Los personajes que conocéis son de Suzanne Collins, los que no me los inventé, la historia es de mi propiedad adaptada a "la parejita". Esta publicada en Potterfics, en su texto original /Avd. Lemon. Ya sabéis Hutcher es Josh - y Ryan es Peeta... sorry y las situaciones con personajes reales con completamente inventadas.
Pero tenemos que hablar
Pov Peeta
Los virus están en marcha, mañana tendremos el ordenador de Portia, el amigo de Javi, recogió el de un compañero y Magde lo "reparó" enseguida, otro sitio donde le han ofrecido trabajo, ja ja, esta chica es la leche.
Al jefe le encantó la eficacia de la nueva empresa, dentro de poco sabremos como de grave es la amenaza de Portia y cómo eliminarla. No sé porque pero noto a Magde ansiosa, quizá demasiado, creo que algo pasa y no me lo quiere decir, pero bueno, como ella dijo, si fuese un caso grave me avisaría.
Casi es la hora de cerrar, he terminado de corregir los últimos manuscritos, ¡joder!, parezco un maestro de escuela. Mientras recojo las papeleras dejo vagar la vista por la calle, está muy oscuro, en la acera de enfrente una pareja habla, ella pone su mano en el hombro, quizás para consolarle, como tantas veces Katniss hizo conmigo.
Pero en un segundo todo cambia, el chico la coge de la muñeca y dobla su brazo atrás, le tapa la boca y la empuja hacia el parque, no puedo permitir esto. De un tirón agarro la chaqueta, y me la pongo deprisa, mientras salgo a la calle tirando de la puerta para cerrarla y cruzo sin mirar, menos mal que a esa hora no pasan demasiados coches, los alcanzo en el parque donde la tiene sujeta de espaldas contra un banco y la ha hecho arrodillarse.
Sin poderme controlar agarro su brazo y le obligo a soltarla, le doy un puñetazo que lo tumba en el suelo - Marvel! ¿se puede saber qué haces?
- ¡Jodiendo a tu novia!, como haces tú con la mía.
- ¿mi novia? - un terror profundo me invade, miro hacia el banco la chica está de pie con cara de susto - Katniss ¿Qué haces aquí?.
Marvel se aprovecha de mi distracción para lanzarse sobre mi y caemos en el suelo, rodando sobre la tierra seca del lugar, su puño impacta en mi cara pero consigo esquivar el siguiente golpe y le aparto con un empujón, sin tiempo para pensar vuelvo a golpearle ¿Qué pretendía hacer? Estoy furioso, le golpeo una y otra vez hasta que la sangre brota de su cara, pero no puedo pararme, hasta que una mano se posa en mi hombro.
- Basta, Peeta, basta, ya ha tenido suficiente.
Me vuelvo hacia la voz, y enfoco la vista, es Katniss, ella está allí calmándome. Como puedo me levanto, Marvel se queja en el suelo. Tiro de su chaqueta y lo pongo en pie.
- Vete, no sé que ha hecho Portia contigo, pero esto en lo que te has convertido... no puedo reconocerte como aquel que fue mi amigo. Marvel se tambalea y parece que va a decir algo - No digas nada y vete antes de que me arrepienta de dejarte marchar. Y nunca, ¿me oyes?, ¡nunca! vuelvas a acércate a ella.
- Katniss - digo dándome la vuelta, ella se mete entre mis brazos, y yo la envuelvo para calmar su llanto - ¿estás bien? Acaricio su cara y aparto algunos mechones de pelo que se han alborotado. ¿Te ha hecho daño?.
- Si, si, estoy bien, solo tengo la muñeca algo magullada.
- Vamos a denunciarle.
- No, Peeta ya todo ha pasado, gracias a ti estoy a salvo - si supiera que es gracias a mí que está en peligro.
- Tienes que hacerlo.
- No, no tengo que hacer nada, le diste una lección, no puedo volver a pasar por lo mismo otra vez, no quiero pasar por lo mismo.
- Oh, Dios ¿Por qué has venido tu sola hasta aquí?, menos mal que lo vi por la ventana, pero al principio no te reconocí - Tomo su cara entre mis manos, y seco sus lágrimas, ella me mira con ojos brillantes sin decir nada, no puedo evitarlo y olvido las amenazas, olvido todas mis promesas y comienzo a besar su cara, sus ojos, sus mejillas, sus labios, que se abren para mí con necesidad de besos no recibidos, con los que he dejado de darle por mi maldita estupidez y me dejo llevar, nos dejamos llevar, nuestras lenguas se encuentran y es como llegar al paraíso, la siento tan dulce, tan cerca, como si nada hubiera pasado, ¡pero sí que ha pasado!, pero no puedo evitar disfrutar de ese beso que tanto he añorado.
- De acuerdo, no haremos nada, pero…. - En fin, qué más puedo decir, conozco sus motivos.
El abrazo se prolonga hasta que ella habla.
- Peeta, por favor, me estás ahogando - sonríe.
En ese momento caigo en donde estamos, enfrente de la editorial, rezo solo porque nadie nos haya visto, tomo a Katniss del brazo y la llevo detrás de un árbol ocultándonos de las ventanas ya que el alumbrado del parque se encendió hace un momento.
- Vamos, te llevaré a casa - comienzo a caminar en dirección a la otra salida del parque la que nos mantendrá a salvo de miradas amenazantes - No has contestado a mi pregunta, ¿Por qué has venido?.
- Oh, pues yo necesito hablar contigo.
- Aquí no cuando lleguemos a tu casa, allí hablaremos.
- ¿No quieres que Portia me vea contigo?
- No, no quiero que nos vea juntos –Su expresión se torna triste, imagino que piensa de modo equivocado pero…
- Entonces ¿porque me has besado? - Dios, ¿cómo puedo decirle que la quiero más que a nada en el mundo?, ¡que cada día y cada noche que he pasado sin ella han sido como el infierno en la tierra!, ¡que cada vez que he pensado en ella con Hutcher es como si me arrancasen la entrañas!. Como decirle todo eso sin ponerla en peligro, no puedo y ahora, estamos tan cerca de atrapar a Portia, estoy tan cerca de volver a estar con ella... y casi lo fastidio todo con mi beso. ¿Por qué te he besado? ¡Porque habría muerto allí mismo si no lo hubiera hecho!.
- No sé, la costumbre imagino, te vi tan nerviosa, y Marvel te atacó y Katniss, yo quiero que estés bien, no quiero que sufras, sólo en ese momento me dejé llevar - Soy un capullo y un cabrón, ¿Cómo puedo dejarle creer que es solo por costumbre o preocupación?, se la respuesta, porque la quiero.
- Ah, bueno, responde ella, al menos podemos ser amigos, no me importa tener que esconderme de Portia, ella no me gusta, no quiero volver a verla en mi vida, no dejaré que se acerque a mí, ni a nada mío.
Esto último lo dice con una convicción que me asombra, ella no es capaz de albergar rencor ni venganza, sólo no quiere verla, evidentemente es mejor persona que yo, por mi la deportaría una cárcel tailandesa, por lo menos.
Cuando vamos a bajar al metro, Katniss, me mira muy sería.
- Por favor ¿te importa si vamos paseando? Ya se que está un poco lejos pero no me apetece meterme en el metro, necesito respirar aire, aunque sea tan sucio como el de Madrid.
Yo también necesito alargar este momento, rodeo sus hombros con mi brazo y la noto inclinarse hacia mí, es como volver al pasado, cada día lo añoro, y seguimos caminado bajo los árboles del otoño, teniendo cuidado de no patinar con las hojas caídas, despacio, quiero disfrutar este momento, quiero abrazarla sin pensar en nada más, necesito su contacto, necesito verla aquí.
Como un salto en el vacio
De quien no teme a la muerte
Otra noche en el hastío
De no poder entenderte Y no sabes lo que has sido
Porque nunca es suficiente
Demasiado desafío
Yo no puedo ser tan fuerte Si quisieras confiar en mí
Nunca es tarde, tarde, tarde
Necesito verte aquí Tu mirada me hace grande
Y que estemos los dos solos
Dando tumbos por Madrid, sin nada que decir
Porque nada es importante
Cuando hacemos los recuerdos
Por las calles de Madrid (bis) Demasiado inmerecido
Un silencio como este
Objetivo conseguido
No pudo faltar más suerte Todo el mundo anclado ha sido
Todo un mar para perderte
Todo el tiempo que se ha ido
Todo el tiempo estando ausente Si quisieras confiar en mí
Nunca es tarde, tarde, tarde
Necesito verte aquí Tu mirada me hace grande
Y q estemos los 2 solos dando tumbos x Madrid
Sin nada q decir
Porque nada es importante cuando hacemos
Los recuerdos x las calles d Madrid Como un salto en el vacio
De quien no teme a la muerte
Otra noche en el hastío
De no poder entenderte Ya no quieras confiar en mí
Nunca es tarde, tarde, tarde
Necesito verte aquí Tu mirada me hace grande
Y q estemos los 2 solos dando tumbos x Madrid
Sin nada q decir
Porque nada es importante cuando hacemos
Los recuerdos x las calles d Madrid
Necesito verte aquí
Y sin nada q decir
Porque nada es importante cuando hacemos
Los recuerdos x las calles d Madrid,
Por las calles de Madrid
Maldita Nerea- Tu mirada me hace grande
Pov Portia (antes del ataque a de Marvel)
Mierda con la mosquita muerta ésta, es que nunca va a dejarme en paz? ¿qué es lo que hace aquí?, bien se la ha ganado,
- Marta - la chica que me cubre en mis trastadas coge el teléfono soñolienta - Oye, ¿puedes llamar a Marvel y decirle de mi parte que me espere en la puerta de la editorial?
- ¿Por qué no lo haces tú?
- Tengo que revisar unos mensajes.
- Portia, porque no dejas ya al chico, no crees que ya le has manipulado bastante?
- ¿quieres que tus padres se enteren de aquella vez que tomaste por decirlo de alguna forma algo demás? Tengo fotos ¿sabes?. Estos móviles de ahora son una pasada.
- …. Bien. – acepta al fin esta estúpida.
Perfecto, a ver qué pasa, después de todo lo que le he contado de ellos, después de dejarle porque Peeta me había pedido volver, lo sé lo mío con este chico ya es puro regodeo, pero no puedo evitarlo, es tan... patético. Por cierto esta Martita, se me está sublevando un poco, no estaría mal que recibiera un correctivo, a ver un mensajito con foto, donde puedo enviarlo , bien Marvel ya ha llegado, justo a tiempo
- Glups, pulse enviar a su madre, oooohhhh, cuanto lo siento Marta.
Me siento a observar la escena que transcurre frente a mi ventana, como Marvel la arrastra hasta el parque, pero...
- Ese es Peeta, donde puñetas va….. - les veo pelearse, la paliza que Peeta le da a Marvel es monumental, no puedo decir que lo sienta, por inepto.
Pero esto me hace hervir la sangre, ¿Por qué demonios la está besando?….. y la acompaña. Pues si esto no es romper un "trato", ya me dirás que es. ¿Quién se ha creído este que es para echar en saco roto mis amenazas?.
Le pego un golpe a la lámpara que cae hecha añicos al suelo.- Mierda, se me adelantó.
- Marco rápidamente en mi móvil.
Suenan dos timbres hasta que contesta una voz
- ¿todo listo? Pregunto.
- Perfecto…..
- mañana…
- Te lo envío…
- Adios.
- Bien - Ahora sabrás que nunca mis amenazas nunca fueron vanas.
Pov Katniss
Caminamos por la ciudad, sin prisas, el abrazo de Peeta es cálido, y Dios como me besó como si estuviera en el desierto y fuera a morir de sed claro que mi boca no se quedó atrás, ni pude ni quise acordarme de Portia ni de la noche del estreno ni de nada mas que no fuéramos nosotros dos, y ahora, siento su abrazo, no me importa lo más mínimo que no quiera que Portia nos vea juntos, solo caminamos y mi corazón está en las nubes.
Poco a poco nos acercamos a casa, y llega el momento de hablar, pero siento su cuerpo tan cálido que me duele, no sé cuanto daría ahora mismo por dormir con él, como antes, como siempre desde que comenzamos a salir.
- Peeta, necesito hablar contigo – vamos allá, ojitos azules vas a ser padre… ¿Cómo se lo tomará? … ¿estoy sudando?, voy a decirlo pero él habla antes.
- Yo, también quisiera decirte algo, Katniss, yo… yo no hable con Portia de lo tuyo, de verdad, no sé cómo se las arreglo para enterarse.
- ¡Eso no importa!, ya sé que no lo harías seguro que Magde te ha contado su teoría ¿no? . Me parece bastante posible, pero aunque no lo fuera, te conozco, se que no lo harías, me confundió tu actitud y hay otras cosas - me refiero a su relación con Portia - pero eso, NO.
- Gracias, por no creerme tan ruin para traicionarte.
- Peeta tu no podrías ser ruin aunque practicaras 100 años, no va contigo. Le veo sonreír, es como si con esa sonrisa se hubiese quitado una losa de encima, aunque su expresión enseguida se endurece de nuevo.
- Nunca te haría daño… no conscientemente.
- Lo sé, pero lo has hecho, solo te culpo de una cosa, de que al aceptar ese trabajo, la pusiste en una posición de ventaja frente a la mía, ella sabía de mí pero yo ignoraba por completo lo que estaba pasando.
- Cierto - Parece triste, imagino que aun siente algo por mí - En algún momento podré explicarte.
- ¿Y porque no lo haces ahora? - Noto que duda, quizás…. una pequeña chispa de determinación aparece en sus ojos, reflejándose en los míos, quizá...
El claxon de un taxi rompe la noche, evidentemente el sonido se dirige a nosotros, los ojos de Peeta vuelven a cambiar, y la chispa se apaga, mientras en mis labios se dibuja una sonrisa.
- Lo siento Katniss, me tengo que marchar, cuídate - Me da un corto beso en los labios y se vuelve para irse, con aire de derrota.
- Pero, tenemos que hablar.
- Tranquila, pronto, te llamaré.
- ¿De verdad? - Una triste sonrisa torcida se dibuja en su cara.
- De verdad.
Me quedo allí plantada mientras el taxi aparca.
Y parece que nunca les vana dejar hablar...
Estos chicos…., bueno al menos aclaran que Peeta no la traicionó, pero me queda lo GORDO, como van a resolver lo de las amenazas, cuando la va contar lo del niño, tachan ¿lo sabremos en el próximo capítulo? ¿o no?, igual alguien tiene que aclararles las cosas...besos wpas.
Oh Charlotte al final llegaste….
Bien ya veis que no pasó nada pero quedan muy pocos capítulos para el final… mañana o pasado subiré otra vez…
besitos
