Hola! - Los personajes de K-ON no me pertenecen. Los que invente yo si (I_x!..

Notas:

- Cuando los dialogos este en cursiva y entre comillas, es porque se está hablando en español. asi, nos evitamos problemas de idioma.

- El protagonista no habla (y quias nunca lo haga) bien el japonés, pero para que se entienda los dialogos de él, estarán "limpios", pero cuando los lean, imaginence a un gringo intentando hablar español... y mal (xD)

- Al final está el vocabulario de modismos de mi país (cada palabra está identificada con un número) (Si se me escapó alguno, pueden avisarme x mp o buscarlo en google xD).


Ibas tranquilamente por los pasillos de la preparatoria, hasta que Derek te cortó el paso.

- ¡Te estaba buscando desde esta mañana, maldito! - Dijo con mucho odio.

- Hola. Hace tiempo que no salías en esta historia.

- ¿Acaso creías que te saldrías con la tuya?

El alemán estaba muy molesto, pero no sabías el motivo, tratabas de recordar, pero era imposible... Ni siquiera lo habías visto.

- desde que terminaste con Mio, mi número de seguidoras ha disminuido considerablemente. No voy a permitir que te salgas...

Derek no se había dado cuenta que se encontraba hablando solo, debido a que tú estabas tirado en el suelo, en posición fetal, tratando de no llorar. Habían enterrado una gran estaca en tu corazón. Le pediste por favor que no te lo recordara.

En eso, Daniel se acerca a ustedes.

- Hola Derek. ¿Cómo te fue en tu cita con Nodoka?

Nadie respondió, ya que, Derek se encontraba en el suelo, en posición fetal, a tu lado, tratando de no llorar y pidiéndole que no se lo recordara.

- Bueno, eso explica algo.- Dijo Daniel, pero nadie lo escuchó.

No había pasado ni un minuto, cuando este chico recibió un mensaje de su novia. Mientras leía, Camilo se acercó.

- Oye amigo. Acabo de ver a tu novia de la mano con una chica.

Daniel no respondió, ya que, estaba al lado de ustedes, en la misma posición. Algo alcanzaste a escuchar de los llantos de tu amigo. Al parecer ella se enamoró de una chica y terminó con él.

- Ahora que me vengo a dar cuenta.- Dijo Camilo mirándolos. ¿Por qué están los 3 en el suelo?

- Oye Camilo.- Gritó Ritsu desde el otro extremo del pasillo, mientras corría hacia ustedes.- No pude comprarte el sándwich doble con queso que pediste. Justo se vendió el último cuando...

Ritsu no pudo terminar de hablar, puesto que, Camilo se había unido a ustedes a un costado a sollozar. La chica sintió tanta pena por su amado, que también se les unió. Al rato apareció Javier, que al verlos a todos sollozando en el suelo, simplemente les siguió el juego y se puso a sollozar con ustedes.

Los últimos días habían sido muy duros para ti. Primero, Mio volvió a su casa ese mismo día, Ritsu la siguió, era algo normal ya que estaba en tu casa por su amiga. Yui y su hermanita volvieron a su casa sin avisar, solamente dejaron una tarjeta de agradecimiento. Mugi tuvo que irse a su casa/mansión, debido a una pequeña discusión que tuvo con su padre, o por lo menos, eso pensabas. Era muy incómodo convivir con la chica que se te había confesado, más aún porque no le habías respondido, la confusión todavía habitaba en tu ser.

Arthur, al percatarse de esa situación, le ofreció estadía en un departamento que acababa de comprar.

- Gracias. –Dijo Azu.- ¿Cuál es el número del departamento?

- Tú elige, el edificio es mío.

- ¿Compraste un edificio?

- Es que no tenían cambio cuando fui a comprar.

- Espera un momento.- Dijiste.- ¿Con cuanto pagaste?

- Con un lingote grande de oro.

Al enterarse de la gratuidad y del espacioso que eran los departamentos, tus amigos también le pidieron vivir ahí. Terminando así, en menos de 2 días, viviendo solo de nuevo, ya que, hasta la profe Sawako se fue a vivir allá.

Efectivamente como dijiste en el capítulo anterior, era incómodo toparte con Mio en la escuela, pasear de que ya había pasado un mes desde que terminaron, o mejor dicho, que te dejó. Pero era más incómodo ir al club y toparse con Azu, debido a que, aún no le dabas una respuesta a su confesión. Tenías claro que algo sentías por ella, pero aun había algo que te impedía pensar claro. Solo el tiempo tendría la respuesta a tus inquietudes.

Encontraste una buena forma para distraerte de aquel asunto y estaba resultado, pensabas cada vez menos el hecho de haber terminado con tu novia. Una pequeña empresa de videojuegos se enteró que eras un buen programador, gracias a unos juegos que subiste a internet hace unos años atrás. Te invitó a formar parte de su último proyecto, obviamente no te podían pagar, bueno, directamente.

El juego que estaban creando era uno de disparo en primera persona, mezclado con un modo de RPG, por lo que estaba el famoso y trillado Rey demonio que quiere destruir el mundo y bla bla. Habías accedido a trabajar con ellos porque amas los FPS (1) y porque prometieron colocarte en los créditos.

Las oficinas no estaban lejos de tu casa, por lo que, podías ir caminando y trabajar hasta tarde, al igual que la mayoría de ellos. El equipo de trabajo lo constituían 6 personas, a los cuales llamaste T1, T2, T3, T4 y T5; pero a la jefa de proyecto la denominaste "Jefa". Esto fue simplemente para memorizarte mejor sus nombre y porque el autor no quiere inventar nombres a estos extras. T1 y T2 eran primos, ambos con un color de pelo claro y liso, parecían gemelos, la única diferencia era que T1 llevaba gafas. T3 era muy delgado y de tez un poco más oscura que los demás, era el más malhumorado de los T, tenías suerte de que se sentaba lejos de ti. T4 era una chica linda, de largo cabello rubio, risueña, su edad estaba entre los 24 y 26 años, era hiperactiva y buena para sacar la vuelta (2), en varias ocasiones te desconcentraba, pero antes de que recibiera una llamada de atención de tu parte, te daba una galleta, por lo que, siempre la perdonabas. T5 era un hombre sobre los 40, era un poco reservado pero buena onda

- Estoy cansada.- Reclamaba T4.

- Pues, vete a casa.

- Mooo, Espera, buena idea.- Dijo girando en su silla con ruedas.- ¡Oh no!

- ¿Qué pasó? – Dijiste asustado

- Son las 11 de la noche. Ya no hay trenes

Como vive lejos, T4 es la que siempre se va temprano, pero aquel día estaba tan entretenida trabajando que no se dio cuenta ni cuando la Jefa se despidió de ustedes y les pasó unos papeles.

- Si quieres te puedes quedar en mi casa. Vivo en la otra calle.

- Oh, Mauri-kun, eres mi héroe.

Cuando estabas abriendo la puerta de tu casa, T4 te pregunto si no iba a ser una molestia para tus padres. A ninguno de los T les habías contado que vivías solo, así que, T4 se sorprendió y se ruborizó un poco, aunque te consideraba un cabro chico (3), pudiste notar que inofensivo no te consideraba.

- Descuida, cada habitación tiene un cerrojo. Y no tengo intenciones de hacerte nada.

- Ma-más te vale.

- ¿Quieres algo en especial para cenar?

- Nada de eso, yo cocinare. Así pagaré mi estadía.

- Espera un segundo… ¿Cocinas?

- Eso me ofende, soy muy buena.

-X-

Azu, al ver el comportamiento de Mauricio, se había podido hacer una idea de lo que él sentía por ella. Estaba segura que la estimaba mucho, sabía que se preocupaba mucho por ella más, siempre estaba pendiente de ella, lo que había provocado varias discusiones con Mio. Pero pese a ello, tenía miedo que el chico la dejara en la friendzone. A pesar de que casi no se hablaban en persona, seguían chateando como siempre.

Ritsu había propuesto pasear por el centro comercial después de las actividades del club, todas vieron la idea de la baterista con agrado y aceptaron. Los chicos rechazaron la invitación, aunque ni siquiera fue para ellos.

Estaban en una tienda de ropa, Mio y Azusa se estaban probando unas poleras. A Mio le quedaba muy ajustada al cuerpo, destacando su lindo físico, pero avergonzándola completamente. En cambio, a Azusa le quedaba grande, lo que provocaba que se viera más pequeña de lo que ya era.

- Menos mal que no está aquí Mauricio.-Dijo Azusa muy despacio.- Hubiera sido el primero en burlarse.

- Pero le puedo mandar esta foto que acabo de sacar. –Dijo Ritsu.

- Mandas la foto y yo mando esta otra a Camilo.- Contestó la chica de coletas.

Azusa tenía una carta trampa, le había sacado una foto a Ritsu mientras dormía, aquel acto era normal de ella, pero había un pequeño detalle, estaba babeando. La baterista se convirtió en una estatua de sal, y como estaba cerca de un ventilador, se dispersó completamente.

A pesar de la victoria de la guitarrista, no contaba con que Mauricio tuviera un sexto sentido, una capacidad para saber cómo y dónde y porqué molestarla. El protagonista le mandó un mensaje de texto, en el cual predijo lo sucedido.

- Oye Azu, espero que encuentre alguna prenda de tu talla, ya que, el otro día cerró la única tienda de ropa de bebe. Si te colocas una polera más grande, te verás mucho más pequeña de lo que ya eres, jeje.

PD: cómprame una galleta plz.

-X-

T4 preparó una cena deliciosa, estaba a un nivel superior al tuyo. Luego de la comida, descansaron un rato en la sala de estar. Nunca habían compartido tanto entre ustedes.

Justo estaban viendo una película, en la cual, reflejaban tu situación amorosa actual, por lo que, te deprimiste. T4 se dio cuenta de eso y te abrasó mientras acariciaba tu cabeza. Por unos momentos sentiste que T4 era una hermana mayor, y por la reacción de ella, pudiste notar que ella te consideró, por unos minutos, un hermanito pequeño. Después de un rato, le contaste todo lo sucedido.

- Vaya que trágico.

- Sí.

En eso, escucharon ruidos extraños. T4 se asustó, contagiándote el susto. Alguien había prendido la ducha del segundo piso.

- Oye, dijiste que no había nadie en la casa.

- Yo dije la verdad, n ose quién es.

- ¡Tengo miedo!

- Cuidado, no me abraces tan fuerte, ¡Me estas ahogando!

AL rato, del segundo piso bajó Mugi, con una toalla en la cabeza y en pijama. T4 y tú estaban mudos. Con señas, trataste de comunicarte con Mugi, para saber por qué estaba en tu casa, y sin avisarte.

- Hola Mauri-kun.

- Hola.

- ¿Me puedes servir un poco de té?

- Si claro.

Había tazas de más en la mesa, así que tomaste una, le pusiste una bolsa de té, azúcar y el agua., además le serviste un trozo de queque, hecho por T4. Luego de unos minutos, tus neuronas se pusieron en contacto y reaccionaste.

- ¿¡Qué estás haciendo en mi casa!?

- Tomando té.

- ¿Peleas de amantes? - Dijo T4.- ¿En frente de tu otra amante?

- No. –Dijiste calmadamente. – Ella no es.

- ¿Ni siquiera lo pensaste? Eres cruel. –Dijo Mugi riendo.

- Jajá, que gracioso. ¿Por qué te comportas como "cabra chica" (3) en los momentos menos indicados?

- Está en el guion.

Después de presentar a T4, Mugi les explicó que no pudo acostumbrarse a su vieja casa/mansión, por lo que, decidió volver a tu casa, le pidió a tu Maid una copia de tus laves y entró. Mugi era una buena compañía, la mayor parte del tiempo, a veces se comportaba como una inmadura y curiosa niña, para luego cambiar de semblante a un completamente diferente.

- Yo creo que es mejor ir a dormir, mañana tenemos clases, y tú tienes que trabajar.

- Buuu, aburrido.

-X-

El sábado, Mio fue a comprar unas cosas que le había pedido su hermana pequeña, cuando se encontró de frente con su exnovio. Fue una coincidencia, ella había decidido tomar una ruta diferente que de costumbre, por lo que, verlo de espalda la sorprendió. Quiso jugarle una broma y lo asustó, luego de eso se sentaron en una banca conversar.

La brisa era agradable, no había muchas personas pasando por el camino y a lo lejos se escuchaban algunos pájaros cantar. Todo era agradable, pero sobre todo, era el hecho de poder hablar tranquilamente con él, sin sentirse incómoda era lejos, lo más agradable.

- ¿Cuánto más vas hacer esperar a Azusa?

- Lo sé, estoy siendo grosero con ella. Pero… lo que pasa, es que, aún hay algo que me preocupa.

- ¿acaso no será "eso"?

- SI, es sobre "eso".

Mio se largó a reír, estaba pensaba que era algo más importante, que "ese asunto" había quedado claro.

- Mio, es serio.-Dijo el chico.- Tu querías que tu primera vez fuera con el chico que amaras. Pero lo desperdiciaste con…

- No digas eso, aquel día lo recordaré como uno de los mejores de mi vida. Aunque no haya sido como lo soñé, fue perfecto.

- ¡Uf! Gracias.-Dijo mientras se deshacía al liberar todo el estrés acumulado, transformándose en una masa, como ditto.

- ¡Tonto!

- Y pensar que faltaba poco para nuestro segundo aniversario, menos mal que no alcancé a comprarte el regalo.

- Lo mismo digo.

-X-

Ese mismo día, le respondiste a Azu, ese único detalle te estaba impidiendo dar el siguiente paso. Al terminar con Mio, te diste cuenta que algo sentías por la chica de coletas, es más, desde la primera vez que la viste sentiste una especia de amor a primera vista, pero como no crees en eso, no le diste importancia. Mientras caminabas hacia su nuevo departamento, empezaste a recordar los divertidos momentos que has pasado con ella, junto con unos créditos al lado, dándote a entender que era el final de esta historia. También recordaste que le diste tu preciada uñeta, nunca te habías separado de ella, pero cuando conociste a Azu y te contó su problema, en el capítulo 2, sentiste el deseo de dársela.

Semanas después, estaban todos saliendo del club, luego de un intenso ensayo, pues se acercaba el festival escolar y necesitaban aprenderse las nuevas canciones. Tú y Azu estaban de la mano, como de costumbre, y a pesar de que ahora viven en direcciones distintas, la acompañabas hasta su departamento, asegurándote que ninguno de tus amigos la molestara en el trayecto, conociéndolos, le contaría un sinfín de momentos vergonzosos tuyos.

- ¡Amigos! –Dijo Daniel, antes de que todos los miembros del club de música ligera se separara.- Falta poco para el festival y ya casi estamos listos.

- Aún falta que te aprendas 2 canciones.

- Aún me cuesta una parte de la batería, creo que necesito otro tambor.- Dijo Camilo.

- No, tienes mucha ya.

Daniel se agrupo a ti, Camilo y Javier.

- ¿Qué tal si vamos a tomar algo?

- Te apaño.- Dijo Camilo.

- Yo también.- Dijiste.

- ¿Por qué no? – Dijo Javier.- La semana pasada cumplí 18, ya todos somos mayores de edad.

- ¡A tomar!

- Déjenme decirles algo, chicos.- Decía Hana.- Creo que ustedes no saben que aquí en Japón, la mayoría de edad es a los 20.

- ¡Noooooooooo!

Todos estaban de rodillas, maldiciendo a todo el mundo, hasta que se te ocurrió una brillante idea.

- "¡Chicos! En Chile somos mayores de edad, vámonos al toque (4)"

- ¡Si, a tomar copete (5)!

En menos de media hora ya estaban en vuelo hacia tu país, no les importaba que mañana hubiera clases, ni siquiera por la prueba que tenían a la 5ta hora, en ese momento solo les importaba llegar a casa para tomar.

Al día siguiente, cuando todos despertaron, luego de haber bajado 4 botellas de vodka y 2 de ron, Sawako, la profe, te mandó un mensaje de texto, en donde les dijo que si querían comprar licor, ella pudo haberlo hecho por ustedes, no era necesario haber viajado tanto para ello. Todos los chicos quedaron con la mirada perdida en el horizonte. El segundo mensaje decía que estaban en problemas por haber faltado a aquella prueba, tenían hasta el día siguiente para darla, sino, iban a reprobar. Tenían 1 hora para estar en el aeropuerto y tomar el vuelo, si es que querían poder llegar a tiempo.

Como esto no es la vida real, logran llegar a tiempo y no perder el vuelo. Todos estaban al borde del colapso, cuando recibiste un mensaje de Azu, en la que te contó que lo que dijo Sawako era broma, habían suspendido las clases por una reunión de profesores.

Todos los chicos se convirtieron en Dittos.

FIN

Espero que les haya gustado mi historia :)

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Naaaa, es broma, aún hay historia para rato jajajajajajja


Vocabulario

(1) FPS: First person shooter (Disparo en primera persona)

(2) Sacar la vuelta: Perder el tiempo.

(3) Cabro(a) chico: Niño pequeño

(4) Al toque: de inmediato

(5) Copete: licor