Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
A Pocket of Drabbles pertenece a serenity-touched, yo sólo me ocupo de la traducción.
¿Qué es el amor sin lujuria?
~3a Parte~
Cerrando la puerta con suavidad detrás de ella, Sakura se sintió completamente horrible en más de una forma. Fue duro ignorar los persistentes golpeteos de Kakashi, pero estaba tan malditamente avergonzada para encararlo después de huir como lo había hecho. El que hubiera recorrido la villa para llevarle los comestibles que había dejado atrás le hizo sentir incluso mucho más miserable.
Con un suspiro abatido, arrastró los pies lentamente a través del frío piso de madera en la cocina, para guardar los vegetales y acomodar las latas en los gabinetes. Realmente no tenía idea de qué decirle la próxima vez que se vieran, ¿Cuál sería la excusa remotamente creíble que podría darle por su raro comportamiento además de confesar sus sentimientos?
Caminando en el dormitorio una vez que terminó, se dejó caer en la cama con un suspiro pesado, ¿Por qué tenía que actuar como una gran idiota torpe cerca de él? ¿Por qué no podía simplemente decirle?
El rechazo era algo familiar para ella. Después de su amor ciego de la infancia con Sasuke, no podía evitar sentirse un poquito asustada de enamorarse de alguien de nuevo. Incluso no se creía capaz hasta ahora. Quizás era porque ahora era mayor y sus deseos eran fuertes, pero ahora su corazón se sentía mucho más pesado con la idea de que ella no existía para él en un nivel más o menos romántico.
Un golpeteo sonó en la distancia, provocando que se incorporara en la cama con miedo, ¿No habría vuelto, o sí? Debió haber dejado los comestibles pudriéndose afuera…
—¡Frentona! ¡Abre!
Su corazón se relajó. Sólo había una persona que podría llamarla así.
Sacudiéndose fuera de la cama, se compuso y caminó para abrir la puerta. —Hey, Cerda. —Sakura saludó.
La rubia le dio una mirada juguetona. —¿Estás haciendo algo justo ahora?
Sakura suspiró, inclinándose contra la puerta. —Sólo ahogarme en mi propia vergüenza.
—Fantástico. —Respondió medio sarcástica. —Entonces eso significa que vendrás conmigo de compras.
—Uh, no, Ino. —Protestó Sakura. —No hay forma de que vaya a cualquier lado esta noche.
Ino rodó los ojos y jaló su mano para obligarla a salir. —Deja de ser una ermitaña. Realmente necesito un nuevo vestido y tú y to sabemos que tú también, así que salgamos y divirtámonos, ¿De acuerdo?
Con otro suspiro, ella agitó la cabeza. —No estoy realmente de humor…
Los ojos verdes (*) de Ino se suavizaron. —¿Por qué? ¿Qué sucede?
—No quiero hablar de ello. —Murmuró.
—Sakura… Por favor, dime. Soy tu amiga. —Instó. Sakura formó una sonrisa apologética, pero siguió en silencio. Después de un pensamiento interno, Ino jaló de nuevo a Sakura a través del marco de la puerta. —Las compras pueden curar todo. Toma tus cosas y vámonos.
Sakura gruñó por la proclamación. Cuando Ino tenía algo en mente, haría cualquier cosa en su poder para que sucediera.
Girándose en su tacón, farfulló unas palabras inaudibles y cerró la puerta tras ella, de mala gana sujetando su monedero. Era verdad que ellas habían discutido días atrás sobre comprar nuevos outfits, pero parecía que de todos los días que tenía a su disposición, Ino escogió el más inconveniente.
Mientras pudiera evitar a Kakashi todo estaría bien, se dijo. Quizás una pequeña terapia al por menor le ayudaría a vaciar su mente de la idea de él en una cita con alguna mujer esa noche. Las oportunidades de encontrarse en el distrito de compras eran de pocas a ninguna. Nunca iba por ahí dado a que nunca derrochaba en ropa o en algo más ya que estábamos. Además, después de que terminaran, iría de regreso a casa.
—De acuerdo, Cerda. Iré de compras contigo.
—Eso es lo que quería escuchar. —Ino sonrió.
Kakashi tamborileaba los dedos sobre la barra después de tomar un trago de su cerveza. Tenía que ir con su cita pronto, de hecho, ya iba tarde. Usualmente en ese momento tendría que estar planeando qué diría o haría una vez que estuviera con ella, pero su mente seguía pensando en Sakura.
¿Por qué tenía que preocuparle tanto que lo estuviera evitando? Ahora no quería hacer otra cosa más que disculparse con ella. No sólo por haberla hecho enojar, sino por cualquier cosa que hubiera hecho en el pasado para que actuara extraño cuando él estaba cerca. Quería rescatar la amistad que quedaba entre ellos. ¿Por qué parecía que siempre encontraba la manera de joder sus relaciones sin siquiera intentarlo?
Después de vaciar la botella en su mano, se volvió a colocar la máscara y dejó unos cuantos billetes en la mesa. Girándose sobre el taburete en el que estaba, suspiró antes de dar un paso pesado.
Pavor.
¿Por qué sentía tanto pavor?
Saliendo del bar, guardó las manos en sus bolsillos y miró hacia la luna llena mientras vagaba a través de la gente. No estaba con humor de conocer a esta nueva mujer que había sido alentada a conocerlo gracias a un amigo. Lo menos que podría hacer como hombre era ir y mostrarse.
Sin embargo, sus piernas parecían tener mente propia mientras caminaba hacia un camino familiar, específicamente hacia una casa en particular con una puerta roja. Cuando estuvo sólo unos pasos lejos, se detuvo.
—¿Qué demonios estoy haciendo? —Murmuró con fuerza para sí mismo.
No debía estar ahí. Necesitaba regresar y encontrarse con la pobre mujer que le estaba esperando sola en el restaurante. Pero simplemente no le importaba. Él quería estar ahí.
Las luces estaban encendidas, así que no había duda de que ella estaba en casa. ¿Seguiría tratando de evitarlo? Era lo que ella quería, de todos modos. ¿Cómo podría dejar así lo que había entre ellos? Quizás era en vano, pero sólo quería decir que lo lamentaba.
Golpeando brevemente la puerta, se quedó de pie en la oscuridad. Un pensamiento rápido acudió a su mente, diciéndole que era un error. Que tal vez debía darse la vuelta, pero la puerta se abrió antes de que pudiera cambiar de opinión.
—Ino, te dije que estaba abiert-—Se paró a media frase, mirando a la inesperada alta figura frente a ella. Primero sus labios se separaron en sorpresa, luego en angustia. —Kakashi…
Mirando por encima los mechones rosas que estaban enroscados en rulos, bajó su ojo a la etiqueta que seguía colgando del pequeño tirante deslizado sobre su hombro. Su suave y lechosa piel casi parecía brillar con la luz amarilla detrás de ella.
Era hermosa, pensó. Siempre lo había sido. Era una mujer y cualquiera podría verlo tan claro como el día, pero había tratado de no pensar en ello. Siempre sentía culpa por verla de esa forma desde que había crecido. Originalmente era su maestro cuando era una genin… siempre habían tenido esa extraña relación mentor/alumna gracias a eso. Incluso si no era ya formalmente su maestro, siguió sintiendo esa separación por largo tiempo. Pero como un verdadero maestro, estaba orgulloso de sus avances a través de los años bajo la tutela de Tsunade. La anterior Hokage había hecho más por ella de lo que él pudo haber hecho como maestro, lo cual agregaba otro puñado de culpa silenciosa.
El pasado era el pasado, sin embargo. La gente cambiaba tanto como las estaciones y el terreno alrededor de ellos. Incluso Konoha tenía una nueva fundación literal y figurativamente. Los errores podían ser perdonados y nuevos lazos podían ser formados entre villas y pobladores por igual.
Una vez que Naruto regresó de su entrenamiento con el difunto Jiraiya hace años, comenzaron a ser un equipo de nuevo, pero de una manera diferente. Parecía que un poco roto, pero ahora más fuerte debido a ello. Después de la guerra, incluso más.
Gracias al tiempo que habían pasado juntos a través de los años, siempre sintió una gran admiración por Sakura que simplemente no podía expresar. Era más que sólo su carácter, capacidades o cómo había crecido. Era más significante que todo eso.
Dándose cuenta de que se había quedado observándola, su pensamiento se rompió mientras Sakura parecía encogerse ante su mirada, escondiéndose detrás de la puerta.
—Sakura. —Suspiró, cambiando inquieto su peso para verla mejor a través de la abertura de la puerta. —No quería venir en mal momento… y sé que no quieres hablar conmigo ahora, pero tenía que venir y decirte que siento lo de antes. No quería incomodarte con la pregunta. No era mi intención.
Ella parpadeó por sus palabras. —Pero… Soy yo quien debería disculparse. No estoy enojada contigo, Kakashi. Sólo, bueno…
Los chirridos de los grillos sonaban a través del oscuro follaje detrás del pórtico, llenando el silencio mientras él se debatía sobre qué decir.
Inclinándose a través del marco de la puerta, él agitó la cabeza. —Mira, Sakura… si no estás enojada, ¿Entonces, por qué últimamente estás tratando tanto de evitarme? No es sólo por lo de hoy, esto lleva meses. No lo había dicho antes, pero me preocupa un montón, ¿Qué hice? Lo que sea, de verdad lo siento. Eres para mí más que una compañera, eres mi amiga. No quiero perder eso.
—Una amiga. —Repitió, sintiendo que esas dos palabras estaban quemando sus labios.
—¿No quieres que seamos amigos? —Preguntó.
—No. —Murmuró, alejando su mirada.
Parpadeó ante su respuesta y compuso en seguida su postura. No podía creerlo. —¿Por qué?
Sus mejillas ardían, tratando dolorosamente no verlo. —¿No tienes una cita esta noche, Kakashi? —Preguntó de pronto.
—No me podría importar menos. —Respondió categóricamente, irritado porque evitara responderle. —No quería terminar el día peleado contigo, por eso quería verte. Sakura, por favor… sólo dime qué demonios hice para enojarte. ¿Por qué ni siquiera quieres que seamos amigos?
Afianzando más su agarre en el pomo de la puerta, suspiró débilmente. Internamente estaba feliz de escuchar que no iría a la cita que le había preocupado tanto hasta ese momento. Quería verla en lugar de eso, ¿Pero realmente importaba? Nunca podría verla de la misma manera en que ella lo veía. Si lo hiciera, ¿No tendría que decirlo ya? ¿Insinuarlo? Siempre parecía indiferente hacia ella.
—Simplemente no puedo. —Respondió finalmente.
Tentada a cerrar la puerta, él metió el pie entre la abertura para detenerla. —No. —Gruñó.
—Kakashi-
—Esto es tan jodidamente ridículo. No entiendo nada. ¿Por qué estás actuando así? No eres así.
Sin ninguna respuesta, empujó la puerta y agregó. —¿Sabes qué? Si realmente esto es lo que quieres, entonces bien. Tal vez sea fácil para ti olvidarte de cualquiera que haya sido nuestra relación. Pero no es así para mí. Sentía que estábamos conectando unos meses atrás y me gustaba. Me gustaba el cambio entre nosotros. Me hacía optimista por una vez comparándolo con todo lo que hemos pasado juntos y créeme, he pasado mucho más que tú en toda mi vida.
—Kaka-
—Mi error fue sentirme así. —La cortó. —Que podríamos ser amigos.
¿Realmente estaba destinado a estar solo en todo aspecto de su vida, verdad? ¿Por qué siempre terminaba de esta forma? Se sentía de nuevo como un niño por admitir que estaba lastimado. ¿Era una horrible persona? ¿Merecía eso?
Por supuesto que lo merecía, su mente le respondió. La muerte de su padre había sido su culpa. No tenía nada por lo que valiera la pena seguir viviendo. La muerte de Rin había sido su culpa. La muerte de Sasuke también era su culpa. Obito… su corazón se oscureció.
—Me rindo. —Murmuró. Se dio la vuelta y rápidamente deshizo sus pasos y no miró hacia atrás.
No podía seguir mintiéndose. Después de la Cuarta Guerra, hubo días en que simplemente no le importaría no ver el amanecer o el anochecer nunca más. Todos habían sido capaces de avanzar y seguir con sus vidas. Los libros no lo confortaban. Cada palabra se sentía vacía. No había nada de alegría en nada, sólo seguía manteniendo las apariencias.
La idea de esperar encontrar el amor había sido su excusa para encontrar un cambio como todos los demás. No había nuevo futuro para él como muchos tenían, no lo veía. Era un sueño; un error. No había nada para perseguir. No podía cambiar cómo era y no importaba qué tanto lo intentara. Se estaba haciendo viejo, y se estaba amargando con cada odiado día que pasaba mientras respiraba. Lavar y repetir.
Arrojándose a un montón de misiones por la mayor parte de su vida, sabía que de esa manera no tenía que hacer tiempo para estar con la gente. Tampoco quería. En lo profundo, deseaba haber encontrado una muerte honorable en el campo de batalla. Siempre tan cerca, pero nunca llegaba. ¿Por qué siempre estaba solo? No podía ni siquiera morir con alguien. La gente había reclamado mucha gente buena. Personas que no merecían morir, y él seguía ahí.
Seguí ahí.
Sintiendo como era jalado por la espalda, detuvo sus pensamientos y se giró para encontrar a Sakura agarrando su chaleco.
—Me gustas. —Prácticamente gritó, agradecida de que la noche cubriera el profundo sonrojo que cruzaba sus mejillas. Agarrando el frente de su vestido con vergüenza, un par de mechones rizados caían en su espalda por la frenética carrera que había hecho con tal de alcanzarlo.
—Me gustas, ¿Sí? —Repitió. —Por eso es que no podemos ser amigos. Me gustas mucho más que sólo de esa manera. Lo he sabido desde hace tiempo pero estaba asustada de decírtelo… Tampoco quiero perderte. Sólo creí que conseguiría eso si te lo admitía, pero es que… es muy duro ver cómo saldrás con alguien más, con alguien que no soy yo.
—¿Qué? —Respiró como si le hubieran sacado el aire.
—No me hagas repetírtelo. —Respondió, sintiéndose un poquito mortificada mientras soltaba el chaleco para dar un paso atrás.
—Yo… Yo no, —Tartamudeó.
Ella suspiró. —Está bien, lo sé. Sé que no sientes lo mismo.
—No es eso. —Dijo con tono áspero. —Todo este tiempo he estado tratando tanto de no sentir algo por ti más de lo que debería. No soy ciego y me he dado cuenta de lo muy increíble y hermosa que eres. Pero no creía que me verías de esa manera. Así que, quise que fuéramos amigos… y francamente, pasar tiempo contigo ha sido algo que me ha hecho más feliz de lo que he sido en mucho tiempo. Cuando dijiste que no querías que fuéramos amigos, yo… perdí las esperanzas.
Se talló el puente de la nariz antes de agregar: —Pensé que estabas muy incómoda porque te había hecho enojar o algo. Ni en sueños pensé que fuera porque de hecho te gusto… a nadie le gusto de esa manera, Sakura…
—A nadie le gusto tampoco de esa manera. —Murmuró a cambio, entrelazando con nerviosismo sus propios dedos. Ella le miró con una pequeña sonrisa.
—Imposible. —Él le separó las manos para tomar una con la suya. —Me siento… realmente tonto. Debí haberme dado cuenta o hablado contigo antes.
—Lo mismo puedo decir de mí, pero no creo que importe ya.
—¿Qué tal si vamos a cenar?
—¿A-ahora? —Preguntó.
—Luces como si te hubieras vestido para ir a algún lado, ¿Quizás en otra ocasión?
—Oh, no. —Ella comenzó a sentir su cabello y suspiró por darse cuenta de lo ridícula que debería verse. No estaba usando zapatos y su vestido estaba abierto por la parte de atrás, el cierre a la mitad de su espalda. —Ino y yo estábamos probándonos ropa… es algo que hacemos después de ir de compras cuando estamos aburridas. Yo… —Miró alrededor. —Ella seguro ya está en mi casa…
Tras un "Um" dijo: —Bueno, ¿Por qué no terminas de arreglarte y nos vamos? Estoy seguro de que ella entenderá.
—Bien, de acuerdo. —Pronunció un poquito muy emocionada por la manera en que las cosas se habían girado esa noche. —Pero, ¿Qué hay sobre la mujer a la que tenías que ver…? Quiero decir…
—No te preocupes por ello. —Le aseguró.
Dudosamente ella asintió antes de correr hacia su casa, y dijo: —Regresa en 5 minutos.
Ino alzó las cejas mientras veía toda la escena desde un árbol cercano, pero sonreía por los dos. —Supongo que tendremos otra noche de chicas después.
(*) Recordatorio: Ino tiene los ojos verdes en el manga, y en el anime azules.
Nota de la autora: Seriamente, Pocket of Tangents. Msakjfnakjs Ugh. Toda esta cosa con sus partes previas sobrepasa las 5k palabras –solloza y cae con los brazos abiertos-
-Apunta un dedo acusador a Prescripto13- Me hiciste pensar sobre sentimientos canon. Oh, Dios, canon –llora más y se entierra en el polvo-.
Espero que todos hayan disfrutado este three-shot. Después de mucho debate, decidí terminar esto con una nota feliz, así que…-arroja confeti en el aire- T_T
Nota de la traductora: Muchas gracias por leer. Al fin acabamos esta historia y afortunadamente tiene un final feliz *^* ~~ Me pondré a responder sus mensajes, ¿De acuerdo? Bien. Espero subir el lunes la próxima historia, porque me acabo de dar cuenta que, ya casi se me acaban los drabbles que tengo traducidos... *golpea su frente al teclado*
Por cierto... se acercan unos que son bastante largos y están conectados, espero que la traducción que haga mantenga el ritmo de los originales.
