Un lugar incómodo para esperar
Momentos antes, en otra dimensión
En los cielos, iba cayendo en picada un oso de peluche celeste intentando alcanzar a una dragona zafiro con grandes pechos que aún tenía ese pequeño bikini. Ella caía de espalda y estaba inconsciente.
—… Con mi puñetazo en su estómago, la noquee… que novedad— decía Creepy con sarcasmo mientras partes de su cuerpo se rompía dejando ver a un pequeño dragón celeste. Usaba sus alitas para volar más rápido y llegaba a un lado de Zafira. Ponía sus garras en la espalda como si fuera a cargarla, pero al hacerlo, su cuerpo creció de golpe hasta estar del tamaño de Celestia y ser un antropomórfico musculoso haciendo que tenga a la pechugona en sus brazos como si fueran recién casados, aunque tenía su cabeza colgando.
El dragón volaba lentamente hasta aterrizar en el suelo sin ninguna dificultad. Creepy observaba fijamente a la inconsciente Zafira y más su gran busto.
—Ay que linda. Se ve dormidita… podría aprovechar y jugar con esos "balones"… … … ¡Ni que fuera el amo Soul! ¡Despierta pechugona, buena para nada!— exclamaba molesto tirándola al suelo haciendo que se despierte de golpe con dolor en la espalda y cabeza.
— ¿Q-que pasó?— preguntaba la dragona sentándose mientras se sobaba la cabeza adolorida.
—Lo que pasa, es que te entrometiste. Te dejé inconsciente y aquí estamos— daba una explicación corto y fácil de "entender".
—… ¿Qué?— preguntaba Zafira confundida.
—Nada… nada. Por lo visto un cerebro tan pequeño como el tuyo, no entiende nada— decía rodando sus ojos fastidiado.
—Oye. Sabes que eso duele— mencionaba la dragona ofendida por cómo le dijo.
—Sí, si— decía sin importancia mientras miraba alrededor. Zafira suspiraba algo deprimida y se levantaba haciendo que sus pechos rebotaran un poco para luego sacudir su cuerpo un poco — ¿Sabes qué? No debiste entrometerte en discusiones ajenas— agregaba molesto mirándola de reojo.
—Yo… yo solo quería que se detuvieran— decía la dragona deprimida.
—Sí. Sé que tus intenciones son buenas y bla bla bla, pero no debiste hacerlo. Somos salvajes con esas discusiones— decía con burla sin dejar de mirar alrededor y más por el suelo —Mmmmm. Oh rayos. Se me perdió mis costuras… debo mandarle a Costure que me haga costuras de oso… de nuevo— pensaba fastidiado al perder sus partes de oso que posiblemente se lo llevó el viento.
—Sí. Ahora ya me doy cuenta de eso— decía sobándose su estómago donde la golpeó con fuerza el dragón. En eso, miraba alrededor curiosa —Creepy ¿sabes en dónde estamos?— preguntaba sin dejar de observar el lugar.
Estaban como una especie de sendero, pero en un campo abierto.
—Mmmmmm. No lo sé, pero creo que estamos en una Equestria. Al menos un lugar no tan loco— decía fastidiado.
—Ya veo… es lindo el lugar— mencionaba con una sonrisa sintiendo el viento en su cara y como movía su largo cabello.
—Sí, sí. Qué lindo— decía sin importarle mucho el lugar.
—Oye Creepy ¿podemos explorar el lugar?— preguntaba Zafira mirándolo con una sonrisa alegre.
—No.
—Oh vamos. Será un momentito— decía poniendo unos ojos tiernos.
—Que nooooo. Vamos a esperar al amo Soul para que nos saque de aquí— decía con los brazos cruzados muy molesto.
—… Owwwww. Ok— decía resignada ya que sabía que no haría que cambiara de opinión, pero en eso, lo veía un momento al escuchar lo que dijo —Creepy ¿Tú no sabes cómo salir de aquí? O sea abrir un portal y eso— agregaba extrañada haciendo que se rascara la cabeza apenado.
—… Emmmmm. No puedo hacerlo ya que la única forma de que abra un portal, es que tenga un objeto especial para eso que se me quedó en casa o también cruzar un portal que está en un lugar del castillo para poder ir con calma y siempre recordar donde está el portal que entra uno— decía Creepy rodando sus ojos fastidiado.
—Oooookei— ella no entendía mucho lo que dijo, pero de igual forma, asentía con la cabeza como entendiendo lo que dijo para no quedar de nuevo en corto circuito.
El dragón se sentaba en una roca que veía por ahí para esperar a Dark. Zafira sin muchas opciones, se sentaba a un lado de Creepy o sea en el suelo con los brazos cruzados haciendo subir levemente su busto. Estaba algo molesta.
Estuvieron callados por un rato hasta que de repente, escuchaban un rugido en el cielo haciendo que alzaran la vista y observaban a lo lejos, como aparecían unos dragones volando, todos iban en una dirección, pero no a donde estaban ellos.
—Oh vaya ¿¡Esos son dragones!?— exclamaba la dragona sorprendida y con una sonrisa.
—Noooo. Ellos son conejos disfrazados de dragones— decía Creepy con sarcasmo haciendo que ella lo mirara feo. El dragón rodaba sus ojos con una sonrisa burlona para luego mirar a los dragones. Pensaba que se trataba de una emigración de dragones como siempre pasaba en Equestria, pero de repente, veía a un dragón que le resultaba muy familiar —… ¿Ese dragón no es…?— pensaba con seriedad teniendo los brazos cruzados viendo ese dragón que era grande. Era de piel rojo sangre, con escamas negras, sus garras y ojos eran de color marrón oscuro. En eso, el gruñoncito metía una garra en su boca y sacaba unos binoculares para poder ver bien a lo lejos.
—Creepy ¿Cómo haces eso de sacar cosas de tu boca?... Es algo desagradable— preguntaba Zafira sorprendida de ver como sacó unos binoculares de su boca, aunque se asqueaba un poco.
—Es un secreto que es mejor no saber— decía simplemente sin mirarla.
—Ooookei— la dragona no dijo nada más y siguió mirando la emigración de dragones.
El dragón miraba a lo lejos, como un hueco grande en el suelo. Él recordó que eso era donde ponis inútiles se escondían para ver la emigración sin pensar que podrían morir por idiotas. Eso pensó Creepy con fastidio, pero en eso, observaba como el gran dragón rojo, se separaba del resto de su raza y volaba a toda velocidad hacia el hueco y fue a agarrar algo, y alzó vuelo teniendo algo en una de sus garras, era una yegua lavanda y en unos segundos, veía salir volando a una pegaso celeste detrás del dragón a toda velocidad.
—…— el dragón dejaba de ver por los binoculares y los guardó en su boca para luego tragárselo.
—Creepy.
— ¿Qué?— el susodicho miraba a la dragona, pero en eso, la veía incomodo ya que lo miraba con una sonrisa alegre.
— ¿Podemos ir con los dragones? Por favor, por favor. Yo quiero ver más de mi raza. Te lo suplico— decía Zafira agarrando sus garras con las suyas poniéndolos cerca de sus pechos mirándolo con una sonrisa.
—…— Creepy suspiraba fastidiado —Está bien, pero no seguiremos a esos dragones. Conozco el lugar donde vivirían los dragones… creo— decía eso último en su mente.
— ¡Genial! ¡Gracias Creepy!— exclamaba la dragona con una gran sonrisa mientras lo abrazaba teniendo sus pechos aplastando en él.
—Sí, sí. Vamos pues, tenemos un gran camino que recorrer— decía el dragón algo sonrojado al ser abrazado por ella. La alejaba con sus garras para poder levantarse.
—Ok. Pues vamos— mencionaba emocionada. Creepy rodaba sus ojos para luego empezar a caminar —Oye ¿Por qué no vamos mejor volando?— preguntaba extrañada.
— ¿Tienes alas para volar?— preguntaba con seriedad sin dejar de caminar y la dragona lo tuvo que seguir por detrás.
—No, pero puedes volar tú. Así que tú podrías…— fue interrumpida por el dragón.
—Ni creas que te voy a cargar hacia allá. No soy un bendito transporte— decía molesto teniendo los brazos cruzados.
—P-pero así llegaremos más rápido— se quejaba de tener que caminar.
—Ay por favor. No seas vaga. Caminar es bueno para la salud. Podrás estar en buena forma y todo eso, y también que… podrías hacerme el favor de ¡quitarte ese bikini! Quédate desnuda o ponete otra cosa. No quiero ver mi cara en tus pechos— decía girando su cabeza para mirarla con enojo sin dejar de caminar.
—Pues ahora te fastidias. Estaré con este bikini mostrando a los ositos al mundo entero— mencionaba Zafira con una sonrisa burlona, pero en eso, veía como Creepy le enseñaba un puño cerrado —Ok, ok. Me lo quitaré, pero por favor ¡no golpees mi estómago!— exclamaba lo último asustada con sus garras en su estómago para que no la golpee de nuevo.
Un rato después
— ¿Eso es lo mejor que conseguiste?— preguntaba el dragón caminando por un sendero del bosque. Caminaba al lado de la dragona que se había puesto un sostén deportivo, aunque se veía mucho sus pechos por la parte de arriba y un pantaloncito corto tipo deportivo.
—Sí. Esto es lo mejor para caminatas largas y extensas. Perfectas para ser ejercicios… como tú dijiste. Je, je— decía Zafira con una sonrisa alegre caminando al lado de él y que sus pechos no paraban de rebotar al caminar.
—…— rodaba sus ojos fastidiado y seguían caminando tranquilamente.
—… A todo esto ¿Dónde queda ese hogar de los dragones de aquí?— preguntaba la pechugona curiosa.
—No lo sé ¿Por qué no se lo preguntamos al escritor?— preguntaba con burla.
— ¿Qué?— preguntaba confundida.
—Sí. Hasta es más, con un solo chasquido, aparecemos en el lugar con rapidez— decía el dragón haciendo que la dragona se confundiera mucho más y sin más, Creepy chasqueó su garra.
...
—Y aquí estamos… en Draconem. El país más "fabuloso" del mundo— decía el dragón con sarcasmo frente a la entrada de esas tierras donde se observaban que algunos habitantes medían cinco metros, seis metros o cuatro metros. Había dragones de todo los tamaños haciendo que los dos dragones dimensionales sean los más bajos del lugar. Las casas que se veían, estaban hechos con materiales de mármol y de hierro inoxidable, algunas ventanas de unos edificios eran de vidrio, pero otros eran de rubí.
—… Si… genial…— decía Zafira caminando en cuatro cansada. No sabía cuánto había caminado, pero fue horrible para ella hasta estaba sudando — ¿Cuánto tiempo duramos… caminando?— preguntaba luego de tirarse al suelo de espalda para tratar de descansar.
—Mmmmmmmm. Como una… o dos semanas— decía sin importancia, pero para la dragona, casi le daba un infarto haciendo que se levantara de golpe.
— ¿¡Dos semanas!? ¿Cómo pasó el tiempo tan rápido sin que yo me enterara?— preguntaba sin poder creer lo que escuchaba.
—Pues por el poder del fic— decía con una sonrisa burlona —… Debo dejar de actuar como el amo Soul… esto es raro— pensaba fastidiado.
— ¿Qué?— preguntaba muy confundida.
—Ok. Para que entiendas, nos paramos muchas veces para comer. Te tuve que cargar un gran tramo, porque te quedaste dormida o porque estabas "cansada"… espero que eso no fuera una excusa para que te cargue— decía Creepy con seriedad.
—N-no ¿Cómo crees?— la aludida miraba a otro lado para que no vea su sonrojo.
—Bueno, ya que, aquí estamos. En donde querías venir— decía el dragón con fastidio de estar ahí. Zafira observaba el lugar y se impresionaba al ver esos increíbles dragones.
—Wow. Que increíbles— decía con una gran sonrisa. Creepy lanzó un bufido.
—No son tan increíbles. Cuando te acostumbras a vivir en un lugar, te cansaras de ver a los mismos pelotudos y tener una vida monótona, y aburrida que a diferencia de darte golpes en el estómago, es pura diversión— al escuchar lo que dijo el dragón, la dragona se tapaba su estómago para que no la golpee de nuevo —Bueno, ya estamos aquí. Así que supongo que aquí esperamos a que nos recojan y todo eso. Así que busquemos un lugar para quedarnos o que se yo— decía con seriedad hasta se podía notar su voz de desprecio por el lugar por alguna razón en particular.
—Ok. Vamos, quiero conocer un poco el lugar— decía con una sonrisa emocionada. Creepy rodaba sus ojos para luego empezar a caminar siendo seguido por la dragona.
Caminaban por el lugar tranquilamente. Zafira observaba alrededor asombrada y con mucho entusiasmo mientras el dragón… seguía con su cara de siempre.
Algunos dragones que pasaban, los ignoraban, porque les importaban un carajo, aunque algunos estaban extrañados de ver esos dos dragones nunca antes visto, pero igual los ignoraban, porque no eran de su incumbencia.
Creepy miraba alrededor para ver si había un motel o algo que se le parezca, pero nada. Lo único que veía, era casas, rocas, un río de lava por ahí y una carnicería que pasaban frente de él. La dragona se detuvo un momento para ver a un dragón que vendía carne de todo tipo. Le hacía agua a la boca e iba a decir algo, pero el dragón celeste, la agarró de una garra para hacerla caminar.
—Después pensamos en comer. Primero hay que buscar un lugar para descansar. Así que muévete— decía con seriedad arrastrando un poco a Zafira.
—Ok, ok. Entendido, pero suelta mi garra, yo puedo caminar— decía ruborizada por esa acción.
Seguían caminando por una calle hasta que Creepy se detenía de golpe haciendo que la aludida se chocara con él, aunque sus pechos amortiguaron el golpe.
— ¿Por qué te detienes así?— preguntaba la dragona algo molesta, pero el dragón no decía nada ya que veía a una dragona color ámbar de tres metros y sus ojos eran marrones. Estaba metiéndose en una casa. Su acompañante se daba cuenta de eso — ¿Por qué la miras tanto?— preguntaba molesta con los brazos cruzados subiendo levemente su busto.
—Mmmmmmm. Estoy pensando que… …— se quedaba pensativo un momento —Espera aquí, iré a hablar con ella. A ver si nos deja quedarnos en su casa por las buenas— decía con seriedad teniendo los brazos cruzados.
— ¿Y por qué dices por las "buenas"?— preguntaba la dragona extrañada.
—Por nada… por nada— no decía nada más para luego caminar hacia la casa donde entró la dragona. Al estar frente a la puerta, se quedó un momento pensativo. Daba un suspiro y alzó su garra derecha para tocar la puerta.
Un rato después
—Me alegro que nos dejes quedarnos aquí, señora— agradecía Zafira sentada en un enorme sofá para dragones.
—Je, je. De nada. No podía dejar a los dos solos en las calles y más… este fortachón con su amiga, supongo. Je, je. Y además no me llames señora, llámame, señorita Leslie o Leslie a secas… no estoy casada. Je, je— daba una risita algo seductora mirando a Creepy que estaba sentado al lado de la dragona zafiro con los brazos cruzados y tenía una cara de molestia.
—Ah. Que bien. Te felicito— decía el dragón con sarcasmo.
—Je, je. Bueno, siéntese como en su casa. Si necesitan algo de mí… díganme— decía la dragona ámbar con una sonrisa seductora mirando a Creepy haciendo que se ponga nervioso y más que cuando se marchó, le pasó su cola por la barbilla.
—Vaya, que dragona tan… "simpática"— decía Zafira con una sonrisa forzada, aunque por dentro estaba molesta — ¿Cómo hiciste para que nos deje quedar en su casa? O sea ¿usaste tus toques masculinos?— preguntaba con una sonrisa burlona. El dragón la miraba feo.
—Que toques masculinos, ni que ocho cuarto. Deja tus inventaderas pechugona. Lo único que hice fue abrir la puerta— decía molesto, pero ruborizado ya que literalmente con solo abrir la puerta, Leslie se quedó embobada al verlo y la convenció de golpe.
—Mmmmmm ¿Por qué será?— preguntaba insinuando algo y molestándose más.
—No lo sé. Pregúntale a ella— decía fastidiado y suspiraba frustrado —Bueno, ya que, estamos aquí y esperaremos a que el amo Soul venga por nosotros— mencionaba recostándose en el sofá.
— ¿Estás seguro que vendrá por nosotros? Porque creo que no sabe dónde estamos exactamente— decía Zafira preocupada e insegura.
—Él sabrá ya que soy su peluche. Así que sabría más o menos en donde estoy… creo-decía lo último en su mente algo inseguro.
—Ok, pero mientras esperamos ¿¡Podemos explorar más de Draconem!?-exclamaba emocionada.
—Sí, pero mañana ya que caminamos bastante… o sea yo— decía mirándola con burla haciendo que la dragona se apenara.
—Je, je. Ok, ok. Esperamos mañana ya que quiero conocer más del lugar— decía Zafira con emoción.
—Sí, pero no te emociones tanto. Puede ser que te disgustes después el lugar— decía Creepy con seriedad, algo que la hizo extrañar mucho.
Desde que llegaron, el dragón celeste parecía despreciar el lugar por alguna razón en particular. La dragona quería preguntarle, pero no quiso molestarlo con eso. Así que se levantó y fue a explorar un poco la casa en donde estarían por mientras. Creepy seguía sentado con los brazos cruzados, pensativo y con molestia, de estar en Draconem.
Continuará.
Dimensión de Equestria del fic: EL SECUESTRO DE TWILIGHT (escrito por: SCRITTORE PASSIONE)
Quería que hubiera más en el capítulo, pero lo dejé aquí :v
Eso es todo.
Nos leemos.
