Continuacion!
Lamento mucho la laaaarga espera...
hablando un poco sobre el manga pa descargarme...maldito! por que te suicidad? Traeme a Takagi! (... xDDDD)
Bueno, ahora...aqui tienen el fic
MUCHAS, MUCHAS, PERO MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE ME DEJAN REVIEW! TAMBIEN AGRADEZCO SU PACIENCIA!
Detective Conan es propiedad de Gosho Aoyama.
Capitulo 38: Decisiones.
Ran estaba en el cuarto de entrenamiento de su palacio con Snow. Aquel cuarto estaba completamente cubierto de hierro resistente a todo tipo de magia, estaba en el techo, paredes, puerta y piso, y no había ventanas, la única iluminación eran cuatro flamas de fuego que estaban ardiendo en cada esquina del cuarto.
Ella estaba tendida en el suelo, con las ropas algo rotas, mugrientas y con algunas gotas de su sangre. Su respiración era agitada por lo que se podía ver como su pecho subía y bajaba con velocidad y con algo de brusquedad. Snow estaba tranquilo, viéndola fijamente como se incorporaba, quejándose del dolor.
-¿Ya ha sido suficiente entrenamiento? – Dijo el gato, manteniendo la vista en Ran.
-Solo un poco más… por favor….—Suplico la bruja tratando de mantenerse en pie.
-Ya has podido dominar las trasformaciones con solo tres días y ahora andas con esto de entrenamiento extremo… te vas a morir antes de tu iniciación.
-Tengo que hacerlo… tengo que hacerme fuerte, ganar experiencia… poder dominar el poder que finalmente tendré y… ser lo suficientemente buena para pelear contra Vermouth y salvar a mis habitantes.—Le recordó con una expresión seria.— Los demás están haciendo lo mismo en estos momentos… por lo que no me puedo rendir.
A pesar que tiene de nuevo a ese mortal a su lado, le pone más empeño a su fuerza para proteger a su gente, aunque también lo hace para protegerlo de Vermouth. — Pensó Snow para luego sonreír levemente. —Has madurado, Ran.
-Vamos Snow, una vez más… por Fairy Light.
-Está bien.— De su frente se libera el zafiro antes visto y se libera un destello de luz que al ponerse frente a Ran, aparece ante ellos, un clon exacto de Vermouth, antes conocida como Chris, incluso lucía más joven. También aparecieron todos los miembros de Black Magic que habían visto hasta ahora.
-Yo puedo hacerlo. — Murmuro, recordando lo que paso unas horas antes con sus amigos.
Flash Back.
-¿Eh? ¿Clonar a Black Magic?— Preguntó Daisuke, viendo a su prima con asombro.
-¿Cómo está eso?— Quiso saber Shiraiyuki, dejando por unos momentos su libro.
-Si queremos enfrentarnos a ellos y salir victorioso, ¿no creen que es mejor hacer que nuestras divinidades hagan clones de ellos, con sus técnicas y movimientos?—Dijo Kazuha, tomando de deber de explicar el plan. — Así estaremos más preparados para la pelea.
-Eso es una buena idea. — Felicito Maika.
-También es idea de Ran. —Dijo la de la coleta con una sonrisa.
-¿Entonces qué?— Pregunto Ran emocionada.
-¡Hagámoslo!— Gritaron los demás a coro.
Fin Flash Back
Vio que Chianti clon iba a atacarla con sus enredaderas con púas. Ágilmente pudo esquivar todas, pero por atrás se le apareció el clon de Vodka, atacándola con una gran bola de energía que le dio directamente, lanzándola al suelo con brusquedad y la sangre no tardo en aparecer. Se levanto con dificultad y al ver que el falso Gin se le apareció tan rápido que no pudo esquivar su energía, uso sus brazos cruzados y sobre su rostro como barrera. Vuelve a salir volando, chocando con la pared de hierro, esparramándolo con su sangre.
-Así no podrás derrotar a nadie Ran, — Hablo Snow—ni siquiera durarás unos segundos con Vermouth… ¿eso es todo lo que tienes?
Su protegida se levanta con dificultad, se froto los ojos para liberarlos de la sangre que le ocultaba la vista y fija su atención a los clones de Black Magic. Cuando el clon de Kir iba a hacer un movimiento, todos los clones desaparecieron cuando la puerta de hierro se abrió, entrando su padre con Jack.
-Ya es suficiente entrenamiento por hoy— Hablo el Rey del reino Mouri y cabeza de familia—… o terminarás matándote.
-Pero padre, —Se quejo la joven Mouri en un reproche. — tengo que hacer esto.
-Ran-sama, será mejor que obedezca a su padre. — Fue la recomendación de Jack.
Al ver esa mirada determinada del hombre más viejo, Ran suspiro resignada, no podía hacer nada si se unían en su contra.
-Ustedes ganas. —Dijo en un hondo suspiro lleno de resignación. —Iré a ver a algunos médicos para que me atiendan.
-Están esperándote en tu cuarto para curarte de tus heridas.—Dijo Kogoro mientras le debaja pasar por la puerta.
-Si papá. — Y acto seguido salió del cuarto, dejando un rastro de sangre en su camino.
Pasaron los días como cuando estás al final de una larga cola, esperando que sea finalmente tu turno para pagar tus deudas o comprar lo que querías. Las visitas de Ran, Kazuha y Kaito a los mortales era muy poca por culpa de las preparaciones de la iniciación y del entrenamiento, más de lo último, pero les prometieron que pasarían más tiempo juntos una vez que ya obtengan la iniciación.
Como mañana por la noche sería su día, no entrenaron para que las heridas mejorasen rápido y porque debían estar presentes para aceptar los últimos detalles de la fiesta y probarse finalmente los trajes que usarían para su momento. Los que los tendrían, estaban muy nerviosos a pesar que los que ya lo tuvieron los calmaban y les decían que todo iba a estar bien.
En el reino Toyama, Kazuha estaba en la puerta de entrada con Fire dormido en sus brazos, esperando y esperando la llegada de alguien importante. Lo había pensado bien y llego la decisión de decirle a su padre y a su reino toda la verdad… por ella y su madre quien en paz descanse. Finalmente apareció su invitado, lo apartó de la compañía de los soldados y lo abrazo.
-Que bueno que hayas decidido venir… Light.
-Aún tienes oportunidad de arrepentirte, a mí no me interesa esto de pasar incógnito.
-No. Quiero que todos sepan lo que eres para mí y antes de mi iniciación. Ahora vamos. —Lo toma de la mano y se lo lleva al interior del castillo.
Estuvieron caminando por el lugar y Kazuha le explicaba los objetos de valor más importantes, le hablaba de su madre y de las cosas que hicieron juntas como también de los secretos que ella le ocultaba como las misteriosas cartas que Himeko recibía y nunca le explico su significado, solo le hizo jurar que nunca le diría algo a su padre y aún se mantiene firme con el juramento.
Llegaron al estudio de Kasuki, Kazuha toco la puerta y entraron al oírlo. Light se inclino ante él por respeto y Kazuha pidió a la servidumbre que se retirarán que quería hablar a solas con su padre y ellos obedecieron de inmediato.
-Es raro que vengas a visitarme Kazuha.—Dijo el cabeza de los Toyama sin despegar la vista de su papeleo.
-Lo sé… pero tengo que hablar de algo importante contigo.—Al identificar el tono serio que usaba su hija al hablar, Kasuki se digno a fin en verla.
-¿Y de que se trata?—Preguntó.
-Sobre él. —Respondió al momento que dejaba entrar a Light.— Padre, finalmente lo encontré.
-¿Encontraste a quien?
-A Light Hattori Kibashi, mi medio hermano.
Kasuki se puso de pie en un movimiento, clavando su mirada en el joven, quien mantenía la vista gacha en una inclinación como señal de respeto.—Déjame ver tu rostro, jovencito.—Ordenó inmediatamente.
-Sí señor— Obedeciendo, sus ojos estaban serios y eso molesto a Kasuki, esa mirada era como una mezcla de las de Heizo y Himeko.
-No lo quiero ver más aquí.— Le dijo a su hija en una orden, dando media vuelta para darles la espalda.
-Lo siento padre pero no lo haré. Yo y mi madre te hemos obedecido demasiado y ahora me oirás a mí. —Dijo sin titubearse ante el tono serio que siempre la incomodo en la infancia. — Quiero que Fairy Light sepa que él es mi hermano y que lo aceptas en la familia.
-¿Me estas pidiendo que deje a la familia en vergüenza por una infidelidad de tu madre? ¡No pienso cometer una estupidez como esa!—Encarándola con su mirada tenebrosa. — Recuerda que soy tu padre y me debes respecto, jovencita.
A pesar de lo tenebroso que era ese hombre, Kazuha seguía firme, tenía que cortar esas alas de frialdad que portaban los cabezas de su familia o ella terminaría como él y sus ancestros en el futuro.
-A ti se te olvida que también eres el que hizo a mi madre y a mí las mujeres más infelices del mundo. —Le recordó mientras lo señalaba con el dedo. — ¡Ya la alejaste de Heizo-san y a mí de Heiji!—Respiro hondo para controlar su temperamento. — No me quites a mi hermano… no de nuevo…
-Ya hable Kazuha, no me hagas repetirlo. —Terco como mula… como todo Toyama.
-Si no lo haces tú, lo haré yo en la iniciación y te aseguro que pienso hacerlo.
-Kazuha. — Hablo Light—no te metas en problemas con tu padre, lo mejor es que…
-¡No! ¡Él ahora debe oírme a mí! ¡Haz lo que te pido padre!
-¿Por qué debería arruinar a nuestra familia revelando la identidad de un mestizo que nunca debió nacer?
-Si tanto te preocupa la reputación de la familia, entonces ¿Por qué quisiste meterte con mi madre cuando era una bruja de baja clase? ¿Por qué te casaste con ella cuando estaba enamorada de un mortal y embarazada de ese mortal? ¿Por qué seguiste con esto sabiendo que llegaría el día que yo descubriría el daño que le causaste a mamá y que tengo un medio hermano? Acéptalo, ya arruinaste a la familia desde que le pusiste tus ojos encima sobre mi madre.
Desde que tenía memoria, su padre, ante sus ojos, era como una estatua, lleno de misterio y neutralidad, nunca podía adivinar sus emociones al menos que sea sólo para regañarla. Pero esta vez, era la primera vez que le veía entrecerrar los ojos y tensar levemente su cuerpo. Ella sabía lo mucho que amaba a su madre, aun cuando él no lo mostraba mucho, así que era natural que Himeko sea su punto débil, aunque este muerta.
-Acepte a tu madre a pesar de su baja clase y de sus errores porque la amaba.
-¿Errores? Son errores si ella se arrepiente y eso es lo último que ella hizo. ¿Cómo puedes decir que la amas cuando la apartaste de Heizo-san y de Light-niisan fuera de su voluntad?
-No lo llames así.—Casi escupió las palabras.
-Es mi hermano y lo llamo como quiero, te guste o no. Te lo repito, si tú no dices nada, yo lo haré — Pesca a su hermano de la mano y se van ambos de allí.
Yue estaba en el salón del trono, de pie frente a sus padres, quienes lo miraban fijamente, preguntándose qué pasaba por la mente de su hijo, del por qué cito una reunión privada con ellos, sin un soldado que escuche.
-¿De qué querías hablar con nosotros, Yue?—El silencio se acabo, era hora de poner las cartas en el asunto.
-Veras padre… ustedes son inteligentes al decir que es un error que Kumiko esté bajo la maldición por algo que ella no cometió.
-Así es. —Esta vez, fue turno de su madre en hablar.— Pero quitar las maldiciones de ella es cosa de los sabios o que las cabezas de las familias reales lo hagan a la vez, pero sabes que algunos no opinan como nosotros.
-Gracias por su sinceridad, padres míos. —Dijo Yue, agradeciendo con una reverencia en resto.— Pero a pesar que lo que más deseo es que le quiten a Kumiko esas maldiciones, no es eso lo que quiero decirles.
-Habla ya entonces Yue. —Lo incito su padre en hablar de una vez.
-No apresures al chico querido. —Le recomendó la Reina sin perder la calma.
-Papá, lo que quiero decirles es que me gusta Kumiko— Vio la sorpresa que reflejaba sus padres y siguió antes de que hablaran— Estamos juntos hace casi ya una semana con unos días, pero en secreto porque ella tiene miedo de que hablen mal de mí a pesar que le he dicho millones de veces que eso no me interesa.
-Entonces quieres nuestra aceptación para que nada te preocupe a ti y a Kumiko, ¿no?
-Sí madre… ¿Lo harían por mí?
-Por ti hijo mío, —Hablo el padre—me atrevo a decir que no me parece buena idea.
-¿Qué?— Exclamaron tanto su esposa como su hijo.
-Me alegro que estar con ella se te vea más feliz, eso es lo único que quiero hijo mío y no me malinterpretes Yue que yo no estoy en contra. Lo que me preocupa es lo que harán los miembros del consejo cuando se enteren porque no creas que permitirán que ustedes anden juntos.
-De eso me ocupare yo después padre.
-Yue, se te olvida que ellos tienen bajo sus manos la vida de Kumiko, tienen su cuerpo y alma mientras ella tenga esas marcas por todo su cuerpo, ellos deciden que hacer con ella. Se enteran de su relación y podrían venir a llevársela para encerrarla eternamente o peor…matarla.
-Entiendo, si es así…Entonces esperaré hasta "ese día".
En el palacio Takaishi, Kamui estaba leyendo unos libros interesantes con Earth sobre su escritorio y dormido. Estaba llevando a cabo aquellos hechizos de los libros cuando la puerta se abre y ve que era Shiraiyuki. Al verla, no pudo evitar sorprenderse al extremo, que aquellas emociones causaran que perdiera el control del hechizo, andando como loco por el cuarto y al ver que se dirigía a ella, quien no lo veía venir que tuvo que correr y protegerla abrazándola y lanzando a ambos al suelo.
-¿Estás bien Shiraiyuki?— Pregunto en el momento que el hechizo desapareció.
-¡Lo siento, por mi culpa hice que perdieras el control de tus emociones!—La chica se veía en verdad apenada.
-Tranquila, la culpa es mía por no tener suficiente autocontrol.
-Sabía que debía tocar primero. — Kamui no pudo evitar reír por dentro, porque si lo hacía por fuera, tendrían otro problema.
-¿A que has venido Shiraiyuki?
-La verdad…. — Sus mejillas no pudieron evitar teñirse de rojo por la vergüenza. — Me sentía muy nerviosa por lo de la iniciación que vine a visitarte… ¿Esta mal?
-Para nada… yo también estaba algo nervioso. Por eso estaba leyendo un poco, leer… Me ayuda a calmar mis emociones, pero al parecer no es suficiente.
-Entonces… yo… ¿Puedo quedarme un momento contigo?
-Claro. — Sonríe levemente. — ¿Y True?
-Esta esperándome afuera. —Explico, seguía nerviosa por estar cerca de él.— No… quiso entrar.
-Ya veo, ven, leamos un poco para quitarnos los nervios.— Invito, volvía a estar inexpresivo como siempre.
-¡Sí!— Exclamó emocionada al pensar que estaría a su lado y por eso las tres rayitas de color rojo en cada mejilla.
Lo se, muy corto y de seguro algo aburrido, pero tengan paciencia (de nuevo) que ya se viene el climax que dara inicio a los capis finales!
