Había dicho que la siguiente actualización traería el final…
Capítulo 35
El día había pasado lentamente, desde que regresaron al aeropuerto se había sentado en la sala solo a ver televisión, y aunque viera fijamente hacia el aparato su mente no se encontraba ahí, estaba perdida en algún lugar de Rusia, en cómo había sido su vida hasta ese momento, en las cosas que tenía por perder… aunque realmente no sabía si perdería gran cosa.
-¿Tienes hambre?- esa voz lo sacó de sus pensamientos, regresando súbitamente a la realidad.
Rei se sentó a su lado, poniendo un plato con fresas sobre la mesa.
-Estoy haciendo panqué con fresas ¿Se te antoja?
-Sí, está bien.- contestó alcanzando el plato y tomando una fresa.
Miraron televisión unos minutos, aunque los dos sabían que ninguno estaba prestándole atención.
-¿Lo has pensado?- preguntó Rei.
Sintió el peso de esa mirada dorada. Enseguida supo de lo que hablaba.
-Un poco…
-Todavía no has decidido…
-…. No.
-Está bien.- El chino le regaló una sonrisa.- No te fuerces, nosotros esperaremos.
-¿De verdad está bien que venga a vivir con ustedes?
-¿Por qué lo preguntas? Claro que está bien.- sonrió aún mas.- Es algo que habíamos estado esperando… siempre quisimos que vinieran.
-Pero Lin no está…
-No.- Un gesto de tristeza atravesó fugazmente su rostro, pero de alguna forma volvió a sonreír.- Pero tú estás aquí.
-Ustedes han vivido juntos por mucho tiempo… si yo me mudara… sería una molestia para ustedes…
-Claro que no.
- Ustedes ya se han acostumbrado el uno al otro…- El chico se hundió en el sillón con su vista directamente a sus manos, estaba nervioso.- Yo no quiero estorbarles.
-No digas eso, Goh.- Rei se había acercado y tomó su rostro entre sus manos, obligándolo a verlo a los ojos.- Nunca serías una molestia o un estorbo ¿Escuchaste? Nunca.
El rostro del ruso se había tornado rojo, pero Rei no lo soltaba, lo miraba con determinación, esa misma expresión de fiereza que había visto ligeramente en Lin, y con la cual su propio padre se enamoró de él.
-Lo siento.- dijo apartando la mirada, entonces Rei lo soltó aunque no estaba convencido.- Yo solo… no quiero incomodarlos… Me he comportado como un idiota tanto tiempo, no quiero causarles… más…
Se detuvo al sentir la mirada severa de Rei.
-Si fuera una molestia o si pensáramos que nos estorbarías, no te lo hubiéramos pedido en un principio.- dijo seriamente, pero después suavizó el tono.- Y claro que será diferente al inicio, todos los cambios son difíciles, pero no es malo, este no.
-Lo pensaré…
Ambos volvieron a quedarse en silencio, ya ninguno veía el aparato, cada uno sumergido en sus pensamientos.
-Gracias Rei.- dijo Goh de la nada.
-¿Ah? ¿Por qué?
-Por no odiarme… hubiera sido tan fácil, después de lo que hice…
El chino no pudo evitar sonreír otra vez, sus ojos brillaron intensamente. Entonces se inclinó hacia Goh y acarició sus cabellos.
-No hubiera podido hacerlo aunque quisiera.
Goh sintió esa calidez y familiaridad inexplicable, era como si siempre hubiera conocido a Rei, como recordaba que había sido hacia bastantes años, en esos momentos que creía haber perdido en su memoria.
Sin pensarlo se recostó en el sillón, apoyando su cabeza en las piernas de Rei. Éste se sorprendió, pero después pensó que había sido un gesto lindo, así que siguió acariciando su cabello.
De espaldas a él podía ver su nuca blanca, sus hombros pálidos y su cabello oscuro cayendo sobre estos. Recordaba esa visión, cuantas veces no se había quedado admirando ese cuello níveo de la persona que tanto amaba, idéntico al que ahora tenía frente a él.
Siempre le había gustado acariciar su cabello, sabía que eso lo tranquilizaba, siempre se detenía a jugar con los mechones justo donde cambiaban de color, era algo inevitable, le gustaba mucho y llamaba demasiado su atención, como sus cabellos oscuros cambiaban de color a uno mucho más claro.
Sin darse cuenta había recorrido con sus manos su cabello, deteniéndose justamente en aquel lugar. Goh no se movía, pero sentía su respiración lenta y profunda. Se había quedado dormido. Rei sonrió tiernamente "Justo como Kai"-pensó. No, no podría odiar a ese chico de ninguna manera, aun si él no hubiera cambiado su comportamiento, tampoco hubiera podido odiarlo, simplemente era una réplica de su padre, de su Kai, esa persona que amaba tanto, y por lo tanto, no podría sino quererlo.
¿Qué sentiría cuando regresara a Rusia? ¿Sentiría esa tristeza inmensa que sentía cada vez que se despedía de Lin? Probablemente… Pero confiaba en que regresaría pronto, aún si no se decidía a vivir con ellos, todavía quedarían las visitas, las vacaciones, y si las cosas mejoraban en Rusia, ellos también podrían ir a verlo… Aunque ahora que lo pensaba, si Kai se había reconciliado con Goh, entonces no tenía razón para mantenerse lejos de Rusia, por lo tanto empezarían múltiples viajes a ese frio país… No importaba, estaba seguro de que nada pasaría que lo hicieran quedarse… pero… esa pequeña angustia que sentía en su pecho, era probablemente lo que Kai sentía cada vez que lo veía subirse a un avión para ir a China…
No, no, cerró los ojos con fuerza apartando esos pensamientos. Siguió acariciando el cabello del chico, entonces se escuchó la puerta del cuarto y unos pasos llegar desde el pasillo.
Kai acababa de levantarse, tenía el cabello alborotado y estaba descalzo, pero ya no era novedad, en las vacaciones Kai solía dormir mucho, lo que no podía cuando trabajaba. Se detuvo al ver a Goh dormido sobre las piernas de Rei, iba a decir algo pero el chino le hiso una señal para que guardara silencio. Así que solo se acercó, jamás en sus más extraños sueños habría imaginado ver una escena parecida.
Se sentó en el brazo del sillón mirando a Rei.
-Llamó Ambar. -el solo escuchar esas dos palabras hicieron a Rei tensarse.-Regresa mañana de su viaje, y quiere que Goh regrese también.
-¿Y no ha pensado que Goh quizá no quiere irse tan pronto?
-Supongo que no… Le dije que Goh decidirá cuando quiera regresar… Rei, yo… quiero ir a Rusia con él.
A diferencia de lo que Kai pensó en un principio Rei sonrió.
-Lo imaginé…
-…-
-¡No estoy reclamando! ¿Esperabas que te dijera que no?- hiso una expresión falsa de molestia.- Es más, si no fueras me molestaría contigo.
Kai acercó su rostro al de Rei, y con toda ternura besó en su frente, en algún futuro esperaba pedirle que fuera con él, pero esa, la primera vez, no podía, no sabía que esperar…
Goh se movió lentamente, se levantó de golpe con los ojos bien abiertos, miró a Rei y luego a su padre, sintió su cara calentarse por la sangre que se acumulaba en ella, su blanca piel se tornaba roja.
-¡L-lo siento!- gritó, después se levantó y corrió a su habitación.
-Eso fue lindo.- dijo Rei al aire.- Tú te ibas molesto cuando eso pasaba…
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Mentí! Este no es el final xD los trolee (no, nadie cayó .-.) la razón por la que dejo este cap, es porque me voy, al fin llegó mi carta de Howarts, pero quizá regresé en 3 semanas, no lo sé, y hasta este momento no he terminado de escribir el final y aunque me llevaré mi lap, no creo poder hacerlo (obvio, si lo termino lo subo en cuanto pueda xD pero de verdad no creo poder ._.)
Así que sean pacientes! ;3;
Quizá en el tren pueda escribir D: déjenme reviews!
