Capítulo 38
Chaleco Antibalas
Disclaimer: Tooooodas saben que Twilight le pertenece a Meyer y que Red a Oxygen. and. Cucumber.
Mi beta es lo mejorcito del mundo, y ella es emeCe
Jueves, 9.10am
Exhalé lentamente, mis brazos apretándose instintivamente alrededor de él, sólo para asegurarme de que aún estuviera a mi lado.
"Buenos días preciosa," murmuró, sus dedos jugando con mechones de mi cabello.
Definitivamente seguía aquí. Mi imaginación no era tan buena.
"¿Qué hora es?" Incliné mi cara hacia él, apoyando mi barbilla en su pecho. Sus ojos se movieron rápidamente hacia el reloj detrás de mí.
"Oh," frunció el ceño, "9:10."
"Estás bromeando, ¿verdad?" Me reí, sabiendo que mi despertador sonaba a las siete. Me volví hacia él, y movió la cabeza con timidez, antes de acercarme más a él.
"Parece que no vamos a trabajar."
"¿No se van a enfadar?"
Arqueó las cejas hacia mí. "Acabamos de comprometernos y descubrir que estás embarazada. Creo que esto exige un día de celebración." Sonreí, disfrutando de la idea de pasar un día entero con él, mientras curvaba mi mano en su barbilla.
"Bueno… ¿cómo sugieres que celebramos las noticias?"
Jueves, 11.20am
"¿Vas a decirme dónde vamos?" Le pregunté por millonésima vez mientras seguía zigzagueando entre el tráfico.
"Tal vez," torció su boca, sus dedos apretando mi mano suavemente.
"¿Por favor?" Intenté, pidiendo en voz baja.
"No Bella," su voz sonaba tensa.
"Por favor, Edward…"
"Basta ya."
"Por favor."
"No." Subió la música del coche, mientras el semáforo se ponía en rojo, y detenía el coche.
Perfecto.
"Por favor, Edward," le supliqué al oído, posando mi mano suavemente en su mejilla. "Por mí."
"Urgg," alejó su cara de mí, "no hagas esto. Estoy tratando de sorprenderte."
"No quiero que me sorprendas."
Y luego el cabrón se volvió hacia mí y uso mi propio método en mi contra. "Por favor, Bella," susurró suavemente, bajando los ojos lentamente. "Por favor, déjame darte esta única sorpresa especial."
"Eres insaciable," refunfuñé, desplomándome en el asiento mientras se reía por lo bajo, volviéndose hacia la carretera. Cuando las luces se pusieron en verde, todavía no se había movido, y mis ojos se movieron hacia él con curiosidad. Estaba mirándome fijamente.
"¿Realmente quieres saber?"
Sí. "No si no quieres decirme," le dije con los dientes apretados, y su mirada se suavizó con diversión.
"Hay una casa que conozco…" empezó a decir, su voz se iba apagando para medir mi reacción. "Ahí es donde vamos."
"¿Por qué?"
Levantó su mano para acariciar suavemente un lado de mi mandíbula, "Porque un día, me gustaría que fuera nuestra."
Jueves, 12:10pm
"¿Ya llegamos?" Me burlé mientras se giraba un poco hacia mí, lo suficiente como para que pudiera verlo rodar ojos, divertido.
Habíamos ido por tantos carriles pequeños y sinuosos que había perdido el rastro. Todo lo que nos rodeaba eran campos abiertos, y las ocasionales casas situadas entre los árboles. Entonces, salió repentinamente hacia la derecha, antes de detener el coche frente a un camino de piedra.
"Esa es, allá arriba." Hizo un gesto hacia la casa, situada en la colina mientras me giraba, boquiabierta hacia el edificio.
"¿Esa?"
"¿Te gusta?" Su voz era tenue, casi como si estuviera preparándose para que le dijera que no.
"¿Cómo podría no gustarme?" Pregunté retóricamente, poco a poco saliendo del coche. Repitió mis acciones, caminando a mi lado, mientras tomaba mi mano en la suya de nuevo, pasando suavemente un dedo sobre la banda de mi anillo de compromiso.
"Esta en el mercado a unos 400.000 dólares, pero los dueños dicen que estarían dispuestos a venderla más barata si la compramos pronto." Se paró detrás de mí, deslizando sus brazos alrededor de mi estómago mientras apretaba sus labios contra mi cuello suavemente.
"Edward," susurré, volteándome en sus brazos, "No tengo 400.000 dólares"
Sonrío descaradamente, "Yo sí."
Pellizcarme no era suficiente. Necesitaba que me golpearan en la cabeza con algo… porque esto no era real.
"Es demasiado-" Comencé a quejarme, pero puso un dedo suavemente contra mis labios antes de atraerme hacia el edificio.
"Vamos a echar un vistazo, ¿te parece?"
Mordí mis labios, tratando de ocultar mi sonrisa mientras le permitía tirar de mí hasta los escalones de piedra, y pasar la-
¿Piscina?
"Te amo," susurré suavemente en su hombro mientras su mano se deslizaba alrededor de mi cintura. "Esto es más de lo que jamás podría haber imaginado."
Le dio un codazo a mi hombro en broma. "Ni siquiera has visto los chorros en la bañera todavía."
Jueves, 3.20pm
"Hola, es Edward Cullen," llamó alegremente al teléfono, jugando con mis dedos mientras esperaba una respuesta. "Sí, estoy llamando por la casa que me mostró un par de semanas atrás." Su mano se cerró en torno a la mía. "Nos gustaría hacer una oferta."
Dijo algunas palabras finales antes de cerrar la tapa de su teléfono y girarse hacia mí. "¿Feliz?" preguntó cálidamente, mientras me acercaba más a él.
"Extasiada," sonreí ampliamente mientras mis dedos se enroscaban alrededor de su mandíbula, tirándola abajo hacia la mía. Estrellé mis labios contra los suyos, esperando poner cada emoción mía en ese único gesto.
Mis manos fueron alrededor de su cuello, eliminando toda distancia entre nosotros mientras tropezaba hacia atrás, llevándome con él.
"Bella," gimió, quitando sus labios de los míos de repente, "para - por favor."
Sonreí con picardía, presionando mis labios contra los suyos otra vez, mientras mis manos se hacían se cerraban en su camisa.
"El hombre… esta por… llegar," respiró, jadeando entre besos. "Tienes que… dejarme respirar."
Hubo un golpe en la puerta, y me separé de él, mientras lo miraba, con los ojos muy abiertos, en el suelo. Le tendí una mano para que la tomara, rodando los ojos mientras me miraba furioso, con su pecho subiendo y bajando violentamente.
Jueves, 5:30 pm
"En oficialmente seis semanas, seremos los orgullosos propietarios de una casa," sonrió hacia mí, los documentos escondidos de forma segura en el compartimiento del conductor.
"Venderé mi apartamento," murmuré, acariciando suavemente con un dedo la palma de su mano.
"Y yo me mudaré de la casa de mis padres," se rió para sus adentros. "Por fin."
Padres.
Oh, mierda.
"Urm... ¿Edward?"
"¿Sí?"
"¿Qué es exactamente lo que vamos a decirle a nuestros padres?"
"¿Qué nos comprometimos, supimos que estabas embarazada, y compramos una casa en veinticuatro horas?"
Me mordí el labio nerviosamente; una conversación previa con mi papá surgiendo en mi mente.
Nada de niños durante dos años.
Oops.
"¿Por qué no tenemos una gran cena familiar, una vez que nos hayamos mudado? Yo invito a mis padres, y tú invitas a los tuyos…"
"¿No vamos a decirles nada por seis semanas?"
Rodo los ojos, sonriendo, "Supuse que eso te daría el tiempo suficiente para preparar lo que quieres decirle a tu papá".
"¿Cómo-"
"Carlisle me lo dijo."
"Ah." Se rió ante mi respuesta.
"Aunque, también me dará tiempo para buscar un chaleco antibalas."
"¿Por qué demonios vas a necesitar uno de esos?" Sus ojos se dirigieron a los míos con curiosidad.
Me volví a mirarlo de frente, arqueando mis cejas, mientras corría la punta de mis dedos por su mejilla. "Acabo de conseguir al hombre más increíble, hermoso, amoroso, atento por toda la eternidad. No voy a dejar que mi padre le dispare."
¡Hooooooooooola!
Hice todo lo posible para actualizar hoy, y creo que si lo logré :D
Ya tengo el capítulo 39, si veo que avanzo con el epílogo (y si recibo buenos reviews) lo subo el viernes (: ¿qué les parece?
Y sigo con mis otras traducciones, creo que ya me voy a apurar (:
Edward es la cosa más linda del mundo y esta Bella mola (; Así que dejen review, por favor :D
Ok, me voy.
¡Gracias por los 730 reviews, los 210 alertas y los 300 favoritos!
¿Reviews?
(sólo queda un capítulo y el epílogo, es de sus últimas oportunidades de decirme lo que piensan)
¡Ahhhh! Hoy son los MTV Movie Awards.
#Itzell
