Ustedes saben que Meyer es la mamá de los personajes y yo solo les hago la vida de cuadritos. Esto no es una traducción es tan solo una historia que sale de mi cabeza con falta de sueño. Lo que me hace perder coherencia e inventar tantas cosas.
Disculpen el retraso. Solo puedo decir que el capitulo lo vale. No se si lo amen o lo odien. A mi me encanta. Yo creo que odiaran todo menos el final… o quien sabe jajajaja
Ps. Subí un mini Jake POV en mi face de este cap, agréguenme para que lo puedan leer por que no lo subiré hasta después en TSITD. Búsquenme por Ciin _ Lorena Hotmail . com
Lo siento.
...
La fiesta de año nuevo fue espectacular pero aparte de eso nada fue digno de ser nombrado. Edward y yo casi nos volvimos ermitaños después del "accidente" con sus abuelos.
Emmett nos había dicho que ellos lo habían abordado justo antes de que se subiera a la limusina y dijeron un par de cosas fuera de lugar de Edward que estaba dentro del automóvil.
Dice que no esta completamente seguro de que ellos estaban enterados de que él estuviera ahí pero solo intentaba engañarse.
Las vacaciones acabaron y regresamos a clase con la novedad de que Ángela y yo retomamos nuestra amistad, no era igual que siempre, solo hablábamos en la única clase que teníamos juntas y en la que Edward no estaba, pero estaba bien por que en verdad la extrañaba.
La mansión Cullen se volvió, para Jasper y para mí, una segunda casa. Íbamos ahí después de clase, hacíamos las tareas juntos, bueno Edward no hacía la tarea con nosotros, y varios días regresábamos en la noche.
Edward trataba de pasar todo el tiempo conmigo, pero a Charlie no le caía bien y Edward aún no se "Presentaba" como mi novio oficial. Algo pasado de moda pero significativo para Charlie.
No me sentía con mucha confianza como para pedirle algo así a Edward, al menos por ahora.
Estaba apunto de sugerirle que se alejara de los tóxicos, aún no me animaba pero era algo que era importante.
- ¿Qué piensas? – Me preguntó Edward acariciando mi brazo. Estábamos sentados en la mullida alfombra de su alcoba viendo una película.
- Qué deberíamos ir al cine.- Mentí sonriéndole. El me devolvió la sonrisa. Últimamente las sonrisas de Edward eran mas sinceras.
- Me parece una buena idea. Hace mucho tiempo que no voy al cine.- Me reí por que era un raro y me puse de pie. - ¿A dónde vas? –
- Tenemos tarea.- Dije haciendo un mohín. – Voy por mis cosas que deje en la sala y regreso.-
Demoré un par de minutos más por que me quedé conversando con Alice.
Subí y Edward y yo nos acostamos en la cama, él me ayudó a hacer los ejercicios de matemáticas.
Mientras él se bañaba entré al cuarto de Alice.
- ¡Qué bueno que aun no te has ido!- Exclamó mi cuñada.- Tengo algo que consultarte.-
Resultó que Alice estaba insegura entre tener relaciones con Jasper o no.
- Si realmente lo amas no tiene nada de malo.- Le aconsejé.
- ¿Tu ya…? – Se interrumpió sonrojándose.- ¿Ya… ya sabes… con Edward? –
Negué con la cabeza.
Ella pareció muy contrariada.
- ¿Por qué? – Me preguntó, jugueteé un poco con el dobladillo de mi blusa sport verde antes de contestarle.
- Sabes como es Edward.- Le dije sin mirarla, Alice casi siempre hacía oídos sordos cuando alguien decía algo malo de su hermano.- Solo… tengo miedo de que apenas nos acostemos el me deje.-
Alice se quedó en silencio varios segundos.
- No creo que lo haga.-
- Bueno, no se.- Dije parándome dando el tema por zanjado.- Vamos a ir por unos helados.- Le informé acomodando mi short amarillo.- ¿Quieres que te traigamos uno? Bueno yo no, yo ya me quedo en mi casa. Sue va a llevar a Seth en dos horas para que se quede a dormir conmigo ya que ella y Leah van a ir a Seattle, pero Edward podría traértelo.- Le sonreí levemente.
- No Bells, gracias.-
Me senté en el sofá de la sala esperando a Edward que a los pocos segundos llegó.
Edward no escuchaba música en el carro pero a mi no me gustaba ir en silencio siempre, así que había tomado un disco y escuchamos a Aerosmith todo el camino hasta la pequeña heladería.
Nos bajamos y él me besó largamente antes de entrar al local.
- ¿Y eso? – Pregunté sonriendo.
Él se encogió de hombros y enterró su rostro en mi cabello.
- ¿De veras tienes que irte ya a casa? – Preguntó acariciando mi cuello con la punta de su nariz.
Suspiré.
- Tengo que cuidar a Seth.- Le dije acariciando sus costados. Comenzó a besar mi cuello y sus manos a acariciar debajo de mi blusa pero me di cuenta que teníamos audiencia.
- Edward.- Le llamé para que parara, el me miró con el ceño fruncido y con la barbilla señalé aún lado.
- ¿Qué carajo estás viendo? – Le dijo en voz baja pero amenazante al chico de quince años que me miraba desde su bicicleta. Me sonrojé y le fruncí el ceño a Edward y le dí un suave golpe en el pecho.
- Edward.- Le reproché. El me rodó los ojos dejando de mirar con furia al chico que se había alejado.
- Deberías ponerte shorts mas largos.- Se quejó estirando el dobladillo de mi prenda color amarillo.
- No te quejaste hace un par de horas.- Dije alzando una ceja. El bufó.
- Hace unas horas estabas en mi cuarto y nadie te veía.- Me dio la vuelta para que quedara acorralada entre el Volvo y su cuerpo.- Ese estúpido niño va a salir completamente jodido si no deja de mirarte.- Amenazó. Rodé los ojos y me subí al Volvo.
- Pues ve tu por los helados.- Espeté. Y eso hizo.
Cuando regresó lucía una sonrisa arrogante.
Rodé los ojos.
No había nadie en mi casa por lo que comimos nuestros helados en mi portón, encendí el estereo y puse música lo suficientemente fuerte para que se escuche hasta donde estábamos.
Estaba feliz por lo que tomé las manos de Edward y comencé a bailar de forma tonta solo para hacerlo reír. El no bailaba tan solo sonreía.
El se sentó en las escaleras y me acomodó entre sus piernas, con una mano acomodó mi cabello detrás me mi oreja.
- Pareces una borracha.- Dijo.
- Y tú un tronco.- Me burlé. Me besó suavemente.
- Te ves hermosa.- Dijo. Le di un beso corto en los labios.
- Pensé que estaba vestida inapropiadamente.- Dije burlándome de él.
- Algo, pero mientras solo yo te vea no hay problema.- Dijo. Nos despedimos y esperé a Seth en aún sentada en el portón.
Llegó unos minutos después.
Al día siguiente en la escuela Lauren me habló.
- Hola Bella.- Me saludó sonriendo.
- Hola.- La saludé tratando de ignorarla. Metí mis libros a mi casillero con lentitud para ver si se iba.
- Necesito que le pases un mensaje a tu novio.- Cerré mi casillero y tomé aire.
- ¿Por qué no se lo dices tu? – Le dije mirándola con el ceño fruncido.
- Por que no quiere hablar conmigo.-
- Bueno, entonces yo tampoco.- Volteé para irme pero Jessica estaba detrás de mí.
- Si, pero tu no puedes hacer nada.- Se burló. Soltó una risita y enrosco un mechón de su cabello en uno de sus largos dedos.- Solo dile que para mi todo sigue igual y que Alec ya planeo todo.-
- No se de que hablas.- Dije negando con la cabeza.
- ¿En serio? – Preguntó sarcásticamente antes de irse.
Cuando me senté en el comedor noté que Edward estaba en la mesa de los tóxicos. Lauren llegó y pude ver sus labios moviéndose con la mirada dirigida a Edward. Él pareció insultarla y vino a sentarse conmigo.
Lo miré por un largo rato, podía ver que estaba molesto.
¿De que estaría hablando Lauren? ¿Sería algo sobre mí?
Me preocupé.
- Lauren me dijo que te dijera algo.- Le dije sin dejar de mirarlo para ver su reacción. Se tensó.
- ¿Qué cosa? – Me preguntó. Desvió la vista hacía donde estaban los tóxicos.
- Que para ella todo sigue igual y que Alec ya planeo todo.- Me miró y pareció preocupado. Me asusté.- ¿Esta hablando sobre mí? – Pregunté.
Alice eligió ese oportuno momento para sentarse con nosotros.
- Estás siendo paranoica.- Me susurró Edward antes de ponerse de pie.- Tengo que hablar con Carlisle.- Me explicó ya en voz normal.- Vengo a buscarte a la hora de la salida.- Me besó en los labios y se fue.
- ¿Paso algo? – Me preguntó Jasper mirando la espalda de Edward con el ceño fruncido.
- No lo se.- Mascullé sin apetito.
***
- ¿Quieres jugar con nosotros Bella? – Preguntó Seth mientras corría por la parte delantera de la casa arrojándose globos con agua con Leah.
- No puedo.- Me disculpé corriendo para que no me toqué ningún globo.- Van a venir a buscarme y ya estoy lista. Tardaría mucho en arreglarme otra vez.-
Seth se encogió de hombros haciendo un puchero, Leah aprovechó y le tiró un globo.
Volví a entrar a mi casa.
Apenas eran las 5 pero Edward había insistido demasiado en que vaya a su casa. Me acosté en el sofá mientras esperaba que llegara. Dormité por varios minutos por que el partido de béisbol que veía Charlie era muy aburrido para mi.
- Bells.- Me sacudieron.- ¡Bells!- Me desperté.
- ¿Qué pasa Leah? –
- Um hay alguien esperándote afuera.- Dijo insegura. Todo rastro de sueño se esfumó de mi cara. Corrí al baño para lavarme el rostro y aplicarme el maquillaje que se me había arruinado. Tampoco es que me haya maquillado mucho.
Cuando llegué hasta afuera me topé con algo extraño. Edward estaba hablando con Seth y no solo eso ¡Seth se estaba riendo y daba brinquitos entusiasmado!
- ¡Bella! Edward va a llevarme a dar un paseo en su carro. No hoy otro día pero aún así es genial.- Exclamó el niño corriendo hacía mí.- Um no te puedo abrazar. ¡Estoy mojado! – Dijo haciendo un mohín adorable, me reí y agachándome le di un beso en la mejilla.
- Claro, ahora ve y cámbiate. Si no te dará un resfriado.- Le dije, el corrió hacía las escaleras.
- Adiós Edward.- Se despidió el niño.
Yo me acerqué con una sonrisa a mi novio y le planté un largo y pasional beso.
- Eso… fue lindo.- Le dije sin respiración. Él se encogió de hombros.
Estábamos a la mitad del camino cuando Edward habló.
- Te voy a dejar en mi casa pero no m voy a quedar tengo que ver unas cosas, no te preocupes voy a regresar antes de las ocho para ir al cine.- Me dijo.
- ¿A dónde vas? – Él pareció incomodo.
- Voy a ver unas cosas.-
- ¿Tiene que ver con lo que dijo Lauren hoy? – El asintió. No pude evitar preocuparme.- ¿Puedes por favor contestarle a Lauren? – Le pedí, en verdad la chica me daba escalofríos y quería evitarla lo más posible.
- ¿Que? – Edward pareció sorprendido por lo que le dije.
- No quiero que ella se me acerqué.- Le dije.- Ella me asusta siento que quiere hacerme daño.-
- ¿Qué fue exactamente lo que te dijo en la escuela? –
- Me dijo que quería darte un mensaje y cuando le dije que no, se rió y me dijo que yo no podía hacerle nada y luego me dijo lo que te dije.- Pasé mis dedos por la ventana.- Se qué me dijiste que era una paranoica pero…Edward ¿De qué hablaba? –
Él se quedo callado demasiado tiempo y cada segundo que pasaba hacía que mis músculos se tensaran.
-Preferiría no decirte.- Musitó y sentí que el miedo me apretó el estomago.- No, no pongas esa cara.- Estacionó el carro, ya habíamos llegado a su casa.- No es sobre ti.- Dijo tomando mi mano. Lo miré a los ojos para ver si mentía.- Lauren te dijo que todo seguía igual para ella por que nos peleamos la vez de la fiesta y quiere decir que para ella ya esta olvidado, lastima por que para mi no y lo de Alec es por que el… me ayudo en algo y ahora quiere que le devuelva el favor.-
- ¿En que te ayudó? –
- Bella.- Reprochó entre dientes.- Con un contacto. Ahora baja estoy aquí en una hora.-
Le di un beso y me bajé ya más aliviada por que sabía que no estaban hablando de mí.
Estuve platicando con Alice y vimos algunos capitulos de las miles de series que tenía en su habitación hasta que mi celular sonó. Era Jake.
Me disculpé con ella y salí de su habitación.
- ¡Hola Jake! – Saludé con entusiasmo. Caminé por el pasillo.
- Hola Bells.-
- ¿Cómo estás? –
- Mas o menos. Casi no he dormido, entre los trabajos y los entrenamientos.- Dijo y la verdad si se escuchaba cansado.
- Oh ¿Y que has hecho? – Pregunté entrando al cuarto de Edward y sentándome en el sofá de cuero negro que adornaba.
- Ejercicio y tarea… Eh ¿Bells? –
- ¿Si? – Pregunté un poco extrañada por el tono de mi amigo.
- Hoy hablé con Seth…- Empezó. Me tensé levemente.- Él me dijo algo…- Estaba muda. Por qué tenía una clara de idea de que pudo haberle dicho.- Él me dijo que te vió con Edward. Te preguntó por que puede ser una equivocación y…-
- Jake.- Lo corté. Ambos nos quedamos en silencio.
- Es cierto ¿Verdad?. Estas saliendo con Edward.-
- Somos novios.- Le dije cerrando los ojos y poniéndome de pie de espaldas a la puerta.
Jake se quedó callado.
- ¿Por qué? –
- Él me gusta y no se.- Le dije trabándome.
- Muy lógica Bella.-
- Lo quiero.- Dije rápidamente.- Y creo que el me quiere a mí.-
- ¿Crees? – Preguntó, sabía que estaba herido por el tono de su voz.- ¡Mierda! -
- Lo siento. Se que lo odias...- Me excusé.
- ¿Sabes qué? No puedo hablar contigo ahorita.- Dijo alarmándome. Tenía que hacerlo entender, que no estuviera molesto conmigo.
- ¡Jake! No me cuelgues.- Grité estúpidamente como si eso fuera a cambiar algo.- ¡Jake! – Pero ya estaba repiqueteando ese irritante sonido que indicaba que no había nadie en la otra línea.- ¡Mierda!-
Me dí la vuelta para salir del cuarto y me topé con Edward que con los ojos oscuros me arrebató el celular y lo arrojó, afortunadamente cayó sobre el colchón.
- ¿Que carajo haces? – Grité molesta.
- Lo mismo te preguntó.- Edward estaba increíblemente furioso.- ¡No quiero que hables con él! – Exclamó.
- ¡Le dije que tu yo somos novios! – Grité de vuelta. Edward terminó de acortar la distancia entre nosotros y tomó mi rostro entre sus manos.
- Eres mía Bella y no quiero que nunca hables con él de nuevo.- Dijo de forma casi hipnótica. – Mía.- Reiteró.- ¿No lo entiendes?
- Solo estás demostrándome que no valió la pena.- Dije entre dientes.
- Estoy harto de esa mierda.- Tomé sus muñecas y las quité bruscamente.
- Pues vete a la mierda entonces.- Grité apunto de llorar. Había tenido suficiente por hoy entre Jacob y Edward estaba demasiado dolida.
- ¿A dónde mierda vas? – Me giró tan rápido y tan fuerte que perdí el aire por un segundo. Lo empujé con fuerza pero el tenía mi brazo agarrado.- Aún no puedes irte.- Forcejeé pero eso lo molestó más.- ¿Vas a irte sin si quiera darme un beso? – Su sonrisa era burlona, dejé de forcejear en cuanto su mano acarició un lado de mi rostro.- Soy tu novio Bella. Un cariñito.- Me guiñó el ojo con burla y apreté la quijada.
- Lo eras.- Dije con los dientes apretados. Todo rastro de burla desapareció de su rostro tan rápido que pareció casi cómico.
El agarré en mi barbilla se volvió demasiado fuerte.
- Lo soy.- Me retó con los ojos peligrosos.- Eres mía Isabella. No puedes alejarte de mi.- Tragué saliva para no llorar por que me estaba asustando. Intente de nuevo soltarme pero me acorraló contra la pared- Aunque quieras irte no te dejare y aunque no quieras admitirlo prefieres morir antes de apártate de mi.-
- No vas a dejarme.- Afirmó con tanta pedantería que me provocó darle una bofetada pero el interceptó mi mano antes de llegar a a su cara.- Dilo Bells di que me quieres.- Dijo aún con mi mano entre la suya y la otra en mi rostro.
- No voy a mentirte.- Le dije obviamente mintiendo. Apretó tanto mi mano entre la suya que ahora descansaba en su pecho que casi pude escuchar mis dedos crujir. Me arrepentí de la mentira al sentir que la mano que acunaba mi mejilla ya no estaba ahí y en cambio estaba echa puño.- ¿Qué? ¿Vas a golpearme?- Pregunté tratando de seguir con mi fuerte fachada pero un poco de temor se escapo en mi tono.
Su mirada se suavizo y su mano volvió a mi rostro lo acarició mi lentamente y besó con suavidad mi frente.
- Claro que no.- Susurró abrazándome dudé un par de segundos antes de pasar mis brazos por sus costados.- Es solo que odio a Black y no me gusta que hables con él.- Acarició mi cabello y me abrazó un poco mas fuerte. No contesté, aun estaba asustada.- Nunca te golpearía Bella que te quede claro.- Asentí con la cabeza.- Dame un beso.- Me pidió.
Lo besé.
- Ahora llévame a mi casa.- Le dije, el me miró extrañado.- Son las ocho la función fue hace media hora.-
Él relajó el ceño.
- Quédate un rato.- Me pidió acariciando mi mejilla.
- Ok.- Sonreí.- Vamos a prepararnos algo de cenar.-
***
- ¿Y como te va con Erik? – Los ojos de Ángela brillaron. Estábamos sentadas en mi cama. Edward iba a venir por mí mas tarde, íbamos a ir al cine ya que el viernes se había echado a perder nuestra salida y me iba a quedar a dormir en su casa.
- Perfectamente. Últimamente nos va mejor que nunca.- Sonrió.
Estuvimos platicando de varias cosas hasta que Áng se fue, yo le había dicho que iba a salir con Edward
Estaba guardando mi ropa cuando sin querer tiré el portarretratos que tenía una foto mía y de Jake.
La miré por mucho tiempo y me sentí mal. Extrañaba demasiado a mi amigo y ahora más que sabía que estaba muy molesto conmigo.
Antes de pensarlo tomé el celular y marqué su numero. No me contestó así que volví a marcar.
Contestó.
- Jake.-
- Todavía no puedo hablar contigo Bella.-
- Por favor…-
- Bella…- Reprochó podía notar el tono herido en su voz.- Sabes lo que pienso de él. Sabes que sería la última persona con la que deberías de salir…-
- Lo se.-
- Pues no parece.-
- ¡Lo se! Es malo, posesivo, perverso, manipulador, tiene problemas con las drogas y no me conviene.- Dije sabiendo que iba a decir.- Jake te quiero demasiado como para que las cosas terminen así. Perdóname. – Le rogué. Me sobresalté al escuchar un fuerte ruido, me limpié las lágrimas y miré pero no había nada.
- Voy a parecer muy afeminado diciendo esto pero: Me lastimaste mas de lo que te imaginas con esto y no quiero hacerte sentir mal con mis palabras solo quiero que entiendas que necesito no saber nada de ti por un tiempo. Yo te hablaré cuando este listo Bella. – Y me colgó.
Sollocé un poco más y luego me preparé para cuando Edward llegará.
Pero dieron las siete y las ocho y luego las nueve… y Edward aún no aparecía.
Lo llamé.
Su llamada será transferida a buzón.
Fruncí el ceño. Edward no era de los que se retrasaban. Le hablé a Alice.
- Hola. –
- Hola Alice ¿Está Edward ahí? – Pregunté preocupada.
- No ¿No esta contigo? – Preguntó, negué con la cabeza. ¿Dónde estaría Edward?
- No.- Contesté recordando que ella no podía verme através del teléfono.- Voy a ir a esperarlo en tu casa.- Gracias a Dios mi camioneta había vuelto a la vida.
Alice y yo nos sentamos en el balcón del cuarto de Esme y Carlisle que daba hacía el jardín. Ella hablaba para despejar mi mente de la preocupación.
Un par de horas y siete cigarros después escuché que una puerta se cerraba. Automáticamente me puse de pie y fui hasta la habitación de Edward. Entré sin tocar y lo encontré recostado en su cama, su mirada que reposaba en el techo se posó en mí y me acerqué lentamente.
- ¿Dónde estabas Edward? – Le pregunté un poco molesta sin embargo bastante aliviada por que estuviera bien.- Estaba preocupada por ti.-
- ¿En serio? – Preguntó ladeando la cabeza, con un gesto de manos me indicó que me acercara. Dudé por que era obvio que Edward estaba drogado sin embargo deje que me abrazará.
- Claro que si, pensé que algo malo te había pasado.- Le dije hizo que me recostara sobre él cuando su espalda chocó contra el colchón. Mi mejilla descansaba en su pecho y mi mano estaba entrelazada con su mano.
- Dime que me quieres.- Me pidió. Me semi incorporé un poco extrañada por su petición.
- Te quiero Edward.- Le dije mirándolo a los ojos.
- Dame un beso.- Sonreí y rocé mis labios con los suyos. Empezó siendo un beso tierno, lento.
Rápidamente el beso se volvió más pasional con nuestras lenguas bailando. Mis manos acariciaron su rostro, su cabello sus hombros y las de Edward recorrieron toda mi espalada hasta quedarse en mi caderas.
Con un movimiento me puso de espaldas al colchón y el beso se volvió aun mas profundo si eso era posible.
Pero algo estaba mal con Edward.
Sus caricias se volvieron casi rudas, acariciando posesivamente y separó sus labios de los míos y comenzó a besar mi cuello y lo que alcanzaba de mis senos por el escote de la blusa. Su erección hizo una presión en mi vientre.
Intenté separarme por que yo no haría nada con él si el estaba drogado pero el estampó sus labios contra los míos.
Sentí sus manos bajar acariciando mis costados, mis caderas y finalmente parándose en mis muslos. Comenzó a bajar mi pantalón con fuerza. Su arranque me asustó.
- Edward. Espera.- Él volvió a besarme el cuello y la cara con pasión. Logró bajar mi pantalón y comenzó a bajar el suyo pero lo paré poniéndome mis bragas. Mis pantalones estaban en un montón aun lado de la cama.- ¡Edward! – Exclamé al notar que volvía a intentar remover mi prenda. Él me miró con ojos turbios.
- Quiero estar dentro de ti Bella.- Me dijo con la voz ronca y tan jodidamente sensual que sentí como todo mi cuerpo se estremeció. Se acercó a mí y depositó un beso húmedo en el lóbulo de mi oreja.- Quiero hacerte gemir mi nombre y correrme dentro de ti. Bebé voy hacerte tocar el cielo y hacer que tu piel se sienta tan sensible que un simple susurró parezca un huracán.-
Tardé varios segundos en recuperar el habla.
- No puedo.- Musité.- Estas drogado.- El pareció molestarse.
- Somos novios, no te preocupes.- Dijo riéndose, intento besarme de nuevo.
- No puedo.- Le dije.
- Estoy harto de toda esa mierda de "el momento perfecto" – Dijo con los ojos llameando.- Jodete Bella yo me voy.- Dijo dejándome boquiabierta sentada en la cama.
- ¿A dónde vas? – Le pregunté herida. Él parecía tener la cabeza en llamas de tan furioso que estaba.
- No te importa.- Dijo con voz fría y salió por la puerta.
Me quedé sentada por largo tiempo aún impactada por lo que acababa de pasar. Ya estaba cansada de tanto llorar y aún así volví a llorar.
Por qué… todo era una mierda y yo era la persona con peor suerte del mundo y Jacob tenía razón y Edward era un hijo de puta y… todo era una mierda.
Después de un rato me debatí entre irme o no a mi casa. Decidí que no, quería ver a Edward cuando regresara.
Él estaba drogado y podía ser que no estaba pensando. Podía ser y si no… solo quería saber si todo había terminado.
Alice dormía desde hace un par de horas pero yo no podía dormir. No había traído mis pastillas y aparte estaba preocupada por que Edward no había llegado.
Escuché la puerta de su cuarto sonar y me paré inmediatamente y fui a verlo. La puerta estaba cerrada. Como avisándome que no entrara.
Pero la abrí.
Y Edward estaba ahí.
Sin camisa.
Pero eso no era lo que me impactó. Fueron las marcas de uñas en su espalda y cuando se volteó sus ojos aparte de sorpresa mostraban culpa.
Nunca vi los ojos de Edward tan humanos como en ese momento y sinceramente fue uno de los peores en mi vida.
- Lo siento.- Dijo con la alarma en los ojos. Apoyé mi espalda en el marco de la puerta por que sentía que iba a caerme en cualquier momento.- No fue nada. – Dijo negando con la cabeza y tomándome de los brazos.
Sentí el dolor atravesarme con una descarga eléctrica empezando de mi pecho hasta la punta de mi pie.
Abrí la boca para decir algo pero estaba muy sorprendida y muy herida.
Dirán: ¿Cómo si no lo hubieras visto venir? Pero eso pasaba con las personas a las que quieres: Nunca te esperas una traición.
Sentí la ira subir por mi garganta y mis mejillas se pusieron rojas.
Lo empujé.
- Estúpido.- Susurré volviéndolo a empujar.- Eres un jodido idiota.- Dije un poco mas fuerte empujándolo más fuerte ya que no me había soltado.
- Bella…- Intentó abrazarme pero el olor a perfume de mujer me asqueó.
- Eres un imbécil.- Grité dándole una bofetada. Me soltó creo que estaba sorprendido por mi ataque.- Te odio.- Mentí pasando la mano por mi cabello, alejándome de él.
- No tu no me odias.- Dijo parecía que quería convencerse más que contradecirme.
- ¿Por qué me hiciste eso? – Pregunté sintiendo como el nudo en mi garganta se apretaba hasta ahogarme y hacerme derramar lagrimas por mis mejillas.
- No llores.- Musitó acercándose pero no dejé que se acerqué.
- No me toques.- Dije limpiándome las lagrimas con furia.- Arruinaste todo.- Le acusé. Él parecía como sobrepasado.
- Bella… yo no estaba pensando…- Me dí la vuelta para no ver su rostro, el parecía arrepentido. Pero era Edward y ya me había demostrado que creerle era algo muy peligroso.
- Debe haber algo que pueda hacer…-
- Puedes irte al carajo.- Exclamé. Sentía el corazón golpearme con demasiada fuerza el pecho provocándome el suficiente dolor como para que las lagrimas no dejaran de salir.
- No fue nada.-
- No te creo nada.- Le dije entre dientes. Lo escuché moverse pero apenas su mano tocó mi hombro lo aparté. Aprovechando que ya no estaba en la puerta con un movimiento increíblemente fluido de mi parte salí por la puerta.
- Bella espera.- Me llamó pero caminé más rápido. Vi a Alice que iba a salir de su cuarto pero con un movimiento de la mano le indiqué que se quedara en su cuarto.
Ya estaba en la sala cuando su mano me tomó por el brazo.
- Que parte de no me toques no entiendes.- Le grité soltándome.- Aléjate de mi. –
- ¿Puedes… Por favor… solo… quedarte quieta y escuchar…? – Edward se veía como desesperado pero no me importo como a él tampoco le habían importado mis sentimientos.
- ¡¿Qué quieres que escuche?! – Le grité nunca me había comportado de esta manera pero también nunca antes nadie me había sido infiel.- ¿Que te acostaste con alguna zorra? ¿Qué solo querías acostarte conmigo y como no quise ahora ya no quieres estar conmigo? – La voz se me quebró dos veces en la última pregunta.- Pasó Edward. Ya lo se, no necesito que em lo digas.- Edward se tiró del cabello.
Me di vuelta dispuesta a irme pero solo había dado unos cuantos pasos cuando 3wcuché como varios objetos se rompían al impactar con el suelo.
Me dí la vuelta sobresaltada.
Edward había arrojado todos los finos adornos de un estante con furia. Se acercó rápidamente a mi y me asusté. Me encogí ligeramente cuando sus brazos se cerraron en torno a mi.
- Lo siento.- Dijo, no contesté por qué estaba recuperándome del shock. Cuando caí en cuenta que él no iba a dañarme recuperé el habla.
- Suéltame por favor.- Dije con un hilo de voz. Él enterró su rostro en mi cuello y lo besó.
- No. Bella Lo siento, no estaba pensando.- Negué con la cabeza por qué aún y cuando me había herido era muy fácil caer en sus redes.
- No.- Dije en un tono más fuerte recuperando mi voz.- No puedo seguir contigo.-
Hubo un momento de silencio en el que intenté quitar sus brazos de mi cintura. Entonces Edward volvió a besar mi cuello y puso su frente en mi hombro.
- No me dejes.- Dijo aún con el rostro enterrado en mi cuello.- Lo siento, Bella. No me dejes.- Sequé bruscamente mis estúpidas lagrimas y casi escupiéndole le exigí furiosa.
- Dime una sola razón por la que deba considerar perdonarte.-
- Por que te quiero.-
...
Chan! Chan! Le dijo que la quiere! Claro después de estropearlo todo… jaja es un idiota :)
Merezco reviews? :)
Les recuerdo el Poll que abrí pasen por el por favor.
Besos.
