Anécdotas
Serie:Majin Tantei Nogami Neuro.
Pareja:Neuro/Yako.
Advertencias:contiene spoilers del final del manga.
Resumen:pequeñas escenas que resumen la vida de Neuro y Yako desde que el demonio volviera a la Tierra.
Dudas
El segundo embarazo había pillado de improvisto a Yako (aunque tampoco es que hubiera esperado demasiado el primero). Se sentía demasiado joven para ser madre de nada más y nada menos que dos hijas, y lo cierto es que lo era. Yako ni siquiera había cruzado la barrera de los treinta, y sentía que tenía más responsabilidades de las que una chica de esa edad podría imaginar tener en un futuro muy lejano.
Debía hacerse cargo de la agencia, comprobar todas y cada una de las facturas, preocuparse de cuánto dinero gastar en comida (y en esto invertía demasiado), comprar continuamente ropa para su hija, ya que cada día que pasaba esta crecía más y más. Y por otro lado estaba Neuro. Por supuesto que no esperaba, tras su boda o el nacimiento de su primera hija, que el demonio pusiera demasiado de su parte, Yako lo conocía demasiado bien como para hacerse ilusiones con ello. Pero a veces, a Yako le gustaría gritarle, exigirle que le devolviera su juventud perdida, que le permitiera viajar, aprender más idiomas de los que ya sabía, informarse acerca de la cultura de otros países, e incluso conocer a más personas.
Pero todos estos pensamientos, aunque seguían vigentes muy en el fondo de ella, se esfumaban como el viento al presenciar escenas como aquella. Ocasiones en las que Neuro, solo por una hora o menos, se permitía bajar la guardia, y dormía en silencio, solo escuchándose su tenue respiración, apoyado en el vientre ya abultado de Yako.
—Mamá, mira, mira —la llamaría Mystery con uno de sus dibujos en las manitas.
Yako haría un gesto rápido con el dedo, acercándoselo a los labios, instándole de esta forma a que bajara la voz, para poco después decir:
—Papá está durmiendo.
