Azul Electrico

Kimonos

Abrí los ojos y suspiré, seguía en la tina caliente pero había pasado tanto tiempo que el agua había dejado escapar la temperatura. Salí de la tina y de mi cuerpo cayeron un par de gotas de agua sobre el suelo, me recordaron a la noche anterior donde las lagrimas de Naruto caían por sus mejillas y sus tres marcas a cada lado del rostro. Me sacudí de ese pensamiento, no quería volver a ver a Naruto triste jamás. Tome la toalla y la enrede alrededor de mi cuerpo. El suelo estaba frío y así que intenté correr rápidamente hasta la habitación, contaba con que mi hermano siguiera dormido y poder vestirme ahí. Pero como la sensación de que era un mal día no podía fallarme al entrar corriendo por la puerta la toalla se atascó en el umbral y termine completamente expuesta.

—¡Kyaa!— grite asustada

—¿Que sucede?— gritó Naruto asustado mientras salía de la cama en un solo salto

No estoy orgullosa de lo que sucedió a continuación. Naruto se giró para mirarme e intentar adivinar la razón de mi grito, por mi parte me quede congelada en mi lugar, medio minuto después tuve la iluminación de intentar cubirme con las manos. Naruto cayó de espaldas sobre el suelo un segundo después. No tenía idea de que hacer, por lo que intenté desatorar la toalla con todas mis fuerzas pero termine rompiendo un pedazo de la puerta en el proceso. Me cubrí con la toalla mientras avanzaba para ver a Naruto desmayado sobre el suelo. Lo cargue sobre la cama y le deje una nota explicando a qué horas debía de llegar al desayuno, tome un juego de ropa deportiva naranja y esta vez me vestí en el baño para evitar otro incidente. Antes de salir abrí el refigerador y serví un vaso de jugo de naranja que le deje en la mesita de noche junto a la nota.

Una vez vestida mire el reloj y para mi suerte, aún después del contratiempo estaba a buena hora para llegar a la Estetica, camine por las calles que aún no estaban iluminadas por el amanecer, bajo el brazo cargaba el paquete que mi madre me había mandado para vestirme hoy, aunque con lo que sucedió ayer realmente había olvidad darle un vistazo antes de tener que ponérmelo. Cuando llegue a la entrada del salón de belleza me encontré con Temari esta vez con su cabello completamente suelto, vestida en un precioso Kimono de seda naranja con diseño de otoño, en su extensión se dibujaba un hermoso paisaje de colores cálidos donde representaban un árbol, un pequeño lago y un millar de hojas sueltas volando. Se veía preciosa y lista para entrar aunque faltara media hora para el tiempo que habíamos acordado, así era Temari.

-Buenos días Temari.- le dije llegando

-Buenos días Naruko, ¿Que haces tan temprano aquí?- preguntó mirándome

-La verdad es que quería pedirte ayuda para ponerme este Kimono, dattebane.- le dije sonriendo

-En el salón sabrán cómo ponértelo mejor de lo que lo que yo lo haría, además llegaste temprano así que tenemos tiempo.- dijo sonriendo también y comenzamos a caminar hasta el salón.

-Mamá y papá te extrañan mucho Naruko.- dijo Temari mirando al frente

-Yo también los extraño, tengo a Naruto pero no sé qué hubiera hecho de haber seguido como huérfana.- dije pensando en una vida así

-¿Porque lo dices?- preguntó Temari preocupada

-Naruto ha tenido una vida muy difícil.- comencé -Todos le gritaban cosas y alejaban a sus hijos y a ellos mismos de él desde que nació, aún ahora y aún a mi, me miran con odio como si fuera una bestia que no merece estar aquí, como si fuera algo peligroso que debería morir.- dije tomándola de la mano

-Naruko lamentó que hallas tenido que pasar por eso.- dijo abrazándome

-Naruto ha de haber sufrido mucho todos estos años.- dije

-Si quieres hablaré con papá sobre esto y él hará cambiar algo.- dijo mirándome a los ojos

-El sueño de Naruto es ser Hokage para ser reconocido por sus propios medios, no puedo hacerle eso solo porque yo no tolere que me miren mal.- dije mirándola a los ojos también.

Temari no dijo nada más, solo me miró con una sonrisa preciosa que reflejaba todos sus sentimientos y me hizo sonreír también.

Cuando finalmente entramos de inmediato nos dimos cuenta de que ya estaban esperándonos un par de jóvenes que debían tener entre 16 y 19 respectivamente. Estaban vestidas con un Kimono rosa claro sin ningún diseño, por lo que debía ser su uniforme. Ambas estaban peinadas con una simple coleta alta y como las dos tenían el cabello negro parecían reflejos. Después de intercambiar un par de palabras con Temari ambas Chicas nos indicaron donde debíamos tomar asiento y comenzaron a lavarnos en cabello con sus delicadas manos. Después nos sentamos frente a un espejo enorme que reflejaba todo el salón de belleza y comenzaron a secarnos el cabello. Cuando terminaron de secarlo empezaron a peinar el cabello rubio de Temari en un tradicional estilo recogido que terminaron ágilmente en quince minutos. Cuando estuvieron satisfechas con el peinado de mi hermana comenzaron a intentar peinar el mío pero después de veinte minutos y cinco intentos fallidos por mantenerlo en su lugar finalmente desistieron, mi cabello era demasiado largo para un peinado así por lo que en su lugar se decidieron por rizarlo todo dejando hermosos caireles rubios por todas partes.

—Naruko.—me llamo Temari —¿Cuál es tu sueño? Es decir Naruto y Gaara quieren ser los Kages, Kankuro quiere ser el mejor maestro de las marionetas de todo el país y yo quiero estar ahí para aconsejarlos a los tres ¿Pero qué es lo que quieres tu?— me preguntó mientras nos arreglában el cabello

—Yo quiero valerme por mí misma y proteger a mis seres queridos, para eso mi sueño es ser la kunoichi más fuerte de las cinco naciones.— dije con seguridad

—Yo personalmente se lo fuerte que eres y no dudo que lo logres.— dijo haciendo una pausa —Pero por más que quiera no voy a poder estar a tu lado todo el tiempo y tu sueño es algo que te pondrá en situaciones de vida o muerte en incontables ocasiones.—contesto mirándome con preocupación

—Quiero ser tan fuerte para que nadie se atreva a tocar a la gente que quiero.—dije —No me

Importa si tengo que jugarme la vida, soy un shinobi.— afirme

—Sabía que no iba a poder hacerte cambiar de idea.— contesto con una media sonrisa —Pero nunca olvides que siempre puedes contar con nosotros, tú sabes que mamá quisiera que todos viviéramos con ella para siempre.— dijo y ambas reímos

Una vez que terminaron con nuestro cabello pasamos a una habitación donde me desvistieron rápidamente y abrieron el paquete. Miraron asombradas al igual que yo al encontrar dentro un hermoso Kimono de seda que me arrebató el aliento. Era principalmente de color azul cielo y en su diseño se dibujaba un impresionante paisaje extremadamente detallado de un hermoso campo de flores cubierto de nieve pero que aún así dejaba ver algunas, de colores azul por supuesto. Me vistieron con mucha delicadeza y después volvimos para comenzar a maquillarnos. A Temari comenzaron por colocar sombras naranjas y café oscuro además de un labial rojo quemado. A mí no me pusieron sombras tan oscuras como a ella sino que simplemente optaron por un tono de azul muy claro que asemejaba al color de la nieve en el Kimono y en mis labios un rojo brillante. Finalmente en rizaron mis pestañas y dibujaron un largo y fino delineado en mis ojos que les daban una apariencia más madura.

Me miré al espejo asombrada del trabajo que habían hecho conmigo.

-Es usted muy hermosa Naruko-hime.- me halagaron ambas muchachas

-Eso es porque me han maquillado tan perfectamente.- dije sonriendo

-No sea modesta Naruko-hime.- dijo la mayor sonriendo

Temari estaba maquillada con un delineado más corto y más grueso que la hacía parecer mayor de lo que realmente era.

Después de despedirnos, miramos por última vez el reloj que tenían sobre la pared y pude ver que en la cara de Temari había sorpresa. Eran las 8:15 y se supone que debíamos estar a las 7:50. Intercambiamos una mirada donde era claro que teníamos que correr tan rápido como pudiéramos con los kimonos puestos. Maldita sea, Gaara iba a matarme por llegar tarde.

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Hoy me desmayé en un análisis de sangre y se siente horrible ╚(•⌂•)╝ espero que nunca vuelva a suceder y como soy una dramática para todo en la vida no se sorprendan si en algún capítulo próximo Naruko se desmaya.

Lawliet-senpai te extraño mucho Dattebane! Ojalá estés bien y puedas volver, incluso estoy intentando lo de los guiones largos como me dijiste.

Abyss-chan ¡Feliz Año Nuevo! Espero que este año este lleno de inspiración para ti. ¿Que piensas del capitulo, me gustaría que evaluaras el capítulo para decirme en qué puedo mejorar :)

Genesis, me gusta cuando te das cuenta de detalles en los capítulos que a mí me importan mucho. Naruko está realmente preocupada por qué eso pueda llegar a pasar, en realidad le da mucho miedo que algo así pueda suceder porque 1: ella sabe que tienen la fuerza para poder llegar a matarse 2: porque sabe que no es tan fuerte para detenerlos.