Capítulo 34.

Había pasado ya algún tiempo. El mundial, el cual iba a realizarse en un pequeño país, fue trasladado de última hora a Japón ya que el anfitrión original tuvo una guerra nacional y no pudo llevar a cabo la organización del evento. Así pues, Japón tendría el honor y el privilegio de recibir al resto de los equipos del mundo y llevar a cabo uno de los eventos más importantes y famosos del mundo.

Japón debutaría, sin embargo, sin una de sus estrellas, Taro Misaki, el cual como ya se había dicho, había sufrido un accidente que lo obligaría a perderse gran parte del mundial. Además de eso, Genzo seguía lesionado y tampoco podría jugar los primeros partidos, aunque fuera de esas dos pérdidas, el equipo nipón se veía fuerte y seguro de sí mismo.

Faltaban tan solo unas cuantas semanas para el Mundial, y la boda rápida de Tsubasa Ozhora y Lily Del Valle se llevaría a cabo una semana antes del inicio del mismo. Dado que ella se encontraba embarazada, la familia de Lily aceleró el proceso, y como la prensa nunca se enteró de la ruptura entre ambos, no les sorprendió que quisieran apresurar la boda, muchos creían que lo hacían a propósito para que Tsubasa tuviese el apoyo de su esposa en el mundial. Era una estrategia que bien podía ser idea de la propia Lily, así que la mayoría tomó el hecho con mucha naturalidad.

La mayoría, porque hubo unos cuantos que no podían aceptar el suceso.

Dos de ellos, los mismos novios. Tsubasa estaba conciente de que iba a casarse con una mujer que no amaba, mientras que la que sí amaba la había tenido que dejar por el deber. Un hijo era un hijo, y Tsubasa no hubiese podido dejar a Lily sola, aun si la familia de ella no lo hubiese presionado, aun cuando eso significara renunciar a su propia felicidad. Después de que Alejandro Del Valle lo había golpeado, Tsubasa se puso de pie y se quedó mirando fijamente a padre y a hija para ver si no se trataba todo de una broma. ¿Lily embarazada? ¿Era un chiste, no? ¿Cómo iba a poder ser posible, si Tsubasa y Lily nunca habían estado juntos? Y entonces Tsubasa se acordó de la noche que habían estado juntos ellos y el mundo se le vino encima. ¿Entonces esa vez sí existió? ¿Realmente estuvieron ellos juntos? Tenía que ser un error, pero Lily no se embarazó por generación espontánea, sino de un hombre real y Tsubasa desconocía las veces que ella estuvo con Genzo, así que no había otra explicación posible.

Ponte de pie, que aun no termino contigo.- ordenó Alejandro.- Maldito infeliz.

Podemos hablar de esto con calma.- dijo Tsubasa, tratando de tranquilizar al hombre.- Yo no sabía que Lily está embarazada.

No mientas para intentar salvarte.- gruñó el doctor.- Nosotros confiábamos en ti, y resulta que mandaste a volar a mi hija en cuanto te enteraste de que se embarazó de ti. No querías que una familia y un hijo se interpusieran con tu carrera, ¿cierto? ¿En algún momento se te ocurrió pensar en la carrera de ella? No, porque para ti, resulta de lo más fácil largarte y dejarla desamparada, que ella se haga cargo de tu hijo.

Doctor, tiene que creerme cuando le digo que yo no sabía que Lily estaba embarazada cuando terminé con ella.- se defendió Tsubasa.- Ella nunca me dijo nada...

Es verdad, papá.- musitó Lily, débilmente.- Yo no le había dicho nada.

Suponiendo que eso sea cierto, ahora lo sabes.- replicó Alejandro, mirando brevemente a su hija y después a Tsubasa.- ¿Piensas dejar desamparada a mi hija?

No, señor.- suspiró Tsubasa.- No voy a dejarla sola ahora...

Después de esto, Emily consiguió que su esposo y su futuro yerno hablaran más tranquilamente en la sala, para que pudieran ponerse de acuerdo para la boda, porque Tsubasa y Lily se casarían, sin dudarlo. Los planes se acelerarían para que el hijo pudiera nacer sin problemas dentro de un matrimonio y tener así una familia estable. Lily intentó decir que no hacía falta que ella se casara para que su hijo tuviese una familia, pero su padre no quiso ni oírla.

Ya hiciste tu chistecito, ahora tienes que asumir tus responsabilidades.- sentenció Alejandro.

Lily se sentía atrapada en un laberinto en el cual ella misma se había atrapado por sus caprichos y su insistencia de llevar a cabo su plan. Ella sabía muy bien que el hijo que esperaba no era de Tsubasa, y si las cosas no hubiesen sucedido como sucedieron quizás Lily nunca se lo hubiese dicho a nadie, pero los sucesos que siguieron la orillaron a esa situación y su cobardía le impedía decir la verdad. Y lo peor del caso era que Lily sabía que se había terminado enamorando de Genzo Wakabayashi, el verdadero padre de su bebé, pero ya era demasiado tarde...

Sanae, por supuesto, también estaba deshecha; cuando Tsubasa le confesó que se tenía que casar con Lily porque estaba embarazada, Sanae no lo creyó, de primer momento. Era imposible que Tsubasa hubiese estado con Lily en una situación embarazosa y comprometedora (¿Alguien entiende lo que quiero decir?), por lo que era imposible que Lily estuviese esperando un hijo de Tsubasa, pero él le había contado entonces a Sanae acerca de la noche que él se quedó a dormir en la casa de Lily y no recordaba nada de lo sucedido, y aun cuando Tsubasa dudaba que en realidad él hubiese hecho algo con Lily diferente a dormir, la prueba de embarazo salió positiva en las cinco ocasiones que Lily se la hizo y eso solo podía confirmar que lo que ella había afirmado sí resultó ser cierto. Ante esta evidencia (que en realidad es muy escasa), Sanae no pudo decirle más que esperaba que él fuera muy feliz, antes de salir huyendo. Tsubasa tuvo muchas ganas de seguirla, pero sabía que eso era imposible...

Genzo tenía el corazón destrozado, pero no quería demostrarlo. Él amaba a Lily, y saber que a pesar de todo ella había conseguido comprometerse con Tsubasa, sin importarle las veces que pasaron Genzo y Lily juntos, sin importarle que Genzo la amara de verdad a pesar de todo, sin importarle que Genzo fuese el único que comprendiera realmente la forma de ser de Lily y sus actos... El portero estaba verdaderamente enojado, pero sobre todo eso, estaba esperanzado, él sabía que Lily lo había amado con la misma intensidad que la había amado él a ella... Tarde que temprano, Lily tendría que recapacitar y darse cuenta de que casarse con Tsubasa no era lo mejor para nadie.

Y quizás, las cosas no se hubiesen arreglado jamás si Karl no hubiese convencido a Elieth de decir lo que sabía. Ella sabía muy bien que en el momento en que Lily se enteró de que estaba embarazada, había confesado que el hijo no era de Tsubasa, y si bien Lily no quiso decir el nombre del verdadero padre, no había necesidad de que lo hiciera, Elieth bien que lo sabía... Sin embargo, una vez que los señores Del Valle llegaron a visitar a su hija y ésta les reveló que estaba esperando un hijo, el doctor Alejandro se puso como energúmeno y amenazó con matar al desgraciado que le había hecho eso a su bebé, antes de empujar sus restos putrefactos al altar para que se casara con Lily. Dado que el matrimonio era del tipo más bien conservador y no se habían enterado que su hija había terminado con su prometido, supusieron que el futuro nieto era descendencia Ozhora, y Lily le tenía el suficiente miedo a su padre como para no sacarlo de su error. El solo hecho de decirle que el niño era de un amante inestable le hubiese provocado un infarto al correcto doctor Alejandro Del Valle, motivo por el cual prefirió no negar que el hijo era de Tsubasa. Sin embargo, la intención de ella no era casarse, sino simplemente dar un padre al hijo y tenerlo para criarlo ella sola, pero Alejandro no la dejó. Lily se casaría con Tsubasa, el médico no permitiría que se hiciese lo contrario, aun cuando ella le dijo muchas veces que ellos ya habían terminado.

Si fuera responsable de sus actos, no aceptaría terminar contigo si se entera que su ex novia está embarazada.- replicó Alejandro.

Lily no dijo nada, ella estaba intentando convencer a su padre cuando Tsubasa apareció en su casa. Alejandro no necesitó de mucho tiempo para enterarse de quién estaba hablando con su hija y fue tras la pareja, golpeando a Tsubasa y diciéndole que no iba a permitir que se fugara después de embarazar a Lily. Elieth había estado escuchando todo desde la cocina, sin intervenir, esperando el momento de poder hablar con Lily a solas, y esto ocurrió hasta después de que Tsubasa y Alejandro acordaron los planes de la boda. Lily se había fugado a su cuarto, intentando asimilar todo lo que estaba ocurriendo, cuando Eli entró y cerró la puerta con llave.

Necesitamos hablar.- dijo Elieth.- Tú sabes que el hijo que esperas no es de Tsubasa.

Yo solo sé que no es de Ishizaki.- replicó Lily.- ¿Qué quieres?

No te puedes casar con él y enjaretarle un hijo que no es suyo.- dijo Elieth.- El verdadero padre merece saber la verdad y Tsubasa se merece estar con la que ama, y sabes muy bien que ésa no eres tú. Y tú tampoco lo amas, Lily, no mientas.

Yo solo sé que mi hijo ya tiene un padre.- suspiró Lily, resignada.- Voy a casarme con Tsubasa.

Cuando te hiciste la prueba, dijiste que el hijo no era de él.- insistió Eli.- Y creo que no necesito decir de quién sí es, ¿cierto?

Fue un momento de pánico, nada más.- contradijo Lily.- Pasé una noche con Tsubasa, es todo lo que tengo que decir al respecto. Ahora, si me disculpas, quiero descansar un rato. Decirle todo a mis padres no fue tan grato como creía.

Elieth se dio cuenta de que era inútil seguir insistiendo, y que además no tenía caso hacerlo si Lily se negaba a decir de nuevo que Tsubasa no tenía nada que ver en ese asunto. En algún momento de desesperación por la terquedad de su amiga, Elieth le contó a Karl el problema y la sospecha de que el hijo de Lily era de Genzo.

No me sorprendería, a Wakabayashi nunca le ha gustado perder el tiempo.- se burló Karl, con cinismo.

¡No estoy bromeando!.- protestó Elieth.- No es un chiste, puede ser que Wakabayashi no se llegue a enterar nunca que va a ser padre, si Lily se empeña en seguir negando la verdad.

¿Por qué no se lo dices tú?.- propuso entonces Schneider.- Si tienes la sospecha, y sientes que tu amiga va a cometer un error, dile la verdad tú a Wakabayashi.

Es que ni siquiera estoy segura, Lily no me lo confirmó así que son solo sospechas, podría crear un lío aun mayor si abro mi bocota.- replicó Eli.

Uhm, sí que es un problema.- bufó Karl.- Pero piensa bien, ¿qué crees que sea peor? ¿Qué Ozhora tenga un hijo que no es de él y que se case con alguien que no ama, o que Wakabayashi haga un escándalo por tratar de averiguar la verdad?

Elieth no respondió, pero era obvia cuál era la peor opción. Quizás, ella no tendría que decirle como tal a Genzo que Lily estaba esperando un hijo de él, sino simplemente que Lily iba casarse con Tsubasa porque ella estaba embarazada. Elieth sabía que Wakabayashi era lo suficientemente inteligente como para darse cuenta de la verdad por él mismo.

Tienes razón.- dijo Eli.- Tengo que decirle a Genzo la verdad.

¿Genzo? ¿Ya lo llamas por su primer nombre?.- bufó Schneider.

¿Es eso un arranque de celos o qué?.- se rió Elieth.- Es una buena persona, me agrada.

Ya, o sea, que te gusta.- replicó Karl.

Eres medio idiota, ¿sabías?.- dijo ella.

Gracias por el insulto.- Karl estaba celoso y no lo podía ocultar.

Lo eres, porque yo sigo esperando a que vuelvas.- dijo Elieth, provocativa.- A menos que ya te hayas encontrado a alguna tonta alemana por allá.

Nada de eso.- negó Karl.- Yo sigo contando los días que faltan para verte.

Elieth y Karl se entretuvieron entonces en una plática de enamorados, expresando sus deseos mutuos de volver a verse, tras lo cual Karl volvió a decirle a Eli que hablara con Genzo. Era la mejor opción, dado que Lily no tenía ganas de arreglar sus propios asuntos; Elieth estaba cansada de tener que andar arreglándole la vida a su amiga, pero también sabía que, en caso necesario, Lily hubiese hecho lo mismo por ella.

Lo malo es que a Elieth no le resultó tan fácil hablar con Genzo; como sospechando lo que iba a ocurrir, Lily trajo a su agente de arriba abajo, organizando ruedas de prensa y organizando todo para la boda, de manera que Eli no tuvo disponible ni un segundo, aunque ella se dijo que si tenía que acostarse en el piso para que Lily no caminara al altar, lo haría sin dudarlo.

Sanae se sumió en una depresión tremenda de la cual le estaba costando mucho trabajo salir. No era solo el hecho de que Tsubasa hubiese embarazado a otra mujer y se fuese a casar con ella lo que la tenía tan triste, sino también el que él no hubiese sido nada decente al decírselo. Tsubasa le había dejado caer la noticia de golpe, nada le hubiese costado decírselo con más tranquilidad pero no, él se lo había dejado caer como si nada más le hubiese dicho que iba a ir a comprar a México un plato de enchiladas. Yukari, Kumi, Ishizaki, Manabu, y todos los que conocían a Sanae intentaron ayudarla, consolarla, hacer algo por ella pero Sanae estaba mal, de cualquier manera. De nada le había servido todo su teatrito por ser Aki Yamazaki para querer acercarse a Tsubasa si al final Lily Del Valle había terminado por salirse con la suya.

Sé que es un vago consuelo.- dijo Yukari.- Pero podrás seguir siendo amiga de Tsubasa.

¿Y crees que Lily me va a dejar que me acerque a su esposo?.- cuestionó Sanae.- No, Yukari, eso va a ser imposible...

Yukari ya no insistió; se dijo que Sanae tendría que encontrar el camino por sí misma y que sus amigos solo debían estar ahí para apoyarla.

Una tarde lluviosa, Sanae salió a caminar por su barrio, pensando y recordando las veces que había estado por esos mismos lugares en compañía de Tsubasa. Era inútil, todo ahí le recordaba a él, y de buena gana ella se hubiese marchado, de no ser porque ya había huido una vez para escapar de los recuerdos y eso al final no la llevó a nada bueno.

Huir no es la solución.- musitó Sanae, para sí misma.

No, no lo es, pero vaya que es tentadora.- suspiró alguien, detrás de ella.

Sanae se dio la vuelta, asustada, y vio a Tsubasa parado detrás de ella. ¿Qué estaba haciendo él ahí? Tsubasa tenía cara de que tampoco se esperaba verla, pero no se le veía con intenciones de irse de ahí.

¿Qué haces aquí?.- preguntó Sanae, con el corazón encogido.- Pensé que estarías organizando tu boda.

No.- negó Tsubasa, simplemente.

Los dos volvieron a quedarse en silencio. ¿Qué se podían decir, cuando ya se habían dicho todo?

Lamento lo que ocurrió.- se disculpó Tsubasa, después de un rato.- Yo no quise que esto terminara así, solo...

No digas más, por favor.- pidió Sanae.- No quiero saber más, ya no quiero sufrir...

Lo siento.- volvió a disculparse Tsubasa.- Es solo que... Vaya, no sé ni lo que digo, pero a pesar de todo, no quiero alejarme de ti.

Yo tampoco.- dijo Sanae, inmediatamente.- Sé que los dos hicimos y dijimos muchas cosas que quizás terminaron arruinando lo que sea que pudo haber entre nosotros, pero yo no quisiera dejar de ser tu amiga.

Ni yo dejar de verte, o de ser tu amigo.- coincidió Tsubasa.- ¿Crees que a pesar de todo, podamos seguirlo siendo?

Sanae no respondió; ella estaba muy dolida, pero también sabía que, sin importar lo que pasara, haría lo que fuera necesario para poder seguir al lado de Tsubasa.

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Genzo se sorprendió cuando le dijeron que tenía visitas. Se suponía que nadie sabía que había regresado a Japón, pero ahí estaba alguien que quería verlo, según le habían dicho. Sin embargo, su sorpresa por recibir visitas no se iba a quedar ahí, ya que cuando vio a Elieth esperándolo su asombro llegó al máximo. Y eso que aun le faltaba por saber lo que era bueno.

Espero no interrumpir algo importante.- dijo Elieth, a manera de saludo.- Me urge hablar contigo.

No pensé que nadie supiera que estaba yo aquí, en la mansión de mis padres.- comentó Genzo.

No es tan difícil averiguar las cosas cuando se tienen los contactos necesarios.- replicó Eli.- Por favor, tengo que decirte algo.

Espero que no me vengas a traer la invitación para la boda de Tsubasa y Del Valle, porque están locos si creen que voy a ir.- bufó Genzo.- Eso es ser demasiado masoquista.

La quieres entonces.- sonrió Elieth.- Me lo imaginaba.

¿Y qué más da?.- preguntó Genzo, con amargura.- Ella al final va a casarse con Tsubasa. No sé como lo consiguió, pero se va a salir con la suya.

Elieth no sabía como dar la noticia que le quería dar, se dijo que debía tener tacto, pero al mismo tiempo no estaba ya con mucho tiempo disponible. La boda sería en menos de una semana y no había más tiempo por perder.

Mira, solo quería venir a decirte la verdadera razón por la cual Lily se va a casar con Tsubasa.- dijo Eli, suspirando.

No quiero saberla.- Genzo negó.- No quiero saber por qué ella prefirió a Tsubasa sobre mí. Sí, está bien, lo reconozco, la quiero, ¿lo oyes? La quiero, quiero a Lily con toda el alma, y qué más da, me merezco que ella se vaya a casar con mi mejor amigo, así sabré lo que Tsubasa sintió cuando yo estuve con Sanae.

Genzo se sintió frustrado cuando vio a Elieth sonreír. ¿Qué había ido a hacer ella a su casa, burlarse? Al portero no le estaba causando gracia en verdad.

¿De qué te ríes?.- gruñó él.

De que estás molesto sin razón.- respondió Elieth.- Sin rodeos, la razón por la cual Lily se va a casar con Tsubasa es porque ella está embarazada.

A Genzo esta noticia le causó un gran impacto, como era de esperarse, pero por sobre esto, al portero le llegó la fuerte sensación de seguridad de que el hijo que Lily estaba esperando no era de Tsubasa, y de que Genzo haría lo que fuera para impedir que ellos se casaran, aun así tuviera que raptarse a la novia.

Notas:

Últimos capítulos para el final, je.