Capítulo 36: Planes de abril

- Lils, dime solo una cosa – pidió Mary un día a la orilla del lago - ¿Por qué no sales de una vez por todas con Potter?

- ¿A qué te refieres? – preguntó la pelirroja fingiendo ingenuidad y luego sonreír como tonta.

- No puedo creer que te burles de mí – Mary fingió enojo hasta que notó la cara sonrojada de la pelirroja – No estarás insinuando… ¡Lily Alice Evans! ¿Están saliendo y no me has dicho nada? - Lily se sonrojó aun más y negó con la cabeza - ¡Mentirosa! Se te nota en los ojos que están saliendo. Cuéntame absolutamente todo, con lujo de detalles, o sea, no todos los detalles, omite los detalles del sexo.

- ¡Mary! ¿Cómo se te ocurre? – gritó avergonzada Lily – No he tenido nada con James, ni lo tendré.

- ¿Están saliendo?

- Aun no, pero digamos que hicimos un pacto – Mary la miró con cara de interrogación por lo que la pelirroja se propuso explicarse mejor – hace un tiempo que salimos, pero no salimos. – Lily miró hacía al lado pensando en lo que decía - Si eso, no salimos.

Mary rodó los ojos e intentó comprender que pasaba por la cabeza de su mejor amiga y no supo.

- Tenías que salir con tus relaciones extrañas, Lils, ¿Qué es eso de salir y no salir?

- Que yo no salgo con él, pero tampoco con nadie más – sonrió la chica – Y obviamente él tampoco con otra.

- ¿Y me puedes explicar el por qué de esta estupidez? – preguntó casi chillando la chica – Porque supongo que estás conciente de que es una completa ridiculez lo que me estás diciendo.

- Es que .. yo …

- Y otra cosa más – interrumpió Mary alterada como una madre que se entera de la primera relación sexual de su hija- ¡Por qué no me habías contado! , ¿Y desde cuándo que estaba pasando esto?, me siento completamente traicionada, Lily, ¿me entiendes? ¡TRAICIONADA!.

Lily no pudo evitar reírse de su propia amiga, le hizo inhalar y exhalar para que volviera a un ritmo cardiaco normal para un humano y luego se puso a ver el agua del lago, como si en el se reflejara lo que había pasado los últimos meses.

- No te había contado, porque era un pacto – explicó Lily sonriendo – un secreto de los dos y te lo conté porque sé que no se lo contarás a nadie, además que no aguantaba eso de tenerte un secreto.

- Aunque déjame decirte que no se que me ocultabas, ¿Qué sales/no sales con James Potter? – ironizó Mary riéndose de la situación – si que estas loca.

- Hicimos el pacto, Mary, el primer día de Primavera, antes de las vacaciones de Semana Santa, ese veintiuno de Marzo – Lily miraba el lago como si ahí viera a James viéndola en los ojos y proponiéndole el trato – te juro que fue maravilloso, Mary.

- Supongamos que entiendo todo eso – propuso Mary dando a entender que no había entendido ni una sola palabra de la pelirroja - ahora yo solo me pregunto Lily – Mary se calmó para luego chillar en un grado de desesperación - ¡¿POR QUÉ?

- No lo sé – confesó la pelirroja – supongo que fue porque… no me siento lista para salir con James, se lo dije, ya sabes, me ayuda en transformaciones, yo en pociones, me río con él, pero … una vocecita en mi cabeza no deja de decir "Es Potter, Lily, ¿En qué estás pensando?".

- Vas a tener que mandar a revisar esa cabezota tuya, Lils – le recomendó su amiga mientras golpeaba como una puerta el cráneo de la pelirroja – Porque hace mucho que Potter, dejó de ser Potter para ti y pasó a ser solo James. ¿No es así?

Lily se quedó pensando, al igual que todas las noches desde ese beso que le dio en el baile de navidad del club de Slug. ¿Podría de verdad salir con James Potter?

- Vamos, Lily – le dijo Mary – hasta tú le coqueteas, digamos que eso de cruzarse las piernas cuando estas sentada, jugar con tu pelo cuando te ve y sonreír inocentemente son trucos que yo te enseñé. Así que no me vas a negar que no quieres salir con él.

- ¿Pero si todo lo bueno es solo esto y cuando salgamos de verdad todo se desmorone y vuelva ese mujeriego Potter que aborrezco? – preguntó desesperada Lily, era la primera vez que lo decía, por eso nunca había aceptado algo con James, le costaba decirlo, pero se conformaba con lo que sentía en ese momento, esas mariposas mágicas en la boca del estomago, esos sonrojos inminentes, el deseo de rozar su mano con la suya, esos momentos que parecen eternos viéndolo a los ojos, todo eso, era lo que ella llamaba enamoramiento y luego del enamoramiento, ¿Qué pasaría?. ¿Seguiría sintiéndose tan bien al lado de James Potter?

- Me estás, que es por eso que no sales con él – saltó Mary comprendiendo lo que pensaba su amiga – es que simplemente no puedo creer que Lily Evans sea tan miedosa.

¿Miedosa? ¿La estaba llamando miedosa?, por Merlín que se sentía mal escuchar eso y no podía decir nada, Mary tenía mucha razón.

- ¿Y tú crees que el seguirá con esto por siempre, sin que formalices nada?, ¿No te da pena que si sigues jugando así con Potter lo vas a lastimar? – preguntó la muchacha alta – y digamos que es extraño que este pensando en el bienestar de ese chico.

- En estos momentos se me es tan claro, el por qué eres mi mejor amiga, Mary – Lily saltó a los brazos de su amiga y la abrazo – tienes toda la razón, creo que es hora de atreverme a dar un primer paso, o segundo, o, no sé cuantos pasos a dado James por mí.

- muchos, Lily, muchos.

Las dos chicas se levantaron para ir a almorzar, era un lindo Sábado y querían ir a Hogsmeade, aprovechando la nueva soltería de Mary, pues resultó, tal y como Lily ya sabía, que su ahora ex novia, era un patán engreído que solo se portó bien el primer mes.

- ¿Noche de despedida de compromisos? – preguntó Lily riendo en la sala común cuando ya habían vuelto de sus compras en Hogsmeade – creo que lo amerita.

- ¿Lily Evans incitándome a la fiesta? – ironizó Mary agrandando sus ojos por la sorpresa.

- Yo solo digo, creo que me siento bien con la conversación de la mañana y la verdad ahora que estás soltera, y al parecer más que feliz, deberíamos aprovechar que somos jóvenes.

- Créeme Lily, no voy a desperdiciar esta oportunidad – le dijo la alta amiga - ¿Qué quieres hacer?

- Quiero ir a Hogsmeade – sentenció la pelirroja.

- ¿Hogsmead, Lily?, ¿estás segura? – preguntó Mary atónita, recibiendo un asentimiento departe de Lily - ¿Y cómo se supone que iremos para alla?

- No tengo idea – dijo honestamente Lily sonriendo – pero lo lograremos, aunque tenga que pedirle a Black que me lleve.

De pronto apareció Sirius Black, justo al lado de las chicas, sonriéndoles galantemente.

- ¿Me haz nombrado pelirroja? – preguntó el chico revolviéndole el cabello.

- Debo decir – respondió la chica – que me alegro de haberte encontrado Black, necesitamos tu ayuda.

- ¡Cornamenta!, tu novia se alegra de verme – gritó Sirius sin tomar en cuenta a las chicas - ¡Hay que llevarla a la enfermería!

James pronto llegó al lugar con la mano manchada de tinta, pues estaba haciendo un ensayo que le habían pedido para defensa contra las artes oscuras.

- Primero, no es mi novia – corrigió el chico sonrojándose – segundo, es imposible que a Lily le guste verte, amigo.

- ¡Pero lo acaba de decir! – alegó Sirius – Díselo, Evans.

- Es verdad, James – dijo la pelirroja – es que necesitamos su ayuda. Es que…

- Me opongo rotundamente a cualquiera que sea esa idea Lily – interrumpió James mirándola severamente – si necesitas la ayuda de Sirius, significa que es algo peligroso o ilegal y si conozco a Sirius, será algo peligroso e ilegal.

- Tienes razón – susurró Mary – es peligroso e ilegal.

- James, si quieren van con nosotros, es que – Lily en verdad quería salir de Hogwarts esa noche y si James iba con ella, mejor, quizá esa misma noche podría decirle lo que en verdad sentía y decirle, por fin, que estaba lista para dar un nuevo paso en la relación. – Mary terminó con su novio.

- Claro todo esto es por mi – bufó la aludida.

- Y de verdad queremos salir a pasarla bien esta noche - terminó la pelirroja - ya saben, animar un tanto a Mary con su soltería.

Tal vez Sirius no era su amigo, pero con todos los años que llevaban juntos en Hogwarts, teniendo las mismas clases, estando en la misma casa, castigandolo continuamente, podía decil que lo conocía bastante bien, sabía como manipularlo y una de las formas era metiendo en la petición despecho y chicas. El ego del chico no iba a detenerlo ni a ante una persona tan dificil como Mary Macdonald, porque para que estamos con rodeos, la chica era alta, de pelo corto y muy delgada, hermosa a su manera, pero con un carácter que le había permitido no ser cosecha de Sirius Black.

Pero para la desgracia de Mary, Sirius le había puesto los ojos encima, y cuando el chico tiene a una presa en la cabeza, la caza. Si o si.

- Voy a llamar a Theo y a los chicos, querrán acompañarnos – sonrió Sirius encantadoramente hacía Mary – nos vemos aquí a las diez, chicas.

- ¿Y aquí yo no tengo opinión? – preguntó James, pero solo vio como su amigo se iba, Lily le daba un beso en la mejilla y subía con su amiga por las escaleras.

- Espero verte, James – se le escucho decir a Lily desde la escalera.

oOo

Me tomé un tiempo para subir, llevo dos días en la universidad y estoy vuelta loca con las cosas que debo hacer

pero no se preocupen, que tengo mal puestas mis prioridades, así que este fanfiction va bien arriba en mi lista de prioridades

espero sus comentarios, que con dos más llego a los cien, suena emocionantes

Aun no he hecho el siguiente capítulo, pero para que estamos con cosas, se viene emocionante, ¿no?

Luego de ese capítulo o del otro, vendrá el de los merodeadores y ya cerca viene un encontrón con Snape

queda poco para el fin de esta historia

Simona