Capítulo 35: Una vez más


- Cielos ¿Qué le pasa a Uraraka? – Kirishima comenta en un susurro.

Mina observa hacia adelante donde la amigable chica de gravedad está preparándose, un aura peligrosa a su alrededor y una mirada concentrada como si estuviera a punto de romper una pila de ladrillos con la palma de su mano o algo por el estilo. A su alrededor está parado un asustado Kaminari y un curioso Tokoyami que la rodean cual cono de transito anunciando algo peligroso, su presencia no es la única que sobresale en todo el salón.

- Creo que dijo que había estado practicando artes marciales – Le responde la chica rosa.

- ¡Eso es bueno! Espero… -

Con un rápido movimiento el pelirrojo voltea y se dirige caminando al pupitre de un conocido malhumorado explosivo, por supuesto él le hecha pero no puede evitar que Kirishima le pregunte sobre su internado y, por tanto, reciba burlas sobre su cabello antes de que vuelva a acomodárselo a gritos.

Todo el salón está en su propio momento de reencuentro, terminó el fin de semana y se han reunido finalmente al terminar sus internados, vuelan las discusiones sobre lo que han hecho y lo que han aprendido, las quejas de lo haragán o inútil de sus maestros pero no faltan los que indican lo contrario hablando de que tan útil ha sido la experiencia.

Tusyu cuenta a una arrepentida Jiro como fue que frustró los planes de un villano mientras que ella solo corrió de acá para allá por la calle sin hacer nada, Mina se rie escuchando las quejas mientras Hagakure se da cuenta de un pequeño Mineta que ha estado parado allí todo el tiempo rogando que le pregunten que ha hecho con su tiempo. De momentos dos ojos dorados rodeados de negro voltean y pasan por la puerta corrediza, Iida Tenya recibe a Todoroki y Deku quienes han venido algo tarde, les reprocha por eso pero también se fija en su bienestar.

Todos están presentes, excepto una, alguien que brilla por su ausencia, una chica que falta haciendo silencio y durmiendo sobre su pupitre o molestando a otros. Incluso después de algo tan importante como los internados Sana no ha cambiado, sigue llegando tan tarde como sea posible, le gusta disfrutar la 'libertad' mientras puede.

Aunque Mina está ansiosa por verla, ha pasado poco tiempo pero si tienen cosas de las que hablar.

Solo quiere saludarle como siempre, una mano en el aire, ver su rostro aburrido y sus piernas arrastrándose hasta su pupitre donde se desploma.

- ¡Ashido! Escuché que estuviste en Tokyo, yo nunca he ido ¿Cómo es? –

Una pregunta recae sobre ella, una que le hace sonreír por demás dado su humor - ¡Es genial! Tan grande y llena de luces tanto de día como de noche ¡La agencia estaba en el centro! Era como un arrullo, escuchar tanta vida ahí afuera –

- No me gustan las ciudades grandes, Ribbit –

Cualquier charla queda acallada cuando el profesor cruza la puerta, su aura de oscuridad traga cualquier luz de felicidad que tengan los jóvenes mientras prácticamente se transportan mágicamente a sus asientos para no hacer enfadar a Eraserhead, algo que él atribuye a sus múltiples amenazas y tretas, y agradece también. Usualmente llega y toma asiento antes de hacerles callar si es que no lo han hecho ya, pero esta vez se detiene junto a la puerta y observa por encima, detrás de él le sigue la psicóloga de la escuela Akira Izumi.

Hay una mirada cómplice entre los jóvenes, su clase no es hasta después y las irregularidades en las clases de Aizawa no son normales, pero aun así podría ser parte de un ejercicio colaborando con la profesora, se le ha visto colaborar con All Might, y no tiene en alta estima a ninguno de los dos… o más bien a nadie.

Sin embargo esta vez es diferente, hay una mirada preocupada en la transparente psicóloga, puede leerse como un libro que algo está mal, le falta la tranquilidad fría de su colega.

No pasa mucho antes de que comiencen los murmullos, por poco más que unos segundos.

- Callados – Escupe el profesor.

- La noticia no ha salido oficialmente así que hemos decidido decirles nosotros mismos para que no se lleven ninguna sorpresa – La psicóloga aparta su mirada – El día de ayer hubo una… pelea en el viejo muelle de carga, aparentemente un villano ha atacado –

- No tenemos detalles pero nos ha llamado Kazuhiko Arashi ayer y nos ha informado que su sobrina estuvo presente durante el ataque, involucrada más bien –

Y con esas simples palabras el grupo estalla en murmullos de nuevo, cada uno intentando preguntar si alguien sabe algo, si alguien ha hablado con ella o siquiera si estuvieron cerca, se ganan una mirada seria del profesor a cargo pero esto no es suficiente para callarlos, no lo es hasta que Uraraka se inclina hacia adelante y mira con preocupación a Izumi.

- ¿Está bien Sana? –

Su pregunta llama a silencio, todos atentos para escuchar la respuesta, tensos al ver la mirada entre los dos profesores.

- Cuando recibimos la llamada estaba en el hospital pero no hemos oído nada desde entonces, probablemente lo hagamos pronto… -

- Estaba herida de gravedad – Primero Izumi intenta acallar sus dudas pero es Aizawa quien se alza con la cruda verdad, ambos profesores ven cabezas bajar, caras de preocupación y tristeza, puños de ira y frustración – Estaba sola en ese muelle, quien sea que la ha atacado tuvo piedad como para dejarla viva, apenas… no estaba preparada ni tenia lo necesario para actuar de esa manera y aun así lo hizo, ahora su futuro como heroína pende de un hilo –

- Shouta – Un murmuro que le interrumpe, el hombre dispara una mirada hacia su colega.

- Piensen en eso y considérenlo la próxima vez que alguna estupidez pase por su cabeza –

Esa mirada manda a callar a la psicóloga que retrocede lentamente hacia la puerta, sus ojos tampoco muestran el menor agrado por la situación.

- Si alguien quiere hablar, estaré en mi oficina para ustedes – Les dice antes de salir del salón, no sin antes devolver una mirada igual de filosa a Eraserhead.

La clase comienza en completo silencio y sigue de la misma manera durante las dos horas, el único que rompe el silencio es quien tenga la palabra durante los ejercicios, incluso alguien como Aizawa nota el cambio de humor en el aire.


Una mesa, una conferencia entre varios integrantes de la Clase 1-A durante el almuerzo, Mina Ashido es la última en añadirse tomando asiento junto a Hagakure y Midoriya, en el mismo lugar están Uraraka, Iida, Jiro, Yaoyorozu y Kaminari, quien está usando furiosamente su celular y lo ha estado haciendo desde el final de la hora que dejó paso al almuerzo. El almuerzo es más animado gracias a la misma atmosfera pero aun así el grupo sigue con bajos espiritus, nadie quiere sacar el tema porque nadie sabe exactamente qué ha pasado o siquiera si su amiga está bien.

Es la chica invisible quien intenta animarles dejando su comida de lado para hablar sobre la mesa asintiendo sin que nadie la vea.

- No hay que apresurar condiciones ¡Arashi odiaría que estemos tristes! –

- Esta gente podría haber sido la misma que atacó en la USJ – Iida concluye – No sabemos que quieren pero… hacer algo así al azar, ya nadie está a salvo –

- ¡Aquí encontré algo! – Anuncia Kaminari sosteniendo el teléfono alto frente a sus ojos – Dice algo sobre todo el asunto –

- Creí que no había nada oficial – La vicepresidenta de la clase pregunta de un lado, junto a ella Jiro estira la mano y roba el celular del débil agarre de su compañero.

- Es que es un blog, nada oficia- ¡Oye! ¡Eso es mío! –

El día Sabado recibí un llamado de uno de mis contactos contándome sobre un nuevo ataque de villanos en la ciudad, una pelea en el viejo muelle de carga, no sabemos todavía las razones ya que las autoridades están siendo muy discretas sobre el asunto. Aparentemente fue una guerra entre varios bandos, se han reportado dos cadáveres, uno de ellos golpeado hasta morir y el otro en pedazos como si un animal le hubiese atrapado.

Aparentemente, según mis fuentes, había también un niño y una niña implicados, probablemente luchando por su vida hasta quedar inconscientes cuando la policía les recogió cerca de la medianoche.

Jiro no tarda en leer parte del artículo y luego intercambia miradas silenciosas con sus compañeros, baja por la página para seguir leyendo en voz baja mientras el resto debate.

- ¿Creen que Arashi…? – Kaminari pregunta, sin terminar antes de que Mina le niegue fervientemente.

- Ella no podría haber sido, es imposible –

- Dice aquí que hubo otro, un quinto tipo que la policía no pudo atrapar cuando llegaron – Agrega la chica de los auriculares antes de dejar el teléfono de lado sobre la mesa – Así que no fue ella –

- ¿Qué hacía en los muelles siquiera? –

La pregunta queda flotando en el aire sobre la mesa, ninguno sube la mirada para encontrar a nadie más que a la misma superficie de plástico allí presente, es como si por el simple hecho de que eso haya pasado todos hubieran fallado, y los reproches para nada pasivos de Aizawa durante la primera clase no les ayudaron en nada.

Eso es hasta que la chillona voz de cierta chica invisible les despierta de un sacudón.

- ¡Entonces está claro que hay que hacer! –

- ¿Ah sí? – Pregunta Uraraka.

- ¡Haremos un picnic hoy! Arashi vive frente a ese parque entonces es perfecto, haremos algo especial para que se sienta mejor y estará aquí con nosotros de nuevo enseguida – La chica alza sus brazos y festeja su propia idea.

Mina es la primera en recuperar parte de su entusiasmo, dirigiendo la mirada hacia arriba - Es una buena idea -

- Hmmmmm, es conveniente, le ayudaremos a sanar con buenas intenciones – Iida asiente rascándose la barbilla antes de golpear sus propias manos - ¡Y aprovecharé para darle las tareas de hoy! ¡Y para que me entregue su informe si es que no vendrá en unos días! –

- ¿Y dónde vamos a conseguir las cosas para hacer un picnic exactamente? Recién salidos de la escuela y todo – Rapidamente, falta de entusiasmo por algo tan armado en el aire, Jiro dispara la idea con una bala perforante.

Lo que no sabe es que las ideas de Hagakure para juntarse con el resto del grupo son tan resistentes como el mismo All Might.

- ¡Todos colaboramos! Todoroki es el que vive más cerca por tanto él podría traer algunas mantas para sentarse y podemos hacer un fondo común con el que comprar algo para poder merendar una vez estemos allí ¡De seguro habrá algo abierto! –

- Oye, oye, esto es un poco apurado, ni le hemos dicho al resto –

- Pues tú le dirás al resto Kaminari – Le apunta Mina - Tu eres quien se lleva bien con todos, hasta Bakugo te hablar a veces, eres su amigo ¿No? –

- Y-yo no le llamaría amistad a nada de lo que hace ese tipo pero… supongo que puedo intentarlo –

- ¡Entonces está decidido! ¡La operación Picnic de sanación! –

Es prácticamente imposible no contagiarse con ella, todos terminan juntando sus manos sobre la mesa pareciendo un montón de jugadores antes de salir al campo a destrozar al equipo contrario, aunque algunos lo hacen más despacio que otros por timidez el grupo de esa mesa culmina la reunión con un enérgico grito en conjunto al alzar las manos todos juntos.


El parque es ocupado, en parte, por un energico grupo de diecinueve jóvenes héroes que comienzan los preparativos para su picnic improvisado, habiendo traído unas tortas (que no se ven para nada apetitosas) comparadas a las apuradas en una pastelería cercana por descuento y una cola que se encuentra en brazos de Todoroki para que no deje de estar fría, vasos de plástico son repartidos sin alcanzar para todos teniendo que compartir.

La manta proveniente del caserón Todoroki es algo larga y dos de los presentes intentan doblarla para poder apoyar las cosas que han traido ya que es prácticamente imposible que todos se sienten allí.

- No, viejo, dóblala al revés –

- ¡SÉ COMO PONER UNA PUTA MANTA! –

Son el tipo de comentarios que se escuchan, agregados a las indicaciones de Iida quien intenta poner a todos a sentarse de una manera adecuada y eficiente, siendo ignorado por tales como Jiro escuchando música, Kaminari revisando su celular, Kouda asustándose por ver una manta levantarse por el viento y Mineta que observa a su compañeras fuera del aburrido uniforme escolar.

- Oye Ashido – Y su vistazo al panorama es interrumpido por una mano en su hombro – Ya es tiempo, ve a buscar a Arashi –

- ¿Eh? ¿Por qué yo? –

- Yaomomo dijo que lo haría pero está ocupada haciendo más vasos y pues… ustedes son amigas ¿No? –

No hubo mucho tiempo para responder o reprochar, además de que la idea no le disgusta, pensaba ayudar con la manta pero sus manos no quieren acercarse a lo explosiva que es esa situación.

Sube las escaleras hasta el segundo piso donde se encuentra su apartamento, su sonrisa desaparece gradualmente con cada escalón porque comienza a darse cuenta de las posibilidades, su última charla fue tan errática y confusa, haciéndole creer que dejaría de ser una heroína, ahora es Sana quien ha quedado en el camino y teme que los mismos pensamientos le invadan. Quería hablar con ella de tantas cosas cuando volvieran y ahora no sabe que decir, solo quiere verle bien, quiere verle sonreír, quiere verle a salvo.

Quiere verle.

Toca la puerta y pone ambas manos detrás de su espalda, esperando. Se escucha caminar del otro lado y definitivamente es alguien acercándose aunque lo hace a su propia velocidad, con una mano en la puerta para apoyarse finalmente la abren, revelando lentamente lo que quería.

Sana Arashi tuerce la cabeza al encontrar a su amiga del otro lado.

- Mina… - Susurra.

Mina Ashido siente como su corazón se detiene por un momento cuando le mira de esa manera, su rostro está marcado en varios lados, tapado por vendajes y pedazos de algodón, sus labios partidos, su ojo derecho morado remarcando alrededor de la pupila cansada y la ceja reparada con hilo quirúrgico sobre ella. Se apoya en la puerta débilmente, su único brazo está vendada también tapando su mano exceptuando los dedos, la falta de un brazo metálico es obvia.

- Ya sé lo que vas a decir, fui una idiota por correr al peligro… si me lo repiten de nuevo voy a… -

Y viene un abrazo que le corta, algo a lo que nunca podrá acostumbrarse, Sana está aferrada a la puerta para no caerse y la falta de un segundo brazo le hace imposible devolver el gesto, esto no le evita sonreír y apoyarse en el cálido abrazo.

- Me tenías… muy preocupada –

- Lo sé, lo siento mucho –

El abrazo termina abruptamente, Mina se aferra a ella por los hombros cuando se separa, la mira cara a cara, su rostro magullado y su expresión de humildad, justo como ese día en el festival deportivo, Sana muestra una verdadera cara mucho más vulnerable. Esa podría ser la razón por la que Mina siente sus ojos llenarse de lágrimas, la mezcla de felicidad de verle y lastima en pensar lo que le ha pasado mientras estaban separadas.

- ¿Estas bien? – Pregunta afirmando sus dedos alrededor de esos hombros cansados.

- Pasaron muchas cosas pero… ahora sí –

Debieron estar mirándose a los ojos un buen rato, ambas demasiado cerca de la otra, porque al cabo de ese rato Sana aparta su mirada sonrojándose y acomodando su cabello mientras Mina suelta sus hombros dándole una palmadita como si de un viejo amigo se tratara.

- E-entonces… mejor bajamos –

- ¿A dónde? –

La chica de rosa ríe inclinándose hacia adelante para decirlo con orgullo – Oh, pues un picnic aquí en frente para hacerte sentir mejor – Sana no reacciona como esperaba, no hay una cara de sorpresa ni lágrimas de alegría, solo gruñe de pensar en que tendrá que ir a socializar en este estado – Y no, no tienes opción -

- Cielos ¿Por qué no me dejan acostarme en el suelo a morirme en paz? –

- ¡Oye! Si te mueres voy a ir a buscarte, no te me mueres así nomás ¿Me oyes? –

- Vale, vale… déjame ir por las llaves –

Un pequeño viaje después Sana regresa a la puerta con llaves en la mano, cierra y da las debidas vueltas para asegurar la casa, toma la delantera bajando las escaleras o al menos lo intenta antes de frenar y gruñir mientras se encoje buscando de donde apoyarse. Mina viene junto a ella ofreciéndole un brazo, asegurándose que es del lado correcto, después de unos segundos de dudas ambas compañeras bajan de la escalera con sus brazos entrelazados.

- Me siento como una anciana –

- Digamos… una anciana volviendo de la guerra, suena mejor y menos embarazoso –

Hay una pausa entre ellas, Sana dirige su mirada hacia el parque donde apenas puede ver algunos jóvenes que conoce bien, sacándole una sonrisa que oculta de la chica a su lado.

- ¿Todos vinieron? ¿Hasta Bakugo? Impresionante… –

- ¡Lo sé! Aunque él dijo que es para 'Ver que tanto te han apaleado' o algo así –

- Claro, eso suena más a él –

Ambas ríen mientras desaparecen bajando las escaleras, la morena aprieta su agarre para no tambalear ni caerse pero esta vez sin vergüenza de hacerlo, después de todo a Sana no le importa si tiene que aferrarse a Mina…

Una vez más.

O las veces que sean necesarias.


Y al borde de una recuperación muy necesaria y con heridas que deben sanar la historia principal del volumen se termina.

No tengo mucho que decir esta vuelta salvo agradecer de corazón a todos y todas por leer de primer al ultimo capitulo, o leer lo que sea que hayan leído aunque no haya sido todo. ¡Muchas gracias de verdad! Ustedes son los que ayudan a continuar la historia.

Bajando hacia el picnic dejamos a Sana en manos de Mina y sus compañeros. En el siguiente volumen comenzaremos con la recuperación de una batalla fisica y mentalmente agotadora, un gran cambio se acerca en nuestra heroina, además de que comenzará a ponerse las pilas para dar a su quirk el entrenamiento que merece. ¡Un tropiezo seguido de nuevas oportunidades! Además habrá mas intriga entre los villanos, el tan esperado arc de los exámenes y finalmente ¡El campamento de verano!

Nos leeremos pronto, en un ultimo capitulo para cerrar este volumen con el epilogo, el inicio de una guerra y el cielo comienza a derrumbarse sobre Sana Arashi...