Juego de supervivencia
El tiempo corría, y seguían sin encontrar nada. Dentro de muy poco tiempo sería tiempo de subir la luna y repetir la invasión de Pinkies, y desgraciadamente no podían extender más el día o el delicado ecosistema del mundo se vería afectado; alargarlo dos horas fue arriesgado y un poco más sería arriesgarse a una amonestación del Jefazo, según Celestia. No habían podido hallar la cura, pero por lo menos pudieron encontrar a algunos "sobrevivientes" y ponerlos a salvo luego de inmunizarlos; pero en eso se les fue la mayor parte del día.
—Salvar a los ponis es la máxima prioridad, no lo olviden — declaró Luna con firmeza.
Y nadie se lo cuestionó, pero el tiempo se les acababa cuando al rato anunció que quedaban sólo cinco minutos.
—Y en serio, ¿no podemos acudir al Jefazo o algo? — Preguntó Twilight cada vez más nerviosa. — Seguro que Él puede solucionar esto en un dos por tres.
—No, va en contra de nuestro contrato — dijo Celestia. — Él no interviene a menos que sea para Crear el mundo, por algo nos dio los Elementos de la Armonía; para no depender sólo de Él y ser libres.
—Además de no tener solución este problema, no me hubiera permitido hacerlo — dijo Spike. — Pero tenemos que aprender a solucionarlo nosotros mismos, y hablando de solucionar…
El joven dragón tomó una de las bombas de Armonía y se la aplicó él mismo; lo mismo hicieron Scoots y Rumble para luego alejarse.
—Son tres horas nada más, cuando perdamos el control seguro usaremos todos nuestros poderes para seguir con la fiesta, así que será mejor que lleven muchas bombas con ustedes — dijo Spike señalando las bombas. — Suerte, y lo siento de verdad.
Se alejó corriendo, seguido de sus dos agentes dejando atrás al ya nervioso grupo, faltaba muy poco para la hora de la verdad. Applejack y Rainbow Dash también se alejaron, esto se ponía de mal en peor.
—Miren el lado bueno: no vamos a transformarnos en Pinkie — dijo Rarity. — Pero por favor hay que pensar en algo.
—Lo único que se me ocurre es ir al centro de control de enfermedades — dijo Luna. — Con el equipo que tienen ahí podremos hacer algo, ya saben, Spike diseñó esta broma como un virus así que es lo lógico.
—Tiene sentido — dijo Twilight. — ¿Podemos aparecernos ahí?
—No, debido a la naturaleza de las enfermedades que tenemos ahí están protegidas por hechizos de alto nivel; la seguridad es lo primero cuando hablamos de la salud pública — dijo Luna. — Así que será una caminata de lo más interesante a Canterlot. Ahora si me disculpan y con todo el dolor de mi alma…
Se acercó a la ventana y concentró su poder.
Se hizo un silencio tenso en cuanto vieron la luna llena aparecer; hasta a Fluttershy le pareció ver una sonrisa irónica en ésta. Entonces todo se llenó de los escalofriantes de las Pinkie-lobos.
—¡AUUUUUUUUUUUUUUUU! Es tiempo de, ¡DIVERSIÓN!
Twilight con mucho cuidado abrió la puerta de su Palacio interrumpiendo una animada celebración demente en todo Ponyville; con una enorme fiesta, globitos y mucha música estridente. El valiente grupo avanzó: las dos Princesas, Rarity, Fluttershy, Pinkie Pie, Twilight, Night, Shadow, Black y las dos soldados lunares Sinon y Lighting Flash.
—¡Miren, nuestras mejores amigas en todo el mundo! — Anunció la Alcaldesa Pie. — ¡Esto amerita una F-I-E-S-TA!
—¡FIESTA! — Corearon el resto de los habitantes de Ponyville.
—¡Princesas, qué bueno que estén por aquí! — Dijo Pinkie Heartstrings empujando a Celestia a una mesa y dándole un bocado de pastel. — ¡Delicioso, aunque esté mal que yo lo diga! ¡Ñan-ñam!
Las potrillas Diamond Pie y Pinkie Spoon comían alegremente y la saludaron con el casco.
—¡Delicioso! ¿No quiere?
Y antes que pudiera reaccionar, le forzaron un pedazo en la boca.
—¡Ugh! Demasiado dulce… sin mencionar que no puedo comer nada dulce.
—¿Una vida sin dulces? — Se escandalizó Rose Pie. — ¡Oh no, suena tan infeliz! ¡El horror, la infelicidad, me dan ganas de LLORAR!
Y su melena se puso de pronto lisa y comenzó a soltar enormes fuentes de lágrimas.
—Oh, recuerdo cuando eso nos pasó — dijo Pinkie-Squeak llenándose la boca de cupcakes. — Ese dulce de los dulces, tan delicioso pero tan malo dejándonos sin nuestra dosis diaria de azúcar. Por suerte eso es cosa del pasado.
Rose-Pie se calmó de repente.
—¡Es verdad, podremos curar la infelicidad de la Princesa Celestia! ¡Y yo sé cómo!
Entonces mordió a Celestia, que gritó.
—¡Ouch! Ay, ay, ay, ay…
—¡Princesa Celestia! — Gritaron Rarity, Twilight, Fluttershy, Night, Shadow y Black.
Celestia se retorció y todo, pero sonrió.
—¡Funcionó! ¡Somos inmunes! Pero eso que esta broma cure el maldito efecto del dulce de los dulces…
—Luego nos ocupamos de tonterías, ¿quieres? — Dijo Luna. — Tenemos una misión que cumplir.
—Pero qué alivio — dijo Twilight.
Pinkie-Squeak negó con la cabeza.
—No, no, no, no, no, esto no se vale — dijo muy molesto. — ¡Aguafiestas! ¡Aguafiestas! No podemos divertirnos si hay alguien que se atreve a no unirse a nuestra celebración…
—¡Hay que crear un rincón en donde vayan a pensar en lo que hicieron! No unirse a la fiesta, eso no se hace! — Dijo la maestra Pinkie-lee.
—¡Tras ellas! — Gritó Feather-Pie con su cañón de fiestas y disparando hacia ellas.
Fue una reacción en cadena cuando un grupo de Pinkies sacaron todos sus cañones de fiestas y comenzaron a disparar contra ellas hacia un rincón aburrido.
—Este es el colmo — dijo Luna. — Con perdón…
Con un poderoso hechizo se los quitó de encima a todos con una descarga mágica y comenzaron a huir de un grupo de Pinkies molestas por no unirse a las fiestas.
—Así que así reacciona Pinkie cuando no quieres unirte a la fiesta…
—No, no, te equivocas — dijo la propia Pinkie. — Me pongo así cuando te presentas a mi fiesta pero te propones arruinarle la fiesta a todos.
—¡Maldita sea, nos alcanzan! — Gritó Lighting Flash al volverse.
—¡Pinkie! ¡Vamos Pinkie, tú perteneces aquí! — Le gritaron Bon-Pie y Pinkie Heartstrings. — ¡Divirtámonos juntas, es lo que siempre soñaste! Un mundo lleno de diversión, diversión y más diversión.
—Lo siento, prefiero a mis verdaderas amigas. ¡Chicas ustedes siguen ahí debajo de toda esa yo, por favor regresen!
—¿Pero por qué? Regresar no es divertido y yo quiero divertirme — dijeron las chicas.
—¡Es cierto! ¿Por qué aburrirnos siendo nosotros si con la luna llena nos divertiremos muchísimo! — Saltó Spike de repente.
Estaba diferente, tenía puesta una peluca rizada y sonreía como bobo.
—Y cuando regresen mis poderes nos divertiremos muchísimo más, sí que sí…
—¡Diversión! — Gritaron Pinkie Dash y Pinkie Jack saltando de ambos lados.
—Una vez más perdón por esto — dijo Luna haciendo aparecer su enorme espada negra y azul y empujando con violencia a ambas golpeándolas con el lado sin filo de ésta.
Ambas salieron hacia atrás.
—¡Vamos chicas, divirtámonos alegremente! — Saltó Pinkie-Loo abrazando la pata de luna.
—Amiga, sé que me perdonarás en la mañana — dijo Night apareciendo su propio cañón de fiestas (música dubstep y láser) para quitársela de encima por el golpe de sonido de alta fidelidad.
—Twilight Sparkle, Rarity: échenme un casco por favor — dijo Celestia usando su magia para crear un montículo de tierra que mantendría lejos a sus atacantes.
Twilight le dio más altura al montículo y Rarity hizo que parte se derribara sobre sus amigos/atacantes para darse más tiempo.
Desaparecieron entre la maleza.
—¡Bien Pinkies esta es una misión de máxima prioridad! —Gritó Pinkie-Spike. — ¡Tenemos un grupo de aguafiestas que no quieren unirse a la fiesta! ¡No podemos hacer que se unan a nosotros y están decididos a arruinarnos nuestra diversión! ¿Podemos tolerarlo?
—¡ENEMIGOS DE LAS FIESTAS! ¡ENEMIGOS DE LAS FIESTAS! — Protestaron las Pinkies. — ¡Háganlo saber a todos nuestros hermanos! ¡Atrápenlos y enciérrenlos! Oblíguenlos a divertirse hasta que acepten esta nueva forma de orden.
—¡DIVERSIÓN! ¡DIVERSIÓN!
Ocultos entre unos arbustos, el grupo escuchaba.
—¡Y que conste que yo jamás me pongo así! — Dijo Pinkie Pie. — No a menos que coma demasiada azúcar…
—¿Y exactamente cuánto es demasiado para ti, querida? — Preguntó Rarity. — Perdóname pero a todas horas se te ve comiendo algo dulce…
—Pues… no sé, ¿tal vez diez pastelitos especiales híper azucarados para mí; o treinta de los normales? La verdad…
—Por lo que probé ya tienen esa dosis encima — dijo Celestia.
—Igual que yo cuando mordí a Dashie — dijo Pinkie pensativa.
—Sin mencionar que el hechizo de Spike sólo resalta tu parte negativa — dijo Twilight frunciendo el entrecejo. — Va a ser muy difícil movilizarse hasta el centro de control de enfermedades…
—Llegaremos a tiempo — dijo Celestia. — Por suerte no está muy lejos y tengo fe en que lo lograremos. Además tenemos a tres guerreros expertos que nos ayuden a abrirnos paso. No me gusta esto pero no nos queda de otra.
—¿Tres? Pero sólo hay dos soldados con nosotros — dijo Night.
Luna le guiñó un ojo.
—Pequeña, ¿no viste cómo me quité de encima a nuestros atacantes? Aquí entre nos soy una peleadora maestra. ¿Sabes por qué mi hermana usó al final los Elementos de la Armonía contra mí?
—¿Porque podría purificarla sin lastimarla? — Preguntó tímidamente Black.
Celestia miró a Luna muy seriamente, eso no se supone debía de saberse pero Luna la ignoró.
—Eso en parte, pero también porque de otra forma no me hubiera podido vencer. Antes de la intervención de Spike y su mentado dulce de los dulces ella se la pasaba siempre llenándose la panza de dulces; y yo…
Luna hizo una genial maniobra con la espada, girándola como si nada y lanzándola al aire para luego atraparla y cortar el aire a gran velocidad.
—Yo hago músculo practicando con la espada. De hecho, en toda la historia de mi vida y de la ponidad sólo dos ponis han podido igualarse a mí y vencerme en combate.
—Pero no entiendo — dijo Shadow. — ¿Si es tan buena peleando por qué no usó eso contra mi hermana y sus amigas cuando la detuvieron? ¿No habría ganado de ese modo?
Luna sonrió.
—Por suerte usé la cordura que me quedaba para no hacer eso precisamente, ¿se imaginan? No, prefiero mantener mi temperamento a raya siendo tan buena para luchar.
Comenzaron a avanzar en la noche, pendientes de cualquier movimiento. Daba algo de miedo, así que para tranquilizarse Black se atrevió a preguntar:
—Y, Princesa Luna, ¿qué hay de los ponis que la vencieron?
Todas se acercaron un poco más a Luna, de hecho escuchar eso las ayudaría a tranquilizarse:
—Bueno, siguiendo con la historia esos dos ponis se hicieron cierta fama de peligrosos mercenaris… y como no había tenido un buen combate desde que me liberé de la luna, decidí ir a enfrentarlos.
—¡Un minuto! ¿Eso fue reciente? — Preguntó Twilight.
Luna asintió.
—Y peleé contra los dos a la vez, era tan arrogante que pensé que los vencería. Pero no, me dieron una paliza y escaparon. Luego me recuperé y decidí enfrentarlos por separado… y también me fue pésimo.
—Wow, ¿y qué hizo luego Princesa Luna? ¿Esos malandrines siguen sueltos? — Preguntó Pinkie Pie.
—Claro que sí — dijo Luna. — Pero no se preocupen, están controlados. Luego que me vencieran cada uno por separado tuve que llevar a toda mi guardia para volver a enfrentarlos y finalmente pudimos con ellos.
—¿Y entonces qué pasó? — Quisieron saber las niñas…
—Pues entonces…
Se aproximaban a Canterlot y un grupo de soldados Pinkie corrieron a "invitarlas" a divertirse con sus espadas.
—¡Diversión! ¡Juguemos todos juntos! Divirtámonos… ustedes diviértanse, quieran o no…
Los soldados los rodeaban; pero Lighting Flash desenvainó su espada una vez más.
—¡Qué fastidio pero ni modo! ¡Mother's Rosario!
Y con su técnica de espada los desarmó y los puso a todos fuera de combate, por suerte era sólo una compañía de seis soldados.
—¡Bien, eso fue genial! — Celebró Shadow. — Señorita capitana de la guardia, eso fue excelente, imagino que fue gracias a ustedes que la Princesa Luna derrotó a esos dos ponis que la derrotaron.
Lighting soltó una carcajada.
—Niña, luego que nos venciera esa vez, la Princesa Luna nos reclutó a mi esposo y a mí. ¿Por qué crees que dos mercenarios terminamos liderando la Guardia Lunar? Y hablando de Black, él va a ser un problema con todo esto, es demasiado hábil. Tenemos que cruzar la ciudad y es mucho más grande que Ponyville; hay muchas callejuelas y demás.
—¿Y no eso es bueno? — Se aventuró a preguntar Twilight. — Hay más lugares dónde escondernos.
—O esconderse ellos — explicó Sinon. — Este es un problema grande, es aquí en donde ir en un grupo grande complica las cosas. De aquí, ¿quién no sabe dónde queda el centro de control de enfermedades?
Los que no vivían en Canterlot o vivieron en éste una parte de sus vidas (Black, Shadow, Rarity, Fluttershy y Pinkie Pie) levantaron su casco. Luna entonces tomó el mando.
—De acuerdo, lo ideal es que cada uno de los que conoce se lleve a uno o dos máximo de los que no conoce, iremos por separado.
—¡Yo voy con la señorita capitana de la guardia! — Dijo felizmente Black. — Ella es un ídolo entre todas las pequeñas unicornios.
Lighting Flash le acarició el cabello.
—De acuerdo, de hecho me encantan los niños, me recuerdan a mi propia hija… Yui, espero que no estés en medio de esta locura.
—Bien, en ese caso yo creo que me quedo con la Princesa Celestia — dijo Rarity. — Me siento mucho más segura con ella.
—De acuerdo, aunque en esta situación yo no sé si me sienta segura yo misma — dijo la alicornio blanca. — Pero si confías en mí, adelante Rarity Belle.
—Princesa Luna, ¿puedo ir con usted? — Preguntó Night.
—Claro pequeña, me aseguraré que no te toquen.
Fluttershy se fue con su amiga Twilight.
—Este… Twilight, yo creo que tú eres la ideal para guiarme por aquí, si no es molestia — murmuró ella suavemente.
—De acuerdo Fluttershy. Pinkie Pie, ¿te unes?
—De acuerdo, será divertido — dijo Pinkie uniéndose, el único trío.
Shadow buscó a Sinon.
—¿Usted me protegerá, no señorita francotiradora de hielo?
—De acuerdo. Ahora, hay que minimizar riesgos. ¿Alguien sabe arreglar el cabello? — Dijo Sinon.
—Sí, yo — dijo Night.
—Perfecto, arregla mi melena para que quede esponjada; y lo mismo con todas, es lo más seguro ocultarnos a plena vista. De ese modo aunque nos separemos podremos pasar con facilidad.
—No funcionará — dijo Luna. — Ya saben que somos inmunes.
—Pues nos camuflaremos — dijo Lighting cambiando su cabello a azul fuerte y su pelaje a celeste.
—Por suerte Spike me dio poderes de camuflaje — dijo Black cambiando también su pelaje a naranja y su cabello a verde fuerte. — Vamos, no tenemos mucho tiempo.
—Falta para que toque amanecer — dijo Pinkie Pie.
—Me refería a que dentro de nada Spike va a recuperar sus poderes — dijo Sweetie. — ¿Alguien quiere arriesgarse?
No pusieron peros, se cambiaron rápidamente y entraron a Canterlos brincando y comentando alegremente:
—¡Diversión! ¡Diversión! ¡Mucha diversión! ¡Más diversión!
—¿Conocen el plan no? — Susurró Lighting. — Nos separamos y nos vemos en el centro de control de enfermedades y…
—¡Alto ahí! — Saltó de pronto el soldado Master Pie blandiéndoles la legendaria arma que destruye el mal, la Master Sword. — ¿De dónde vienen mis pequeños amantes de la diversión?
—De Ponyville — dijo Twilight, disfrazada de color rosa fuerte y cabello verde; con las alas ocultas. — ¡Ponyville es muy divertido? ¿Ya conocieron la torre Ponyville? ¿No es divertido? ¡Es genial y muy divertida, sobre todo cuando me dejan ser la campana! ¡Wiii!
—¡Ponyville ¡!Esas noticias son muy divertidas! — Dijo Master Pie guardando la Master Sword. — ¿Y de casualidad no se han topado con esas aguafiestas? ¡No quiere unirse a la fiesta! ¡Han hecho algo muy pero muy aburrido que no les permite unirse a nuestra diversión!
—¡Lo sé, por perseguirlas nos perdimos por aquí! — Saltó Pinkie, de color naranja y cabello blanco. — Luego pensamos, perdernos no es divertido, pero buscar un lugar sí así que caminamos y caminamos; que es divertido pero no tanto, y luego encontramos Canterlot.
—¿Y sabes qué pensamos? — Dijo Night, con el cabello verde pasto y el pelaje color orquídea. — ¡Que Canterlot es…!
—¡Es divertido! — Gritó alegremente Master Pie. — Pasen adelante, la fiesta está en la plaza central, hay ponche, mucho pastel y para los que quieran extra diversión un poco de licor pero el licor en exceso no es divertido a la mañana siguiente así que con cuidadito.
Y saltó como si nada dejándolos pasar.
—Increíble — dijo Celestia, ahora más pequeña y de color blanco aún pero con el cabello "normalizado" de color naranja y el cuerno oculto. — Amenazada por entrar a mi propia capital por mi propio capitán de la guardia. ¿Qué demonios?
—No están en su estado normal Tia — recordó Luna, naranja ella misma y el cabello azul cielo; igual con las alas ocultas. — Bien, movámonos. Night, no te separes de mí en ningún momento.
Y entraron al pandemónium cada equipo tomando una callejuela diferente. Night y Luna iban por el centro de la locura, más nerviosas pero a la vez mucho más ocultas ya que al ser el mismísimo centro había demasiadas Pinkies Pie como para fijarse en las dos nuevas integrantes de las fiestas. De pronto Black Pie se elevó y toda la fiesta se silenció por unos instantes.
—¡Tengo noticias maravillosas! ¡Oficialmente el Imperio Cristal entero se unió a la fiesta! ¡Pronto toda Equestria estará celebrando, AUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!
—¡AUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU! — Coreó el resto de Pinkies muy animadamente.
Y precisamente en el Imperio, las luces proyectadas contra las casas cubiertas de bello cristal resplandecían y le daban más vida a la ciudad; con música realmente estridente saliendo sobre todo del Palacio; en de los Príncipes Shining Pie y Pinkie Candace dirigían un masivo baile del Pony-Pokey mientras que otra buena parte de sus ciudadanos sonreían y aullaban coreando.
—Madre, ¿entonces retrasamos la invasión? — Preguntó un changelling a Chrysalis desde su posición escondida.
—Obviamente, esto me da escalofríos — respondió ella. — Regresemos despacito y sin llamar la atención y…
—¡Hola! ¿Quieren diversión? ¡Yo les daré diversión! — Gritó Pinkie Sentry saltando de la nada y mordiendo a Chrysalis.
Chrysalis comenzó a retorcerse mientras temblaba.
—¡Madre! — Gritaron varios de los changelling aproximándose a la Reina.
—¡LARGO! ESCUCHEN A SU MADRE: LÁRGUENSE MIENTRAS AÚN PUEDA CON… ¡AUUUUUUUUUUUUU! ES HORA DE LA DIVERSIÓN, ¡WIII!
—¡Así se habla! ¡Será muy pero muy divertido! — dijo alegremente Pinkie Sentry. — Vamos, no sean tímidos, hay fiesta para todos.
Y entre él y Chrysalis saltaron sobre los aterrados changelling. Al rato la familia feliz más Pinkie Sentry aullaban a la luna.
—¡Mamá Pinkie-Salis! — Dijo una pequeña changelling. — ¿Sabes a quién le encantaría esta fiesta? ¡Al tío Lumbre!
—¡Pero qué buena idea hijita! ¡Vamos todos a Reptilia a seguir con la fiesta!
Y el ejército Changelling se teletransportó; al ser aliados del Rey Lumbre, podían moverse libremente por el Reino Dragón.
—¡Ah! Pequeña Chrysi, tiempo sin verte… ¿en qué puedo servirte querida? — Dijo Lumbre felizmente.
Entonces Pinkie-Salis se lanzó a morder.
En el Reino de Reptilia se supo que algo había mal cuando el volcán del Palacio soltó confeti en lugar de lava. Algo estaba pésimamente mal.
De vuelta en Canterlot, Black Pie soltó otro anuncio:
—¿Adivinen quién se unió a nuestra celebración? ¡Nuestro querido Rey Lumbre! ¡Lumbre mis queridos ponis! El ser más anciano y sabio del mundo se acaba de alegrar.
En su rincón Celestia se congeló.
—¿Princesa Celestia? — Preguntó Rarity.
—Lumbre… el ser más anciano y sa… lo que dijo Black Swordsman. Oficialmente este virus será más difícil de erradicar. ¡Demonios tenemos que correr!
—Oye eso no sonó tan festivo que digamos — dijo un poni saliendo de la nada. — ¡Ah! ya veo, son las aguafiestas que se disfrazaron…
Desde una azotea, Sinon, que viajaba literalmente por encima del escándalo en compañía de Black no tuvo otra idea sino arrojar un libro de cuentos que traía. El golpazo derribó al poni que acusaba a Celestia y Rarity; que vieron hacia arriba… desgraciadamente también Blue Pie (Blue Blood)
—¡Oye! ¿Por qué hiciste eso? — Le dijo a Sinon. — Eso no fue divertido.
Sinon no sabía cómo reaccionar, pero por suerte sí Shadow.
—¿Pero de qué habla? ¡Eso fue divertido! ¡Las guerras de libros son divertidas! ¿O no estuvo presente en esa feria?
—¡Es cierto! — Gritó de pronto Yui-Pie (la hija de los capitanes lunares) que andaba entre la multitud. — ¡Por aquí está la biblioteca de mi escuela! Oigan todos, ¡guerra de libros!
—¡GUERRA DE LIBROS! — Gritaron las Pinkie abriendo por la fuerza la biblioteca y comenzando la locura.
Desde su posición, Celestia tuvo que tomar aire en una bolsa de papel.
—¡Tomó cien años recopilar toda esa bibliografía! No pueden hacer esto, no pueden hacer esto, no pueden hacer esto, no pueden hacer esto…
—Yo que usted me buscaría otra forma de almacenar los libros; tal vez se pueda guardar toda la información en un aparato pequeñito o algo — dijo Sinon. — Y lo siento mucho, me encanta leer pero entré en pánico.
—O los libros o nuestro pellejo — dijo Night eludiendo una enciclopedia y respondiendo con un estudio de economía equestre.
Celestia a regañadientes comenzó a correr, aunque la idea de Sinon no era tan mala. Compactar toda la información de los libros en un aparato manejable… trabajaría en la idea justo después en que lograra usar el virus de la Pinkinensis para crear el antídoto del maldito dulce de los dulces.
Twilight, Fluttershy y Pinkie Pie; gracias a la guía de Pinkie pudieron moverse con facilidad entre los clones malignos.
—Siempre imitada, nunca igualada — sonrió Pinkie cuando llegaron al centro de control de enfermedades.
—Ahora esperemos que lleguen los demás para luego buscar la cura…
—Y rezar porque nos alcance la noche para hallarla — dijo Fluttershy.
—La Princesa Luna asegura que tendrá que reponer las dos horas extra que le dimos al día para mantener el equilibrio — dijo Twilight. — Lo que nos da algo de tiempo, pero no mucho. Necesitamos un milagro…
Mientras la Princesa Luna y Night avanzaban eludiendo lo que pudieran; pero constantemente volvían a ver ante cualquier movimiento.
—Esto me pone de nervios — dijo Night. — Princesa Luna, ¿podría por favor tener su espada con usted?
Luna se sorprendió un poco.
—¿Mi espada? ¿Por qué?
Night se acurrucó con ella.
—Me sentiría mucho más segura… disculpe, sé que mi grupo es el responsable de este desorden pero aún así…
Luna la abrazó.
—Tranquila, Barbara Seed. Si hay algo de lo que sé es el de perder el control de las cosas que creamos; ya sabes, Tantabus, pero bueno. Si te da seguridad con mucho gusto pequeña.
Hizo aparecer su espada y tras envainarla, siguieron avanzando por las callejuelas. Babs tenía miedo de lo que podría pasar por primera vez desde que iniciaron con el asunto de los agentes del caos, sus bromas se habían salido de control antes pero jamás a ese nivel. Iban avanzando cuando de pronto Black Pie acompañado de Yui-Pie les cerraron el paso.
—¡Oigan! ¿Por qué no nos quieren dejar pasar? Eso no es divertido, caminar sí es divertido, ¡déjennos caminar! — Dijo Luna, aunque temblaba un poco.
—No, tú quieres arruinarnos la diversión — declaró Black Pie sacando su espada negra, la Elucidator. — Conozco bien esa espada alteza, lo que yo no entiendo es por qué no quiere divertirse con nosotros, usted siempre ha sido más divertida que la Princesa Celestia.
—Papá Pie está en lo cierto, usted es muy divertida; pero la Princesa Celestia es aburrida, A-B-U-R-R-I-D-A, ¿cómo la convenció de NO unirse a la fiesta? — Dijo Yui-Pie molesta. — Venga, ¡diviértase con nosotros!
Luna sacó su espada.
—Princesa, lo siento mucho…
—No es tu culpa Night, descuida… yo te protegeré — dijo Luna, aunque su voz temblaba, sabía que Black Swordsman en forma Pinkie o no le llevaba la ventaja.
Black Pie entonces atacó, listo para poner fuera de combate a Luna, que se defendió como pudo de la ferocidad de su capitán de la guarda; por suerte no había desenvainado su segunda espada, Dark Repulser, pero no tardaría. Luna siguió luchando asustada.
Night estaba paralizada, no sabía en qué terminaría todo aquello, pero quería que Luna ganara. Yui-Pie se acercaba amenazadoramente a la pobre Night, así que tenía que hacer algo. Entonces Night hizo lo que sus instintos en tiempos desesperados le indicaron: corrió a morder a Black aprovechando que le daba la espalda peleando contra Luna. Fue una simple mordida en el casco trasero, pero suficiente como para detener a Black por unos instantes sacudiéndose a la niña.
—¡Oye! ¡Eso dolió! — Dijo. — Eso no es divertido, morder para unir a la fiesta…
Se calló, algo pasaba con Black Pie. Comenzó a temblar.
—¡Papá Pie! — Gritó Yui-Pie corriendo hacia su padre, mientras éste se retorcía.
La melena del espadachín negro regresó a la normalidad así como su cola. La expresión perdida de diversión cambió por una asustada.
—¡Alteza! — Gritó guardando su Elucitador.
—¿Black Swordsman? ¿Has regresado a ser tú?
Black Swordsman examinó su cuerpo.
—Aparentemente sí, ¿qué ha pasado, su Alteza Luna?
La pequeña Yui interrumpió:
—¡Papá Pie! ¿Qué te han hecho?
Night Seed no perdió el tiempo saltó sobre ella y la mordió también, tenía una teoría. La pequeña Yui se retorció también de la sorpresa, pero increíblemente regresó a la normalidad igual que su padre.
—Wow… ¿qué fue lo que sucedió?
Night no podía creerlo, no lo que acababa de pasar sino que no lo había previsto.
—¡Princesa Luna! ¡Señor capitán de la Guardia! ¡Yui! ¿Qué no lo ven? Esa es la respuesta, yo soy la anti Pinkie, por eso…
—Tú eres la cura — dijo Luna. — ¡Perfecto! ¡Las demás se alegrarán de oír eso!
Black Swordsman sonrió.
—Bien, gracias por la ayuda Night, en ese caso yo las ayudaré de vuelta… ¿hacia dónde se dirigen?
—Al centro de control de enfermedades — dijo Luna. — ¡Rápido! ¡Ahora que tenemos la cura tenemos que llegar ahí más urgente que nunca!
—Déjenmelo a mí — dijo Black Swordsman tomando su segunda espada. — Les abriré camino…
—No, mejor yo les arreglaré las melenas — dijo Night. — No podemos arriesgarnos.
Black y Yui obedecieron, por lo menos podrían pasar a salvo; entonces corrieron entre la multitud de Pinkies que seguía celebrando sin razón aparente.
—¡Zebrica está ahora celebrando también! — Gritó de improviso Blue Pie.
—¡AUUUUUUUUUUU! — Celebró el resto de Pinkies.
—Hay que darnos prisa — dijo Black Swordsman. — ¡Por aquí, vamos!
Avanzando a través de callejuelas y demás podían avanzar mucho más rápido. Al ser tan amigos de Trixie, el matrimonio de los capitanes lunares conocía a la perfección el área poco recomendable de Canterlot, por lo que moverse rápido no era problema.
En el centro de control de enfermedades, el grupo de Sweetie y Lighting fue el último en llegar antes que el grupo de Luna y Night Seed.
—¿Y bien? ¿Falta alguien?
—Night y Luna — dijo Celestia, — y le ruego al Jefazo que estén bien.
—Pues parece que así es — dijo Lighting Flash, aquí vienen.
Era cierto, el grupo de cuatro se acercaba. Pero Lighting gritó nerviosa.
—¡Black Swordsman! No, lo lamento amor pero…
Ella blandió su espada, Lambent Light, contra Black Swordsman, pero él levantó un casco.
—¡Lighting! Estoy bien, más que bien de hecho… he vuelto a ser yo.
—¡Mamá! — Gritó la pequeña Yui abrazando a Lighting Flash.
Lighting no lo podía creer, pero rápidamente abrazó a su familia.
—¡Oh, Yui! ¡Black! ¿Cómo es que…?
—Hallamos la cura — dijo Luna. — Es Night.
—¿Night? — Dijo Pinkie Pie.
La niña le sonrió.
—¿Interesante, no? por lo visto al ser la anti-tú también soy el antídoto a esta locura. Con sólo morderlos los regresé a la normalidad.
—Y ya que estamos aquí podremos usar su sangre para crear una cura — dijo Twilight. — Curamos a Rainbow y a Applejack y problema resuelto.
Se pusieron cascos a la obra, aunque fue más fácil decirlo que hacerlo; pues Babs le tenía miedo a las agujas. Pero al final Black la inmovilizó con su magia.
—¡Oigan, así no vale! — Gritó cuando sintió el poder de Black.
—¿Prefieres vivir en un mundo de Pinkies? — Le dijo Shadow. — Vamos prima, ya terminaremos con esto rápido, por favor coopera.
Y de mala gana lo hizo, aunque gritó mucho cuando fue pinchada. Al final Celestia, quien con miles de años se había especializado en varias carreras como medicina, finalmente logró conseguir la cura en forma de una píldora.
—Ahora, para que todas las Pinkie Pie la tomen, ¿alguien tiene una idea? — Preguntó Celestia.
—¡Eso ni se pregunta! — Dijeron al unísono Fluttershy, Rarity, Twilight y la propia Pinkie Pie.
—¡Hornearé los cupcakes más ricos y sabrosos del mundo, tanto que ni yo podré resistirme a ellos! — Dijo Pinkie Pie moviéndose a toda velocidad.
Era su última oportunidad, así pues dejaron que Pinkie Pie horneara lo suyo y luego se movieron a Ponyville; por suerte tenían tiempo suficiente con las dos horas extra que Luna les podría conseguir; así pues soltaron los cupcakes en el medio de Ponyville.
—¡Atención! Son para compartir, uno por cabeza Pinkies, uno por cabeza — dijo la propia Pinkie Pie. — No compartir es algo malo y todos queremos divertirnos juntos, ¿o no? no compartir con sus amigos es un acto egoísta y no es divertido.
—Es cierto Pinkie — dijo alguien tomando un cupcake. — Pero compartir con todas las personas especiales de mi vida sí es diveritido.
Comenzaron a comer, y funcionó; antes que las Pinkies se dieran cuenta, volvieron a la normalidad.
Rainbow estaba emocionada.
—Chicas, ¡Lo lograron! ¡Es genial volver a ser yo!
—Luego será tiempo de celebrar — dijo Twilight. — Chicas, ¡terminemos con esto ya!
No pusieron objeción, con el poder del Arcoíris rápidamente expandieron la Armonía por todo el mundo terminando así la maldición de las Pinkies-lobo. Nadie dijo nada, ni siquiera Spike cuando el ataque lo atrapó; sólo agradecieron y se fueron a dormir, esas dos noches habían sido agotadoras para todos.
A la mañana siguiente todos desayunaron juntos: el equipo del caos, los capitanes lunares, las guardianas de la Armonía y las Princesas.
—En serio Spike, te ruego que tengas más cuidado la próxima vez — dijo Twilight. — Casi nos hundes esta vez, en serio que esa broma fue de lo más pesada.
—Precisamente por eso no quería usarla — dijo Spike. — Me eché para atrás cuando ya había lanzado el hechizo, por eso se me olvidó, porque no lo llegamos a usar.
—Y parecía improbable que Pinkie terminara mordiendo a alguien — dijo Sweetie Belle. — Por eso no lo usamos. Pero sorpresa, el hechizo seguía activo.
—¿Y cuándo lanzaron esa monstruosidad? — Preguntó Applejack molesta.
Spike soltó una risita.
—Bueno… desde la Gran Gala del Galope.
Se hizo un silencio, pero corto…
—¿QUÉ? — Soltaron todas.
—Eso — dijo Spike. — Los bocadillos que comieron estaban cargados de caos.
Applejack tomó aire.
—A ver si entendí bien: todos los bocadillos que comimos en la Gala estaban cargados de caos y cualquiera de nosotras si mordiera a alguien…
—Este, sí — dijo Apple Bloom nerviosamente. — Se los hubiéramos dicho pero la broma fue hace tanto que se nos olvidó. ¿Nos perdonan?
—Bien, es oficial, me pondré a hacer una versión comestible de las bombas de Armonía — dijo Twilight. — Esta experiencia es algo que por nada del mundo quiero repetir. ¿Qué dicen ustedes?
—Bueno, siempre podemos morder a todos los ponis — dijo Scootaloo.
—Me pondré a preparar los antídotos apenas terminemos de comer — dijo Celestia sirviéndose más huevos revueltos. — Pero antes… finalmente tengo la respuesta, gracias a las muestras que recolectamos de ese virus Pinkie-Pie podré curarme del dulce de los dulces. Después de tanto tiempo, me reuniré con mis queridos amigos.
Otro cap, con un toque más de aventura sobreviviendo en el mundo de las Pinkie, en donde la guardia lunar tuvo un poco más de protagonismo que el propio Spike; pero es bueno cambiar para variar. Espero les haya gustado y como siempre me despediré con un:
Chao; nos leemos!
