Capítulo 38: Hacía adelante.

DECLAIMER: Avatar the last airbender y sus personajes no me pertenece, pero la trama de esta historia sí.


-Azula-

Lunes, mañana serían tres semanas desde que todo sucedió, y aquí me encontraba yo, con la examinadora de locos.

- Azula, se muy bien que no te gusta nada de esto, pero necesitas estar bien para cuando el momento llegue… lo sabes.

Oh, si, lo sabía muy bien, pero eso no evitaba que no quisiera mirarla y por otro lado seguir jugando con el lápiz. Realmente no quería hacerlo.

- No tienes razón de hacerlo de esta forma, sería mucho mas cómodo para ti, para todos, que permitieras ser protegida, no tienes razón por la cual darle la cara.

Supongo que tío Iroh había conversado con ella hoy en la mañana, estaba particularmente alterado de que no quisiera que pusieran una pared enfrente de mi al momento del juicio, para no verlo, para que él no me viera… Si en el fondo los entendía bien, estaba aterrada de verlo, vagamente vivo… pero aún vivo, aunque.

- No soy una cobarde – Mentira, lo era – No quiero hacerlo feliz demostrando que soy una cobarde… aparte, si Zuko puede hacerlo, yo puedo… Si todos pueden darle la cara, ¿por qué yo no?

- Porque te ha lastimado, hemos hablado de esto antes, encuentro contraproducente que veas a quien te lastimo de tantas formas.

Pero yo no era la única herida en todo esto… el problema es que era la única que estaba bajo medicación por un psiquiatra y teniendo visitas diarias con una psicóloga.

- A mi hermano le quemo el rostro, le disparó y aun así es capaz de darle la cara, realmente, ¿por qué yo no?, puedo hacerlo, tengo que hacerlo.

Al final, no pude convencerla, bueno, aún tenía un mes más para hacerlo, cuando el juicio comenzara, cuando esa bolsa de carne no humana fuera capaz de soportar un juicio.

Mis pies me hicieron llegar a mi destino, al otro lado del hospital, ya no me encontraba internada, había logrado salir, pero de todas formas pasaba casi todo el día allí, Zuko estaba aún hay, aunque solo por un par de días más… Haru aún no despertaba.

Llegue a su habitación, ya no estaba en cuidados intensivos, lo habían bajado, ya no necesitaba del respirador y su frecuencia cardiaca estaba dentro de lo normal… pero aún no despertaba, aquello era frustrante, sobre todo cuando primero tu hermano no despertaba, ahora tu amigo.

- Hola Suki, ¿estás sola? – Estaba sumida en sus pensamientos, la sobresalte.

- Mamá fue a comprar el almuerzo, vuelve en un instante – Mire a Haru, aún igual – Hoy nada ha cambiado – Me dijo, no la mire, pero pude sentir la tristeza en su voz.

Nos mantuvimos en silencio, hasta que su madre llego, traía tres almuerzo, ya adivinaba que me encontraría aquí, almorzamos en silencio, me preguntaba si Haru no tendría hambre, el liquido que le suministraban no se veía muy apetitoso… entonces Suki para amenizar un poco el ambiente encendió la televisión, eran las noticias del mediodía, con suerte no tocarían el tema… con suerte tenían algo más interesante de que preocuparse, que de un asesino que recibiría condena en poca mas de un mes… espero.

Hablaban de extrañas personas que ahora eran capaces de hacer cosas extraordinarias. Como levantar el piso, lanzarte el agua de una pileta sin tocarla y encender la cocina con solo el chasquido de los dedos. Había más y más cada día. Y podía decir que conocía al menos dos… hasta ahora.

- No he visto a Toph, ¿sigue alardeando? – Pregunto Suki algo divertida.

- Lo hacía… hasta que casi hace caer a Katara y tío Iroh la regaño; sin mucha experiencia a logrado hacer bastantes cosas, sin decir que le debemos una – Ahora estábamos seguro que era ella quien hizo la muralla, que nos ahorro un poco de terror.

- Cierto, le debemos una – Dijo Suki con una leve sonrisa… bueno yo a Haru le debía mil.

-Katara-

Zuko despertó más vivo que nunca, tío Iroh me dijo que solía ser así antes de cualquier pesadilla, es como si finalmente a pesar de todo, la nube que siempre tuvo encima desapareciera de la faz de la tierra, y ahora le permitiera brillar como nunca. Aún seguía siendo mi Zuko, pero más decidido, más positivo… Incluso a mi eso me pareció extraño, de una manera extraña, valga ser redundante.

- Haru despertara, solo se esta tomando su tiempo – Me dijo mientras comía pudin.

- ¿Cómo lo sabes?

No podía evitar pensar de aquella forma, me sentía culpable por el pobre Haru… pero de todas formas Azula era la reina en ese aspecto en especifico, y realmente no sabíamos como lidiar con ello, sobretodo Sokka y Zuko, el primero porque lo único que quería era que su amigo despertara (bien no solo para ello) para molestarlo y avergonzarlo, mientras que el último prefería mirar un lado y no emitir comentario.

- Fuiste tú quien me dejo tener la salida fácil… aunque no debiste – Dijo con tono de reproche, si, Zuko no estaba feliz de que me hubiera puesto en aquella situación – Pero hubiera salido de ello, así como Haru saldrá adelante, no es de los que se rinden fácilmente. Ya veras, despertara.

Como dije positivo… pero como también dije decidido.

- Te casaras conmigo – No era una pregunta, era como lo dijo, sin opción… Me hubiera enfadado realmente, si no hubiera sido por su mirada, me saco el aliento y lo entendía, yo tampoco quería perderlo, solo quería estar a su lado… para siempre. Tome su mano, de todas formas no podía decirle que no. Estaba tan deslumbrada en su mirada, que me costó entender lo que me decía en el momento.

- He estado pensando algo - Dijo con el rostro serio – Ahora, que tío Iroh separo lo que nos pertenecía ah Azula y a mí de la empresa, tenemos suficiente dinero, no solo para nuestros hijos, y dado que nos vamos a casar, seria posible para nosotros tomar la custodia de Itzel.

Me tomo algo de tiempo para procesarlo, muchas cosas al mismo tiempo.

- Te refieres ah ¿adoptarla?

Eso era un paso tremendo, ya no serían solo dos, sino TRES! No es que no quisiera a mi hermana, aquel pequeño bebe dentro de la incubadora que pude conocer solo un par de días atrás, no es que no me haya robado el corazón el momento que apretó mi dedo, aunque solo pudiera tocar mi guante… pero si dos niños ya me asustaban, tres era aterrador.

- Sí, no digo que vamos a hacer esto solos, como dije, ahora tenemos suficiente dinero y podemos contratar ayuda… y tenemos familia que obviamente van a babear sobre ellos. Además si quieres que ella siga dentro de la familia, no hay nada más seguro que nosotros, no es que no confié en Sokka… Pero él y Suki llevan una relación normal y no creo que este dentro de sus horizontes cercanos el hacer una familia.

Ok, estaba en lo correcto con respecto a aquello, por mucho que quiera a mi hermano, todavía no se podía cuidar a él solo… la familia de la madre no contaba, excepto por el tío que no tenía más de dieciséis años por lo que no contaba para este asunto, sobre todo si esta de vuelta en su casa castigado junto con su sobrino, pero no me sorprendería tenerlo la próxima hora de vuelta en la puerta arrancando de la policía que los reconoció como niños perdidos… nuevamente. Definitivamente, éramos la única opción firme que tenia.

- Vamos a necesitar ayuda – Dije abrazándolo.

- Lo se, pero aún tenemos tiempo para arreglarlo todo… quizás incluso para una luna de miel, y así pueda hacerte recordar como hicimos a estos pequeños – Dijo con una mirada sugestiva en el rostro… así fue como se gano una cucharada llena de budín en la boca, aparte de positivo y decidido, debería tener que agregar una palabra a los cambios.

-Iroh-

Las cosas estaban volviendo a la normalidad, con suerte… todos podrían seguir delante de alguna forma u otra. La locura de Ozai había dejado grandes destrozos no solo en nuestra familia. No éramos la única familia sufriendo en estos momentos, muchos detectives y policías murieron en servicio. Con suerte no solo había logrado atrapar a Ozai, sino también al desquiciado que fue capaz de armarlo.

- Señor Iroh… esta todo listo para abrir.

La voz de la joven Jin me saco de mis pensamientos, si hoy podría abrir mi salón de té nuevamente… té, quizás debería llevar un buen poco al hospital.

- Muy bien querida, hoy tu quedas a cargo… ¿que paso con la joven Ty Lee? – Pregunte al percatarme que no estaba, si no mal recordaba.

- Tarde como siempre – Contesto de mal humor la joven Mai, estaba a la caja.

Me preguntaba si el mal humor era por volver a trabajar o por alguna de las discusiones que se habían tenido antes… sabía que ella y mis sobrinos no estaban en los mejores términos. Pero no seguí divagando en mis pensamientos.

- ¡Hey! – Entro una bastante entusiasmada Ty Lee, lo cual no era muy extraño, pero si el hecho de que trajera una lámpara muy bonita a cuestas.

- ¿Y esa lámpara? – Pregunto curiosamente la joven Jin… sin duda yo también lo estaba.

- En la casa de al lado están vendiendo todo los que les quedo… aparentemente se mudaron y dejaron a las criadas rematando lo que no querían.

Eso era algo de lo cual no me había percatado… bueno con las idas y venidas tratando de arreglar el desastre lo mayor posible. Salí a ver mientras las niñas me siguieron, aparentemente a pesar del mal humor de una, no quería perderse el tener algo tan bonito. Fui a donde supuse podría salir algo así, a la casa de los Bei-Fong.

Y ahí estaban dos de las empleadas más antiguas que tenían, vendiendo las cosas que no querían, algunas de ellas las reconocía, porque yo mismo se los había dado a Toph. Sentí una profunda pena por aquello, no podía creer lo absurdos que podrían llegar a ser ese par de… preferí callarme a mi mismo mentalmente. Toph estaba ahora con nosotros.

- Buenas tardes – Me dirigí a una de las empleadas, la cual me saludo respetuosamente, nos conocíamos desde hace bastante tiempo - Me gustaría comprar algunas de estas cosas, y por otro lado. ¿Sabe usted quien esta a cargo de la venta de esta propiedad?

-Sokka-

De vuelta a estudiar… realmente necesitaba más vacaciones mi mente no estaba para nada en lo que decir el profesor adelante, pero no podía y no tenía una verdadera excusa como para no asistir, bueno dos de mis mejores amigos estaban en el hospital, uno en como, mi abuela aún convaleciente, mi novia sufriendo por su hermano… no, ninguna buena excusa. Pero necesitaba algo de normalidad, aunque nunca me había sentido tan miserablemente solo.

- Señor Nix – Le he preguntado si sabe la respuesta – Oh si, el profesor preguntándome algo, y yo-

- ¿Ah? – No, no creo que sea la mejor respuesta.

- Si no pretende tomar atención le agradecería que se marchara – Hizo un ademan hacía la puerta, supongo que quería que me fuera, pero no quiero irme.

Volvió a hacer el ademan con la mano – Por favor, salga

- ¿Así que era sin opción? – Frunció el ceño, me costó un momento el percatarme que lo había dicho en voz alta.

- No, no lo es – Tomé mis cosas y me fui, Física III no iba a ser lo mio este semestre – Camine alrededor que la universidad… estaba tan aburrido, realmente no creí que iba a sobrevivir un semestre sin ninguno de ellos cerca…

- Sokka, sabes que no puedes ser así… tengo que seguir adelante, por todos ellos; Universidad ahí voy! – Camine decidido a mi siguiente destino, sabia que tenía que hacerlo por mis amigos, algún día volveríamos a estar todos juntos en este lugar.

-Toph-

Cuando llegue a casa, solo sentí aun muy…cabo recalcar MUY alegre tío Iroh.

- ¿Qué sucede? – Pregunte ante lo que pude sentir impaciencia de su parte.

- ¡Vamos a agrandar la casa! Compre la casa de tus padres – Eso fue un wow.

- ¿Voy a poder tener una pieza propia sin Azula? – Pregunte lo primero que se me vino a la cabeza luego del impacto.

- Por supuesto querida – Dijo casi saltando alrededor.

- Entonces, genial – Mi propia alcoba, nada mejor que aquello. ¿Pero y que paso con los viejos?

- ¿A dónde fueron? – Pregunte tratando de sonar desinteresada.

- No lo se querida, si quieres puedo preguntar por ti.

- No te preocupes tío, los tengo a ustedes, nada mejor que eso… por cierto ¿ese te es para el hospital?, ¿no crees que es demasiado? – Podía escuchar aproximadamente unos tres termos vacilando en sus manos.

- Nada es mejor que un buen te, querida Toph, apuesto que hasta los enfermeros lo agradecerán, incluso quizás pueda llegar a despertar al joven Haru – Oh si, teníamos un optimista tío Iroh hoy.

- ¿Alguna otra razón por la de estar tan feliz?

- ¿Por qué lo dices querida? ¿Acaso no puedo estar feliz después de tanta amargura? – Bueno, si estaba en lo correcto. Salimos juntos, solo alcanzo a llegar hasta el auto cuando soltó una carcajada de felicidad.

- Tu primo y la adorable Katara se van a casar – Oh si, tío Iroh estaba en extremo feliz.


Capitulo pequeño lo se, pero quería escribir algo, después de largoooooooooooooooooooooooo tiempo. Bueno me vale decir que no me gusta escribir notas de autor, así que lo diré aquí 2Si esta historia no desaparece de , es porque pienso seguir escribiéndola, aunque pase mucho tiempo desde la ultima vez que subí un capitulo", la única otra razón por la que no subiría otro capitulo hasta no terminarla, es porque me hubiera muerto… y espero que no me suceda en los próximos 50 años por lo menos.

Tengo que decir que MUCHÍSIMAS GRACIAS a todos por los Reviews, los favoritos y ah aquellos que todavía me siguen. Realmente muchas gracias por el apoyo y me alegra el hecho de que les guste mi historia a pesar de que la tenga tan abandonada a la pobre.

Cuídense mucho ^^.

_.-*Aralys*-._