiño un ojo y sonrió burlonamente.

Como respuesta le mostré mi dedo medio y me dirigí a la siguiente entrevista que estaba a punto de comenzar.

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La noche había llegado, y yo estaba con los nervios a flor de piel, me había tomado uno de los mágicos calmantes de Ruth, pero no surtió efectos. Tampoco había visto a Rob en todo el día, otra cosa que me ponía ansiosa, pues lo necesitaba para que tomara mi mano y me dijera que me veía preciosa, lo quería junto a mí en estos momentos.

-Promete que me dirás si planean posar juntos en la alfombra roja o si él te besara dentro del teatro por favor, necesito saber que decir cuando toda la prensa se me eche encima con tantas preguntas- me pidió Ruth antes de que abandonáramos el hotel.

-Sabes que no pasara nada de eso, puedes estar tranquila- le asegure mientras me miraba por última vez en el espejo y volvía a comprobar que la abertura del vestido no fuera a traicionarme. Era un vestido precioso, nude, sin mangas, con terminaciones de cuero, formas verdes hechas con lentejuela azul, verde y plata, cuello en V y un cinturón negro que lo ajustaba a mi cintura, cortesía de Balenciaga.

-¿Has hablado con él durante el día?- le pregunte.

-Sí, y me ha costado mucho alejarlo de ti, el entrometido de Tom le ha dicho que estas hecha un manojo de nervios- me informo.

-¿Podría tener un momento con el antes de que pasemos por la alfombra roja?- pedí.

-Lo siento, pero el llegara media hora antes, así que sus horarios no coincidirán- me dijo mientras se encaminaba a la puerta y buscaba algo en su teléfono.

Cuando llegamos al auto, donde Jonh nos esperaba, me dio un trozo de papel en donde se encontraba mi nombre escrito con la imperfecta caligrafía de Robert:

"Sé que aún faltan unas horas antes de poder estar solos, tampoco pude convencer a la bruja que cuida tu celda de estar contigo mientras te alistabas, pero he visto el vestido y me pregunto una cosa ¿planeas matarme de la excitación? O ¿pretendes que todo el mundo me vea con un caso de bolas azules?, en fin, solo estoy seguro de una cosa, Te ves hermosa, y estarás P-E-R-F-E-C-T-A en la película. Te amo, mi pequeña".

Ahora ya no me sentía tan ansiosa como antes, este hombre ejercía un gran poder sobre mí, y eso me encantaba, pues era una señal de que me pertenecía tanto como yo a él.

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Cuando baje del auto, sentí el cálido viento que anunciaba una fuerte tormenta y los cientos de flashes y gritos mezclarse con él.

Me sentía muy contenta, era un sueño más hecho realidad, y era tan afortunada que tenía a Rob para compartirlo con él.

Camine hacía la alfombra roja, posando para las cámaras y deteniéndome a saludar a las fans que me felicitaban por el logro, y hasta sonreí cuando una me informo que Robert se veía guapísimo esta noche.

Al llegar al punto central de la alfombra, cerca de las mágicas escaleras donde cientos de actores y actrices posaron para inmortalizar sus películas, me reuní con el cast para que juntos avanzáramos por la imponente alfombra. Todos estábamos contentos, los nervios iniciales habían desaparecido y disfrutábamos de posar para los fotógrafos, las sonrisa salían por si solas.

Durante todo el trayecto me posicione junto a Tomas, que incluso sostuvo mi mano, pues sabía lo mala que era para caminar en tacones, además me dijo que su amigo le había exigido ser mi sombra durante todo el tiempo que no me acompañara él.

Cuando estuvimos en las escaleras, y pude apreciar todo el escenario, me di cuenta de que era realmente afortunada, y agradecí a la vida por haberme dado tanto en tan poco tiempo, pues todo el esfuerzo y trabajo realizado ahora se veía reflejado al estar de pie en lo más alto de las escaleras del festival de cine más famoso del mundo.

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Al entrar al teatro todos estaban de pie, aplaudiéndonos cuando anunciaron nuestra llegada, y yo simplemente recorría con la vista todos los lugares en busca de un par de hermosos ojos azules, y me sorprendí un poco al no encontrarlo, así que continúe avanzando hasta el frente del teatro. Cuando llegue a las primeras filas lo encontré aplaudiendo y sonriendo hermosamente en mi dirección, lo que me hizo sonrojarme y reír tímidamente.

Cuando nos acomodamos en nuestros lugares, el público dejo de aplaudir, Walter presento la película y todos nos sentamos para disfrutarla.

Fue una pequeña tortura, pues estaba acostumbrada a tener a Rob a mi lado y disfrutar de su expresión al mirarnos en pantalla, pero esta vez era diferente, pues no solo se encontraba lejos de mí, sino que me vería haciendo un trio con mis co-estrellas y eso me tenía nerviosa. Así que durante toda la proyección me gire en repetidas ocasiones para mirar su expresión. Él sonreía, fruncía el ceño, pero nunca aparto la mirada de la pantalla, al parecer le había gustado la película.

Ciento treinta y siete minutos después las luces se encendieron y los presentes se levantaron para ovacionar nuestro trabajo, así que nosotros también nos pusimos de pie para recibir los aplausos y agradecer al público.

Nuestras miradas se encontraron y todos desaparecieron, como siempre, nos transportábamos a nuestro propio universo, solos él y yo; hasta que Tom me susurro al oído que era hora de abandonar el teatro.

Rob se marchó antes que nosotros, así que todavía tendría que esperar para estar entre sus brazos.

-Una gran película chicos, estoy orgulloso de todos- nos dijo Walter cuando estuvimos a solas, posteriormente nos despedimos para abandonar el teatro y dirigirnos al after party.

Busque a Ruth para que me entregara mi ropa, pues aunque amaba mis tacones, me estaban matando.

Me dirigí a uno de los baños y cuando estaba por quitarme el vestido alguien abrió la puerta.

-Hola hermosa- me dijo Rob con una sonrisa en el rostro.

-Hola hermoso- respondí recargándome en la base de los lava manos.

Cerró la puerta y le puso seguro para después acercarse a mí. Se agacho un poco y rodeo mi cintura para levantarme y sentarme en la base de los lava manos, yo instintivamente abrí las piernas para que el pudiera acercarse aún más a mí, y la abertura del vestido solo facilito la tarea.

Nuestras frentes se encontraban unidas y nuestras miradas decían todo lo que necesitábamos oír, acaricio mi mejilla y comenzamos a besarnos apasionadamente. Lleve mis manos a su cabello para acercarlo más a mí y que el beso se intensificara; él por su parte, acariciaba mis piernas excitándome con cada roce. Cuando el aire nos faltó nos separamos para respirar, mis manos aun rodeaban su cuello y sus ojos aún miraban mi alma.

-Te amo, cásate conmigo- me dijo con la voz entrecortada por el deseo.

Sonreí como una tonta.

-Lo haré- respondí y volví a unir nuestros labios.

Beso mi cuello mientras sus manos acariciaban mis pechos y las mías se dirigían a su pantalón, cuando pude liberar su erección la acaricie y soltó un par de gemidos, así que para acallarlos volví a besarlo. Dejo mis pechos y sus manos bajaron a mi entrepierna, yo me sostuve fuertemente rodeando su cuello y él me penetro lentamente.

Nos quedamos inmóviles unos segundos y una sonrisa traviesa se dibujó en mi rostro.

-Seguramente somos los primeros que rompen las estrictas reglas de Cannes y terminan haciendo el amor en el baño.

-Nosotros somos únicos, no habrá nadie que ame tanto como yo te amo a ti.

-Con una excepción- respondí como Bella lo había hecho con Edward.

Volvimos a besarnos apasionadamente mientras el comenzaba a entrar y salir, haciendo que una infinidad de gemidos salieran de nuestras bocas.

Beso mi cuello y yo bese el suyo.

Mordió mis labios y yo hice lo mismo con los suyos.

Gemía por mí, de la misma forma que yo lo hacía por él.

Y me amaba, tanto como yo a él.

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-Has estado excelente cariño- me felicito mi madre cuando nos encontramos en el after party.

-Gracias mamá- le dije.

-Al parecer Rob está pasándola increíble- me dijo mientras ambas lo observábamos reír con Sam, Garret y Tom.

-Pensé que sería incómodo para él después de la película- le confesé.

-Él te ama y te apoya, esta vez no sería la excepción- dijo bastante segura.

Continuamos conversando hasta que Rob se unió a nosotras.

No había rastros de lluvia, pero el frio que se sentía era inmenso, así que me acerque a mi novio para que me abrazara y el coloco su mano en mi cintura, besando constantemente mi frente.

Hablamos con todo el mundo, reímos, comimos, compartimos cervezas, pero no hubo ningún momento en que nos separáramos.

La noche estaba llegando a su final y mientras todos se despedían, nosotros nos alejamos del resto para poder sumergirnos en nuestra burbuja.

-Hace mucho frio- me queje y Robert comenzó a frotar mis brazos.

-Estas preciosa con la nariz roja- me susurro al oído y dejo un beso en el tope de mi cabeza.

-Te amo- le dije y el volvió a besar mi frente.

-Creo que ha sido una noche perfecta- dijo de repente.

-Mi parte favorita ha sido cuando me atrapaste en el baño- le conteste.

-Podría sorprenderte nuevamente- dijo y comenzó a bailar ridículamente, yo comencé a reír sin parar, él me sonreía a cada momento.

De pronto Still in love with you comenzó a sonar y Robert se acercó a mí, paso su brazo libre, pues con el otro sostenía una cerveza, y comenzamos a bailar al ritmo de Sade.

-Me gusta este lugar- le dije cuando se separó de mí - Cannes ahora es mi festival favorito- concluí.

-A mí me gustas tú, y tú eres mi lugar favorito- afirmo.

-¿Algún día dejaras de ser tan romántico?- pregunte, el espero unos segundos y me respondió.

-Cuando muera, cuando no pueda mirar tus hermosos ojos, cuando no pueda acariciar tu piel o cuando no pueda besar tus labios- se acercó lentamente a mí y me beso.

Fue un beso bastante tierno, pero apasionado y solo nos separamos porque mordió fuertemente mi labio inferior haciéndome gemir del placer.

Ante aquello intente golpearlo, pero se alejó de mí, para después volver y abrazarme nuevamente.

-Me haces tocar el cielo solo con un beso- le susurre al oído.

-Planeo llevarte al mismo centro del Universo esta noche y todos los días que me resten de vida, serás tan feliz a mi lado que siempre estarás a punto de explotar en un millón de mariposas- sentencio.

Le creía, con él siempre estaba en el límite de todo.

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Cosmopolis

-Has estado muy sonriente el día de hoy- me dijo Nick llamando mi atención.

-Estoy feliz- le dije volviendo mi vista al teléfono, pues estaba teniendo una gran conversación con mi novia.

-¿Sabes cuantas llamadas recibí el día de hoy para preguntarme si ibas a acudir a la premier acompañado de tu novia?- volvió a preguntar.

-¿Quieres que adivine?- respondí.

-Cincuenta, he dicho "no" cincuenta veces, me alegra que en todos los idiomas entiendan el concepto del no- yo no le prestaba bastante atención, pero sí que me reí por lo de los idiomas.

-No debí acceder a que se hospedaran en el mismo hotel- dijo y esta vez sí que le puse atención.

-No era tu elección de todas formas- respondí un poco molesto.

-Pero he llamado tu atención- sonrió con suficiencia- viajaran en el mismo auto, Tom ira con Ruth y conmigo en otro, no quiero retrasos Robert, después de que su beso se volviera viral en Internet no quiero más sorpresas- me advirtió.

-Te aseguro que todo estará bien, sabes que el único que retrasa las cosas soy yo, ella seguramente me apresurará al igual que tú.

Cuando el auto se estaciono frente al hotel donde nos hospedábamos baje y me dirigí rápidamente a la habitación, tenía que tomar una ducha y ponerme un esmoquin, además de disfrutar de los labios de mi novia unos minutos.

Se encontraba recostada en la cama, simplemente con una toalla cubriendo su cuerpo.

-Estaba esperándote para tomar una ducha- anuncio, se levantó y se dirigió al baño, tirando la toalla en el camino.

Yo sí que era un maldito afortunado.

Tan pronto entre ella me lanzo contra la pared y ambos nos mojamos, pues ya se había encargado de abrir la llave de la regadera.

Me ayudo a desvestirme y, una vez desnudos, aprovechamos al máximo el agua que trataba de apagar el incendio que nuestros cuerpos habían desatado.

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-Estarás- beso- perfecto- beso- maravilloso-beso-encantador-beso-brillante esta noche- me dijo Kristen que se encontraba sentada en mi regazo mientras Dean no llevaba a teatro.

-Me encanta tu vestido- le dije cuando recupere el aire.

-¿Te gusta?- pregunto encantadoramente mientras comenzaba a bajar uno de los tirantes, yo solo asentí, cuando estaba a punto de descubrir su pecho izquierdo se detuvo, me miro maliciosamente y sonrió.

-Lo escogí pensando en ti- su seductora voz comenzaba a provocar estragos en mi entrepierna.

-Y no llevo nada debajo de él- me dijo al oído y yo trague fuertemente.

-Legamos- anunció Dean.

-Lastima, tendremos que esperar hasta más tarde.

Tom abrió la puerta para ayudar a bajar a mi hermosa novia, ellos posarían juntos en la alfombra roja, una petición mía, al ver el vestido que usaría, no quería a nadie merodeando cerca de ella.

Bajo rápidamente y Tom se asomó simplemente para decirme que el tono del labial no era para mí.

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Un incontable número de flashes golpearon mi rostro cuando baje del auto, todos gritaban mi nombre y yo sonreía sin poder evitarlo.

Había sido un día agotador, lleno de entrevistas y fotografías, de abrazos y sonrisas, pero me sentía pleno, feliz y orgulloso de mi trabajo.

Hace algunos años estaba a punto de dejar la actuación, y hoy me encontraba trabajando con David Cronenberg, uno de mis directores favoritos.

-¿Estás listo para triunfar muchacho?- me pregunto David mientras me abrazaba fuertemente.

-Lo estoy- asegure.

-Estoy orgulloso de ti, eres una gran estrella, jamás dejaras de brillar- palmeo mi espalda y nos dirigimos con el resto del cast para caminar juntos por la legendaria alfombra roja del festival de Cannes.

Era mi momento, todo era perfecto en mi vida, estaba en la cúspide de todo, solo esperaba que no hubiera una repentina caída.

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Kristen ocupo el mismo asiento que yo en la premiere de On the Road, estaba cerca de mí y no paraba de mirarme.

Cuando la película comenzó a proyectarse quede cautivado con la crudeza del film, David sí que sabía crear obras de arte.

Cuando la escena con Juliette llego voltee hacía Kristen para ver su reacción, ella sonreía y cuando sintió mi mirada se giró en mi dirección y artículo un Te amo, regrese mi atención a la pantalla, sabía que ella estaba disfrutando de la película.

Fue una gran ovación, todos estaban de pie felicitándome por mi trabajo.

Estaba inmerso en un mar de emociones, me sentía un poco perdido, así que busque a mi amada desesperadamente y la encontré llorando, mientras aplaudía con una enorme sonrisa en el rostro.

Sin que nada me importara me acerque a ella, quien me envolvió en sus brazos tan pronto estuve a su lado.

-Estoy muy orgullosa de ti- me susurro.

-¿Te ha gustado?- pregunte un poco inseguro.

-Es una obra de arte amor, David no pudo haber elegido a nadie más para el papel, eres un gran actor, yo lo sé, pero con esto se lo has demostrado a todos aquellos que te subestimaban. Eres demasiado perfecto para ser real- una sonrisa tonta se dibujó en mis labios ante sus palabras.

Alguien me llamo, por lo que tuve que regresar a mi lugar, pero antes, muy discretamente bese la mejilla de Kristen.

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-Pensé que me dejarías disfrutar más de aquel hermoso vestido- le dije a Kris cuando nos volvimos a encontrar en el after party.

-Estaba demasiado largo, no quería arruinarlo, así que lo envié al hotel, aún tengo una sorpresa para ti Pattinson- me dijo y se acercó para besarme.

Fue una noche maravillosamente deslumbrante.

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Entrar nuevamente al hotel fue una pesadilla.

Había cientos de paparazzis empeñados a tomar fotografías de ambos, así que decidimos entrar sin ir tomados de las manos, como lo habíamos estado toda la noche.

Kristen casi se cae al suelo debido a la insistencia de los parásitos que tanto odiábamos, y yo quería golpearlos, pero Dean me lo impido.

Una vez dentro, ella se acercó a mí, tomo mi mano y me dirigió al ascensor. Cuando este cerró sus puertas, nos besamos olvidando el mal rato que nos habían hecho pasar.

Al entrar a la habitación Kristen me obligo a entrar, pero no entro conmigo, me dijo que en diez minutos subiera a la suite presidencial, y que me arreglara el traje.

Fueron los diez minutos más largos de mi vida.

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Kpov.

Volví a ponerme el vestido y los zapatos, retoque mi labial y encendí las velas que se encontraban por todas las superficies de la habitación.

-Hola- le dije cuando abrí la puerta.

-Hola- me respondió.

Lo invite a entrar y se quedó inmóvil en cuanto vio lo que había preparado.

-¿Te gusta?- le pregunte al ver que no reaccionaba.

-Pensé que el romántico era yo- me dijo tomándome en sus brazos.

-Pero yo soy la chica- le respondí y beso la punta de mi nariz.

Me separe de él y me acerque al reproductor de música que había en una mesita de la habitación y coloque Autum Leaves de Pula Cole.

Robert, al igual que un caballero del siglo pasado se acercó a mí y me tendió la mano para invitarme a bailar.

Comenzamos a deslizarnos por el centro de la habitación al ritmo de la música.

La altura de mis zapatos me permitía apoyar la cabeza en su hombro.

Olía encantadoramente y escuchaba las palpitaciones de su corazón, frenéticas por tenerme a su lado.

Me hizo girar un par de veces, me beso sin medida.

Y cuando la canción termino, se arrodillo frente a mí, de su bolsillo saco el anillo de su madre y entonces, mi corazón se detuvo.

-No soy perfecto y sé que lo arruinare un montón de veces, pero mi corazón ya es tuyo, no podrá pertenecerle a nadie más. Eres mi tesoro más preciado y daría mi vida a cambio de la tuya, ¿crees que es suficiente para que aceptes ser mi esposa?

Una lagrima de felicidad abandono mis ojos y asentí.

Deslizo el hermoso anillo por mi dedo y se levantó, sus labios fueron directamente a los míos, dejándonos sin aliento.

-Eres perfecto- le dije antes de volver a besarlo.

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Para ustedes, que leen esta historia.

Rinat Woodgate.