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Como saben los personajes no son míos, yo solo me adjudico la historia que si es completamente mía.
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Gracias por sus RR, son las mejores. Como siempre saber de ustedes y lo que piensan es completamente alucinante.
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Cuarto:
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La tarde pasa lenta, intento no ser tan evidentemente apático e integrarme en las conversaciones en las que me incluyen, hablo de mi trabajo y de mi vida en Londres, aunque no hay mucho que contar, respondo sus preguntas y dudas sin demasiados detalles, no se siente cómodo hacerlo, pero a medida que el tiempo pasa se vuelve más complejo disimular que solo quiero marcharme… ¿A dónde? Ni yo mismo se la respuesta a esa pregunta… solo siento que este no es mi lugar.
Las anécdotas de mi pasado se suceden una tras otra, Emmet ríe de aquella vez que me perdí en el bosque y estuve horas sin aparecer, de cómo la policía me busco y la cara de susto que tenía cuando por fin me encontraron, Alice recuerda la vez que me obligo acompañarla al centro comercial, torturándome toda una tarde, haciendo que la acompañase tienda tras tienda.
Ninguno de ellos las nombras, como si nunca hubiesen existido, ¿porque para mí no es tan fácil obviarlas? a ninguna de ellas, no puedo olvidar por ejemplo que la vez que me perdí en el bosque, fue por ir en busca de Bella, cuando Esme me lo había prohibido como castigo por quebrar unos de sus jarrones chinos, o la vez que me vi obligado acompañar Alice de compras, fue porque nos encontró metiéndonos mano con Bella y amenazo con acusarme con mis padres si no lo hacía.
Por qué en todos mis recuerdos del pasado de una u otra manera siempre esta ella.
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Cuando la noche se deja caer Emmet y Carlisle preparan una Barbacoa, se enfrascan en una conversación que versa sobre cuáles son los mejores tips para que quede perfecta, Emmet siempre se ha llevado mejor con mi padre que yo, para mí no siempre ha sido tan fácil aceptarlo como es.
El clima es cálido y todo parece ir perfecto, pero el compartir con toda mi familia nuevamente se siente extraño, y no hago nada por incorporarme en sus absurdas conversaciones, permanezco en silencio, con una cerveza en mis manos, yo ya no tengo ganas de seguir fingiendo ser quien ya no soy.
Alice conversa con mi madre y su novio de sus actividades diarias y lo difícil que es compaginar su rutina para poder tener tiempo y organizar una boda soñada, la imagen que brindan al exterior, es la de una típica familia de los suburbios.
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Me siento ajeno, es como si los años que estuve lejos hubiesen abierto una enorme brecha entre ellos y lo que soy ahora. Me digo que esto no es para siempre, que es solo momentáneo y que no debo comportarme como un completo snob.
Hago un esfuerzo por integrarme y fingir que todo está bien. Quizás ellos son realmente felices, y soy yo el del problema, puede que tanto tiempo solo, no me haya hecho bien, y que la animosidad que me provoca su compañía no es más que envidia, de no ser capaz de sentir lo que ellos siente al estar juntos… envidia de no ser parte de algo… parte de una familia… una familia pienso con ironía, cuando la tuve no la quise y ahora que no la tengo la quiero… ¡quien entiende esta mierda que siento!
En un momento mi padre revisa su celular y se retira a hablar a otro lugar, mi madre siempre atenta de todos sus movimientos lo ve extrañada y después de unos minutos lo sigue, se que sucederá a continuación entre ellos, y todo es como si fuese un Deja- vu, hay rutinas difíciles de cambiar y recuerdo porque yo ya no encajo en este lugar. Quiero irme a casa y dejar de fingir que somos una perfecta familia feliz.
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Mi padre se ha ido y todo es como siempre ha sido.
Mi madre lo justifica diciendo que lo han llamado de la clínica.
El trabajo es trabajo… dice mientras se sirve un cocktail, es el primero de la noche, pero puedo asegurar que no será el ultimo.
Emmet bebe una cerveza y Alice me mira como buscando algún tipo de apoyo, los tres nos miramos y sabemos que Esme miente, que lo más probable es que Carlisle se haya ido con su amante de turno, pero ninguno dice nada… es una rutina tan adquirida que siente como algo normal, me cuestiono si eso está bien, si es realmente algo normal…
Por un momento mis recuerdos me llevan a nuestra vieja en Fork, no soy más que un asustado niño de siete años, escondido en el closet de sus padres, que se tapa los oídos para no escuchar los gritos, pero que sus manos no son un impedimento para aplacarlos, mi madre llora y le recrimina por su infidelidad, mientras mi padre la acusa de estancarse y volverse aburrida… a esa edad hay muchas cosas que no entiendo, pero sé que esa discusión no es buena, prometo jamás hacerle ese daño a alguien que quiera, que jamás seré ese tipo de hombre. Alice se pierde en su celular y Emmet conversa con solo quiero irme y apartar los malos recuerdos de mi mente y olvidar que yo también he sido ese tipo de hombre.
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—No entiendo porque sigues haciéndolo.
Escucho que Emmet le dice Alice, no ha sido mi intención escuchar su conversación, iba camino al baño y ellos están en la cocina preparando los postres. No quiero ser parte de su conversación y tampoco quiero interrumpirlos, por lo que permanezco en silencio esperando que se marchen para poder seguir sin ser visto.
—No sé que hablas. —le dice Alice a la defensiva.
—No te hagas la tonta, hace un rato he visto que estabas revisando su perfil de facebook, con tu celular. —le acusa, mi hermana no dice nada, Emmet bufa para luego decirle en una voz más cariñosa. —Enana… ustedes terminaron hace tanto… No te hace bien… déjalo ir y sigue con tu vida… Nahuel se ve un buen tipo… no se merece que tu…
—Emmet le estas dando más importancia, de la que tiene. —le corta Alice.
—¿En serio? —pregunta irónico.
—Todo el mundo revisa las redes sociales de sus ex… es solo curiosidad… no es con otro fin o intención… no es como si aun estuviese enamorada de él… o dime que tú nunca le has revisado el perfil a Irina. —se defiende.
—Alice… ni tú misma te crees eso.
—Ya basta Emmet… a ti no te importa lo que yo haga, y créeme que si lo hago es porque tengo motivos… —se justifica Alice.
—Y esos motivos que crees tener, tienen algo que ver con Bella Swan.
Lo último que esperaba escuchar en esta discusión es el nombre que de la persona que últimamente se niega a salir de mis propios pensamientos, de pronto esta conversación se vuelve intersante.
—No entiendo porque sacas a esa mujer en esto. —dice Alice molesta, como si no entendiese de que se trata.
—Porque de una u otra forma Bella o Renne Swan siempre están involucradas en los problemas que tienen las mujeres de esta familia… como si ellas de alguna forma fueran las responsables de su infelicidad… Alice… Bella no tuvo nada que ver en que Jasper terminara contigo.
Las palabras de mi hermano me sorprenden, Jasper fue novio de Alice, cuando ella fue a la universidad en Nueva York, el estudiaba psicología y ella diseño. Era un tipo simpático pero raro, nunca fuimos amigos, ni compartíamos amigos en común, el no iba a fiestas, prefería pasar su tiempo libre en voluntariados o en agrupaciones sociales, le interesaban cosas de ese estilo, para ser sincero nunca entendí que hacía con Alice, no había dos personas mas diferentes en su forma de ver la vida.
Pero como dicen los polos opuestos se atraen, porque estuvieron varios años juntos, su relación fue seria, si incluso Alice dejo nuestro departamento para trasladarse a vivir con él. Pero supongo que tiene que haber sido esa misma diferencia la que finalmente termino por separarlos.
Pero que Jasper, en esa época conociera a Bella era prácticamente imposible vivían a miles de kilómetros de distancia. Por lo que me pareció ridícula acusación de Emmet.
—No la acuso de eso. —se defiende Alice.
—¿Entonces no te entiendo?
—No es por ser una chica pesada Emmet, pero tú con suerte te das cuenta de lo que pasa bajo tus narices o pregúntale a Irina. —le dice irónica.
—Ese fue un golpe bajo enana. —le dice dolido Emmet.
—Lo siento pero es la verdad.
—Bueno si vamos a ser honesto… no soy yo el que revisa el perfil de mi ex, después de haber terminado hace mas de 5 años, para ver si aun sigue con la chica a la que siempre he envidiado… solo intentaba ayudarte Alice, no es necesario que actúes como una perra sin sentimientos… —le espeta Emmet .
—No te he pedido tu ayuda,
—Entonces sigue culpando a otros de tus errores.
Finaliza Emmet, para luego salir de la cocina y dejar sola Alice, escucho a mi hermana como lanza al suelo todo lo que estaba en la mesa. Tengo muchas dudas y solo quiero aclararlas.
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—¿Que tiene que ver Bella con Jasper, el ex de Alice? —le pregunto a Emmet, cuando vamos de vuelta al piso en la quinta Avenida. Emmet me mira extrañado. —Escuche tu discusión con Alice. —le digo a modo de explicación. Él suelta un bufido.
—Es de mala educación escuchar conversaciones ajenas. — me dice irritado.
—Enserio me saldrás con esa mierda. —le digo en broma.
—Es una historia larga. —dice resignado, después de un incomodo silencio.
—El viaje de vuelta es largo. —le respondo.
—¿Qué sabes del término entre Alice y Jasper? —pregunta después de unos minutos de pensarlo.
—No sé mucho, en esa época tenía cosas más importantes en la que preocuparme. —le digo refiriéndome a la enfermedad de Ness.
—Bueno, no es que a mi importara mucho, con suerte conocí a Jasper, no teníamos mucho en común… no me va el minimalismo… estoy seguro que no lo vi más de dos o tres veces durante todo el tiempo que estuvo con Alice, pero cuando terminaron la enana no se lo tomo muy bien, creo que siempre pensó que solo era momentáneo y tarde o temprano terminarían volviendo, pero para él el termino era definitivo, por lo que entiendo. —me explica. — Sus estilos de vidas eran absolutamente incompatibles, el es medio altruista y hippie si incluso recuerdo que una vez me invito a una de esa reuniones raras donde vas al desierto a meditar para encontrar tu yo interior…
—Al punto Emmet. —le digo serio.
—Bueno, bueno no te enojes… tu sabes cómo es Alice… no hay nadie más lejos de esos principios de vida desinteresada, la enana es consumista y demasiado entrometida para llevar una vida como la que Jasper llevaba… bueno para hacerte la historia corta… Alice incluso ha ido al psicólogo para superar la ruptura, pero de una u otra forma siempre termina revisando sus redes sociales y aunque Jasper tiene privadas la mayoría de sus cosas, hay algunas que no y fue ahí donde vio una foto que tenía con Bella en Haiti ayudando para un terremoto que hubo ahí… y créeme que si antes la odiaba ahora la odia mas porque cree tener razones para hacerlo.
—¿En serio? —le pregunto realmente asombrado.
—¡Oh vamos! ¿En serio? — me pregunta curioso. —No es como que tengas derecho actuar como un celoso, que yo sepa tu y Bella no están juntos, y la chica tiene derecho a ser feliz y seguir adelante, mas después de todo lo que ha pasado en su vida…
—Tienes razón es solo que es raro… —le digo con sinceridad, que Bella reicira su vida era una posibilidad, es solo que se siente raro escuchar que lo ha hecho.
—Tú deberías hacer lo mismo. — me dice serio.
—Quizás tengas razón. —le digo pensativo.
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Tengo frente a mí una caja llena de sobres de distinto tamaño, todas son cartas de Bella, tienen diferente fecha y todas han sido enviadas de diferentes lugares, no solo dentro del pais, sino de otros lugares del mundo.
Llevo cerca de una semana enfrentándome al dilema si abrirlas o no, por una parte su contenido me genera curiosidad y por otra siento miedo de hacerlo y descubrir que tal como dijo Emmet ella siguió con su vida, que en esas cartas no hay otra cosa que una muestra de ello.
Quizás el no querer ver como esta Bella es egoísta.
Pero tengo que reconocer que una parte de mi aun espera que ella, sienta lo mismo que yo, que el mundo le genere apatía y sienta que sin Ness no encaja en ningún lugar del mundo, quizás solo quiero compartir esta soledad que me consume el alma y pensar que el odio que siento por mismo es justificado.
Quizás solo no quiero ver que el mundo sigue girando, que Bella logro seguir el ritmo y no fui yo el que quedo fuera.
Quizás solo no quiero ver que es feliz sin mí.
Quizás solo soy peor de lo que pensé.
—Quizás solo deberías abrirlas y salir de la duda. — es la voz de Emmet la que interrumpir mis pensamientos, al comienzo me cuesta darme cuenta que mi hermano el que habla y no mi propia mente.
Lo miro y le suelto lo que a mi parece una sonrisa, pero lo que estoy seguro no es más que una mueca.
—No sé si quiero ver lo que hay adentro. —le digo sincero.
—Quizás si ves que ella siguió adelante, puedas seguir tú también.
—No sé si quiero ver su felicidad. —le digo con honestidad. —Siento que falta algo ¿Sabes? Cuando ella se marcho, se suponía que volvería… teníamos algo… quizás estas cartas son su forma de decir adiós.
—Deberías abrirlas y ver realmente que hay ahí dentro.
—No quiero decir adiós. —reconozco con pesar, asombrándome a mí mismo.
—¿Por qué? —pregunta curioso.
—Tenerla a ella… aunque sea como una mera expectativa es lo único que tengo.
—Eso es Egoísta.
—Nunca he sido una buena persona. —le digo, saliendo de la habitación y dejando las cartas en la caja.
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¿Qué les pareció?
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Antes de odiar a Edward esperen a ver que hay dentro de él, tiene una razón por la que es como es, comprensible o no, queda a su criterio… (a veces yo también lo odio… luego se me pasa). Solo decir que las personas son entes complejos que no siempre actúan como se supone que deben hacerlo.
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Chicas lindas y hermosas leí todos sus comentarios ¡son las mejores!, en verdad cuando comencé con esta historia siempre me dije, que no importaba si comentaban o no, que no lo hacía por eso, pero cada vez que leo uno de sus mensajes se siente una sensación que es difícil de explicar…. Gracias.
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Disculpas por las faltas ortográficas...
