MI VIDA A TU LADO:

-April preciosa, levántate, tienes que ir al colegio, ya estás tarde.-zarandeaba lentamente a mi pequeña hija, que aún se resistía a levantarse de la cama.

-Cinco minutos más mamá.- pedía bostezando.

-Está bien, pero solo cinco minutos más April.- ella solo me sonrió dulcemente. Así me esforzara, no podía negarle nada a mi pequeña princesita, era adorable aún con todo ese sueñito.

Salí a la cocina, donde fui preparando el desayuno de April, mientras dormía un poquito más.

-¿Amor y April? ¿Dónde está?- preguntó mi dios griego personal. Mi hermoso esposo.

-Ya la conoces, me pidió cinco minutos más de sueño y no pude resistirme…No sé a quien de los dos habrá salido tan floja.-le guiñé un ojo juguetonamente, mientras mi Edward tomaba su café.

-¿Qué has dicho? ¿Me estás diciendo flojo?- se paro lentamente, jugando a que era un depredador…y debo decir que uno muy sexy.

-Después de cinco años de casados, creo que ya te conozco bastante bien.- susurré, riéndome de nuestro tonto juego.

-Mmmm 5 años, pareciera que la boda hubiera sido ayer.- dijo, dándome un dulce beso en la frente.

-Sí, lo sé, es increíble. Nuestra pequeña April, ya es toda una niña tan linda, pronto entrará a la primaria y antes que nos demos cuenta, estará saliendo con chicos.- la sola idea me resultaba esperanzadora, después de toda mi experiencia personal, sabía que podría guiar a mi hija.

-Ni digas eso Bella…April no tendrá novios hasta que ya sea mayor.- susurró serio, negando con la cabeza.

Yo solo me reí, con el tiempo me había dado cuenta que Edward era un dulce papá celoso, se me hacía aún más tierno.

-¿Te recuerdo que tú me conociste cuando tenía 17?- inquirí arqueando una ceja.

-No…pero igual, ella no tendrá novios hasta que termine la universidad.- respondió seguro.

-Aún tenemos muchos, muchos años para pensar en eso.- susurré, poniendo mis brazos alrededor de su cuello.

-Aún tenemos muchísimos años más, preciosa.- dichas estas palabras me dio un dulce, pero a la vez apasionado, beso.

Después de unos minutos, me tuve que separar, me tocaba ser la responsable.

-Amor sabes que me encantaría besarte todo el día, pero tienes una empresa que dirigir, y yo tengo que manejar un hotel y April tiene que ir al colegio.- enumeré cada cosa que ambos teníamos que hacer, peor la verdad, yo solo pensaba en quedarme con él, y besarnos todo el día.

-Eres todo una mami responsable…ya nos veremos en la noche.- me dijo, con una sonrisa pícara.

-Lo esperaré con anisas…que tenga un gran día amor.-le di un dulce beso, y después de eso, me fui a despertara a mi hija.

-April es hora de levantarte, vamos ya pasaron más de cinco minutos.

Y esta es ahora mi vida, una perfecta vida hogareña con el hombre que amo, la hija más maravillosa de todas, y los amigos y familiares más fieles y geniales de todos.

No podría necesitar nada más.

.

¡Oh Dios! Terminó esta historia :') Le había tomado muchísimo cariño, es muy difícil para mi terminarla. Espero que les haya encantado tanto como a mí, que la hayan disfrutado tanto como yo disfruté escribiéndola. Nos leemos en la próxima. Gracias por todo su apoyo, son los mejores.

Con amor, Lucia Cullen.