Capítulo 38: Un nuevo amigo y un sueño aclarador
—Creo que deberíamos buscar otro piso.
Dorjan y Odd estaban en el salón. El piso, que ocupaba el segundo, era demasiado grande para ellos. Eso podía estar bien para alguna fiesta, pero estaba claro: o encontraban a alguien para vivir con ellos, o mejor era mudarse a algún sitio algo más pequeño. Demasiado para limpiar.
—¿Y dónde nos vamos a ir? —dijo Odd—. Yo esperaría, al menos hasta que terminase el contrato de un año, y luego ya...
—Si es por el dinero, tengo.
—Y yo. Bueno, mis padres... Y como les diga ahora que me quiero mudar... Bastante fue cuando mis hermanas quisieron buscarse cada una su propio piso independiente. Si les digo que me cambio de casa, me asesinan. Y no creo que quieras un novio muerto.
—Claro que no —afirmó Dorjan, acercándose a él—. A ver donde encuentro a otro que se mueva tan bien como tú —y le besó.
—Oh, eso es que sólo deseas mi cuerpo —bromeó Odd, en un momento de pausa.
Volvieron a besarse, y Odd pensó que se lo iban a montar ahí mismo, en ese momento... Pero se equivocó. Dorjan se sentó en el sofá, tranquilamente. Odd tuvo que reír. Malo. Se tumbó encima de su chico.
—¿No vamos a hacer nada? —preguntó Odd.
—Claro que sí —afirmó Dorjan—. Pero llevamos una semana estando sólo tu y yo... Creo que es hora de que haya un poco más de acción por aquí.
—¿Has llamado a uno de nuestros amigos?
Por toda respuesta, Dorjan levantó los hombros, como si ignorase su pregunta. Odd se acomodó. Su relación con Dorjan era maravillosa. Se contaban absolutamente todo, en perfecta confidencialidad. Era un gran amigo. Y funcionaban de maravilla en la cama. Rotaban siempre de posiciones, de tal forma que ninguno de los dos era totalmente activo ni pasivo. Según el día.
—Recuérdame que tengo que invitar a Emily a una mariscada —comentó Odd.
—¿Y eso?
—Porque nos presentó. Y lo que ha pasado entre nosotros me encanta. Se lo debo.
Dorjan se abrazó a él. Odd había supuesto un cambio grande en su vida. Había tenido relaciones, previamente, pero en su mayoría con chicas, y en actitud de macho alpha, algo que poco a poco descubrió que no le llenaba. Emily había sido quien le descubrió las maravillas de explorar la sexualidad. Y conocer al rubio le había hecho, por primera vez, enamorarse de otro hombre, algo que unos años antes hubiera considerado impensable.
—Creo que somos las personas más afortunadas del mundo —concluyó Dorjan, en voz alta. En ese momento, sonó el timbre—. Mira, debe ser la visita...
Odd se levantó y fue a abrir. Sin echar un vistazo por la mirilla antes, movió el tirador de la puerta. Pero no era ninguno de sus amigos del acuerdo. Era...
—¡Andrew! —se sorprendió— ¿Qué haces aquí?
—... Me enviaste un mensaje —respondió éste. Parecía confuso—. Acabo de terminar una sesión de fotos con Yumi, y...
—¡Venid los dos! —gritó Dorjan desde el salón.
Sin entenderlo ninguno de los dos, fueron hacia allí. Dorjan se había incorporado y estaba sentado en el sillón, aunque se levantó para recibir a Andrew y estrecharle la mano. Se presentaron.
—Andrew... yo no te he enviado nada... —comentó Odd.
—Tengo tu mensaje —aclaró el chico, sacando su teléfono.
—He sido yo —declaró Dorjan.
Odd y Andrew le miraron, sorprendidos. El chico se explicó:
—El otro día, mientras te dabas una ducha, estuve pensando. Me habías hablado de él, que te había gustado —Odd se puso colorado—, pero que le habías dicho que no podía ser, porque me estabas esperando. Pero ya estoy aquí, así que me dije, "¿Y por qué no le llamo y nos montamos un trío?". Por eso le escribí desde tu número.
—... Estás loco —dijo Odd.
—Esto es muy raro, chicos... Es la primera vez que me pasa algo así...
—Lo sé. Somos muy liberales —declaró Dorjan—. Así que esto es una invitación. Por cierto, tengo un novio con muy buen gusto... —añadió, evaluando con la mirada a Andrew.
—Podrías habérmelo dicho, Dorjan...
—¿Te da vergüenza?
Odd no respondió. Volvió a mirar a Andrew, que le devolvió la mirada. Medio sonrieron.
—¡Vamos al dormitorio! —propuso Dorjan.
Y caminó hacia allí. Andrew le siguió, precedido por Odd. La cosa debía ir en serio, pues Dorjan, aunque sonreía, no parecía que estuviera de broma. Llegaron al cuarto y se miraron los tres. Dorjan se apoyó en el armario, y les miró impaciente.
—Veamos... Odd, me dijiste que te hubiera gustado intentarlo. Andrew... si respondiste al mensaje y estás aquí es porque te gustaba la propuesta de un encuentro rápido... Si no os importa que haya un tercero en medio, porque obviamente no voy a tolerar que Odd se acueste con cualquiera...
—Es un poco incómodo —dijo Andrew—. Es decir... si realmente sois novios, no quiero que haya problemas por esto y...
—No es la primera vez que lo hacemos. En este sentido, pero no es nuestro primer trío. Y no tengo inconveniente.
—Eres la leche —dijo Odd, y tuvo que sonreír—. ¿En serio, te parece bien que...?
—Bueno, no te regalé nada en tu cumpleaños.
—Porque no nos conocíamos.
—Detalles —rió Dorjan—. En fin... ¿os animáis? Daos un beso para decir "sí".
Con cierta timidez, Odd y Andrew se acercaron mutuamente y se besaron. Dorjan sonrió al ver que lo hacían con cierta naturalidad. "Quizá ya lo hicieron al conocerse", pensó. Pero mejor. Tenía ganas de pasar un buen rato. Se acercó a ellos, y cuando se separaron, pilló a Andrew y le plantó un beso él también. Odd empezó a acariciarles los torsos. Era momento de pasar un buen rato.
No tardaron en estar los tres desnudos, tendidos sobre la cama. Andrew y Odd besuqueaban el cuerpo de Dorjan, mientras le estimulaban el pene con las manos. El chico giró sobre sí mismo, alzando el culo. Odd permitió a Andrew adelantarse. El chico se situó detrás de Dorjan, y le dilató con cuidado. A continuación, le penetró despacio. Dorjan gruñó. Estaba bien dotado su nuevo amigo.
El rubio se colocó detrás de Andrew. Separó sus nalgas, y le fue preparando para lo que le esperaba. Situó su miembro, que se deslizó limpiamente en el culo de Andrew. Situados los tres, Odd y Andrew empezaron a moverse. La mano del segundo se movió, tanteando hasta encontrar el miembro de Dorjan, y lo estimuló. Este lo disfrutaba. Había tenido una buena idea. Era genial poder tener esa libertad.
—Tu novio ha tenido... una gran idea —dijo Andrew.
—Estoy de acuerdo —respondió Odd, y volvieron a besarse. Al tiempo, le acarició las caderas, excitándolo más.
Rotaron de posición. Esta vez, Andrew se puso delante de Dorjan, le masturbó y se llevó su miembro a la boca, felándole. Le encantó el sabor, como a Dorjan le gustó su técnica. Qué bueno era. Odd se puso detrás de Andrew nuevamente, y le dominó. Le había encantado su culo.
—¿Qué tal, cariño? —preguntó Dorjan a Odd.
—Fantástico —respondió este , mientras movía las caderas rápidamente hacia adelante y hacia detrás—. ¿Vas a pedirme algo a cambio? —bromeó.
—Ya lo veremos —bromeó Dorjan, acariciando la cabeza de Andrew con dulzura.
La posición se alargó por unos minutos. Luego "liberaron" a Andrew, que parecía encantado con la situación. Lo estaba pasando mejor de lo que esperaba. Reposaron unos momentos, y de pronto, Dorjan se levantó a por Odd. Le alzó en el aire, y le hizo bajar, penetrándolo en ese mismo momento. Odd gimió. Muy repentino. Pero le daba igual.
Andrew se situó detrás de Dorjan, y este le permitió penetrarle, lentamente, mientras él le arrancaba gemidos de placer a su chico. Era una verdadera locura de tarde.
La excitación había crecido mucho. Andrew estaba tan caliente que no le dio tiempo a avisar a Dorjan, y eyaculó en su culo. Este sonrió y un par de acometidas después, culminó dentro de su chico. Andrew se apoyó en la cama.
—Odd... puedes terminar dentro de mi... si quieres.
Por supuesto que quería. Dorjan liberó a Odd y este se adelantó para penetrar a Andrew, culminando apenas un par de minutos después. Se sentaron los tres en la cama, en perfecto contacto entre ellos. Sus manos se permitían jugar con los cuerpos de los demás.
—Es hora de un segundo asalto —propuso Dorjan.
Pidió a Odd y Andrew que se pusieron en pie, uno frente a otro, coincidiendo las cabezas de sus miembros. En esa posición pudo practicarles una felación a los dos a la vez. Empleó los dedos para acariciarles sus perineos. Provocador. Andrew y Odd se besaron mientras recibían el trabajo oral de Dorjan, que no se detuvo hasta que los dos culminaron.
Se sentó a continuación en la cama, y Andrew y Odd le practicaron una felación al unísono, de rodillas en el suelo. Eso era genial. Sus lenguas jugaron entre ellas y con el pene del chico, y permitieron que su orgasmo se desatara sobre sus rostros, que se limpiaron mutuamente.
Treparon por la cama, y los tres se besaron. Primero Dorjan a Andrew, luego Odd a Dorjan y por último, Andrew a Odd.
—Ha sido una verdadera locura —dijo Andrew—. Gracias.
—El placer ha sido nuestro —bromeó Odd, aprovechando el juego de palabras.
—Andrew... ¿qué te parecería si te dijera que podrías repetir esta tarde... las veces que quisieras?
Andrew le miró extrañado. Odd, como si estuviera loco. ¿Acaso pensaba incluirle en el acuerdo?
—Digamos que tenemos una especie de acuerdo muy libre —explicó Dorjan, despejando las dudas de Odd—. Y si te incluimos, tendrías barra libre para hacer esto en cualquier momento. Yo no me interpondría.
—¿Estás de coña? —dijo Odd.
—No. Es decir... ¿tú estás de acuerdo? Creo que lo hemos pasado bien...
—Claro que sí...
—Pues entonces, si Andrew acepta... el grupo tendrá que decidirlo, pero no creo que haya problemas con ello. Creo que... cuando sepa quien hay, se llevará una grata sorpresa.
Y Andrew aún tardaría unos días en descubrir qué persona estaba incluida en ese acuerdo. Pero le encantaría enterarse.
Alicia intentaba dormir, pero estaba intranquila. No había sido capaz de hablar con Emily desde que la chica le había confesado sus sentimientos. Se sentía mal por ella. Le había pillado desprevenida, lo de Carlos aún palpitaba en su cabeza (aunque se sorprendió a si misma cuando se alegró por él al enterarse de que estaba con Sam). Ahora no se juntaba apenas con el grupo. La estaba esquivando, y eso provocaba que esquivara a los demás también.
Otra razón para sentirse fatal, pues tenía el teléfono lleno de mensajes de preocupación del grupo. Pero no se veía capaz de hablar con nadie. Estaba muy confusa. Estaba claro que cada vez se dejaba llevar más por las chicas. Elana había sido el detonante. Y con Emily se había liberado mucho aquella noche. ¿Pero era suficiente? ¿Podía plantearse una relación con ella? Vale que la chica era preciosa, y se había portado siempre bien con ella. Pero no podía pensar en intentarlo.
Alicia cayó en un sueño intranquilo. Se encontraba en medio de las sombras. Y escuchaba algunas voces llamándola. Sobrevolaba un bosque oscuro. Intentó acelerar. Algo la perseguía. Y en ese momento, surgió la Oscuridad y la engulló.
Abrió los ojos. Estaba en un sitio que le resultaba vagamente familiar. Se levantó, y se sentía diferente. Estaba desnuda. Buscó ropa, pero no encontró ninguna. Sólo un espejo. Caminó a él, temerosa. Y se asustó al verse.
Su cuerpo había cambiado. Totalmente. Aunque conservaba su complexión y la misma cara, el resto de su cuerpo... era de hombre. Sus pechos se habían contraído, y entre sus piernas, estaba... ese pene. También le resultaba familiar. Intentó recordar a sus amigos desnudos, pero no pudo. ¿Qué diablos había pasado? Estaba en erección.
Se dio la vuelta. Y alguien había aparecido en la cama. Se acercó. Era Emily. Completamente desnuda e indefensa. Tan tierna durmiendo. Un instinto se fue apoderando de Alicia. Pasó una pierna por encima de ella. Quería hacerle el amor en ese nuevo cuerpo.
Le acarició una mejilla con mucha ternura. Guapa. Lentamente, Emily abrió los ojos. Sonrió al verla. Le devolvió la caricia. A Alicia le gustó.
—Te estaba esperando... —susurró.
Sus labios se fundieron en un beso en el que Alicia la dominaba. Saboreó sus labios, y su lengua fue superior a la de Emily. Esta sonrió cuando se separaron. Alicia estaba impaciente.
—Emily... te voy a hacer el amor...
—Y yo quiero que me lo hagas.
Alicia empezó a besar el cuerpo de Emily. Le gustaba, por supuesto que le gustaba. Recordó la última noche que habían compartido. Genial. Su cabeza no tardó en estar entre las piernas de la chica, donde lentamente le dio placer con la lengua. Emily hacía un ruidito muy excitante por el placer. Alicia sonrió, y alargó la situación tanto como pudo. Sólo se detuvo cuando Emily se lo pidió.
—¿Lo estaba haciendo mal?
—No... sólo quería devolverte el favor.
Emily llevó la mano al miembro recién aparecido de Alicia. Esta sintió un escalofrío. Era... agradable. ¿Así se sentían los chicos cuando...? Comprendió que les gustara tanto el sexo. Emily le dedicó una sonrisa sincera, y no tardó en practicarle una felación. Alicia gruñó. Joder, sí que se sentía bien. Emily le practicaba el sexo oral de una forma muy buena, e incluso, cariñosa.
—Ha llegado el momento —dijo Emily, tumbándose hacia atrás, con las piernas separadas—. Hazme tuya.
Y como si fuera algo natural para ella, Alicia se situó entre las piernas de Emily, y su miembro entró lentamente en el sexo humedecido de la chica. Una sensación de calor la recorrió. La chica estaba apretada, lo que disparaba el nivel de placer. Eso era lo que sentían los chicos cuando lo hacían... Pero ella no era un chico, eso estaba claro. A pesar de que sintió un potente orgasmo cuando llegó al clímax, acompañada de Emily, que gimió y se retorció de placer. Una sensación maravillosa.
—Te quiero... —dijo Emily, tumbándose encima de Alicia.
—¿Me quieres? ¿Es amor? ¿Tan pronto?
—Podemos intentarlo —dijo—. Siempre que tu quieras. Mira, estás volviendo a ser tú.
Alicia se miró de arriba abajo. Volvía a estar en su cuerpo. Parpadeó varias veces, y Emily desapareció. Tenía frente a ella el despertador. Iba a sonar. Lo desconectó antes de que el ruido fuera molesto. Se incorporó. Finalmente había logrado descansar. Aunque el sueño había sido muy vivido. Las sábanas estaban húmedas. Daba lo mismo. Se fue a dar una ducha para terminar de pensar. El sueño había sido muy revelador.
Emily terminaba de desayunar. Aelita no sabía qué decirle. Se sentía fatal por ella. Pero Alicia tampoco respondía sus llamadas.
—¿Nos vamos? —preguntó Emily.
—Claro —dijo Aelita. Era un poco pronto, pero sabía que a la chica le iría bien tomar un café al aire libre en el campus.
Pero cuando salieron por la puerta había una sorpresa. Era Alicia. Emily se quedó helada al verla. Ninguna de las dos parecía saber qué decir. Aelita optó por irse adelantando en ir a clase y dejarlas solas.
—Hola —saludó Alicia.
—Hola —respondió Emily. Evitó la mirada de la chica.
—Creo que tenemos que hablar... de lo que pasó y lo que me dijiste.
—No hace falta —cortó Emily—. En serio, sé reconocer un rechazo.
—No era esa mi intención...
—¡Saliste corriendo!
—¡Y te pido perdón! —dijo Alicia, acercándose a ella—. Me pillaste por sorpresa, me entró pánico... Pero no merecías que hiciera eso.
—Bueno, no hay mucho más que decir. Te perdono, y ya está, no hay que darle más vueltas...
Intentó irse, pero Alicia se lo impidió. Le cortó el paso y la abrazó. Sintió los latidos de su corazón. Estaba nerviosa. Ella también. Pero debía decírselo.
—Emily, nunca me había planteado nada con una chica. Pero tú eres una chica estupenda y... creo que podemos intentarlo. Si aún te apetece.
—... ¿De verdad?
—De verdad —aseguró Alicia—. He pensado mucho en ello y... ¿quién mejor que tú?
Emily dejó resbalar una lágrima, pero antes de que llegara al suelo estaba siendo besada por Alicia. No era plenamente tierno, tenía un aspecto más pasional, pero para ambas era suficiente. Iban a intentarlo.
Y así se lo hicieron saber a sus amigos, que lo celebraron con alegría cuando, al llegar a la universidad, se lo contaron.
—Me alegro por vosotras, chicas —aseguró Ulrich.
—Parece que al final se ha arreglado todo —dijo Laura—. Justo a tiempo, ¿no? Jeremy vuelve el miércoles...
—Y el fin de semana toca la gran quedada del grupo —afirmó Javier—. Hay que celebrar que todo vuelva a ser como antes.
Pero no todo era exactamente como antes. El miércoles, sin que nadie (salvo los que iban a proponerlo lo supieran) podrían entrar algunas personas más en el acuerdo. Y la propia Aelita aún tenía algo que resolver con su madre cuando llegara su novio.
¡Hola a todos! Por fin parece que el grupo se va arreglando, ¿no? Tras tanto tiempo xD No iba a ser tan malo de alargarlo más tiempo. Emily también merecía algo bonito, y me apetecía que Alicia encontrara a alguien. No la iba a dejar sóla.
El hecho de que el sueño fuera así fue simplemente un capricho que tuve. ¿Cómo sería una chica con las mismas sensaciones que un hombre haciendo el amor? Era en parte la idea que quería expresar (aparte de que me gusta lo estrambótico). Quiero dejar claro que no considero que en una pareja homosexual una de las partes tenga que cumplir con el "rol" de ser del otro género, en absoluto.
Alejito480: Ya sé que lo de Tamiya con Lysander fue raro xD Pero no encontré otra forma creíble de que le propusieran para el acuerdo, de forma que opté por esa solución. Y Milly claro que no la voy a embarazar. De Sissi sabremos muy pronto ;) E Hiroki y Johnny... me apetecía que no tuvieran (tantos) problemas como los demás. Me gusta que te gusten los lemmon y la historia, y espero continuar así ;)
lalo101097: Tranquilo, que todos tenemos nuestra vida ;) Lo del grupo, creo que están demasiado unidos a estas alturas para que los enfados duren mucho. Son muchos años siendo amigos. Y follando. Y esas cosas unen xD Además soy defensor de que hablar arregla muchas cosas. No todas (ejemplo, Carlos y Alicia no volvieron, y Tamiya tuvo que vengarse antes de perdonar a Milly), pero sí si se habla con sinceridad. Anthea, veremos en el próximo capítulo, por supuesto, Emily y Alicia espero que te haya gustado, y te aseguro que Jeremy y Aelita están a salvo ;) Y sí, fue raro resolver tanto en un capítulo, pero me gustó para variar. ¡Saludos!
betico18: Ya estaba bien de tanto "cliffhanger", ¿no? ;) Había que solucionar cosas, para que el capítulo 100 pueda ser muy grande. Veremos lo que ocurre con Anthea, y la duración del cien, que espero que salga bien grande. Y tengo intención de hacer ciertos homenajes a todo lo que ya he escrito... no voy a dar más detalles ;) Bye!
Moon-9215: Ya se, los detalles de romance yaoi son siempre tus favoritos ;)
carlosjim04: ¡Entonces se acabaría el lemmon! xD Y no me apetece eso... por ahora :P
Usuario865: Pues con mucha paciencia y cabeza... intentando no volverme loco xD ¡Saludos!
zuole: ¿Por qué no? Mayores locuras se han hecho :P
Pues eso es todo. Jueves, no se si habrá publicación. Pero ya queda poco, muy muy poco, dos semanas, para que publique el especial cien. Habrá de todo, como siempre, algún juego, y si alguien le apetece que ocurra algo concreto, siempre lo puede pedir ;) ¡Saludos y lemmon rules!
