Hola! Cómo están? Yo temiendo por mí, porque me quedan muy pocos días de vacaciones de verano… Pero, mientras tanto, aquí les traigo el capi XXXVI!^^

Bueno, bueno, sorprendí a alguien con el final del capítulo anterior? Ha matado la familia de Black Star a la de Kami, la madre de Maka? Esta y tal vez algunas otras preguntas se resolverán en este capi, el momento de protagonismo de Black Star^^

Espero que les guste este capi! La verdad es que creo que ya estamos entrando en la fase final de esta historia (aunque no lo parezca) y las sucesivas preguntas que se han ido formulando a lo largo del fic, se irán respondiendo (o al menos esa es mi intención =P).

Pues eso, disfruten leyendo!^^

Pd. Kairi Evans, respondiendo a tus dos preguntas… 1: Sí, va a pasar algo entre Kid y Maka y, como no queda mucho para eso, no voy a hacer ningún adelanto, lo siento! XD 2: No, no tengo ningún blog ni nada parecido (aunque sí he pensado en más de una ocasión el hacerme un blog, pero no sé si sabría hacerlo o sí sabría cómo manejarlo. Puede llegar a ser muy torpe a veces -.- Aunque todo está en intentarlo, supongo! =P). Pero me puedes encontrar en bajo el nombre de Angel_Angy_Demon^^ (tengo un fic ahí que escribo actualmente). Disfruta tú también leyendo este capi!^^

**..**

Capítulo XXXVI: Familias. Asesinatos y asesinos. Historia de un dios expulsado del cielo.

"La familia biológica de Kami fue íntegramente asesinada por el Clan de la Estrella".

Eso rondaba por mi mente cuando desperté de un extraño sueño, abriendo los ojos y fijándolos en la grieta de pintura blanca del techo de mi habitación.

Me estiré y desperecé mientras un bostezo escapaba de entre mis labios.

Tenía sueño, y me dolía la cabeza horrores. Lo mejor será levantarme y tomarme una aspirina.

Con gran fuerza de voluntad, me incorporé de la cama y apoyé los pies descalzos en el ahora frío suelo de madera. Mi despertador me indicaba que apenas eran las cinco y veinte de la mañana, y que aún quedaban un par de horas hasta que amaneciera por completo. Aún había farolas encendidas en la calle. Tal vez hasta Spirit siga por ahí trasnochando.

"Maldito mujeriego", pensé al recordarlo.

Salí de mi habitación con la intención de lavarme la cara, para despejarme un poco a mí y a mi dolor de cabeza, y también darme una ducha, por qué no.

Pero entonces captó mi atención leves murmullos que venían del salón.

"¿Soul?", sí, sería él, pero… ¿Hablando solo? Ahí había más de una voz…

Crucé el pasillo y entré en el salón, para encontrarme a un Soul tirado en el sofá, con aire pensativo; a un Kid tremendamente cansado en el sofá; y finalmente a un Black Star que no paraba de andar con nerviosismo. Todos tenían ojeras.

"Si Black sigue así, va a hacer un agujero en el suelo, y yo no pienso pagar por el arreglo"

Se me escapó un bostezo, y entonces repararon en mi presencia.

-¡Maka!-exclamaron Kid y Black; luego lo hizo Soul, con algo de retraso.

Kid y Soul se incorporaron rápidamente, aunque Soul ni siquiera apuntaba bien su mirada. Black se quedó estático en el sitio, como si se hubiera convertido en piedra.

Me restregué los ojos.

-¿Se puede saber qué hacéis vosotros aquí…?

Me miraron con sorpresa y confusión.

Se miraron entre ellos.

-¿Creéis que el golpe le ha hecho perder la memoria?-cuestionó Soul.

-No creo. ¿Fue tan fuerte?

-No habrá sido aquel "golpecito" que la dimos sin querer en la cabeza con una farola cuando la trajimos del Shibusen aquí, ¿verdad?

-Alto, alto-les corté; me miraron-¿Se puede saber de qué va todo esto? ¿Y qué es eso de un golpe contra una farola?

Silencio. Intercambio de miradas.

-…Voy a despertar a las chicas-dijo entonces Kid.

-Espera, ¿también están aquí Tsubaki y las hermanas?

Asintió.

-Están durmiendo en mi cuarto-contestó Soul-A nosotros nos tocó dormir en el salón, aunque me temo que mucho no hemos dormido… Da gusto "ver" que parece que tú sí lo has hecho-sonrió con sorna.

-¡Maka!

-¡Maka-chan!

El pequeño saloncito se llenó de personas, en concreto de mis amigos. Todos me miraban con preocupación. Me pregunté por qué sería…

-¿Está bien, Maka-chan?-me preguntó una angustiada Tsubaki.

-Eh… sí, solo me duele un poco la cabeza. ¿Por qué?

-¿P-por qué?-miró a los chicos-¿Qué le habéis hecho?

-¿Por qué íbamos a hacerle algo?

-Podrías haber hecho la pregunta de otra manera-rió Soul.

-Maka-chan…-empezó de nuevo Tsubaki-Te… bueno, te desmayaste en el Shibusen anoche, por lo que te hemos traído a casa. Hemos permanecido aquí contigo para ver si despertabas. No creímos que fuera necesario llevarte al hospital, pero…

-La verdad es que nos estás dando motivos para hacerlo.

-Otra frase mal construida.

-¡Quieres callarte de una maldita vez, Soul!-le espeté.

-Bueno… ¿Recuerdas que ayer por la noche nos colamos en el Shibusen para ir a los archivos?

Por un instante, mi mente se quedó en blanco.

-Entonces…-empecé a decir, con hilo de voz-… ¿No fue un sueño?

Miré a Black Star, que no había vuelto a decir nada en absoluto.

"Su familia mató a la de tu madre, Maka", pero…

-Black Star…-no se movió-Black Star, mírame-le pedí.

Lo hizo, con algo de reticencia. Sus normalmente resplandecientes ojos estaban apagados.

"¿Quién es el mortal atormentado ahora?"

-Black…-empecé; me interrumpió.

-Maka, lo siento, yo no…

-No tienes nada que sentir, Black, ni tampoco tengo yo nada que perdonarte.

Los demás guardaban silencio, y me sentí como en un escenario, siendo la protagonista principal de un drama de teatro.

-Pero…

-Black-volví a insistir-Es cierto… o al parecer lo es… que tu familia asesinó-la palabra se me atragantó un poco-… a la de mi madre, pero, Black Star, tú no tienes la culpa de eso-me miraba fijamente, con angustia en los ojos.-Y… mentiría si dijera que no me afectó el averiguarlo… porque eres mi amigo, Black Star.

"-Oh, tú eres Maka-chan, ¿verdad? La hija de Spirit-kun, ¿no?

-Así es.

-Oh, qué alegría poder tenerte en Shibusen. Tu madre fue una gran alumna…"

"-La verdad es que te quería pedir el favor, Maka-chan, de si puedes hacerte cargo de la bienvenida de los tres nuevos alumnos-vale, eran tres, ya sé algo más-Me refiero a si puedes esperarles a la entrada del Shibusen y conducirles a tu clase, que es la clase a la que irán a partir de ahora, y, después, cuando acaben las clases, enseñarles un poco el Shibusen, si se dejan…-¿Tan difíciles de manejar eran?

De todas maneras…

-¿Y por qué me lo ha pedido expresamente a mí, Shinigami-sama?

-Oh, porque eres tan responsable…como tu madre…"

-No podemos vivir a la sombra de lo que hicieron o como actuaran nuestros padres o cualquier miembro de nuestra familia. Ninguno pudo elegirla.

"Sí, ni yo tampoco…"

-Maka…-la luz pareció volver a él.

-¿Sí?

-¡Eres casi tan big como yo!-exclamó, para mi alivio, porque parecía ser el mismo de antes.

-Supongo que es un honor que digas eso…

Me abrazó fuertemente. Creí sentir que temblaba.

"Por mucho que sea tu familia, si ha hecho algo malo, te sigues sintiendo culpable"

Le correspondí al abrazo.

"Aún quedan cosas por resolver…"

*.*.*

-Black, necesitaría hablar con tu familia respecto… a mi madre y… ¿Crees que sería posible?

Gracias a Tsubaki y a Kid, hice un desayuno para todos (yo me tomé mi aspirina), aunque aún era temprano, pero ahora había vuelto el hambre, sobre todo al estómago de Black Star, que rugía como si no hubiera comido en semanas.

Ahora nos encontrábamos desperdigados en el salón, en los sillones y el sofá (a Soul le tocó sentarse en el suelo con la cabeza apoyada en el brazo del sofá, a mi lado, pero no pareció importarle).

Tras escaldarse la lengua con el café (no sabía que necesitara más cafeína en el cuerpo de la que ya tiene de por sí), habló con voz tajante.

-No.

-¿N-no qué?

-Me temo que no va a ser posible el que hables con mi familia.-habló tranquilo, aunque seguía haciendo gestos raros porque le dolía la lengua.

-¿Por qué?

-Maka-chan…-Tsubaki parecía querer decirme algo.

-Porque toda mi familia está muerta.

"Oh, vaya", parece que no soy la única que sufre por la pérdida de un ser querido…

"No compares; lo suyo es tremendamente peor"

Iba a decir algo, o se me iba a escapar alguna clase de exclamación, pero mis otros amigos se adelantaron.

-¿Cómo es eso?

-¿Toda tu familia?

-¿Fue una epidemia o algo parecido?

-O… ¿Los asesinaron?

Las preguntas se sucedían y la mirada de Black Star seguía clavada en su taza.

-Mm…Chicos…-era Tsubaki-No creo que sea un tema… agradable sobre el que hablar y…-quería evitar el tema. ¿Era porque le importaba Black Star o por otro cosa?

Black Star dejó la taza en la mesa y cogió un tazón lleno de cereales. Esperamos, impacientes, a que terminara de masticar y tragar (y ya de paso, limpiarse con la servilleta).

-Mi familia también fue asesinada-habló entonces, por fin.-Por unos kishines.

Kid enarcó las cejas.

-No creo que eso pudiera ser posible.

Black le miró iracundo.

-Pues ya te digo yo que sí.

-Me refiero… ¿No era tu familia un clan de asesinos?

Todos le miramos con sorpresa.

-Espera-hablé yo antes de que alguien se me adelantara-¿Quiere eso decir que alguien les pagó para matar a la familia de mi madre?-asesinos a sueldo…

-No lo sé-negó con la cabeza-Yo no tengo ni idea de lo que pasó con tu familia, porque, como bien sabrás, yo ni siquiera había nacido-hizo una pausa-Seguramente mis padres tendrían la edad de tu madre, y a esa edad todavía no se les deja tomar partido en misiones, al menos de ese calibre.

-¿Eso es lo que te han enseñado?-preguntó Soul, desde el suelo.

-Eso es lo que mis padres me enseñaron antes de que toda mi familia desapareciera por completo-sus ojos eran serios-Ya no sigo las directrices que se me impartieron para ser uno más del clan. No existe ya el clan, y yo no soy un asesino.

-Bueno, a lo que iba…-volvió a tomar la palabra Kid, tras unos instantes de incómodo silencio.-Sabía que formabas parte del extinto Clan de la Estrella, más que nada por la marca en tu hombro.-no pude evitar mirar la estrella grabada en la piel de Black de reojo-Pero lo que quiero decir es que no puedo creer que fueran erradicados por kishines, al menos no todos los miembros.

-Excepto yo.-dijo con superioridad, como solía hacer, pero esta vez no tuvo el mismo efecto.

-Tu familia fue entrenada para ser asesinos, y no es… posible-no se le ocurrió otra palabra-que kishines derrotaran a un clan entero con esa formación.

-Tal vez eran kishines de nivel alto-propuso Liz.

-Y muchos-añadió Patty.

-Aun así-Kid negó con la cabeza-No tienen el suficiente intelecto como para llegar a la conclusión de que unidos podrían vencer sin un mínimo de coordinación, y esos monstruos tienen de coordinación lo que Black Star de modestia-nadie rió el chiste.

Algo se abrió pasó a través de mi mente, ya algo más despejada gracias al café con leche.

-Kid-me miró-¿Estás sugiriendo que alguien controló y unió a los kishines para erradicar al Clan de la Estrella?

-No lo estoy sugiriendo, lo estoy diciendo. Es lo único que tendría lógica.-él y su simétrica lógica.

-Pero, ¿quién querría acabar con la familia de Black Star?

-Bueno, tal vez mucha gente, ¿no? A fin de cuentas, era un clan de asesinos-vi a Black cerrar las manos con fuerza alrededor del tazón de cereales, ya vacío.

-Pero tendría que ser alguien con un mínimo de poder, ya sea físico o mágico. Los kishines no son fáciles de controlar.

-Tal vez estamos yendo por el camino equivocado-una pausa-¿Qué os hace pensar que es solo una persona?

-Es cierto, sería más que probable, por ende más fácil, que se tratara de un grupo de personas, numeroso, tal vez.

-Pero la pregunta vigente y más importante seguiría siendo quiénes o quien querría eso. ¿Por qué tomarse, de todas formas, la molestia de agrupar un gran número de kishines cuando tal vez hubiera sido más fácil hacerse cargo de ello personalmente?

-Mi familia era bastante numerosa-comentó Black Star.-Muchos hijos, nietos, primos, sobrinos…-bajó la voz-Y todos ellos están muertos.

Le miré fijamente.

-Entonces, ¿por qué estás tú aquí, Black? ¿Por qué sigues vivo?

-¿Te dejaron con vida? Eso sí que sería…

-¿Extraño?-Black Star negó con la cabeza-Creo que mis padres, en cierto sentido, lo intuían. Sabían que había algo escondido tras aquella misión, de la cual, en realidad, poco sabían, pero los miembros de la familia que llevaron a cabo esa misión y volvieron con vida se mostraban muy reticentes a dar información cobre lo sucedido. Y entonces, hace más de año y medio ya-como la muerte de mi madre…-los kishines asolaron nuestras casas-dejó el tazón de cereales en la mesa-Mis padres intentaron huir, más que nada por mí. Tenía catorce años y aún me quedaban años de preparación. Corriendo, llegamos a un pueblo escondido en lo más profundo del bosque de Death City, donde había una cueva para este tipo de casos, porque años atrás, antiguos miembros del clan socavaron una cavidad para esconder a aquellos de nuestra familia que lo necesitaran. Había una manera concreta de entrar, y abría una trampilla en el suelo que luego se cerraba para esconderte bajo tierra, hasta que el peligro pasara.

-¡Claro!-exclamamos Kid y yo a la vez-Aquella cueva…

-¿Conocéis esa cueva?-Black Star nos escrutó con la mirada.

Asentimos.

-Tuvimos que ir allí por una misión-habló Kid-y terminamos por entrar por esa "trampilla" que llamas y nos quedamos encerrados bajo tierra hasta que nos sacaron.

Vaya, no pensé que aquella cueva tuviera algo así allí a posta…y en esa cueva también…

"-Pregúntate a ti misma qué es lo que hay en el fondo del alma de una persona.

-… ¿Qué?

-"Locura"

-Una vez allí escondidos-continuó Black Star-Más bien, una vez que me pusieron a mí a salvo, salieron al exterior con la intención de ayudar al clan o lo que fuera. Pero… no volvieron.-su voz se apagó-Pasé horas bajo tierra sin saber si era de día o de noche, escuchando ruidos, esperanzado de que fueran mis padres, temiendo que fueran kishines. Al final, tras aceptar que no iban a volver, que ningún familiar iba a hacerlo, busqué la manera de salir de allí, hasta que la encontré. Ascendí y salí de la cueva. Estaba hambriento, sediento, helado, y busqué refugio en aquel pueblo colindante, pero en cuanto vieron mi hombro y supieron que era un miembro del Clan de la Estrella, a palos y pedradas, me echaron de allí.

"-¡Nuestros héroes!-se oyó un grito.

Los habitantes de la aldea se nos acercaron, sonrientes y con lágrimas de felicidad.

-Gracias, muchas gracias por ayudarnos.

Parece que Soul y las hermanas habían erradicado el problema de los kishines y todos los aldeanos habían despertado.

-Aceptad esta humilde recompensa-nos ofrecían un montón de cestas con fruta, verduras, obras de orfebrería…todo aquello de lo que dispusieran."

Parece mentira que aquella gente pudiera haber tratado así a un chaval como Black Star, y en su situación…

-Quise volver a casa, pero, cuando lo hice, todo estaba destrozado, igual que lleno de cuerpos muertos. Preferí no buscar a mis padres, porque sabía perfectamente que estaban en aquella marea de muerte y sangre-inspiró hondo-Era una visión y un olor tan mareante…

-Black Star…-Tsubaki le puso una mano sobre las suyas, intentando tranquilizarlo. Creo que le ayudó.

"Un fuerte tirón en mi cuello me devolvió a la realidad, la realidad donde mi madre tiraba del colgante de mi cuello, tal vez intentando agarrarse a algo, mientras caía del balcón.

Segundos después, escuché el sonido de algo contra el suelo.

Con paso lento, me asomé al balcón, y miré hacia abajo.

Mi madre estaba tirada en el suelo, silenciosa, con un charco de sangre bajo ella.

-¿Ma…má?-mi voz me sonó extraña.

El charco de sangre cada vez era más grande.

-¿Mamá?

No se movía.

-¿¡Mamá!

Y entonces supe que estaba muerta."

"Debió ser horrible"

-En aquel momento, entonces, decidí que vengaría mis padres, a mi familia, de alguna manera. Sabía que nunca iba a averiguar qué kishines en concreto mataron a mi familia, pero siempre podría yo matar a los kishines que quisiera, y eso, solo podía conseguirlo si terminaba mi formación, pero ya no había nadie que me instruyese. Entonces supe de la existencia del Shibusen, y de su misión de hacer éste un mundo mejor sin kishines, y quise entrar. Me llevaron con el director, Shinigami-Kid frunció levemente el ceño porque, seguramente, Black Star no había dicho "Shinigami-sama", como hace todo el alumnado del Shibusen, excepto él, claro, al ser su hijo-pero se me negó rotundamente y sin miramientos la entrada.

-¿Por qué? Quiero decir… Tienes sangre de Técnico, ¿no? Y todos aquellos con sangre de Técnico o Arma pueden optar por ingresar y estudiar en el Shibusen.

-No tengo ni idea de por qué me negaron la entrada. Incluso me puse a despotricar y todo eso, pero Shinigami no cedió, ni un poquito, alegando que no acogería en su colegio a ningún asesino.

-Pero tú no eres un asesino.

Black Star me miró.

-Pero soy hijo de asesinos.

"Un hijo vive a la sombra de sus padres, siempre"

-Por aquel entonces, tuve que vivir en la calle como pude, robando para comer y esas cosas… la verdad es que preferiría no hablar de esa etapa de mi vida, alguien tan big como yo actuando como un sucio y asqueroso mortal…-un dios al que han expulsado del cielo.

-Pero… finalmente entraste en el Shibusen, ¿no? Al final Shinigami-sama cambió de opinión.

-Sí, cuando cumplí quince años y viví para contarlo, y desde que mi familia murió, religiosamente, iba de lunes a viernes al Shibusen para que me aceptaran, aunque a veces no me dejaban entrar por las pintas que llevaba, pero aquella vez me dejaron entrar y Shinigami, aunque con algo de reticencia, terminó por aceptarme y me dio el dinero suficiente como para poder, al menos, alquilar un apartamento y vivir dignamente. Aún le estoy pagando a plazos todo el dinero que me prestó con el dinero que gano en las misiones. No me gusta estar en deuda con nadie, y menos cuando soy yo quien debe devolver el favor-por eso, prácticamente todos los días, hace misiones con Tsubaki, para ganar dinero.

-Pero… ¿Por qué cambió de opinión mi padre tan de repente?

-Ni idea, ya lo he dicho-se encogió de hombros.

-Tal vez porque la mayoría de los estudiantes ingresan en el Shibusen con quince años, ¿no?

-En tal caso, fue el año en el que ingresamos todos.

"Cierto"

En la quietud de la sala, un sonido estridente entró por el pasillo. Soul y yo resoplamos, molestos.

-El despertador-dijimos al unísono.

El tiempo había pasado volando.

-Creo que lo mejor será ponernos en marcha si queremos llegar a tiempo a clase.

-Sí, deberíamos.

Con toda la rapidez de la que dispusimos (e intentando no hablar sobre nuestra conversación anterior), recogimos el desayuno y nos turnamos en la ducha (yo presté algo de ropa a las chicas y Soul a los chicos, aunque la mayoría prefirió conservar las suyas, a excepción de la ropa interior).

-Pero, Maka-chan…

-No te preocupes, ya me la devolverás-mis bragas o mi ropa ahora mismo es lo que menos me importa.

-No querrás que te ayude a ducharte, ¿verdad, viejo?-Black Star arrugó el ceño.

-Creo que eso sigo pudiendo hacerlo solo.-era buena señal que Black hiciera bromas, y Soul las respondiera.

Al final, terminamos yendo al Shibusen corriendo. En parte porque éramos muchos a tomar la ducha, y porque Kid se empeñaba en ordenar el apartamento (sobre todo el cuarto de Soul; casi le da algo de lo desordenado que estaba y sigue estando).

Llegamos sin resuello y por los pelos a clase, aunque Stein nos siguió mirando como si hubiéramos llegado media hora tarde y en pijama (aunque poco nos faltó del sueño y cansancio que teníamos).

Stein salió un momento del aula, dejando una frase en la pizarra a medias, al igual que la explicación a la que, al menos yo, no estaba atendiendo.

-Esto no puede quedar así-dije cuando salió por la puerta.

-Claro que no.

-¿Entonces qué proponéis?

Kid se quedó un momento pensativo.

-Creo que tal vez podríamos ir a mirar otra vez en los archivos, pero esta vez de manera más exhaustiva, sobre el Clan de la Estrella.

-De acuerdo-también era una nueva oportunidad para saber más sobre mi madre y su familia.

Miramos a Black Star.

-Ey, que yo también me apunto. No me miréis así.

La puerta del aula se abrió y apareció Stein con su tornillo. Callamos y miramos al frente. Pero, en vez de seguir con la explicación (que sigo sin saber de qué va), nos miró de hito en hito.

Tragué saliva.

-Albarn, complejo-de-dios e hijo de Shinigami-me tensé-El director os quiere ver en su despacho-su mirada no admitía réplica-Ahora.

**..**

Espero que les haya gustado! Dejen sus reviews para que sepa su opinión!

Bien, como algunos decían (y así pensaba yo desde un principio), el hecho de que la familia de Black matara a la de Kami no convierte a Black en un asesino! El no tiene la culpa, y por eso Maka no tenía nada que perdonarle^^ Eso sí…también mataron a la familia de Black Star… Quién o quiénes habrán sido? (los kishines! XD). Se han formulado preguntas en este capi también? Pues ya se resolverán… Ah, y… qué querrá Shinigami ahora? (sabrá que se colaron en el Shibusen la otra noche? Si es así, la que les va a caer! XD)

Si quieren saber cómo continúa, yo de vosotros dejaría reviews, porque el próximo capi… bueno, ya lo verán! Tengo pensado que sea uno de los más importantes en la trama del fic!

Muchas gracias por todo! Espero que sigan leyendo!

Bye~!^^

Pd. También he subido el capi XXIII de "Los Chicos del Orfanato"!^^