La carnada
POV Edward
Cerré los ojos e inspire profundamente.
Calma… dulce, dulce calma.
— ¿Cómo compones una canción? — pregunto Bella picándome una costillas gruñí internamente solo unos cuantos preciados segundo me había durado la calma.
— se compone sola ya te lo he dicho —
— pero Thony…— lloriqueo jalando mi camisa.
— Bella ya — ordene casi en un gruñido.
Tenía días preguntándome lo mismo de hecho la pille una vez rebuscando en mis cosas para ver donde estaba mi cuaderno de canciones solo quería que dejara ese maldito tema por la paz no quería mentirle pero ella me lo hacía muy difícil.
Sabía que en algún momento ella me iba a empezar a bombardear con preguntas sobre la música pero en estos días de estrés total solo prefiero que me dé besitos y este sonriendo pero parece que Bella nunca hace lo que quiero.
— ¿Qué instrumento te gusta más? —
— el piano —
— ¿Por qué? —
— porque es el rey de los instrumentos —
— ¿y eso que tiene que ver? —
— no permitiré que me controle y tampoco que se burle de mi representa un reto en cada segundo de mi vida y por eso necesito saber tocarlo — murmure con sequedad.
Se quedó callada unos segundos y apoyo de nuevo su cabeza en mi pecho.
— Suenas como si lo odiaras — balbuceo en un murmullo.
— lo odio tienes toda la razón —
— ¿Por qué? — No conteste — ¿Anthony? — se puso encima de mí a horcadas y me palmeo el rostro a regañadientes abrí los ojos frunciendo el ceño para descubrir que ella estaba igual que yo.
— ¿Qué pasa? —
— ¿Por qué lo odias? —
— deja el tema por la paz…—
— ¡Yo quiero saber! —
— ¡Pero yo no quiero decirlo! — troné colocando mis manos en la cabeza y aguantando las ganas de arrancarme pasamontaña junto con el cabello.
¿Por qué esta especialmente quisquillosa? ¿No puede aceptar un no por respuesta? ¡Estoy hasta la madre de cansado de todo… sobretodo de esta puta mentira!
Todo se ha vuelto tan jodidamente complicado que no puedo ni respirar, siento como el reloj está en reversa, como los días están contados y no sé cómo detenerlo.
Suspire gruñendo.
Eso es lo que me tiene mal… el tiempo.
Saber que el tiempo se me está acabando.
Me siento perdido, sin rumbo y solo.
— lo siento — susurro y abrí mis ojos de golpe se estaba mordiendo el labio sus mejillas estaban arreboladas y sus ojos apagados — sé que estas muy afectado con la partida de Jasper no es mi intención atosigarte solo quiero que te distraigas — suspire y me patee mentalmente diez veces por joder a Bella con mis estúpidos problemas aunque ¿No es suficiente que me falten dos semanas para la graduación? Sentí un escalofrió con solo recordar esa fecha.
— Tranquila amor ven aquí — la jale a mi pecho y la rodee con mis brazos me he estado comportando como un gilipollas desde la mañana y por eso decidimos venir al prado un rato.
También quería despejar mi mente en la casa Cullen es un desastre desde que se fue Jasper todo ha estado mucho peor decidió aceptar la oferta para entrenar con David Villa y ni siquiera me ha llamado Alice no está mucho mejor de hecho se encierra en su cuarto sin salir lo que me tiene realmente preocupado ni siquiera acepta visitas Bella y tampoco de Rosalie que se escabulle hasta la casa cuando no estamos Emmett o yo lo que empeora la situación porque Emmett casi nunca está en la casa, no me habla y ni siquiera me mira.
Prácticamente vivo en la casa de Bella.
Cuando salgo del hospital me voy directo su casa ceno y no es como hasta las diez que me voy a dormir solo en las mañanas es que veo a Esme y luce tan triste que no puedo ni mirarla a la cara porque sé que yo tengo incluso mucho más culpa que los demás.
— ¿podemos irnos Bella? — Pregunte acariciando su hombro ella alzo su rostro con el ceño fruncido y le clave mi más intensa mirada — por favor es que tengo que acompañar esta noche a Carlisle en el hospital y estoy cansado — asintió a regañadientes y se levantó de jalándome de la mano.
Empezamos a caminar en silencio y pase mi brazo por su hombro mientras contaba los pasos necesitaba relajarme ese es otro tema que está en mi contra, Carla no ha respondido bien al tratamiento y solo me falta un empujoncito para que mi cerebro hiciera corto circuito.
Me detuve detrás de la patrulla de Charlie porque ella iría a cenar con él a la cafetería del pueblo para celebrar el aumento que le dieron por haber hecho todo la operación de la manada de perros me invito y quiso que yo también me llevara el crédito y tuvimos una batalla campal para lograr convencerlo de que ni siquiera me mencionara y que guardara en secreto de cómo fue que obtuvo toda la información.
Al menos eso me quitaba un peso de encima le caigo mejor pero sigo siendo una amenaza para su hija…
— ¿me llamaras esta noche? — pregunto antes de bajarse asentí en su dirección y me incline para besarla.
Sus labios rosaron con los míos y me separe antes de que no pudiera contenerme además el Jefe estaba afuera hablando con ese tipo llamado Mark y estaba seguro que me tenía el ojo puesto.
— Te amo — susurro casi con una nota de histeria la mire extrañado.
— yo también — respondí medio confundido forzó una sonrisa y se bajó del auto colgando su mochila del hombro y cerrando con un pie.
Me fui a la casa Cullen y para desgracia mía estaba Rosalie ahí junto a Emmett recargados en el Jeep lucían tensos y se notaban que estaban discutiendo su relación se había acabado por lo que pude escuchar que Emmett le dijo a Bella.
Todos en el instituto están empezando a especular el por qué ahora no nos sentamos juntos y con la partida de Jasper se alboroto la colmena de chismes sobre todo cuando varios días después muchas chicas cargaban revistas donde rezaba ¡El rey apareció y nos da información sobre nuestro príncipe! Dentro aparecían fotos de Jasper saliendo del campo de entrenamiento del Barcelona junto a sus tres entrenadores personales y dijo a ningún paparazzi en especial que no sabía dónde estaba ya que me encontraba realizando una gira por el país totalmente secreta para poder inspirarme y escribir temas nuevos.
Eso siempre funciono y a los estudiantes del instituto ya nos les parecía una novedad porque fue lo que repitió a todos el que lo reconocía y tenía el valor de acercarse y preguntarle sobre mí, inmediatamente paso a ser tema de atención el '' porqué '' estaba en un pueblucho de mierda como este pero siempre fue la misma historia que se le dijo a Bella y todo el mundo pareció contento con eso incluso una vez Jasper y yo hablamos de la gran diferencia que hay entre este lugar y L.A… a veces tenía la sensación de estar en otro mundo.
Pase sin mirarlos, vagamente salude a Esme y subí a mi cuarto a cambiarme mi teléfono sonó mientras me quitaba la camisa y cuando vi quien era sonreí aliviado.
— Hola má — la salude sonriendo y tirándome a la cama.
— Hola mi amor —
— ¿Cómo estás? —
— ansiosa —
— ¿Por qué? —
— Ya pronto estarás conmigo — dijo y podía percibir la sonrisa — te he echado mucho de menos Edward —
— yo también Liz no sabes cuánto —
— ¿quieres que vaya a tu graduación? Después de todo es mi hijo quien se gradúa y era algo que nunca pensé que sería posible — me reí entre dientes y ella soltó una risita divertida.
— ¿cierto que si? ¿Quién iba a pensar que Anthony Cullen podría graduarse? — pregunte burlón.
— Querrás decir Edward Mesen — me corrigió con cariño hice una mueca y me pase las manos por el cabello.
— uh… si… Edward… claro — balbucee.
— ¿Qué pasa bebé? — Pregunto con repentina alarma — ¿tienes algún problema? —
— no, tranquila Liz yo estoy bien —
— ¿seguro? —
— sep… ¿James esta por ahí? Me gustaría hablar con él —
— Claro por aquí anda — rodé los ojos eso no es raro que James ande rondando mi casa.
— dime Eddie — saludo James con entusiasmo sonreí un poco aunque jamás se lo admitiría pero echaba bastante de menos a James y a mi madre extrañaba pelear con ellos y conversar o simplemente ver una película donde yo estaba en medio truncándole los planes de besuquearse con Liz.
Todo era tan sencillo en esa época.
Pero tú como el propio imbécil no lo supiste apreciar.
¡Ya lo sé maldito!
— ¿Cómo va todo por haya? —
— ¡Aro esta como loco! —
— Yo pensé que ya lo sabias — comente con aburrición y soltó una carcajada.
— la cosa es que los videos y las canciones ya están listas para que llegues a gravarlas —
— ¿enserio? — pregunte contagiándome de su entusiasmo.
— sí, todo es tan espectacular y esas canciones son bastante geniales Eddie nunca pensé que compondrías de ese modo —
— ¿Qué modo? —
— Con el corazón — me removí incómodo y me senté pasándome las manos por el cabello — ¿fue por esa chica? —
— si —
— De mí no es muy alegre que digamos — inquirió con preocupación suspire.
— me gustaría cantarla con guitarra —
— eso mismo pensé yo —
— ¿Qué dijo Aro? —
— que lo que sea que te guste es perfecto —
— ¿me dejara crear el álbum a mi gusto? — pregunte sintiendo el pecho acelerarle ¡Mierda! Siempre he querido hacer eso pero jamás he tenido la oportunidad.
Tan solo imaginarme a mí creando música con mis propias manos, mezclando, dirigiendo, produciendo… era una de las cosas que más deseaba en la vida.
— Eddie el próximo álbum será producto de tu trabajo — confirmo lo que tanto quería y me levante haciendo el estúpido baile de la victoria — han visto tus esfuerzos en el instituto, tu tío habla bastante bien de ti, Aro se enteró de todo lo que paso con las empresas y a pesar de que se escandalizo y está dispuesto a matarte él mismo junto con mi ayuda si te vuelves a meter en esas cosas está bastante feliz por ti y los dos nos pusimos de acuerdo para que hagas lo quieras con este nuevo álbum como regalo de graduación —
— ¡Oh sí! — Grite lazando los puños al aire — yo lo are… es mío… es mío… es mío… yo lo are… es mío… es mío… es mío… yo lo are… es mío… es mío… es mío… — canturreaba y bailaba al mismo tiempo.
¡Por fin una jodida buena noticia!
— ¡Edward! — grito James al teléfono y tuve que ponérmelo de nuevo en la oreja tenía una sonrisa de oreja a oreja y no podía dejar de bailar.
— ¡James! ¡Sera genial! ¡Sera el mejor de todos! ¡Demonios ya quiero grabarlo! — grite lleno de éxtasis escuchaba sus risas al otro lado de la línea y me uní a ellas.
— yo sé que si… dentro de dos semanas estere esperándote aquí con tu nuevo álbum hecho barro para que tú le des la forma que quieras —
— Gracias por creer en mí — dije sintiendo mi cara caliente y pasándome las manos por el cabello.
— siempre lo he hecho Eddie nunca dude de ti ¿Por qué crees que viaje de Inglaterra para Estados Unidos solo para buscar al dueño de la vos de ese video de caricaturas? — mi mente me hizo recordar el embarazoso video de caricaturas de Naruto donde Susuke le cantaba a Ino.
¿Quién pensaría que esa cosa tan sosa y común me llevaría a la cima del estrellato? Juro que lo había hecho por mera aburrición y me encantaba la serie de Naruto Usumaki así que agarre varios pedazos de videos donde aparecía Susuke y mi anime favorita Ino los coloque en secuencia donde apareciera que era un amor/odio y le agregue la canción de rock que se trataba de lo mismo la había grabado en mi equipo de principiante y ¡Listo! lo subí a YouTube.
Un mes después tenía un millón de visitas y a James presentándose en la puerta de mi casa.
— ¿Por qué no tenías nada mejor que hacer con tu tiempo? — se echó a reír y sonreí negando con la cabeza aún tengo ese video por ahí guardado en una de mis gavetas de mi enorme cuarto de vestimenta.
— nos vemos pronto Edward y espero que esto te ayude mejor a componer y a sobrellevar el final de tu tan maldito castigo —
Me despedí de él de Liz que me felicito por mi álbum y colgué tirándome a la cama de nuevo la felicidad solo me había durado unos minutos porque... ¿Qué voy a hacer dentro de dos semanas? ¿Qué pasara cuando tenga que volver a mi antigua vida? Como el cobarde que era ignore todo y me fui a alistar para irme al hospital mejor y no pensaba eso ahora.
El hospital estaba tranquilo no había emergencias y Carlisle estaba en su despacho pasando algunos informes a su computadora Carla estaba cenando con sus padres así que no pude acompañarla comencé a pasearme por los pasillos con la bata que me regalo y las manos en los bolsillos a veces me deprimía estar por aquí nunca me han gustado los hospitales a pesar de todo lo que había pasado en mi asquerosa vida jamás pise un hospital primero porque él no lo habría permitido y segundo porque tenía prohibido quejarme no podía permitir demostrarme débil… eso habría acabado conmigo… pero ahora que lo veo a pesar de toda la mierda que hay y la resignación de los familiares no existe mejor lugar para hallar esperanza.
Suspire.
Esperanza.
Eso era lo que necesitaba en estos momentos la maldita esperanza.
Tu nunca has tenido esperanzas Mesen porque siempre sabemos lo que va a pasar ¿Por qué torturarte más?
Pero Bella es diferente si me permitiera explicarle… quizás si le explicara desde el comienzo podría perdonarme ¿no? sé que todo lo que estoy haciendo está más que jodido pero puedo tener aunque sea una esperanza…
— ¿señor doctor? — la vocecita de una niña y el jaloncito de la tela a mi espalda me hizo detenerme y alzar mi brazo para observar a la niña dueña de grandes ojos marrones.
— Dime dulzura — sonreí mientras me volteaba y me agachaba para quedar a su altura no podía tener más de seis años.
— ¿me puede curar mi dedito? — Hizo un puchero y sus enormes ojos marrones se aguaron — me machuque con una puerta — solté una risita y agarre su dedito está un poquito rojo pero nada grave.
Naturalmente que nada grave.
Del bol del mostrador saque una bandita color fluorescente y se la puse le revolví los cabellos oscuros y se rio mientras me lanzaba un beso y corría de nuevo a meterse dentro de una habitación llena de gente que por los globos azules supe que era una feliz mamá.
Como dije… aquí siempre habría esperanzas.
— doctor Guerrero se le solicita urgente en la habitación 345... — sentí el pecho acelerarse esa era la habitación donde estaba Carla con sus padres cenando juntos para que nadie los molestara y ese era uno de los doctores que la estaban tratando personalmente.
Corrí escaleras arriba ignorando el ascensor.
Mi teléfono comenzó a sonar pero no le preste atención me felicite por todo el ejercicio extra que tenía y pude llegar sin hiperventilar al cuarto piso… entonces caí al suelo cuando me empujaron por el pecho.
La enorme máquina que servía para revivir a la gente que no sé cómo demonios se llamaba y todos los tipos quien la llevaban fueron quienes me empujaron entraron a esa habitación y entre en pánico me acomode los lentes y me levante casi corriendo Carlisle ya estaba ahí dando órdenes mientras echaba una mierda gelatinosa en esas cosas cuadradas y que según tenía entendido mandaban electricidad.
Veía y sentía todo en cámara lenta.
— 1… 2… 3… — el pequeño cuerpo de Carla salto levemente — 1… 2… 3… — volvió a hacer el mismo proceso y Carlisle mando a aumentar el voltaje.
Escuchaba el pitido indefinido de la máquina del corazón.
— 1… 2… 3… —
Nada.
— 1… 2… 3… —
Nada.
— 1… 2… 3… —
El maldito pitido.
— 1… 2… 3… — desesperado Carlisle aparto a todo el mundo y aumento todo lo que daba la maldita máquina — 1… 2… 3… — se escuchó el maravilloso bit… bit… bit… en todo el lugar y una sonrisa combinada con un suspiro salió de Carlisle.
El silencio fue sustituido por un bullicio de voces y horribles chillidos pero solo podía ver a Carla con sus ojos cerrados temiendo de que en algún momento nunca más los abriera vagamente pude ver como Carlisle me agarraba de brazo y me cortaba las raíces que había echado en la puerta de la entrada.
— ¿estará bien? — susurre.
— Eso espero — susurro de vuelta — ¿estás bien? — Mire al piso para evitar ver sus ojos azules casi cristalinos — sé lo mucho que la quieres y que es bastante duro para ti haber visto todo esto…—
— Estoy bien — le corte.
— ¿seguro? —
— yo no fui el que necesite una descarga de esas infernales maquinas — murmure apretando mis puños.
— Edward —
— Volveré más tarde — me apresure a salir de su presencia estaba dispuesto a irme del hospital y volveré más tarde pero no llegue a mitad de piso cuando mis piernas temblaron y tuve que sentarme en las escaleras.
Carla estuvo a punto de… ¡No! ¡No! ¡No! Ella solo se fue por unos segundos no tengo porque asustarme ella volvió está aquí y está estable todo irá bien volverá al tratamiento y podrá seguir sonriendo como siempre.
Es absurdo que si quiera piensa en esa posibilidad.
Me negaba rotundamente a pensar en eso.
Niño no te engañes…
Cállate.
Acéptalo vamos acéptalo…
¡No!
Se morirá…
¡No!
¿Por qué esperanzas? No te enseñe esa mierda…
¡No me enseñaste nada!
¡Porque no eres nada! ¡Eres una mierda! ¡Una jodida y maldita mierda! Acepta que morirá acéptalo todo será más fácil así…
¡Nunca!
No permitiría nunca que eso pasara porque cuando lo dijera seria real… y no quiero que sea real es lo mismo que pasa con Bella cuando estoy con ella yo siento en todo mi cuerpo que soy real y decir la verdad me haría falso y eso es lo que menos quiero porque todo es real… todo para mi es real.
Bella POV
A fuera llovía a cantares y mientras estaba acostada acariciándole el cuerpo al Sr. Mesen buscaba una manera de explicar el comportamiento tan extraño que ha estado teniendo Anthony estos últimos días.
No podía evitarlo pero me estaba volviendo paranoica.
Sentía que me ocultaba algo…
Las puertas del balcón se abrieron de golpe y solté un chillido apretando al Sr. Mesen contra mi pecho.
— ¡Idiota! — Grite espantada — ¡Me asustaste! — volví a gritar viendo a Anthony chorreando agua por todos lados.
Alzo su vista y sus ojos verdes me dejaron petrificada.
— ¿tu papá? — pregunto en vos baja.
— Abajo — susurre agradeciendo que la tormenta era tan fuerte que no se escucharon mis gritos.
— Bella te necesito — dijo con urgencia mientras que sus ojos brillaban.
Supe inmediatamente a que se refería y asentí tragando saliva se giró rápidamente y cerro todo a su paso corrió hasta el interruptor de luz y la apago dejando todo a oscuras.
Cuando quise hablar mi boca fue sellada con la suya y sus brazos me alzaron en el aire enredé mis piernas alrededor de él importándome en los más mínimo que estuviera chorreando agua y caímos a la cama con nuestras lenguas perdiéndose en la boca del otro.
— espera este me…— fue inútil ya que Anthony rompió mi sujetador sin contemplaciones y enterró su cabeza ahí degustando todo a su paso.
Me arquee ante el placer y quise tocarlo pero fue mucho más rápido y me sujeto de las muñecas por encima de mi cabeza gemí frustrada y se estiro hasta que alcanzo mi boca de nuevo besándome como si en eso se le fuera la vida.
Sin darme cuenta solo había quedado en mis bragas y con él en medio de mis piernas sentía la fricción que hacían nuestras caderas y eso me estaba provocando un delicioso dolor en el cuerpo.
— te voy a soltar pero tranquila nena — susurro en mi oído asentí como niña buena y se levantó de mi cuerpo de inmediato sentí el vacío que eso provocaba en mí.
Vagamente y con dificultad ya que todo estaba muy oscuro lo vi quitarse la camisa junto con los zapatos pero un relámpago alumbro la fina rendija que quedaba en la cortina y vi todo su espectacular torso fuerte y húmedo no me resistí y me arrodille encima de la cama echando mis brazos alrededor de su cuello.
Se inclinó un poco y su boca se movió con facilidad contra la mía amándome tan lenta y deliciosamente que casi me hace estallar, nuestros pechos se juntaron resbalándose con lo mojado que estaba Anthony y soltamos gemidos al unísono.
Mis manos fueron bajando y bajando lentamente hasta que lograr dar con el botón de sus jeans mientras que su boca seguía pegada a la mía saboreando todo a su paso de una manera lenta y sensual.
Justo cuando metí mis manos dentro de sus jeans dio un respingón y se separó abruptamente como si le fueran electrocutado me quede suspendida en el aire ya que me tenía por los hombros separándome todo lo que podía con sus brazos.
— ¿Qué? — pregunte desconcertada.
— por ahí no Bella — murmuro acariciando mi mejilla — todavía no —
— ¿Pero porque? — hice un puchero y me senté en mis tobillos.
— Porque estoy muy cabreado — dijo suspirando.
Fruncí el ceño y me cruce de brazos.
Eso fue lo que note cuando mire sus ojos y sabía que no era una cólera cualquiera me fuera gustado preguntarle pero no era el momento y no me lo iba a decir al menos no hasta que se calmara.
— solo necesito tiempo…—
— ¡Oh cállate! — Masculle de mal humor — siempre dices '' necesito tiempo '' pareces una nena virgen Cullen — negué con la cabeza y sin poder evitarlo me reí de él — pero vale te esperare… ¿quieres ver una película o algo? —
Paso un largo minuto antes de que hablara.
— ¿tú me dijiste nena virgen a mí? — Escupió — ¿a mí? —
— ¡Ups! — susurre colocándome una mano en la boca para tapar la enorme carcajada que luchaba por salir.
Aunque no podía ver su rostro estaba segura que estaría rojo de la furia y sus ojos verdes brillando diabólicos al compararlo con una nena virgen… supongo que le dolió en el orgullo de hombre.
— ¡Te arrepentirás! — grito indignado.
Lo intente juro que lo intente pero no pude y me lance a reír a carcajadas no solo estaba furioso estaba ofendido Anthony me tomo en sus brazos y solté un chillido que tapo con un beso fuerte y demandante nos arrojó a los dos encima de la cama y se posiciono en medio de mis piernas con brusquedad de pronto él asomó su lengua cepillando mi labio inferior y le concedí la entrada a mi boca la sensación de calor fue aumentando dentro de mi piel hasta el punto de arrancarme un gemido lastimero.
Sentí su mano tocando mi mentón, moviendo mi cabeza en posiciones revertidas para que su lengua tocara los puntos perfectos de mi paladar me retorcí debajo de él y jadeé de placer.
— Quieta Isabella — ordeno para después morderme el labio.
— ¡No! — gruñí y lo rodee con mis brazos y piernas solo entonces me di cuenta que no llevaba pasamontañas y mis manos se enterraron en su cabello empapado haciendo que lo pegara más a mí.
Podía sentir todo su cuerpo sobre el mío y gemí contra su boca.
— ¿seguro que no necesitas ayuda con algo? — restregué nuestras caderas y un profundo gruñido broto desde su garganta.
— muy seguro —
— Aburrido — hice un puchero.
Un rugido retumbo en su pecho y solté una risita.
— ¿estás provocándome apropósito? — pregunto en un susurro lleno de humor negro.
— no sabía que lo hacía — dije inocentemente.
— Eres malvada Swan — rápidamente sus manos bajaron hasta mi cuello después se deslizó sobre mi clavícula y se detuvo en mis pechos — pero yo soy el doble nena — los apretó lo suficiente como para que me doliera y a la misma ves me retorciera de placer su dedo pulgar frotó unas tres veces antes de que perdiera el control y gimiera fuertemente.
— ¡Sí! — cuchichié con alegría.
Escuche su risa en mi oído y ladee la cabeza buscando su boca con desespero su lengua regresó a la mía excavando más profundamente de lo que era posible inconscientemente mis caderas se movían contra las suyas provocando fricción, la familiar burbuja en mi vientre empezó a molestarme y más cuando su lengua imitaba el movimiento de copulación estaba a punto de venirme lo sabía…
— ¡No! — Chille indignada apartándome de su boca — No te detengas — rogué tomándolo de los hombros y enterrando mis uñas con fuerza.
Se rio.
— Tranquila — susurro besando mis mejillas y bajando hasta mi cuello que devoro deliciosamente escuché a Anthony gruñir mientras que sus manos bajaban lentamente por mi cuerpo hasta mi cadera.
Suspiré y arqueé la espalda para que me quitara las bragas pero él era un hombre de poca paciencia y todo lo que hizo fue darle un tirón para después escuchar el característico sonido cuando se rompían.
Gemimos los dos al unísono.
Sus dedos no tardaron en moverse dentro de mí provocando que abriera la boca en un grito silencioso sus dedos llegaron hasta un punto que no sabía cómo lograba siempre dar, me mordí el labio dándome cuenta que Anthony ya no estaba besándome el cuello su cabeza descansaba en mi hombro mordisqueando la piel en esa zona mis manos apretaban sus hombros y comencé a mover mis caderas al ritmo en el que él estaba moviendo sus dedos dentro de mí.
Una capa de sudor se acumuló en mi cuerpo entero me arqueé varias veces y en mi mente suplicaba que parara y a la vez que fuera más rápido la burbuja se fue inflando más y más hasta el punto en que fue casi insoportable.
Mi cuerpo ardía con la intensidad de un millar de soles y antes de poder gritar Anthony cubrió mi boca con la suya y ahogó mis gemidos sin sentido su lengua igualo los movimientos de su mano y dos lagrimas rodaron por mi cara de puro placer, la burbuja se reventó provocando que mi cuerpo se arquera hasta quedar unos centímetros separada de la cama.
Mis manos taparon mi boca para evitar gritar de felicidad.
— Eres tan hermosa — susurro y mis manos se apretaron más contra mi boca al sentir la suya en el punto donde mis piernas se unían y mi carne ardía en llamas.
Eso fue un segundo orgasmo.
Mis piernas cedieron débiles y sin fuerzas mis brazos cayeron a ambos lados de mi cuerpo mientras intentaba regular mi respiración en un intento de no morir asfixiada.
Estaba literalmente fuera de combate.
— ¿Bella? — susurro Thony.
— ¿Mmmm? —
— ¿Te encuentras bien? —
— Mmmm —
— ¿Eso es un sí o un no? —
— Mmmm — los escuche gruñir frustrado y me reí débilmente sintiendo como gateaba sobre mí y colocaba su cabeza en mis pechos.
Le acaricie la espalda húmeda seguramente producto del sudor o quizás de que todavía estaba mojado y mis manos lentamente subieron a su mata cabello.
Lo acaricie detrás de la oreja y lo escuche gemir satisfecho volví a reírme porque sabía que le encantaban que le hicieran eso a veces era como un enorme gato.
— Creí que estabas en el hospital — cuchichié después de unos minutos en silencio se tensó en mis brazos y volví a mi labor acariciándole todo lo que podía abarcar.
— Estaba — murmuro.
— ¿Por qué estabas molesto Thony? —
— ¿estás lista para un tercer raund? — me fuera gustado decir que si pero tuve que ser sincera y negué con la cabeza — a dormir entonces — se rio entre dientes y nos acomodó de forma que yo quedara con mi espalda pegada a su pecho.
— Thony…— susurre.
— Shhh Bells — suspiro en mi nuca — estoy cansado —
— ¡Pero el botón de tus jeans me molestan en el trasero! — exclame en vos baja era imposible estar molesta después de todo lo que paso ni siquiera tenía fuerzas para intentar estarlo.
Metió su rostro en mi nuca y solo pude darme cuenta que se estaba riendo porque su pecho se sacudía con fuerza.
— no es el botón de los jeans Isabella — susurro en mi oído y sentí mi cara arder como el infierno.
Cuando abrí mis ojos seguía lloviendo pero no con tanta fuerza como antes el Sr. Mesen se acurrucaba debajo de mi brazo suspire y mire a mi alrededor buscando a Thony pero no lo encontré ni siquiera estaba su ropa me senté apretando mi sabana en mi pecho desnudo provocando que mi gatito gruñera y diera una vuelta para dormir con las patas hacia arriba fue entonces que note el pedazo de papel.
Me tuve que ir temprano lo siento… te amo.
Fruncí el ceño confundida.
¿Por qué no me despertó?
Para mi mayor sorpresa me llamo para decirme que no podía venirme a buscar porque vaya a saber que mierda de excusa me dijo realmente no le estaba prestando atención.
Llegue al instituto porque mi papá me llevo y recibí las usuales miradas de siempre ya que eso de andar con Anthony Cullen era algo fascinante para todos y por supuesto él no ayudaba nada al andar pavoneándose y besándome cada vez que según él un tipo me miraba más de la cuenta yo no me quedaba muy atrás y lo tocaba o lo atraía más a mi cuando varias (mejor dicho todas) las chicas se lo follaban con solo la mirada.
Estuve distraída todo el periodo excepto a la hora del almuerzo me toco reunirme con el comité de la graduación teníamos mucho trabajo con todos los preparativos aun así revise constantemente mi teléfono y no había nada de Anthony o un aviso para saber si había llegado lo único que me mantenía distraída es que vería a Alice esta tarde ya que tendría que hablar con ella sobre el baile.
Rosalie me busco un par de veces pero desde el día que explote no quise saber nada de ella… las heridas aún seguían abiertas y no necesitaba que les echaran sal.
Cuando cruce el pasillo pude ver a Emmett en su casillero sonreí caminando hacia él.
— ¡Emm! — chille él dio un respingón provocando que riera.
— Hola Bella — sonrió mostrando sus hoyuelos pero aun así supe que sus ojos estaban apagados — ¿Cómo estás? —
— Estupenda — me ruborice al recordar porque amanece tan alegre y pude ver un pequeño destello de humor en sus ojos cuando pronuncio un '' mmm '' moviendo las cejas de arriba hacia abajo.
Lo golpe en el brazo sonrojándome más.
— Pervertido — se rio entre dientes y revolvió mi cabello haciendo sentir como una niña pequeña — ¿no has visto a Anthony? —
— Nop — suspiro — pero sé que está en el hospital —
— ¿no has hablado con él? —
— ¿Cómo podría? Se la pasa todo el día contigo — sonrío de oreja a oreja pero eso no me engañaba así que di un paso y me abrace como pude se tensó un momento y luego me correspondió.
— No es tu culpa Emmett — susurre ladeando la cabeza — tu no sabías que ella podría llegar a ser así —
— Quizás no lo sabía pero contribuí bastante en ello — me tomo de los hombros y me separo de él — nos vemos después Bella — me dio un beso en la frente y se fue metiendo las manos en los bolsillos con la cabeza gacha.
Mi corazón dolió un poco al ver a ese enorme hombre hecho un manojo de tristeza y arrepentimiento.
El sonido de Toxi sonó en mi teléfono y supe que Anthony estaba llamando lo saque y en la pantalla aparecía él posando con una tonta mueca en la cara.
Sonreí.
— ¿te recuerdo que debo reportar si nadie te ve por más de tres horas seguidas? —
Se escuchó una profunda risa del otro lado.
— Lo siento nena — se me acelero el corazón con solo escucharlo — y no creo que eso funcione Carlisle me tiene pegado a su pierna acabo de comer y por eso te llamaba —
— ¿Por qué no viniste? Te echo de menos —
— yo también — suspiro — pero tengo que resolver unas cosas aquí —
— Esta tarde voy para tu casa y me preguntaba si podríamos hablar de un par de cosas importantes — me mordí el labio indecisa.
— ¿sobre qué? — pregunto con curiosidad.
— sobre la talla de tu toga… — se rio entre dientes —… y sobre la universidad — su risa se detuvo abruptamente.
— ¿Qué quieres saber sobre eso? —
— lo esencial —
— ¿Qué significa lo esencial? —
Fruncí el ceño confundida.
— Anthony ¿te has dado cuenta que solo faltan un par de semanas para salir y no hemos hablado nada al respecto? — moví mi pie nerviosamente ya que no quería ser una de esas novias locas que siguen a sus chicos a donde sean que vayan pero es que ni siquiera sabía que pensaba hacer después del instituto.
— Bella yo ya deje claro que no quiero ir a ninguna universidad — dijo en voz baja.
— lo sé pero tú y yo…—
— ¡Anthony te buscan! — el grito se escuchó desde lejos haciendo que me detuviera de seguro era uno de los enfermeros que trabajaban en el hospital.
— me tengo que ir nena… —
— No, espera tenemos que hablar…—
—… te amo — corto la llamada dejándome con la palabra en la boca.
Patee el suelo en una inútil rabieta y comencé a caminar hacia mi próxima clase pero ya vera cuando lo vea tendrá que decirme que demonios es lo que pretende después de que salgamos del instituto simplemente no me puedo tragar la idea de que no va a ir a la universidad me pregunto qué dirá el director de esto ya que como es obvio Anthony es su alumno favorito y su chico dorado… con la idea en la cabeza me desvié de mi ruta y me fui hasta su oficina sé que él sabe cualquier tipo de becas o solicitudes de universidades de cualquier chico y conociendo al director estaba segura que postulo a Anthony para las mejores del país.
— ¡Hola Bella! — me saludo alegremente la secretaria de veinte años que era nativa de la Push y trabaja medio tiempo le sonreí por cortesía — ¿vienes en busca del director? — asentí y miro el reloj por encima de mi cabeza — él todavía no llega de su reunión pero si quieres lo esperas adentro de seguro no tarda —
— gracias lo hare — dude en si preguntarle sobre lo que tenía en la cabeza pero me acorde de que ella no se encarga de nada de eso.
Cuando entre a la enorme oficina me senté frente en los sillones de cuero color canela y suspire moviendo mi pie a cada segundo no sabía porque estaba tan ansiosa pero lo estaba ¿Y Anthony quedo para una universidad en otro país? ¿Y si solo no quiere aceptarla porque se iría a Nueva York con su empresa? ¿Pero no tiene que estudiar para poder manejarla?
Isabella él ya sabe todo eso… me recordó mi lado racional comiéndose las uñas.
Empecé a juguetear con un mechón de mi cabello porque ahora que recuerdo Anthony sabe muchas cosas en realidad sabe demasiadas cosas aunque se haga el idiota (y en cierta medida lo es) me pregunto si ese es el misterio que siento que me esconde, me levante y comencé a caminar de un lado a otro para evitar destrozar mis uñas el director tenía que darme alguna pista sino…
Archivo personal.
Me detuve en seco en cuanto esas palabras llegaron a mi vista.
Detrás del escritorio estaba el archivo personal de cada alumno ordenado alfabéticamente y lo peor del caso es que estaba semi-abierto logrando que la tentación fuera el doble ¿Y si solo le echó un vistazo?
Ni se te ocurra Isabella… advirtió mi lado racional la chica sexy y yo le echamos una mala mirada.
¿Por qué no?
¡Eres una acosadora!... Chillo indignada a lo que solo voltee los ojos.
Anthony lo haría… susurro con una sonrisa astuta la chica sexy.
Y con eso me desarmo.
De puntitas camine hasta la puerta y revise que la puerta estuviera bien cerrada quise ponerle llave pero sería muy sospechoso por lo que me apresure hasta el archivo personal de los estudiantes y abrí el primer cajón de forma rápida busque entre las carpetas hasta que encontré la C de Cullen pase y pase hasta que di con el que era…
Nombre del estudiante: Cullen Mari Alice.
Sexo: Femenino.
Edad: 17.
Fecha de nacimiento: 19 de Enero de 1994
Tipo de sangre: O+
Ciudad natal: Washington D.C
Padres: Carlisle Cullen (Vivo) Mari Cullen (Fallecida)
Estudios: Instituto de Forks (En curso)
Cerré la carpeta de Alice y la coloque en el sitio y seguí buscando pero ya había a la letra D y nada que encontraba el expediente de Anthony así que regrese al principio e intente buscarlo por la inicial de su nombre pero no encontré nada cerré de eso de golpe y me pase las manos por el cabello buscando una solución en algún lugar tenía que estar su expediente ¿Y si esta por su segundo nombre? Quizás podría ser pero… ¿Cuál es su segundo nombre?
Una realidad aplastante me cayó del cielo ¿Cómo es que no sé el segundo nombre de Anthony? Y otra cosa de la que me di cuenta es que aparte de que él tenía tutores privados no sé nada de su vida en L.A no sé qué hace ni porque la razón de que no estudiaba en un instituto como cualquier otro chico ¿Tendría algún amigo? Solo recuerdo que menciono a su ex novia y a que alguien le dio un consejo con respecto a su relación pero nunca supe quien fue ese alguien o si era un amigo ¿Si quiera tiene amigos? ¿Es por eso que era tan apegado a Jasper? ¿Por qué nunca tuvo uno? Me volví a sentar en los sillones y espere pacientemente a que llegara el director tendría que darme una explicación de una u otra forma.
Estaba a punto de ir hacia el escritorio del director cuando unos pasos y unas voces me alertaron corrí al sofá y me senté de golpe provocando que me mareara dos segundos después entro el director hablando por teléfono por lo que no me vio.
— Estoy consciente de eso señor King — decía el director y se notaba frustrado — ¿Cómo no puede ver la oportunidad que le están dando? ¿Sabe lo difícil que es conseguir una beca universitaria? — Al parecer al otro lado del audífono le dijeron algo que no le gustó nada haciendo que el director se pusiera rojo de la ira — ¡No quiero sacar provecho de Cullen! ¡Se lo ha ganado con mucho esfuerzo! — me levante de inmediato al escuchar eso y el director giro su rostro con una expresión de sorpresa y luego… miedo.
— Señor director…— alzo la mano y me calle.
— Hablare sobre esto con el tutor a cargo de él… hasta después señor King — se despidió tenso camino hasta el escritorio y lo rodeo sentándose en la enorme silla de cuero sabía que estaba en problemas con solo la mirada que me dirigió — ¿Qué hace aquí escuchando la conversaciones de las demás personas señorita Swan? —
Hice una mueca.
— Realmente no escuche nada director — sus ojos se estrecharon con recelo — bueno… quizás… algo por lo que de hecho es el motivo de mi visita — se recostó en el espaldar de la silla y me miro con atención.
— ¿Anthony Cullen? —
— ese mismo —
— no me está permitido hablar de mis alumnos usted lo sabe señorita Swan — asentí — así que si no tiene nada más que preguntar es mejor que se retire —
Presentía que esto iba a ser más difícil de lo que esperaba la chica sexy miraba al director con odio al ver que no podía alimentar su obsesión por Anthony por lo que no me deje llevar y trate de mantenerme firme y serena.
— Solo quería saber una cosa que no violara esa regla — resoplo impaciente pero ya yo tenía un plan en mente al que nadie se podía resistir — ¿Qué universidades están interesados en Anthony? —
— ¿Era eso? — su cara se relajó al instante y algo en mi interior se revolvió.
¿Está ocultando algo sobre Thony?
— ¿El señor Cullen no le ha dicho nada? — Negué con la cabeza y puse mi más convincente cara de pesar — tengo entendido que Cullen es su novio ¿terminaron? —
— No — me estremecí con solo pensar en esa idea — es solo que está empeñado en no asistir a ninguna y quería saber a cuales tiene oportunidades — el director me miro por unos segundos y de repente su cara se ilumino como si fuera visto la luz al final del túnel.
— ¡Tú! — Chillo levantándose de la silla — ¡Tú serás la que lo convencerá! — se rio con gusto y mis ojos se abrieron de par en par.
¿Convencer? ¿Convencer de que diablos…? De la nada empezó a revolver por todo el escritorio hasta que encontró debajo de un montón de papeles una llave pequeña de color dorado se hecho hacía atrás y con la llave abrió uno de las gavetas de su escritorio saco una carpeta que en la parte delantera rezaba expediente secreto.
— Al señor Cullen lo quieren en la Ive League — dijo el director pasando papeles tras papeles de la carpeta.
— ¡¿Qué?! — chille sorprendida pero a la misma vez encajaba perfectamente en su perfil siempre supe que Anthony Cullen estaba destinado a brillar.
— Yo también tenía esa misma expresión cuando recibí todas las cartas — suspiro encontrando lo que buscaba y me entrego un par de papeles — hay esta toda la información que necesitas y por favor Isabella haz que ese niño vaya a la universidad — sus ojos eran suplica lo que es irónico porque se supone que era yo vendría a suplicarle — no quiere razonar ya lo intente él pensó que yo… que yo había dicho… que él…— negó con la cabeza como queriendo despejar su mente y suspiro — solo quiero que vea que logro esto porque es un extraordinario chico —
De nuevo sentía la extraña sensación en el pecho como… como si me estuviera ocultando algo esencial de Anthony algo en el fondo de mi mente recelo que le haya dicho extraordinario chico ¿Por qué en ese tono? ¿Por qué esas simples pero a la vez complejas palabras? Mis ojos se fueron con detenimiento al expediente secreto en la gaveta que cerraba con seguro.
— Espero contar con tu ayuda Isabella — dijo el director con una sonrisa amable — sé que él te quiere mucho — me sonroje de inmediato y seguí la dirección que estaba mirando.
Me reí un poco.
Estaba viendo justo donde tuvo que haber estado el jarrón que Anthony estrelló contra la pared ¿Qué fue lo que dijo en ese momento?
Tendrá que comprar otro florero o hacerse un trasplante de corazón…
La chica sexy ronroneo al recordar cómo se le oscurecieron los ojos mientras lo decía.
— Veré que puedo hacer — murmure levantándome — hasta luego director — camine hasta la puerta y antes de cerrarla mire una cosa que me mantendría en vela toda la noche.
La llave estaba escondida debajo del teclado de la computadora.
Las clases afortunadamente pasaron rápidamente mi mente estaba en todo y nada al igual que la de muchos aquí por fin dentro de poco daríamos por finalizado un ciclo de la vida y daríamos inicio a una nueva vida estaba empezando a colocarme nerviosa mi mente pensaba a cada momento en el futuro próximo ¿Qué será de mi después de Forks? Y la más importante de las preguntas ¿Qué será de mi sin Anthony Cullen? Suspire con pesar y espere debajo de la fina llovizna a que llegara el amor de mi vida que solo me había enviado un mensaje diciendo que me pasaría buscando.
Estaba empezando a impacientarme cuando alguien se coloca junto a mí y resopla quedamente seguramente por esperar bajo el frio como yo.
La reconocí de inmediato.
— Hola Bella — saludo Ángela sonriendo dulcemente no es por ser una perra pero ella me sigo cayendo mal porque… porque… ¡Porque es demasiado buena!
Hice una mueca y mire al frente.
— ¿No deberíamos ya superar todo lo que ocurrió en el pasado? — Sobre mi cadáver — siempre habíamos sido amigas — murmuro con pesar.
— Habíamos — replique cruzándome de brazos.
— sé que en tu loca cabeza sigue persistiendo la idea de que yo quiero a Anthony como…—
— ¡No digas su nombre! —
— ¡Vale, vale, vale! — Agito sus manos con diversión — eres tan territorial como Antho… digo como él — se volvió a reír y estreche mis ojos con fiereza no podía reclamarle nada ya que en todo caso fue mi culpa que lo conociera tan bien como lo hace.
— ¿Qué quieres? —
— Despedirme — me quede estática y la mire de reojo su sonrisa era sincera y sus ojos grises me hacían recordar el cielo nubloso que estaba por encima de mi cabeza aunque eso no los hacia menos hermosos.
Todavía siento la horrible sensación de estar celosa por esos ojos…
— ¿Te vas? — me mordí la boca al ver que había bastante interese en la pregunta.
— Si — gire por completo mi rostro hacia ella — estaré en el programa de excelencia por lo que tengo que estar antes de lo previsto también estaré como voluntaria en una empresa de arquitectura por lo que quiero comenzar antes de que comience el semestre — asentí con una sonrisa sincera en mi cara.
— me alegro mucho por ti —
— ¿De verdad? ¿O solo porque me voy lejos y él solo tendrá ojos para una sola chica? —
— Bueno… solo me falta quitar a Alice de en medio y podre alegrarme completamente —
— Estoy de acuerdo — se rio entre dientes — ese chico la adora de una manera loca — nuestras miradas se encontraron y nos echamos a reír como lo hacíamos hace un tiempo atrás.
— espero que te vaya bien Ángela te lo mereces —
Sonrió ampliamente.
— Gracias Bella — de la nada su expresión cambio y se tornó melancólica y triste — ¿Volveremos a ser amigas? —
Negué con la cabeza tristemente.
— No creo que eso se pueda — aparte mi mirada de ella porque diré una de las cosas más egoísta que podre decir en mi vida — eres demasiado buena, eres amable y dulce sin olvidar que eres bonita ¡Esos ojos son realmente bonitos! Por eso no podemos ser amigas porque aparte de todo eso eres una persona maravillosa y siempre te tendré celos… —
— ¿Qué…? —
— unos celos horribles porque eres mejor persona que yo y sé que Anthony podría estar mucho mejor contigo que conmigo —
— eso no sería posible…—
— una vez lo considere los vi juntos y felices… realmente te odie por eso así que en mi acto más egoísta jamás dejare de sentir celos por ti pero en agradecimiento por hacer lo que yo no hice en su momento con Anthony luchare contra eso y seré una mejor persona para él —
La llovizna estaba empezando a empapar mis cabellos por lo que subí mi capucha del abrigo y metí mis manos dentro de los bolsillos tenia frio y si Anthony no movía ese hermoso cuerpo que tiene lo más rápido posible terminaría por parecer un pollo remojado.
— ya lo eres —
Negué con la cabeza de nuevo.
— Estoy muy lejos de serlo — susurre saboreando las gotas de agua que se deslizaban por mi boca.
— ¿Podrías decirle que me voy mañana a primera hora? — Mi boca se torció en una mueca al comprender por donde iba la situación — ¡Dijiste que lo intentarías! — me acuso divertida.
— Dije que lo haría más no que comenzaría desde ya —
— tendré que llamarlo entonces —
— ¡Esta bien! — Chille derrotada — le diré que vaya no tienes que llamarlo — asintió satisfecha y yo resople exasperada presentía que estaba riéndose de mi pero no me importo.
Súbitamente un Volvo apareció a mi vista y a una velocidad alarmante se detuvo frente a mi Anthony bajo la ventana con el rostro enfurruñado.
— ¿Qué carajos haces esperándome bajo la lluvia? — Sus verdes ojos recorrieron mi casi empapada figura y sentí como me calentaba el cuerpo — ¡Diablos Bella! Cuando te dije que me esperaras en el estacionamiento no me refería a que lo hicieras literalmente — golpeo el volante con una mano y me acerque para darle un zape — ¡Auch! ¡Duele! — se quejó sobándose.
— ¡Hola para ti también idiota! —
— Solo entra de una vez — ordeno irritado patee la rueda molesta porque encima de que llega tarde me reclama por hacer algo que él quería.
Me senté mojando un poco el asiento y mientras cerraba la puerta lo oía murmurar cosas sin sentido sobre que su flamante Volvo era demasiado caro para que lo estuviera mojando.
— ¿Qué dices Cullen? — enarque una ceja y le dedique la mirada que lo hace temblar de pies a cabeza.
En un instante su rostro era todo sonrisas y alegría.
— ¡Te amo! — dijo tomando mi cara y haciéndome ver esa mirada tan intensa que hacía que mi interior hirviera de placer sonreí como idiota y rodee su cuello con mis brazos.
— yo también — sus labios se fueron acercando peligrosamente a los míos y sabía lo que trataba de hacer — no me harás olvidar que me dejaste esperando bajo la lluvia — le advertí contra su boca.
Su calor hacia que el Volvo fuera mucho más cálido incluso el frio en mis huesos se iba disminuyendo conforme me acercaba más y más a Anthony.
— Ya lo veremos…— murmuro sensual y divertido seguramente porque sabía que tenía razón.
Cuando llegamos a la casa Cullen me fui al cuarto de Alice ya que Thony quiso darse una ducha para ir de nuevo al hospital quise preguntarle porque ahora se la pasaba tanto haya pero no me dio tiempo toque la puerta dos veces con mis nudillos y con un distraído '' pase '' entre temiendo encontrarme con lo peor.
Era la primera vez que la veía después de toda la cosa que paso con Jasper intente buscarla antes pero Thony me dijo que la dejara ser si Alice necesitaba ayuda la pediría así que por eso no la moleste (buen no mucho) tratando de verla y aunque estaba lista con pañuelos, helado y películas donde aparecen tipos sexys en mi bolso no necesite nada de eso.
Alice estaba mejor que nunca.
— ¡Hola Bella! — me saludo saltando de la cama y correteando hasta que me abrazo con sus menuditos brazos — te extrañe —
— ¿A-alice? — tartamudee siendo arrastrada hasta la cama donde me senté toda confundida.
La enana se veía fresca, alegre y no sabía porque pero había cierto alivio esperanzador en sus claros ojos aunque cargaba ropa de pijama no se veía para nada como esperé encontrármela.
— ¿Qué te paso? — Pregunte tomándole las manos con fuerza — no es que quiera verte mal pero enserio ¿Qué paso? ¿Dónde está el drama? ¿Las lágrimas? ¿El '' es un idiota '' '' lo odio '' '' nunca volveré a ser feliz ''? — la tome del rostro clavando mis ojos en sus suyos buscando cualquier signo de que se esté haciendo la fuerte.
No, nada de nada.
— Bells — susurro sonriendo y justo ahí había un signo de tristeza — te adoro — me abrazo por el cuello y yo seguía sin poder entender nada — no te voy a negar que lo extraño como nadie puede extrañar a alguien pero estoy contenta de que así sea —
— ¿Qué? —
— tengo que explicarte un par de cosas —
— Desde luego que si —
— ¿Dónde está Thony? —
— esta…—
— Aquí — su voz vino de la puerta y en cuento giramos nuestros rostro estaba apoyado en el marco solo con unos jeans como vestimenta — ¿me necesitaban? —
— Si — dijo Alice palmeando al lado de la cama — tengo que decir un par de cosas a los dos —
— Suena interesante — camino hasta sentarse en la cama al lado de Alice y sus ojos se clavaron en los míos con diversión — Bella si no dejas de mirarme así será muy difícil para mí prestarle atención a la duende — mi cara se puso roja y Alice soltó una risita.
— ¡Es tu culpa! — Me queje colorada — ¿Por qué no llevas una camisa? —
— tengo calor —
— ¡Hay una tormenta afuera Thony! — chille.
— ¡Mi calor es mental! — sonrío como solo él sabe hacerlo y mi corazón se aceleró hasta más no poder.
— ¡Basta los dos! — se quejó Alice riéndose — Bella solo mira al frente… ustedes y su extraña dinámica — negó con la cabeza y mire al frente enfurruñada porque el hermoso torso de Thony me fue privado de mis ojos.
La chica sexy me dedico una mirada de muerte.
— Empieza a hablar duende — dijo Thony esta vez más serio — necesito saber porque no estas llorando y viendo The Notebook con Bella —
— ¿Cómo sabes…? — empecé a preguntar.
— Liz — murmuro a modo de respuesta sonreí divertida recordando a la excéntrica madre de Thony y su empeño que él supiera todo acerca del romance.
— Yo necesitaba que Jasper se fuera de Forks — empezó a explicar — tuve un sueño y…—
— ¿Me estás diciendo que corriste a Jasper solo porque tuviste uno de tus puñeteros sueños? — La voz de Thony sonaba controlada para no gritar — esta vez sí quemare tu guardarropa Alice — suspire llenándome de paciencia si él seguía así no acabaremos nunca.
— cállate primo y solo escucha —
— ¿Pero cómo diablos…? —
— ¡Cállate! — Trono enojada — puede que sea una locura pero estaba dispuesta a enfrentarlo en mi sueño Jasper estaba siendo torturado por un idiota que todos conocemos… Paul — soltó el nombre con rabia — así que estaba mortificada porque tenía la sensación de que sería pronto —
— ¿Y? —
— como necesitaba mandarlo lejos tuve la mejor oportunidad cuando escuche lo del viaje sé que probablemente se enojara mucho cuando le cuente toda la verdad y se enojara más cuando le diga que lo deje por fuera pero necesitaba hacerlo tenía miedo y él es mi vida — mis brazos rodearon el cuerpo de Alice vi como Thony hacia lo mismo solo que los suyos nos abarcaba a las dos completas.
Una sonrisa apareció en sus labios.
— Gracias por consolarme — murmuro acurrucándose — Thony me contacte con Jenks — él de inmediato la soltó y la hizo mirarlo.
— ¿Para qué? — Pregunto frunciendo el ceño — ¿Es que sabes algo y no me quieres decir? —
— tengo un plan —
— ¿Plan? —
— Para atrapar a Jacob — mi respiración se atoro en mi garganta y Thony poco a poco se le iba oscureciendo la mirada — es difícil pero Jenks le ha estado siguiendo la pista — su mirada vago entre Alice y yo durante unos segundos que me pareció eterno entonces exploto.
— ¡NO! — Rugió como poseso — ¡Nunca lo permitiré! — se levantó con furia y me tomo del brazo empezando a jalarme hacia la puerta no sé qué había pasado no tenía acceso a la conexión entre mentes de los diabólicos primos Cullen pero lo que si sabía es que Thony estaba realmente cabreado.
— ¡Es la única opción! — grito Alice.
Thony se detuvo antes de cruzar la puerta.
— Estas malditamente loca — le dijo con rabia.
— Bella — llamo ella y él empezó a caminar — ¿Me ayudarías Bella? —
— ¿Alice? ¿Qué pasa? — me sostuve del marco de la puerta con mis dos manos para poder verla su rostro lucia triste y a la misma vez desesperado.
— También te vi a ti en mi sueño — me agarre firmemente del marco con todas mis fuerzas — te vi muy grave Bella — dos lagrimas rodaron por sus ojos mientras que mi cuerpo se paralizaba por completo.
La mano que me estaba sosteniendo el brazo tembló.
— ¡Suficiente Alice! — grito Thony agarrándome de la cintura y alzándome para colocarme encima de su hombro.
Estaba tan aturdida que solo sentí cuando Anthony me tumbo en la cama se posiciono encima de mí y sus verdes ojos se clavaron en los míos con dulzura y amor aunque sabía que lo sentía genuinamente estaba segura como que el infierno existe que quería distraerme.
— No le creas amor — rozo sus labios con los míos — ella está loca y jamás dejare que te pase nada será sobre mi cadáver que ese sucio perro te tocara de nuevo — empezó a repartir besos por mi rostro.
Me conocía tan condenadamente bien.
— ¡Alto! — exclame quitándomelo de encima y colocando una distancia entre los dos así es mejor para que pueda pensar con claridad — ¿Por qué te enojaste tanto con Alice y su plan? ¿Tiene que ver conmigo? ¿Por eso es que no quieres que ella me diga nada? —
— Bella…— suspiro.
— Quedamos en que no me ibas a mentir más — sus ojos se abrieron como platos — así que dime Cullen sobre ese plan —
— Bella…—
— ¡Sin rodeos! — chille empezando a enojarme.
Cayó como un costal de papas en la cama y se tapó el rostro con los brazos una pequeña sonrisa se formó en mis labios sabiendo que me lo iba a contar porque habíamos hecho un trato y eso superaba su instinto natural de quererme encerrar en una caja de cristal.
— Jenks tiene ciertas habilidades y una de esas es de investigar personas conociéndolo sé que pudo saber el paradero de Jacob pero no es tan fácil atraparlo por lo que Alice está pensando en un plan para hacerlo salir de donde esta —
— supongo que me involucra —
— en definitiva te involucra —
— ¿De qué modo? — Se quedó en silencio — ¡Thony! —
— Eres la carnada — susurro con furia — el plan es simple… tendrás que verte con Jacob —
Mi boca se secó y sentí un pequeño impulso por hacerme una bolita no podía adivinar el futuro pero si estaba segura de una cosa si no quitamos a Jacob de nuestras vidas jamás podremos vivir en paz y yo no quería preocuparme más por él.
— Acepto — dije segura.
— No —
— lo hare con o sin ti — rete.
— sabía que dirías eso —
— Que bien me conoces — sonreí — ¿Tendré que hacerlo sin ti? — levanto la cabeza dándome una mirada de muerte y amplié mi sonrisa imaginando su respuesta.
— ¡Primero el infierno se congela antes de que eso pase! — exclamo ofendido se levantó de golpe — muévete —
— ¿Para dónde? —
— A dónde está la loca de mi prima que quiere poner a mi novia en peligro mortal solo para atrapar a un psicótico que está obsesionado con ella —
— Y otros chicos solo se tienen que preocupar de pasar los exámenes finales — solté un carcajada ¡Dios! ¡Yo amaba a Anthony Cullen!
Ángela POV
Tenía que dejarlo ir… pensaba para mí misma mientras veía el Volvo de Thony desaparecer por la esquina quise saludarlo pero no creo que Isabella se fuera sentido cómoda con eso por lo que desaparecí antes de que me viera.
Aunque incluso si fuera estado no fueran notado mi presencia es como si fuera un cuentos de hadas o alguna de esas extrañas y góticas novelas de tragedias y romance Anthony y Bella se amaban con esa intensidad tanto así que cuando se miran no existe el mundo para ellos.
Por eso tenía que dejar ir al primer amor de mi vida porque no era para mí y nunca lo seria ya que estaba destinado a otra persona me di cuenta el mismo día que nos conocimos sus ojos nunca se apartaron de Isabella en ningún momento de la parrillada y cuando ella se reía por cualquier cosa eso era música y luz para sus ojos su expresión cambiaba totalmente me sentía metida en algún cuadro del antiguo Roma donde todos adoraban a los dioses del Olimpo solo que en vez de ser una multitud estaba un pequeño y solitario humano adorando algo con una devoción arrolladora a pesar de que sabía que no lo podía tener.
Eso no evito que estuviera tentada a amarlo porque a pesar de que Thony es autodestructivo tiene la habilidad única de hacer que lo adoren pero con el tiempo ser su amiga fue mi bendición salvó a mi familia y a mi preciada hermana así que esta vez no pude evitar que esa adoración que él hacía que sintieran por él se transformara en lo que es ahora y lo que será siempre… amor por mi ángel guardián.
Eso es lo que es Anthony para mí.
Ya había hecho todos los trámites para poderme ir antes por lo que solo faltaba retirar mis papeles que me los enviaría mi madre después que el director los tuviera listos, cuando llegue a casa fue doloroso era la última noche que pasaría aquí pronto me trasladaría con mi prima y dos de sus amigas a un pequeño apartamento donde pasaría el resto de mis cinco años de estudiante universitaria comenzaría mi nueva vida mañana… y tenía miedo de eso.
Mi pequeña familia se reunió conmigo a despedirme mis hermanitos de seis años de edad estaban aferrados a mi cuello llorando desconsoladamente me partió el corazón dejarlos pero les prometí que vendría a visitarlos después que se durmieron mis padres remplazaron su lugar por lo que no pude evitarlo y lágrimas tras lagrimas abandonaban mis ojos.
Cuando abrí los ojos sonreí entusiasmada y llena de miedo hice mi rutina normal y baje a desayunar con mi familia todos tenían caras tristes pero alegres al mismo tiempo todos tomamos nuestro rumbo habitual pero en vez de dejarme primero a mí que debería ser en el instituto lo hicieron en la entrada del aeropuerto ya que pedí casi que rogué que no me acompañaran hasta dentro no podría soportarlo.
Me despedí con la mano mientras los veía alejarse en el auto mis hermanos llorando junto a mi madre y mi padre mirándome con orgullo y desesperación no queriendo dejarme ir pero la ley de la vida es así los hijos son prestados en algún momento tendrán que devolverlos.
Faltaba poco para que me llamaran mi vuelo por lo que me prepare solo llevando una maleta no tan grande ya que todo lo habíamos llevado en el primer viaje que fue cortesía de Anthony por vaya a saber qué cosa ese chico da unas escusas muy extrañas y lo más sorprendente es que uno las cree.
— ¡Ángela! — grito una voz digna de un César.
Me gire y Anthony estaba con los brazos cruzados mirándome desde la distancia sonreí y él me devolvió la sonrisa esa sonrisa que vuelve loca a todas las chicas del instituto sabía que en algún momento iba a aparecer no confiaba mucho en Isabella para que le dijera pero en él ponía mi vida en sus manos y estaba seguro que se habría enterado de todos modos.
Solté la maleta y corrí hacia mi mejor amigo irónicamente Thony estaba recostado en un anuncio de perfumes que presumía ser tan delicioso como el olor de un ángel por lo que dos grandes alas salían de su espalda haciéndolo ver hipnótico y poco creíble.
Él era simplemente fantástico.
— ¡Te echare de menos! — chille llorando y riendo mientras saltaba a sus brazos él me rodeo con los suyos y me alzo en el aire dándome vueltas cuando me puso en el suelo nos separamos y nos miramos con loca diversión.
— yo también — sus comisuras se fueron hacia abajo y sentí mis lágrimas correr por mi rostro — ¡Malditasea! ¡Yo también lo hare! — me empujó hacia él y me abrazo con fuerza.
Sentía que me perdía con ese enorme tamaño que tiene.
— nos estaremos escribiendo ¿Si? — Murmuro contra mi pelo — te mantendré informada de todo y te enviare videos del baile ya que eres la única chica que se quedara sin baile de graduación — mi llanto se hizo más fuerte al recordarlo — uh… lo siento… lo siento… no debí haber dicho eso soy un idiota — se rio nerviosamente y me separe golpeándolo en el pecho con mi puño.
— ¡Claro que lo eres! ¿Cómo le vas a decir eso a una chica que deseaba ser la reina del baile? — sonreí divertida.
— Por favor no me digas que eres de esos tipos de cliché — me lanzo una mirada divertida — ser la reina del baile está sobrevalorado Áng — me reí y lo volví a golpear con el puño.
— ¿Y eso qué? Soy una chica eso viene en nuestro ADN — rodo los ojos y me tomo de nuevo en sus brazos para esconderme en ellos.
— Demonios niña nunca pensé que te extrañaría tanto — se separó de mí y revolvió mis cabellos mientras colocaba su cara a la altura de la mía sus ojos eran de un increíble color verde más trasparentes que el verde del océano pero igual de profundos que los bastos bosques de Forks.
Jamás me dejarían de sorprender poder observar como esa mirada era la que describían todos los escritores en sus libros.
— se feliz Ángela — susurro con fiereza — se feliz y solo arrepiéntete de las cosas que no sientes que están bien aquí — su dedo toco en medio de mi pecho — eres una de las mejores amigas que tuve en mi vida y tiene que alegrarte eso porque para que eso pase tienes que ser jodidamente excepcional — dos lagrimas bajaron por mis mejillas.
— ¿Yo lo soy? —
— ¿De verdad estas preguntando eso? Me salvaste la vida ¿Y tú enserio estas preguntando eso? —
— ¿Si? —
Sonrío de oreja a oreja.
Me soltó de golpe y confundida lo vi caminar hasta los asientos más cercanos lo vi montarse encima y todos los que estaban cerca voltearon a mirarlo mis ojos se abrieron como platos y camine hasta que quede a la altura de sus muslos.
— ¿Qué estás haciendo idiota? ¡Bájate de ahí! ¡Todo el mundo te está mirando! — mascullaba jalándole una mano pero me la arrebato y aclaro su garganta.
— ¡Escúchenme todos! — Grito haciendo que muchas pero muchas personas se giraban a mirarnos… bueno a él y eso no parecía importarle — necesito su atención durante unos míseros segundos de sus ajetreadas vidas —
¡Oh por Dios!
— ¿Acabas de decir ajetreada? ¿Tú sabes que existe esa palabra? — me burle riéndome me dio una patada y le gruñí enfadada.
— quería decirles que deben de sentir envidia de mí — dijo a todo el mundo haciendo que risas incrédulas y de burla resonaran en todo el lugar — de verdad que si porque puede que quizás pocos son capaces de tener una amiga como yo la tengo — abrí mis ojos y todo el mundo se giró a verme — esta chica que está aquí salvo mi vida una vez en una loca misión suicida que era solo para chicos pero ella cree en el poder femenino ¿Cierto Áng? — Todos volvieron a reír y yo me tape las caras con las manos — así que Ángela en estos momentos eres una de las chicas más envidiadas de este aeropuerto por ser tan jodidamente excepcional y hacer que yo Anthony Cullen me sintiera orgulloso de ser tu amigo todos aquí pueden ser testigos de eso — se bajó de un salto recibiendo aplausos de su público me abrazo enroscando su brazo en mi cuello para así poder inclinarnos los dos al mismo tiempo.
Estaba llorando y riendo pero me sentí feliz… este era el Anthony Cullen que muy pocas personas tenían el placer de disfrutar.
— ¿Ahora me crees? —
— Si te creo — sonrío deslumbrantemente y me reí dándole un codazo y apartando su pesado brazo de mis hombros — eres tan pagado de ti mismo —
— ¡Gracias! —
— No era un cumplido — me queje riéndome él se rio conmigo y el inevitable momento de mi partida llego.
Llamaron a mi vuelo y sentí como el corazón se me arrugaba estaba dejando toda una vida atrás y aunque me duela sabía que tenía que seguir adelante eso Thony Cullen me ayudo a verlo.
— Te tienes que ir — dijo con una sonrisa triste.
— Si —
— Tengo algo para ti — de sus jeans saco un teléfono y me lo entrego — aquí está mi regalo de despedida pero eso sí solo puedes abrirlo el día del baile de graduación —
Hice una mueca.
— ¿Crees que me aguantare? —
— Tendrás que hacerlo — me amenazo picándome una costilla me reí asintiendo y empecé a caminar hacia donde deje mi maleta botaba.
— Última llamada para el vuelo…— inspire hondo y me gire sintiendo de nuevo algunas gotas rodando por mis mejillas.
— iré a visitarte pronto — dijo sonriendo y revolviendo mi cabello aparte su mano juguetona.
— más te vale tienes acceso a aviones privados ¡Demonios! ¡Eso te tiene que servir para algo! — Soltó una carcajada y me abrazo por los hombros — cuídate mucho ¿Si? Nada de andar a lo Cullen Thony Cullen ¿De acuerdo? Cuida mucho a Isabella — asintió con una sonrisa de niño bueno — y se feliz Anthony — sus ojos se opacaron por un momento y le tome el rostro con fiereza — escúchame bien tú mereces ser feliz es más tu mereces toda la maldita felicidad del mundo ¿Quedo claro? Y si a esa loca cabeza dura duda de nuevo tienes que seguir ahí como siempre lo has hecho porque… porque eres de las personas que pasan a la historia — cerro los ojos por un momento y soltó un suspiro asintiendo.
— ser feliz, siempre con Bella y soy historia — vi que quería desesperadamente creer en eso — entiendo, entiendo — murmuro soltándome.
Sonreí gustosa.
— Bien me voy entonces — le di un beso y le acaricie la mejilla por última vez antes de empezar a caminar hacia mi entrada.
— ¡Ang! — Grito y gire mi rostro aun caminando — eres sexy como el infierno así que patéales el culo a esos imbéciles europeos — muchos se giraron a mirarnos y me reí todo lo que duro subirme al avión.
Tenía que dejarlo ir…
Tenía que soltar a mí primer amor que era mucho más que eso él era mi ángel guardián para seguir mi camino porque como dijo Anthony Cullen:
¡Me tocaba patear culos europeos!
Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Lo sé, lo sé, sé que soy una persona horrible que deja a sus chicas esperando casi como por un año las actualizaciones pero es que no me da chance de hacer nada y la verdad subo este cap no porque quiera es porque se lo merecen de tanto esperar, estoy un poco indecisa porque no sé si está listo pero confió en que a pesar de todo me perdonaran unas que otras fallitas y yo tratare de terminar el que viene.
Solo quiero decirles que el que viene será EL CAPITULO que MUCHAS HAN ESTADO ESPERANDO jajaja ¿ya saben de qué se trata verdad? Espero que de verdad este les guste a pesar de mi inseguridad miren que lo que menos quiero es defraudarlas porque ustedes son una parte esencial de mi sistema, son así como mi sistema inmunológico o mi medula espinal, son las que me hacen aferrarme todavía al mundo de la libertad de lectura y el maravilloso placer de escribir cualquier locura que pase por nuestras mentes salvándome del mundo tedioso y horrible que a veces puede ser cuando eres adulto y tienes responsabilidades.
¿En algún momento les dije que ayudaban a mi imaginación? Jajaja bueno ahora les digo que gracias a ustedes tengo imaginación y gracias a mi mejor amigo (que es mi inspiración) puedo ejecutarla.
Miles de besos y espero volver lo más pronto posibles, tratare se los prometo.
Miles de gracias a ustedes chicas, son una cosa fenomenal.
Y para que vean que de verdad ya tengo algo del cap que sigue aquí les dejo algo que les gustara:
ADELANTO:
Me fuera sorprendido por el hecho de que Anthony Cullen estaba sonrojado pero saber que tenía la lleve para descubrir que había debajo del pasamontaña eclipso toda acción y reacción de mi parte estaba totalmente paralizada con mis ojos abiertos como dos grandes platos.
— ¿Podre… podre…? —
— Sí, podrás saber que hay debajo de esto — se señaló todo completo sonriendo avergonzadamente — vamos a hacer algo sencillo — se aclaró la garganta y no me pasó desapercibido que no me estaba mirando a la cara — cuando descubras que significan cada uno… ¡Bella préstame atención!…— ordeno cuando empecé a mirar la pulsera —… solo cuando armes todo el rompecabezas me enviaras un mensaje diciendo '' te descubrí '' y yo inmediatamente iré a tu casa — asentí y él empezó a balancearse en sus talones viéndose todo inocente y adorable.
De la nada la pulsera se me hizo pesada sabiendo todo lo que implicaba esta pequeña pieza de joyería dentro de mi sentí ese mismo sentimiento extraño que me invadió el día que me confeso todo sobre sus misiones sin poder evitarlo lo mire sospechosamente y él atrapo mi mirada apartándola rápidamente con el rostro volviéndose rojo de nuevo.
— ¿Esto es gordo y pesado verdad? — Asintió ligeramente — y viendo que has superado tu cuota de sonrojos para toda tu vida debe de meterte en problemas muy serios —
— Bastantes —
— ¿Conmigo? —
Sus ojos me miraron con una intensidad alarmante.
— Todo lo que me importa es lo que pase contigo — se acercó un poco — ¿Puedo ponértela? — susurro mirando hacia el piso viéndose doblemente adorable.
¡Las quiero!
¡Chaoooooooooooooooooo!
Les deseo lo mejor como que Edward Anthony declare en pleno aeropuerto que eres la mejor amiga que nunca habría podido soñar.
