Hola, hola! disculpen la tardanza, pero ya quedó listo este capitulo. espero les guste y me dejen sus reviews!

Capítulo 36

Imai, nuestro nuevo amigo especialista en estadísticas y datos de todos los jugadores del mundial, nos cuanta sobre los jugadores mexicanos y su fortaleza en el juego aéreo, pues se basan en la lucha libre del país. Me preocupo por Jun y el gran esfuerzo que tendrá que realizar durante el partido; sus estudios han salido bien, pero su corazón no está al cien por ciento y ruego a dios que lo cuide durante este enfrentamiento.

- Tranquila Yayoi – me dice Sanae quien con solo mirarme sabe lo que significa un ataque en la portería japonesa. – Jun estará bien. Japón está jugando con la nueva estrategia de la presión por zona, además de que están jugando con tres volantes, dejando solo un delantero en punta. Misugi tendrá más apoyo

- Eso espero, amiga. Eso espero.

- El que te debería preocupar es Tsubasa… con su herida

- Estará bien, Sanae. Te lo aseguro – y vuelvo a pedir por él, pues se que no debería estar jugando.

Tsubasa comienza atacando, encara a un par de mexicanos y va al ataque sumamente decidido. Da un pase a Shingo quien regresa rápidamente a Tsubasa intentando realizar una serie de pases al puro estilo de la "combinación dorada", pero el medio de contención de México intercepta el pase y se pierde la jugada. El corazón se me estruja en cuanto comienza el ataque mexicano, pero Sano realiza una barrida recuperando el balón. Tsubasa tiene nuevamente el balón, ataca, pero Hyuga está sumamente marcado, así que se prepara para tira de fuera del área grande, pero en realidad es un pase a profundidad que Shingo toma de chilena hacia la portería. Ricardo Espadas, el portero mexicano, lo detiene sin mucha dificultad.

Lo siguiente nos sorprende aún a pesar de que nuestro nuevo amigo Imai, nos lo había dicho ya. Espadas sale del área chica con balón dominado, Hyuga es el primero en reaccionar y barre para recuperar el balón, pero Espadas lo supera sin mayor problema y sigue corriendo fuera del área grande, llegando a media cancha donde da un pase a los delanteros mexicanos, los llamados "soldados del sol azteca" y especialistas en el juego aéreo. El árbitro detiene el juego. Están en fuera de lugar.

- Jun… – exclamo feliz de que haya realizado esa jugada

- Con la táctica del fuera de lugar, el trabajo fuerte de Jun disminuye – me comenta Sanae y le agradezco su preocupación.

Matsuyama reanuda el partido rápidamente haciendo que el portero mexicano regrese corriendo a su portería, Hikaru realiza su característico tiro de media distancia pero como pase a Hyuga quien está esperando el pase cuando un jugador mexicano mete la pierna elevando el balón. Hyuga salta por él y logra cabecear a la portería vacía.

- ¡Vamos! – gritamos todos en las gradas pues al no haber portero no se puede fallar el gol, pero de la nada aparece Espadas tirándose a detener el balón justo en la línea de gol.

- ¡No! – exclamamos al ver la gran atajada del mexicano

Espadas vuelve a salir rápidamente con el balón entre sus piernas. Tsubasa lo marca de cerca cuando el mexicano tira fuerte y directo a la cara, haciendo que nuestro capitán se mueva esquivando el balón. Uno de los delanteros tiene el balón y comienzan a realizar una serie de tácticas al estilo lucha libre.

- Impresionante – exclamo al verlos volar y saltar en el aire

- ¡Cállate, Aoba! – me grita Sanae furiosa – alguien tiene que detenerlos o nos anotaran

No termina de decirlo cuando nos damos cuenta porque están los Tachibana en el campo, realizan junto con Sano sus ataques aéreos para defender la portería japonesa. Los hermanos logran su propósito y después de varias llegadas aéreas de los mexicanos, el marcador se mantiene en ceros.

- Tiro de esquina – me dice mi amiga al ver como el balón es desviado por Kazuo

- ¡¿Es el portero?! – exclamo al ver a Espadas correr hacia el área chica

- ¡¿Va a rematar?!

- Así es su estilo de juego – nos asegura nuestro amigo especialista, Imai.

El tiro de esquina es un pase elevado hacia dos de los delanteros que realizan una táctica de lucha, dan un pase dejando a los Tachibana sin posibilidad de detener, pues cubren, entre los dos, el balón hasta que García, el grandote mexicano que realiza un tiro combinado que da un fuerza impresionante al tiro.

Ken está atento a la jugada y logra desviar el tiro con un puñetazo que recuerda a un golpe de karate.

- Solo Wakashimazu podía detener ese tiro, porque es karateca y ha conjugado el karate con la posición de portero. Es nuestro portero karateca – comenta orgulloso Imai y Sanae le zapea diciendo que no exagere, que todos sabemos que Wakashimazu es un gran portero y que siempre ha estudiado karate. El resto de la porra reímos ante el pleito de Sanae e Imai.

México sigue atacando sin parar y aunque no logran anotar, todos nos preocupamos de no tener el control del partido.

- ¿Qué pasa con Tsubasa? – pregunta Imai enojado

- ¡Cállate! – exclama Sanae furiosa – nuestro capitán está haciendo todo lo que puede

- No es el mismo de siempre – medita Imai y las dos nos miramos pues sabemos que no es el mismo de siempre, que está lastimado y yo sé que no debería siquiera, estar jugando.

Imai metida un largo rato y comenta que Japón puede pasar a la siguiente ronda aunque empate este partido

- ¡No vamos a empatar! – responde Sanae a punto de volver a zapear a Imai

- Puede que sea una estrategia del entrenador, jugar a defender… – dice Imai escondiéndose detrás de una de nuestras banderas

El árbitro silba el medio tiempo y todos nos alegramos de seguir sin recibir gol. Sanae me pide que vaya a los vestidores para entérame, aprovechando que estoy como ayudante del médico. Pienso en Misugi y en Tsubasa y salgo corriendo rumbo a los vestidores.

Ha pasado la mitad del tiempo cuando el médico me pide que ingrese al cuarto de auscultación, donde se encuentra Tsubasa con la camiseta levantada y su herida al aire.

- Hola Yayoi – me saluda Tsubasa con su alegre sonrisa de siempre

- ¿Cómo te encuentras?

- Preocupado – responde sin prestar atención a la curación que el médico le hace – no hemos podido anotar…

- ¡Me refería a tu herida!

- ¡Oh! Lo siento – responde riendo – me duele, pero es soportable

El doctor me pide que busque a Jun para saber si seguirá en el partido. Salgo corriendo del lugar hasta toparme con Misugi en los pasillos.

- ¿Estás bien? –pregunto tratando de recobrar el aliento por la carrera

- Estoy bien, Yayoi. ¿y tú? – me pregunta con su bella sonrisa

- ¿Vas a seguir jugando?

- ¡Por supuesto! – exclama casi ofendido por la pregunta

- El doctor me dijo…

- El entrenador me pregunto cómo me sentía – me interrumpe Jun – pero me encuentro perfectamente

- Jun…

- Te lo prometo, Yayoi. Confía en mí.

Le sonrió y abrazo tranquilizándome. Luego me pregunta que si sé que es lo que pasa con Tsubasa, pues no es el mismo de siempre y ahora está con el doctor. Como siempre, le digo lo que sucede y le cuento lo sucedido la noche anterior.

- Debemos apoyarlo más – comenta con su mirada perdida en el horizonte, como cada vez que medita y piensa sobre futbol. – gracias por contarme Yayoi, le diré a Hikaru, para que suba más a apoyarlo y a Shingo también… estaba en lo cierto cuando me comentó que veía a Tsubasa tocarse mucho el estómago…

- Cuídate, Jun – le digo despidiéndome pues el medio tiempo está por terminar y los equipos deben volver al campo.

Me uno a mis amigos en las gradas y doy los pormenores de lo sucedido, incluida la herida de Tsubasa, pues en estos momentos es mejor que todos lo sepan antes de que sigan pensando que ya no es el gran jugador que siempre ha sido.

Imai nos explica la importancia de ver el uniforme con que sale Espadas, pues si es más claro que el anterior, quiere decir que su estilo de juego será ofensivo.

- ¡Es blanco! – exclama Sanae al verlo salir al campo – será aún más ofensivo que antes

- Jun… - exclamo preocupada

El partido inicia y México toma nuevamente el control, poco a poco vemos como las jugadas aéreas van disminuyendo pues García a quien usan para realizarlas, está cada vez más lastimado. Jito está igual de cansado, pues sus piernas son lo que impulsa a los Tachibana, por los aires.

- Creo que los dos equipos tendrán que cambiar de táctica – comenta Imai

- Los Tachibana seguirán volando mientras los mexicanos también lo hagan – exclama Sanae y estoy de acuerdo con ella, los hermanos no se darán por vencidos tan fácilmente.

México tiene el balón y da un pase a los delanteros, quienes buscan usar una técnica diferente, pero García se les adelanta y salta hacia el balón, que también buscan los hermanos Tachibana. Todo sucede muy rápido. García en aire toma a los hermanos Tachibana por las piernas y los estrella uno contra el otro. Los tres caen al suelo con García sobre ellos, lastimándoles las piernas al no poder caer de manera segura.

El árbitro marca la falta y saca la tarjeta roja sin dudarlo un segundo. El doctor y unos camilleros entran rápidamente para sacar a los hermanos heridos.

- ¡Es un loco!- exclama Sanae y no es la única, todo el estadio grita contra la fea jugada del mexicano

- Porque lo habrá hecho – pregunto suavemente, más para mí que para los demás, pero Imai me alcanza a oír

- Supongo que al no poder ayudar en las jugadas de lucha libre, lo mejor que podía hacer por el equipo era deshacerse de nuestros voladores…

- Puede ser, pero eso es antiprofesional – responde Sanae indignada por la jugada.

El partido se reanuda, México ataca y Japón se defiende con dos jugadores menos, o uno con base en el jugador mexicano expulsado. Observo al doctor de la selección atendiendo a los jugadores y pienso en correr a ayudar, pero debo recorrer un largo tramo para entrar al campo de juego, en cuanto estoy por salir corriendo veo al doctor dejar de atender a los hermanos y permitir que los lleven a la enfermería; mientras, habla con Gamou y veo como niega con la cabeza.

- No pueden seguir – comento al entender lo que el médico le ha dicho a nuestro entrenador

- Va a entrar Sawada y Sano – puntualiza Sanae al ver a los chicos quitarse la chamarra y comenzar a calentar

Volvemos nuestras miradas al campo de juego justo cuando México realiza una de sus jugadas tipo lucha aún a pesar de ya no contar con el grandote de García. Ken sale a defender el arco pero nota, justo a tiempo que por el otro lado se acerca peligrosamente, el portero enemigo: Espadas. Él también se da cuenta que Ken lo ha visto, cambia de pierna y de lado, tira con la izquierda y anota el primer gol del partido.

- ¿Cómo pudo reaccionar tan rápido? – pregunta furiosa Sanae

- Al ser portero, sabe muy bien cómo va a reaccionar Ken – le responde Imai

- ¡¿Y tú a quien apoyas?! – le grita Sanae comenzando a zapearlo – y ¡no le digas "Ken" para ti es Wakashimazu!

No podemos evitar reír ante la discusión a pesar de la tristeza que nos inunda por el gol anotado por México.

Imai se libra de los golpes de Sanae solo para decirnos que Gamou ha cambiado de parecer, no ha metido a Sawada, ni a Sano; ahora mete a Nitta y Sorimachi

- ¿Qué piensa hacer? – pregunta mi amiga volteando a ver a Imai, pero él prefiere no contestar por evitar despertar nuevamente, la cólera de Sanae.

El estar abajo en el marcador presiona a los jugadores quienes tratan por todos los medios de anotar el gol del empate. Japón ataca, Matsuyama realiza un tiro de media distancia, Shingo también lo intenta desde fuera del área grande, Nitta tira de media cancha, Misugi también intenta un tiro a la portería, hasta Tsubasa realiza un par de tiros que son detenidos por Espadas. Nos tranquiliza ver que Japón lo está intentando y que solo es cuestión de tiempo que un tiro logre pasar a su gran guardameta.

Hyuga realiza un gran tiro que por un momento parece vencer a Espadas, pero este logra detenerlo con su cuerpo estrellado en el poste izquierdo de la portería. Los médicos entran a atenderlo, pero para cuando llegan a la portería, Espadas ya está levantado. Está dispuesto a luchar aún a costa de su cuerpo. A Hyuga no le importa y en la siguiente oportunidad vuelve a tirar su raiju shoot, el cual Espadas desvía con la punta de sus dedos.

- Debe estar sumamente lastimado – comento y Sanae me dice que eso puede ser bueno para Japón

Nuestro equipo tiene un tiro de esquina a pocos minutos del final. Es una gran oportunidad que no deben desaprovechar. Shingo va al "corner" y realiza el tiro de esquina con un pase retrasado a Tsubas quien está adelante del círculo central, con la mano en el estómago. El pase funciona, los mexicanos, antes todos metidos en el área chica, ahora salen a defender y quitarle el balón a nuestro capitán. Tsubasa sale con balón dominado y Jun le acompaña de cerca, haciendo que los mexicanos se dividan al tratar de marcar a los dos jugadores.

- Solo un genio puede entender el juego de otra genio – dice Imai y me siento orgullosa de que la genialidad de Jun sea reconocida

Tsubasa parece trastabillar justo cuando Espadas está saliendo del área a defender, nuestro capitán está por perder el balón pero alcanza a bolearla hacia la portería. Espadas reacciona y regresa saltando para detener el balón, lo hace con la misma mano que detuvo el tiro de Hyuga, así que segura de que están lastimados, veo como el baló solo es desviado muy cerca de la portería. Shingo aparece cabeceando en el momento justo metiendo la pelota lejos del alcance del portero, tal como lo hubiera hecho Taro Misaki, siguiendo la jugada en todo momento. Logran el empate.

- ¡Bravo! – gritamos todos sumamente entusiasmados pues el partido no ha terminado y nuevamente estamos empatados.

México ataca intentado anotar, Japón defiende y busca controlar el balón, cometen un par de faltas y es Matsuyama quien tiene que poner orden a los jugadores, les grita y les pide tranquilidad.

- Un gran medio de contención – afirma Imai al ver la actitud de Hikaru

Japón cambia radicalmente, conservan la calma y continúan jugando a presión por zona. Recuperan el balón y logran controlar el balón. Matsuyama recupera, da pase a Tsubasa y este a Hyuga quien tira a la portería. Tsubasa había seguido la jugada y se interpone al puro estilo Ishizaki, poniendo el rostro frente al balón.

- ¡¿Qué está haciendo?! – exclama Sanae

- Tanta amistad con Ryo le ha afectado – comento riendo ante lo sucedió

Tsubasa nos responde con los siguientes movimientos. Al meter la cara y desviar el balón, Espadas queda mal parado mientras que Hyga toma el rebote del balón y vuelve a tirar hacia el otro lado de la portería sin ninguna posibilidad de que Espadas lo intercepte.

- ¡Grandioso! Es un genio – exclama Imai y todos gritamos y saltamos de gusto celebrando el gol del triunfo.

- Espera – exclamo parándome en seco al mismo momento que el árbitro da el silbatazo final – Tsubasa esta…

- Desmayado – dice Sanae con suma preocupación

- Pero sonriente – comenta uno de los chicos que trae binoculares en la mano. Sanae se los arrebata ahorcando al chico pues trae la correa atada al cuello.

- Es cierto – comenta sin dejar de ver por los prismáticos – ese tonto está sonriendo… desmayado, pero sonriendo…

Hyuga y Shingo son los primeros en llegar ante Tsubasa quien ya está siendo ayudado por Espadas.

- Creo que la rivalidad ha terminado – comento al ver como Espadas ayuda al desmayado

Dejo a mis amigos y corro al centro de enfermería del estadio, donde me encuentro con el doctor de la selección, quien me deja entrar y ayudar a los heridos. El doctor revisa al inconsciente mientras yo limpio la herida de su estómago. A un lado nuestro están atendiendo a Espadas, en cuanto termino de limpiar la herida de Tsubasa, me ofrezco a ayudar al doctor mexicano, pues está solo, me percato que la herida de sus dedos es superficial pero dolorosa.

- Ha sido un gran partido – comenta mientras me pregunta cómo está Tsubasa. Quien está bien y no tarda en despertar.

Cuando Tsubasa despierta Espadas es el primero en hablar con él y decirle que Japón ha ganado, que Hyuga anoto el gol del gane.

- Lo sabías ¿verdad?

- Conozco y confío en mi equipo – le dice con la misma sonrisa con la que se desmayo

- Eres un gran jugador, Tsubasa. Me ha gustado jugar contigo. Me doy cuenta que aunque juegas por gusto te entregas de la misma manera que si jugaras por dinero. Así voy a jugar yo, por placer al juego y sentirme afortunado de poder mantenerme haciendo lo que más me gusta.

Los chicos siguen conversando y cuando se levantan para irse a sus respectivos vestidores, vemos como intercambian camisetas y se saludan felices y orgullosos de su juego.