Changes hurt
Capítulo 37: Back to school.
Buffy sentía una fuerte opresión en su pecho y, a pesar de que no creía en ello, no podía de imaginar los peores escenarios para Dawn estando en manos de Spike. En verdad no quieres que alguien a quien quieres o, simplemente, conoces esté en manos de alguien que fue llamado Spike, obviando lo sugerido, casi explícitamente, por la amiga de Anya, por atravesar cabezas con railroad spikes y le llamaban the Bloody porque…
La verdad es que nadie, ni Giles, ni Angel, me han dicho el por qué le llamaban William 'the Bloody', pero puedo imaginarme unos cuantos escenarios empapados en baños de sangre.
—¿Cómo es posible que nos haya encontrado si no podía conocer la existencia de este lugar?— preguntó, para no estar callado, Xander.
—Te refieres a cómo un vampiro centenario conocido por ser capaz de lograr lo imposible y actuar en contra del sentido común… sin olvidarnos de que es un depredador perfecto capaz de seguir cualquier rastro sin importar el terreno, ha podido encontrarnos.
—¿Ahora eres la manager de Spike, Ahn?, ¿y qué es eso de lograr lo imposible? Por lo que conozco de Spike es, simplemente, un aprovechado que…
—Sin ir más lejos, fue él quien mató a Skrymir, el peligroso y poderoso demonio de Hielo que se había convertido en una auténtica leyenda en el Mundo de los demonios. Créeme cuando os digo que si un día llegáis a ver al verdadero Spike… será lo último que veríais en este Mundo— y la seriedad con la que hablaba Anya no dejaba ninguna duda acerca de sus palabras.
—¿Spike mató a Skrymir? Había escuchado ciertos rumores de su presencia en Londres durante el bombardeo sobre la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial pero nunca pensé que Spike pudiera haber estado relacionado con alguien semejante.
Joyce no podía soportar escuchar más sobre asuntos que no estuvieran centrados en como hacer para recuperar a su pequeña. Le daba igual el pasado del vampiro pues solamente buscaba tener de vuelta a Dawn.
—Buffy, tienes que hacer algo para traer a Dawn— le pidió su madre con gran ansiedad en su voz.
La mente de Buffy estaba inmersa en tantas situaciones que era sorprendente el que no le hubiera estallado. Sabía que tenía que creer en que Spike no fuera hacerle ningún daño a Dawn, a pesar de las últimas noticias sobre sus actuaciones. Tenía que creer en que Spike seguiría siendo amable con Dawn a pesar del cambio sufrido… el que ha hecho que fuera…
¿Otro?
—Esperad un momento, tengo que pensar— Buffy no vio como Anya rodó los ojos ante esto—. Spike no le hará daño a Dawn.
Claro que Xander no estaba muy de acuerdo con este punto.
—¿En serio? Seguro que Willow estará de acuerdo con eso de que Spike no es capaz de hacernos daño— dijo sarcásticamente.
—¡Muy bien! ¿Lo queréis de esa forma? Pues vale. Spike le hará daño a Dawn, seguramente planeará matarla pero ese no es su propósito— añadió al ver la cara de pánico de su madre—. Spike quiere hacerme sufrir antes de matarme. Él mismo lo dijo y sabe que me hará sufrir mucho más si espera a que esté presente antes de hacerle daño a Dawn.
Dejando aparcado en un rincón el asunto recién descubierto sobre la relación de Spike y Skrymir, Giles se centró en el problema en el que se encontraban en estos momentos.
—¿Crees qué Spike te hará saber a dónde debes ir, Buffy?
—Es posible— un cambio, evidente, en el rostro de Buffy dejó claro que en algo había pensado. Algo bueno—, pero no esperaré a que haga ese movimiento e iré a donde se encuentra con Dawn.
—¿Sabes dónde están?
Si para algo servían los sueños proféticos de la Slayer era para darle cierta ventaja aunque, sinceramente, solamente le hacían ver lo que sucedería sin poder evitarlo, como si quisieran que sufriera el doble al haber sabido lo que pasaría y cómo no pudo hacer nada para impedirlo.
—Si, el lugar que vi en mi sueño.
—¿En la Cumbre del Muerto?
Aquello logró confundir a Buffy durante un segundo antes de poder rehacerse.
—¿Qué? No, no en ese sueño. En mi primer sueño… en el que aparecía Dawn.
Giles recordó el sueño del que estaba hablando Buffy y se percató de los otros detalles, aparte de la presencia de la pequeña de las Summers.
—Cierto. En donde aparecían los dos Spikes. Seguramente significaban este cambio que ha sufrido— Giles, apesadumbrado, negó con la cabeza—. Es una pena que tus sueños sean tan vagos y difíciles de comprender, Buffy.
—Claro, como si todas esas profecías suyas trajeran manual de instrucciones— se quejó Buffy antes de volverse hacia Joyce—. Lo mejor es que vuelvas a casa, mamá. Spike no necesita a nadie más y me sentiría mucho mejor teniéndote en casa, por mucho que no parezca que le impida el poder entrar. No te ofendas, Xander.
—¿Eh, qué?
—Nada, cariño— le respondió Anya en un tono condescendiente ante la falta de claridad de su novio.
Por supuesto que el instinto maternal de Joyce la instaba a protestar y exigir el poder acompañar a Buffy para ayudar en el rescate de su pequeña. Luego el sentido común le recordaba que su presencia solamente serviría para distraer a Buffy y hacer que toda la situación empeorase en su bando.
—Está bien pero debes traer pronto a Dawn porque voy a preparar un chocolate caliente y ya sabes que poco me gusta el que se enfríe por culpa de que alguien no llegue a la hora prevista.
—Por supuesto, mamá. Ahí estaremos antes de que te des cuenta— a pesar de todo el poder y la fuerza que poseía como la Slayer, cuando Buffy abrazó a su madre solamente se trataba de una muchacha como cualquier otra.
—Y, sobre Spike…— hasta que el abrazo se terminó y regresó la Slayer.
—No te preocupes por Spike— la mirada de Buffy era inescrutable—. Yo me encargaré de todo.
Claro que estaba el problema de no saber como detenerle ahora que resultaba invulnerable, y no se cortaría nada una vez hubiera entrado en el juego ya que se trataría del movimiento final. En el que solamente quedaba por definir aquel quien daría el jaque mate.
Y yo no tengo la menor idea de ajedrez.
__________
Si de algo podía estarse seguro en Sunnydale era que, aunque en un instinto primario, la gente era consciente de que no era muy buena idea la de permanecer por los cementerios, ni cerca de ellos, una vez se hubo puesto el Sol. Ni siquiera tras haber enterrado a un ser querido se te pasa la idea de quedarte a tener un momento a solas.
Esto mismo, como en cualquier otro funeral realizado en esta ciudad, fue lo que ocurrió en el de Sheila Williams. Una vez hubo sido enterrada y familiares y amigos se hubieron despedido, lo mejor que pudieron teniendo esa hora límite sobre sus cabeza, se alejaron, con más prisa de la necesaria, del cementerio.
Y el silencio sepulcral se hizo en el cementerio durante los minutos que pasaron desde que todo ser vivo abandonó el lugar. Pero, aunque eso fuera cierto, no quería decir que no hubiera alguien más por aquí. Aunque, por supuesto, no tenía por qué estar vivo para justificar su presencia en el cementerio. Es más, su condición era más plausible debido al lugar en el que se estaba que si hubiera estado con vida.
Ante la lápida de Sheila empezó a estremecerse la tierra recién colocada anunciando un regreso que iba en contra de las palabras que en la piedra estaban escritas: "Vivirás en nuestros corazones eternamente".
Parecía ser que alguien prefería algo mucho menos esotérico y más terrenal, aunque su intención era la de salir de la tierra, concretamente, de su tumba.
Sus manos fueron lo primero que regresaron a la vista del Mundo, primero la izquierda y luego la derecha, que se apoyaron contra el suelo para hacer la fuerza necesaria para erguirse de la tumba. En esta ocasión nada de arrastrarse cual gusano parásito, si no que sería como sentarse en la cama después de una noche de descanso. Aunque no de el merecido Rest in Peace que se suponía en estas situaciones.
Llevándose consigo una buena cantidad de aquella tierra, finalmente, volvió a encontrarse donde creía que debía estar su verdadero lugar. Sobre el Mundo y no bajo tierra. No, ese no era su lugar y le demostraría al culpable de su presencia bajo tierra el error que había cometido.
Una diabólica sonrisa se formó en aquellos fríos labios.
—Un error mortal— sentenció Sheila antes de abandonar su tumba.
__________
Buffy, a pesar de todo, era consciente de que Spike no se iba a mostrar piadoso con ella si le pidiera que liberase a Dawn. Solamente esperaba que no le hiciera daño en el mismo instante en que hiciera su aparición.
Ni siquiera se atrevía a contar con Willow y su magia por culpa de la conmoción que se llevó debido al golpe recibido. Esto la dejaba sin más ataque que la fuerza propia y su inteligencia, lo que no la dejaba muy entusiasmada contando que Spike era demasiado previsor y siempre que realizaba un movimiento era porque lo tenía muy bien calculado.
Tendría que tratar de jugar a su favor la propia personalidad del vampiro. Y eso si se le daba muy bien porque parecía haber nacido para poder ser capaz de sacarle de las casillas a Spike, lo malo era que él también poseía esa cualidad.
Y la última vez no parecía que pudiera afectarle una acción así, estaba muy centrado en su plan. Debo hacer algo para lograr distraerle y…
¿Qué hacer luego? Aquí es donde el plan de Buffy, si es que alguien pudiera tener el valor de llamarlo de esa manera, se encontraba con un gran escollo. No podía acabar con él y el tratar de luchar abiertamente con la esperanza de encontrar una debilidad era suicida. Por lo que, al final, a Buffy solamente se le ocurrió una salida.
Una que acabaría con Spike para siempre.
Y eso era lo que, sinceramente, la aterraba. Iba a tener que acabar con otra persona a la que…, finalmente aceptó, pero solamente para si misma, que sentía algo bastante intenso y especial por él. No era solamente aprecio si no que lo quería y, de haber tenido más tiempo para pensar en ello, incluso podría haber acabado por llegar a la conclusión de que podía estar enamorada de él.
¿Cómo si no podría haberle podido soportar durante todos estos años si no fuera así? Es de suponer que el amor todo lo puede y no puede pensar en nada más capaz de mantener de una pieza a Spike tras todas sus acciones en contra de ella, y sus amigos.
__________
Todos vieron para Buffy con gran gesto de sorpresa en sus rostros. En verdad no habían pensado en lo que tenía ideado hacer para derrotar a Spike pero ni en sus más increíbles sueños llegaron a acercarse a esa posibilidad.
—Seguro que de ahí no logrará salir… bueno, a no ser que alguien logre realizar un buen Apocalipsis, claro está— dijo, sabiamente, Xander.
—La verdad es que se trata de algo que dejamos ahí sin llegar a pensar lo peligroso que resulta de la manera en que se encuentra en estos momentos. Lo sucedido el año pasado debió habernos advertido para solucionarlo.
—Seguro, pero estuvimos bastante ocupados con varios asuntos como Adam, la Inciativa, Faith… y los problemas cotidianos de vivir en Sunnydale.
Buffy clavó su mirada en la de su Watcher esperando la sentencia de este. Una parte, una gran parte, de ella esperaba que le dijera que no era posible de realizarse ya que, no obstante, se trataba del portal dimensional más peligroso que había en la ciudad.
—Podemos sellarlo una vez hayas arrojado a Spike para evitar el que pueda tratar de escapar.
No lo que tenía interés por escuchar Buffy, aunque su rostro no mostró ningún tipo de disgusto por ello. Sabía que era lo que debían hacer para poder librarse de un peligro tan grande como se había convertido Spike para todos ellos.
Para el Mundo.
Para ella.
—Entonces arrojaré a Spike en la Hellmouth.
__________
Su deber es mantenerlos a salvo pero, a pesar de todo, se sentía agradecida, tanto como molesta, porque hubieran decidido acompañarla para ayudarla. Ni siquiera pudo impedir que viniera Willow, por mucho que le asegurase que con Tara a su lado no tendría ningún problema. Tampoco era que fuera a usar sus poderes, si todo salía como lo tenía planeado… lo que no dejaba en buen lugar ya que no era un plan en si mismo si no la clásica escena "Tom y Jerry" en la que hará que Spike la siga hasta los restos de la biblioteca en donde se encuentra la grieta que lleva a la Hellmouth.
Spike era su misión, su trabajo y deber mientras que los demás debían de encargarse de poner a salvo a Dawn y luego alejarse lo más que les fuera posible del camino del no-vampiro; pero que le permitiera a Giles el poder estar a su lado justo después de librarse de Spike para realizar una variante del Desinvited spell usado para anular el paso a los vampiros a los hogares, para impedirle el atravesar la grieta de la Hellmouth a su hogar, al Mundo. Aunque para ello necesitaban algo de Spike… y sabiendo que todas las posesiones que poseía el vampiro provenían de los más variados lugares, basureros incluidos, a Buffy no le quedó más remedio que acompañar a su madre a casa para coger algo que nunca pensó en poseer, pero, al mismo tiempo, tampoco librarse de ello.
La fotografía de Spike… y el anillo que le entregó en su petición de mano.
La fotografía no dejaba lugar a dudas y el anillo, a pesar de cualquiera que pudiera ser su origen, cuando se lo entregó durante la petición de mano, lo había hecho suyo, como también de ella. Algo íntimo y personal. Buffy ignoró las miradas que recibió cuando no tuvo más remedio que mostrarles lo que utilizarían para el ritual, de la misma manera en que ignoró todos los comentarios que no tuvieran que ver con el plan en cuestión.
Además, ¿cuál era el problema? Se trataba de una foto de un, llamémosle, caso antiguo, de las cuales, seguramente, Giles poseía el resto del carrete y los negativos, y un anillo que, a pesar de estar involucrado un conjuro fallido, se trataba de su primer, y dada la poca esperanza de vida de una Slayer, ella misma ya había muerto una vez, lo más seguro, último anillo de pedida.
Un anillo en forma de calavera.
Típico de Spike… típico de Spike para entregárselo a Buffy, la Vampire Slayer.
La despedida con Joyce fue de lo más surrealista, típico de la vida que lleva, al dejarla en la cocina mientras cogía todo lo necesario para preparar el prometido chocolate. En verdad era una vida bastante extraña la suya.
Anya no puso muchos reparos en quedarse con Joyce hasta que esta les dejó claro que no tenía que hacerlo, y que se trataba de una mujer adulta capaz de defenderse y, aunque no lo fuera, tampoco es que la presencia de Anya pudiera ofrecer algo más que aumentar el número de rehenes en manos de Spike si decidiera venir a por ellas. Claro que Anya cambió de idea cuando Xander dejó claro que acompañaría a Buffy. No podía dejar que su novio arriesgase su vida… bueno, Anya se había referido primero a cierto miembro anatómico de Xander al que tenía un gran aprecio. Entre eso y la posibilidad de que siguiera soltando esos comentarios, tan poco apropiados, a Joyce, como el que si Buffy, en vez de haber tratado tan mal estos años le hubiera dado unos cuantos orgasmos, como les pedía su gran tensión sexual no resuelta, nada de esto habría llegado a suceder.
Buffy no podía evitar el pensar en todos los encuentros que mantuvo con Spike y tratar de justificar sus acciones contra él para saber si, de haber actuado de otra manera, hubieran podido evitar el llegar a esta situación.
Supongo que no lo he visto venir.
__________
Los alrededores del antiguo instituto de Sunnydale parecían tan muertos como lo hacía su interior, en donde aún podían encontrarse, por increíble que pudiera parecer, algunos restos del ex-alcalde Wilkins III. De sus restos tras haberse transformado en una gigantesca serpiente, por supuesto.
El silencio que reinaba en este lugar había sido roto hacía varios minutos antes por la estridente voz de una muchacha: Dawn Summers. Hasta que comprobó que eso no la iba a llevar a ningún lado. Como tampoco lo harían sus propias piernas, antes de haber sido atada a un bloque del techo que había caído en el interior de la piscina, porque, si bien no había agua, apenas un par de centímetros de algo que era líquido, pero verde y bastante viscoso, si resultaba imposible el caminar por aquella superficie sin llegar a resbalar. Lo que le sucedió a Dawn con la consecuencia de mancharse con aquello que cubría el piso de la piscina.
Como no podía huir tratando de ir a la parte baja de la piscina, solamente le quedaba el tratar de tomar el camino duro, ir a la parte más profunda, donde se acumulaba aquel líquido que en tiempos remotos había pasado por agua, y subir por las escaleras… lo que resultaría inútil ya que arriba le esperaba su actual secuestrador.
Bueno, todo esto fue hasta que fue atada, por suerte con una cuerda y no con cadenas, al bloque aquel. A pesar de la situación en la que se encontraba podía dar gracias a que no hubiera sufrido ningún tipo de daño, aparte de los provocados a si misma en sus intentos de huida, por parte de su secuestrador que, una vez se aseguró que no iría a ningún lado, la ignoró por completo.
Aunque si había algo que no le gustaba, pero nada de nada, a Dawn era el hecho de ser ignorada, en esta ocasión se contuvo de hacer cualquier tipo de comentario. Además de que no estaba muy segura de querer hablar con él porque ahora entendía muy bien las palabras que le había dicho Buffy acerca de que ya no era el mismo Spike que conocía. Había cambiado.
Y este si que es capaz de hacerme daño.
__________
Continuará en el Capítulo 38: Face to face.
Y, finalmente, el encuentro entre estos dos se producirá con el plan de Buffy de arrojar a Spike al interior de la Hellmouth pendiente sobre ellos. El hecho de que, incluso, Dawn crea que pueda ser herida ya no deja lugar a dudas de que la relación entre las Summers y el vampiro ha cambiado irremediablemente.
REVIEWS.
REVIEWS.
Dar las gracias por los REVIEWS recibidas por parte de:
Willing Slave.
Gabe Logan.
Por último, para dejarlo claro, el título del próximo capítulo se refiere, tanto al título como a la letra, de la canción "Face to face" escrita por Danny Elfman para la película "Batman Returns", cantada por Siouxsie and the Banshees.
Esto es todo por ahora pero no se olviden de seguir por ahí… y por aquí…
Nos leemos.^^
