Capitulo 38.-Sueños...
Los ojos de Candy destellaron al escuchar aquella palabra "un hijo" se repetía en su mente una y otra vez, vio a los ojos a su Príncipe esperando ver alguna reacción que le indicara si aquello que le dijo era verdad ¿anhelaba un hijo tan pronto?¿no quería recorrer el mundo a su lado como tantas otras veces se lo dijo?, él sonrió de lado como siempre, le guiño un ojo ,beso su frente y se encamino al cuarto de baño dejando a su esposa pasmada
Se sentó en la cama tratando de desheredar su cabello sin dejar de pensar en las palabras de Albert, escucharlo decir que les hacía falta un hijo para completar su dicha le llenaba el corazón de un sentimiento extraño, no había nada en el mundo que deseara más que ver el fruto de aquel amor ¿Cómo sería su hijo?¿tendría los ojos de Albert?, ella esperaba que si Dios le daba la bendición de ser madre le gustaría que sus hijos fueran idénticos a su padre
Ninguno de los sueños que tuvo de niña podía compararse con la realidad a la que ahora se enfrentaba, su mayor sueño era ser madre, intentaría ser la mejor de todas, recordaba las tardes que pasaba al lado de Annie y el pequeño Stear,el brillo que veía en los ojos de ella en cada logro de su hijo, la mirada de ensoñación que ponía cada que él le gritaba "mamá" y saltaba a sus brazos, eso sin contar las veces que la descubrió acariciando su vientre y susurrando palabras llenas de amor, ella definitivamente quería lo mismo para su vida, un hijo se repitió una vez mas "y ¿Por qué no?" murmuro sonriente
Albert se ducho aun suspirando, nunca antes en su vida saboreo aquella dicha de sentirse en plenitud como lo estaba haciendo en ese momento, quizá las cosas no andaban muy bien en los negocios y eso era algo que le preocupaba no había querido decírselo a Candy para no ensombrecer aquella dicha, pero en esa ocasión su viaje a Londres tenia doble intención, por una parte quería recorrer con ella todos aquellos maravillosos lugares que descubrió siendo un trotamundos, y por la otra, la que más le desagradaba era la de los negocios
Neal había acudido meses antes a dicho lugar, secretamente a Albert le enorgullecía lo bueno que el joven resulto ser para los negocios, tenía que reconocer que alejarlo de su familia y mandarlo a estudiar lejos fue la mejor decisión que pudo tomar, ahora era un hombre de bien que resulto ser de gran ayuda para los Andley,suspiro pensando en sus sobrinos Stear y Anthony,esa sería una herida que en todo momento estaba latente, era inevitable no pensar en ellos, sabía que de seguir vivos tendría unos excelentes colaboradores, pero el destino tenía otros planes, y eso aun dolía profundamente
Terry sostenía el periódico la primera plana tenía una hermosa pareja de novios, los recién casados se veían el uno al otro con adoración la imagen decía mucho más que el relato del reportero, el amor entre los rubios era más que evidente, sonrió no sabía porque lo hacía pero sonrió debería alegrarse por ambos, en verdad quería ser feliz con la dicha de Candy pero algo se lo impedía
-Hola Terry…¿Qué lees?
-La noticia de una gran boda-respondió sin dejar de ver la fotografía impresa-de hecho es de unos amigos
-¿Los conozco?-pregunto la chica poniéndose atrás de el para ver la publicación-ah sí!, él es tu amigo, del restaurante ¿cierto?
-Ally,mejor olvidemos eso ¿quieres?-doblo el diario y lo puso sobre la mesa
-¿Hay algo que deba de saber?-pregunto con interés
-Nada que sea relevante-se puso de pie
-Terry…ella es Candy ¿verdad?...¿aun la amas?-susurro con tristeza
-Allison yo…lo lamento, se que te quiero de eso no hay duda, soy una persona distinta cuando estoy a tu lado…pero nunca olvidare a Candy
-Sigues aferrado ¿he?..Entonces ¿Qué ha sido todo este tiempo?-la chica estaba a punto de llorar
-Por favor,escuchame…-la tomo de la mano
-No Terry, ha sido suficiente, nunca cambiaras…me has hecho pensar que esta relación conducía a algún lado pero eso no es así-se soltó con fuerza
-Allison,hablemos por favor-suplico
-Esto se ha terminado Terry, no estoy dispuesta a estar con alguien que no se ha decidido a vivir su presente…
Ella salió rápidamente el quería seguirla pero se quedo inmóvil viendo cómo salía del restaurante, una vez mas perdía la oportunidad de ser feliz, por su indecisión, por querer seguir viviendo un amor que nunca fue
Pero ¿Cómo olvidar a Candy?¿Como sentir por otra mujer lo que aun sentía por ella?, era un necio lo sabia pero con resignación se dio cuenta que él no era de los que entregaban su alma a la ligera, él se la había entregado a Candy hace ya muchos años atrás y dudaba mucho que algún día pudiera sacarla de sus pensamientos
Entendía a Allison y sabia que quizá algún día encontrara en su camino a alguien que en verdad la mereciera, lamentaba haberle dado falsas esperanzas, pero el realmente lo intento y era feliz a su lado, demasiado…pero aunque ella le diera todo el amor, aunque a su lado se sintiera amado y necesitado, ella no era su pecosa
No, ella no era la mujer que él seguía amando como desde el primer día en que la vio entre la neblina de aquel barco, la mujer a la que renuncio aquella noche de invierno, a la que se moría por abrazar y no dejarla ir nunca más, pero el destino no fue justo en ese momento, y el perdió para siempre esa capacidad de amar
"Creo que morirás siendo un solitario Terry "pensó con resignación
Candy observaba a Albert revisar unos documentos en el camarote que ocupaban en el barco que los llevaría a su destino, tenía el ceño fruncido y estaba totalmente concentrado, era tan atractivo, su vista inconscientemente se poso sobre aquellas manos fuertes que jugueteaban con el bolígrafo muy cerca de sus labios, esos que la noche anterior habían recorrido cada centímetro de su piel
Se sonrojo al recordar cada momento intimo compartido, nunca pensó que Albert pudiera ser tan apasionado, él siempre era un hombre tan educado y apacible cuando estaban ante los demás, pero en la soledad, en aquella noches que dormía junto a ella, bueno debería reconocer que ya casi no dormían, se transformaba en un hombre totalmente diferente, ¿Quién lo diría?, Albert nunca dejaría de sorprenderla
El la observaba de reojo sin que ella se hubiese percatado, ¿Qué era aquello que su traviesa mujer estaba pensando?, soltó una risita al imaginar que sus pensamientos no debían ser muy honorables ya que estaba completamente ruborizada, además de estar mordiéndose el labio inferior de una forma que a él le pareció muy sensual, aquello le fascinaba, descubrir junto a ella una nueva clase de entrega era algo que lo emocionaba
Cada noche era diferente, entre mas la tenia mas necesitaba de ella, nunca se cansaba de recorrer su suave piel, ni de escuchar los gemidos apasionados que tímidamente dejaba escapar mientras la amaba, Candy su mujer, su amiga, su compañera, la única mujer de la que realmente se enamoro, por siempre seria solo ella la causante de su dicha, lo tenía en sus manos, esa mujer lo tenía a su merced y no le preocupaba que ella así lo supiera, sabia que jamás se aprovecharía de eso
-¿Qué tanto piensa Sra. Andley?-bajo la hoja
-En lo apuesto que es Sr Andley-le dijo sin dejar de verlo a los ojos
-Algo me dice que no solo pensaba eso ¿Me equivoco?-le sonrió sensualmente
-Albert!...eres un presumido, ¿de verdad te crees tan irresistible?
-Definitivamente-le dijo acercándose a ella, le dio en el cuello pequeños besos
-Bert…es de día!-lo reprimo
-¿Acaso no puedo amar a mi mujer más que en las sombras?-susurro sin detenerse
-Oh por favor no me hagas esto!
-Candy!,no me digas que te da pena-la abrazo
-Pues si…es que no…hay olvídalo
-Está bien, si no estás cómoda con eso, lo entiendo, pero entonces deja de verme así…
-¿Así como?-pregunto
-Así como si estuvieras a punto de comer tu pastel favorito-bromeo
-Eras un grosser William Andley! Y un vanidoso…y un…
Los labios de Albert se apoderaron de los suyos de una forma apasionada, ella cerró los ojos y disfruto de aquellas sensaciones, su esposo era un pequeño tramposo, sabía que una vez que la besaba de aquella manera ella se dejaba llevar quedando completamente desarmada ante sus caricias, entonces ya no importaba tanto en qué hora del día se encontraban, lo único que importaba era saciar sus ansias de sentirse suya
Cuando él la acariciaba de esa forma, cuando susurraba palabras de amor en su oído, era justo en ese momento en que cualquier prejuicio desaparecían le importaba nada, perdía la noción del tiempo y poco se interesaba si aquello estaba bien o mal, lo único que la hacía feliz era sentirse amada y deseada por el hombre que era dueño de cada uno de sus sueños
Cuando arribaron a Londres los esperaba ya un auto de los Andley para llevarlos a la mansión aquella a la que Candy no fue invitada y ahora las cosas eran diferentes, ahora entraría a aquel lugar como la Sra. Andley, Londres estaba lleno de tantos recuerdos
Los bellos días del colegio, aquellas noches que visitaba a Stear y Archie, el festival de mayo, los disfraces de Romeo y Julieta, los días que escapaba para ir a verlo al zoológico ,aun entonces no descubría a que se debía esa absurda necesidad de querer verlo, de querer saber su opinión de todo aquello que hacía, en ese momento adoraba oírlo hablar, siempre sabía exactamente que decir
Le brindo una dulce mirada a su esposo que le extendía su mano para ayudarla a subir al auto, él le sonrió y en ese preciso instante le parecía como si el día se llenara de luz, cuando estaban en el auto ella se recostó sobre su pecho mientras el acariciaba su cabello, cada momento a su lado era algo tan perfecto, no importaba lo que estuvieran haciendo, ni en qué lugar del mundo se encontraran mientras estuvieran juntos todo iría bien
-Candy…¿estás dormida?-pregunto
-No, solo pensaba…-respondió cerrando los ojos
-¿Se puede saber en qué?-sonrio,ella levanto la mirada
-Te aseguro que en nada de lo que estas imaginando Bert-se ruborizo
-¿Entonces en qué?-insistió
-En lo feliz que soy a tu lado…en lo hermoso que fue encontrarte por las calles de Londres…-suspiro
-Candy…hay algo de lo que quiero hablarte-dijo con seriedad
-¿Sucede algo malo?-lo vio a la cara y entonces entendió que algo no andaba bien
-No te preocupes,olvidalo…solo es que te amo tanto!-se encogió de hombros y exhalo un suspiro
-Albert…prometimos compartirlo todo ¿recuerdas?, se que hay algo que te preocupa y no has querido decírmelo, sea lo que sea quiero saberlo
-Oh Candy-se abrazo a su cuerpo y beso su mejilla-los negocios no andan muy bien, he perdido varias cuentas y no sé qué va a suceder, debes saber que Neal está aquí en Londres, se que se esforzó, se que lo hizo pero hay cosas que no están al alcance de nuestras manos
-Lo entiendo y sabes que cualquier cosa que yo pueda hacer para ayudarte la hare-entrelazo su mano con la de su esposo
-Gracias, pero creo que ya tendrás bastante con esta fea luna de miel que te daré
-Mi amor, cada día contigo es mi luna de miel, no necesito nada más que estar a tu lado, no me importa donde mientras este contigo seré feliz, además desde el momento que acepte compartir mi vida contigo supe que tus responsabilidades serian las mías…ya no intentes protegerme Albert, permíteme ahora cuidar junto a ti de nuestra familia
-Te amo Candy, sé que no me equivoque al elegirte-ambos lloraban abrazados-gracias Preciosa, tenía que decírtelo no me gusta guardarte secretos, pero te quiero pedir que por favor, aun no se lo digas a Annie, las cosas no son tan graves aun
-No te preocupes mi Príncipe, sé que encontraras una buena solución…juntos lo lograremos…
Albert sonrió acariciando la mejilla de aquella mujer que cada día admiraba mas, de alguna manera siempre encontraba la manera de calmar su alma, su esposa era una mujer alegre y despreocupada pero a la vez era una mujer fuerte y audaz, nunca se arrepentiría de haberla elegido, su tía Elroy había tenido razón aquella tarde que le dijo que había hecho la mejor elección
Annie mostraba preocupación al salir de la habitación de Elroy ,pero tomo el valor necesario y sonrió ante la mirada de expectación de su marido, tenía varios días de no poder levantarse pero ella debía ser prudente se lo prometió y aunque ya no sabía que excusa darle a su esposo ya encontraría la manera para tranquilizarlo, como echaba de menos a su hermana al menos ella la entendía sin palabras y sabía exactamente cuando algo no andaba bien
-¿Cómo esta?-pregunto angustiado
-Está muy bien Archie, solo un poco cansada-sonrió
-Annie, no me mientas…yo no me puedo ir a Chicago si algo esta mal, no puedo dejarlas solas-acaricio el abultado vientre de su esposa
-Tienes que hacerte cargo Archie, sin Albert tu presencia es necesaria allá-le dijo acariciando su rostro
-No lo sé-se dio vuelta con la mano en la cabeza-hay algo que me dice que me necesitan más aquí
-No seas bobo, la tía está bien, ya sabes que termino muy cansada de la organización de la boda, es solo eso…
-Lo siento Annie, pero esperare a escuchar la opinión del Dr. Martin, enviaré, por el…
Ella intento detenerlo pero era inútil, ojala Madame Elroy no se disgustara con ella, en cuanto Archie salió se dejo caer en el sillón entonces las lagrimas cayeron en abundancia, no sabía como hizo para contenerlas, no sabía cómo pudo tratar de tranquilizar a su esposo cuando ella estaba tan mortificada
Rogaba al cielo que solo se tratara de agotamiento, era increíble lo mucho que quería a aquella anciana, después del distanciamiento con sus padres ella había sido la única que le dio su apoyo, que le dio consejos y cuido de ella cuando dio a luz a su pequeño hijo, Elroy se había ganado su corazón lentamente y sin darse cuenta
No le había pesado mudarse con ella a Lakewood para cuidarla en cuanto le diagnosticaron aquella extraña enfermedad, ni le pesaba seguir haciéndolo, pero esta vez las cosas no serian sencillas, su corazón se lo decía
-Si al menos Albert y Candy estuvieran aquí-murmuro sin dejar de llorar
Continuara…..
Chicas hermosas,bueno creo que no todo es felicidad,despues de todo un matrimonio también enfrenta sus problemillas…espero sus comentarios y hasta el próximo
Mis especiales agradecimientos a:CandyFan72,Conchy 73,Lady Susi,Quevivacandy,Amigocha,Florcita,Alexa C, Verito,Alexa Monnie Chiquita Andrew,Any,Clau Ardley,Yaz,Bebita y Guesta
Gatita Andrew:amiga te prometo hacerte una noche de bodas alternativa para ti solita ¿de acuerdo?jajaja saludos
Bendiciones para todas y las quiero!
