CAPÍTULO 36

TÉCNICAS COMBINADAS

Y allí estaban, listos para hacer frente a ese gigante. Como no sabían como se llamaba, decidieron dirigirse a él simplemente como "Three". Si, un nombre no muy original, pero ante tales circunstancias no tenían el tiempo para ponerse a pensar en nombres para un monstruo que podía aplastarlos como a hormigas con el dedo meñique.

- Vamos…

Itachi fue quien encabezó el ataque. Utilizó un jutsu de tierra para crear un agujero que hiciera perder el equilibrio al monstruo. Gai y Rikimaru atacaron a la vez, golpeando a la criatura en la otra pierna, para que así cayese de rodillas. Seguidamente, desde el aire, Shiro utilizó finos hilos de metal para envolver al monstruo, apretándolos tanto como pudo, hasta que las carnes de la criatura comenzaron a soltar sangre, aunque esta apenas se quejó. Finalmente, Kakashi lanzó su ataque eléctrico, que recorrió todo el cuerpo de Three.

La intensidad del ataque fue suficiente como para permitirles ver el enorme esqueleto del gigante. Si que parecía que ese ser era así de grande, pero jamás habían oído hablar de algo igual. El clan Akimichi usando su jutsu especial serían enanos ante de ese ser.

Como esperaban, el monstruo no se quedó impasible, y logró deshacerse de los hilos. Iba a atacar a Kakashi, causante mayor de su dolor, pero este movió rápido sus manos para lanzar su próximo ataque. Sin embargo no fue tan rápido, y la criatura estuvo a punto de aplastarle. Gai logró intervenir a tiempo, y usando su chackra en su puño, logró desviar el golpe del gigante.

Aún así, la fuerza del impacto fue suficiente para que Kakashi y Gai sufrieran serios daños, siendo enterrados por un montón de escombros.

Shiro e Itachi no se quedaron de brazos cruzados, y atacaron a la vez por la espalda, pero cuando iban a lograr rodear al monstruo de nuevo con los hilos de metal, este desapareció. Esta claro donde estaba, pero no les dio el tiempo suficiente a girarse para evitar que los aplastase como a unas simples moscas.

Tuvieron la suerte que ese monstruo era demasiado grande, y apoyándose el uno en el otro, pudieron escabullirse entre los huecos de los dedos antes de que diera el gran aplauso.

La cosa no iba bien, sino se ponían en serio no iban a acabar nunca con esa cosa, pero no querían usar mucho sus jutsus, ya que, gracias al Sharingan, Three podía copiarlas, y si encima tenía el Onigan , que le permitía moverse más rápido y atacar con más fuerza, las cosas no iban mejor. Por no olvidar el Byakugan, con el que podía lograr darles y quitarles todo su chackra, cosa que no les vendría nada bien.

- ¿Alguna idea? – Preguntó Shiro.

Kakashi y Gai se levantaron de entre los escombros. Parecía que el daño era menor de lo que había parecido en un primer momento. O quizás no, eso sus compañeros no lo sabían.

- Usar técnicas individuales es una locura, las copiará al instante – Le respondió Rikimaru - ¿Por qué no probáis un jutsu combinado, como el de antes? Gai y yo podemos entretenerle.

- ¿Y qué sugerís? – Quiso saber Itachi.

- ¿Qué tal si vamos sobre la marcha? – Sugirió Shiro.

- ¿Estás loco? ¿Sin un plan previo? – Dijo perplejo Kakashi, ante esa actitud de su compañero, cosa nada habitual.

- Kakashi, no me mires así. Al contrario que tú, que conoces más de mil técnicas, Itachi y yo apenas dominas unas cuantas ajenas al elemento fuego. Deja que él y yo ataquemos los primeros e improvisemos algo. Tú acóplate como puedas.

- No lo dirás en serio, ¿verdad, Shiro?

Shiro le dirigió una mirada a su compañero. Habían luchado juntos en varias batallas, formado equipo en la gran guerra ninja, compartido estrategias e incluso luchado entre ellos en el pasado. Sabían perfectamente que podían confiar el uno en el otro, pero eso, atacar sin un plan, era algo más propio de alguien como Naruto.

- Saldrá bien, haremos una técnica que este gigante no pueda igualar. ¿Verdad, Itachi?

Itachi lo miró de reojo. No le bastó más. Sabía perfectamente en que estaba pensado. No pudo más que sonreír ante la locura idea que estaba teniendo su ahora compañero de armas.

- Si sales malherido luego no me eches las culpas…

- No lo haré.

Cuando el monstruo se iba a lanzar sobre ellos, Rikimaru utilizó el Jüken para golpear el aire, y crear un impacto que alcanzó el estómago de la criatura y lo hizo retroceder. Gai saltó en el aire, creó varios clones con el Kage Bushin no jutsu, y atacó a Three con la Dinamic Kick por todo el cuerpo, haciéndolo retroceder aún más.

Nada más recibir el último impacto, Shiro salió al ataque, seguido por Itachi. Este primero saltó, se apoyó en la rodilla del gigante y fue trepando su cuerpo, hasta llegar a su cabeza y saltar por encima.

Itachi permaneció en tierra, corriendo alrededor de Three, dejando sellos a su alrededor. Pero no unos sellos cualquiera, no eran sellos explosivos, sino sellos de fuego, los cuales contenían llamas que había recolectado en varios de sus combates. La potencia no podía igualarse a la de sus ataques, pero si la suficiente para acabar con esa criatura si todo salía bien.

Al colocar el último Itachi liberó el sello que retenía a las llamas y, como si fueran unos géiser, lloros de llamas rojas salieron volando hacía el cielo, en dirección a Shiro. Este las estaba esperando, con un Rasengan formado en su mano derecha, que dirigió hacía las ascendentes llamas.

La esfera fue absorbiendo las llamas, hasta tornarse completamente roja.

- ¡Kakashi, actúa ya!

Pero antes de que dijera nada ya estaba listo. Kakashi había comprendido el plan de Shiro. El Rasengan era una técnica estupenda a corta distancia y aún más si se podía mezclar con un elemento. Hasta la fecha, ni siquiera el cuarto había logrado algo así, pero no era imposible añadirle un elemento de un ataque distinto. El problema era lo inestable que era al hacer eso, así que tenía que hacerlo ya.

- ¡Haka no ishi! (Sepultura de roca)

El suelo se fue elevando, cubriendo rápidamente a Three, quien apenas se movía para evitarlo. Cosa a lo que no prestaron atención, ya que si Shiro no lanzaban el golpe, el Rasengan cargado en con las llamas le acabaría explotando en las manos.

- ¡Combi Jutsu: Bakuhatsu-tekina maiso! (Justu combinado: Sepultura explosiva)

El Rasengan cargado entró en la cúpula que se formó alrededor de Three justo poco antes de que esta se sellase.

Dentro, ahora mismo debía haber una enorme esfera de fuego envolviendo al gigante, pero para ellos solo había un pequeño temblor en la cúpula. Era imposible que escapase y sobreviviese a algo así.

Si los cálculos de Kakashi no fallaban, esa cosa estaba aprendiendo, aún no era un arma total. Con el Sharingan había copiado sus técnicas, con el Byakugan podía realizar sin duda las del clan Hyuga, pero algunas sin mucha efectividad, o eso quería pensar. Y todavía no controlaba del todo la velocidad que podía ganarse con el Onigan, sino, se hubiera escapado de ese golpe.

Al cabo de unos minutos, la cúpula ya no se estremecía. Todos se miraron. Estaban seguros de haber acabado con esa cosa, pero, por si acaso, todos se prepararon para atacar de no ser así. Kakashi deshizo la técnica.

La cúpula se derrumbó en pequeños pedazos que desaparecieron. La enorme figura del gigante estaba allí, negra como el carbón, quieta como una estatua. Se esperaron unos minutos antes de bajar la guardia. No se movía, estaba claro que estaba muerto.

- ¡Lo conseguimos! – Lo celebró Gai.

Pero sus compañeros no estaban tan alegres. Había algo raro en esa cosa. Para empezar, no mostraba ninguna muestra de dolor, ni tampoco las señales típicas de las quemaduras ni efectos del Rasengan.

Rikimaru lo golpeó desde la cabeza con la palma de la mano y la estatua gigante de carbón se convirtió en pedazos, desvelando un enorme agujero en el suelo.

- ¡No puede ser! – Exclamaron todos.

Había logrado escabullirse delante de sus narices y no se habían dado ni cuenta. ¿Kakashi estaría equivocado en su teoría? Y más importante, ¿hacía donde había ido?

TenTen terminó de colocar el último sello explosivo. Finalmente, habían logrado terminar de poner la trampa.

- Ya está, Amelia-sensei.

- Bien, gracias TenTen.

Amelia estaba más pendiente del edificio en el que habían dejado a sus compañeros que por las trampas. Había dejado que Shizune se ocupará de guiar a Sakura y TenTen para colocarlas, aunque las ideas que había aportado Sakura por lo visto habían hecho la cosa más rápida.

- No te preocupes, estarán bien – la tranquilizó Shizune – A fin de cuentas, pertenecen a la generación más fuerte de Konoha, no lo olvides.

- Lo sé, pero, no puedo evitar estar nerviosa…

De pronto todo a su alrededor oscureció. No lo entendían, ¿se había hecho ya de noche? Cuando miraron al cielo, todas se quedaron pálidas.

Allí estaba, esa cosa gigantesca y monstruosa estaba justo detrás de ellas ¿Cómo demonios lo había hecho? Ni se habían percatado que se acercaba.

Three fue a atacarlas, aplastarlas con las manos parecía ser su intención, pero un montón de sellos explosivos rodearon su cuerpo y explotaron de golpe, todos a la vez.

Las chicas los reconocieron, eran los sellos que habían preparado para cuando esa cosa se acercarse. Sin duda los causantes habían sido los recién llegados, sus compañeros que habían logrado llegar a tiempo para socorrerlas.

- ¿Estáis bien? – Quiso saber Rikimaru.

Las cuatro asintieron, aún con el corazón latiendo a mil por hora por el susto.

- Menos mal que Rikimaru posee el Byakugan, sino no sé que habría sido de nosotros allí detrás – comentó Kakashi.

- Vamos a terminar ya… - animó Shiro.

Rikimaru fue el primero en atacar, saltando hacía sus ojos. Three fue a detenerlo, intentando aplastarlo como una mosca, pero Kakashi saltó por encima de Rikimaru y lanzó su golpe, usando los rayos que salían de sus manos.

- ¡Denki!

Un potente destelló impactó directo en la cara de Three, obligándole a cerrar sus ahora ojos ciegos. Shiro aprovechó la oportunidad y, catapultado por la pierna de Gai, le atacó en el estómago.

- ¡Honou no ryu ken!

El golpe, apenas con la picadura de un mosquito, fue lo suficientemente potente como para hacer retroceder al gigante, que se quejó. Itachi usó su jutsu para enterrar ambos pies de la criatura en humedosa tierra, impidiendo que se escapase.

Gai pusó un poco de su sangre en la palma derecha de su mano y formó los sellos para hacer su técnica.

- ¡Kuchiyose no jutsu! – Golpeó la palma de la mano en el aire y una tortuga pequeña apareció.

- ¡Gai, ¿se puede saber por qué me llamas en un sitio así?

- ¡Lo siento, pero necesito tu duro caparazón!

- ¿Para qu-?

Antes de que la tortuga pudiera terminar la frase, Gai la pateó con todas sus fuerzas, lanzándola contra el mismo punto en el que Shiro había golpeado antes.

- ¡Kame Shoot! (Disparo tortuga)

Ahora juntos, Itachi, Shiro y Kakashi formaron los mismos sellos y se prepararon para lanzar el mismo ataque, pero con potencia triplicada.

- ¡Katon: Gokakyu no jutsu toripuru!

Le enorme bola de fuego impactó de lleno en el cuerpo de Three, envolviéndolo y finalmente explotando.

Mientras que Sakura y TenTen se quedaban a cuadros con la potencia del ataque y la habilidad de sus superiores, Amelia y Shizune se abrazaban contentas, de ver que habían acabado con esa cosa.

Sin embargo, de entre las llamas Three apareció, lanzando un terrible rugido que hizo que se levantase todo el suelo, como si una enorme ola de tierra fuera a dirigirse a algún lugar.

Antes de ser lanzados por el aire por la ola, Shiro, Kakashi y Gai lograron agarrar a las chicas para intentar ponerlas a salvo. Luego, en pocos segundos, estaban lejos de allí, en una dirección que no se esperaban.