DISCLAIMER: Arucol im ovlas, ecenetrep em nòicaunitnoc a otircse ol ed eidan in adan.

(INTRO)

Poco tiempo hay para dominar
la Cámara de Diputados que
no hacen nada para volver
en seis años otra vez…

¡ES YOBLADE! YOBLADE!

(FILL IN)

Hazlos votar siempre de ese modo
y así "hoy, hoy, hoy" deberás gritar
nuestro partido siempre ganará
no lo puedes evitar…

¡ES YOBLADE!
¡YOBLADE!

(FILL IN)

¡ES YOBLADE!
¡ES YOBLADE!
¡YOBLADE!
¡Vota ya!

El día en que le instalaron a Matrix el Windows XP y se trabó toda. (Déjà-vu all over again)
Onde Quique y Tyson se pelellan otra vez.

Al día siguiente, se dirigieron OTRA VEZ a la casa de Enrique para que Tyson se enfrentara a él OTRA VEZ.

—¡DIN, DON, DIN, DON! —soltaba Max, sonriente, con el dedo pegado al antecitado timbre—. ¡WIIIIIIIII! .¡OTRA VEZ!

—¿Qué tanto se pueden tardar en recorrer los trescientos metros que hay de la puerta de la casa a la reja otra vez? —se quejó nuevamente Bachoco, pues ya llevaba largos quince segundos esperando que abrieran.

—Una vez más, .¿están seguros de que es aquí? —preguntó Kenny, viendo a todos lados por si encontraba con sus inexistentes ojos alguna señal de que era la casa indicada.

—¿Acaso dudas de mi sentido de la orientación otra vez? —indignose Rei, con hartamente justa razón.

—No, para nada…

—No se ve a nadie, otra vez —dictaminó Kori, oteando el horizonte del otro lado de la verja. Con "j", malpensados.

—…¿ya vieron otra vez ese letrero? —preguntó el buen camarada Kai, suspirando de resignación otra vez y señalando la pared, un poco arriba de la cabeza de Max.

—…¡eres un genio, Kai! —reconocieron los demás Bladefixers, mientras el buen camarada Kai soltaba otro profundísimo "mmmf" y pensaba que eran unos idiotas.

Lo que el buen camarada Kai señaló otra vez era un letrero pequeño que a lo mucho medía tres metros de largo por 2 de ancho, y que estaba muy opaco pues apenas tenía unos insignificantes dieciséis millones quinientos cuarenta y seis mil novecientos cuarenta y tres focos rodeándolo. Encima, era casi imposible leer otra vez las borrosas letras formadas con luces de neón.

Ciertamente no espero que ustedes puedan verlo esta vez, pues ningún mortal sería capaz de vislumbrar lo que esas crípticas letras versaban. Así pues, y usando mis binoculares con visión nocturna, otra vez procedo a informarles que el letrero reza (no tan) claramente:

"NO SE MOLESTE EN TOCAR EL TIMBRE OTRA VEZ PORQUE NO FUNCIONA. NOS RESERVAMOS EL DERECHO DE ADMISIÓN. TENEMOS CÁMARAS, Y SI NO NOS GUSTA SU CARA, PUEDE IRSE LARGANDO, PORQUE NUNCA, ENTIENDA BIEN ESTO, NUNCA LE ABRIREMOS. Gracias por su visita, nuevamente".

—Entonces… otra vez el timbre no funciona —dedujo hábilmente Yemita.

—Tyson, Tyson, .¡Tyson! —sonrió Max, meneando la cabeza—. Una vez más, .¡las cucharas NO existen!

—¿…y? —inquirió Tyson otra vez, notando la cara de total incomprensión del resto de sus compañeros de equipo (no infieran por esta línea que él pudo entender algo)

—Una vez más, no hay timbre —informó Max prestamente.

—¿…y?

— Una vez más, no hay nadie viviendo aquí.

—¿…y?

— Una vez más, no hay casa.

—¿…y?

— Una vez más, no hay ciudad.

—¿…y?

— Una vez más, no hay país.

—¿…y?

— Una vez más, no hay mundo.

—¿…y?

— Una vez más, esto sólo es una ilusión enferma.

—¿…y?

—Y, una vez más, si nada de esto es cierto, tú TAMPOCO existes.

—Ah —asintió Bachoco otra vez, como si esta vez hubiera entendido algo en realidad. Entonces notó algo de una simpleza portentosa—. Y si no existimos, .¿por qué sigues tocando el timbre?

—Na' más porque sí.

—Ah.

De repente, un chico rubio que vestía más o menos como Tyson (pero se veía infinitamente mejor, yes sir, aunque eso no sea mucho decir), se brincó la barda hacia fuera, otra vez, y cayó encima de Kori, otra vez

—Caí sobre blandito, otra vez —suspiró, aliviado, el individuo aquél, con su marcado acento fresa—. Gracias de nuevo, güo.

—¡.¿OTRA VEZ CON LA PAPA EN LA BOCA?.! —clamó Yemita al cielo. Pero, nuevamente, no es que al cielo no le importe, sino que le vale progenitoras.

—Osea güo, tipo que perdóname la vida otra vez—indignose Enrique.

—¡NO! —dictaminó rápidamente Bachoco—. ¡MUERE, OTRA VEZ! —gritó, lanzándose a ahorcarlo, otra vez, e inmediatamente se inició un zafarrancho, OTRA VEZ.

—¿…deberíamos detenerlos esta vez? —preguntó Rei tras un rato de patética seudo-violencia gratuita.

—Pueeess… —caviló Kenny.

—NO —respondió el buen camarada Kai con firmeza y serenidad absolutas—. Definitivamente NO.

—Déjalos jugar otra vez —Max se encogió de hombros.

—… ta bien —concedió Rei.

—¡DALE DURO DE NUEVO! —clamaron los Bladefixers (otra vez, a saber a quién se lo dijo el buen camarada Kai), y una vez más se sentaron a observar la pelea cómodamente, ingiriendo las botanas y refrescos que aparecieron de la nada nuevamente.

—¿A quién se supone que estamos apoyando esta vez? —se preguntó Max de repente.

—Pueeesss… —meditó Rei.

—Ya se me olvidó otra vez—reconoció Kenny, sorbiendo refresco.

—Una vez más, estamos del lado del fresa —habló el buen camarada Kai por sí mismo y su sombra.

—Aah… —asintieron los demás Bladefixers, y prosiguieron animando a su favorito—. ¡MACHÁCALO! .¡RÓMPELE LOS HUESOS OTRA VEZ!

—¡Que no quede ni aliento de él en todo el vasto mundo! —profirió Max, emocionado en demasía.

—Qué profundo… —se maravillaron los demás a su alrededor, incluidos los que estaban peleando.

—Copión —soltó el demontre, apareciendo de la nada a su lado—. ¡Una y mil veces copión!

—¿Y tú de dónde saliste?

—No es su asunto —respondió aquél y de repente no pudo ocultar una maquiavélica sonrisa que, mal rayo me parta por no poder dejar de notarlo, le sienta asquerosamente bien al muy bastardo—. Incitatio, .¡otra vez!

—Otra vez me han dado unas ganas de seguir peleando que no puedo con ellas —soltó el fresa.

—Igualmente —coincidió Tyson, y volvieron a sumirse en su flagrante demostración de violencia insensata… otra vez.

Así duraron como tres minutos, otra vez, pero lo interesante no fue la pelea en sí, sino lo que se comentó durante ella, de nuevo.

—Oye —comenzó Bachoco, al tiempo que daba un golpe—… y a estas —se agachó otra vez para esquivar—. ¿Tú sabes dónde está Enrique?

—¿Enrique?… ¿el que vive… en esa casa?… tengo entendido… que no está… otra vez.

—Entonces otra vez no tiene caso seguir aquí —resolvió Kori, deteniéndose, y se volvió hacia sus compañeros Bladefixers—. ¡VÁAAMONOS!

Quique iba a dar un último golpe cuando Bachoco se retiró, lo que provocó que perdiera el equilibrio y se fuera rodando por la colina, otra vez, al tiempo que hacía acto de presencia un mayordomo, otra vez

—¡SEÑORITO ENRIQUE!

—¡.¿ÉSE era Enrique?.! —sorprendiose Tyson otra vez.

—¿Quién¿El que estabas golpeando? —sugirió Rei.

—Sí, ése.

—Sí, sí era Enrique —confirmó Kenny nuevamente.

—Y su mayordomo conoce 464 formas de karate, 213 formas de jujitsu y 42 de danza representativa —informó el buen camarada Kai de nuevo.

—¿Cómo lo sabes? —quiso saber Max otra vez.

—Eso no te incumbe.

—Ah, bueno.

—…¡HUYAN OTRA VEZ! —se recomendaron los Bladefixers unos a otros.

—· / —·— / ·—

Más tarde, los Bladefixers iban caminando por la calle cuando escucharon una voz familiar a sus espaldas, otra vez

—Osea, eran como veinte los que alcancé a contar, güo, y otra vez me rodearon y osea obvio que otra vez noqueé a la mitad con un solo puñetazo, .¿ves? pero…

—¡ENRIQUE! —llamó Tyson, volviéndose intempestivamente.

—Aash, tenían que venir estos nacos otra vez… —comentó Quique con sus acompañantas, —-. Osea, .¿qué no tienen nada mejor que hacer?

—¡Te reto a una yobatalla otra vez! —clamó Bachoco.

—Mira güo, yo no tengo tu tiempo, osea, de nuevo estoy ocupado, .¿ves?

—PUES NO ME IMPORTA.

—¡Aaash, naco pocofino! Está bien, para que dejes de fregar… síganme otra vez.

Acto seguido, Quique volvió a guiar a los Bladefixers a su mini-coliseo particular, y tras un rato volvió a salir a la arena seudo-vestido de seudo-gladiador, lo que dejó impactados a los Bladefixers y al demontre revolcándose de risa en el suelo otra vez.

—¿Qué pasa? —le preguntó Kenny, shockeado por lo que veía una vez más con sabrá Neptuno qué órgano, pues no tiene ojos.

—¡LLEVA FALDITA!

—¡… ES CIERTO! —notaron los Bladefixers otra vez, y comenzaron a reírse también.

—Pagarán por eso… otra vez—gruñó Quiquito por lo bajo.

Y todo iba bien… ¡tan bien, si no tomamos en cuenta que todo este capítulo ya lo habían leído antes! Perdón por eso… Pero ya se imaginaban algo así, .¿no? mira que con ese título…

—…Matrix está siendo modificada —informó Max, vestido como si fuera un personaje de la película anteriormente mencionada.

—¿Eh? —fue lo único que pudo articular Rei.

—Es una nueva protección del sistema. Un déjà-vu que dure un día entero sólo puede significar un mega-cambio —prosiguió Max, sonriendo, mientras el buen camarada Kai se convencía de que el tipo estaba totalmente chalado.

—Eso… eso significa —balbuceó Marta, preocupada—… ¿cuál es el RMD?

—¿"RMD"? —repitió Kenny estúpidamente.

—"Resultado Máximo Deseado" —acotó Max—. Es el motivo por el que se cambian cosas en Matrix y se generan los déjà-vus. Generalmente se busca un CMN, o "Cambio Mínimo Necesario", que bien puede ser averiar un auto o cambiar una azucarera de lugar.

—… el destino depende de cosas taaan pequeñas… —caviló Rogran.

—… creo que empiezo a entender —asintió Rei.

—Mi buen Rei, es justo lo que esperaba de ti —sonrió Max, y se volvió a ver a Rogran—Así que… ¿cuál es el RMD?

—¡Yo que sé! Esas cosas se controlan arriba, no en mi oficina.

—Entonces… ¿cuál es el RMD? —repitió Max, viendo al cielo, como si alguien fuera a contestarle—. Es mejor que respondas, pues perderemos nuestros nombres e identidades debido al giga-cambio que está acaeciendo. A menos que…

—¿Que qué? —quiso saber Tyson.

—A menos que el elegido devuelva Matrix a su Estado Básico. Entonces… uno de ustedes dos, agregados extraños y anormales de existencia lógicamente improbable, debe ser capaz de traer a Neo, .¿o me equivoco?

…nche Max jijo se su rejijurria. Ahora resulta que alguien debe obedecerlo. Mí quiere saber, yes sir, ¿por qué habríamos de traerlo?

—Cuenta con la presencia de Neo aquí —suelta el demontre, tan fresco como las espinacas contaminadas con E. colli procedentes de Gringolandia. Holy crap, ahora resulta que se convirtió en un boy scout que hace buenas acciones y ayuda a los Bladefixers en apuros.

—¡Si voy a ayudarlos, es por tu renuencia a ayudar, precisamente! —riose, y desapareció por unos instantes para reaparecer—. ¡He aquí, damas y caballos, el único, el increíble, el inigualable… NEO!

Yes sir, he weres two much cloths.

—Ayúdanos, Señor Neo Anderson, eres nuestra última esperanza —pidió Max, ignorando el inexplicable sonrojo del buen Neo ante una declaración perfectamente lógica.

—De acuerdo —asintió Neo, procedió a concentrarse, y los déjà-vus desaparecieron de todo el mundo.

—¡Genial! —Max comenzó a dar saltos, a correr en círculos y a gritar "¡WIIIIIIIII!", mientras Neo tomaba impulso para saltar y comenzaba a volar… Yes sir, he hovers as an angel, he hovers. (Lacuna Coil, "My Wings").

—Eso fue… raro —sentenció Rei por fin.

Muuy raro —coincidió Kenny.

Bene, bene, es hora de seguir. La yobatalla era emocionante y blablabla, una vez más, parecía que Tyson iba a a perder… pero como Enrique era malo malito con su político bit, pues el muy político hijo de su política madre se rebeló. Yes sir, ladies n' g'ntl'men! El buen político bit que no les voy a decir quien es, se "destapó" antes de tiempo (Destapar: dícese cuando alguien anuncia su candidatura o precandidatura a un puesto de elección popular antes del tiempo preestablecido para comenzar a hacer campaña, aún si no cuenta del todo con el apoyo de su partido), y Enrique se enojó mucho muchito con su político bit y le gritó feo, muy feo, y el pobre político bit se puso tristísimo, y…

Incitatio! —murmuró Rogran, feliz de poder poner en problemas a las personas a su alrededor.

Y es que hizo que al Político Bit Cuyo Nombre No Diré de repente le dieran unas ganas de hacer papillas al tarado ése (léase Enrique), que no podía con ellas.

Así que el político bit se lanzó a atacar al fresa mujeriego, que se puso a gritar como niñita histérica.

—Todos gritan como niñitas histéricas —se burló el demontre, sin percatarse de que el Teletubbie amarillo estaba detrás de él—. ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

yes sir, TODOS gritan como niñitas histéricas.

Bene, bene, .¿en qué estábamos? Aaah, sí… Tyson, el buen Tyson, el IDIOTA Tyson, fue a salvar a Enrique, el malvado Enrique, el IMBÉCIL Enrique… y lo logró por un pelo. La furia apocalíptica del pobre político bit destrozó la mini-réplica del coliseo, que más parecía la torre inclinada antes de inclinarse que coliseo.

—Osea… tú me salvaste, .¿ves?

—Sí, eso parece.

—… osea, no te importó todo lo mal que te he tratado, güo.

—Sí, eso parece.

—¡NO ME LA CREO! —clamó Enrique—. ¡SALVADO POR UN —insértese mala razón aquí— NACO!

—¡OYE!

—Osea, .¿tú también, Quique? —preguntó Oliver, llegando de quién sabe dónde. Tal vez un mago se equivocó y en vez de sacar a un conejo del sombrero lo sacó a él.

—¿Oli?

—Osea, no sé tú, pero yo estaba pensando llevar a estos nacos con Robert para que se les bajen los humos, osea, me captas, .¿verdad?

—Sí güo, osea, se los llevamos y nos libramos de ellos.

—¡Exacto güo! .¡Osea, me caes de mil porque tú si me entiendes, güo!

—No entiendo nada de na' —informó Bachoco a sus compañeros Bladefixers, como si eso fuera novedad.

—Pueess… yo tampoco —reconoció Rei.

—Es simple, si buscas la clave —soltó Max.

—¿Qué dijeron? —quiso saber Marta.

—Que nos van a llevar con el cara de tecolote.