Como las respuestas a los reviews no son públicas (y tambien por que hay gente que critica anónimamente) preferí desde ahora poner las respuestas aquí, como mucha gente hace . (que copiona soy xD) Ah! y un aviso de utilidad pública... desde hoy las actualizaciones serán los domingos... pero bueno, quedan tan pocos capis que la verdad no influye mucho el cambio de día jijijiji :)

Vick333

Hola!! la verdad es q no me calza el "hola de nuevo" pero bueh... da igual!! gracias por la crítica .

Tati Jane Potter

Gracias por la cítica, es bueno desubrir nuevas/os lectoras/os ) Ahora vas a saber que carajos le pasó a James, y varias otras cosas que quedaron en el tintero del capi anterior .

Tenishi of Light

No, James no le devuelve la jugada, por que se da cuenta que el también tiene una parte de culpa en esto . ya lo verás, solo lee ) Si crees que ahora es dramática, entonces no se que me dirás en la segunda parte xD

fenix88

Si, James está muy dolido, pero como ya lo dije, se va a dar cuenta que también tiene algo de culpa (recordar la carta del capitulo 35) Y Mark Griffits... es un encanto.. ya lo verás en los próximos capis ) Y sobre como se conocieron y todo lo demás... pues la verdad es que aún no he escrito nada de eso, pero quizá lo haga en algún minuto... por que siempre creí que no era algo imprescindible... pero si te interesa, y no encuentro donde ponerlo más adelante, lo pongo como un one shoot o algo asi ) ahí veo (igual tengo que encontrar tiempo para escrbir y he de decir que eso es lo que más escasea por estos lados) Todo lo demás se sabrá en los próximos capis... solo ten paciecia :)

bLcK Ró$Ë ()

si no se te dan los reviews, pues entonces muchas gracias !!! y bueno, he de decir que me siento halagada con tus palabras... en general intento poner un nuevo capi todos los sabados por la tarde, pero hay veces en que mi vida puede más que yo y simplemente no alcanzo o lo olvido en medio de tanto ajetreo xD pero si te pasas por aquí los findes, seguro encuentras algo :)

CaRmEn EvAnS

te aseguro que es culpa de Margarita.. juro que soy inocenteeee!!! xD y si, el hola va antes :) jejeje Si, pobre Lily, perono te preocupes que en este capi ya desborda felicidad xD (creo que adelanté demasiado xD) Tuve un MUY bien finde con mis amigos... espero que eso sea suficiente justiicación, por que la de las pantallas ya no corre jijijiji

Yedra Phoenix

jaja, no te precupes por el retraso, lo entiendo perfectamente, de hecho yo también me retrasé con actualizar, jijijiji Sip, Lily es una terca, pero no te preocupes que con el tiempo (poco tiempo) se le pasa :) Siempre me dices esas cosas y no creo que sea taaaaaaaaan buena escritora ;) besos

Yedra Phoenix

James no se puede hacer el duro por mucho tiempo... ya lo verás :) y bueno, Snape si que es un tonto, así que por suerte Emily es mucho mas inteligente que eso... aunque bueno, todos pensarán muy mal de Mark antes de aceptarlo... pero la ayuda vendrá de quien Emily menos lo espera y al final todos lo querrán y se convertirá en un merodeador más :) No te preocupes por los retrasos... es lo más normal del mundo .

Para quienes ya hayan leido esto en fanautores . com se darán cuenta que hay algunos pequeños cambios, como la canción que aparece... por ahí xD ... y como seré yo de tonta que ya no recuerdo ni el nombre de la canción ni quien la canta... pero no es mía, que quede claro (no me gusta la poesía como para escribir algo por el estilo)... la canción original, de eso si me acuerdo, va dirigida de un hombre a una mujer, pero le hice algunos cambios para que quedara al revés :) Ahora si, espero os guste... ya vamos por la recta final . aunque para agradode algunas personas, los dos capis que quedan son cada un mas largo que en anterior :)


Capitulo XXXVIII

Nuevas etapas y un nuevo misterio

Temprano por la mañana, Lily bajó con las chicas al Gran comedor para el desayuno. No quiso hablar de lo sucedido la noche anterior, y ellas, conociéndola, no quisieron insistir, a pesar que se morían de la intriga por saber que había sucedido. Al llegar a la mesa de Gryffindor, se sentaron en sus asientos de costumbre y no tardaron en ponerse a charlar de cualquier cosa. Hasta que algo, o más bien, alguien, llamó la atención de Lily.

Clarisse venía entrando al Gran Comedor, con un grupo de amigas, charlando y riendo animadamente. Lily las observó acercarse a la mesa de Gryffindor y cuando llegaron puso de pie y se acercó a ellas, dejando a sus amigas con idénticas caras de sorpresa.

– Clarisse – llamó Lily al llegar junto a las chicas – ¿podemos hablar?

– Claro – respondió la rubia, un tanto contrariada. Siguió a Lily hasta un rincón apartado, con cautela.

– Supongo que ya sabes mi nombre y todo eso – dijo Lily – pero de todas maneras… Soy Lily Evans, prefecta de Gryffindor.

– En ese caso… Clarisse Pinon – dijo simplemente ofreciéndole una mano a Lily, quien la estrechó sonriente.

– Supongo que para ti es extraño esto – comenzó la pelirroja – pero vengo a pedirte disculpas…

– ¿Y eso?

– Pues por que estaba muy celosa de ti… – Clarisse alzó una ceja – por James – aclaró la pelirroja –. Y creo que es hora de iniciar una buena relación contigo. Eres una persona muy importante para él.

– Gracias Lily… yo… tenía la sensación que me odiabas.

– Y no te equivocas… por eso te pido disculpas – Clarisse asintió sonriendo.

– Sin rencores… James es un buen chico… dale una oportunidad – añadió antes de volver a la mesa. Lily sonrió divertida, "si supieras" pensó.

Volvió a donde sus amigas se encontraban y siguió con su desayuno, muy aliviada. La noche anterior Lily había querido hablar con Clarisse, pero decidió que lo mejor sería hacerlo durante el desayuno, con más tranquilidad, y no en medio del bullicio de la gente que subía a los dormitorios luego de la cena.

Emily y Sarah la miraron esperando una explicación, pero Lily sólo se encogió de hombros y terminó su desayuno. Esperó a las chicas, y luego las tres juntas subieron a clases. Emily y Lily se despidieron de Sarah en el pasillo del tercer piso, pues ella tenía clase de Estudios Muggle, mientras que Lily y Emily debían subir a Aritmancia.

Durante el recreo siguiente Lily se separó de Emily y bajó a la Biblioteca a dejar un libro y luego subió a la Sala Común para buscar sus libros de Transformaciones, deteniéndose unos minutos en la Sala Común. Durante el trayecto a la siguiente clase, no dejó de pensar en lo que había sucedido la noche anterior, con una mezcla extraña de sentimientos que a ratos la aturdían.

Durante todo el día Lily iba de un lado a otro muy apresurada, como si el tiempo no le alcanzara, llegaba al aula en el preciso momento en que el profesor habría la puerta, cosa muy anormal en ella, pues siempre llegaba con tiempo de sobra. Emily y Sarah muchas veces la perdieron de vista, y ella tenía una extraña expresión en el rostro; para las chicas era evidente que Lily les ocultaba algo importante y eso las hacía sentir cada vez más curiosas. Tan solo el día anterior, durante el viaje en el Hogwart's Express Lily había estado triste, decaída y silenciosa, pero ahora transimitía una maraña indesifrable de sensaciones; parecía que acabara de hacer una travesura.

A la hora de la cena Lily y las chicas entraron en el Gran Comedor y se dirigieron a sus asientos de costumbre. A los pocos minutos llegaron Sirius y Remus, quienes se sentaron junto a ellas; Remus, al lado de Sarah, la saludó con un cariñoso beso, mientras que Sirius se sentaba en frente de Emily, a un lado de Lily.

Estaban comiendo y conversando animadamente, cuando llegó James y se unió al grupo, sentándose al otro lado de Lily, quien lo recibió sonriente con un fuerte abrazo y un largo beso en los labios, que dejó a todos con las bocas abiertas de la impresión, y no solo a los que estaban junto a ellos, sino a todos quienes vieron aquella escena.

– ¡¡¡No lo puedo creer!!! – gritó Sarah. Remus le tapó la boca con una mano. Lily y James se separaron y sonrieron a sus amigos como si aquello fuese lo más normal. Quedaron abrazados, mientras sus amigos los miraban incrédulos.

– ¿De que nos perdimos? – preguntó Sirius alzando una ceja, aparentemente ofendido.

– James, perdóname – susurró Lily contra su pecho.

James se separó de Lily, retrocediendo un paso, cosa que obligó a Lily a mirarlo a los ojos. El muchacho tenía el rostro ensombrecido, y no parecía tener intenciones de ceder. Gruesas lágrimas surcaban el rostro de Lily, pero él se mantuvo imperturbable.

Como poder confesarle
gritar todo lo que siento
que por dentro estoy muriendo.
Por un beso suyo,
me estoy consumiendo

Ella dio la vuelta, abatida, y se apoyó contra la barandilla, llorando. Miraba hacia los terrenos de la escuela con añoranza. En especial aquella zona iluminada por la luz proveniente del Gran Comedor, donde todos estarían disfrutando alegremente de la cena, sin sentir el frío y tristeza que ella.

James se mantuvo de pie, en silencio, debatiéndose si quedarse ahí, sin hacer nada, o bajar a la Sala Común y disfrutar del calor de las llamas en la chimenea. Al fin, se dio la vuelta, guiado por su orgullo herido y se dirigió a la puerta.

ni siquiera se imagina
que llena mis pensamientos.
Y por temor
no me atrevo a llevarle una rosa,
y decirle 'te quiero'

– James, espera – llamó Lily. Tenía la voz quebrada por el llanto, pero se había dado la vuelta justo a tiempo para impedir que él saliera de la Torre –. Esto... lo escribí en el verano – dijo tendiéndole un sobre sellado de pergamino amarillo – y ... no tuve el valor para enviarlo.

James recibió la carta inexpresivo y rompió el lacre. Lily volvió a darle la espalda y mirar hacia abajo, mientras nuevas lágrimas brotaban de sus ojos. El chico sacó un pliego de pergamino, escrito con prolija caligrafía, en tinta color morado, la que siempre ella usaba para escribir cartas.

El tiempo avanzaba lentamente. Lily, de pie, mirando hacia el cielo estrellado, esperaba ansiosa que él le dijese algo. Alguna palabra, un gesto. Lo que fuera. Pero él tardaba muchísimo en leer.

y cuando se acerca
me quedo sin fuerzas con ganas de amarle
cada noche esta en mis sueños
y cuando despierto me siento su dueña
como poder abrazarlo
decirle al oído cuanto lo deseo
quiero romper las cadenas del maldito miedo…
un beso quisiera robarle
y no puedo

Pero James ya había terminado de leer la carta y se había quedado petrificado donde estaba. Ahora entendía a Lily, pero no sabía que hacer. No sabía como acercarse a ella. La miraba ahí, apoyada en la barandilla de la Torre, mirando hacia cualquier lugar, llorando, y se sentía frustrado de ser él el causante de su tristeza.

Sin saber que decir, optó por lo más simple, se acercó a ella lentamente y la abrazó por la espalda, recargando su cabeza en el hombro de la pelirroja, aspirando su aroma. Lily, sorprendida ante aquel gesto, se quedó estática por un momento. La respiración de James en su cuello le hacía estremecer. Echó su cabeza hacia atrás.

– Debí haber confiado en ti – susurró Lily tomando las manos de James entre las suyas.

– Ya no importa – murmuró él en su oído –, fue un error de ambos. Olvidémoslo. Lo importante ahora es que todo quedó claro…

ni siquiera se imagina
que llena mis pensamientos;
y por temor
no me atrevo a llevarle una rosa,
y decirle 'te quiero'

Estuvieron así largos minutos, disfrutando de la presencia del otro, en silencio, observando el cielo estrellado. En medio de la fría brisa se sentían reconfortados. Sopló una ráfaga de viento frío y James estrechó a Lily contra su cuerpo.

– De todas formas, este tiempo me sirvió mucho – dijo Lily de pronto haciendo despertar a James de sus ensoñaciones –, me di cuenta de algo muy importante.

– ¿Si? – respondió James, en voz baja – ¿Y se puede saber que es?

y cuando se acerca
me quedo sin fuerzas
con ganas de amarle,
cada noche esta en mis sueños
y cuando despierto me siento su dueña
como poder abrazarlo,
decirle al oído cuanto lo deseo
Quiero romper las cadenas del maldito miedo…
un beso quisiera robarle...
y no puedo

Lily le soltó las manos y se dio la vuelta para mirar a James de frente. Él se quedó mirándola expectante. Ella cogió las manos del chico nuevamente y le dedicó una sonrisa, seguida de un pequeño beso en la comisura de los labios. James quiso besarla en los labios, pero ella lo detuvo con un gesto de la mano.

– Primero escúchame ¿si? – susurró muy bajito, sin apartar sus dedos de los labios de James. Él asintió con la cabeza y se apartó a penas un par de centímetros. Lily lo miró a los ojos – Te amo – susurró sin apartar la vista, diciendo en voz alta lo que su corazón hacia meses guardaba, un sentimiento que pujaba con fuerzas por salir.

James abrió los ojos de sorpresa y en su rostro se dibujó una enorme sonrisa.

– ¡¡Gracias Merlín!! – exclamó James abrazó fuertemente a Lily por la cintura y la alzó del suelo, girando sobre si mismo – Ni te imaginas lo feliz que me hace escuchar aquello Lily – dijo James al dejar a Lily suavemente en el suelo otra vez. Ella sonrió acariciando la mejilla de James.

Se besaron largamente, por fin después de tantas intrigas, confusiones y tristezas. Pero ya nada de eso importaba, por que ahora estaban juntos. James abrazaba a Lily por la cintura, estrechándola contra su cuerpo, con sus fuertes y musculosos brazos, mientras que ella rodeaba el cuello del chico y revolvía su cabello. En aquel beso quedaron expuestos, por fin sus más profundos y sinceros sentimientos, totalmente descifrados.

– Hacía tanto tiempo quería decirlo – reconoció Lily cuando se separaron, a penas unos milímetros – pero me sentía tan celosa…

– Mi niña, te amo tanto…

– Igual yo… – susurró ella – nunca me dejes James…

– Ni en sueños – respondió el riendo – Ahora que por fin te tengo, no sería tan estúpido de dejarte ir…

– O sea que…

– Si, Sirius – dijo Lily, adivinando la pregunta.

– Somos novios – completó James sonriendo.

– ¡Al fin! – exclamó Remus. James y Lily lo miraron ceñudo –; no... en serio, felicitaciones chicos.

– Lo tenías muy bien guardado Lily – le reprochó Emily.

– Pues mira con qué cara – respondió Lily sacándole la lengua.

Y tenía razón, pues tan solo en navidad Lily y Sarah se habían enterado que Emily tenía novio, y además había sido un golpe muy duro entrarse precisamente quien era. La conversación que siguió a la declaración de Emily había sido bastante larga. Lily había llegado mucho más tarde de lo presupuestado a casa y lógicamente Sarah también.

– Es un chico ¿no? De eso hablábamos – dijo Lily intentando hacer que Emily hablara – ¿tienes novio y no nos habías dicho?

– Hace casi un año – dijo Emily en voz muy baja, mirando hacia abajo

– QUE??!?! – exclamaron Lily y Sarah al mismo tiempo

– ¿Cómo es que nunca nos lo dijiste? – le reprochó Sarah.

– Es que… chicas por favor, no me reprochen, él es un buen chico

– Emily, dilo…

– Es un Slytherin…

El silencio cayó como una pesada piedra sobre las chicas. Lily y Sarah miraban incrédulas a Emily. No sabían que decirle. Por un lado estaba el hecho que el chico era un Slytherin, pero si hacía casi un año que eran novios, él no podía ser malo.

– ¿Por que no nos lo dijiste? – preguntó Lily recuperando el habla, triste.

– Por lo mismo, es de Slytherin… nadie lo sabe – respondió Emily sin levantar la vista.

– Si tú lo elegiste, está bien – afirmó Lily con calma –. ¿Quién es el afortunado? – preguntó sonriente

– Mark Griffits… - la sonrisa de Lily desapareció inmediatamente, y el rostro de Sarah adoptó una expresión dura.

– Emy… su hermano es un mortífago – le dijo Sarah friamente.

– ¿No viste el periódico? – preguntó Lily tendiéndole un ejemplar de El Profeta del día anterior. En la portada aparecía la fotografía de un mago, de unos 25 años, que estaba siento arduamente buscado por los Aurores del pais - Se dice que atacó a un chico muggle de seis años con un maleficio cruciatus.

– Y hay testigos que afirman que ha matado a dos personas con el Avada Kedabra, y no podría ser más que por ordenes de Tu Sabes Quien – añadió Sarah.

– Pero es su hermano…

– ¡Es lo mismo! – exclamó Sarah

– ¡No lo es Sarah! – respondió Emily en el mismo tono – ¿que me dices de Sirius por ejemplo¿Acaso no nos ha dicho que su hermano también es un mortífago¿Acaso no fue el hermano de Sirius el que atacó a Sam en el verano?

– Basta Emily – dijo Lily duramente – No mezcles las cosas. Sirius está en Gryffindor y nos ha demostrado que no es como su hermano…

– Mark tampoco lo es – se defendió Emily – ustedes no lo conocen – A estas alturas Emily tenía el rostro bañado de lágrimas.

– Emy… esto lo hacemos por ti – dijo Sarah suavemente.

– No chicas, no es por mí. Os estáis dejando llevar por estúpidos prejuicios. ¿No creen que si Mark fuera así de malo como ustedes dicen, yo podría seguir con él, aún después de casi un año? – se puso de pie de un salto y salió corriendo de la cafetería, hecha un mar de lágrimas.

Un par de días después de navidad las chicas se juntaron nuevamente. No podían comenzar el trimestre peleadas, y menos aún por un chico. Emily estaba notablemente triste pero desafiante.

– Chicas, por favor – dijo Emily en voz baja – Mark es un chico estupendo…

Habían vuelto a la misma ganadería donde hablaran una semana después, pero esta vez, habían pedido un salón privado para poder hablar con tranquilidad. Emily estaba triste por que las chicas no aceptaban a Mark, y ellas a su vez no podían creer que Emily estuviese saliendo con el, y que además se tardara casi un año en decirles la verdad.

– ¿Que hay de malo en él? –Insistió– Yo lo amo por lo que es, y estoy segura que es una buena persona. Me importa poco que su familia sea de "sangre pura" o que amen el lado oscuro... a mi quien me importa es él, no su estúpida familia. Por favor chicas, no soy tan ingenua como para no darme cuenta. Ha pasado casi un año, tiempo suficiente para darme cuenta que Mark es un mago decente, que nada tiene que ver con los "ideales" de su familia…

Lily y Sarah se quedaron mirando. No confiaban en ningún Slytherin, pero tampoco podían dejar de lado aquello que Emily les acababa de decir. Ella no llevaría casi un año de novia con un chico, si no supiese si en realidad era bueno o no. Además ¿cómo podían estar tan seguras ellas que Mark no era un buen chico, si no le conocían más que de nombre o cara?

– Supongo que tienes razón – reconoció Lily en voz baja, avergonzada.

Sarah la miró incrédula, mientras que Emily la abrazaba, agradecida por el voto de confianza. Sarah pareció pensarlo otros momentos, hasta que finalmente reconoció que tenía razón, y le dio un fuerte abrazo a Emily.

– Pero… ¿Por qué no decirlo? – preguntó Lily luego de unos momentos de silencio.

– Por lo mismo. Tiene mucho miedo de su familia, son todos del lado oscuro, aunque su hermano es el único mortífago – dijo Emily en voz baja – a veces pienso que son peores que la familia de Sirius – añadió tristemente – Después de lo que pasó con Sam él tenía mucho miedo. Me dijo que si su familia se entera, ellos serían capaces de matarme a mi también.

– ¿De que hablas Lily? – preguntó Remus.

– Nada Remus… es sólo una broma – respondió la pelirroja rápidamente. Nadie podía saber la verdad sobre el novio de Emily.

Al parecer su respuesta sonó muy convincente, pues nadie volvió a tocar el tema en el resto de la noche. Pronto subieron a la Sala Común para relajarse un poco antes de ir a dormir. Recién aquel día había comenzado el segundo trimestre, por lo cual no tenían deberes por hacer.

Lily y James se pasaron todo el tiempo juntos. Parecía mentira que tan solo el día anterior habían estado tristes y cabizbajos en el viaje desde Londres. Se los veía tan bien y contentos juntos, que parecía que estaban hechos el uno para el otro.

Conversaban todos animadamente en la Sala Común cuando un extraño sonido los distrajo. Una lechuza color marrón golpeaba el vidrio de la ventana más cercana con insistencia; traía un sobre sellado de pergamino atado a la pata.

Remus se levantó a abrir la ventana para dar paso a la lechuza, que entró zumbando a la Sala Común, y se posó en el hombro de Sirius, quien la reconoció de inmediato como la lechuza de Samantha. Acarició la cabeza del ave un momento antes de sacar la carta.

– Oh… es para ti Lily – dijo desilusionado.

– Genial… no pensé que respondería tan pronto – La pelirroja recibió el sobre alegre y volvió junto a James para leer la respuesta a la carta que ambos habían enviado luego de bajar de la Torre de Astronomía.

LILY!!

Deja decirte que tuve que aplicar un hechizo silenciador a mi cuarto cuando leí tu carta esta mañana. ¡¡Que feliz estoy por vosotros!! Hasta que por fin abres los ojos.

James: imagino que estarás más que feliz. Espero no tener que consolarte nuevamente por tu corazón roto en muuuuuuucho tiempo. Ojalá nunca más. ¡¡Te quiero muchísimo!!!

Que alegría que todos mis consejos (y tirones de oreja, en caso de Lily) han dado un buen resultado. Os deseo que seáis muy felices juntos. Nada de estar peleando por cualquier estupidez ¿me entendieron?

Primita linda… espero verte pronto. Avisadme cuando tenéis salida a Hogsmeade para ir a veros. No le digáis a Sirius, que quiero que sea una sorpresilla.

Y no os preocupéis que no me perderé por tantas horas con él como antes . Os extraño muchísimo a todos. Dile a Sirius que le hablaré por el Flu pasada la media noche.

Te mando mil besos prima

Se feliz con ese chico, que te ama como no te imaginas…

Sam

– Pues yo tengo una imaginación muy grande – susurró Lily en el oído de James una vez que ambos terminaron de leer.

James rió divertido y le dio un beso a Lily abrazándola por el cuello con suavidad. Los demás miraron la escena alegres. Por fin veían a James y Lily juntos y felices.

– A propósito Sirius – dijo Lily al separarse de James – Sam dijo que se te hablaría por Flu después de la media noche.

– Gracias, Lily – respondió Canuto distraídamente.

Estuvieron un par de horas mas conversando hasta que todos subieron a sus dormitorios, dejando a Sirius frente a la chimenea. James acompañó a Lily hasta el pie de la escalera de los dormitorios de las chicas y tardaron bastante en despedirse. De hecho, gracias a Emily es que pudieron separarse.

– ¡Lily Evans! – exclamó la chica desde la puerta de la habitación – si no subes pronto, mañana no te levantas. Y sabes muy bien la cantidad de agua que te llega si no te despiertas a tiempo.

– Está bien Emy, ya subo – respondió Lily poniendo cara de puchero, como una niña pequeña a la cual una madre regaña – No quiero subir – dijo a James abrazándolo.

– Tampoco mi amor, pero Emily tiene razón…

Lily asintió con la cabeza, en silencio y besó a James antes de subir. Al llegar a la puerta de su dormitorio se volteó para lanzarle un beso y luego entró.

La noticia de que Lily Evans estaba saliendo con James Potter corrió por la escuela a una velocidad alarmante. Al día siguiente, a la hora del desayuno hasta los fantasmas se habían enterado. Sir Nicholas se acercó a la pareja, que en ese momento entraba al Gran Comedor, para felicitarlos y de paso advertirles el ambiente que se vivía dentro.

– Según he escuchado, algunas chicas están tramando algo en tu contra Lily – le dijo misteriosamente para luego desaparecer por el techo.

– Pero bueh… ahora voy a entender a Sam – dijo Lily riendo – sinceramente creo que esas chicas de tu club de fans no saben perder - dijo risueña cogiendo a James de la mano, con una enorme sonrisa en el rostro. Justo antes de entrar se dieron un largo beso, que fue visto por muchos estudiantes que entraban y salían del Gran comedor.

Lily y James entraron al Gran Comedor acompañados por Emily, Sarah y los Merodeadores, y se dirigieron a la mesa de Gryffindor. Lily no tomó en cuenta los insultos y llantos de algunas chicas, pensando que, tal como había dicho Sirius, las chicas pronto se aburrirían de fastidiar.

Junto con toda su felicidad, Lily se sentía triste por que su amiga Emily no podía estar, como ella, con el chico que amaba, caminando despreocupadamente, cogidos de las manos, por los pasillos de la Escuela, conversando con naturalidad.

– ¿No crees que lo mejor es arriesgaros a que los demás lo sepan? – preguntó Lily a Emily, ya sentados todos en la mesa – No debe ser agradable llevar una relación oculta por tanto tiempo…

– ¿Emily tiene novio? – preguntó James al oír a la pelirroja. Ninguna de las dos le hizo caso.

– Puede ser Lily… pero no es una decisión que deba tomar yo sola – respondió Emily tristemente, mirando de soslayo a la mesa de Slytherin.

– ¿Hola?

– Lo se… Pero no es sano – insistió Lily – Aquí en Hogwarts, no pueden hacerte daño. Y fuera… estaremos todos para apoyarte.

– Si… tienes razón – dijo Emily mas animada – esperaré a hablar con él esta noche…

– ¿Nadie me va a responder? – insistió James, infantilmente.

– Si amor, Emy tiene novio. Pero tu guarda el secreto ¿si? Es un tema un tantito delicado. Ya lo entenderás luego – dijo Lily mirando a James fijamente a los ojos. Lily solo recibió un beso a modo de respuesta – te amo…

El mes de enero fue uno de los mejores para Lily.

Cada vez le iba mejor en clases, tenía excelentes calificaciones, pasaba el tiempo con sus amigas y amigos y en especial con James, a quien acompañaba, a veces, a los entrenamientos de Quidditch para luego dar una vuelta junto a James en la escoba, sobrevolando los terrenos de la escuela, el lago y el bosque prohibido.

Querida Lily:

¿Como estás?
Por ahí supe que por fin sales con James… que linda pareja hacéis… mis felicitaciones. Dale muchos saludos a tu novio.

Aquí te mando la información que me pediste sobre la universidad y las postulaciones. Espero verte el próximo año en clases. ¿Te conté que me dieron un curso de tratamiento de venenos en la Escuela de Madimagia? Pues bien, de todas maneras ya te lo digo ahora. Comencé a hacer clases este trimestre a los de primer y segundo año. En este ramo están también los de primer año de Cuidado de Dragones y de Educación Preparatoria con mención en Pociones. De todas maneras, sinceramente, no creo que quieras sabes de venenos nuevamente.

Y hablando de esto… el otro día tuve que atender a tu prima Sam en la enfermería de la Universidad. Al parecer algo extraño le pusieron en la comida. Hay quienes dicen que fue alguno de los amigos del hermano de Sirius.
De todas maneras ella no quiere que Sirius sepa esto, pues no quiere volver a preocuparlo. Por lo que pasó en el Callejón, tú sabes. Te cuento por que se que vosotras sois mejores amigas. Y no te preocupes por ella que ahora está muy bien saltando alegre y corriendo de un lado a otro para terminar a tiempo todo y poder ir a no se donde el día de San Valentín. Creo que tengo una sospecha de que se trata. Tú nada más mantén el secreto.

Te dejo mi niña.

Se acaba el recreo y tengo que empezar la siguiente clase.
Que estés muy bien hermanita de mi corazón.
Muchos besos

Frank Lewis

P.S.: saluda a Emily y Sarah de mi parte. Y a los Merodeadores también.

Tal como Lily le aconsejó, Emily habló con su novio, y luego de algunas discusiones y llantos, ella y Mark decidieron que lo mejor era enfrentar la realidad de frente. En un principio ambos se ganaron bronca por todos lados.

Los Slytherin odiaban a Mark por salir con una Gryffindor, y los Gryffindor le dieron la espalda a Emily por que consideraban que era una temeridad por parte de ella estar con un chico cuya familia estaba muy ligada al lado oscuro, y que además, era de Slytherin. El único que apoyó la relación sin chistar desde el miuto en que lo supo, fue Sirius.

– Las familias de sangre pura son muy pocas – dijo Sirius ese sábado en la Sala Multipropósito, cuando estaban las chicas y los Merodeadores pasando la tarde –, nos conocimos antes de entrar a Hogwarts. En su familia no notan que el es todo lo contrario de ellos por que casi no lo toman en cuenta. Solo tienen ojos para Anthony, su hermano mayor.

– ¿Y cómo estás tan seguro que es un buen muchacho? – preguntó James, receloso con el novio de Emily. La chica, ofendida, iba a responder, pero Sirius se le adelantó.

– Éramos amigos Andrómeda, él y yo. Solo no entró a Gryffindor, por que le faltó valor para pedirle al sombrero que lo enviara aquí – dijo Sirius – Mark siempre temió mucho a su familia y a su hermano en especial. No me extraña que se empecinara tanto en mantener esto en secreto¿no Emy?

La chica asintió en silencio, apesadumbrada, pero a la vez aliviada. Ahora todos sus amigos sabían la verdad sobre Mark, y lo habían aceptado. Estuvieron así unos minutos, en silencio.

– ¿Pues entonces ya todos tenemos pareja para la próxima salida a Hogsmeade? – preguntó Lily entusiasmada, recordando que la próxima salida al pueblo sería el sábado siguiente al 14 de febrero.

– Gracias por recordármelo, aguafiestas – se mofó Sirius de mala forma. James lo miró feo, pero Lily lo calmó pronto al recordarle lo que había dicho Sam en su última carta, confirmando su presencia en Hogsmeade para la fecha señalada.

– Incluso dijo que intentará venir el mismo 14 por unas horas. Tiene las tardes de los miércoles libres – susurró Lily para que sólo James la oyera.

Unas semanas después de aquel episodio, Sirius no cabía en si de felicidad. Samantha había aparecido en el castillo justo al finalizar las clases de aquel día y ambos se habían pasado casi todo el tiempo, perdidos, en algún íntimo lugar del castillo, aunque aún faltaba una semana para el día de San Valentín.

– ¡Diablos! – exclamó James bajando a la Sala Común desde el dormitorio.

– ¿Que sucede James? – preguntó Clarisse, que en ese momento jugaba snap explosivo con Lily. Eran las únicas que aún quedaban en la Sala Común.

– Canuto se llevó hasta el Mapa – dijo, resentido, sentándose junto a la rubia.

Lily y Clarisse rieron divertidas ante el comentario y siguieron jugando. James se cambió de lugar, para abrazar a Lily y se quedó en silencio mirandolas jugar, pensando en las mujeres de su vida; sus grandes amores.

– ¿Que sucede James? – preguntó Lily al ver que el chico se había quedado con la mirada perdida, y tenia los ojos aguados.

– Yo… nada, estoy bien – respondió él irguiéndose y refregándose los ojos. Lily lo miró duramente, claro que no le había creído. Bien lo conocía – Pensaba…

– ¿Jeanne Ardant? – preguntó Clarisse en voz baja. James asintió, con un nudo en la garganta.

Lily sintió algo extraño en su interior; algo así como celos, pero sabía que era tonto sentirse así, pues ahora él estabacon ella; completamente. El problema es que no entendía a quién se refería Clarisse, y eso la confundía. Volvió a mirar a James, quien ahora tenía unas tímidas lágrimas a punto de salir de sus ojos. Clarisse también lo vio, y se acercó a James, arrodillándose a un lado de él y abrazándolo fuertemente. El chico hundió su cara en el hombro de la rubia, mientras que Lily miraba la escena sin saber como reaccionar.