CAPITULO 38:
HOGDWELLED
"¿No entiendes?" Dijo Ginny dando un resoplido de frustración "¡Los hombres son tan despistados!" Dijo tomando después el objeto de las manos de Harry, era una pequeña llave dorada. "Sabes lo que es esto ¿no?"
"Eh, pues una llave…" Dijo Harry intentando rápidamente pensar en algo más.
"Y entonces qué te imaginas que puedo decir con esto..." Dijo Ginny alzando las cejas.
Harry cerró los ojos y lo pensó por dos segundos, después sonrió y dijo "¿Qué tengo la llave dorada de tu magnífico corazón?"
"No." Espetó Ginny con simpleza.
"¿No?" Dijo Harry tomando seriedad nuevamente en el asunto.
Ginny dio un suspiro "Recuerdas hace unos meses, cuando regresamos de Hogwarts, me hiciste una propuesta…" Dijo cada vez más despacio para darle tiempo a Harry de que hiciera sus propias hipótesis. Harry se mantuvo en silencio escuchando a la pelirroja, por lo que Ginny continuó "Yo te dije, que no estaba lista…" Harry simplemente asintió recordando aquella noche en la madriguera en donde se había sentido un poco decepcionado, después de haberle pedido a Ginny que vivieran juntos, sin embargo, para no errar, continuó sin decir nada. Ginny estrechó los ojos incrédula ¿acaso Harry no sabía aún que era lo que quería decirle, bajó un poco la vista y continuó "Pero después de todo esto… creo que lo estoy… estoy lista…"
Fue ahora el turno de Harry de estrechar los ojos con incredulidad "¿Tú... quieres que vivamos… juntos?" Dijo al haber sido tomado por sorpresa, tomó de nuevo la llave de las manos de Ginny "¿Compraste una casa?" agregó alzando las cejas.
"Claro que no…" Dijo Ginny poniendo los ojos en blanco "Es algo simbólico… por supuesto que no esperaba tener que haberte dado la explicación completa… pensaba que verías la llave y sin decir nada me abrazarías haciendo un gran alboroto…"
Harry sonrió mirando la llave "Lo siento… es solo que… no creí que fueras a hacer esto, ahora…"
Ginny dejó de sonreír "¿A qué te refieres con, ahora'?" observó a Harry que solamente la miró sin decir una palabra "Harry Potter, no pienso alejarme de ti cada vez que haya magia oscura a la redonda…"
"Yo no quiero que te alejes de mí, y no es por la magia oscura.." Dijo Harry conteniendo la risa "Es solo que no quisiera ser el próximo objetivo de la varita de tu madre…"
"Mamá respetará mi decisión…"
"Entonces estás realmente convencida." Dijo Harry sin poder ocultar un brillo en su mirada, pensando que definitivamente este sería el instante que tendría en su mente cuando convocara sus patronus.
"Digamos que un ochenta por ciento de mi esta ya convencido, y del otro veinte tú tienes que hacerte cargo…" Respondió Ginny aceptando con eso que aún tenía alguna que otra duda.
Harry sonrió radiante, era increíble como con todo lo que estaba sucediendo podía sentirse tan feliz "No te vas a arrepentir…" Dijo rodeándola con sus brazos. Cualquier cosa que sucediera, no importaría, el estaría ahí cerca de ella para protegerla, se convertiría en su guardián día y noche.
Rompieron el abrazo, "No le digas aún a Ron y a Hermione…" Murmuró Ginny en advertencia. "Será mejor si les decimos cuando encontremos un buen lugar…"
"No hay problema, no les diré nada. Créeme lo menos que quiero es que te desanime alguno de los dos…" Respondió Harry tomando con fuerza las manos de Ginny.
"¿Te das cuenta? Podremos celebrar nuestro aniversario juntos en nuestra nueva casa" Dijo Ginny emocionada.
Al día siguiente, todos se reintegraron a sus actividades cotidianas, Hermione envió a Nathair con una nota de agradecimiento a La Madriguera. Ron había hablado con su madre sobre el asunto la noche anterior y por suerte, no hubo ningún incidente remarcable, fuera de una pequeña taza que resbaló de las manos de Nathair y se rompió, cosa que no causó problemas al ser reparada al instante.
Por la tarde Hermione regresó a su apartamento encontrándose a Harry, que la esperaba paciente.
"Harry, que sorpresa ¿Cómo te fue con Shacklebolt?"
"Bien, Kingsley ya estaba al tanto de todo…" Dijo Harry encogiéndose de hombros "McGonagall le envió una carta en cuanto terminó de hablar con el Ministro."
Hermione lo miró atenta "¿Y?" Dijo casi sin pensar "¿Sabes ya lo que dijo el Ministro cuando se enteró?"
Un firme golpeteo sonó de pronto en la puerta. Hermione abrió despistadamente y encontró a Ron, sosteniendo en sus manos un tulipán, que encantadoramente le entregó a Hermione. "Harry…" Dijo Ron en tono aprensivo.
"Ron…" Respondió Harry con tono desafiante.
"¿Qué haces?" Dijo Ron estrechando los ojos.
"Harry estaba por contarme lo que le dijo el Ministro a McGonagall" Dijo Hermione un poco extrañada por la actitud de sus amigos.
"Así que se lo ibas a contar…" Dijo Ron con exagerados ademanes "¡A pesar de que te pedí que no lo hicieras aún!"
"Si queremos que esto avance debemos estar todos al tanto…" Dijo Harry molesto.
"¡Un momento! ¿Por qué no quieres que me entere, Ronald?" Dijo Hermione claramente irritada.
Ron solamente levantó los brazos en disgusto y los dejó caer golpeando sus costados, miró a Harry y dijo "Cuéntale…"
Harry ignoró la molestia de Ron y comenzó a contarle a Hermione sobre el asunto, diciéndole que en ese momento ellos eran los tutores de Nathair y comentándole sobre el plazo y petición que había hecho el Ministro.
Hermione se quedó en silencio, como si estuviera tratando de resolver un gran enigma en su cabeza. Ron la miró y dijo consternado "¡Lo vez! ¡Te lo dije! ¡Ahora ya está pensando en adoptarlo ella!"
Hermione lo miró rápidamente "¡Ronald!" exclamó molesta "¡Nathair es un niño, no un cachorro!"
"Ya lo sé…" Dijo Ron confundido.
"¿Cómo piensas que iba a decidir algo tan grande así tan fácil? ¡Él necesita una familia! Necesita alguien que pueda darle la atención que requiere…"
"¿En serio piensas así?" Dijo Harry, que por un momento también pensó que Ron tendría razón.
"¡Claro que sí!" Dijo Hermione remarcando lo obvio "¡Adoptar un niño, es cambiar tu vida drásticamente! Escuchen, veremos qué hacer. Haremos lo posible porque sea adoptado dentro del plazo."
"¡Si claro!" Exclamó Ron "¡Mione, no podemos engañar a la gente diciendo que el niño es un primor! Quienes lo adopten tienen que estar al tanto y ¿tú crees que alguien en el mundo mágico lo aceptará?"
Hermione guardó silencio y pensó por un momento "¿Qué tal alguien de la Orden?" dijo con esperanza "De cualquier forma, sabemos que no temen a los riesgos, si es por una buena causa…"
Harry soltó irónico "Claro, ¿Qué tal Lupin y Tonks?"
Hermione inhalo cortante. "Harry…"
"Lo siento, es sólo que la Orden ya no tiene tantas opciones, al menos no lo suficientemente jóvenes para adoptar un niño así como así…" Dijo Harry recordando las pérdidas a las que ya había sido sometida la Orden.
"Tiene que haber alguien dispuesto a hacerlo aún con las debidas advertencias…" Murmuró Ron.
"Pero que no sea un nacido de muggles…" Dijo Hermione impasiblemente.
Ron la miró extrañado "Mione, no quiero sonar descortés… pero, parece que te ha dañado eso de juntarte con Malfoy…"
Hermione torció los ojos "Oh, Ronald, cierra la boca…" dijo tomando asiento en el sofá abatidamente "Escuchen, no les había contado, pero creo que hay más riesgos de que la herencia de Voldemort despierte en Nathair si él está en contacto con muggles, o nacidos de muggles."
"¿Por qué lo dices?" Dijo Ron al instante sentándose junto a ella.
Hermione comenzó a contar la historia de lo que había sucedido con Nathair el día anterior, sabía que probablemente se arrepentiría de hacerlo, y más segura estaba mientras veía las expresiones que Ron hacía al escucharla.
"¿¡Por qué no me lo dijiste!?" Dijo Ron poniéndose de pie y arremangándose su suéter marrón "¡Hubiera hecho algo en cuanto llegue!"
"Es por eso, exactamente, que no te lo dije." Respondió Hermione con simpleza. "La cosa aquí, es que no creo que debamos extender los riesgos. En este caso tenemos que buscar a alguien, sangre-pura para que acepte adoptarlo.
"No será nadie de mi familia si eso es lo que estás pensando…" Dijo Ron.
"¡No es eso lo que pienso, Ron! ¿Crees que quiero que tu familia esté en riesgo constante? ¿Crees que no me dolió la muerte de Fred?" Dijo Hermione sorprendida por la mirada irritada que Ron le dirigió.
"Cállense los dos…" Dijo Harry poniendo los ojos en blanco, mientras Ron sintiéndose culpable abrazó a Hermione. Harry tomó después un pergamino de su bolsillo y se lo extendió a su amiga "Vamos por pasos. Por ahora firma esto, Hermione."
"¿Qué es?"
"McGonagall me lo envió esta mañana," Dijo Harry mientras Hermione desenvolvía el documento. "Es el permiso para que Nathair se integre a Hogwarts lo más rápido que se pueda. Ron y yo ya lo firmamos, sólo faltas tú…"
"McGonagall dijo que enviaría la lista de útiles en cuanto tuviera la autorización…" Dijo Harry enrollando nuevamente el pergamino, "Así que iré a enviarlo pronto." Y desapareció.
"Quedé con tu madre que iría por Nathair en dos horas, así que tenemos dos horas libres ¿Sabes que haremos?"
Ron sonrió emocionado "¡Espero que sí!"
"¡Bien!" exclamó Hermione dándole un abrazo, "Los libros están sobre el escritorio… ¡Vamos a hacer que pases ese examen, Ronald!" Dijo radiante, encendiendo las lámparas de la sala. Ron simplemente dio un gruñido decepcionado.
Los tres siguientes días pasaron sin contratiempos, la lista de útiles de Nathair, aún no les había sido enviada, por lo que el niño continuó pasando las mañanas con la Señora Weasley, mientras cuidaba también a Teddy, Victoire y Dominique.
Nathair pasaba las tardes contándole a Hermione cómo había ayudado a desgnomizar el jardín de los Weasleys, mientras ella lo escuchaba algunas veces atareada, preparando notas que le facilitaran el estudio a su querido Ronald Weasley, y Clive parecía prestarle cada vez menos atención, estresado por su nuevo caso y despistado por su nueva novia.
Ron y Harry pasaban su día con una nueva y pequeña misión extra que les había sido asignada, la cual consistía en vigilar más de la mitad del día una tienda en Hogsmeade, en donde habían surgiendo rumores de que se vendía pociones multijugos para transformarse en el mismísimo Ministro de Magia.
Ron y Harry acababan de terminar su vigilancia una tarde, noviembre estaba resultando muy helado ese año, por lo que los Aurores podían sentir sus manos congelándose dentro de los guantes. "¿Te parece si vamos por un buen Whisky de Fuego antes de irnos?" Murmuró Ron dejando escapar una bocanada de vaho de su boca.
"Claro, vamos. Aunque con este frío me apetece más el fuego que el Whisky…" Dijo Harry sonriendo.
Caminaron por la nevada brecha en dirección a Las 3 escobas, y cuando llegaron a la entrada del lugar, algo llamó la atención de Harry, mientras Ron entró sin haber percibido nada interesante afuera.
Harry se detuvo frente a un viejo pergamino manchado que estaba pegado junto a la entrada del lugar, y lo leyó sintiendo que su corazón palpitaba con fuerza.
Se vende: Finca "Hogdwelled".
Ubicada en las afueras de Hogsmeade.
Primera propiedad construida en la villa.
Informes con el Sr. Intunecos Krastasko. (Rumania)
Ron asomó la cabeza irritado desde el interior "¡Harry! ¿Por qué me dejas hablando solo? ¡Piensas entrar o no!"
"Si, si, perdón…" Dijo entrando presuroso, después de haber arrancado con disimulo el pergamino de la entrada.
Tomaron asiento en una de las viejas mesas. Pensó un momento antes de hablar, y después le dijo a Ron "¿Has escuchado alguna vez sobre la finca Hogdwelled?"
Ron estrechó los ojos pensando, "Ammm… me parece que alguna vez leí sobre ella en uno de los panfletos que hay sobre la Historia de Hogsmeade"
"La primera propiedad de la villa…" Dijo Harry recordando lo que leyó en el pergamino.
"¡Sí!" Dijo Ron sonriendo "Si, si ya se cual es. Es muy bonita… bueno, era." Dijo cambiando la sonrisa por expresión de disgusto.
"¿Qué sucedió?" Dijo Harry intrigado.
"Dicen que por años fue la casa más magnífica en Hogsmeade, me parece que en algún punto la compró una familia extranjera, y después de un tiempo la casa fue quedando en el abandono… Saquearon todo lo que había de valor, como los tapices, los candelabros… y terminó siendo casa de vagabundos. Incluso escuché que en el sótano encontraron algunos cuantos carroñeros y mortífagos escondidos, poco después de que se terminó la guerra."
"¡Oh, sí!" Dijo Harry asintiendo "Ahora recuerdo que escuché algo…"
"¿Por qué?"
"Por nada…" Dijo Harry buscando un buen cuento "Escuché el nombre un par de veces hoy y no quería seguir con la duda…"
"Ah…" Dijo Ron asintiendo despistado y en busca de alguien que los atendiera, finalmente Madam Rosmerta se acercó. "¡Por Merlín!, finalmente. Buen día… puede traernos un par de copas de Whisky de Ruego?"
"¡Ronald Weasley!" Dijo Hermione cuando Ron llegó a su apartamento como todos los días "¡Has perdido media hora, en la cual tendrías que haber estudiado los artículos de Protección Muggle!"
"Y créeme, no tengo intención de estudiarlos ahora…" Dijo Ron dando un gran bostezo. Mientras Nathair, que estaba en el comedor leyendo un libro de gnomos, sonreía pícaro por el comentario.
"¿Disculpa?" Dijo Hermione sorprendida por la respuesta del pelirrojo.
"Vengo cansado y con la única intención de compartir tiempo contigo y ver un poco de Kelevisión..." Dijo Ron alzando las cejas.
"Televisión, Ronald… Te-le-visión... ¡Con t!" Dijo Hermione irritada. "Y ya que estamos en eso, mi mamá llamó, la cena será dentro de una semana. Y pensaba que quizás mañana podríamos ir al Orfanato San Patrick"
"¡Por qué no mejor me lanzas un flipendo a la cabeza y me la haces volar en mil pedazos!" Dijo con un notorio tono irónico.
"¡RON!"
"¡QUÉ!"
"¿Sabes algo…?"
"¿Qué?"
"Tienes razón… que desconsiderada estoy siendo… ¡Pero conmigo misma!…" Dijo Hermione con una voz irritada y que sonaba extrañamente aguda.
"¿Contigo misma?"
"Cómo puedo ser capaz de ayudarte... cuando yo también estoy estresada con mi propio trabajo y con miles de cosas que tengo en la cabeza…" Dijo Hermione con un matiz sarcástico.
Nathair los miró de reojo, intentando concentrarse nuevamente en su libro, se comenzaba a sentir profundamente incómodo con la discusión. Ron, que finalmente había notado que Hermione no le había dado la razón después de todo, Exclamó "¡Hermione, cuál es tu problema! ¡No entiendo por qué es tan terrible que no quiera estudiar hoy los malditos artículos de Protección Muggle!
"¡Por Voldemort y todos los magos oscuros! ¡Cállense ya!" Gritó Nathair con ojos furiosos. Ron y Hermione lo miraron sorprendidos, el niño se había puesto de pie "¡Maldición, no me dejan leer!"
Ron lo miró atónito, y frunció el ceño molesto. "¿Qué dijiste?" Dijo mientras intentaba que la sangre volviera a conseguir su habitual calor, pues había quedado congelada al escuchar las palabras de Nathair.
La expresión de Nathair cambió del enojo al miedo y rápidamente bajó la mirada, Hermione notó que esta vez no había sido como la anterior, y que en ese momento el niño no había entrado en ningún trance.
"¡Mírame cuando te esté hablando, Nathair!" Dijo Ron acercándose a él.
Nathair levantó la cabeza temeroso "Lo… lo siento…"
Ron estrechó los ojos y dijo molesto "¿Qué te sucede, niño?"
"Lo siento..." Repitió Nathair.
"¿Por qué lo dijiste?" Dijo Hermione acercándose a él, aún muy sorprendida. "¿Sa… sabes quién es Voldemort?" Preguntó balbuceando.
"No…" Se limitó a decir el niño "Supongo que un mago…"
"Y si no sabes quién es, ¿Por qué dijiste lo que dijiste?" Dijo Ron incrédulo.
"Teddy y Victoire dicen así cuando se enojan…" Dijo Nathair encogiéndose de hombros.
Hermione no lo pudo evitar y soltó una aliviada carcajada "¿Entonces solo lo dijiste porque escuchaste a los otros niños decirlo?"
"Si…" Dijo Nathair confundido.
Ron echó un suspiro de alivio y negó con la cabeza "¡Espera que le diga a Bill! ¡No dejará que sus hijas vuelvan a hablar con George!"
"Nathair, no vuelvas a decir eso…" Dijo Hermione con seriedad. "No es correcto… la gente puede pensar mal de ti si lo dices… ¿de acuerdo?"
Nathair solamente asintió y sin decir nada regresó al comedor muy callado.
Hermione miró fijamente a Ron, hasta que sintiéndose extraño murmuró "¿Qué?"
Hermione sonrió "No puedo creer que no te intimidaras… Yo me sentí paralizada… pero la forma en que controlaste la situación fue… perfecta."
Ron sintió que las orejas le ardían en fuego "Bueno, no sabía si sería un trance como el anterior, así que tenía que cuidarte… Además a los niños hay que enseñarles los límites…"
El siguiente día llegó con una nota de Hogwarts, que iba dirigida a Hermione.
Mí estimada, Hermione Granger:
Antes que nada, te envío un cordial saludo. Te escribo directamente, pues sé que Nathair está recibiendo alojamiento en tu apartamento.
He estado elaborando un programa que creo que será adecuado para el niño, y en relación a él, te envío, aunada a mi carta, la lista de materiales. Espero que, de ser posible, inicie con sus asignaturas el próximo lunes, para poder dar parte al Ministro Kavanagh de que se ha cumplido su petición cuanto antes.
Con cariño, admiración y respeto: Minerva McGonagall
Directora de Hogwarts.
Hermione tomó el pergamino que aún estaba en el sobre y lo desdobló cuidadosamente.
Libro de texto: Historia Básica de la Magia, por Margen Lemount.
El Nuevo Libro de Historia Moderna de la Magia, por Zacarías Smith
Dominio Mental Mágico, por Rodimila Pince
El alumno deberá presentarse también con una Túnica de Hogwarts, tinta, una pluma, y pergamino.
Se requiere su asistencia a partir de las 9:00 am y hasta las 6:00 pm.
Si decidieran que es apropiado, pueden aceptar que el alumno tome clases de vuelo, con el objetivo de tener un momento de dispersión mental y entretenimiento, en caso de autorizarlo, pueden comprarle una escoba, o puede utilizar una de las existentes en Hogwarts.
Hermione terminó de leer y dio un suspiro, sentía que si otra ocupación surgía en esos días se podría volver loca. Tomo un momento para organizarse mentalmente, primero lo primero. Fue hacia el sofá cama en que dormía Nathair y lo despertó, moviendo con cuidado su hombro. Rápidamente le preparó un cereal, y después de una conversación sobre su próximo ingreso a Hogwarts, lo dirigió a la chimenea como todos los días para que fuera a La madriguera.
Escribió después un rápido mensaje a Ron, diciéndole que, si le era posible, dejara su guardia antes de lo habitual, y la encontrara en Hogsmeade, afuera de Zonko, para de ahí ir juntos al Orfanato San Patrick. Después de eso desapareció.
"Harry, cúbreme ¿Quieres? Tengo que encontrarme con Hermione." Dijo Ron ajustándose su abrigo.
"¿Van a San Patrick?" Preguntó Harry con interés.
"Si, a ver con qué nos encontramos." Dijo Ron poniendo los ojos en blanco, pues sin duda, él hubiera preferido pasar la tarde tirado en uno de los sofás de Hermione, viendo la televisión, con la cual se estaba enviciando. "Hay más gente que de costumbre…" Agregó mirando a su alrededor, muchas personas pasaban, a diferencia de otros días en los cuales se encontraban casi solos.
"Hoy hay excursión de Hogwarts…" Dijo Harry mirando entre las personas como buscando a alguien.
"Esperas a Ginny, entonces…"
"Elemental, mi querido Weasley." Dijo Harry sonriendo, cerciorándose nuevamente de que en efecto cargaba el pergamino de la finca Hogdwelled con él en su bolsillo.
"Bueno, nos vemos entonces…" Dijo Ron haciendo un ademán de despedida mientras se alejaba. Agitó después los brazos por encima de su cabeza, tratando de ahuyentar un fastidioso abicho que acababa de incluirse en su caminata...
