POV Omnisciente
Sábado, 20:00 hrs – 24 hrs para la boda
- ¡Nozomi! – gritó Eli desde el baño de su hogar-. ¡no puedo encontrar mis aretes! -. La rubia se veía un tanto complicada debido a que olvidó preparar su joyería con anterioridad.
- Elicchi, eso te pasa por dejar esto para última hora-. Le reprochó su futura esposa mientras tenía los brazos cruzados.
- Amor, por favor ayúdame… -. La rubia hizo un puchero que para Nozomi siempre resultó irresistible-.
- Bien, te ayudaré… -. Suspiró en derrota-.
- ¡Graaaaciaaas! ¡Eres la mejor! -. La abrazó por detrás, provocando que la mayor de ambas se sobresaltara un poco ante el repentino contacto-.
- N-No me asustes así, Elicchi-. Esta vez fue turno de Nozomi de hacer expresiones adorables-.
- Nozomi… -. Su repentino cambio de actitud indicó a Nozomi lo que estaba por venir-.
- ¿Sí? Elicchi… -. Se acercó coquetamente a su novia-.
- ¿Te parece si… nos olvidamos de la joyería por un momento? -. Puso una de sus manos en el trasero de la mayor, y lo apretó juguetonamente-.
- E-Elicchi… -. Un gran sonrojo se mostró en el rostro de la peli morada-. Me parece una idea excelente~-. Sonrió de oreja a oreja-. Por nuestra última noche siendo novias-.
- Porque mañana… serás mía para siempre… -. Un suave beso fue lo que marcó la pasión de aquel día-.
Si bien es usual esperar que las personas a casarse sean las más estresadas y atareadas antes, durante y después de este proceso, en el caso de Nozomi y Eli, aquel esquema se rompe. Umi y Kotori han sido las más estresadas con todo el evento; de hecho, no han podido dormir mucho debido a que son las coordinadoras de la boda. Por su parte, Kotori se sentía entusiasmada y a la vez cansada; se ha pasado semanas, e incluso meses preparando el vestido de Nozomi; y como perfeccionista en el mundo de la moda - hobbie que rara vez menciona - dedicó su 100 por ciento en la confección de este. A pesar de que Nozomi había insistido en comprarse uno o mandarlo a hacer, la pajarita fue terca en esta ocasión, por lo que la mayor terminó cediendo. Eli simplemente necesitaba un traje elegante, pero como vio lo atareada que estaba la peli gris, y que esta no dejaba de decirle que le tendría el traje justo a tiempo, Eli la persuadió en ayudarla a elegir el traje a comprar, y aquello bastó para tranquilizar a Kotori.
Umi, si bien ama ser organizada y perfeccionista, cuando algo fuera de su control sale mal, no suele tomárselo de la mejor forma. En los últimos días se habían presentado problemas con los contratos del servicio de banquetes y decoración; algunos de ellos habían cancelado debido al mal clima (en realidad solo llovería durante la mañana, pero la boda sería en la tarde) que habría ese día y el tiempo que les tomaría llegar al lugar del evento; Umi agradecía no haberles pagado con anticipación.
- Kotori, ¿cómo vas con el equipo de banquetes? -. Preguntó una agotada peli azul.
- Bueno, aparte de los que ya cancelaron con la excusa del clima…-. Suspiró-. Tenemos al menos un equipo de banquete en la cocina y mesas, donde se repartirán el trabajo… pero les dije que prefería que se enfocaran en la cocina y que nosotras haríamos de meseras si es necesario… -. Miró con expectación a Umi.
- Mmm… -. Pensó durante unos momentos-. ¿Crees que sería prudente dejar a dos o tres de ellos en la cocina junto a Honoka y Nico? -.
- ¿Qué pasaría con los 5 restantes? -.
- Ellos harán de meseros… y se turnarán con el lavado de platos, ¿qué te parece? -. Sonrió.
- No creo que sea tan pesado si de vez en cuando les ayudamos, además, la boda de Nozomi y Eli-chan será algo más modesto… no creo que haya problema…-. Concordó la pajarita ante el plan de Umi.
- Muy bien… entonces así quedará… -. Suspiró con alivio. – Kotori, ¿gustarías tomarte unos minutos de descanso conmigo? -.
- Por supuesto, Umi-chan~ -.
Domingo, día de la boda – 4 horas para la ceremonia
El lugar donde se ejecutaría la ceremonia era una casona grande alejada de la ciudad, por tanto, no habría ruido ambiental que perjudicara o interrumpiera la ocasión. Dentro de esta, un amplio salón con paredes de madera barnizada con tonos rojizos y cafés brillantes; piso cubierto por fina cerámica blanca; techo hecho de madera lisa tan brillante que permitía ver tu reflejo; muebles antiguos, casi coloniales, pero de descendencia europea; candelabros y lámparas que le daban un toque antiguo y sofisticado al lugar; algunas de ellas ubicadas en el techo, otras en los muebles y paredes; todo el lugar estaba bastante bien iluminado. Lo especial del lugar no era la ubicación, ni la decoración; todo tenía que ver con una escalera, una que le daba un aire de castillo al lugar; por aquel lugar, bajaría Nozomi a presentarse ante Eli.
La escalera estaba decorada con cintas y lazos blancos que rodeaban lo largo de los soportes; flores color lila y celestes intercaladas según diferentes patrones de colores; alguna que otra flor dorada o amarilla para hacer un contraste de vez en cuando. Lo mejor de todo, es que la escalera estaba conectada a la salida trasera de la casa, donde un hermoso y gran jardín las esperaba; aquel nido de flores era vasto y hermoso, sus colores contrastaban con la luz del sol (que gracias al cielo hizo olvidar todo rastro del mal clima), y el viento hacía bailar aquellas plantas, deleitando las fosas nasales de aquellos amantes de las flores y sus especies. El lugar simplemente era perfecto. Entre la escalera, la puerta y el jardín, se ubicaba una alfombra blanca, y se desplegaba hasta el altar que se construyó para poder dar con la ceremonia.
Umi había contratado una banda de músicos clásicos que proveerían diversos tipos de vals y música de acompañamiento; la mayoría de aquellos instrumentos eran violines, chelos y saxofones, junto a un piano que fue instalado para la pequeña sorpresa que le tenían a Nozomi.
Frente al altar de ceremonia existían múltiples sillas, cada una de ellas con el nombre de la persona a quien le pertenece el asiento. Ambas concordaron en no invitar a tanta gente, solo a los más cercanos; la familia de Nozomi iría sí o sí, incluso algunas de sus tías y primos. Por parte de Eli, ella no tenía ni la menor idea de la enorme sorpresa que le tenía su novia y futura esposa. Adjunto a las sillas, tan solo un par de metros más allá, se ubicaban alrededor de 5 mesas largas que pronto estarían llenas de comida y snacks; y finalmente, una mesa mediana al centro del lugar donde se ubicaría el pastel de bodas hecho por Nico… el cual, a petición de Nozomi, no tendría ingredientes muy dulces a parte del chocolate y algunos toques de frutilla; claro, ambos sabores debían estar separados ya que juntos no pegaban muy bien en ocasiones.
Por otro lado, Maki se encargó de que su regalo de bodas hacia Nozomi y Eli fuera uno que jamás pudieran olvidar, pero hasta ella cree que en esta ocasión se le pasó la mano; por la misma razón, lo habló con el resto de las chicas y cada una llegó al acuerdo de contribuir con el regalo ya sea dando una pequeña suma de dinero o uno que otro presente que serviría para el deleite de la pareja. Aquel regalo consistía en un viaje por dos meses a Hawai, donde la pareja tendría alojamiento en un hotel 5 estrellas a unos metros del mar, además de la disponibilidad de un auto último modelo en todo momento, más una tarjeta de crédito sin límite de cupo (bueno, mientras esta no sobrepase los 700 millones de yenes todo bien) con la cual podrán pagar y comprar lo que quieran. Definitivamente quedarán vueltas locas cuando se enteren del presente que su amiga pianista y las demás les tienen.
Aeropuerto de Tokio, 2 horas para la boda
- Honoka, ¿estás segura de que estamos en el aeropuerto correcto? -. Preguntó una exasperada Nico.
- Por supuesto que sí, Nozomi-chan me dio esta dirección… -. Le entregó el papel.
- Menos mal esta vez NO te equivocaste…-. Suspiró aliviada.
- Mala…- hizo un puchero.
- Silencio…-. Volvió a suspirar. – ah, ahí están…-. Sonrió al ver cabellera rubia y ojos celestes. – ellas deben ser…-.
- ¡Vamos a saludarlas entonces! -.
- ¡Espera, Honoka! -.
Casona, segundo piso – 2 horas para la boda
- Nozomi-chan…-. Kotori llegó con el vestido envuelto en un protector-. Costó un poco traerlo ya que es algo grande…-. Sonrió-. Pero aquí está lo prometido…-.
- Gracias, Kotori-chan…-. Comenzó a sacarlo de su envoltorio. - Kotori…. -. Miró sorprendida a la menor-. Esto es… -.
- ¿Qué te parece? -. Preguntó con algo de temor.
- Es…-. Recobró el aliento-. Perfecto…-. Sonrió cálidamente.
- ¿Enserio? -.
- Sí…-. Dejó la prenda sobre una silla y se dirigió a abrazar a su amiga-. Gracias… muchas gracias…-.
- Lo que sea por ti, Nozomi-chan… -. Apretó el abrazo-. No vayas a llorar… ya estás maquillada y odiaría arruinar tu maquillaje…-. Rió.
- Bien, bien… - rieron juntas-. Me lo probaré ahora… ¿me ayudarías? -.
- Por supuesto… -.
Mismo lugar, habitación diferente.
- Eli, ¿podrías calmarte? -.
- ¡¿CÓMO QUIERES QUE ME CALME?! ¡ESTOY A PUNTO DE CASARME CON EL AMOR DE MI VIDA! ¡ESTOY HECHA UN MANOJO DE NERVIOS! -. Gritaba exasperada la rubia.
- Eli, te repito… todo estará bien…-. La peli azul se acercó a ella, y le dio un rápido abrazo para intentar tranquilizarla-.
- Umi… -. Inhaló y exhaló-. Gracias… de vez en cuando eres útil como familia… -. Rió al ver la expresión de la menor.
- Algún día me encargaré de borrarte del árbol genealógico…-. Se miraron durante unos segundos, hasta que…-.
- Jajajaja-. Ambas estallaron en risa. – estás loca, ¿lo sabías? -.
- Es de familia entonces…-. Sonrió la peli azul-. Eli…-.
- ¿Mmm? -.
- Espero sean felices por siempre… -. Esta vez el abrazo fue mucho más afectuoso y lleno de amor fraternal, algo que a Umi le costaba mucho demostrar-.
- Gracias, prima…-. Dijo Eli.
- Ahora, termina de cambiarte de ropa, Kotori me matará si te dejo salir de aquí en pobre estado… -. Rieron.
- En eso tienes razón, pero… -. Sonrió-. ¿cómo podría competir con la que es para mí, la mujer más bella de esta tierra? -.
- Eres cursi, Eli…-.
- Lo heredaste de mí entonces, pequeña…-.
- No soy tu hija, idiota…-.
- Pero sí eres menor que yo…-. Rió.
- Cállate…-. Suspiró. – me retiraré durante unos minutos, cuando vuelva, asegúrate de estar lista… -.
- Entendido, capitana-. Hizo una pose militar-.
- Idiota…-. Salió del cuarto con una sonrisa.
A medida que Umi se iba dirigiendo a las escaleras, divisó cabellera gris a lo lejos, por lo que optó por ir corriendo hacia su pajarita.
- Umi-chan…-. Se encontró con su novia a mitad de camino-. Ya te extrañaba…-.
- Y yo a ti…-. La besó tiernamente en los labios-. Ya terminará esto y tendremos tiempo para nosotras…-. Sonrió.
- Umi-chan…-. Abrazó a la peli azul-. ¿sabes? -.
- ¿Mmm? -.
- Siento envidia de Nozomi-chan…-.
- … -. Umi no quería pensar mal, pero aquello no sonó de la menor manera.
- No, no me gusta Eli-chan, tonta…-. Pudo sentir su rostro acalorarse debido a su estupidez-. Me refería al proceso que están viviendo… -. Ahí se volvió más claro para la peli azul.
- Kotori… -. La miró a los ojos-. Entiendo lo que me quieres decir…-. Sonrió-. Pero quiero que sea algo especial… no quiero hacerlo porque alguien más ya lo hizo… -. Suspiró-. ¿me entiendes? -.
- Por supuesto que sí, tontita…-. La volvió a besar-. Tranquila, te esperaré…-. Sonrió genuinamente, tranquilizando el corazón de Umi.
- Bien, porque te lo pediré en el momento que menos te lo esperes…-. Juntó sus narices y las frotó, riendo a medida que lo hacían.
- Hey, tórtolas, la ceremonia empezará en menos de hora y media… -. Escucharon la voz de Maki-. Tienen 30 minutos para irse a una habitación desocupada y volver, aprovechen el tiempo… Hanayo y yo iremos a ver a Nozomi y Eli… -. Se despidió, dejándolas un tanto sonrojadas.
- E-Esa Maki… t-teniendo ideas locas…-.
- A-Aunque, no es mala idea…-. Se sonrojó Kotori.
- ¿Q-Quieres? -.
- Sí… -.
- Vamos…-. Umi la tomó de la mano, y la guio a una habitación que ella sabía estaría desocupada hasta después de la ceremonia-. Las ventajas de ser la organizadora…-. Pensó.
Comienzo de la ceremonia – 5 minutos.
- Eli, ya es hora…-. Dijo Maki entrando por segunda vez a la habitación.
- Gracias Maki, ya estoy lista…-. La rubia mostraba una galante y confiada sonrisa.
- ¿Qué te convirtió del manojo de nervios a la genial Elichika? -. Dijo con sarcasmo-.
- Muy graciosa, Maki…-. Le sacó la lengua-.
- Corrijo lo de genial…-. Sonrió.
- Idiota…-. Sonrió.
- Yo también te quiero, Eli…-.
- Lo siento, pero a partir de ahora seré una mujer casada…-. Ambas rieron.
- Solo vamos…-. Le extendió la mano.
- Sí, vamos…-. Tomó su mano, y salió de la habitación junto a Maki.
Mientras Eli bajaba la enorme escalera, sus nervios aumentaban, pero más lo hacía su ansiedad. El imaginar que solo un par de minutos la alejaban de estar eternamente unida al amor de su vida, hacía toda clase de cosas a Eli. A medida que avanzaba y cruzaba el patio, divisó varios rostros conocidos, pero cuando vio uno en específico casi se lanzó a llorar ahí mismo.
- Alisa…-. Susurró.
- Felicidades, Onee-chan…-. Su hermana menor, a la cual no ha visto hace más de 3 años debido a constantes viajes y uno que otro evento de la vida, estaba ahí, justo frente a sus ojos, convertida en toda una mujer.
- Alisa…-. La abrazó con fuerza, Eli sentía que se largaría a llorar ahí mismo.
- No llores Elichika, aún no te casas…-. Sintió la voz de su madre.
- ¿Por qué no me dijiste nada? -. Le reprochó-.
- Era una sorpresa de Nozomi-san…-. Dijo Alisa.
- ¿Enserio? -. Quedó sorprendida.
- Sí, deberías agradecerle después de hacer lo imposible para que Alisa estuviera aquí…-. Siguió su madre.
- ¿A qué te refieres? -.
- Convenció a mi jefe de dejarme venir a Japón a hacer mi trabajo… -. Dijo emocionada la menor.
- ¡¿Enserio?! -. Gritó emocionada. -. ¿es enserio? -.
- Sí, todo gracias a Nozomi-san…-. Sonrió-.
- Alisa…-.
- Elichika, después conversas con tu hermana…-. La voz de su madre la volvió a la realidad-. Ve a pararte a tu lugar, Nozomi-san debe estar por llegar-.
- Sí, tienes razón…-. Con una amplia sonrisa, se alejó de su familia y se posicionó.
Tal y como había dicho su madre, la música comenzó a sonar, y poco a poco, se divisó un blanco vestido. Eli no tenía palabras para describir lo que sus ojos veían; se sentía indigna de poder ver tanta perfección y hermosura a la vez, Nozomi lucía más que increíble. Sin poder controlarse más, lágrimas de felicidad inundaron su rostro al notar la hermosa sonrisa de Nozomi, y su normal caminar. Su novia, y futura esposa, ya no usaba muletas para caminar, al menos no cuando estaba de pie durante un par de minutos. Nozomi… SU Nozomi, cumplió con su palabra de caminar por el altar por sí misma.
Eli no pudo recordar con detalle lo que pasó; solo recordaba lo que vio y sintió. Observó los labios y hermosos ojos de Nozomi frente a ella, y con suerte fue capaz de decir acepto de lo embobada que estaba. Cuando escuchó las últimas palabras, y logró dar el breve discurso preparado para su amor eterno, besó a Nozomi con fervor, sorprendiéndola a la vez; a Eli nada más le importó una vez sus labios se juntaron, por fin, por fin estarían unidas eternamente, por fin, Nozomi se convirtió en su esposa.
- E-Elicchi… -. Nozomi quedó algo mareada con aquel beso-.
- Lo siento… pero… es que eres tan hermosa… que ya me quiero saltar todo hasta la luna de miel…-.
- Mou… tonta Elicchi…-. Rieron en conjunto-. ¿Qué tal si nos escapamos unos minutos? Pero tendrá que ser luego de las fotos…-.
- Estoy de acuerdo con eso…-. Se besaron una vez más, para luego ser felicitadas por amigos y familiares.
Continuará…
Y aquí concluyó la primera parte de la boda :D ¿qué imaginan pasará en los últimos caps? Aún estoy viendo si el próximo será el último o si añadiré un omake o no xD espérenlo con ansias! :D
