Capitulo 38

Palabras que traicionan un corazón orgulloso

-¿eternamente? Es decir que…apenas el Amo sienta que ya no nos necesita él… ¿Por qué?- las lágrimas empezaron a surgir de los ojos azules de Saeki, su hermano tenía toda la razón, ellos solo eran marionetas que usaba el gran monje para el bienestar del mundo, sin importar lo que ellos sintieran.

–Saeki ¿Por qué te interesa saber tanto eso? Prefiero dormir que vivir en este mundo aburrido donde la paz reinará y no habrá más semillas o monstruos que comer-

-¿Y su vida? ¿Qué pasará con su libertad? ¿No quiere tener una familia?-

Vasara se giró a verla con una expresión de burla en su rostro, en verdad estaba sorprendido por sus palabras que no pudo evitar reírse -jajajajjajajaja ¡¿una familia? Saeki mi vida es luchar y mi libertad es poder obtener una semilla de esa batalla, de resto lo demás no me importa y mucho menos tener una familia… ¡Es lo más absurdo que he oído en toda mi vida!-

-pero Goki…- el corazón roto de la chica la hacía llorar esta vez sin poder parar.

–Goki es simplemente un idiota que ha perdido su orgullo como demon, los sentimientos humanos son lo que hacen que este mundo sea un caos y por supuesto es lo menos que me interesa…lo que sientan los demás hacia mí me tiene sin cuidado-

-¿incluyéndome?- esta vez la voz de la chica había disminuido hasta ser un simple murmullo

– Jum…cuando me refiero a los demás es a todos Saeki- la demon abrió los ojos sorpresivamente sintiendo un fuerte dolor en su pecho, ella comenzó alejarse y después corrió hacia el bosque para huir de todo lo que escuchó hace unos instantes, en su corazón le decía que a él no le importaba para nada su presencia, que se había ilusionado en vano de alguien con otros objetivos en mente muy alejados de los suyos, y en su mente le decía que se había enamorado de la persona equivocada.

-No…yo me enamoré del guerrero correcto…yo- ella se deslizó detrás de un árbol cayendo sentada en sus raíces, tomada de sus piernas comenzó a llorar como nunca lo había hecho antes siendo el tiempo su acompañante, caía una lluvia a cantaros llena de tristeza y melancolía. Mas allá una sombra se acercaba donde ella estaba colocándose al frente y con voz firme le habló.

-Parece que te diste cuenta mi querida Saeki del error más grande de un demon…amar sin ser correspondido ¿es doloroso verdad?...lo sé yo también me siento igual que tu, cuando supe que Ozuno me encerraría después de que alcanzara la iluminación supe lo que era la traición…entregarle mi vida a alguien solo para que después de utilizarme a su antojo me prive de mi libertad, de mi vida, es lo peor.-

Zaou se sentó al lado de ella, Saeki no levantaba la mirada solamente pensando en las duras palabras de su maestro.- Se notaba los sentimientos que tenias hacia ese tonto de Vasara, esa voluntad de ser tan fuerte como él solo para que al menos se fijara en ti es muy audaz de ti, ¿pero para qué? Para que ese idiota no valorara todo el esfuerzo y el empeño que ponías en el entrenamiento, te entregaste Saeki y él ni siquiera le importó eso…. ¿y aun así quieres seguir con ese viejo que te traicionara cuando menos lo esperes? Por favor-

-¿De qué sirve ser libre si a nadie le importó? Yo pensé que si era fuerte estaría a la altura de mi maestro y él…él era la única persona que confiaba en mí-

-¿Confiar? ¿Crees que si él te valoraba un poco te respondería como lo hizo ahora? ¡Claro que no! Tu a Vasara no le importas lo más mínimo y fue por eso que te dijo todas esas palabras que te destrozaron por dentro…Saeki dame la oportunidad de demostrarte lo equivocado que están todos, tu eres muy fuerte pero te tratan como una basura y no debería ser así, yo te daré la oportunidad de callarles la boca y lo más importante de darte la oportunidad de ser lo que siempre has querido…es mucho mejor ser temido que amado y ya sabes el por qué-

-por que en cualquier momento te pueden traicionar y lastimarte- ella levantó la vista y vio como Zaou extendía su mano con una sonrisa excéntrica. El plan del demon estaba saliendo a la perfección. En el templo Vasara estaba sentado con los ojos cerrados pensando en lo que había sucedido con Saeki, era la primera vez que la veía tan triste que sus ojos habían perdido ese brillo que le gustaba.

Flashback

-¿Y su vida? ¿Qué pasará con su libertad? ¿No quiere tener una familia?-

-jajajajjajajaja ¡¿una familia? Saeki mi vida es luchar y mi libertad es poder obtener una semilla de esa batalla, de resto lo demás no me importa y mucho menos tener una familia… ¡Es lo más absurdo que he oído en toda mi vida!-

-pero Goki…-

Goki es simplemente un idiota que ha perdido su orgullo como demon, los sentimientos humanos son lo que hacen que este mundo sea un caos y por supuesto es lo menos que me interesa…lo que sientan los demás hacia mí me tiene sin cuidado-

-¿incluyéndome?-

Jum…cuando me refiero a los demás es a todos Saeki-

En ese instante comprendió lo que había pasado, ella quería estar con él no como una compañera de batalla sino como algo más pero lamentablemente no podría corresponderle, para un demon es humillante sentir los sentimientos de seres tan inferiores como los humanos y peor era corresponderlos a otra persona, él no necesitaba tener una descendencia porque sería eterno, jamás moriría y por lo tanto no era obligatorio tener una pareja, se sentía mejor solo por que todo era para él y nadie lo molestaría ni le daría ordenes. Más aún, algo en él le indicaba que no era cierto por que le gustaba estar junto con ella, se sentía tan cómodo que con los demás y más cuando estaban solos y podían hablar tranquilamente.

Recordaba su sonrisa reconfortante, su mirada profunda como el mar pero cristalina que dejaba ver su verdadero ser, su voluntad de seguir y el valor que tenia, sin duda Saeki era poderosa tanto como él solo le faltaba experiencia y seria una perfecta guerrera. Un ruido lo sacó de sus pensamientos y al voltear la mirada vio como todos salían corriendo del templo incluido Ozuno, una gran energía maligna venia hacia ellos. El sintió la presencia de un ser sumamente poderoso.

-¿Sentiste su Ki Vasara? Por fin tendremos una buena batalla- Zenki salió detrás de él con los brazos cruzados, a su lado se encontraba el demon Azul.

-Solo esperemos que Zaou se nos adelante esta vez… ¿Alguien ha visto a Saeki?-

-No…y no es necesaria nosotros solos podemos derrotar a ese ser fácilmente- Vasara pudo verla detrás de los otros shikigamis con una mirada triste, Goki y Zenki se voltearon a verla también. -¿Saeki dónde estabas? Él amo te ha estado buscando-

-no me importa, ya no soy esclava de él…. Solo vine a despedirme, seguramente ya no nos veremos más nunca-

-¿a qué te refieres?- Vasara la miró sorprendido por lo que ella decía.

-Ya no seré una carga molesta para ustedes. Adiós a todos…adiós maestro- ella salió corriendo desapareciendo en el bosque y ya cuando el líder de los demons iba a perseguirla nubes negras rodearon todo el sector derramando después agujas hechas de agua, sin duda Vasara sabía que ese era el ataque especial de Saeki pero lo peor se acercaba después cuando vio a Sago junto con Zaou y miles de bestias de posesión que atacaron a la villa y sus alrededores. Ozuno no podía creer que sus propios guardianes se habían revelado ante él, en especial Zaou el más poderoso de todos.

Una batalla comenzó ese día en donde el maestro se enfrentaba a sus propias creaciones, gracias al poder de sus tres leales guerreros la pelea estaba a su favor. Un corazón roto y traicionado por palabras falsas, un verano donde todos los días no dejaba de llover.