Editado: 17 de Marzo 2019
Capítulo 36.
Reconciliaciones.
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"Ahora ellos eran las presas"
Pensaban cada uno de los elegidos, que aun incapaces de hablar y sintiendo una presión horrible por todo el cuerpo, llevaron sus manos al pecho para escuchar el latir de su corazón, el cual resonaba de forma inusual, señal de que llevaban una poderosa esencia dentro de si mismos.
—No… creo no estoy entendiendo bien… ¿Quieren explicarnos? —Preguntó Heather abrumada.
Camicazi exhaló sintiendo pena.
—Es algo difícil de explicar, más bien quisiera cerciorarme primero…—dijo volviendo su mirada hacia el rey Axel —Su majestad, me gustaría que me permitiera indagar en la historia de Noytrol, por favor.
—Eh…sí claro, le mostraré donde están los documentos y archivos históricos. —concedió el preocupado hombre.
—Buscaré la información necesaria para confirmar mis teorías amigos, pero por lo pronto es lo único que sabemos.
Inconforme con aquella respuesta, Heather se dejó caer en el suelo, de los cuatro ella es la que se mostró severamente afligida y con un notable miedo, pues su mente no hacía más que recordarle el cómo ese monstruo le había arrebatado el corazón de una manera muy cruel a Astrid, y la manera tan sádica en que mató a Fogo.
—Tranquila Heather, vamos… vamos a estar bien. —trató de consolarla Spinel, sin embargo, al igual que ella, también estaba temblado.
Windshear y Kaiser también se les acercaron, tratando de confortarlos y a la vez de protegerlos de la amenaza que los rondaba.
—No…sigo sin comprender. —balbuceó Nero tratando de no alterarse.
—¡¿Qué?! ¿Qué ese monstruo nos acechará hasta tragarnos? —preguntó el asustado Hiccup con sarcasmo.
— ¡No! Más bien el propósito… ¿No sucedería lo mismo que con el corazón de Astrid? Es decir, no creo que pueda hacerse tan fácilmente de nuestras esencias.
Camicazi lo pensó un poco porque en parte el vann podría tener razón, pero a la vez no.
—Está bien. Imaginen una balanza. —dijo para tratar de explicarles su teoría.
—¡¿De qué color?! —Preguntó el entusiasta Tuffnut, lo que ocasionó que se ganara un par de golpes de parte de su hermana y de Snotlout.
Mientras que los demás presentes solamente sobaron sus sienes, tratando de controlar sus impulsos para no golpear al feliz vinter.
—Del color que quieran. —respondió Camicazi con extrema paciencia. —Imaginen a esa balanza en donde el de mayor poder sube y el de menor baja. —Explicó moviendo sus manos para dar el ejemplo. — Digamos que de un extremo está Astrid y del otro lado están Hiccup, Nero, Heather y Spinel, estando así la balanza se encuentra en total estado de equilibrio.
Los presentes se empezaron a imaginar dicha balanza con las versiones miniaturas de los elegidos.
—Ahora… imaginen que a la balanza le quitan a… Hiccup, por ejemplo.
— ¿Qué? Y ¿Por qué yo? —Preguntó el elegido espantado.
—Es sólo un ejemplo Hiccup. —Calmó Astrid, quien rápidamente imaginó dicha balanza sin su esposo. —La balanza pierde el equilibrio.
—Así es, la balanza se inclina a favor de Astrid, ¿No es así?
Todos asintieron entendiendo el punto de la seid.
—Ahora imaginen que van quitando a Nero, Heather y Spinel, uno por uno de la balanza.
— Entonces… ¿Astrid sería la más poderosa de todos? —Preguntó Spinel ya no entendiendo el ejemplo.
—Algo así, pero aún no termino. Ahora pongan a ese tal Draugr en la balanza para compararlo con Astrid, en un principio cuando ellos se enfrentaron digamos que Astrid estaba un poco a la cabeza de él, pero debido a que no controla su poder están a la par.
Los presentes nuevamente se imaginaron la situación poniendo en la balanza a la neutral y al enemigo, dando una ligera ventaja a Astrid por encima de él.
—Esa es la razón por la que no pudo hacerse de su corazón, era demasiado para él ¿comprenden?
Los elegidos asintieron.
— Sin embargo, ahora díganme ¿qué pasaría si ponemos a Hiccup, Nero, Heather y Spinel del lado de la balanza de Draugr?
Nadie respondió, pues con lo que se imaginaron tuvieron suficiente para asimilarlo, la balanza se inclinaría de manera considerable a favor de Draugr, dejando en desventaja al quinto elemento.
— Y con todo ese poder… ¿qué creen que haría?
—Iría por el corazón de Astrid…—susurró Hiccup asustado, y no sólo él, los demás elegidos también, pues si el enemigo lograba su cometido nada ni nadie podría detenerlo.
—Pero esperen… no pierdan la esperanza. —continuó Camicazi tratando de ser positiva. — Mejor visualicen lo que pasaría si ustedes cinco se juntaran para derrotar a aquel monstruo.
De nuevo se imaginaron aquella balanza en donde los cinco elementos se ponían de un solo lado, lo que les daba una enorme y clara ventaja sobre el enemigo, entonces esa era la solución, si los cinco unían sus habilidades la victoria sería indiscutible.
—Eso me tranquiliza más. —Suspiró Spinel sintiendo un gran alivio.
—Pero no se confíen, porque todo puede pasar. —Pidió Camicazi. —Lo mejor es que…
"¡Entrenen!"
Una voz desconocida se escuchó entre ellos, al buscar de donde provenía vieron con sorpresa que a unos metros de ellos se encontraba la anciana Gothi y Crow acompañados de un fulj parecido a Windshear.
Rápidamente Hiccup se puso enfrente de Astrid para protegerla, así como lo demás que se pusieron a la defensiva, pero la anciana no tenía intenciones de pelear, y al contrario de lo que pensaban todos, estaba muy débil y cansada.
— ¿No estaba usted controlada? —Preguntó Eret también poniéndose enfrente de Camicazi.
—Véanme… ¿parezco alguien que está controlado? —Preguntó el agotado cuervo.
—Pero Fogo la había dejado recluida en ese castillo ¿No fue así? —recordó vagamente Astrid.
Sin embargo, al ya no soportar el cansancio, la anciana cayó antes de que pudiera responder, en ese momento todos bajaron la guardia y Camicazi y Astrid fueron en su auxilio.
— ¿Qué le pasó? —Preguntó la preocupada neutral ayudándola a reincorporarse.
—Sólo me siento muy cansada. —Explicó el cuervo leyendo los movimientos de la anciana. — Y sí, recuerdo que estaba siendo controlada, pero horas después de que Fogo y tú salieron algo me ayudó, creo que fue un pegaso que me liberó del control de la semilla y que me guio hasta el fulj que me trajo, y le ordenó a este que me llevara directamente a Noytrol.
— ¿Un pegaso? ¿Sería Danger? —Cuestionó Hiccup acercándose a la anciana. —Recuerdo que me dijo que estaría haciendo unas visitas.
—¿Qué? ¿Hablaste con Danger? —Preguntó Astrid sintiendo nostalgia.
—Así es, él fue el que me dijo que debía quemar lo que te controlaba, y también me mencionó eso que te conté.
—Ya veo.
—Y ahora que lo dicen…—Interrumpió de repente Gustav. —A nosotros también nos ayudó un pegaso ¿verdad? —preguntó viendo a los jefes de Berk.
Stoick y Valka asintieron confirmando lo dicho por el neutral.
— Pero ¿cómo? ¿Cómo era ese pegaso que vieron Gustav, Gothi? —preguntó Astrid.
—No pudimos verlo. —respondió el cuervo por Gothi. —Solo pudimos ver una luz y escuchar su voz, sin embargo, la energía que despidió para liberarnos del control se sintió como la que una vez sentimos cuando mi compañera fue bendecida para ser seid.
—¿Y ustedes? ¿mamá, papá?
—Nosotros si pudimos verlo, era un pegaso blanco, realmente hermoso, tenía unas majestuosas alas y unos penetrantes ojos azules. —respondió Valka maravillada.
—¡Fue Danger entonces! —exclamó Astrid sonriente. —¡Hiccup, era Danger!
El brann sonrió al ver a su esposa feliz de saber que su pegaso de un modo u otro seguía acompañándola y protegiéndola.
—Sí, la verdad sin su ayuda probablemente no estaríamos aquí. —contó Stoick.
—¿Por qué lo dices, papá?
El jefe y jefa de Berk se miraron a los ojos recordando lo sucedido…
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Valka, Stoick y Gustav habían partido de Noytrol desde antes del amanecer con destino al nido de dragones, el jefe de Berk mayor iba en su ya recuperado SkullCrusher mientras que Valka y Gustav iban en Brinca Nubes; un sueño hecho realidad para el neutral que nunca había salido tan lejos de su natal Noytrol y lo mejor, montando un dragón.
—Si volamos a esta velocidad, calculo llegaremos en dos días al nido de dragones y otros dos días para regresar. —comentó el jefe.
—Sólo espero que cuando lleguemos no sea demasiado tarde. —susurró Valka preocupada.
—No se preocupe, jefa. Va a ver que todo saldrá bien. —trató de animarla Gustav. —Y para que no se angustie mejor contésteme unas preguntas ¿Sí?
—Vaya, pero que entusiasta muchacho. —sonrió Valka. —Adelante… ¿qué quieres preguntarme?
Gustav al lograr su cometido de animar a la jefa, no perdió tiempo y le hizo cuanta pregunta se le ocurrió:
"¿Qué debía hacer si quería a una pesadilla monstruosa como compañero?"
"¿Cómo debía tratarlo?"
"¿Cómo debía cuidarlo?"
"¿Qué debía darle de comer?"
Infinidad de preguntas que la paciente y amable Valka respondió sin ningún problema.
Pasado el mediodía, el grupo de viajeros decidió tomar un pequeño descanso cerca de un río, una vez que recuperaron energías nuevamente emprendieron el vuelo, y cuando el cielo se oscureció acamparon en un páramo, donde encendieron una pequeña fogata para que Gustav soportara el frio, por lo menos él ya que los brann no tenían problemas para conservar el calor.
Cuando llegó la hora de dormir, los jefes durmieron juntos por el extremo derecho de la fogata mientras que los dragones se acurrucaron con el neutral para gusto de este.
Las horas pasaron lentamente y cuando la luna estuvo en su punto más alto…
"Despierten", "Despierten"
Una sutil voz se escuchó alrededor del campamento.
Valka fue la primera en escucharla, abrió los ojos lentamente y miró en dirección hacia donde estaba el joven para revisar si era él quien había hablado, pero Gustav estaba plácidamente dormido con Brinca Nubes.
"Por aquí" Escuchó de repente por enfrente de ella.
Trataba de ver entre tanta oscuridad y apenas encendería una llama en su mano, cuando una luz empezó a aparecer en ese desolado espacio, la brann se talló los ojos pensando que sólo era una ilusión, pero aquel resplandor se hizo cada vez más fuerte que despertó a los varones y a los dragones.
Brinca nubes y SkullCrusher se pusieron de inmediato a la defensiva al igual que Stoick, que encendió una flama en su mano.
"Tranquilos, vengo en paz"
En ese momento, la luz empezó a tomar la forma de un hermoso pegaso blanco.
—¡Wow! Un pegaso —Susurró Valka asombrada.
Lo mismo pasando con Stoick y Gustav que estaban boquiabiertos pues nunca en su vida habían visto a tan majestuosa y "legendaria" criatura.
—¿Qué haces aquí? ¿Acaso tienes un mensaje para nosotros? —preguntó Gustav, quien era el que especialmente conocía la historia del animal representativo de su raza.
"Así es, he venido a decirles que no deben volver al nido de dragones."
El mensaje hizo que los jefes se sobresaltaran y se interesaran más por aquella magnifica criatura.
— ¿Por qué? —Preguntó Stoick sin entender.
"No encontrarán nada ahí, los dragones se fueron."
Valka se puso cabizbaja al conocer el motivo y se entristeció al imaginar su querido santuario vacío y destruido.
"Pero no todo está perdido, los dragones que escaparon de sus enemigos están escondidos a unos kilómetros a partir de aquí, en dirección al este, están dentro de un volcán apagado."
—¡¿En serio?! —exclamó Valka con esperanza.
El pegaso asintió.
— ¿Y por qué nos dices todo esto?, ¿Quién eres tú? —preguntó Stoick intrigado.
"Porque necesitarán mucha ayuda para lo que se aproxima, ¿Qué es? no sé exactamente y "¿Quién soy yo? No importa por el momento, probablemente lo sabrán cuando regresen a Noytrol"
Fue lo que respondió el pegaso al mismo tiempo que se desvanecía enfrente del matrimonio brann y del neutral.
—¡Wow! Eso estuvo de locos. —exclamó Gustav aun sin creerlo.
—Val… ¿Tú qué crees? ¿debemos creerle?
—Por supuesto, me dio mucha confianza.
Teniendo un nuevo destino, el grupo abandonó al amanecer los verdes paisajes para internarse a las zonas desérticas y rocosas, donde al verse perdidos en tan desolado lugar, el pegaso hizo un nuevo acto de presencia y los guio hacia donde los dragones yacían ocultos.
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—Eso fue lo que nos pasó, sin ese pegaso nunca hubiéramos dado con los dragones —Terminó Valka de relatar. —Y estos, ay no, pobrecillos, estaban tan asustados, nos temían, tuvimos que demostrarles a todos que no éramos enemigos, por eso tardamos más de la cuenta.
Hiccup corroboró aquello al ver los semblantes tristes y desorientados que la mayoría de los dragones aun tenían.
—Pero lo bueno es que ya están aquí. —Trató de animar Toothless. —Al menos sabemos que no todos estaban en manos de ese loco.
—Sí, Toothless tiene razón. —Apoyó Astrid. —Y ahora comprendo también que Danger aún tenía muchas cosas que hacer. Gracias Danger. —susurró con una leve sonrisa.
—Sí, era un pegaso extraño. —Comentó Gustav.
—Por cierto, Gustav, ¿Pudiste hacer el enlace? —Preguntó Hiccup curioso.
Como respuesta, el neutral sólo resopló desanimado viendo de reojo a una pesadilla monstruosa color tinto que le llamó la atención pero que no quiso ser su compañero.
—Dale tiempo. —aconsejó Valka poniendo una mano sobre su hombro.
— ¿Qué pasó?, ¿No entiendo? —Preguntó Astrid al ver al joven triste.
—Pues verán… en cuanto llegamos y calmamos a los dragones, Gustav le puso el ojo a aquella pesadilla monstruosa. —Apuntó Valka al dragón. —Pero este sólo lo olfateó y lo rechazó.
— ¡Jaja! —Se escuchó la burlona risa de Snotlout. —Te dije niño que esa clase de dragón sólo se va con un verdadero brann.
— ¡Snotlout! —Regañó Hiccup desaprobando el comportamiento de su amigo al igual que los demás brann presentes en especial la madre del neutral.
— ¡Muchacho tonto!, ¡Cállate o te partiré la cara con esto! —Amenazó la regordeta mujer sacando un palo para amasar harina de su delantal.
El brann inmediatamente cerró la boca, su instinto le decía que no debía provocar a esa fiera mujer.
—Bueno creo que ya fue mucha plática. —Interrumpió Axel. —Debemos atender a todos los heridos. Vamos a llevarlos a todos al palacio, a los que siguen controlados debemos meterlos a los calabozos hasta que eliminemos la fuente del problema.
Todos obedecieron al rey de Noytrol y pusieron manos a la obra, Hiccup rápidamente se reunió con su principal grupo de aliados para elaborar un plan de ayuda, mientras que Astrid dejó a Gothi al cuidado de Camicazi y Eret, luego se acercó hacia donde su marido se encontraba ya que había cierta incomodidad que la rondaba y era por causa de él, así que deseaba hablar seriamente con él a solas.
—Hiccup. —llamó poniendo una mano sobre su hombro.
Al girarse, Hiccup se sonrojo y ella también, extrañamente ambos se sentían como cuando recién empezaron a descubrir los sentimientos el uno por el otro.
—Eh… ¿sí?
— ¿Crees que podamos hablar cuando se calme todo esto?
—Eh sí, claro que sí. —respondió este apenado mientras rascaba su cabello.
Astrid sintiéndose también nerviosa se frotó las manos, la fricción hizo que apenas reparara en las quemaduras leves que tenía y no sólo eso, que cierto objeto hacía falta en su dedo.
—Astrid, tus manos. —susurró Hiccup al notar lo rojizo de las palmas, las tomó entre las de él y se sintió culpable por haberla quemado de nuevo, y no sólo de eso, también de haberla golpeado pues tenía un moretón en la mejilla por la bofetada que le había dado y otros golpes que surgieron durante la pelea.
—Mi sortija, Hiccup. —fue lo único que le importó a ella. —No tengo mi sortija… ¿dónde está?
— ¿No te acuerdas? —Preguntó extrañado, aunque se arrepintió ya que, al juzgar la expresión en el rostro de Astrid, todo indicaba que no recordaba lo que había sucedido.
— ¿Qué le hice Hiccup? —Preguntó abrumada. —Siento que algo le hice.
—No te angusties así. —la abrazó. —No eras tú en ese momento, no te preocupes yo lo buscaré o te haré otro.
—¡No! ¡yo quiero esa! ¿Qué le hice, Hiccup? —se separó Astrid de él, completamente alterada ya que lagunas mentales iban y venía.
Hiccup la tomó de las mejillas e hizo que lo viera a los ojos.
—Tranquila estás muy alterada, deja me encargo de los heridos y hablamos más tarde ¿De acuerdo?
Astrid no pudo objetar, pues claramente ella no era la única con problemas, había personas que requerían mayor prioridad de atención.
—Mejor ve a descansar y a que te curen aquellas quemaduras, por favor.
—¡No! Claro que no, me quedaré… también quiero ayudar. —Replicó poniéndose nuevamente en su faceta de líder.
—Astrid, no… haz caso. —respondió Hiccup a punto de iniciar una de sus usuales peleas.
Stormfly y Toothless que estaban pendientes de ellos, en ese momento optaron por intervenir.
—No te preocupes, yo la obligo, Hiccup. —Dijo la nadder tomando a la confundida Astrid de los hombros para empezar a arrastrarla con ella, mientras que Toothless trataba de no reírse de la rezongona princesa.
—Ushh…muchas gracias. —resopló Hiccup sintiéndose cansado.
—Me alegro de que todo haya vuelto más o menos a la normalidad. —bromeó Toothless.
El brann sólo suspiró con una sonrisa viendo como a su lady la llevaban a descansar de mala gana; mientras que Toothless comenzó a sentirse inquieto ya que tenía algo de que hablar también con su hermano.
—Hiccup.
—¿Sí? —respondió este viendo a su cabizbajo hermano.
Toothless apretó los puños tratando de encontrar las palabras adecuadas.
—Sólo quiero que me respondas algo.
—¿Qué?
—Mmm verás… cuando Astrid y tú estaban cayendo, yo… sentí… sentí… que tú querías morir, y yo..., quisiera preguntarte si... —resopló. — ¿En serio era lo que querías? —preguntó angustiado.
Hiccup dio un grito ahogado y avergonzado bajó la cabeza.
—Sí... así fue. —sinceró. —Fue una sensación extraña, me sentía vacío como si ya no me importara nada, eso una parte de mí, la otra me decía lo contrario, pero aun así sentía mucha angustia y tristeza.
—Ya veo. —susurró. —Pero ¿sabes? Creo que es normal después de todo.
— ¿A qué te refieres?
—Ah…me refiero…¡digo! después de todo ustedes se quieren mucho y creo que fue el calor del momento, es decir, yo sentí algo similar cuando vi que Flama había arrojado a Stormfly lejos y…
—Un momento ¿qué? —Sonrió Hiccup de manera picarona.
Toothless pensando que había hablado de más (como siempre) desvió la mirada y vio a unos dragones que parecían aturdidos y no se dejaban guiar por los gemelos.
—¡Ah mira allá! creo que necesitan ayudan… debo ir.
Y sin siquiera despedirse salió corriendo hacia donde estaban los dragones dejando a Hiccup con la curiosidad encima.
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Por otro lado, Nero había estado atento a los movimientos del matrimonio brann/ neutral cuando estos se alejaron un poco para conversar, no alcanzaba a escuchar bien, pero Astrid parecía estar abrumada y vio que Hiccup trataba de consolarla.
Él también quería hablar con ella, hacer las paces si es que era posible, pero ¿cómo acercarse a ella sin que se malinterpretara todas las cosas y sin que ella tuviera oportunidad de evadirlo? Pensaba en aquello mientras veía como Astrid se veía obligada a retirarse, gracias a la nadder, fue en ese momento que una idea cruzó por su mente, pero para lograr su cometido necesitaba de un cómplice con una habilidad en especial y conocía a la persona perfecta que podría ayudarlo.
— ¡¿Qué tú quieres qué?! —exclamó Gema sorprendida.
—Por favor. —Rogó poniendo la mejor de las caras, algo que la jorden no pudo evitar ver como "tierno e infantil".
—Muy bien, acepto. —sonrió rendida, pero a la vez sintiendo algo de celos. —Solo dime algo Nero… eh… ¿Tienes la intención de separarlos? —Preguntó tímidamente.
—¡No! Para nada… yo ya comprendí que ellos pues…—se encogió de hombros totalmente rendido —Sólo quiero hacerles ese favor, ¡claro! con tu ayuda, y a la vez disculparme como se debe con ella.
—Te entiendo, y si es así entonces cuenta conmigo. ¿Cuándo quieres ir?
—En este mismo instante.
Gema sonrió con complicidad. y sin nadie se diera cuenta, Nero y ella se escabulleron con Saphir y con Nightmare entre la multitud de personas y dragones en dirección al paramo.
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En el interior del palacio de Noytrol, precisamente en la habitación de Astrid y Hiccup; Stormfly esperaba pacientemente a que su amiga saliera del cuarto de lavado para ponerle unos vendajes y pomadas que le habían dado; cuando la neutral salió de la ducha limpia y sintiéndose como nueva, la obligó a sentarse frente al tocador para hacerle las respectivas curaciones.
—No creo que te quede una cicatriz, en realidad no te quemaste mucho. —Analizó su palma mientras untaba la pomada.
—Ay, gracias a los dioses. —suspiró Astrid aliviada. —No me hubiera gustado que quedaran horribles cicatrices…
— ¿Qué hay de "Sin cicatrices no es divertido"?
— Al menos no en mis manos. —aclaró riendo, aunque se silenció repentinamente al considerar lo que le había dicho su amiga. — ¿Dónde escuchaste eso?
La nadder la miró a los ojos.
—Uh… Creo que, de tu padre y Nero, pero…ahora que lo pienso es como si siempre lo hubiera sabido.
—¡Wow! En serio tienes el corazón de Danger —admiró Astrid emocionada, viéndola fijamente a los ojos, donde notó otra cosa en particular. — ¿Tus ojos era azules?
—No, son amarillos. —Respondió la nadder pensando que su amiga tenía problemas con la vista.
—Pues son azules.
La dragona se sobresaltó sin entenderla, entonces Astrid la tomó por los hombros y la hizo verse al espejo. Stormfly en ese momento admiró que efectivamente sus ojos amarillos de dragón ahora eran tan azules como los del pegaso y teniéndolos así parecía más humana.
—No lo había notado. —Se ruborizó sin apartar su mirada del reflejo de su espejo.
—Creo que nadie lo había notado… ¿será por Danger? Aunque no vi muy bien si en tu forma de dragón pasa lo mismo.
—Pues vamos a averiguarlo. —dijo Stormfly cerrando sus ojos para concentrarse.
Al cambiar a su forma de dragón nuevamente se asomó por el espejo para ver su reflejo, pero sus ojos se mostraban tal y como eran.
—"Mmm no, me veo igual en mi forma de dragón, nada cambió."
— ¿pero ya notaste que estás usando telepatía? —Preguntó Astrid esbozando una gran sonrisa pues al parecer la nadder ni se había percatado de su nueva habilidad.
—"¿Telepatía?" —Se preguntó la dragona inclinando un poco la cabeza.
Al ver que Astrid afirmaba a su interrogante, comprendió que ella la podía entender aun en su forma de dragón.
— ¡Astrid, uso telepatía! —exclamó feliz agitando las alas para luego acurrucarse con ella.
La neutral correspondió su afecto y la acarició con sutileza; se sentía muy feliz, el corazón de Danger ahora residía en su amiga y eso no había hecho más que fortalecer enormemente su amistad.
—Mi querida Stormfly, quiero que sepas que respeto los motivos por los cuales no quieres hacer un nuevo enlace, pero quiero que siempre tengas presente que aun así yo te daré mi energía cuando lo requieras. —prometió Astrid abrazándose a la dragona, viendo melancólicamente de reojo la pata que le había lastimado. —No te volveré a lastimar.
—"Astrid…, ¡muchas gracias!, prometo cuidarte de todo, y aunque no lo creas me gustaría mucho hacer el enlace contigo, pero… hay algo más en realidad…"—Guardó silencio temiendo estar hablando de más.
— ¿Qué cosa? —se separó Astrid de ella.
—"Lo siento, pero es un secreto de Toothless y mío". —la evadió burlonamente.
—Con que un secreto… ¿Tú y Toothless? eh —insinuó también con burla empezándole a hacer cosquillas debajo del hocico.
La nadder instantáneamente cambió de forma a la chica rubia de nuevos ojos azules quien se mostraba totalmente colorada y para darle una lección a su amiga, le dio un par de coscorrones para luego proceder a vendarle las manos.
A pesar de que no había un enlace de por medio, ellas sentían algo más, otro tipo de enlace más allá de la amistad, un extremadamente especial: un enlace de hermandad.
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Recién empezaba el anochecer en Noytrol cuando todos los aliados terminaron de atender a heridos y dragones.
Entre ellos Toothless, cuya última tarea era llevar a los refugios a una pequeña manada de furias nocturnas, cosa que se le dificultad ya que las hembras no dejaban de acosarlo, ya que, según estas, les resultaba un dragón admirable por las habilidades que había adquirido.
—¡Hola Toothless! —escuchó de repente a lo lejos.
El furia nocturna se estaba quitando a una dragona de encima, cuando vio de reojo que era Stormfly que corriendo alegremente se acercaba a donde estaba.
—S…Stormfly. —balbuceó nervioso. — ¿D- dónde te habías metido? —Preguntó con dificultad ya que la hembra furia nocturna insistía en lamerle la cara y echársele encima, un acto que no pasó desapercibido por la nadder la cual miró la escena con cierto recelo.
—Estaba con Astrid, ¿no lo recuerdas? —respondió con antipatía. —¡¿Nos permitirías?! ¡vete de aquí! —gritó a la furia nocturna encimosa.
En ese momento Toothless empujó a la hembra para quitársela nuevamente de encima, esta refunfuñona y balbuceante se alejó de mala gana dando bufidos.
—Ay, gracias por eso. Y… sí, recuerdo que te fuiste con Astrid… Eh… ¿En qué te puedo ayudar? — preguntó nervioso.
—Estaba buscando a Hiccup, Astrid quiere hablar con él… ¿No lo has visto? —preguntó con cierta molestia.
—Ahora que lo dices, hace unos momentos estaba aquí.
El dragón vio a su alrededor, pero sólo estaban algunas personas, dragones, Nero y Gema que recién llegaban de saber dónde y estaban ayudando con los últimos dragones.
—Está bien, entonces seguiré buscando. —le dio la espalda.
—¡No, espera!… pero lo puedo sentir, y no está por aquí cerca, pero, déjalo, no creo que no vaya a querer ver a su esposa después.
—Bien. —se volvió Stormfly hacia él y lo miró de manera penetrante.
El furia nocturna tragó saliva y no supo por qué, pero notaba algo diferente en ella.
— ¿Qué? ¿Acaso ves algo nuevo en mí? —insinuó ella pestañeando.
Toothless se acercó más a ella, si notaba algo raro, más no daba con el qué, pasó alrededor de un minuto pensando, pero por más que la veía no encontraba lo que tenía diferente.
—Ay, ¡que tonto eres! ¡Mis ojos! —le terminó diciendo Stormfly fastidiada.
—¡Oh, es cierto! —chocó el muchacho sus puños. — Son extraños… te sigues viendo como tú, pero a la vez, no sé…más humano, la línea del enlace roto apenas es perceptible.
—Sí, y… ¿te gusta? —Preguntó tímidamente la dragona echando un mechón de cabello detrás de su oreja.
—No sé. —se rascó Toothless el cabello con nerviosismo. —Es como si fueras más humano… no sé, pero te ves muy bien.
Con aquella respuesta la nadder se dio por satisfecha; sin embargo, cuando aquel tema de conversación terminó, ambos se silenciaron sin saber que más decir, y ese silencio repentinamente les resultó muy incómodo.
— Eh… ¿Quieres ir a espiar a Heather y a Spinel? —preguntó Toothless de repente.
Stormfly se sonrojó, pues era sabido para ella que cada vez que espiaban a esa pareja, algo también sucedía entre ellos.
—Sí, vamos. —pero aun así aceptó.
Ambos se miraron nerviosos y con complicidad y se dispusieron a buscar a la pareja, pero al dar un par de vueltas tanto en el exterior como en el interior del palacio se dieron cuenta de que estos tampoco estaban, así como sus compañeros de enlace.
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Minutos atrás.
Hiccup había terminado con su tarea de llevar a los dragones a uno de los albergues que los neutrales dispusieron para ellos y que se encontraban a uno de los costados del palacio, al regresar al frente, vio que Spinel, Heather y sus compañeros salían, aparentemente también terminando con sus labores.
—¡Spinel! —corrió hacia donde estaba la pareja.
—¿Qué pasa? —preguntó el jorden una vez que Hiccup llegó con ellos.
— ¿Ya terminaste con los heridos?
—Sí, de hecho, salimos para ver si ayudamos a los demás con los que faltan.
Hiccup observó hacia los que quedaban por atender, sin embargo, era una labor que se tenía completamente controlada por los demás.
—Creo que los que están pueden terminar sin problemas; me gustaría saber si me puedes ayudar en algo.
—Oh… ¿en qué? —preguntó el jorden curioso.
—Quisiera volver al lugar de la batalla para buscar la sortija de Astrid, y sé que como Kaiser y tú son especialistas en eso pues…
—¡No se diga más! Por supuesto que ayudamos. ¿Verdad Kaiser? —aceptó Spinel animado, al igual que el lobo que agitó su cola emocionado.
—¡Yo también voy! —se apuntó Heather a ayudar.
—Gracias amigos. —dijo el sonrojado Hiccup.
—¿Y quieres irte ya?
—Sí, antes de que se haga demasiado tarde. —observó el cielo el cual estaba por oscurecerse.
—Bien, pues vámonos… ¿No llevarás a Toothless? —preguntó al ver que el brann no estaba con su dragón.
El brann lo divisó a lo lejos, pero vio que este andaba aparentemente muy animado con los de su especie.
—No, creo que está ocupado. ¿Crees que Kaiser también pueda llevarme?
—Sin problemas jefe. —respondió el lobo, y se agachó para que pudiera montarlo.
Hiccup se emocionó, pues una de las tantas cosas que deseaba experimentar en la vida era montar a un lobo. Tachando esa experiencia de su larga lista, el equipo salió de Noytrol en dirección a los páramos, sin percatarse que mientras ellos iban otro equipo regresaba de ese lugar.
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Al cabo de unos largos minutos, el grupo llegó al lugar de la batalla el cual estaba en total abandono y destrozado.
—Por aquí es por donde debe haber caído. —analizó Hiccup el lugar donde podía recordar se situó al momento de la batalla.
Kaiser inmediatamente se puso a olfatear, tratando de localizar el aroma del material del anillo, mientras que los demás buscaban agachados en el pasto, cada uno concentrado en buscar el objeto en silencio hasta que…
—Bien, aprovechando que los tres estamos aquí. ¿Cómo está eso de que ustedes dos se besaron? —preguntó Spinel sin dejar de buscar el anillo.
Al escucharlo Heather resopló rodando los ojos, mientras que Hiccup se puso nervioso pues nunca había estado en una situación tan incomoda como esa.
—¡Ay, como eres Spinel! Para tu información, sólo fue un beso en la mejilla. —Aclaró la vinter fastidiaba. —No fue porque Hiccup me gustara o algo por el estilo, sólo quería engañarlo para robarle la piedra de la neutralidad.
— Oh… Y… ¿Lo lograste? —preguntó el jorden tratando de no reír.
— ¿Qué si lo logró? —rodó Hiccup sus ojos. —Astrid casi me mata por su culpa.
En ese momento, Spinel se carcajeó tan fuerte que hizo eco por todo el páramo.
—Ah… ¡ya cállate! ¿De que te ríes? —regañó Heather.
—De lo irónica que son las cosas, preciosa. Recuerdo que ¡Tú! te enojaste porque yo también te robé un beso para engañarte, ¡ay por los dioses!, no cabe duda somos el uno para el otro.
—Que tonto eres. No compares un beso en la mejilla que en los labios. —Dijo la vinter sin dejar de buscar entre el hierbero del prado. —Pero creo que tienes razón…somos iguales.
Hiccup sólo guardó silencio empezándose a sentir como un mal tercio del lugar; así que siguió buscando el anillo en silencio.
Pero pronto el tiempo pasó y ninguno de los presentes lograban encontrarlo.
—No puede ser, ¿dónde estará? —gruñó empezando a desesperarse.
—Ay dioses. ¿no crees que mejor deberíamos regresar y buscar mañana con más tranquilidad? —preguntó Heather estirándose ante el entumecimiento que empezaba a sentir por estar agachada.
—Opino lo mismo. —concordó Spinel cansado.
—¡Oigan, encontré algo! —gritó de repente Kaiser, que se encontraba cerca del lago.
Los elementales al escucharlo rápidamente acudieron a donde estaba.
— ¿El anillo? —Preguntó Hiccup esperanzado.
Sin embargo, el lobo lo negó y más bien les señaló lo que había encontrado dentro del lago. El cual en ese momento resplandecía por unas rocas que brillaban en su interior. Los elementales vieron aquello con fascinación, en especial el jorden el cual con sus habilidades atrajo un pedazo de aquella roca a la superficie.
—¡Wow! Es un cristal mineral, aunque no me sorprende mucho que este tipo de roca se encuentre aquí, después de todo estamos en territorio de Noytrol y creo que de este cristal los neutrales hacían las imitaciones de la piedra.
—Es muy bonito —admiró Heather, pues el cristal destellaba radiantemente con la luz de luna.
Spinel, entonces apretó el cristal entre sus dos manos y utilizando sus habilidades la empezó a moldear ante la curiosa mirada de la vinter y el brann.
—Ten… para ti. —Se la ofreció a Heather como regalo una vez que terminó.
La vinter se maravilló al ver que se trataba de una pequeña figura de un fulj, y sonrojada la tomó con cuidado entre sus manos.
—Es hermoso, muchas gracias.
Al ver aquel detalle por parte del jorden, también le hizo a Hiccup tener una nueva idea.
— Spinel… ¿Puedes sacar un trozo para mí? Quisiera darle algo a Astrid en caso de que no encuentre el anillo.
—No hay problema jefe.
Concentrándose en buscar una piedra lo suficientemente buena para su amigo, Spinel atrajo un pedazo de mineral lo suficientemente grande para que el brann dispusiera de él como quisiera.
—Gracias. —tomó Hiccup el cristal entre sus manos. —Y bueno, creo que es todo por esta noche, tuvimos un largo día y creo que ha llegado la hora de descansar.
La pareja vinter / jorden concordaron con él y dándole la espalda al lago se retiraron.
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Mientras tanto en el palacio, la cena se había servido, todos los que había colaborado tanto en la batalla como con los heridos se reunieron en el salón de eventos para degustar el banquete.
Sólo unas cuantas personas faltaban de acudir a dicha cena…
—¡Vamos Nero! no seas cobarde. —Animó Gema al ver al vann completamente tenso, pues detrás de la puerta donde se encontraba estaba Astrid esperando aparentemente a alguien.
Con el pretexto de que la cena, Gema había logrado sacar a Astrid de sus aposentos; pero antes de ambas pudieran llegar al salón, la desvió de su camino y le dijo que alguien deseaba hablar con ella; así que ese era el motivo por el que Astrid se encontraba esperando en un salón a solas.
—No, no puedo… me va a rechazar. —tembló el nervioso Nero.
—Pues, aunque no quieras, vas a entrar. —lo empujó Gema sin su consentimiento haciendo que entrara de golpe a la habitación.
Astrid al sorprendió al verlo, en especial porque este casi se cae, aunque rápidamente recobró el equilibrio.
—¡Nero! —Saludó sintiéndose incomoda con él.
—Sí.
— ¿Tú eres la persona que me dijo Gema que quería hablar conmigo? —preguntó con una ceja arqueada.
—Sí, siento haberlo de hecho de esta forma, pero, para aclararlo, ella sólo quería ayudarme, no fue con mala intención.
Astrid exhaló disimuladamente y se cruzó de brazos, y a pesar de la incomodidad que sentía al estar a solas con él, no lo evadió, más bien le daría la oportunidad de aclarar realmente las cosas, después de todo, ella había sido testigo de sus esfuerzos por enmendar las cosas.
—Bien, estoy aquí… ¿qué quieres decirme?
—Primero que nada, quisiera que me perdonaras por lo de Danger, te juro que de haber podido hacer más para salvarlo lo hubiera hecho, perdóname.
Astrid volvió a exhalar sintiendo una presión en el pecho.
—Descuida. —susurró para sorpresa del vann. —Danger te perdonó, así lo sentí cuando te vio durante la batalla.
Nero suspiró aliviado, sintiendo que se había quitado la carga de una culpa que llevaba desde hace mucho tiempo, y agradeció especialmente al pegaso por ello.
—¿Y tú?... —Preguntó esperanzado. —¿Me perdonas?
—Con lo que respecta Danger… —Suspiró. —Él no querría que te tuviera rencor… eso es lo que siento, pero ¡¿lo demás Nero?!
El vann balbuceó sin encontrar palabras en su defensa.
— ¿Sabes que el enemigo hizo que viera que tú eras el que tragaba el corazón del pegaso y no Fogo? —Recordó Astrid de la nada.
¿Qué habían hecho qué? Se tensó Nero al escucharla, y a pesar de que Fogo ya estaba muerto lo odió por haberle hecho creer eso a Astrid; como si las penas que cargara no fueran suficiente el maldito de su ex familiar le metió otro crimen encima.
—Lo bueno es que lo recordé. —aclaró Astrid rápidamente. —Pero aún no se me quita esa sensación de saber que me traicionaste ¡y no sólo a mi! a los que te querían. Y por más que lo reflexiono ¡no termino de comprenderlo!
—Entiendo Astrid. —asintió Nero comprendiendo que no iba a ser perdonado. —Sé que fue estúpido mi comportamiento, pero ¡¿Sabes?! Si supieras lo viví cuando era niño… lo recuerdo perfectamente, mi madre siempre enferma y humillada por aquel que creía mi padre, mientras ese ¡maldito hombre! no hacía más que llenarme la cabeza de estupideces.
Apretó los puños y dientes al recordarlo, algo que notó Astrid de inmediato.
—Después de que mi madre murió, me obligó a hacer la prueba para saber si eran un vann y al enterarse que era un supuesto "neutral" me abandonó a mi suerte, aun así, yo seguí con sus ideales, y sé que es estúpido, pero así fue el modo en que me crio.
Conforme hablaba de su pasado a Nero se le entrecortaban las palabras, cosa que incomodaba a Astrid, pues, aunque no quisiera sentía mucha lastima por lo que había pasado.
—Cuando Fogo me dijo en aquella carta que mi supuesto padre que había muerto, no sabes lo que sentí… me sentí más sólo de lo que ya estaba porque llegué a creer que sus humillaciones y maltratos eran necesarios para que me aceptara en su familia. —resopló para intentar deshacer su nudo en la garganta. —Y Fogo prácticamente se interesó en mi cuando supo que era un elemental.
—Pero para ese entonces ya tenías a Nightmare… ¿no?
—Sí, y lamentablemente no lo escuché, estaba tan cegado por los ideales de Drago y de Fogo y nunca dudé de ellos, hasta que… hasta que te conocí.
Astrid no pudo evitar ruborizarse, pues su examigo la veía con cierta ternura que realmente lograba incomodarla.
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Recién llegaron Hiccup y los demás al palacio, fueron recibidos por Phelma que al ver las fachas en las venían, les exigió asearse y prepararse antes de la cena; como nadie quería tener problemas con esa mujer, obedecieron y se fueron a sus respectivos lugares.
Hiccup de inmediatamente fue a la habitación de Astrid y de él, esperando encontrarla ahí, pero al entrar ella ya no estaba lo que lo hizo suponer que ya se encontraban con todos en el banquete, así que rápidamente se bañó, se cambió vendajes y curó sus otras heridas para luego salir disparado como rayo hacia donde le dijo Phelma había servido la cena, pero cuando llegó ahí, su esposa no estaba, entonces empezó a preguntar a todos si la habían visto y fue Snotlout, que cenaba con los gemelos, el que le dijo que la había visto entrar a uno de los salones grandes antes de que empezara el banquete.
El brann se retiró del salón, siguiendo las indicaciones de su amigo. Gema, que después de dejar a Nero a solas con Astrid, había acudido al banquete, al ver que Hiccup se iba se levantó de su asiento para seguirlo, y en el mejor de los casos evitar alguna clase de confusión.
Hiccup no tardó mucho en dar con el lugar que le había mencionado Snotlout, cuya puerta estaba entreabierta e iba a entrar cuando le pareció escuchar la voz de un hombre en su interior.
" Sí, y lamentablemente no lo escuché, estaba tan cegado por los ideales de Drago y de Fogo y nunca dudé de ellos, hasta que… hasta que te conocí."
Casi se le detiene el corazón al escuchar que adentro estaba Nero y al juzgar por cómo hablaba no le cabía duda de que estaba con su lady; sin embargo, no entró, más que nada para saber si el vann iba a cumplir con su promesa o le seguiría insistiendo a su esposa.
En ese momento Gema llegó a su lado, pero antes que esta pudiera decirle qué es lo que pasaba dentro de la habitación, le pidió guardar silencio y sólo escuchar.
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—Nero…—se echó Astrid el flequillo hacia atrás totalmente avergonzada. —Aun así, no paraste.
—Sí, lamentablemente así fue; me encontraba entre la espada y la pared, por un lado, quería mi venganza y por el otro te quería a ti, y para serte sincero creo que me di cuenta de todas mis equivocaciones cuando Danger habló conmigo, pero más lo comprendí cuando… cuando pensé que… te había matado.
Las lágrimas empezaron a salir. A Astrid se le acongojó el corazón al ver a Nero llorando, pero trató de mantenerse fría y distante.
—¡Fue ahí cuando vi lo que realmente perdí, Astrid! —Gritó. —Y luego enterarme de que hice todas aquellas atrocidades por alguien que ni siquiera era mi familia… me sentí utilizado y la persona más ¡estúpida!
Astrid sintió un nudo en la garganta ya que muy dentro de ella lo comprendía, en especial porque ella también había sido manipulada por el enemigo y había lastimado de saber cuántas maneras a los que quería.
Mientras que Nero seguía llorando cabizbajo, se estaba derrumbando frente a su amiga y no le importaba; sin embargo, sintió un repentino vuelco en su corazón al sentir unos brazos alrededor de él, levantó la cabeza viendo con sorpresa que era Astrid quien lo abrazaba tal y como cuando eran amigos.
—No te sientas tan culpable Nero, realmente lo comprendo. —Susurró Astrid lo más neutral que pudo para que no malinterpretara las cosas.
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Mientras que afuera de la habitación, Hiccup asomó la cabeza para ver qué pasaba entre esos dos y un bochorno le subió de los pies a la cabeza al ver a su esposa abrazando al vann, pero más hirvió cuando este último también la abrazó de vuelta y de alguna manera se acurrucó con ella.
Era algo muy incómodo de ver para él, su parte salvaje quería entrar y gritarle que quitara las manos de lo que era suyo, pero la otra parte le decía que debía confiar en su lady puesto que realmente no estaba haciendo nada indebido.
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Al separarse Nero la vio con una sonrisa, mientras que Astrid aun con algo de recelo.
—De no haber hecho estás tonterías… yo sería el que se hubiera casado contigo. —comentó Nero de manera anhelante.
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—¿Qué cosa? —gruñó Hiccup entre dientes, pues esa información la desconocía-
Y a su parecer su rival comenzaba a propasarse de la raya y quiso entrar, pero Gema lo detuvo.
—No malinterpretes y mejor deja que terminen.
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—Nero. —rio Astrid nerviosa. —Con o sin guerra, traición o no traición no sé si hubiera estado contigo, de que nos iban a comprometer eso era seguro, pero nunca sabría si te hubiera llegado amar como amo a Hiccup.
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Hiccup se tranquilizó y volvió su temperatura a la normal al escuchar la respuesta de su esposa.
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—Lo hecho, hecho está ¿no? —sonrió Nero sintiendo un amable rechazo por parte de ella. —Pero no te preocupes. Ahora lo único que quiero es que los dos sean felices, ¡que tú seas feliz! por eso…
Se empezó a esculcar los bolsillos, Astrid estuvo atenta aquello y dio un grito ahogado cuando Nero le mostró algo sumamente valioso para ella.
—Creo que perdiste esto ¿no? Te lo quería devolver.
—Mi sortija. —la tomó Astrid maravillada— ¡Muchas gracias!
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Hiccup al ver aquel detalle también quedó boquiabierto, mientras que Gema se reía disimuladamente de él.
—¿Ya ve, señor celoso? Nero no hará nada inapropiado, ¡es más entremos para todos hablar!
El confundido brann no entendió las intenciones de la jorden hasta que fue empujado por esta para que entrara en la habitación, y tal como Nero casi se cae de hocico enfrente de la neutral y del vann.
—¡Hiccup! —Exclamó Astrid nerviosa al verlo ahí, y no sólo a él a Gema también.
—Sí. —Se rascó este el cabello con nerviosismo.
— ¿Cuánto llevan ahí?
—Sólo unos minutos. —Respondió Gema totalmente relajada. —Por cierto, fue idea de Nero buscar tu sortija, pero yo fui quien la encontré.
Ni Hiccup ni Astrid se esperaron aquello, y la neutral especialmente le agradeció dándole un abrazo.
—Gracias Gema. —dijo Hiccup totalmente apenado, luego se volvió hacia el vann. —A ti también Nero.
Al aludido se le atoraron las palabras para responderle al brann, así que Gema lo ayudó un poco.
—Él dice que no hay de qué. —Miró al sonrojado Nero y le guiñó un ojo. —Ahora que todo está aclarado, los dejamos a ustedes porque de seguro también tienen que "hablar".
Y despidiéndose de esa forma, Gema empujó a Nero fuera de la habitación para dejar a Astrid y a Hiccup, por fin a solas.
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—Oye Gema, espera… ya no supe si me perdonó o no. —Replicó el vann una vez que estuvo fuera de la habitación.
—Ay Nero si serás tonto, creo que debiste darte cuenta de eso, a veces no son necesarias las palabras.
—¿Entonces…? —aun así, preguntó, porque suponer era una cosa y la otra tener la certeza.
—Claro que sí hombre. ¿Podrías conformarte con eso?
Nero rodó los ojos.
—Creo que puedo.
—¡Que bien! ¡Entonces vayamos a cenar, porque muero de hambre!
Y estirándolo del brazo Gema se llevó a Nero, este la siguió sintiendo por fin un gran alivio que desde meses atrás no tenía.
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—A esa Gema de repente se le sale lo Spinel. —Observó Astrid con simpatía.
—Sí, no por nada son hermanos. —Concordó Hiccup aun sin creer lo que había pasado.
Cuando por fin sintieron que estaban realmente a solas, se miraron a los ojos; sin embargo, seguían con esa sensación de incomodidad y bajaron sus cabezas apenas; Hiccup entonces vio como Astrid apretaba el puño donde tenía resguardada la sortija.
—Con razón no encontré la sortija. —sonrió levemente levantando su cabeza, sintiéndose de alguna forma más tranquilo.
Astrid también se reincorporó, pero a diferencia de Hiccup estaba totalmente enrojecida.
—Lamentó haberlo arrojado y lamento todo lo que dije… es sólo que. —bufó furiosa. —Esos desgraciados me hicieron ver cosas…
— ¿Cosas? ¿Cómo qué? —Preguntó él comprensivamente.
Astrid bufó y rio sintiéndose patética.
—Me hicieron ver y creer que tú no me amabas, que siempre estuviste fingiendo, que eras amantes de todas nuestras amigas, me dijiste cosas horribles... que sólo me habías utilizado para complacerte y que ni siquiera era buena para eso, que la demás eran mejores que yo, y no sólo tú … ¡todos!, esos malditos me hicieron desconfiar de todos.
Hiccup apretó los puños, ver a su lady angustiada lo afectaba demasiado y ahora comprendía el porqué de esa obsesión por vengarse cuando estaba controlada.
—Astrid, eso es mentira, tú… tú sabes lo que siento por ti y descuida, es algo que debemos dejar como un mal recuerdo para así, poder seguir forjando sólo buenos recuerdos. —dijo mientras acortaba la distancia entre ellos. —Y si te hace sentir mejor tú también dijiste que soy pésimo como amante. —se burló.
Aquel comentario hizo que varias tonalidades de rojo pasaran por el rostro de Astrid, que de nuevo con la mirada gacha miró la sortija en su vendada mano.
Hiccup notó aquello y tomó su mano entre la suya, y con su otra mano tomó la sortija y se lo puso sobre el dedo que correspondía.
— ¿Que dices, mi lady? —Preguntó con coquetería. —¿Quieres que empezamos de nuevo?
Astrid levantó el rostro y de inmediato notó los ojos deseosos de su esposo, sabiendo a donde quería llegar tanto él como ella; no respondió, sólo lo tomó de la mano y lo guio hasta su habitación en silencio; una vez que estuvieron ahí, cerró la puerta de tras de sí, dejándolo acorralado contra la puerta.
—Empecemos de nuevo. —susurró con deseo y lo besó apasionadamente.
Hiccup le correspondió de la misma forma, y sin perder el tiempo la guio hasta la cama en donde se dejó caer encima de ella, estando en esa posición ambos se admiraron y se acariciaron delicadamente por encima de la ropa y los vendajes, luego volvieron a los labios del otro, lentamente y sin apuros, querían sentirse, querían amarse, los días que habían estado separados para ellos había sido como una eternidad.
Poco a poco las prendas comenzar a caer, y las caricias tomaron otro ritmo que no dejaron de ser tiernas y apasionadas; esa noche ambos se entregaron e hicieron el amor hasta saciarse, hasta desterrar, también ¿Por qué no? Aclarar, más que nada, todos los malentendidos que el enemigo había provocado.
Continuará.
Edición 17 de marzo de 2019
Comentarios 2019
VaneLyrics: espero que te guste esta nueva edición. Saludos.
Para Vikingo 64: perdón, intenté alargar el momento, pero no pude, más que nada porque era el final del capítulo y este como que de más. Sorry. Saludos.
Comentarios 2015
Bien, se que fue un pequeño momento Hiccstrid pero se me fue la mano con los demás XD.
Por ahí una persona preguntó si habría un capítulo donde se hablara del pasado, la respuesta es sí, si dios quiere será un especial el próximo capítulo (a menos de que se me ocurra otra cosa) en donde se hablará de los antepasados de la primera guerra.
Ahora sí con la sección de comentarios y dudas.
Ale HH: XD de hecho la manera en que mató a Fogo, me inspiró de digimon 02 cuando el malo mata a araña casi al final. Saludos.
Maylu liya: Fogo ya esta bien muerto, eso es seguro, Fogo nunca se comió el poder de Danger sólo el corazón físico que en si no hace nada, pero el malo se los come por puro placer, creo que ya quedo entendido porque no ira tras Astrid aunque en realidad si ira pero al final, no sé si abra otra aparición de Danger. Saludos.
Astrid: Otro paro respiratorio para la lista XD, y más si la escuchas con la banda de pokemon, lamento el paro respiratorio pero lo bueno es que les hay gustado el capítulo. Saludos al equipo.
Gaby Chanii: Lo prometido es deuda aunque hubiera sido poquito pero lo dejé medio abierto con respecto a las cosas que mejor se aclaran en la cama, ¿lo notaste? Saludos.
Nesari22: Pues supongo algunas preguntas fueron resueltas, en si no se me hizo apropiado hacer un drama cuando Astrid no era al 100% dueña de sus impulsos, no habrá un enlace con tormenta porque esa es una nueva intriga que no se sabrá casi al finalizar el fic. Saludos.
Tris: Ya recuperaron el anillo, no te preocupes. Saludos.
Argor: pues primeramente se tendrán que preparar porque a pesar de tener la solución el enemigo jugará sucio. Saludos.
Navid: Que bueno que te haya gustado el capítulo y este también. Saludos.
Moer: Si tengo los tres libros me encantan, más en llamas, gracias por los ánimos. Saludos.
Kristtanna: Yeiii qué bueno que te gustó el capítulo, espero que este también. Saludos.
Videl SS: Bueno el Nero xAstrid fue ese, por eso dije que no sería nada grave XD, casi un malentendido. Saludos.
Ary: Digamos que Stormfly va tener un poco de Danger pero seguirá siendo Stormfly, por lo cual se llevará mucho mejor con Astrid el enlace no lo quiere hacer por sus motivos y por otros también, pura intrigas. Saludos.
Vivi: para la pregunta que hiciste tendrás que esperar a los próximos capítulos xD, ya lo leerás, un spoiler indirecto, con respecto a Stormfly digamos que tiene un poco de Danger que hará que se lleve todavía mejor con Astrid. Saludos.
HeiMao3: Consideré lo del traje, pero como soy media "física" me pongo a pensar que con el traje de Hiccup no aguantaría el peso de Astrid XD, raro, además que se le tendría que colgar de una manera, en fin, un infinidad de cosas, aparte porque en mi idea original que era una pelea en la playa ellos caían al mar, pero descarte el mar ya que hubiera sido ventajoso para Eret y Nero y demás vann que peleaban. Con respecto a tu pregunta Stormfly y Astrid seguirán sin el enlace, después ya se sabrá. Saludos.
Ana Gami: Jajaja si, tiene hambre dirá Draugr, jajaja también me encanta la pareja de Heather y Spinel si no la ponen oficial con Fishlegs en la serie los haré yo también OTP. XD. Saludos.
SAM Archer: Así es, es por eso que lo puse al inicio ya lo tenía pensado desde hace mucho y se conocerán a los antiguos elementales y pretendo explicar el porque tanto disturbio de la información en su presente. Saludos.
Jessi (guest): reconozco a despedida, espero acertar, bueno era obvio lo del corazón pero me pregutnó si sabrás el porqué de verdad XD, a mi también me encanta en llamas y estoy mega emocionada por el nuevo tráiler de sinsajo "Noviembre llega ya" (gritando como loca) espero te haya gustado el capítulo. Saludos.
Steffani: Yeiii otra fan de THG, como vez el Nema va avanzando más y hasta Nero se siente más relax a todo tenso y enojado como se conoció ¿efecto de Gema? XD. Saludos.
Unbreakablewarrior: Si , ya está llegando a su fin, en si ya no se cuantos capítulo quedan, tal vez lleguen a los 50 creo. Saludos.
Vanesa Veltran: Descuida, espero que sigas mejor de salud que es un gorro esa enfermedad, que horrible, gracias por seguir el fic, nos leemos. Saludos.
Jessy Brown: Acertaste con lo de Nero, aunque Gema dijo que ella lo había encontrado pues es ella la que siente las piedras y metales y todo eso, pero por fin pudieron hablar. Hotcakes solo insinuantes XD. Espero te haya gustado. Saludos.
Nina Chilena: tu pregunta es muy interesante y por eso te responderé como se debe, muchas cosas si se me ocurren al día, de repente salen de la nada, pero… está historia la vengo imaginando desde que tenía unos 17 o 18 años y en realidad eran dos diferentes. Por una parte tenía la trama de los elementos y todo eso, contra un enemigo que quiere ese poder, esa idea era para Sakura Card captor y era en la época moderna ahí los 5 elegidos todos eran buenos, el del agua y el del fuego se disputaban el amor de la protagonista eso no cambió; por otra parte tenía otra idea de uno tipo medieval también para la misma serie, en este era más un conflicto político pero no se me ocurría que tipo de conflicto que en "guerra de elementos" cubrí con el problema de las razas, en fin ese fic ellos estaban siendo traicionados sin saberlo y sucedía exactamente lo mismo de que se enteraban en medio de la batalla, la diferencia es que aquí los gemelos que serían drago y Fogo ellos eran los consejeros del reino, y se iban a estar intercambiando para confundirlos, en la idea original uno si sentía afecto por la princesa y el otro odiaba a todos, pero al combinar las historias no sabía dónde poner al chico que manipularía el agua, además de que Fogo se me hacía muy viejo para Astrid, fue ahí cuando lo puse para que fuera el sobrino de este malvado. Y poco a poco se fue combinando la historia. Espero haber resuelto tu duda. Saludos.
YTG99: Fallaste con quien iba a encontrar el anillo XD, jajaja otra fan de Spinel bienvenida, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.
KarenKaze: Se que fue rápido el rescate pero en sí, era más que obvio que Astrid no podría hacerle mucho a Hiccup si el mismo corazón de Astrid lo estaba defiendo de ella misma. Saludos.
dragon viking: justo antes de publicar muchas gracias por el review. Saludos
A los seguidores, favoritos y
