Capitulo 38 Fantasías

Bella POV

Después de que mi esposo me hiciera el amor en su consultorio como siempre hacía cuando iba nos fuimos a la casa, el le dijo a sus padre que teníamos noticias, más nada, no sucumbió ante los encantos de Alice cuando le rogo que le dijera a ella, ni a las amenazas de su madre, el les decía que era algo mío, claro el me echo el carro a mí

Estábamos abrazados Edward atrás de mí, en el ascensor de edifico donde vivíamos, en el piso cuatro se abrieron las puertas -Subiendo –dijo y la persona no se montó –Menos mal –agrego

-Sabes nunca lo hemos hecho en un ascensor –dije yo como quien no quiere la cosa

-Bella por Dios no me digas esas cosa que mira como me pones –dijo Edward restregando su erección contra mi trasero, yo gemí

-Vamos a hacerlo –le dije –Para el ascensor –ordene y el lo hizo, esa disposición de el a complacer mis fantasías me encantaba, me separé de le y metí mis manos debajo de mi falda para bajarme la tanga

-Me encanta cuando tienes falda –dijo divertido, el se bajo el pantalón y dejo su erecto miembro al descubierto, me subí la falda hasta la cintura antes de que Edward me tomara por la parte baja de mis nalgas y me alzara, entro en mí, yo me arrecoste de una de las paredes del ascensor y me sostuve del posa manos, Edward cargaba todo mi peso, lo que lo hacía más fácil, empezó a bombear y yo a gemir de placer

-Oh Edward siiihhh –gemí

-Nena no digas mi nombre –dijo y yo me mordí el labio, tenía razón lo menos que queríamos era que los vecinos se enteraran de nuestros actos indignos en las áreas comunes del edificio –Ash nena –dijo y yo sonreí

-Wow nene si, así… mier… da siiihhh –me quejaba las estocadas eran lo máximo, no se si era la emoción del momento pero este encuentro era el mejor de todos los que habíamos tenido hasta ahora, o era que mi amor por el era más grande al saber que llevo un pedazo de el dentro de mí

-Oh si nena… que rico –decía –Mierda Bella

-Hey los nombres –le recordé antes de besarlo, el estaba más separado de mí, con cada estocada nuestros cuerpos sonaban, el entraba y salía duro y rápido de mí cosa que me encanta –Vamos nene –le dije y apreté intencionalmente mis paredes

-Nena no hagas eso que me corro –dijo y yo lo hice otra vez

-Córrete anda nene córrete conmigo –le dije y el me embistió más duro pegando su cuerpo al mío tres estocadas más y tocamos el cielo juntos, Edward salió de mí y me bajo pero no me soltó, el sabía que mis piernas fallarían, me ayudo a bajar la falda, se acomodo la ropa y me abrazo como estábamos antes para poder poner el ascensor en marcha otra vez, en el piso 12 se abrieron las puertas otra vez –Subiendo -dije yo la pareja igual se montó, Edward puso sus manos en mi vientre y su barbilla en mi hombro

-Los amo –dijo acariciándome el vientre, la señora que estaba al lado de nosotros nos sonrió

-Felicidades Edward –dijo y yo me sonroje

-Gracias –dijimos al mismo tiempo, cosa que causo la risa de los cuatro, llegamos al piso 18 nuestro piso y nos bajamos después de decir buenas noches, a la hora llego toda la familia Cullen, más Rose, Ang y Ben

-Familia les tenemos buenas noticias –dije, todos estaban en la sala, Edward había preparado café como para un ejercito después que nos comimos las 4 pizzas que trajo Emmett –Como ustedes sabes yo me he sentido mal estos días… pues hoy fui con Garrett y me dijo que es

-¿Qué es? –preguntaron Ang y Alice a coro, todos reímos

-Pues no es nada malo –aclare haciendo tiempo –Solo estaré así por los próximos seis meses -a penas estábamos a 29 de diciembre

-Pero… -dijo Rose, Esme se paro a abrazarme, ante de Carlisle

-Felicidades me harán la abuela más consentidora del mundo –dijo Esme Alice y Ang pegaron un grito que nos dejo, me atrevo a decir, a todos sordos

-Hermana –dijo Ang sacándome de los brazos de mi suegra para abrazarme, así lo hizo cada miembro de la familia

-Mmm me imagino que yo seré el padrino –dijo Jazz antes de abrazarme

-Tu y Em y Alice y Rose y Ang y Ben –le dije y el asintió

-No este plis Belli-Bells que sea de mi Jazz y mío y los otros de los otros –dijo Alice

-¿Quién te dijo que abra otros? –pregunte

-Abran 5 más enana –dijo Edward y yo bufe

-Estas loco uno –dije

-¿Dos? –pregunto el y yo negué –Plis dos nenas como tu, así de hermosas que me derritan cuando me hablen con su voz de niña como lo haces tu –dijo y yo asentí, la familia poco a poco se fue, me pareció que Rose se fue con Emmett pero Edward me dijo que eran ideas mías ya que ella todavía no le hablaba.

****

-Sabes nena yo ya te cumplí una fantasía –dijo Edward, ya había pasado una semana desde que le dijimos a nuestra familia lo de mi embarazo, Ángel y Christina vinieron para año nuevo y ahí le dimos la noticia, estaban como locos

-¿Y cual es la tuya? –pregunte -Porque yo que sepa… -me calló con un beso

-Quítate la ropa –ordeno cuando rompió el beso y lo obedecí, estábamos en la sala del pent-house

-¿En la sala? –pregunte y el negó después de pensarlo, me tendió la mano y me jalo escalera a arriba

-Ahora si quítatela –dijo un poco rudo, me excite de inmediato, me encanta cuando se pone un poco rudo conmigo me empecé a desvestir, cargaba una pijama de short y franela, la de Silvestre –Acuéstate –me pidió acomodando las almohadas de modo que yo quedara recargada de ellas

-¿Edward que…?

-Shhh nena hazme caso ¿si? compláceme –me dijo y yo asentí –Bella tócate –yo pele los ojos –No pongas esa cara, una de mis fantasías es ver como tu misma te haces llegar al orgasmo tocándote –dijo y yo abrí mi boca, el me la cerro con un beso –Anda –dijo contra mis labios y me guiño un ojo

-Pero no se como –dije y el me sonrió

-Has lo que te digo entonces –dijo y yo asentí –Pásate las manos por el cuerpo imagínate que tus manos son las mías, tócate donde yo lo haría y como yo lo haría –dijo y así hice, lleve mis manos a mi cuello y de ahí las empecé a bajar primero hasta mis senos, los cuales los masajee en círculos, pellizque mis pezones con dos dedos y apreté con cuidado, baje mi mano a mi vientre y allí lo deje un poco estaba acariciado a mi bebe, se me notaba un poco la panza de embarazada, quien no supiese supondría que estaba inflamada por una mala digestión o el PMS (n/a: siglas en ingles del síndrome pre menstrual) –Más abajo –pidió y lo obedecí, baje mis manos hasta mi centro y de inmediato las subí hasta mis senos, las subía y bajaba cada vez más adentro de mi centro, abrí mis piernas para tener fácil acceso y empecé a acariciar mi botón de placer –Mierda nena no sabes lo bien que se ve eso –dijo Edward, el estaba sentado en el sofá de la recamara, frente a mí, tenia la voz ronca del deseo

-Nene esto es… rico… pero no… es lo mismo… sin ti –las caricias a mi centro no me dejaban hablar con claridad

-Yo se nena pero sigue, me avisas cuando estés a punto de correrte –dijo y yo asentí, seguí con mis caricias, estaba vuelta loca, era la primera vez que hacía algo así y solo pensaba en tenerlo a el dentro de mí, introduje uno de mis dedos dentro de mí y gemí del placer

-Aaahhh –dije con los ojos cerrados, con una mano acariciaba mi botón con la otra bombeaba en mi centro –Mier… da Eddy… esto… se… sieeehhh… nte muy riiihhh… co –dije entrecortadamente

-Y no sabes lo genial que se ve Bella… sigue nena, sigue –dijo y yo seguí por un rato más sentí mis paredes contraerse y se lo hice sabes

-Eddy voyyyhhh aaahhh –dije como pude –Estooohhh y aaahhh –no podía terminar de hablar, Edward saco mi dedo y lo sustituyo con su miembro haciendo que mi orgasmo se alargara más de lo normal, las estocadas eran fuertes como a mí me gusta, levanto mis piernas en sus brazos y puso las piernas rectas, mi trasero estaba en el aire, así se sentía más increíble todavía –Siiihhh mieeehhh… rdaaaaaaa Eddy wow –dije antes de sentir que mis paredes se contraían de nuevo

-Oooohhh Bellaaahhh –gimió y yo sonreí, me encantaba como decía mi nombre cuando estaba a punto de correrse, me penetro más duro y llegamos al cielo, juntos como siempre

-Prométeme que lo vamos a repetir –le dije cuando mi respiración se acompaso –Pero esta vez te tocas tu también –le dije

-Y quien dijo que no lo hice –dijo divertido

-Pero… eso es trampa –le reclame

-¿Por que? –pregunto –Es que nena te hubieses visto en este mundo no hay nada tan malditamente excitante que ver como te tocas y te autosatisfaces –me dijo

-Yo quería verte –dije con tono de niña regañada

-Ves por eso es que quiero que sea una niña como tu –dijo cambiando el tema –Para que me hable así cuando quiera algo –dijo y yo lo abracé

-¿Y a mi me vas a seguir complaciendo? –pregunte con el mismo tono

-Claro que si mi niña bonita hasta que de mi último respiro… de ahora en adelante viviré para ti y para ella –dijo

-El –corregí yo

-Es una ella Bella no seas necia –me dijo y yo negué

-Es un el, un mini tu –replique

-Apostamos –dijo y yo asentí –Si yo gano –me dijo

-Te amare toda mi vida

-Eso ya lo haces –dijo con tono socarrón, yo le golpee su duro abdomen –Si yo gano tu serás mi esclava sexual por el resto de tu vida –dijo

-Ya lo soy tonto –dije

-Pues no te veo complaciéndome –dijo divertido

-¡ja, ja! –exclame –Si yo gano tu…

-Si yo gano me das cuatro hijos –me interrumpió

-¿Cuatro a parte de este o contando este? –pregunte a punto de histeria, mierda cinco hijos es como mucho con demasiado

-Cuatro contando este –dijo y yo asentí

-Trato… pero si yo gano nos quedamos con dos nada más –le dije y el asintió –¿Tenemos un trato? –pregunte y el asintió, estrechamos manos para sellarlo antes de que yo callera en los brazos de Morfeo.

Me desperté como a las 10 de la mañana, era sábado y yo quería seguir durmiendo pero Edward tenía otra cosa en mente, el me tenía abrazada por la espalda, a penas me sintió despierta me empezó a acariciar los senos, la noche anterior fue una de esas sin pijamas, yo, porque Edward tenía puestos sus bóxers

-¿Hace cuanto estas despierto? –le pregunte con los ojos cerrados disfrutando de sus caricias

-Desde las 9:30 o un cuarto para las 10… no se –dijo y siguió acariciándome

-Edward nene eso esta muy rico pero quiero… debo… -me volteo y se metió uno de mis pezones a la boca

-¿Que? –pregunto sobre el

-¿A?

-¿Qué que quieres, que debes? –pregunto

-Nada –dije –Sigue anda, sigue –lo alenté, eso se sentía muy rico. Bajo una mano a mi centro y comenzó a acariciarme

-Ahora veras que es llegar al orgasmo con solo mi manos –dijo, yo no pude decir nada, solo abrí más mis piernas, Edward acaricio mi botón de placer como le dio la gana, lo pellizcaba suavemente haciendo que yo me estremeciera, lo frotaba de arriba abajo, en círculos, de lado a lado

-Nene –dije agarrándole la mano pero el no se dejo –Nene ya plis –dije al borde delas lágrimas

-No señora Cullen esta es otra de mis fantasías –me dijo antes de que estallara en su mano

-Después no te quejes –le dije y el fingió temblar

-Que susto Swan –me dijo divertido

-Soy Cullen y si es mejor que te asustes –amenace