Hola, si estás leyendo esto es porque a pesar de todo y del tiempo que he tardado en actualizar aun sigues gustando de esta historia, estoy muy agradecida porque estes aquí leyendo esto que escribi, quiero que sepas que estoy pensando seriamente en echarle las pilas para terminar esta historia, siempre desde que comencé a escribir este fic en el 2008 sabía que mi mayor sueño era verlo terminado, sobre todo porque desde hace 4 años y cacho se cómo termina eso y se que lo amaras y lo sorprenderas. La vida cambia y las diversas actividades a veces no nos permiten hacer lo que hacíamos antes, por eso te prometo que intentare terminar esto lo más pronto posible pero si por alguna razón vuelvo a dejar de escribir en un tiempo como el que ha pasado hasta ahorita quiero que sepas que no importa que, siempre regresare a terminar esta historia.
P.D. Este capitulo lo escribí hace un año pero por una u otra cosa no había tenido tiempo de subirlo aquí, el próximo capitulo esta por ser terminado y será actualizado en las dos paginas que publico este fic, fanfiction y potterfics.
ALEJATE DE MI
Y aléjate de mi amor,
yo se que aun estas a tiempo,
no soy quien en verdad parezco y perdón,
no soy quien crees, yo no caí del cielo.
-¿Hermione? - una voz a lo lejos le hablo, toda la piel de la castaña se erizo, sabía que tenía que hacer algo definitivo, miró al rubio a los ojos, estaban tan cerca que no lo pensó y en un instante sin que él lo esperara, lo beso. El se sorprendió tanto ante esto pero hacía mucho tiempo que soñaba con aquel momento así que no se detuvo a pensar y se dejo llevar por sus emociones por lo que extendió sus brazos hacia ella y la sujeto fuertemente.
-¿Ron la encontraste? -una segunda voz la asustó, haciendo que ella se separará del rubio pero sus brazos de él le estorbaron, hasta que él se percató de la situación y la soltó. -¿Hermione? Preguntó la voz femenina… -¿Qué está pasando aquí?, Ron ¿no me habías dicho que tu y ella habían vuelto? - inquirió sorprendida.
-Ron, Ginny… yo… -mencionó titubeando, no sabía cómo afrontar la situación, no quería defenderse, sabía que necesitaba alejar a Ron de ella pero no se esperaba que su mejor amiga estuviera presente, no estaba preparada para perderla a ella también.
Aléjate de mí y hazlo pronto antes de que te mienta,
tu cielo se hace gris, ya camino bajo la tormenta.
-No tienes que decir nada, -agregó el pelirrojo directo, -se lo que está pasando, pero esta vez no te va a funcionar… -lo que paso después fue muy rápido, Ron sacó su varita y la apuntó hacia el rubio, Hermione volteó hacia el chico, pero él tenía las manos en la cabeza, parecía que no estaba prestando atención ni a Hermione ni a ninguno de los Weasleys, una luz roja salió de la varita del pelirrojo pero la castaña empujo al rubio para que no le diera a él, después con un rápido movimiento de la varita bloqueo el hechizo.
-Ron -reprendió la castaña mientras la pelirroja miraba la escena congelada.
-No intentes defenderlo, te besó a la fuerza, no puedo permitirlo, nadie va a intentar separarnos de nuevo, eso lo juro, me oíste Draco, - Ron alzó su varita de nuevo pero la castaña se la quito de las manos, el se acercó al rubio pero Hermione se interpuso, Draco no les prestaba la menor atención, estaba tirado en el piso con las manos en la cara.
-¡Ron por favor! -interrumpió la castaña.
-Hermione hazte a un lado, déjame darle lo que merece -exigió el pelirrojo pero la castaña estaba en medio de ambos.
-No Ron.
-Deja de defenderlo, y tu escúchame, escúchame Draco, esta vez no va a funcionar, vamos pelea como un hombre -Hermione miró de nuevo al rubio, se extraño de que el no dijera nada fue cuando se percato que él seguía en el piso desconcertado y llorando, por lo que corrió a su lado.
-¡Perdóname, por favor perdóname! -suplicó, pero ni eso hacía que el reaccionara.
-¿Qué tiene el que perdonarte? -Gritó desesperado el pelirrojo - es él quien es una basura.
-Draco ¿estás bien? -preguntó la castaña, pero él no reaccionaba.
-¿Qué pasa? ¿Qué le pasa? -preguntó la pelirroja
-¿Lo hechizaste? -preguntó la castaña al pelirrojo.
-No, tú…, tu lo desviaste -agregó nervioso el pelirrojo.
-Draco, Draco, por favor mírame -mencionó la castaña y tomó su cara con sus manos, Draco la miró fijamente con los ojos rojos, llorosos y vacios y después se desmayo. -¡Ayuda, Ginny ve por ayuda! -exigió la castaña y la pelirroja salió corriendo de ahí.
-Draco por favor reacciona, por favor perdóname.
-Hermione yo…, -mencionó el pelirrojo muy nervioso -te juro que yo no le hice nada -pero la castaña no le prestó la menor atención al chico, se sentía terriblemente culpable por haber usado de aquella forma a Draco.
-Draco, reacciona, por favor.
-Hermione, yo no lo..., y si así hubiera sido se lo merecía, tú lo sabes.
-No digas nada Ron -le grito de repente, el pelirrojo la miro sin contestarle nada, Hermione continuo intentando que Draco reaccionara.
Aquel día Hermione se la paso pegada a la enfermería, Ron quiso acompañarla pero ella se lo prohibió, le menciono que cuando ella se asegurará de que Draco estaba a salvo hablarían.
Ya cerca de las 9 de la noche la profesora McGonagall salió de la enfermería, la castaña se levantó rápidamente y se acercó a ella.
-Profesora, ¿Cómo está Draco? -preguntó ansiosamente.
-Madame Pomfrey me lo dijo y no le creí, -dijo McGonagall con voz serena, tenía que cerciorarlo con mis propios ojos, pero creo que tengo que pensar que es cierto.
-¿Cierto qué? -pregunto curiosa
-Que usted estaba preocupada por el señor Malfoy y no se ha ido de aquí desde al medio día.
-Si, pero eso no importa ¿Cómo está el?, ¿ya está despierto?, ¿puedo verlo? -indago ansiosamente.
-Señorita Granger, el señor Malfoy no ha despertado aún -la castaña se acongojo pero McGonagall le hizo una seña para que esperara -él se pondrá bien.
-¿Pero que tiene?, ¿Qué le ocurre?
-Es algo complicado de entender incluso para usted, no haga más preguntas, el se pondrá bien -agrego de nuevo McGonagall.
-Está bien, ¿Puedo verlo? -pidió de manera esperanzadora, tenía que pedirle perdón por haberlo usado asi.
-No señorita, es mejor que vaya a dormir, mañana hay clases, me temó que el señor Malfoy estará incomunicado por un par de días.
-¿Un par de días? -exclamo.
-Asi es señorita Granger, es mejor que se vaya, ya es muy tarde. -agrego tajantemente la maestra conduciéndola hacia el corredor más cercano.
-Pero…
-Ande, vaya a su sala común.
Hermione camino hundida en la culpa hasta su sala común, no entendía que le había pasado, parecía que Ron no lo había hechizado, pero sin duda algo extraño le ocurrió, tal vez el se había dado cuenta del beso falso y la decepción de saberse utilizado le había ocasionado aquello, llena de estos pensamientos llegó a la sala común.
-Hermione -mencionó una voz demasiado familiar, algo en ella se erizó, a pesar de que necesitaba mucho su compañía y que tenía unas ganas inmensas estar a su lado, había algo que tenía que enfrentar pero eran demasiadas emociones en ese día y no estaba preparada para aquello.
-Ron es mejor que hablemos mañana, ya es muy tarde. -mencionó esperanzada a que el aceptara aquella propuesta.
-¿Mañana?, -dijo preocupado -Hermione no me iré a dormir hasta que sepa que me crees, que yo no le hice nada a Malfoy y hasta que sepa que las cosas están bien entre nosotros.
-Te creo, creo que no le hiciste nada -dijo rápidamente para convencerlo y poderse zafar de aquello.
-¿En serio?
-Si, y ahora a dormir -corto tajantemente antes de que él se acercara, y se encamino hacia las escaleras.
-Espera -Ron la detuvo tomándole una mano -Ginny está feliz, -agregó con una gran sonrisa en el rostro, y acariciándole la mano que sostenía.
-Ron…, -Hermione intentó zafar su mano pero él se lo impidió -Ron basta -y con un fuerte tirón logro soltarse al fin.
-¿Basta de qué? -preguntó el pelirrojo sin entender.
-Por favor Ron -pidió Hermione recomponiendo el tono, esto tenía que terminar pero aun esperaba poder hacerlo de la mejor manera posible -es mejor que hablemos mañana- puntualizó.
-¿Pero qué pasa?, dijiste que me creías
-Y es cierto -recalcó ella.
-Entonces ¿qué sucede?
-No pasa nada Ron, simplemente estoy cansada.
-Claro que pasa algo, tú no eres así, -pauso -¿es por el verdad?, te sientes culpable, Hermione lo único que quería era dejar en claro que no iba a permitir que nos volviera a separar, y tampoco estoy dispuesto a que nosotros volvamos a pelear por él -Hermione miro a Ron y recordó como había creído que era Draco el que había iniciado el beso, por más que quisiera engañarse no podía terminar las cosas bien, el nunca entendería ni respetaría su decisión de alejarse de él otra vez, además de que eso no ayudaría a que dejara de amarla y aunque eso le partiera el alma era claro que Ron no podía seguir en su vida porque hacerlo era condenarlo a la muerte y si la única forma de que el no diera la vida por ella era que la odiara ella tenía que terminar con esto de una vez por todas.
-No te preocupes, yo estaré bien, además tu y yo nunca más vamos a volver a pelear- puntualizó, sus ojos se llenaron de lagrimas e hizo un esfuerzo enorme porque estas no callaren a sus mejillas, dio la vuelta de manera que Ron no la viera y con un rápido movimiento aparto las lagrimas de ella.
-¿Lo estás diciendo en serio? -dijo Ron emocionado buscándola de nuevo y poniéndose enfrente de ella.
-Si
-Se que de ahora en adelante las cosas serán diferentes, lo sé -menciono rápidamente y emocionado le tomo ambas manos, esta vez Hermione no lo impidió -por mi parte yo no tuve ninguna duda de que el te estaba robando un beso -esa última frase quemo a Hermione por dentro, y aunque ella no había besado a Draco por deseo se sentía muy mal que ahora Ron confiara tanto en ella, el no tuviera razón.
-Ron Basta -lo detuvo en seco y de un tirón zafó ambas manos.
-Hermione -exclamó Ron sorprendido.
-¿Porque tienes que complicar siempre las cosas? -menciono la castaña sin pensarlo y aunque Ron no lo entendía todo lo que él hacia provocaba que para Hermione todo resultara más difícil.
-¿Qué cosas?- pregunto sin entender.
-Todas
-¿Todas?
-No lo ves Ron, tu nunca te rindes, siempre estás ahí haciéndolo todo más difícil, aun cuando la causa está perdida.
-¿Causa perdida?, ¿No lo entiendo?
-Pues tendrás que entenderlo, -le advirtió -no puedes ir por la vida interpretando cosas para no ver lo obvio -Ron la miro intentando comprender.
-¿Que es lo inevitable?- pregunto con miedo como si de alguna manera lo supiera, Hermione lo miró, lo que estaba a punto de hacer le dolía demasiado, estaba segura que incluso más de lo que Ron estaba a punto de sufrir, todo hubiera sido más fácil si él hubiera entendido que ella había sido la que le había robado el beso a Draco.
Aléjate de mí, escapa ya no debo verte,
entiende que aunque pida que te vayas,
no quiero perderte.
-¿No lo ves?, Draco no me robo un beso, fui yo la que lo beso a él.
-¿Qué? -mencionó sorprendido
-Yo lo bese, lo bese porque yo quise -recalcó.
-Eso no es cierto -menciono Ron fingiendo una sonrisa como si intentara no creerse una mala broma del día de los inocentes.
-Ron lo siento, pero es cierto.
-Pero ¿porque?, tú me amas a mí, tú me lo dijiste ayer -asevero como si eso fuera motivo suficiente para que aquello fuera mentira.
-Si lo sé, pero eso fue ayer.
-¿Eso fue ayer?
-Mis sentimientos cambiaron.
-¿Como que cambiaron? -preguntó Ron desesperado.
-Lo siento Ron, creí que te amaba, pero cuando salí esta mañana de la sala común lo encontré, le conté que habíamos vuelto y… -Hermione cayó..., aunque las ideas se le ocurrían a mil, algo la detenía, el terminar aquello era terminar con Ron y con su ilusión para siempre.
-¿Y qué? -mencionó impaciente.
-Ya he vivido mucho tiempo sin ti, y sé que puedo seguir, pero no, no puedo hacerlo sin él, no si él no está a mi lado. -La castaña bajo la mirada, a estas alturas ya le era imposible contener el llanto y las lágrimas caían por sus mejillas, Ron la sostuvo de los hombros y el obligo a alzar la mirada.
-¿Qué dices?
-Que no me había dado cuenta jamás... -Hermione se permitió tomar aire al mismo instante que saca a valor para terminar la frase mirando Ron a los ojos -de lo mucho que amo a Draco. -Ron la soltó y camino hacia atrás, se mantuvo en silencio por un momento mientras asimilaba la información mientras Hermione lo miraba llorando algo dentro de ella estaba muriendo por ver a Ron sufrir de aquella manera, pero estaba convencida de que no existía otra forma.
-Eso es mentira -le gritó después de un rato -lo estás haciendo de nuevo lo sé, solo intentas alejarme de nuevo ¿pero porque Hermione?, no lo entiendo, ayer me dijiste que ya no tenias dudas, que me amabas.
-Sé muy bien lo que te dije ayer.
-¿Y entonces?.
-Y entonces resulta que hoy ya no es ayer, -gritó desesperada deseando que Ron dejara de ser tan insistente, sus fuerzas estaban flaqueando, necesitaba mucho abrazarlo, estar a su lado y si él seguía insistiendo ella sabía que terminaría cediendo -sentí que te amaba pero solo estaba atada a un recuerdo.
-¿Soy solo un recuerdo para ti? -preguntó desencajado y la castaña no supo que decir, -lo vez estas mintiendo otra vez y aun sigo sin entender porque haces esto, tú me amas.
-No ya no te amo -puntualizó, Ron comenzó a acercarse a ella, como antes, sabía que si se acercaba lo suficiente y la besaba podría darse cuenta de la verdad, pero ella retrocedió, el pelirrojo desesperado intento besarla, pero ella lo empujo, no podía besarlo, ya no. -Ya no te amo entiéndelo, amo a Draco, la única razón por la que ayer fui a buscarte fue porque no podía aceptar que me estuvieras olvidando.
-No, no puedo creer eso, eso es una mentira, podrás decir lo que quieras pero tu piel y tus ojos me dijeron lo contrario -Ron intento acercarse a ella para besarla de nuevo, y casi lo logro pero Hermione saco su varita y Ron cayó al piso.
-¡Deja de ser tan estúpido Ron! -gritó sin pensarlo, el pelirrojo la miró desconcertado, sus ojos se volvieron rojos llenos de lagrimas, le dirigió a ella una mirada demoledora, Hermione pudo percatarse que ahora ya no había nada que hacer.
Si aun no me lo crees amor y quieres tu correr el riesgo
veras que soy realmente bueno en engañar
y hacer sufrir...
A quien más quiero.
Ron estaba destrozado, verlo así era demasiado para ella, tiro la varita y corrió a su lado, se arrepintió, por un momento aquellos sueños dejaron de tener sentido, lo único que ella quería era consolarlo, abrazarlo, besarlo y decirle que él lo era todo para ella -lo siento, lo siento Ron, no quise decir eso... -la castaña intento abrazarlo pero esta vez fue él quien la alejo y se paro inmediatamente del piso.
-Tienes razón ya lo entendí, soy un estúpido, lo he sido todo este tiempo, porque he estado amando a una persona que piensa que soy un títere al que puede manejar a su antojo -grito sin intentar mirarla, caminando por toda la sala común muy desesperado.
-No Ron, perdóname, por favor perdóname -intentó detenerlo tomándolo de un brazo, necesitaba que él la mirara y se diera cuenta que nada de lo que había dicho era cierto.
-No, déjame, -Ron la alejo -al fin vas a conseguir lo que siempre has querido, voy a dejarte en paz, y espero que tu y Draco sean felices ahora que ya no les voy a estorbar -puntualizo antes de salir a grandes zancadas por el portarretrato.
-Ron…, Ron… -la castaña corrió detrás de él, había sido una estúpida, gracias a aquellos malditos sueños, pero antes de cruzar el retrato de la dama gorda algo la paralizo, aquella imagen de Ron ensangrentado en sus brazos, de repente los sueños dejaron de parecer estúpidos y aunque estaba destrozada algo en su interior le decía que había sido lo mejor, su cuerpo dejo de moverse, sentía que su pecho iba a estallar de dolor, ya no podía impedir que las lagrimas salieran.
-Yo lo hubiera entendido -una voz de arriba de las escaleras la hizo reaccionar, volteo a mirarla, ella también tenía los ojos rojos e hinchados.
-Ginny ¿Qué…?
-¿Qué hago aquí?, -la interrumpió, su voz era pausada y serena -si, escuche todo lo que tú y mi hermano hablaron, yo insistí que fuera a dormir pero no quiso, quería esperarte y arreglar las cosas, temía que sin notarlo hubiera lastimado a Draco, quería disculparse contigo, saber que las cosas entre los dos estaban bien, y asi tuviera que esperarte toda la noche, él iba a estar aquí.
-Ginny, sé que no debes entender todo esto pero… -intento explicar la castaña, tenía que encontrar una forma de estar bien con Ginny, hoy más que nunca la necesitaba y aunque ya no podía decirle nada de los verdaderos motivos que la habían hecho alejarse de nuevo de Ron esperaba que de alguna manera ella pudiera entenderla y apoyarla.
-No, no intentes decir nada, aunque no lo creas entiendo todo perfectamente -Hermione sonrió emocionada después de todo no perdería a su mejor amiga.
-¿En serio?
-Claro, se que te has enamorado de Draco, si no fuera asi no hubieras estado toda la tarde afuera de la enfermería. -sin embargo Hermione ahora si percato el pequeño tono de reclamo en la voz de la pelirroja, era claro que no lo entendía, a menos no entendía lo que realmente pasaba, y ella también creía cierto todo aquello que le había dicho a Ron pero si Hermione quería que él se alejara para siempre de ella, tenía que mantener aquella teoría lo más cierta posible.
-No sé cómo explicarlo…
-No, no intentes explicarlo, todo está muy claro, -ahora Ginny no intento ocultar el tono irónico de sus palabras -amas a Draco, eso lo entiendo perfectamente y lo más absurdo es que aunque él no era la persona que yo quería para mi mejor amiga, lo hubiera aceptado, -Ginny hizo una pausa para contener algunas lagrimas que rodaban por sus mejillas -lo que no puedo aceptar es que hayas jugado asi con mi hermano -el tono de Ginny se descompuso completamente, estaba fuera de sí y a pesar de que la pelirroja muy pocas veces lloraba sus ojos hoy estaba hinchados.
-Gin -menciono la castaña asustada, algo en su interior le decía que acababa de perder a su mejor amiga, algo que le dolía demasiado pero no se le ocurría nada que decir para recuperar a su amiga y mantener alejado a Ron
-Tú eres mi mejor amiga, has estado ahí cuando más te he necesitado, ¿Por qué ahora me lastimas así?, en lo que más me duele, y eso, eso es mi familia Hermione.
-Ginny, mi intención nunca fue esa -agregó inútilmente.
-¿No?, ¿y entonces cual es?, tanto trabajo te costaba aceptar que mi hermano te estaba olvidando, tu ego no te permitía aceptar que él podía seguir con su vida, tenias que ilusionarlo para después tirarlo como una basura.
-No, Ginny eso no fue asi, yo pensé que lo amaba. -intento justificarse.
-¿En serio Hermione?, -la pelirroja hizo una pausa -sabes he estado equivocada todo este tiempo al pensar que Draco no era el hombre perfecto para ti, claro que lo es, porque tú y el son tal para cual.
-Ginny, por favor eres mi mejor amiga, sabes que yo nunca haría algo así por placer, no fue mi intención hacerlo.
-Pero lo hiciste.
-Ginny ya lo perdí a él, no puedo perderte a ti. -suplicó
-Es mi hermano Hermione, y he estado contigo incluso en contra de él porque sé que no tenía la razón, pero ahora es diferente, no eres más la persona que yo pensaba.-y sin decir más salió del portarretratos de la misma forma que lo había hecho Ron momentos antes, la castaña supuso que lo había ido a buscar, Hermione se sintió terriblemente vacía, en un solo día acababa de perder no solo al amor de su vida si no también a su mejor amiga, aunque no podía culparla, al final el era su hermano y ella hubiera actuado de la misma manera si ella hubiera creído que su hermano había sido utilizado de aquella forma.
Aquel domingo no tenia intensiones de salir, sin embargo el quedarse en su cama sería peor, todos se darían cuenta que algo le ocurría, aunque en el fondo ya no había mucho que le importara, hizo esfuerzos barbaros por vestirse, todos sus compañeros ya se habían ido todos excepto Ron, aquella noche no había podido dormir y él se había dado cuenta que el pelirrojo no había llegado, en la madrugada había oído ruidos extraños para encontrarse con la noticia de que Hermione y él habían vuelto, tal vez fue por esa razón por la que más se había sentido sin ganas de salir aquel domingo, porque aquella situación le recordaba más que nunca que la mujer que amaba no estaba a su lado y que la había perdido por su culpa, sin embargo a pesar de todo se propuso salir, y aunque más que nunca tenía ganas de estar solo para su mala suerte Cho lo esperaba en el gran comedor.
-Tenemos que hablar -mencionó en ese tono altanero que Harry estaba aprendiendo a conocer muy bien.
-¿Podemos almorzar primero? -pidió en tono sarcástico.
-No Harry, no podemos almorzar primero -mencionó la chica en el mismo tono que Harry había usado, Harry solo cerró los ojos, no quiso contestarle nada para no pelear -¿me puedes explicar que fue lo de ayer?.
-¿Lo de ayer? -Harry intentó hacerse el occiso, aunque sabía perfectamente bien a lo que ella se refería.
-No te hagas el tonto, me hiciste hacer el oso delante de mis amigas -reclamó
-¿Y qué es lo que querías Cho? ¿Qué me quedara ahí para que tus amigas siguieran diciendo que soy tu juguete personal?
-Ellas no… -hizo una pausa para explicarse pero no supo decirle, Harry la miró desesperado y se adelanto hacia la mesa de Gryffindor dejando ahí a Cho, aunque afortunadamente para la chica ninguna de sus amigas miro aquello.
Harry se sentó en frente de Neville y Ginny, antes de llegar el pudo observar como la pelirroja le daba de probar al chico una galleta, eso lo hizo sentir terriblemente mal, y aunque aquel sentimiento ya no debería de ser extraño para él, lejos de acostumbrarse a ese dolor, este aumentaba, y es que para Harry, Ginny siempre había sido una niña, con la cual platicar, hacer bromas, pero con Neville, la pelirroja parecía convertirse en mujer, algo totalmente nuevo para Harry, algo que no le desagradaba pero que sabía que era una parte a la que solo Neville estaba teniendo acceso, una parte que Harry sentía que solo podía pertenecerle a él, porque inexplicablemente sentía que de alguna manera la pelirroja le pertenecía y sentía a Neville como un usurpador, él hacia todo para intentar mantener la paciencia y fingir delante de ellos que todo estaba bien, pero la verdad es que nada lo estaba, recordó cuando Ginny decidió alejarse de él porque le hacía daño seguir siendo su amiga con todo lo que él sentía, ahora Harry lo entendía bien, y entendía aquellas razones más que nunca.
-No Neville, es obvio, seguro Cho aún no lo perdona, ¿verdad Harry?..., ¿Harry?, ¡Haarrryy! -la tercera vez que la pelirroja le gritó fue cuando el ojiverde reaccionó al fin.
-¿Qué? -Neville y Ginny rieron ante la forma en cómo había reaccionado el chico.
-Te hemos estado hablando todo este tiempo y no nos has puesto atención -reclamo Neville.
-Lo siento, debí…, yo solo… -pero no supo que contestar.
-Tranquilo Harry, lo comprendemos, ya le dije a Neville que pronto estarás bien, además Cho te perdonara pronto y todo volverá a la normalidad -la pelirroja le dedico una sonrisa, aquella sonrisa que a él más que ayudarle le lastimaba.
-Si claro -agregó -creo que voy a caminar por ahí -menciono evitando a toda costa quedarse un rato más con ellos.
-Oh vamos Harry, no te vayas aún, Ginny y yo estábamos hablando de buscar a Luna y a Hermione para ir a pasar el día al lago, ¿Por qué no te unes?
-Esa me parece una excelente idea -agregó una segunda voz externa que no era la de Harry.
-A ti nadie te invito -refutó la pelirroja agresivamente.
-Hey, soy tu hermano mayor señorita, más respeto.
-Respeto ¿por quién? Ayer preferiste cambiarme por tus amiguitas ¿no?
-Bueno eso fue ayer, hoy pienso pasar todo el día en tu compañía.
-Ni lo pienses, no oíste Hermione vendrá y… -pero la pelirroja no pudo terminar la frase.
-Eso es excelente -interrumpió el chico sentándose al otro lado vacio de Ginny.
-¿Excelente?, ¿Qué te sucede?, ¡Ron esa era mi gelatina…! -reclamó cuando el pelirrojo le quitó su postre.
-Nada hermanita que va a pasarme -mencionó con la boca llena.
-¡Ron deja mi comida en paz!
-Bueno yo también tendría hambre si me hubiera ido a dormir tan tarde -agregó Neville, Harry se sorprendió que su amigo también se hubiera percatado de la hora en el que el pelirrojo habia llegado, sin embargo no estaba seguro si había escuchado las voces de Ron y Hermione en la puerta.
-¿Tarde?, Ron ¿Qué pasa?
-Nada Ginny pasa que soy el hombre más feliz del mundo -y al decir eso abrazó a su hermana fuertemente.
-Ron deja de empalagarme me va a dar azúcar -agregó la pelirroja alejándolo - ¿y a que se debe tanta felicidad? ¿Lavender dejará de molestarte al fin?
-Nada de eso hermanita, intenta adivinar -le retó.
-¿En serio? -amenazó la pelirroja sacando la varita.
-Está bien, está bien -agregó el ojiazul -Hermione y yo volvimos -pero nadie dijo nada, Harry tampoco hizo nada por confirmar la noticia.
-Hay aja, y Harry está enamorado de mi… -las orejas del ojiverde se pusieron color rojo, la pelirroja reaccionó por la broma que había hecho y vio como Neville tensaba la mirada, mientras Harry la desviaba de la pareja -me refiero al hecho de que ambas cosas son igual de improbables -agregó rápidamente.
-Ginny es en serio, anoche Hermione y yo hablamos y regresamos, y ahora si es para siempre -aseguro Ron sin contener la emoción y besando a su hermana en la mejilla.
-Ron deja de empalagarme -la pelirroja se limpio la mejilla con la servilleta.
-Claro si fuera Neville no dirías nada -la pelirroja río sarcástica.
-Di lo que quieras pero yo no te creo, yo sé cómo piensa Hermione y jamás volvería contigo sin decírmelo primero.
-Pues es cierto aunque no lo creas -aclaró seguro de sí mismo mientras se servía su comida.
-¿Entonces no te opondrás a ir a preguntarle ahora mismo? -Ron tomó el jugó de la pelirroja de un solo golpe y se paró de la mesa.
-Vamos ahora mismo… -y le cedió el paso a la pelirroja esta le dedicó una mirada profunda a su hermano, después se volteó a su novio.
-Nev, espérame aquí -mencionó tomándolo de la mano -tengo que arreglar algo con mi hermanito -le dio un beso en la frente para partir sin despegar aun sus manos, las cuales se separaron hasta que Ginny estaba lo suficientemente lejos.
Harry se sintió incomodo al quedarse solo con Neville sobre todo después de la broma que la pelirroja había hecho, asi que aunque no tenía hambre tomo uno de los panes del almuerzo y se dedico a partirlo en pedacitos.
-Ginny y Ron, nunca los juntes porque el escogruto estalla.
-¿Si verdad? -agregó el pelirrojo sin ánimos.
-¿Quién crees que gané esta vez?, digo, Hermione se veía muy segura en no volver con él y además últimamente ha estado tan cerca de Draco que no me extrañaría que anduvieran, aun así eso sería bueno porque entonces podríamos salir los cuatro juntos como pareja y…
-Sinceramente no me importa si Hermione y Ron volvieron o no -agregó molesto más por el hecho de que Neville estaba planeando cenitas románticas que por el hecho de que el pelirrojo y Hermione habían vuelto, su única intención había sido callar a Neville.
-Lo siento, lo siento, solo pensé que… -se disculpo su amigo, Harry reacciono, al final el chico no tenía la culpa de sus intenciones.
-No, Neville discúlpame, la verdad es que… -pero no tuvo como justificarse -solo he tenido unos malos días, si me disculpas buscaré a Cho -finalizó mientras se ponía en marcha, la verdad es que ya no podía estar cerca de ellos, todo lo que hablaban y hacían le molestaba, y como no tenia mayor pretexto para no estar con ellos que pasar el día con Cho no le quedo más que disculparse con su novia, de esta manera terminó pasando el día completo con ella y su grupito, sin embargo se pasó la mayoría de la tarde ausente y Cho se había dado cuenta.
-¿Qué te pasa? -lo detuvo en el corredor Cho después de que todos se dirigían al gran comedor para la cena.
-¿De qué o qué?
-Has estado raro todo el día.
-Yo he estado como siempre, déjame en paz.
-¿Dejarte en paz?, Desde que regresamos a Hogwarts no eres el mismo, te has vuelto un amargado, no sé qué te pasa, si aún quieres seguir siendo mi novio tienes que cambiar esa actitud -agregó engreídamente.
-¿En serio? -Harry intentó ocultar el tono sarcástico de su voz.
-Si porque no estoy dispuesta a soportar tu mal humor y tus desplantes.
-¿Estás segura?
-¿Quieres probarlo? -le retó.
-Siempre hemos sabido porque estamos juntos ¿no?, -termino soltando Harry, esta situación ya le había hartado demasiado, y ya no tenía la paciencia necesaria para ocultarla -bueno al menos tu lo has sabido siempre muy bien…
-¿Qué estas queriendo decir? -preguntó asustada.
-Vamos Cho, tú estás conmigo porque te conviene, no porque realmente me quieras, ni siquiera sé si tu y yo realmente nos quisimos algún día.
-¡Harry! -reclamó indignada.
-No te hagas la sorprendida, ya no tienes que fingir conmigo, si esto ha seguido es porque a ti te conviene y porque yo era un estúpido que creía que te amaba cuando solo estaba ilusionado.
-Harry no sabes lo que estás diciendo, yo jamás he estado contigo por eso -intentó justificarse pero Harry no lo creyó.
-Claro que se lo que estoy diciendo, pero ya estoy harto de esto, harto de tus amigas, harto de ti y si quieres seguir conservando el hecho de ser novio del buscador más joven de Gryffindor entonces déjame en paz -exigió el chico intentando marcharse pero ella lo siguió.
-No es mi culpa que ella ya no te quiera… -le gritó, aquello lo paralizó e hizo dar la vuelta -¿crees que no lo sabía?, siempre lo supe, aun cuando tu ni siquiera sabias que lo sentías, pero no podía permitir que ella se quedara contigo.
-¿Qué estás diciendo? -Harry sabia algunas intenciones de Cho pero nunca se imaginó que ella supiera de su amor por Ginny y que no le hubiera importado todo aquello con tal de seguir manteniendo las apariencias.
-Si quieres quitarte las mascaras aquí están -reclamó la chica -y te voy a dar mis razones para continuar con esto, cariño -repitió esta última frase de la manera más sarcástica que pudo.
-Yo no siento nada especial por Ginny, solo la quiero como mi hermana.
-Ah sí ¿y entonces porque sabes exactamente a quien me refiero? -refutó
-Porque… porque es obvio -intentó justificarse.
-Es tan obvio como el darse cuenta que te estás muriendo porque ella está con otro, es tan obvio como verte como un idiota porque desearías ser tú, él que está a su lado -Harry la miró con odio, aquel secreto lo estaba matando y ya se estaba cansando de guardarlo.
-Y si es así es algo que no te importa -le reclamó.
-Claro que me importa, por lo menos porque no te vas a poder deshacer de mi tan fácilmente -le advirtió.
-¿Qué dices? -le preguntó sorprendido, después de esta conversación no veía el caso de seguir saliendo juntos.
-Si tú no vuelves a tratarme como antes y finges ser el novio que necesito, la pelirroja va a enterarse de tus sentimientos -el corazón de Harry se paralizó por un segundo, aunque después se dio cuenta que eso sería lo mejor que le podría pasar así podría luchar abiertamente por la mujer a la que amaba, Cho lo seguía observando amenazadoramente, sinceramente aquello nunca ocurriría, no pudo evitar reír sarcástico.
-¿En serio Cho? ¿Crees que eso va a detenerme? Me harías un favor, terminarías con esto que me está matando, por lo menos asi no tendría que fingir delante de ellos, por mi hazlo.
-Pues sí, si voy a hacerlo- dijo muy segura de sí misma.
-¿Si?, entonces solo recuerda que todo el mundo sabrá que Harry Potter termino contigo porque amaba a Ginny Weasley -Cho lo miró, por sus ojos brotaba la furia, estaba atada y lo sabia… -te imaginas todo lo que se hablaría por ahí... -el la observó, los ojos de Cho estaban llenos de rabia, sabía que la batalla estaba ganada -está de más decirte que esto se acabo -puntualizó dejándola ahí parada sola.
-Esto vas a pagarlo caro Harry Potter, te lo juro -le gritó y un chico de primer año que pasaba por ahí se espantó, la chica observó para todos lados esperando que nadie más la hubiera visto.
Harry se fue a zancadas, aunque no le importaba nada la relación con Cho la discusión lo había puesto mal, sobre todo la parte de Ginny, y el hecho de que incluso Cho hubiera sabido descifrar sus sentimientos por la pelirroja antes que él, y haberlo usado de aquella manera, no tenía ganas de llegar al dormitorio, sería otra noche en la que tardaría en dormir, por lo tanto se puso a caminar por los pasillos de Hogwarts, sobre todo entre los más desiertos. Todo su pensamiento estaba en Ginny y en Cho, en la segunda porque le preocupaba el hecho de que Cho decidiera contarle a todo el mundo sus verdaderos sentimientos, aunque él conocía perfectamente a la chica y sabia que por su reputación no lo diría, sabía que al otro día toda la escuela pensaría que había sido ella la que decidió terminar con Harry pero eso era algo que realmente no le importaba, como la mayoría de las cosas a su alrededor. Tampoco podía estar ya cerca de Ginny y de Neville y aquella mañana lo había comprobado, estaba seguro que si lo hacía terminaría por gritar sus sentimientos a la chica y después de eso no le importaría nada con tal de recuperarla, pero eso era un acto egoísta, al final el ya había tenido una oportunidad y la había dejado ir ya no tenía derecho, no sabía cuanto tiempo llevaba ya vagando, lo que era cierto es que ya tenía que ser muy tarde porque ya nadie rondaba por el colegio por lo que decidió marcharse a la sala común, sin embargo un pasillo antes de llegar a ella la miró, venia caminando rápidamente, tenía la cara tensa y los ojos rojos, por un momento se emocionó, tal vez había peleado con Neville y si eso era así el estaría ahí para consolarla.
-Ginny, ¿Qué pasa?
-Harry, ¿has visto a Ron? -preguntó ansiosa.
-No, supongo que debe de andar con Hermione por ahí recuperando el tiempo perdido -dijo intentando sonreír, para arrancarle una sonrisa pero nada pasó, Ginny lo miro profundamente y después le dio la vuelta para seguir caminando pero Harry volvió a alcanzarla.
-¿Qué sucede?, ¿estás llorando? -eso le sorprendió, Ginny por muy pocas cosas lloraba, solo aquello que le dolía demasiado hacia que ella derramara lagrimas, tal vez era una de las cosas que más amaba de ella, que no lloraba por cualquier cosa.
-Necesito encontrar a mi hermano
-Está bien, te ayudare a buscarlo, ¿pero estas segura que estas bien?
-¿Te parece que estoy bien? -Ginny subió el tono de su voz, algo que le extraño al ojiverde, -lo siento, lo siento Harry, tú no tienes porque pagar por mis cosas -la pelirroja lo miró, ambos quedaron mirándose mutuamente sin decir nada y de repente la chica saltó hacia Harry y lo abrazó fuertemente, -por favor Harry abrázame, abrázame fuerte, necesito a un amigo más que nunca -el ojiverde no lo espero, paso sus brazos por su espalda y dejo que la pelirroja recargara su cabeza en su pecho, Harry se sintió completo, por primera vez en mucho tiempo se sentía pleno, y feliz, aquella paz que le producía tenerla asi lo invadía, esa dicha que sentía era inmensa que sabia que no quería volver a vivir sin ella, pero eso no era posible, algo se lo recordó, Harry sintió unas ganas inmensas de gritarle a Ginny todo lo que sentía, no le importaba Neville ni nada de lo que la pelirroja sintiera o no, algo le decía que con solo proponérselo podría reclamar lo que siempre había sido suyo, en un impulso la tomó de los hombros.
-Escucha Ginny, hay algo importante que tengo que decirte… -la pelirroja lo miró, ella estaba llorando, sus ojos lo miraron asombrados, ella estaba sufriendo y sabia que lo que el le diría haría que la vida de Ginny se volcara de cabeza una vez más.
Aléjate de mí pues tu bien sabes que no te merezco,
quisiera repetirlo, ser el mismo y no decirte esto,
-Harry, ¿Ginny? -preguntó una tercera voz que hizo que Harry soltara a la pelirroja de inmediato, cuando lo vio solo sintió una fuerte molestia por haber roto aquel momento, la pelirroja volteó a ver a su novio con los ojos rojos, la chica sin pensarlo corrió a los brazos de él, Neville sin entender la situación miró a Harry intrigado. El ojiverde no podía más, el verla a ella consolándose en los brazos de él le quemaba, no quería seguir ahí, era claro que Neville no había sido el culpable del estado de la chica y aunque estaba preocupado por ella no podía quedarse más tiempo ahí, estar cerca de ellos le hacía daño, y sin que ellos lo notaran él se alejo de ahí. Aquella noche tomo una decisión, y es que tenía que alejarse de ellos para siempre si no quería dañarlos, el sentimiento por Ginny parecía una enfermedad, estar más cerca de ella hacía que sus defensas fueran bajando y sabia que tarde o temprano terminaría gritándole la verdad, pero él no podía hacer eso, ellos ahora eran felices y el no tenía derecho a destruir aquello.
Aléjate de mí, escapa ya no debo verte,
entiende que aunque pida que te vayas no quiero perderte.
El tiempo fue pasando, y el dolor aun seguía ahí, de vez en cuando su mirada se cruzaba con la de Ron, y era cuando recordaba que lo había perdido para siempre puesto que ya no la miraba como antes, ahora solo había miradas duras y severas, llenas de ira y resentimiento. Tampoco Ginny le había vuelto a hablar, y las personas cercanas a Ron y ella también la miraban como una villana, la única persona que aun seguía a su lado era Luna, aunque Hermione sabía que se sentía dividida entre Ginny y ella, sin embargo Luna había sido la única que sin explicarle nada había entendido las verdaderas razones que la castaña había tenido.
-Lo has hecho por esos estúpidos sueños ¿cierto? -le menciono el lunes siguiente, en el desayuno cuando se percató que Ron miraba a la castaña con odio, Hermione no le contesto.
-Nunca debí de haberte dicho nada -se lamentó realmente preocupada -soy una tonta y ahora por mi culpa, tu y Ron están separados, pero arreglaré esto en seguida, le contaré y seguro él lo comprenderá -la rubia se paró de inmediato decidida pero la castaña se interpuso en su camino.
-¡Nooo! -le advirtió de inmediato, Luna no entendía aquello nadie podría entender aquellos sueños como ella porque nadie podía sentir lo que ella sentía cuando los vivía -tú no puedes hacer eso porque no corte a Ron por los sueños -Hermione la miró segura de sí misma, le dolía mentirle a ella pero no podía arriesgarse, al fin había tenido el valor necesario para hacer lo que debió de haber hecho desde un principio y no iba a permitir que Luna lo he hará a perder.
-¿Entonces?
-Ya lo sabes, amo a Draco. -la castaña bajó la mirada.
-Pues eres una gran mentirosa, tú amas a Ron, siempre ha sido así -aseveró mientras intentaba quitarse del camino a la castaña.
-Luna es cierto, ya no puedo negarlo -agregó deteniéndola de los hombros y obligándola a mirarla a los ojos -puedes creer lo que quieras pero aunque vayas con Ron y lo convenzas de que todo lo que le dije lo hice por los sueños será inútil, solo harás que se haga falsas esperanzas de nuevo porque yo no voy a regresar con él. -Luna miró a la castaña resentida, en el fondo no le creía pero ella tenía razón, de nada servía que ella le dijera la verdad al pelirrojo si Hermione jamás iba a aceptarlo enfrente de él, hacerlo sería seguir lastimando al chico, Luna suspiró desesperada.
-Pues déjame decirte que por tu bien espero que ya no lo ames y si lo hiciste por esos sueños, Hermione estas cometiendo un error, se que yo te hable de ellos, pero no sabía de lo que hablaba ahora lo se.
-Luna, esto no tiene que ver con los sueños, amo a Draco, y hablando de él es mejor que vaya a verlo, espero que haya despertado. -puntualizó, dando la vuelta con dirección hacia la enfermería...
-No tiene caso, no te dejaran entrar… -Luna agregó sin pensarlo.
-¿Que dices? -Hermione se sorprendió ante esto.
-Lo siento, hable de mas, espero que puedas verlo -Luna se fue corriendo sin darle ninguna explicación y aunque Hermione ya estaba acostumbrada a esas formas que Luna tenia de repente aquello ultimo la dejó inquieta.
Después de aquella conversación ni Luna ni ella habían vuelto a hablar del tema, Hermione iba casi todas las tardes a preguntar por Draco después de las clases, puesto que según órdenes estrictas de McGonagall, Draco tenía prohibidas las visitas, nadie aparte de los heridos entraba a la enfermería y a pesar de que Hermione intentaba persuadir a McGonagall en el club para dejarla pasar la respuesta era siempre la misma, sin embargo lo que más le preocupaba a Hermione era el no saber lo que en realidad le había sucedido a Draco y la maestra tampoco ayudaba mucho cuando decía que era algo que ni siquiera ella podía entender. Cerca de cumplir las dos semanas en la enfermería y cansada de las negativas Hermione ideo un plan el cual consistía en ir a visitarlo durante la cena cuando ningún profesor se encontraba cerca de la enfermería, cuando llegó hasta ese lugar la enfermería se encontraba completamente cerrada pero con un alohomora pudo abrir la puerta, la única cama que estaba ocupada era la del fondo, sin embargo unas cortinas tapaban el lugar, Hermione sonrió porque al fin iba a poder explicarle a Draco la verdadera razón de aquel beso, esperaba que el comprendiera, sin embargo antes de llegar al lugar alguien salió de las cortinas.
-¿Hermione? -preguntó.
-¿Luna? ¿Qué haces aquí? -indagó sorprendida.
-Eso mismo me preguntó, Draco tiene prohibidas las visitas, lo sabes.
-¿En serio?, ¿Y si eso es así porque estabas tú aquí?.
-McGonagall me lo pidió -aseguró Luna
-¿McGonagall te lo pidió?
-¿No creerás que estoy aquí porque Draco me cae bien o sí? -la respuesta sincera era no, Hermione lo sabía a Luna nunca le había caído bien el chico.
-Es que no lo entiendo, ¿Por qué tu estas aquí, porque él puede verte aquí?.
-Te lo explicaré solo si me acompañas a la salida, a Draco no le haría nada bien saber que estas aquí, y McGonagall nos matará a ambas.
Hermione miró contrariada a su amiga y la siguió hacia la salida.
-¿Pero qué es lo que sucede?, es por mi culpa que Draco sigue en la enfermería, lo se -aseveró -Pero, ¿qué es lo que tiene Luna?
-Tranquila, Draco se pondrá bien y no es tu culpa, solo necesita tiempo.
-¿Entonces que le sucede? -preguntó con impaciencia intentando comprender.
-Hermione es muy difícil de explicar que no creo que ni siquiera tú puedas entenderlo.
-Estoy harta de eso, solo necesito saber qué es lo que le sucede, y como es que tu puedes verlo y yo no. Además si tu lo has entendido yo no veo él porque yo no pueda hacerlo.
-Hermione lo siento no puedo decirlo, lo único que puedo decirte es que si yo puedo ver a Draco es porque yo pase por lo mismo que el está viviendo, esa es la razón por la cual puedo verlo.
-¿Qué? ¿Qué es lo que está pasando?
-Lo siento Hermione -añadió Luna realmente triste -Eres mi mejor amiga pero no puedo decírtelo, lo único que puedo decirte es que Draco se pondrá bien y cuando lo haga podrán hablar, tu no tuviste nada que ver con lo que le pasó, lo que deberías de hacer es continuar con tu vida e ir por Ron antes de que sea demasiado tarde -Luna le sonrió a su amiga y entro a la enfermería de nuevo.
A mediados de Octubre todo el castillo se preparaba para la gran celebración de Halloween, era la mayor fiesta del año inclusive más que la navidad, todos andaban emocionados con la gran fiesta que se acercaba, sin embargo para ella las cosas no iban bien, Draco seguía en la enfermería y la situación con Ron y Ginny iba empeorando, aquel viernes por la mañana ella desayunó lo más rápido que pudo para no tener que seguir sintiendo la mirada de Ginny y Ron encima de ella, Neville tampoco le hablaba mucho y Harry estaba en su mundo, la verdad es que parecía que Harry de verdad no soportara la idea de que Cho lo hubiera dejado, no hablaba con nadie y tampoco hacía mucho sus tareas, y el verlo así hacia que Hermione recordara aquellos sueños donde Harry siempre estaba preocupado intentando terminar con Voldemort, aquellos sueños que a pesar de que ella ya había alejado a Ron seguían ocurriendo, aunque la castaña lo atribuía a que aun había pasado poco tiempo para que Ron ya no la amara y que aun había un largo camino que recorrer antes de que el pelirrojo ya no deseara dar la vida por ella.
Aquella mañana salió hacia las mazmorras a la clase de pociones cuando lo vio, Draco caminaba como todos los demás estudiantes por el pasillo, lo más probable es que lo hubieran dado de alta la noche anterior pero él no le había dicho nada, ella sonrió, de alguna forma Draco se había vuelto su confidente y le había hecho tanta falta hablar con el que no pudo evitar emocionarse de verlo.
-¡Draco! -la castaña corrió hasta el rubio a abrazarlo, el ser sorprendió ante esto sin embargo el no le correspondió el abrazo, de repente Draco sintió que alguien los observaba, miró hacia el frente y se cruzó con unos ojos azules que echaban furia, el rubio tomó a Hermione por los hombros y la alejo de él, Hermione lo miró con una gran sonrisa, el bajó la mirada hasta encontrarse con los ojos de la castaña en su rostro no había ninguna emoción, y en un instante regreso la mirada a aquellos ojos azules.
-No puedo creer que estés bien -mencionó de nuevo pero al percatarse que Draco seguía mirando al frente ella volteó para toparse con esos ojos azules, Hermione bajó de inmediato la mirada, no le gustaba ver sufrir de esa manera a Ron.
-Necesito hablar contigo -agregó la castaña sabiendo que Draco merecía una explicación, sin embargo el rubio no contesto, tomó de la mano a la chica y la dirigió hacia donde estaba Ron.
-¿Draco qué haces? -preguntó sorprendida la castaña mientras el pelirrojo se tensaba de verlos acercarse por lo que intentó marcharse.
-Espera necesitamos hablar contigo -mencionó el rubio al mismo tiempo que la castaña le dirigía una mirada sorprendida
-Yo no tengo nada que hablar con ustedes -añadió el pelirrojo
-Por favor, -pidió el rubio, Ron se sorprendió, él sabía que Draco no era de los que pidieran algo por favor -créeme que lo que tienes que oír te interesa más que a nadie.
-¿Draco qué es lo que intentas hacer? -preguntó la castaña.
-Hermione, dile a Ron la verdadera razón por la que me besaste, dile el motivo por el que quisiste hacerle creer que tu y yo nos estábamos besando.
-Draco por favor -suplicó la castaña.
-No me interesa cual fue esa razón -reclamó el pelirrojo, -Hermione ya me lo ha explicado bastante -intentó marcharse pero Draco lo detuvo del brazo.
-Ella te ama a ti, siempre lo ha hecho.
-¡Draco! -ella gritó para que el no prosiguiera.
-Lo siento Hermione pero si tú no eres capaz yo si se lo diré, lo que me pasó me hizo pensar muchas cosas y es muy estúpido que tu intentes alejarlo solo por unos estúpidos sueños.
Ron se sorprendió ante esto, sería posible que todo fuera simplemente por eso.
-Si Ron, esa es la verdadera razón por la que ella me besó, quería que tú te decepcionaras de ella, está convencida de que si están juntos algo malo va a pasarte pero esa es una tontería, nada va a suceder.
La castaña miró a Ron, el los miraba intentando comprender, no sabía porque Draco le había hecho esto pero ella no podía permitir que Ron volviera a confiar en ella.
-Lo siento Hermione pero algún día vas a agradecérmelo, se que ahorita no lo entiendes pero no podía permitir que echaras tu vida por la borda, no de nuevo, nunca fui una gran persona ni lo seré nunca, mi amistad solo te ha traído desgracias, siempre ha sido así.
-¡Draco! -la chica se sorprendió ante lo que el chico estaba diciendo, ella lo quería, con muy pocas personas tenía una conexión como la que ambos tenían y todo lo que el decía le estaba doliendo en el alma.
-No intentes buscar explicaciones, tal vez las respuestas no te gusten, tienes que dedicarte a ser feliz y para eso tienes que alejarte de mí -Ron miraba asombrado al chico intentando entender todo lo que él le decía.
La luz ya no alcanza,
no quieras caminar sobre el dolor descalza,
un ángel te cuida
y puso en mi boca la verdad para mostrarte la salida.
-¿Alejarme de ti?
-Entiéndelo, él es tu felicidad y yo no puedo estar ahí, jamás lo he estado -agregó el rubio -se encamino para irse pero se detuvo enfrente de Ron.
-Ella siempre ha sido tuya -Draco se marchó, Ron y Hermione se mirarón por unos segundos, Ron no sabía que decir, no sabia que creer, la chica miro los ojos azules que tanto amaba, estaba tan cerca que cualquier indicio de ella bastaba, volteó hacia donde el rubio caminaba, el era su mejor amigo, el la entendía mejor que nadie, ella lo sabia, algo malo había sucedido para aquello, observó a Ron por unos instantes, en sus ojos del pelirrojo brillo esperanza, la castaña cerró los ojos prohibiéndose volver a mirarlo.
-¡Draco!, ¡Draco! -gritó intentando que el rubio regresara después de que acababa de doblar aquella esquina pero nada pasó, ella salió corriendo detrás de él dejando a Ron nuevamente desconcertado.
Y aléjate de mi amor,
yo se que aun estas a tiempo,
no soy quien en verdad parezco y perdón
no soy quien crees yo no caí del cielo.
-Draco -gritó por tercera vez cuando lo alcanzó por las escaleras.
-¿Qué haces aquí Hermione? -Preguntó sorprendido -tu lugar no es aquí, si no con él, arregla las cosas, explícale, se feliz.
-No puedo, no puedo Draco.
-Esos sueños son una mentira -le gritó desesperado.
-Tú estabas de acuerdo conmigo, tú también sentías que esos sueños son diferentes a cualquier sueño normal.
-Esos sueños son una tontería, todo lo que te dijo Luna es una tontería, tienes que salir y decirle la verdad a él, decirle porque lo has hecho, ser feliz de una vez por todas.
-Draco es que tú no lo entiendes...
-La que no entiende eres tú -Draco la miró, sabía que jamás iba a convencer a Hermione que esos sueños eran una mentira, si realmente quería lograr el único objetivo puro y desinteresado que había tenido en su vida tenía que hacer algo rápido sin explicarle lo que el ahora sabia -está bien Hermione, se lo que te dije, pero ¿es que acaso no lo vez?, si realmente crees en esos sueños tienes que recordar el último, vamos recuérdalo Hermione, ¿recuerdas quien es el verdadero causante de que Ron este muerto? ¿Quién es el responsable que hace que el tenga que dar su vida para salvarte?, ¿no crees que estas alejando a la persona equivocada?, ¿no lo vez Hermione?, no es a Ron al que tienes que alejar, es a mí, se que lo sabes.
-¿Por eso hiciste todo esto? -la castaña preguntó sorprendida.
-Hermione lo hice porque es lo correcto.
-No nada de eso va a pasar yo confío en ti y confiare siempre.
-Pues ya no lo hagas, no lo ves, yo no soy una buena persona, nunca voy a poder serlo.
-Draco, tú mismo dices que esos sueños son una tontería, todavía podemos cambiar el futuro -explicó esperando que el rubio comprendiera.
-Es que tú no lo entiendes, nada puede ser cambiado -agregó desesperado.
-¡Draco!
-Hermione, basta no arruines tu vida, no lo entiendes, yo no soy una buena compañía para ti.
-Creo que eso me toca decidirlo a mí, ¿no crees? -recriminó.
-No, no si yo puedo impedir que tomes decisiones erróneas, no debes confiar en mí, si supieras lo que yo sé no lo harías.
-No, no Draco, tu eres una buena persona lo sé, puedo verlo en tus ojos.
-No no lo soy, soy un Slytherin, soy un Malfoy y eso no va a cambiar nunca.
-Pues yo no dejare de creer en ti, puedes darte por vencido y dejarte llevar por el destino que se te ha impuesto, pero yo no puedo hacerlo, no puedo sentarme a ver y a esperar como el hombre al que amo termina muriendo y como mi mejor amigo termina convertido en un traidor.
-Yo no soy tu mejor amigo, nunca podría serlo.
La castaña lo miró sorprendida, no se esperaba una respuesta así.
-No me voy a dar por vencida tan fácilmente, no permitiré que termines convirtiéndote en esa persona y no por el hecho de que Ron no muera, si no porque sé que tu jamás te lo perdonarías a ti mismo.
-Estarás luchando contra algo inútil, Hermione solo estarás desperdiciando tiempo. -agregó.
-Es mi tiempo no el tuyo -repuso la castaña segura de sí misma.
-Pues no permitiré que lo gastes en algo inútil -puntualizó antes de marcharse por la puerta.
Si aun no me lo crees amor y quieres tu correr el riesgo
veras que soy realmente bueno en engañar
y hacer sufrir, y hacer llorar a quien más quiero.
A quien más quiero.
Aléjate de mi amor,
yo se que aun estas a tiempo,
no soy quien en verdad parezco y perdón
no soy quien crees yo no caí del cielo.
