Capítulo 38.- Sueños realizados. Segunda parte.- by Made.

Tanya sólo bajó su mirada…

La calificación de Elliot Tapia y Lily Del Valle superaron la marca personal de los mismos, algo de por si ya difícil de lograr. Tanya no dejaba de moverse inquieta por el área asignada para la espera de los competidores. La rusa y su pareja, Irek, por sorteo serían los últimos en participar… Y el Palavela no dejaba de ovacionar sus nombres. En verdad el estadio parecía estar dividido, unos con la pareja de mexicanos, otros con los rusos… Tanya elevó un poco sus azules ojos cuando una voz a sus espaldas la sacó de sus pensamientos…

- Tanya…

- ¿?... Ah, Marina…

- Te vengo a desear suerte – dijo la pelirroja mientras le tendía un ramito de flores a su amiga, dándose cuenta de cierta mirada sombría en los ojos de la rubia - ¿Qué pasa? ¿Te sientes mal? – le preguntó en un susurro

- N-no… S-sí… Bueno, depende…

- ¿De qué?...

- Física o… anímicamente…

- Ambas… - respondió lacónicamente Marina

- Físicamente estoy bien… pero de ánimos… - Tanya giró para ver más allá de ella a Irek, quien cuando vio bajar a Marina se alejó de ambas, un poco molesto… - Marina… debo ser sincera con él… No puedo seguir con esto…

- Czorja, estás a menos de diez minutos para competir y ganar ésa medalla de oro… No me eché la culpa para que lo eches a perder – le respondió la pelirroja apretando dientes

- ¡Marina! ¡No soporto ver la manera tan fría en la que te trata, no soporto ver que no deja de molestarte y recriminarte algo que ni siquiera hiciste!

- Por favor… como si fuera la primera vez… - la pelirroja hizo ojos redondos y luego miró hacia Irek una vez más, cuando éste se giró de nuevo saliendo de su campo visual, Marina tomó de la mano a su amiga y se la llevo tras bastidores. En un inicio Tanya se sorprendió un poco pero quedo muda al ver quien la esperaba ahí…

- Ken…

- Hola Tanya…

- …

Irek estaba de brazos cruzados mirando el resto de las parejas. Era el turno de los chinos Zao-Peng y Hong-Tao, la rutina que ejecutaban estaba al nivel de lo que ellos esperaban pero poco menos para ser de competencia. Irek suspiró. Para él, Tanya siempre había sido todo, no es de exagerar decir que, desde que la conoció se determino a quedarse con ella por el resto de su vida, aunque la rubia al parecer (y ya lo sabía) no compartía sus sentimientos… En fin, como fuera, algo sí había que reconocerle a la rubia: siempre hizo todo lo que se le pidió con tal de que el joven ruso lograra sus sueños…

- Creo que he sido demasiado duro con ella… - se dijo en un murmullo. El chico se puso de pie y, fue a buscarla para decirle algo que ya traía en mente desde hace mucho tiempo…

Y del otro lado…

- Ken… que bueno que viniste – los ojos de la rusa brillaron a más no poder, quiso correr hacia él, pero algo en la actitud del japonés la detuvo

- Solo… vengo a desearte suerte…

- Ja… suerte se les desea a los tontos… éxito, a los triunfadores – respondió en tono de broma la rubia

- Bueno, esperaba de ti una respuesta así…

- ¿? ¿Qué pasa, Ken? ¿Por qué estás tan frío conmigo?

- ¿Yo? ¿Frío? No, siempre he sido así…

- No es cierto… Mira, hace mucho que no te veo, salvo aquella noche en el hotel y… ¿ahora te comportas así, conmigo?

- ¿Así cómo…?

- Como si estuvieras más aquí por compromiso que por ganas…

- …Uhm… - Ken miró detrás de ellos. Más allá estaban Taro y Marina haciendo mucho y nada a la vez, disimulando que no los estaban viendo. Ken Wakashimazu miró a la rubia una vez más… quería decirle cuanto la amaba, pero haber escuchado a la rubia decir entre sueños que quería a Irek le impedía hacerlo… - Se que… te llevas bien con Irek y… supongo que lo quieres mucho… Taro me dijo que Marina le dijo – (tenía que ser Ken ¬¬) – que te vas a casar con él una vez que terminen las competencias y pues… te vengo a felicitar por eso…

- … - la rusa guardó silencio por unos momentos mirando muy fijamente a Wakashimazu – Ken, es cierto que hay planes de boda con Irek, pero desde que tú y yo estuvimos juntos he decidido que…

- ¡Tanya!... ¿Sabes que he pensado? Ya sé que siempre he dicho que no me gustan los niños y si por mí fuera no tendría ninguno pero, una vez que nos casemos, me gustaría que tuviéramos uno… Además, tú y yo lo hemos venido intentando de hace tiempo. Por eso me preocupe que, cuando se dio el rumor de que estabas embarazada fueras tú y… - (¿todo esto alcanzó a decir? ¬¬)

- …

Tanya y Ken miraron detrás de sí. Irek se detuvo un momento al verlos juntos, pero después tratando de guardar sus celos con gran esfuerzo, se acercó a la rubia y la abrazó rodeándole los hombros

- Hola… ¿tú eres el amigo de Taro…? ¿Ken… Wakashimazu, cierto?

- Sí, así es… - Ken llevó su vista de Tanya a Irek y de éste a ella de nuevo. Irek tuvo un presentimiento y miraba inquisitivamente a ambos

- Vendrás a desearnos suerte, supongo…

- No…

- …

- Suerte se les desea a los tontos, solo el éxito a los triunfadores… ¿no es así, Tanya?... – (N.d.A. no estoy muy de acuerdo con esta frase, pero la usé porque sería algo típico de Tanya ¬¬)

- Sí, así es… - respondió la rubia después de segundos que parecieron horas. Los aplausos para la pareja que terminaba su rutina los hicieron regresar a la realidad y Ken optó por ya no seguir más ahí

- Adiós… y buena suerte… - (¿? que se ponga de acuerdo u_uU) – Ojala y puedan… formar una linda familia… -termino diciendo mientras miraba con tristeza los ojos de la rubia. El joven portero, delantero, portero, la miró una vez más y les dio la espalda para alejarse de ellos…

- …

- Uhm, no sabía que lo conocías – dijo Irek mientras se separaba de Tanya un momento – En fin, ya casi es hora…

- Irek… - la rusa lo detuvo mirándolo entre dubitativa e incrédula - ¿Es cierto lo que acabas de decir? ¿Qué te gustaría tener un hijo conmigo?

- Bueno, sí… ¿que hay de malo en ello?…

- Que a ti no te gustan los niños… no los soportas ni en peluche…

- Ja, Tanya no exageres…

- Si no exagero, es la verdad…

- Tanya, no vamos a discutir por eso ¿o sí? Estamos comprometidos de hace mucho tiempo ¿Qué tiene de malo que quiera tener un hijo contigo?

- Pues que hace tiempo tú habías dicho que tener un hijo se interpondría en tus planes…

- Ahora ya no es así… - contestó el ruso empezando a dar muestras de fastidio – Es lo que siempre habías querido ¿no? Que por un momento dejara de pensar en mi carrera. Ahora que es así, tú no pareces muy contenta, ¿qué quieres que haga, entonces?...

- … - Tanya se quedo callada. Luego miró detrás de sí al ver que Marina y Taro se acercaban al ver que Irek comenzaba a alterarse

- ¿Todo está bien? – preguntó la pelirroja

- Sí, todo está bien, gracias… - la cortó Irek

- Le pregunté a Tanya, no a ti…

- ¿Y? soy su pareja, puedo responder por ella…

- ¡Oye! – Tanya se volvió molesta con Irek - ¿Qué te hace pensar que puedes responder por mi?

- Que te conozco demasiado bien, que hemos sido pareja desde hace varios años y que puedo darme perfecta cuenta de lo que te pasa… Nada más por eso…

- Eso no te da ningún derecho de responder por mí…

- ¡Claro que sí!

- ¡Claro que no!

- ¡Desde luego que sí! ¿Quién mejor que yo que te conoce como la palma de la mano? Sé lo que piensas, sé que responderías y sé…

- ¿…qué me pasa aún sin decirte nada? – preguntó la chica mirándolo muy fijamente, haciéndolo dudar por un par de segundos

- Sí… desde luego que sí…

- Irek, mírame… mira mis ojos…

- …

- ¿Qué crees que tengo? ¿Qué crees que me pase en estos momentos, Irek?

- …

- …dime Irek, si tanto dices conocerme, ¿qué ves en mi en estos precisos momentos?...

- … - los dos rusos se quedaron viendo por un largo rato (de nuevo insisto ¿tanto tiempo entre ellos y su turno para patinar? ¬¬). Por fin, Irek pronunció palabra

- …que… que hay algo que has querido decirme y no te atrevías a hacerlo…

- …

- …hasta ahora que has visto a ése joven…

- …

- … - Taro y Marina los quedaron viendo uno al otro con cara de "nosotros no tenemos nada que hacer aquí, pero mejor nos quedamos". Tanya llevó su vista al suelo para disimular una pequeña sonrisa nerviosa que se asomó en su rostro

- …tienes razón Irek, me conoces perfectamente bien… Y eso, solo se logra cuando una persona le ha dedicado tanto tiempo a otra, que incluso, es capaz de dejar todo por ella ¿cierto?

- Sí…

- Irek… eres… eres un gran hombre, y lo sabes. Tienes defectos como todos, pero… creo que solo yo soy quien te hace manifestarlos y de la peor manera… Irek, te quiero mucho, y lo sabes… y te quiero tanto que… que no puedo seguir engañándote…

- …

- Marina… Marina… Ella… - las palabras se le estaban dificultando bastante a la rusa – Ella hizo algo… por mí…

- … - Marina puso cara de fastidio, pero miró para otro lado para evitar darle un golpe a su amiga

- Ella… renunció a…

- Hasta ahí… - cortó Irek mientras apretaba por un breve instante sus ojos – Me lo temía y… aunque lo sabía en el fondo deseaba que… no fuera cierto…

- …Irek yo…

- Y no porque no quisiera que tuviéramos un hijo, sino porque algo podría pasarte y…

- …Irek… no sigas…

- …

Irek había tomado las manos de Tanya con mucho amor, mirándola de igual manera, pero ante esto último que había dicho, la rusa no pudo contenerse más y echó a llorar amargamente. Marina y Taro bajaron apenados la mirada y se alejaron un poco, lo suficientemente lejos para no escuchar lo siguiente que decía la rusa pero lo bastante cerca para darse cuenta de qué se trataba la confesión que la chica estaba haciendo… Miraron como el joven cerraba sus ojos con impotencia, incredulidad, asombro, tristeza… toda una gama de emociones propias de la ocasión. Tanya lo miraba, dolida de saber lo mucho que lo estaba lastimando…

- ¿Por… por qué… no me lo dijiste antes?... – dijo entrecortadamente el chico cuando por fin pudo decir algo, sin asimilar del todo lo que había escuchado

- Porque quería que lograras tu sueño… Aunque nadie lo crea, eres merecedor de luchar y ganar ese oro…

- …

- Y… porque te quiero…

- Me quieres… pero no me amas…

- Te amo… sí, aunque no lo creas, pero no te amo tanto como tú me lo has demostrado

- No… eso no es cierto…

- ¿?

- Creo que… no te amo… Me he dado cuenta de eso…

- ¿Por qué lo dices? Irek, cierto que discutimos pero… nadie, me ha tratado y me ha demostrado tanta devoción como lo has hecho todo el tiempo que hemos pasado juntos

- No, no es así, ¿y sabes por qué? Porque si yo te amara, me habría dado cuenta de que tu corazón pertenecía a otro desde hace mucho tiempo… Sí me di cuenta, me di cuenta de que amaba a alguien más pero… me equivoqué de persona. Ni siquiera… fui bueno para fijarme en eso… Estaba obsesionado, con la mente fija en ganar cuanto campeonato se nos cruzaba que… creo que deje de amarte… deje de… luchar por conservar tu cariño, tu amor y tu corazón… Yo… yo te orille a eso después de todo… Bastó con que lo volvieras a ver aunque fuera una sola vez para, darte cuenta de que no me amabas y yo, para darme cuenta de lo poco que hice por seguir estando en tu corazón…

- … - Tanya bajó su mirada. Dejo de llorar. Irek echó la cabeza hacia atrás haciendo esfuerzos en vano por pensar en qué hacer… Nada, nada se le ocurría…

- Su turno esperará un poco… - una voz desconocida les sorprendió a los cuatro. Se trataba de un auxiliar que avisaba la secuencia de participación, así como de inesperados cambios en la misma… - La joven coreana sufrió un accidente y esta un poco lastimada y la han tenido que sacar del hielo en camilla, van a pasar el zamboni porque con la caída su pareja levantó un trozo de hielo dejando una gran mella que podría ser peligrosa para ustedes… ¿Todo esta bien? ¿Se siente bien? – preguntó el auxiliar mirando a Tanya que tenía los ojos rojos en llanto. La rusa miró a Irek, pues en caso de decir algo, tendrían que hacerlo y ya…

- Bueno… la verdad es que…

- Estamos bien… - la interrumpió Irek… - Solo un poco… nerviosos… No, miento, demasiado nerviosos… - Irek tomó las manos de ella – Pero… estaremos bien… Todo… saldrá bien… ¿verdad?...

- … - la sinceridad en las palabras de él hicieron sonreír un poco a Tanya. Ella solo atinó a afirmar con la cabeza

- Bueno, esta bien, yo mismo les anunciaré cuando todo este preparado…

- Gracias…

- …

- Wow…

- …

Marina se sorprendió mucho con la reacción del ruso. La verdad, lo menos que esperaba eran los gritos habituales de cuando peleaban o, echar pestes y tanta maldición conocida pero no… Nada de eso pasó…

- …

- …

Irek y Tanya estaban a la orilla de la pista esperando que el zamboni terminara de salir de la pista. Aún estaban a tiempo de decir algo. La rubia seguía con el corazón acelerado y el rostro lleno de culpa. En eso, sintió como su mano era apretada de manera fuerte y firme por su compañero

- No te preocupes… - le dijo él – Ése bebé llegara al mundo con su mamá siendo campeona olímpica…

- … - Tanya alzó la mirada para verlo y vio en el ruso la misma sinceridad que con la que había pronunciado sus palabras. Ella se limitó a asentir con un leve movimiento de cabeza y un apenas perceptible "gracias"

"Damas y caballeros, representando a la República de Rusia… ¡Tanya Czorja e Irek Romanov!"

Los aplausos no se hicieron esperar y el estadio ensordeció con la bienvenida que les dieron. Tanya e Irek entraron en la pista y dieron unas vueltas previas antes de colocarse en su posición inicial. Empezaron dándose la espalda y antes de que dieran la señal para que la música diera inicio Irek pronunció unas cuantas palabras…

- Gracias por llegar conmigo hasta aquí…

- Fue… un placer… - respondió la chica…

La música dio inicio y ambos empezaron su rutina… "Romeo y Julieta" con arreglos de un violinista famoso llamado Edwin Mordesco, la música animó a los aplausos pues como se sabe, la historia de la pareja más romántica de la historia se desarrolla en Verona, ciudad de Italia, ganándose la simpatía del pueblo anfitrión… al finalizar la rutina, ambos sabían que lo habían dado todo…

- ¡Bravo!

- …

- …

El público se puso de pie ovacionando la rutina limpia, concisa y continua de los dos rusos. Tanya se llevó las manos al rostro dejando ver solo sus ojos aún sin creer que lo hubieran logrado, mientras Irek elevaba las manos al cielo. Ambos dieron unas vueltas a la pista asimilando que su rutina les saliera sin error alguno… Pero en la mente de la rusa, solo había una cosa, su presentación ¿sería suficiente para ganarle a los mexicanos?

- Tanya…

- … - Irek se acercó a ella para abrazarla. La rubia le correspondió pero…

- Gracias… gracias por compartir tanto tiempo conmigo…

- Irek…

Irek Romanov, sorprendiendo no solo a Tanya sino a todos los presentes en el Palavela, arrancándoles verdaderos gritos de júbilo y admiración, se inclinó humildemente ante su compañera de años, besando sus manos…

- Gracias…

- Irek…

Tanya no pudo contener la emoción que la embriagó con ese simple acto y dejo escapar gruesas lágrimas de sus ojos. Obligó a Irek a levantar su rostro para que la viera y, inclinándose junto a él, lo abrazó con infinito cariño…

- Perdóname Irek… perdóname lo que te hice… Perdón…

- No tengo nada que perdonarte, al contrario, fui yo, quien te ató a mí solo por mi egoísmo de tenerte, sin querer darme cuenta de si me amabas o no… Fui yo todo este tiempo…

- …

La rubia ya no supo que decir, quería dejarse llevar por sus emociones y desahogarse en el hombro de su pareja, pero Irek, una vez más lo evitó…

- No llores… se te correrá el maquillaje y te verás fea en las fotos…

- Irek…

La chica sonrió ante la broma y haciéndole caso, limpió sus mejillas. Ambos, tomados de la mano, agradecieron al público una vez más antes de salir de la pista e ir al área asignada para esperar sus calificaciones…

Mientras en las gradas…

- ¿Eso le escuchó decir Ken a Tanya?

- Sí, que realmente quiere a Irek…. Y por lo que hemos visto, así es… - Taro le había contado a Marina lo sucedido en la habitación de la rubia aquella vez que recibió la visita de Ken

- … Umhf…

- ¿Qué pasa?...

- Tanya tiene la costumbre de hablar en sueños… Y es cierto eso que has dicho, pero ¿Ken no les dijo qué más dijo ella?

- No… solo escuchar eso, él se fue…

- …mmm

- ¿Por qué? ¿Qué más dice en sueños?

- Las veces que a mi me ha tocado escucharla sí dice eso "Irek, realmente te quiero… pero a Ken… a Ken lo amo"…

- Ou… entonces le faltó escuchar esa parte…

- Al parecer…

Ken Wakashimazu iba en el taxi que lo llevaría al aeropuerto cuando escuchó por la radio, las ovaciones que recibían el equipo ruso y todos los comentarios sobre el beso que le había dado Irek a Tanya en plena pista… Sonrió triste… Al menos la rubia, sería feliz y con eso le era suficiente aunque para él, eso le destrozara el alma como balón a red (y más si lo tira el Napo =P)

- …

- …

Las calificaciones estaban tardando en salir… Eso les ponía los nervios de punta a todos… Tanya seguía tomada de la mano con Irek, pero la expresión en ambos era distinta…

- Que se apuren ya… debemos ir con un médico…

- No va a pasarnos nada… - dijo quedamente la rusa

- Eso espero… o el tipo ése me va a matar… Va a creer que te obligué a patinar conmigo…

- No va a pasarnos nada… verás que así será… - la rubia apretó con fuerza la mano de él…

- Ojala haya valido la pena…

- ¿?...

- …digo, sino tu hijo va a salir y me va a reclamar también…

- Ja…

- Que sea primero… que sea primero por favor…

- …

No solo ellos estaban así, todos los presentes sentían la tensión sobre sus cabezas. Ambas parejas habían patinado con el mismo nivel de perfección, haciendo muy difícil la predicción de quien ganaría el oro. Cualquiera podía ganar y con cualquiera, el premio sería bien reconocido aún por los otros partidarios. Pero quien quedara en segundo… le iba a ser difícil aceptarlo… Virtualmente estaban empatados…

- "206.87" – apareció por fin

- ¡Viva! - las gradas se llenaron de color rojo, blanco y verde…

"…¡206.87!... ésta es la primer vez que se presenta una calificación tan cerrada con el nuevo sistema de calificación… ¡206.87!... ¡apenas dos centésimas de punto por debajo de los mexicanos y sus 206.89!"

- … - los rusos cerraron sus ojos. Quedaban en segundo lugar…

- …

… noche en el Palavela de Torino…

Tanya estaba sentada, viendo al fondo, las banderas de China, México y Rusia, con la segunda ligeramente sobre las otras… Llevaba en sus manos la medalla de plata. Había pedido quedarse un poco en la pista mientras hacían la limpieza. Las luces se fueron apagando poco a poco…

- Segundo lugar… - suspiró

- Un segundo lugar es muy bueno… considerando tu estado… - la chica se volvió sorprendida al reconocer la voz

- Valeri…

- ¿Crees que tú y Marina me iban a engañar? He estado con ustedes desde que entraron a esto… No se me iba a escapar una cosa así… - empezó el ruso al tiempo que se sentaba cerca de ella

- ¿Y… por qué no dijiste nada?... – preguntó entre sorprendida y tímida la rubia

- Porque tú misma lo dijiste… Eres fuerte, y sin dudas, ése bebé es fuerte… como su papá

- … - Tanya bajó la mirada – Irek no es…

- Irek ya me dijo todo… - la interrumpió Valeri - Y te repito, lo supe desde antes…

- ¿Desde antes? ¿Desde nuestro viaje a Tokio, cuando lo volví a ver?

- No… lo supe desde que lo conociste desde niña…

- ¿? ¿Tanto así?

- Aja… son cosas que no escapan a uno. El amor, es el sentimiento que menos se puede ocultar. Se puede negar, puede decir que uno no lo siente, pero no se puede ocultar… nunca…

- …

- Y lo has visto… te lo han demostrado. También sé porqué estás aquí, en vez de estar festejando su triunfo… Él, el portero, se fue sin saber que será padre ¿no es así?

- … Él creyó que quiero a Irek… bueno, sí lo quiero, pero a Ken lo amo… y se fue sin saberlo… ni lo uno ni lo otro… no pude… o no quise… no lo sé…

- …entiendo… - Valeri suspiró antes de continuar – Irek me pidió venir… también se enteró lo de Ken, y bueno, Irek esta dispuesto a apoyarte en todo lo que sea necesario

- ...

- … en todo… - recalcó el entrenador

- En todo…

- Sí, en todo… Ése muchacho no pierde esperanza alguna de estar contigo…

- … - la rusa puso cara de verdadero pesar

- Pero él también entenderá que, esto ha sido muy rápido y hay, antes que hacer nada, pensarlo bien… En fin, Tanya…

- …

- Gracias por llegar hasta aquí… Y aunque sé que no vas a creerme, me siento mejor viendo esa medalla de plata que no haberte conocido nunca

- Valeri…

- … - ambos se abrazaron fuertemente. La intención de Valeri no era consolarla sino decirle lo feliz que sentía y lo orgulloso de decir que ella, Tanya Ayna Czorja, era su alumna… - No te tardes mucho, je… todos queremos cenar…

- Ja… esta bien…

- …

Valeri se puso de pie, tocando su hombro. Otra figura se acercó a ella, sentándose desparpajadamente a su lado…

- Marina…

- Ya te tardaste mucho… ¿Que ése niño no tiene hambre? No vayas a querer a ponerlo a dieta ¿uhm?

- Ja, ja… claro que no… solo que… la mamá no quiere ver a… la tía del niño…

- ¿Por qué no? – preguntó Marina, que no había quitado su vista de enfrente

- Porque… la mamá le prometió a la tía ganar el oro, en compensación por el oro que le hizo perder… y, la mamá no pudo cumplir la promesa…

- …

- …

- La tía dice que… prefiere perder un oro, a cambio de hacerle saber que… cuenta con su amistad… Para la tía, no era importante ganar, sino hacer feliz a la mamá… Nunca pondrá un interés propio por encima de lo que siente por solo algún tipo de gente. Ganar no siempre lo es todo…

- …

Tanya miró a Marina. Se recargó en el hombro de ella… y por primera vez, Marina rodeó los hombros de su amiga con su brazo, e inclinándose de igual manera en la cabeza de su amiga

- Gracias Marina…

- Gracias Tanya…

- …

Y las luces terminaron de apagarse…

Notas:

- La rutina que hicieron Tanya e Irek es la misma que realizaron Tatiana Totmianina y Maxim Marinin en los juegos de Torino 2006, y con la que, a diferencia de este fic, ganaron el primer lugar, siendo la 12ava edición que gana Rusia sin perder (han ganado las ultimas doce ediciones de los juegos Olímpicos en esta disciplina). Nota agregada de Lily: Para reírse, este fic fue escrito antes de los Juegos Olímpicos de Vancouver 2010, en donde los rusos perdieron su supremacía en el podio, quedándose en el cuarto lugar y perdiendo la medalla de oro por primera vez en 36 años. ¡Les echamos la sal!

- El violinista que hizo los arreglos de "Romeo y Julieta" es Edvin Morton, artista consumado y que ha hecho mancuerna con Plushenko en algunas presentaciones, regresando a los inicios del patinaje cuando, las competencias se hacían con orquesta o sinfonía en vivo.

- El "zamboni" es el carrito que se usa para mojar, pulir y limpiar la pista.