Disclamer: como ya muchos deben de saber nada de esto me pertenece. La historia es de Meganfrost89 y los personajes de William Joyce y Dreamworks. Aqui yo solo me encargo de traducir y enseñarle a un publico que no entienda el ingles este maravilloso fanfic.


Te despertaste y miraste a tu alrededor, dándote cuenta que la noche anterior no había sido un sueño. Miraste al joven guardián durmiendo a tu lado, con su brazo alrededor de tu cintura. Tocaste su cara un par de veces, mientras sonreías y le diste pequeños besitos en sus parpados hasta que despertó.

-Buenos días, dormilón... y por cierto, feliz navidad- Dijiste al chico mientras él se desperezaba. El se acerco y te dio un cálido beso en los labios.

- Tú eres el mejor regalo que jamás había recibido- Él respondió, tomando tus manos entre las suyas- Quiero llevarte a un lugar- Susurro el.

- Adonde sea- Susurraste igualmente, presionando tus labios en los suyos.

-Vístete-Dijo él entre besos- Mejor después- Susurro, besándote profundamente y acariciando tu espalda desnuda

Después de unos minutos, tomaste un baño y te vestirte con la primera cosa que encontraste. Cuando saliste encontraste al espíritu del invierno acostado en tu cama con los brazos detrás de la cabeza, recordaste la primera vez que lo viste de esa manera y sonreíste inconscientemente.

Mientras te cepillabas el cabello frente al espejo, el espíritu invierno te abrazó por la atrás y le besó tus hombros.

-Déjame ver...- Susurró desabotonó el primer botón de tu camisa y vio las alas de ángel blancas, como lo eran antes de que Pitch te maldijera. El espíritu de invierno sonrió y mordió tu oreja.

-¡Déjame!- gritaste sonriendo, mientras le pegabas juguetonamente a Jack en el hombro.

El chico rio y negó con la cabeza- Nunca te dejare ¿entendido?- Pregunto mientras besaba rápidamente tu mejilla.

- Y… ¿A dónde me llevaras?- Preguntaste dejando el peine en la mesita de noche al lado de tu cama.

-Oh... bien...- dijo tímidamente- Lo olvidé-

Reíste y te acercaste a él- En serio, ¿adónde vamos?

Jack no respondió- Tendrás que descubrirlo- Dijo y pellizco tu nariz.

El joven guardián cubrió tus ojos con un trozo de tela y te mantuvo así durante todo el camino. Tú no sabes en donde estas, pero ya han ido demasiado lejos para encontrarte cerca de tu casa.

-¿Ya llegamos?- Preguntaste por enésima vez y el espíritu de invierno no respondió. Después de unas cuantas horas, Jack paro y te pido que te quitaras la venda.

-Yo-yo no puedo. ¡Esta apretada!- Te quejaste. Te tomo unos minutos quitártela y cuando lo hiciste te diste cuenta de que estabas sola en medio de un bosque nevado.

-¡Jack!- Le llamaste, pero el espíritu de invierno no respondió.

Gimiendo, caminaste con cautela y recorriste con la mirada todo el bosque, tratando de encontrarlo. Seguiste caminando y llegaste a un claro del bosque en donde viste al espíritu del invierno ahí, parado en medio del lugar. Tú, caminaste furiosamente y cuando llegaste, le diste un puñetazo en el hombro.

- ¡Me dejaste sola!- gritaste con furia.

- No, no lo hice…- dijo el espíritu de invierno-Te estuve observando, desde los arboles- Dijo y se echo a reír.

De repente, el joven guardián dejo su bastón en la nieve y se acerco más a ti. El joven guardián te agarró de la mano y notaste nerviosismo en su mirada.

- _- susurró el espíritu del invierno. Tú lo miraste atentamente mientras abría la caja que MiM había pedido que le entregaras.

Tomó algo pequeño de ella y lo escondió en su mano, mientras te miraba a los ojos-Yo-Yo -dijo nerviosamente, respirando hondo antes de continuar-Te voy a dar... un... un anillo de compromiso- Dijo poniendo en tus manos un sencillo anillo con tres diamantes con brillos azulados. Tus ojos se abrieron con sorpresa y un nudo se formo en tu garganta, sin embargo, no pudiste evitar sonreír, esperando a que Jack continuara- Si, si quieres estar conmigo... para siempre, tú sabes que te quiero y nunca te dejaría sola… pero, no sé si tu…- Se cayó, sin saber cómo continuar. Tu no sabías que decir, sin embargo tomaste el anillo y lo miraste, dando por hecho que aquellos diamantes azules te recordaban mucho a los ojos de Jack, aunque inconscientemente- He cambiado tu vida. Literalmente la cambio demasiado…- Susurró y acercándose lentamente a ti-Yo te di problemas e incluso te hice elegir entre tus padres y yo, y me siento culpable- Añadido el joven guardián- Te he hecho daño, te hice llorar y te puse en situaciones difíciles… por eso no me extrañaría si tu no…- Besaste a Jack sin dejarle terminar y tú misma insertaste el anillo en tu dedo anular izquierdo y sin decir una palabra, seguiste besándolo profundamente. Él te devolvió el beso gustoso. Ambos cerraron los ojos y una la aurora boreal ilumino el cielo nocturno, mientras ustedes seguían besándose.

-No me importan los peligros, Jack…-Susurraste- Quiero estar contigo... Eso es todo lo que quiero-

Copos de nieve hermosos, perfectamente formados comenzaron a caer del cielo y Jack rozó la punta de su nariz con la tuya.

- Te amo- Susurraste, juntando tus labios con los de él en un pequeño beso.

-Te amo más…- Él respondió

Al final, lograron separarse sin volver a besarse de nuevo y en ese momento, se miraron directamente a los ojos, disfrutando de la compañía del otro. El joven guardián acaricio tus mejillas y sonrió tiernamente- Eres la esposa del invierno espíritu ahora…- Susurro Jack

Lágrimas de alegría corrieron por tus mejillas y el joven guardián las limpió con sus gélidas manos pálidas. Ambos levantaron la vista y vieron el espectáculo de la aurora boreal encima de ustedes. Las luces eran impresionantes y coloridas, tu nunca habías visto una, excepto en los canales de geografía que antes te gustaban, mientras tu padre se sentaba al lado tuyo y leía el periódico. Ahora ya casi no los recordabas. Solo eran pequeños retazos de su apariencia y voz en tu mente, como recuerdos que no estaban dispuestos a marcharse nunca, sin embargo, algún día llegaría el momento en el cual ya no quedaría más recuerdo de ellos, y eso hizo que te pusieras triste, dándote cuenta en lo mucho que había cambiado tu vida en ese tiempo.

Jack te abrazó con fuerza y acerco su boca a tu oído- Yo prometo que no voy a dejar que te aparten de mi lado, de nuevo- Murmuró Jack. Después de unos minutos, las luces hermosas desaparecieron y miraste a Jack con una sonrisa mientras acunabas sus mejillas en tus manos.

- Hay que ir al Polo Norte-

Tus labios se curvaron en una sonrisa dulce al recordar lo que había dicho MiM, sobre que Jack Frost no había sido el mismo desde que te fuiste, pero sabias que eso iba a cambiar desde ahora. Él sacó el teléfono de su bolsillo, lo que te hizo sentir sorprendida, ya que todavía lo tenía.

-Yo... pensé que ya lo habías….- Dijiste sin aliento.

- No podía desasearme de él, era lo único que me recordaba que realmente habías sido real- A pesar de que era un tema delicado, el parecía hablar mejor de él ahora que tú estabas. Sin más, apretó unas cuantas teclas y puso el teléfono en su oreja.

-¡Hey Norte!- Jack gritó alegremente, lo que hizo tipo Norte se sorprendiera, pero al mismo tiempo se alegrara. Tu sin embargo, estabas confundida, bueno, es decir, ver a espíritus llamar a otros espíritus por un artefacto humano… no era algo que vieras todos los días de tu vida.

- Sip, iremos, no, bueno, adiós- Sin más, el espíritu del invierno corto la llamada y se volvió hacia ti-Vamos a….-

De repente saltaste sobre él y ambos se cayeron en la nieve blanca y fría. Jack se rió y te besó dulcemente- ¿Qué te pasa? -Te preguntó con una sonrisa y continuó besándote.

Tú no respondiste, en cambio le sonreíste tiernamente. Se separaron y te quedaste mirando al joven guardián

-Vamos, Norte debe estar muy emocionado- Dijiste con una sonrisa.

Jack te cargo y volaron juntos hasta el Polo Norte. Después de unos minutos, tú y Jack llegaron y las mandíbulas de los otros guardianes se abrieron con sopresa cuando te vieron.

- ¿Qué no- tu-el- uh… morir? ¿Qué demonios has hecho, Jack?- Pregunto Norte viéndote asombrado y moviendo sus manos de un lado a otro, lo que ocasiono que el joven guardián se riera.

- ¡Lo sé, lo sé!- dijo el espíritu de invierno- ¡Volvió!- agregó, tomando tus manos entre las suyas.

Reíste y abrazaste al joven guardián. Los otros guardianes todavía no podían creerlo y lo único que hicieron fue mirarte con los ojos abiertos como platos.

-Ella regresó ayer por la noche, en la víspera de Navidad- Jack dijo- Y todo gracias a MiM…- añadió.

Norte sonrió y se sintió feliz por los dos, de repente, miro un brillo azulado desprendiéndose de tu mano y ensancho su sonrisa al ver el anillo en tu dedo anular- Creo que sé lo que significan esos anillos- Dijo Norte mirándolos pícaramente. Tú no pudiste evitar sonrojarte y ocultar tu mano dentro del bolsillo de tu pantalón. A continuación, un grupo de elfos con trompetas y otros instrumentos de celebración se acercaron como esperando una señal. Después de que Norte le echara una ojeado a todo el taller exclamo- ¡Música!

Los elfos empezaron a tocar sus trompetas y todo el taller se lleno de música, demasiado ruidosa y molesta según el joven guardián. Jack miró a su alrededor y le dio a Norte una mirada furiosa; el chico golpeo su bastón en el suelo y una oleada de aire frio inundo el lugar, callando a los elfos- ¡Sin música!-gritó con enojo, echándoles una mirada envenenada a todos los elfos que se encontraban ahí.

-Sí... a vuelto- Susurro Bunnymund con tristeza, cruzando los brazos mientras ponía los ojos en blanco.


So, despues de ¿una semana y media? vengo con otro capitulo, quise tardarme mas ya que solo faltan cuatro para que llegemos al final y si por mi fuera, nunca llegaria. No saben cuanto cariño le he tomado a este fic (a pesar de que no es mio), pero aun asi, el simple de hecho de dedicarme a traducirlo y tratar de que quede bien para que les guste, representa mucho para mi.

No saben los feliz que estoy, un review mas y llegamos a los doscientos ¡Ahhh! *da saltitos alrededor de la casa* Las adoro, no saben cuanto, siempre estoy pensando en si les va a gustar el capitulo o si hice un buen trabajo y agh... no saben de verdad, cuanto las aprecio, a todas las que comentan, añaden a favoritos o followers. Nunca pense que realmente esto seria haci de apreciado, pero, he visto que no hago tan mal trabajo al traducir fanfics ¿o si?

Jajaja, mejor dejo ese discurso para el final XP Ahora mismo estoy toda raspada, litermente. Resulta que el anterior fin de semana mi familia y yo nos fuimos a Morelos, mas especifico, un pueblito llamado Tepoztlan. Todo iba bien, hasta que al idiota de mi primo se le ocurrio ir a eso de las rutas extremas (rapel, grutas, etc) y pues, todos estabamos de acuerdo. El caso es que cuando me toco hacer el rapel de 20m a mi, justo cuando estaba a menos de dos metros del suelo, la cuerda esa se rompio ¿y que me sucedio? Cai como cerdo en el lodo y me llene de moretos y raspadas (nada grave, despues de todo) Pero ahora tengo las piernas, en especial las rodillas llenas de raspones y moretones. Esa visita me enseño tres cosas, una: siempre ser la primer al hacer rapel o cosas salvajes, dos: no volver a ser rapel nunca y tres: matar a mi primo la proxima ves que lo vea.

Pero bueno, no los siguo aburriendo con la mala suerte que tengo :-/ Espero que hayan disfrutado del capitulo y que tengan una buena semana

Bye