Bueno, hoy paso de contestar sus reviews porque subí un vídeo en youtube donde lo hacía.

Mi canal es "Bako Jabes", ahí pueden encontrarlo. Respondí el comentario de 6 personas (Agus, Neko y Never, Cesar, Shadowkopa, vivky y otra más en Guest) y espero sacar más vídeos así (no de todos los caps pero si de algunos).

En fin, comencemos…

-¿Una guerra? –Cuestionó Tiifu las palabras de su amigo -¿Estás seguro?-

-Creí que entrar ahí te ayudaría a calmarte pero… te veo más exaltado- agregó Niho examinando de arriba abajo el empapado pelaje de Kion.

-No sé qué sucedió pero de lo que estoy seguro es de lo que vi. Pude sentirlo… fue como ya haber vivido aquello. Todo tan real –respondí Kion tratando de expresarse correctamente – Fue una visión de lo que viene y formaremos parte de ello-

Los tres leones restantes compartieron miradas entre ellos. Aún había algo de duda.

-¿Y qué hacemos ahora? ¿Avisamos a Esbe?–(Dilla)

-No – le cortó Kion rápidamente – Primero lo primero; debemos advertir a mis hermanos y a Zuri. No hay tiempo que perder-

La atención de Kion se fijó en Niho.

-Niho, ¿Ste está aquí en el reino? –(Kion)

-Sí, después de estar volando de reino a reino día tras día se cansó y decidió quedarse aquí- (Niho)

-Bien, mándalo con un mensaje a los otros. Nos reuniremos hoy mismo- (Kion)


Cinco machos se acercaban descaradamente a las dos leonas, las cuales a comparación, eran de menor tamaño.

El aire era tenso y a cada paso más cerca, el corazón de Kiara se desembocaba latiendo rápida y dolorosamente.

El viento mecía las melenas en crecimiento de los machos.

No había salida. La única opción de Kiara era distraerlos para que Zuri escapara y avisara a Kopa pero… ¿podría encarar a cinco leones ella sola? Su entrenamiento en el reino y el haber cometido su primera cacería le habían servido para aprender muchas cosas pero esto no se trataba de rastrear y espantar gacelas… ni siquiera de cazarlas. Estaban frente a un mar de colmillos que fácilmente le duplicaban el tamaño.

Estaban en desventaja pero la felina no iba a darse por vencida. Si la querían muerta primero pelearía como una guerrera.

-¡¿Y bien?! ¿Cómo quieren comenzar esto? ¿Una a una o ambas a la vez?- dijo Nak por todo el grupo retándolas. Se notaba que disfrutaba cada segundo y una sonrisa retorcida lo demostraba.

-No tocaras a nadie de mi familia, ¿oíste, bastardo? – amenazó Kiara provocando varias risas entre el grupo de leones… aunque claro, no todos reían. Un león de pelaje oscuro miraba serio la escena.

-Parece que tenemos una ganadora- Nak dio un paso más sobresaliendo del grupo. Los restantes se limitaron a quedarse en su lugar y observar. Parecía que ya lo habían planeado y Nak sería quien derramaría la sangre.

Sangre… tan solo pensar en ello le erizaba la piel. Era la primera vez que le daba asco aquel liquido rojo y más aun sabiendo que muy probablemente sería de ella.

-Zuri, vete – ordenó Kiara de espaldas a ella –No podré distraerlo mucho, necesito que vayas por Kopa –

Pero los ojos azules de Zuri estaban perdidos en dirección a los cinco machos. Parecía congelada.

-¡Zuri! –grito Kiara volteando para sacarla de su trance. Fue ahí cuando sus ojos se dirigieron a ella y aquellas palabras llegaron a sus oídos pero Kiara dudo por un segundo si comprendió lo que le dijo pues su amiga no dijo nada… ni siquiera asintió con la cabeza. Únicamente retrocedió lentamente hasta que en cierto punto, al voltearse, comenzó a correr.

Uno de los cinco miembros estaba a punto de echar a correr para cortarle el paso pero fue el mismo Nak quien lo detuvo con voz grabe.

-¡Detente! – le frenó Nak al león –Me gusta que corran. Lo hacen más divertido –

Kiara frunció el ceño hasta más no poder y sus afilados colmillos se asomaban.

-No te preocupes, lindura. Cuando termine contigo iremos por tu amiga y nos divertiremos mucho – Nak comenzó a rodear a la leona.

"No de nuevo", pensó en sus adentros la felina pues odiaba el acto de ser rodeada. Se sentía como una vil presa. A pesar de esto no podía hacer más que seguirlo con la mirada.

-Es una lástima que no vivas para verlo- volvió a alardear Nak.

-Al menos tienes la decencia de pelear tus batallas- (Kiara)

-No siempre soy justo, dulzura. Es más, no debería serlo contigo. Deberíamos destazarte todos aquí, ahora mismo. Nadie ha sido justo conmigo, yo era quien merecía ser el líder pero no… - Nak volteo a ver a Kovu, acto que copio Kiara pero el rostro de él no reflejaba nada. Ni pena por Kiara ni odio por Nak –Eligen al primer bastardo que roban. Ni siquiera es de estas tierras…-

-Te lo he dicho muchas veces. Si tienes un asunto que arreglar conmigo siempre estoy dispuesto- interrumpió Kovu.

-No comas ansias. Pronto pelearemos por el título. Mientras tanto… - sin previo aviso Nak centro su atención de vuelta a Kiara propinándole un golpe con el brazo mandándola directo al suelo - Me encargare de la demás escoria-

Rugidos y voces exigiendo sangre salían de las bocas de los presentes, excitados por lo que presenciaban, exceptuando al león de ojos verdes.

El golpe aturdió a Kiara quien al abrir los ojos todo le daba vueltas y no podía enfocar la vista por más que peleaba por hacerlo.

-No me digas que con eso tuviste suficiente- pero el gusto no le duro mucho a Nak después de ver como Kiara se levantaba lentamente con los ojos cerrados para luego abrirlo en su dirección. Su semblante no había cambiado.

-No te será fácil- (Kiara)

Nak gruñó por lo bajo lanzándose sobre ella pero está vez pudo ser más rápida que él esquivando sus zarpas.

Aprovechando esto, Kiara trato de recordar todo lo que su madre le había enseñado para cazar pues ahora lo necesitaba, saltó encima de él y clavó sus colmillos en el primer sitio de piel que encontró, no se daría el lujo de fijarse solo en su cuello cubierto de melena pues no tendría tantas oportunidades. La misión era causar daño fuera donde fuera.

Nak se sacudía de un lado a otro tratando de quitarse a la leona de su lomo pero ella no cedía, estaba completamente sujeta y cada vez aumentaba la fuerza de su agarre. Para el león comenzaba a doler y no teniendo de otra se levantó en sus patas traseras y con fuerza se arrojó de espaldas contra el suelo aplastando a Kiara quien inmediatamente se soltó para exclamar unos quejidos de dolor.

El golpe había sido fuerte. Había sido un milagro que no le haya roto algún hueso.

Nak se levantó rápidamente del suelo sonriendo triunfante.

-¿Te lastime?- preguntó con falsa preocupación pero Kiara no contestó. Cerraba los ojos tratando de ahogar su dolor –Pues no sabes lo que te espera-

El macho la sujetó con sus colmillos por el cuello levantándola y arrojándola por el aire cual animal muerto. Sus compañeros reían.

"¡Mátala, Nak!"

Alcanzó a escuchar Kiara entre el viento. Poco le importo saber de quién era esa voz. Como pudo logró ponerse de pie nuevamente. Le pesaba el cuerpo y cada vez que su pecho se inflaba para tomar aire sentía arder sus pulmones y la sensación de que no entraba el suficiente oxígeno estaba presente.

Por un momento, mientras observaba a ese león acercarse nuevamente, se castigó a sí misma. ¿Cómo era posible que con tres golpes le había consumido casi toda su energía? Era una sensación horrible, se sentía débil.

-Se nota que nunca has enfrentado a alguien-

Ahora Nak estaba frente a ella. ¿Cómo había llegado tan rápido hasta ella? ¿Por cuánto tiempo se había distraído? Fue inevitable soltar un respingo al tenerlo frente a frente

–Pero no importa si lo has hecho o no. Está no es una pelea más. Aquí no hay golpes por ambas partes, aquí no tienes esperanza de ganar. Estás sola y haber pisado estas tierras fue tu mayor error- (Nak)

Una parte de Kiara quería darle la razón a ese extraño pero la otra no; su orgullo, la parte dentro de ella que le decía que siguiera y aguantara, no importara las posibilidades. Sí, se había lamentado anteriormente, como muchas veces antes de tan siquiera salir de su reino pero una vocecilla le decía que no era una simple leona, no era una más. Era la princesa de Prindelands, hija de Simba y Nala, hija de reyes y debía portarse como tal.

-Tú podrás ser un desgraciado… pero aquí hay algo por lo que luchar y no abandonare mis ideales- le contestó Kiara en un susurró a su agresor.

Nak guardó un segundo de silencio, su rostro no lo mostraba pero en sus ojos había sorpresa. Volteó para ver a sus compañeros y estos le devolvieron miradas de desprecio.

-Pues tendrás que llevarte tus estúpidos ideales a la tumba- Al felino no le importó plantar un golpe seco en la mejilla de la leona. Está vez acumulando toda su fuerza en la palma de su pata y sus garras asomándose.

El golpe contra el suelo fue igual de duro y hueco como el que recibió.

Kiara ni siquiera rebotó, tan pronto toco el piso pareciera que hubiera quedado pegada a este.

Kovu cerró los ojos involuntariamente. No supo porque pero no podía presenciar más la escena.

Nak acuñó la barbilla de Kiara en su pata derecha, la misma con la que acertó aquel golpe y la que se teñía con manchas rojizas.

Kiara entreabrió los ojos indicando que aún estaba con vida pero pareció no afectarle en lo más mínimo a Nak.

-¿Sabes? La sangre en tu rostro combina perfectamente con el rojo de tus ojos. Nunca había visto unos rubís como los tuyos… es una lástima- Nak se acercó al oído de ella para susúrrale –Levántate una vez más y me encargaré que nunca más lo hagas –

Y tan pronto dijo esto soltó su rostro de un jalón para luego dar media vuelta y comenzando a andar lento.

-Nak, ¿Qué haces? –espetó uno de sus compañeros.

-Quiero ver de lo que es capaz, ha resistido bien los golpes pero creo que agonizar hasta la muerte le dará una lección…

-Yo no contaría con eso –dijo un tercer león del grupo haciendo que todos voltearan hacia Kiara. Esta se volvía a poner de pie en su sitio y varias veces sus piernas temblaron, parecía que en cualquier momento caería de nuevo.

Nak arqueó la ceja incrédulo de lo que sus ojos veían.

Kiara con esfuerzo había logrado levantarse. Su pelaje estaba despeinado y sucio, había sangre en su rostro junto con unas delgadas líneas rojas y el pómulo de su ojo derecho estaba inflamado.

-¡¿Por qué sigues levantándote?! –exigía saber Nak. No podía entender la determinación de Kiara y eso le frustraba.

-¿Crees que eres la primer amenaza que enfrento? ¿Crees que eres el único león demente que quiere asesinarnos? No sabes por lo que hemos pasado mi familia y yo pero… a pesar de las adversidades seguimos aquí, seguimos juntos a pesar de la distancia. El haber llegado tan lejos me trae un poco de paz aplacando el odio que siento dentro, del cual un simio me habló. Aprendí muchas cosas en este viaje… aprendí que no soy nada sin mis hermanos, que no soy el centro de todo y que ellos también tiene sus propios problemas. El morir hoy no es para nada lo que me preocupa, lo que me preocupa es no poder ver como mis hermanos crecen y quizá… crecer con ellos- (Kiara)

Kiara hiso una pausa para ver a cada león en el lugar.

-Aprendí a no tenerle miedo a sujetos como tú porque quien golpea es fuerte… pero quien resiste es poderoso- (Kiara)

-Un discurso no te salvara, ¿lo sabes?- (Nak)

-Sí pero al menos ahora sé quién soy, no estoy perdida como tú-

-Estoy donde quiero estar- dijo Nak volviendo a acercarse y al ver que Kiara ya no ponía ninguna resistencia, solo cerraba los ojos tranquilamente, desfundó sus garras alzándolas en el aire listo para dar el golpe de gracia. Ya no mediría su fuerza, terminaría con todo de una buena vez… pero una voz lo detuvo.

-Basta-

La sorpresa invadió el lugar ganando la atención de todos hacia causante de la interrupción.

-¿Qué dijiste Kovu?- preguntó Nak sin creerlo y sosteniendo su zarpa arriba de su cabeza.

-Dije basta – Kovu dio unos pasos para llegar hasta ellos.

-¿Estás loco? – la rabia apenas dejaba hablar a Nak.

-Aún soy tu líder– ordenó Kovu –Así que retírate –

-¿Qué harás? ¿Dejarla viva a ella y al resto? – Por un momento Nak se olvidó de su víctima y centro todo su odio en Kovu.

La mirada de Kovu se desvió por encima del hombro de Nak posándose en Kiara que veía de igual forma sorprendida la repentina acción de él.

-Fue suficiente. ¿Querías demostrar que eras más fuerte? Lo hiciste, eres capaz de matar a una indefensa cachorra, ahora lárgate- (Kovu)

-¿Estás desafiando la orden de Zira? Sabes que habrá consecuencias- (Nak)

-Deja que me preocupe por Zira. Ahora tú y el resto váyanse. Me encargaré personalmente- Dijo Kovu serio tratando de sonar seguro de lo que hacía.

Los tres machos restantes se miraron los unos a los otros sin entender lo que sucedía. Parecía que ellos estaban por ceder a las órdenes de Kovu pues al final del día él era su lider. Nak se dio cuenta de esto haciendo que este volviera a entrar en cólera.

-¡Estoy harto de tus estupideces!- exclamó Nak lanzándose hacia su líder pero este ya esperaba sus reacciones así que con un movimiento ágil se quitó de su trayectoria para que al caer, Kovu sacara sus propias garras y sin mucha fuerza cortara la piel de las patas delanteras de Nak haciendo que cayera al suelo por el repentina falta de fuerza en sus extremidades. Kovu no perdió tiempo y salto encima de Nak encarándolo.

Los movimientos rápidos y limpios de Kovu sorprendieron a Kiara. Ahora comprendía porque él era el lider y no Nak. Este último podía ser más grande y más fuerte que cualquiera del grupo pero no todo cargo dependía de estos tributos.

-¡Dije: Lárgate! – amenazó Kovu gruñendo para luego quitarse de encima permitiéndole a Nak levantarse.

El hostil león no tuvo de otra que tragarse su orgullo y levantarse sin reproche. Sentía la mirada pulsante de todos. Había quedado como un imbécil.

-Es mejor que mates a esos leones, Kovu. Si no te ira mal – terminó de decir Nak para luego clavarle una última mirada a Kiara. Luego de eso el resto del equipo lo siguió por la espalda.

Kovu observaba como poco a poco sus compañeros se retiraban mientras Kiara a paso lento se daba vuelta y se dirigía a la orilla del rio. Se detuvo un momento para ver su reflejo. No se reconoció por su estado actual. Su mejilla aún inflamada apenas le permitía ver con su ojo derecho y tres líneas rojas adornaban su rostro.

Tomo una bocanada de aire y sumergió su cabeza para quitar el rastro de sangre para luego tomar un poco de agua con su pata y pasarla por el resto de su cuerpo.

El sonido del líquido en movimiento atrajo la atención del macho. Con un paso ligero se acercó a ella pero Kiara lo escuchó perfectamente.

-¿Entonces lo harás? ¿Terminaras el trabajo de Nak?- la voz monótona de Kiara era para estrujar cualquier estómago.

Kovu calló por instantes mientras la observaba de espaldas a él.

-No. No soy como él- (Kovu)

Kiara se detuvo en lo que hacía permaneciendo en su lugar.

-¿Por qué? ¿Por qué detuviste a Nak?- la leona trataba de darle sentido a su decisión. Al no encontrarlo no tuvo más remedio que preguntar sin importarle las consecuencias.

-Ayer parecías alguien diferente. Parecías una simple leona problemática y consentida-

-Gracias- dijo Kiara con sarcasmo.

-Pero hoy… lo que hiciste solo me indicó que estaba equivocado contigo- (Kovu)

Kiara se giró para verlo con curiosidad.

-Me demostraste el compromiso que tienes, no solo con tus hermanos si no con los leones de este reino. "Hay algo por lo que luchar"… Varias veces he pensado lo mismo –

Kovu desvío la mirada.

-Los leones de aquí quieren aparentar que viven bien peor no es así. He visto el miedo en los ojos de leones adultos- (Kovu)

-¿Llegaremos a un lado con esto?- la voz esperanzada de la cachorra acurrucó los oídos del joven.

Kovu llenó sus pulmones con todo el aire que pudo soltándolo poco a poco.

-Trate de convencerme que eran puros inventos míos pero ahora sé que no lo son… No eres una extraña para mí, te he visto cientos de veces a lo largo de mi vida…-

-¿Qué?- Kiara se acercó a él, expectante. La confusión y curiosidad se adueñaron de su cuerpo.

-Dijiste que me viste en sueños, que te llamaba…. Pues los últimos cinco años he soñado con una leona. Sus ojos rojos brillan entre la noche y me llama sin que palabras salgan de su boca. Me repite una y otra vez que todo saldrá bien y que formaremos parte de algo importante… Estuve escéptico desde el día en que cruzamos miradas supe pero hoy sé que eras tú. Tú eres la leona de mis sueños-

Kiara abrió los ojos como platos por la sorpresa. Era imposible.

-Ahora lo sé – Sus ojos verdes se conectaron a los de la felina – Necesito que me cuentes tu plan con detalle. Esta vez no estás sola-

CONTINUARA…

Tan tan tan!

En fin, espero les haya gustado. Como dije, poco a poco todo está tomando forma.

Por favor déjenme sus comentarios y la pregunta de hoy es:

¿Cuál es tu personaje favorito de TLK/G? Me refiero de manera oficial: películas, serie, etc. Inclusive si tienes un personaje favorito de este fic me encantaría que me lo contaras :)

Muy posiblemente suba las respuestas de este capítulo a youtube ya que he tenido un tiempo libre así que ya saben cuál es mi canal (Bako Jabes) y es muy probable que aparezcas en él. También dependiendo cuando lo suba. Si hay respuestas que llegan muchos días después entonces será muy difícil que salgan pues ya habré subido el vídeo. Aun así leeré cada uno de ellos pues es lo que me mantiene aquí.

De antemano muchísimas gracias! Cuando pienso que mi historia se estanca, llegan nuevas personas que marcan como favorito o "follow" y en vedad gracias! Ya somos 22 favs/follows :D

#SusComentariosSonMiDroga.