¡Hola nuevamente!
Aca va otro capitulo, el cual tenia pensado subirlo el dia 25/10 para que coincidiera con el cumpleaños de Seto Kaiba ya que este capitulo trata de ese dia especial, pero por los inconvenientes que tuve no pude hacerlo. Asi que aquí se los dejo, Disfrutenlo :)
…...
XXXVI
Ya se encontraban en el mes de octubre, pronto sería el cumpleaños de ambos, como el de Seto justo caía el día sábado, Kisara estaba organizando una pequeña fiesta junto con Mokuba y como sabían que al joven no le gustaba las grandes fiestas y estar rodeado de muchas personas haciendo ruido, iba a ser algo tranquilo. Iban a invitar a Yugi con sus amigos, a Derek y Kaito, quienes eran los que habían entablado una relación con el.
-¿La torta se la preparas tu?.-Le pregunto Moki a la joven. Se encontraban en la habitación de el para que Seto no escuchara nada.
-Si, tendré tiempo para prepararla ese día.
-Genial.-iba anotando todo en un papel.-¿Qué dices, ponemos algunos globos?
-tu lo conoces más, a mi me gustaría. Pero me lo imagino que entra y va directo a pincharlos.-sonrío.
-Es probable, pero quedaría bonita y más alegre la fiesta. Anotamos globos.-lo agregó a la lista.-Y guirnaldas. Y hasta pondremos un cartel que siga feliz cumpleaños.
Siguieron un buen rato repasando todo lo que haría falta y a quienes iban a repartir las invitaciones hasta que Seto fue por ellos.
-¿Cuando piensan bajar?- dijo al entrar al cuarto luego de golpear.
-Hermano, no interrumpas está reunión de cuñados.
-Ya llevan como dos horas hablando a solas.-Se quejaba pero era por culpa de sus celos.
-Tenemos muchas cosas que hablar.-acotó Kisara.
-¿Y yo no puedo estar presente?
-No.-respondieron al unísono.
-¿Por qué?- frunció su ceño.
-Es lo mismo cuando tu y Kisara hablan de temas que yo no puedo estar presente, en tu caso es cosas de pareja y en este cosas de cuñados.
-Bien, bien. Sigan hablando entonces. Bajen cuando este la cena. Salió de la habitación molesto.
-Ya se enojó, que sensible que es.-Se quejó Kisara.
-Ya se le va a pasar, sino no tendrá fiesta de cumpleaños.
Los días fueron pasando, y ya faltaba menos para la fiesta. Era bien temprano a la mañana y Kisara ese día entraba al medio día al trabajo hasta la media noche por eso había quedado con Mokuba a esa hora para ir de compras, irían por el regalo y por los objetos de decoración. Como Seto no se encontraba en la ciudad, le fue fácil a Moki salir de la empresa.
-Buenos días Kis. ¿Lista para ir de compras?
-Estoy un poco dormida aún, pero si lo estoy.- fueron hacia el shopping del centro de la ciudad, primero iban a comprar el regalo de Seto.
-¿Tienes pensado que regalarle a mi hermano?.-iban mirando las vidrieras de los locales del shopping.
-No. Había pensado en algo de ropa…o tal vez algún reloj.
-Un reloj estaría bueno. Yo nunca le di uno.
-Bueno, veamos alguno y si ninguno me convence le compraré ropa.
-Me parece bien.-comenzaron con la búsqueda del regalo. Los precios de los relojes eran muy variados pero ella sabía que no podía comprarle cualquiera, uno bueno se iba de su presupuesto pero tenía la extensión de la tarjeta de crédito de su mamá así que podía sacarlo en cuotas.
-¡Vaya pero que sorpresa!- se escuchó una voz de mujer detrás de ellos. Kisara no la había reconocido a la voz así que siguió mirando los relojes pensando que no lo decía por ellos.
-Kisara, creo que esa señora se refiere a ti.-Le dijo bajo ya que él se había dado vuelta y vio como la señora los miraba.-que parecida a ti que es…
Kisara se quedó helada al escuchar lo último que Moki había dicho. No podía ser que se tratará de su madre biológica, ella no diría eso al verla. Nunca lo había hecho.
-Mejor salgamos de aquí.-Le dijo a Moki y pasó por al lado de Keiko sin mirarla.
La mujer en vez de quedarse allí también los siguió. -Espera Kisara…por favor.
Kisara no se detenía.-¿Qué pasa?.- le preguntó Mokuba mientras caminaban a pasó rápido.-¿Por qué no quieres hablar con esa señora?
-porque será para problemas…-Ya se imaginaba que Keiko querría entablar una relación con ella.
-parece que quiere decirte algo importante.-El joven se detuvo para encontrarse con la mujer, no le parecía justo escapar de ella. Kisara se volteó y vio como Keiko también lo hacia junto al hermano menor.
-Por favor Kisara. Quiero hablar contigo, dame la oportunidad de hacerlo.
Kisara negó con su cabeza.-No quiero saber nada de ti.
-se que esto lo tendría que haber hecho antes para que no haya malos entendidos…-Se imaginaba que Kisara pensaba que era por interés que se acercaba a ella.-pero no estuve en la ciudad. Necesito que me escuches.
-Ahora estoy ocupada, tengo muchas cosas que hacer antes de entrar a trabajar.
-No llevará mucho tiempo.
-Dije que no puedo. -Se puso firme para que dejara de insistir.
Keiko entendió y decidió no molestarla, así que sacó un papel y anotó un teléfono.- Cuando estés libre llámame.-le paso el papel y la joven tardó en agarrarlo pero terminó haciéndolo.-Gracias…ya no te interrumpo más.-dando media vuelta siguió su camino.
Miro el papel y luego lo guardo en su cartera sin darle importancia.-Sigamos buscando el regalo, Moki.-hablo como si nada hubiera pasado.
-Si…-comenzó a caminar al lado de Kisara.-¿Ella es tu mamá? -Se animó a preguntarle.
-Si. Y no quiero tener ninguna relación con ella. Estoy segura que si se acerca a mi en este momento es por interés.
-Creo que se dio cuenta que piensas eso y por eso te dijo que no quiere malos entendidos. Dale una oportunidad y habla con ella.
-Moki, tuvo dieciocho años para hacerlo y hubo otras oportunidades en donde estuvimos cara a casualidad que justo ahora quiere hablar conmigo.
-Tal vez porque simplemente ahora necesita hacerlo. Aunque sea escúchala y luego tomas una decisión.
-voy a pensarlo.
-Que no te tome mucho tiempo.-Le sonrió.
-seguro que sólo serán dos años.
-Kisara
-¿Qué? Si los días se pasan rapidísimo.
Siguieron recorriendo el shopping y lograron conseguirle un reloj luego de entrar a la quinta relojeria, era de plata y el centro de color azul, los números de estilo romano eran blancos y resaltaban del fondo.
-este le encantará, su color favorito es el azul.-comentó el joven.
-sabes que no me di cuenta.-bromeó mientras pedía que se lo envuelven para regalo.-bien, ahora sólo queda comprar la decoración.
-Vayamos rapidito que no te queda mucho tiempo. Yo luego iré por mi regalo.-Se apresuraron para salir y fueron directamente a la tienda que vendía todo para fiestas. Alli consiguieron los globos y guirnaldas que usarían para decorar, también servilletas de papel de color blanco y azul y hasta compraron un gorro de cumpleaños aunque sabían que eso iba a ser imposible ponérselo a Seto.
…
Llegó el veinticuatro de octubre a la noche, Kisara había decidido quedarse a dormir en la casa de Seto, por suerte el sábado le habían dado el día libre así que podría preparar todo para la fiesta sin apuros. Seto y Mokuba si trabajan medio día y el menor le haría hacer tiempo a su hermano hasta que todo estuviera listo y Kisara le diera la orden para traerlo a la casa para recibirlo con la fiesta sorpresa.
Ya habían cenado y estaban preparándose para dormir, Kisara luego de ponerse el pijama se metió en la cama y de allí miraba a Seto que estaba en el escritorio con la computadora.-¿Qué sientes en esta última noche de tus veintitrés?
-Nada. Es un día más, común y corriente.-Le respondió sin quitar la mirada de la pantalla.
-Entonces ¿mañana no harás nada en especial?
-No, lo único diferente será que tu estarás aquí conmigo pasando mi cumpleaños.
-la verdad que tuve suerte de no trabajar en el día de tu cumpleaños, así puedo estar contigo.
-Si trabajas no me sentiría mal, sigo pensando que es un día como cualquier otro.
-No deberías pensar así, tendrías que sentirte feliz por cumplir un año más.
-¿A ti te pone feliz cumplir años?
-Por supuesto que si, me gusta festejarlo con las personas que quiero. Y agradezco por tener un año más.
- ¿Te imaginas si este año Keiko te saluda para tu cumpleaños?
-No debe acordarse cuando los cumplo.
-¿Aún tienes su teléfono?
-Si.- respondió bajo.- pero aún no decidí llamarla.
-Yo tengo curiosidad por saber que es lo que quiere decirte.
-Yo no…
Apago la computadora y se acercó a su armario para vestirse con su pijama.-No te creo.
-pues no me creas.
-dame el número y yo hablo con ella.
-ni creas que voy a dártelo.-Le respondió sería.-mira si luego trata de seducirte.
Seto se metió en la cama.-que cosas piensas, mujer.
-cosas que si pueden ser verdad. Yo sola hablaré con ella cuando lo sienta. No me presiones para hacerlo porque menos lo haré.
-Esta bien fosforito.-la abrazó y le dio un beso.-Relájate.
-Es que hablar de ella me pone tensa, No puedo evitarlo.
-de ahora en más no volveré a preguntarte por ella. Sino te pondrás fea con tanto que te enojas.
-¿Sólo por eso?
-No, también porque no me gusta verte mal.
-Ahora por decir eso sí tendrás tu regalo mañana.
-¿No puedes dármelo cuando sean las doce de la noche?
-No, tengo sueño y no voy a llegar despierta a esa hora.-Le sonrío sincera.
-Lástima, tendré que esperar. Que tengas buenas noches.
-tu también.-lo abrazó y cerró sus ojos para descansar.
….
Al día siguiente, Kisara se despertó primera y una vez cambiada fue hacia la cocina donde Mokuba ya la estaba esperando junto a Yumiko y Roland. Todos estaban listo con sus regalos para Seto y para cantarle el cumpleaños feliz cuando entrara a la cocina. Sería la primera vez que lo recibirían así en el día de cumpleaños.
Seto al despertarse noto que la joven ya no estaba en la cama. "Siempre es la primera en levantarse"-pensaba mientras iba al baño a alistarse. Cuando estuvo listo fue hacia el comedor pero no vio nadie allí. Le pareció extraño porque siempre desayunaban allí. Dudando fue hacia la cocina y al ingresar fue recibido con el grito de "Feliz cumpleaños". Kisara y Mokuba le lanzaron papel picado cubriéndolo de pequeños papelitos de colores. La cara de Seto fue de sorpresa, en verdad no se lo esperaba. Debía confesar que se sintió feliz, así que una pequeña sonrisa se dibujó en su cara.
-Gracias.-Fue lo único que pudo decir porque le era difícil expresarse.
Yumiko le acercó una pequeña torta con una vela encendida para que la sople.-No se olvidé de pedir los tres deseos señor.-No podía evitar ser formal al hablarle.
Seto pensó un momento y luego sopló la vela. Kisara se colgó de su cuello abrazándolo.-Muy feliz cumple Seto.- No le dio un beso para no apenarlo delante de Roland y Yumiko
-Gracias Kisara.-luego recibió el abrazó de su hermano que lo hizo con demasiada fuerza por tanta alegría que sentía en ese momento.-Moki, vas a asfixiarme.-Le dijo en broma.
-Perdón hermano.-Le mostró un pequeño regalo.-esto es para ti.
-Y este es mi regalo.-Kisara le entrego el presente.
-No tenían porque molestarse.
-Yo se lo debo señor.-acotó apenado Roland.
-Descuida, No tienes que darme nada.-Se sentó frente a la pequeña mesa de la cocina para abrir los regalos, mientras tanto Yumiko iba cortando el pastel.
Abrió primero el presente de Mokuba, se trataba de una pequeña figura de vidrio moldeado artesanalmente con la forma del Dragón blanco.-Que bueno esta. Uno más para mi colección. Gracias hermano.-
-De nada hermano.-sus sonrisa se hizo más grande al saber que le había gustado el regalo.
Abrió el regalo de Kisara.- oh, vaya. Esta muy bonito.-sacó el reloj de la cajita y enseguida se lo puso dejando a un lado el que tenía puesto.- Gracias Kisara.
-Me alegra que te gustara.-también sonrío ampliamente.
-sinceramente no me esperaba todo esto.
-Ya nos dimo cuenta con tu cara.-Le respondió Mokuba.
-lástima que no le sacamos fotos—Se lamentó Kisara.
El desayuno transcurrió en un clima muy agradable y animado, por primera vez Roland y Yumiko compartieron el desayuno junto a los hermanos Kaiba. Ya no había duda que los cinco ya formaban una pequeña familia.
Al llegar la hora de ir a trabajar Seto se despidió de Kisara diciéndole que no volvería muy tarde.-acá voy a estar esperándote.-Le respondió luego de saludarlo con un beso.
-Yo me encargaré de traerlo.-Le dijo Moki guiñándole el ojo para darle a entender que le avisará cuando todo estuviera listo.
…
Con la ayuda de su amigo Derek y Yumiko decoró la sala con los globos y guirnaldas de color azul y blanco, además colgaron un cartel que decía feliz cumpleaños. La mesa donde estaría la comida que degustarían tenia los vasos y servilletas del mismo color que la decoración, todo haciendo juego.
-Ya quiero ver la reacción de este muchacho al ver todo esto y la gente que lo recibirá.
-Seguro que se sorprenda mucho más que hoy temprano. Fue muy adorable verlo sorprendido.
-Fue un momento épico, ese muchacho nunca expresa nada.-Se rio Derek mientras terminaba de colgar el último globo.
Los primeros en llegar a la mansión fueron Tea y Yugi, estaban muy emocionados por formar parte de la sorpresa.
-Bienvenidos, gracias por venir.-los recibió Kisara.
- al contrario, Gracias a ti por invitarnos.-dijo Tea.
-Joey vendrá en un momento, aún no salió del trabajo.-hablo Yugi.
-Esta bien, no hay problema. Aún hay tiempo para que llegue.
-Me gusta la decoracion.-se animo a decir Tea.
-¿En verdad?, espero que Seto no crea que es muy infantil por tener globos colgados.
-Ya nos daremos cuenta, no deja pasar cuando algo no le gusta.-dijo riendose Yugi.
Kisara mientras esperaban a que llegaran los ultimos invitados fue mostrándole todo lo que había cocinado, desde la torta algunas, masitas dulces y otros aperitivos salados.
-¿Cocinaste todo esto sola?-Le pregunto Tea.
-Si, No quise que Yumiko me ayudara.
-Eres una genio.
-No es para tanto.
-Además se ve delicioso.-acotó Yugi.
-No lo digo porque es mi mejor amiga, pero Kisara cocina muy bien.-agregó Derek.
-Por ser los primeros pueden probar lo que quieran.-Les ofreció sonriendo. Los chicos encantado acpetaron comer un bocadillo.
Una vez que Joey y Kaito llegaron, Kisara le mandó un mensaje a Mokuba para decirle que todo estaba listo para que pegaran la vuelta. El joven le respondió que en veinte minutos estaría por allí.
-Muy bien muchachos, todos prepárense que ya están llegando.-les aviso y todos buscaron un lugar para esconderse.
Cuando llegaron a la mansión, Mokuba tocó la bocina para avisarles que ya estaban allí, Seto lo miró raro por haber hecho eso ya que nunca la tocaba . Bajaron del auto y entraron a la casa, la puerta del recibidor que llevaba a la sala estaba cerrado, también eso le llamó la atención porque siempre estaba abierta. Mokuba iba detrás de su hermano emocionado por saber que reacción tendría Seto cuando abriera la puerta y se encontrará con la sorpresa que le habían preparado.
El joven abrió la puerta y fue recibido nuevamente por el grito de "Sorpresa" Y "Feliz cumpleaños" mientras era bañado por papel picado y globos, pero claro que está vez eran más personas las que lo recibían. Dos sorpresas así en un mismo día ya era demasiado para el, más al darse cuenta que eran varios lo que estaban ese día especial compartiendo con el. Kisara tenía razón, el nunca estuvo sólo, tenía personas en que confiar pero el no podía ver eso. Un nudo se formó en su garganta pero trato de disimularlo, no podía quebrarse delante de toda esas personas.
-Hermano, ¿que dices?- quiso saber Mokuba al ver que Seto sólo estaba parado mirando a todos sin decir nada.
-Me dejaron sin palabras. Gracias por la sorpresa.-hablo un poco cohibido
-Nos pone muy feliz formar parte de esta sorpresa.-Le dijo Yugi acercándose a el para saludarlo junto a Tea, dándole una palmada en el hombro y entregandole un presente, que se trataba de un juego limitado y raro que solia tener en la tienda.
- Feliz cumpleaños niño rico.-fue el saludo de Joey.-
-Gracias wheeler.
El más efusivo para saludarlo fue Derek que lo agarró de la cintura y lo alzó un poco del suelo.-siempre tan emocionado para hacer las cosas.-Se quejó por ese gesto.
-Es que quiero que notes cuanto te apreció.-Le dijo sincero Derek.
Luego de que todos lo saludaron y le dieron sus regalos comenzaron a degustar todo lo que Kisara había preparado. Seto compartío una charla con cada uno, se sentía bastante distendido, algo raro en el.
Moki y Kisara se sentían muy felices al ver que Seto estaba disfrutando de la fiesta.
-siempre me imaginé a mi hermano teniendo una fiesta y al fin se hizo realidad. Eso gracias a ti Kisara que lo propusiste y ayudaste a llevarla a cabo.
-No tienes que agradecer Moki, lo hice con mucho gusto, todo para verlo feliz.
-Eres muy especial Kisara, me hermano fue muy afortunado de encontrarte.
-Lo mismo digo de ustedes.-En eso Seto se acercó a ellos pero Moki se retiró para buscar más refresco a la cocina.
-Ustedes van a matarme con tantas sorpresas.
-bueno, por lo menos morirías feliz.
-Si, eso sí. ¿De quien fue la idea de esto?
-De los dos. Queríamos que lo pases diferente este cumpleaños. Teníamos dudas de como reaccionarias pero por suerte fue muy buena tu reacción.
-No iba a enojarme
-pero por ahí empezabas a pinchar los globos.
Joey miraba con atención a Seto como hablaba con Kisara, veía como sonreía hasta como la abrazó.-Nunca me imaginé ver está situación , es muy fuerte. Quedará marcada en mi memoria.
-Joey, no vayas a empezar a molestarlo.-lo regaño Tea.
-Por hoy me portare bien. No quiero arruinar este momento especial para el chico rico.
Al momento de cortar el pastel no pudieron convencer a Seto que se colocará el gorro de cumpleaños, ya para el era demasiado eso. Como Kisara y Mokuba ya esperaban esa decisión no le insistieron para que cambiará de opinión, pero si lograron que se sacará una foto con todo sus amigos.
La fiesta duro hasta bien entrada la noche, todos se retiraron muy contentos por haber formado parte de la sorpresa y al ver como Seto había estado feliz durante todo el evento.
-Ya había olvidado lo que era una fiesta de cumpleaños.-dijo Seto dejándose caer sobre el sillón de un cuerpo.
-¿Lo pasaste bien? Hermano.
-Si, me sentí muy bien. Eso sí, estoy cansado.
-dormirás Como un bebé está noche.-hablo Kisara que iba limpiando la sala con ayuda de Yumiko.
-No se si podré dormir, mi cabeza está a mil por toda esta experiencia.
-Te puedo preparar un te para que te relajes.
-No, está bien. Tampoco me entra nada más, comi demasiado. Todo lo que preparaste estuvo delicioso.
-Eso es cierto Kis, no pude dejar de comer en ningún momento.-hablo riéndose Mokuba.
-Ya los veo mañana a los dos con una indigestión. Miren que yo trabajo y no puedo cuidarlos.
- No te preocupes, vamos a estar muy bien.
Cuando todo quedó en orden Kisara y Seto fueron al cuarto para ya meterse en la cama y descansar. Luego de taparse con las frazadas Kisara empezó a acariciarle la cabeza a Seto así se relajaba y podía descansar tranquilo.
-No se como te puedo agradecer por este día.-hablaba con los ojos cerrados.
-No tienes que darme nada, ya verte con una sonrisa es suficiente.
-Sabes cuando entre a la sala y fui recibido por todo ustedes me emocioné tanto que me dieron ganas de llorar.-Le confesó.
-oh, ¿En serio?
-Si, pero me contuve. No iba a permitir que me vieran derramar una lágrima.-pero en ese momento una pequeña gota corría por su mejilla.
-Ahora estas llorando...Seto.-lo abrazó para contenerlo.
-No digas nada de esto, por favor.-abrió sus ojos para verla.
-No tengo porque hacerlo. Descárgate tranquilo, en verdad fueron muchas emociones para ti hoy.-Se aferró a ella y lloro en silencio. Lloraba por recordar todo los cumpleaños que habían pasado y nunca había agradecido por tener un año más de vida, lloraba por haber creído que toda su vida sólo tenía a su hermano a su lado cuando en realidad había más personas acompañándolo, que lo apreciaban y que lo querían ayudar pero el no podía aceptarlo para no mostrar debilidad y había sido cruel con ellos.
-Tu me has hecho ver los pequeños detalles de la vida que nos hacen felices…un abrazo, una mirada, el silencio... yo no podía verlo estando encerrado en mi mundo oscuro. Tu eres mi luz Kisara, mi amada Kisara.-la abrazó mucho más fuerte ya dejando de llorar.
-Siempre estaré iluminándote Seto, así puedes apreciar cada detalle hermoso que tiene la vida…tu te mereces lo mejor, ya has sufrido bastante.
-Agradezco el día que te encontré, si esa noche no hubiera salido de mi oficina a despejar mi mente no te hubiera encontrado y ahora estaríamos separados, cada uno siguiendo la rutina que teníamos.
-Eso es verdad, y también que me haya desmayado porque por ahí sólo seguía de largo al verte.-Se rio suave
- Es probable porque yo tenía mi cabeza en otra parte y también te hubiera ignorado.-también sonrió.
-El destino quiso que nos encontráramos y que yo no terminará tirada en el suelo con algún golpe.
-Soy tu super héroe
-Mañana te me pones una capa y un antifaz
-¿No escuchaste la frase que dice que no todos los héroes llevan capa?
- Si, pero yo quiero que el mío lleve.
Siguieron hablando de tonterías un buen rato más hasta que se dieron cuenta que ya era tarde y había que descansar, más que nada Kisara que ella debía presentarse al trabajo al día siguiente.
