Awwwwwww es hora de marcharse Klainers….les dejo mi súper energía positiva…Ya queda poco para que comience Glee y por ende escenas Klaine…hasta la próxima …Bye

MILLOOOOOOOONEEEEEEEESSS DE GRACIAS POR CADA REVIEW.


Titulo original: One in a Million.

Autora Original: CrissColferIka.

This story belongs to the writer CrissColferIka she authorized the translation into Spanish. Million thanks for allowing me to translate it into Spanish. Thanks Friend…..

Glee y Midnigth Secretary pertenecen a sus respectivos creadores.


Capítulo 35: "No te creo".


Kurt Hummel, solo en una ocasión se unió al equipo de fútbol en la secundaria. Lo hizo porque estaba fingiendo ser heterosexual y también para poder impresionar a su padre. A decir verdad, no era fanático de los deportes... nunca lo fue y nunca lo sería. Ser un atleta, incluso durante una pequeña cantidad de tiempo le hizo pasar un mal rato. Él no era tan fuerte como el mariscal de campo Finn Hudson o Noah Puckerman, cuando fue cerrado de golpe por posiblemente 9 atletas, Kurt sintió como si su vida estaba siendo succionada fuera de él.

Eso era lo que el castaño estaba sintiendo más o menos en este momento. Podía respirar muy bien, pero su cabeza le estaba palpitando. Poco a poco abrió los ojos, la habitación giraba salvajemente. El irritante vértigo desapareció en cuanto se dio cuenta de que estaba en un lugar desconocido.

"Me alegro de que finalmente te unas a nosotros, princesa."-replicaron.

"Sebastián".- declaró Kurt con veneno, el mencionado hombre caminó hacia él.-"¿Dónde estoy? Déjame ir!".-espeto.

"No te preocupes, estás a salvo conmigo."-soltó Sebastián.-"Te dejaré ir… pero por ahora pasare un buen rato contigo."-añadió mirando al boquiabierto Kurt.

A pesar de las seguridades dadas por Sebastián, Kurt no se sentía nada seguro. A pesar de que no estaba atado, la presencia de Sebastián era realmente desalentadora, sobre todo porque estaban solos.- "Blaine te encontrará y te matará por secuestrarme!"-escupió.

"Aww, no vendrá por ti… no eres tan importante para él….-declaro-…Sin embargo, yo soy demasiado importante para que él pueda matarme. "-añadio Sebastián mirando a Kurt quien estaba sentado en el cómodo sofá rojo.

"¿Quieres apostar?"- desafió Kurt.

Sebastián simplemente rio a carcajadas, Kurt esbozo una mueca de dolor. Su cabeza todavía le palpitaba y podría jurar que la parte posterior de su cabeza estaba un poco pegajosa. No podía pensar con claridad, pero recordaba haber estado con Blaine antes de que Sebastián lo noqueara.

"Nosotros los vampiros... tenemos algunas habilidades especiales…. ¿Ya lo sabias?, ¿ o no?"-cuestiono el cara de suricato.

Kurt miró a Sebastián.-"Sé todo acerca de sus habilidades, no tienes por qué presumir de eso."-replico.

"Pero, ¿cuánto exactamente sabes acerca de nosotros? ¿Qué somos rápidos? ¿Qué somos fuertes? ¿Eso es todo lo que Blainey te dijo?"-los ojos de Sebastián brillaron de alegría cuando Kurt pareció intrigado.

"Blaine me ha dicho todo. "-dijo Kurt con aire de suficiencia.

Sebastián arqueó una ceja.-"¿En serio?...Entonces debes saber acerca de las cosas que podemos hacer con la mente de un ser humano."

Kurt dio Sebastián una mirada hastiada.-"No posible tal cosa…. Blaine me dijo que los vampiros no pueden leer los pensamientos de la gente."

"Eso es cierto... pero tenemos el poder de controlar la mente y la subordinación...-aclaro-… Podemos hacerles creer todo…. Podemos pedirle a tú asquerosa especie que piense lo que queremos y que hagan lo que deseamos."- simplifico Sebastián.

"No te creo."-soltó Kurt indignado.

"Escuché tu platica con Blaine el otro día y me enteré de algo interesante… Resulta que Kurt Hummel es un maldito portador…-dijo en burla-…No es de extrañar porque tienes el rostro de Tilda Swinton y esa voz tan horrible"-insultó Sebastián sin piedad.-"Entonces, ¿Vas a tratar de embarazarte para asegurarte que Blaine se quede a tu lado?"-cuestiono.

"¿Escuchaste?... Eres un maldito acosador loco, eso es lo que eres!"-escupió Kurt.-"Y no soy patético como tú….no necesito atar a Blaine conmigo…Nuestro amor es suficiente para mantenernos juntos."

Sebastián instantáneamente se mofo.-"¿De verdad crees que lo que tú y Blaine tienen es amor?"-cuestionó con dolo.

"Yo lo hago".-dijo Kurt convencido. Él secretario nunca había dudado del amor de Blaine para con él, tenía fe en su amor.

"En fin..."- pronuncio Sebastián sonriendo, tomo asiento junto a Kurt en el sofá. Sus intensos ojos se clavaron en los del pálido chico. Kurt no podía evitarlo, pero se sentía atraído por la mirada de Sebastián.-"Kurt ... ven aquí."-ordeno el vampiro.

En su mente Kurt lanzaba improperios, no quería, pero su cuerpo se movía. Algo estaba mal en su mente, algo no estaba bien, no podía parar. Sin vacilar, se arrastró hacia Sebastián, su dura mirada sobre el vampiro nunca se rompió.

"Dame un beso".-ordeno Sebastián, Kurt apretó involuntariamente sus labios contra los del vampiro, no queria sentir nada. No podía controlar nada, su mente, su cuerpo, su voluntad. No se podía detener, no podía dejar de besar Sebastián, sus labios se estaban entumeciendo.

Hasta que el vampiro de repente parpadeó.

Kurt se quedó sin aliento, empujo su cuerpo lejos de Sebastián en la medida de lo que le fuera posible, retrocedió hasta el otro extremo del sofá. Estaba temblando como una hoja. No se atrevió a mirar a Sebastián, estaba asustado de que sucediera de nuevo.-"¿Qué…Qué…me hiciste?"-reprocho inseguro.

Sebastián se puso de pie con una amplia sonrisa estampada en su rostro.-"Eso es el poder que tienen los vampiros al cazar…Se utiliza de una manera más sutil de lo que hice hace un momento… para que se sienta natural…-aclaro-…Así se hace para que la gente venga a nosotros, mientras que el sexo es para disminuir el dolor cuando nos alimentamos.-"Se volvió hacia Kurt sonriendo burlonamente.-"Lo que Blaine confundió con amor no es más que una mezcla de lujuria y deseo de controlar a un estúpido humano…-escupió-…¿Estás seguro de que no eres sólo un títere cuyas cuerdas Blaine está manejando?"

"Blaine nunca me haría eso."-murmuró Kurt en tono bajo. Incluso él mismo ya no confiaba en sus propias palabras.

"¿En serio?"-Sebastián continuo.-"¿No estás confundiendo con amor el placer que Blaine te otorga?...Estoy seguro de que nunca has pensado que alguien pudiera estar controlando tus sentimientos, ¿me equivoco?"-repitió.

Kurt guardo silencio, estaba estupefacto. No sabía qué creer en estos momentos. No sabía que era verdad y que era mentira. Trató desesperadamente de aferrarse al moreno vampiro, queriendo creer que todo lo que Blaine había dicho o hecho no era falso, pero las palabras de Sebastián estaban colándose lentamente en su mente manchándola por todas partes.

Sebastián remato.-"Creo que la verdadera pregunta sería... ¿Estás amando a Blaine o estás sirviéndolo en lugar de eso?".

La puerta principal abrió de repente, Kurt giro su rostro, vio a un hombre alto, casi tan alto como Sebastián caminar hacia el interior. Era el paquete completo, alto, moreno y guapo. Tenía el aspecto de un modelo, era el tipo de hombre que Blaine podría considerar como su tipo. Sin necesidad de indagar, Kurt sabía que el hombre era un vampiro. Las características del hombre alto y su postura le delataban.

Kurt ahora estaba aterrorizado.

"Muy bien, ya que estás aquí…No perdamos más el tiempo…"-dijo Sebastián alegremente al otro vampiro. Sebastián dio un paso, noto la mirada terrible que Kurt estaba dando al hombre recién llegado.-"Maldición, ¿dónde están mis modales?...cara de chica, él es Marty Bell, mi confiable compañero de trabajo…Él va a unirse a nuestra fiesta esta noche."-agrego.

"¿Qué quieren de mí?"-La voz de Kurt estaba quebrada. A pesar de que no se sentía seguro en lo absoluto, todavía no podía petrificarse.

"Simple… tú sangre."-dijo Marty, riendo entre dientes.

"¿Qué?"-exclamo el castaño.

"Queremos probar tu sangre."- respondió Sebastián acercándose peligrosamente a Kurt.-"Quiero saber que es tan malditamente especial como para lograr que Blaine sea débil, compasivo y estar tan unido a ti. "-reprocho.

"Tú ... No…no puedes tenerla."- profirió Kurt temblando.

"No recuerdo habértelo pedido".-exclamo Sebastián.-"Como un fabricante, voy a dejar que Marty tome de ti primero."

Kurt tragó el nudo en su garganta. Él sabía lo que fabricante quería decir. Marty era descendencia de Sebastián. Sebastián volvió a Marty un vampiro, ahora el dúo quería alimentarse de él.

Estaba en serios problemas.

Kurt apresuradamente se levantó del sofá, quería alejarse de los dos vampiros lo más que pudiera. Sus pasos eran inseguros, estaba a punto de llorar. Quería a Blaine. Necesitaba que Blaine lo salvara. Ya no le importaba si Blaine lo había estado manipulando todo este tiempo. No quería que ninguno de los dos vampiros frente a él se alimentaran con su sangre, definitivamente estaba muy asustado.

Blaine podía controlarse cuando bebía de él, porque Blaine lo amaba... asumía que lo amaba, pero Sebastián y Marty… Ellos no se preocuparían por ese detalle. Había una enorme posibilidad de que pudiera morir en sus manos. Kurt continuo retrocediendo hasta que su espalda golpeó la pared tras de él.

En cuestión de segundos Marty estaba al lado de Kurt, atrapándolo.-"¿Dónde crees que vas? Tú no puedes huir de nosotros, Joven secretario."-dijo Marty.

"Por favor, déjame ir."- imploró Kurt sollozando. No le importaba si se veía patético frente a Sebastián. Sólo no quería morir.

"Vamos, no es como que si vamos a chuparte hasta que te seques…-declaro Sebastián-… Sólo queremos probar un poco de ti... ¿Es mucho pedir?"-añadió Sebastián desde el sofá. Parecía complacido por la expresión de angustia en él secretario.

Kurt luchó contra el agarre de Marty, estaba renuente, no porque fuera tacaño o algo así, sino porque sabía que iba a ser doloroso. Ellos no iban a ser amables como Blaine lo era con él.

Incluso a veces, cuando Blaine deseaba llegar hasta el final alimentándose de él hasta quedar lleno y satisfecho, siempre se aseguraba de que fuera lo menos doloroso posible para él, amortiguaba el dolor con el placer, los dulces besos o con el orgasmo.

La perspectiva de que Blaine posiblemente lo había controlado, no cambiaba el hecho de que a Blaine quizás podría realmente importarle.

Kurt nunca dejaría que Marty, Sebastián o cualquiera lo cogieran sólo para aliviar el dolor. Ni siquiera quería que su sangre entrara en el torrente sanguíneo de los vampiros, pero la suerte no estaba claramente de su lado... nunca lo estaba.

Lo único que podía hacer era cerrar los ojos y prepararse para la inminente agonía.

"Adelante, Marty."-instruyó Sebastián, se puso derecho en el sofá para ver el espectáculo.

Marty bloqueo a Kurt con sus manos, su boca instantáneamente se enganchó en el cuello del joven, con su lengua lamia con devoción la piel. Kurt esperaba lo peor con los ojos cerrados. Además no quería que la última cara que vio en vida fuera la de Marty.

Los segundos pasaron volando, pero el dolor de colmillos penetrando su piel todavía no venía. La sensación de la boca del vampiro también había desaparecido sin notarlo.

Kurt abrió los ojos y lo primero que vio fue a Blaine, de pie ante él, con un brazo envuelto en su cintura, mientras que con su otra mano agarraba la garganta de Marty con firmeza, parecía que quería estrangular al vampiro, las posibilidades de dañarle la garganta y romperle el cuello eran seguras.

Kurt nunca se había sentido tan a aliviado en su vida.-"Blaine..."-exclamo angustiado.

Marty gritó cuando Blaine apretó aún más su agarre sobre él, sonó tan insoportable que Kurt tuvo que cerrar los ojos para intentar bloquear el desgarrador sonido. Cuando abrió los ojos nuevamente, Marty estaba en el suelo, Sebastián estaba de pie cara a cara frente a Blaine. Para consternación de Kurt, Sebastián no parecía preocupado por ser descubierto.

Él castaño sabía Blaine que vendría!

"Has venido antes de lo que esperaba."-pronunció Sebastián, confirmando la teoría de Kurt.

Blaine estaba furioso.-"Pones una mano nuevamente sobre Kurt, y te mato!"-afirmo.

Sebastián rodo los ojos, no se dejó intimidar por la advertencia.-"Compartir es cuidar, Blainey. Si es tan delicioso… ¿no crees que deberías compartirlo con nosotros?"

Kurt gimió cuando Blaine inesperadamente agarró su pálida mano y hundió sus colmillos en la palma. No fue profundo, dolía un poco, pero había cumplido su propósito. La sangre empezó a filtrarse y gotear de la mano de su mano.

"Tómalo."- dijo Blaine empujando la palma sangrante hacia Marty en lugar de Sebastián. El descendiente de Sebastián parecía reacio al principio, pero después de recibir una mirada de muerte de Blaine, comenzó a lamer con indiferencia.

Marty chupó hasta la última gota en cuestión de segundos, con el ceño fruncido dirigió la mirada a Sebastián.-"Tiene un sabor... normal…Nada especial…Incluso no sabe muy bueno."-afirmo.

Los ojos de Sebastián se abrieron, obviamente estaba sorprendido.-"No puede ser..."-refunfuño.

Blaine apretó tiernamente la mano de Kurt, el castaño estaba sorprendido...Comenzó a repartir besos a lo largo de la palma -"Esta sangre es especial sólo para mí... porque pertenece al hombre que amo."-aseguro.

Kurt quería estar enojado con Blaine por darle a otro vampiro un poco de su sangre, pero sabía que había sido la decisión correcta. Por otra parte, la expresión en el rostro de Sebastián y Marty valía la pena. Marty parecía asustado mientras que Sebastián parecía resentido.

"Espero que por su propio bien le digas a Marty quien soy Sebastián...-sugirió-… porque la última cosa que querrá hacer es hacerme enojar."-replico Blaine caminando hacia la puerta con Kurt.

Blaine se detuvo a la mitad del camino, sus intensos ojos color avellana se posaron en Sebastián.- "Ah, y Sebastián... sólo un recordatorio…La próxima vez que toques lo que es mío, te mato hijo de puta. "- espeto en un grito.


Sneak Peek: "Absolutamente Nada"

Final perfecto…Bye