Capítulo 38: Que Caigan las Piezas
Complejo del Clan Yamanaka
Kakashi-sensei juntó sus manos.
- Los iba a interrogar acerca del Libro Bingo, pero, después de todas las locuras que les pasaron en su misión, creo que es mejor que descansen un poco primero.
- Sí, eso es mucho mejor - estuvo completamente de acuerdo Ino.
- Antes de que todo vuelva a la normalidad, tenemos que discutir algo muy importante en la actualidad - dijo él.
- ¿Qué es? - preguntó Naruto.
Kakashi-sensei se restregó la cara con las manos. Tenía marcadas las ojeras bajo sus ojos.
- ... Creo que es hora de que tengan "la charla".
- ¿Qué... tipo de charla? - pregunté. - Porque si es "esa" charla...
- Ya la tuvimos en la Academia - dijo Ino. - Además, mis padres ya me contaron acerca de las cosas más allá.
- Uno, estoy bastante seguro de que Naruto se saltó ese día, dos, no, no es "esa" charla, aunque, gracias por recordarme, porque también la tienen que tener; y, tres... ¿Ino, fue tu madre o tu padre el que te habló?
Ino levantó una ceja.
- ... ¿Mi madre?
- Entonces todavía no has tenido la versión shinobi. Por lo tanto - Kakashi-sensei juntó sus manos - la voy a hacer corta y simple. Que no los atrapen con los pantalones en los tobillos frente al enemigo. Literal y figurativamente. Así de simple.
Ino puso los ojos en blanco.
- Sí, mami.
Él le golpeó la nuca.
- Lo digo en serio. La realidad es algo triste e injusto si no son cuidadosos y no digan que no se los advertí. Cualquiera fuere caer así. No tiene que ni siquiera ser algo físico; de hecho, la parte más peligrosa es involucrarse emocionalmente con alguien entrenado para aprovechase de la irracionalidad humana. Tengan cuidado y no hagan nada estúpido con nadie si no los han conocido por lo menos un año y no se hayan chequeado por enfermedades de transmisión sexual y todas esas cosas juntos y...
- Sí, mami - dijimos al unísono.
A todos los llegaron golpes en la nuca.
Lo que Kakashi-sensei había dicho era bastante lógico. Lo sorprendente era que cosas así de lógicas hubieran salido de la boca de Kakashi-sensei. Supongo que no era lejano a la verdad imaginarlo ocupando sus novelas y hábitos de coqueteo para encubrir que era un "santito", dado que un cierto departamento de rumores de Konoha nunca tenía nada muy interesante acerca de Kakashi-sensei en ese aspecto. Los buenos shinobi siempre eran paranoicos, sobre todos los con cero habilidades sociales y él probablemente sólo estuviera siendo hipócritamente sobreprotector con nosotros.
- Pero, volviendo a la "charla" original que les iba a dar; ustedes, niños, necesitan un pasatiempo, o algo - suspiró Kakashi-sensei. - Generalmente ayuda a lidiar con todo lo que les ha sucedido. Con cosas que les van a suceder.
- Los humanos y sus cabezas tan vulnerables - asintió sabiamente Naruto.
- ¿A qué se refiere con "pasatiempo"? - preguntó Ino.
- Cualquier cosa que puedan usar para sacar a su mente de su vida de ninja - dijo él simplemente. - Por ejemplo, el Sandaime puede determinar de dónde fue importada una hoja de tabaco sólo por su olor. A Asuma y Kurenai les gusta negar que están saliendo. Anko come Dango. Gai... bueno, no estoy seguro de qué actividad que no sea entrenamiento él considere divertida, aparte de molestarme a mí, pero le funciona. Por otro lado, Tsunade es un poco más autodestructiva con sus apuestas y hábitos de bebida. Mientras tanto, a Jiraiya le gusta espiar a mujeres en los onsen, aunque creo que le gustaba hacer eso antes de matar por primera vez. - Él se dio vuelta para mirarnos a Ino y a mí. - A Inoichi Yamanaka le gustan los chismes, a Shikaku Nara le gusta dormir y Orochimaru no tenía un pasatiempo no shinobi y miren a dónde lo llevó eso. ¿Entienden lo que estoy diciendo?
Naruto se rascó la nuca.
- Así que... ¿cuáles son sus pasatiempos? No nos lo contestó antes.
Kakashi-sensei sonrió y llevó su gastada copia de Icha Icha a la altura de cara. A lo lejos, un grupo grande de personas comenzó a gritar fuertemente sin razón.
- Váyanse. Los veo mañana. Tómense el día libre. Vamos a volver a las rango D por un rato, sólo para que ustedes vuelvan a la normalidad.
Nunca habíamos estados Tan aliviados de escuchar "rango D". Naruto e Ino se fueron inmediatamente después de eso, pero yo me quedé atrás por un poco más de rato.
Kakashi-sensei me enarcó una ceja.
- ¿Querías preguntarme de algo más, Shikamaru?
La verdad es que habían muchas cosas que le quería preguntarle a Kakashi-sensei. Partiendo por su historia de vida. Pero yo sabía que no iba a soltar esa información tan fácilmente.
- ... ¿Por qué comienza todas esas peleas? - me decidí al fin, mirando hacia la multitud creciente en la distancia.
Las cejas de Kakashi-sensei se volvieron a levantar.
- No sé de qué estás hablando.
Suspiré.
- Bueno. ¿Por qué disfruta de ver a otras personas tener desacuerdos?
- ¿Por qué disfruto de ver discutir a otras personas? - preguntó Kakashi-sensei. Yo asentí. Y, entonces, su mirada vacía fue reemplazada por una más sombría.
Me podía acostumbrar a distinguir entre sus varias expresiones faciales limitadas, pero me seguía inquietando la forma en la que podía cambiar tan rápidamente de actitud.
Kakashi-sensei se quedó en silencio por unos momentos. Y comenzó a hablar.
- Discutir es bueno. Ayuda... ayuda a las personas a desahogarse sin tener que ocupar la violencia. Si todos los problemas pudieran resolverse sólo con palabras, entonces no tendríamos que enseñarles a niños de cinco años a tirar cuchillos. Además, mientras las personas tengan la suficiente fuerza como para discutir, también significa que tienen la capacidad de generar y defender ideas propias - me contestó Kakashi-sensei. - Y si tienen la fuerza para formar y defender sus opiniones independientes, entonces significa que están viviendo y no sólo están vivos. Incluso los zombis sin cerebro pueden vivir en una eterna tolerancia uno con el otro. Así que discute, mientras tengas la fuerza para hacerlo.
- ¿Pero no hay mejores formas de hacerlo? - pregunté, mirando de nuevo a la multitud, donde alguien estaba sosteniendo algo que parecía un paquete de semillas de girasol. - Como... no sé, un debate civil y bien investigado, versus una pelea estúpida acerca de... bueno, cosas estúpidas. Sólo es conflicto por crear conflicto.
Kakashi-sensei se encogió de hombros.
- Sí, bueno, algunas personas simplemente no tienen los dones lingüísticos que tienes tú. - Y, entonces, su cara seria desapareció y fue reemplazada casi instantáneamente por su actitud alegre de nuevo. - ...Además, es divertido.
Oficina del Hokage
- Sé que tuviste una misión emocionante - dijo Sarutobi-sensei. Por lo menos sonaba como Sarutobi-sensei. Jiraiya todavía tenía problemas para distinguir cuál era cuál, a pesar de que había estado buscando activamente pistas desde que las excentricidades no-tan-nuevas de su maestro le habían llamado la atención. - Y también nos trajiste buenos ingresos.
Jiraiya se encogió de hombros.
- ¿Por un buen día de trabajo?
- Fue bueno que hayas ido con esos niños - dijo el Hokage. -Prometí que iba a mantener al Equipo 7 al tanto de cualquier noticia que tuviéramos acerca de Akatsuki y pienso cumplir esa promesa. Pasa el dato cuando puedas.
- ¿Shikamaru tenía razón? ¿Fue Akatsuki, no Iwa? Él está convencido de que están usando en incidente para llevar a las aldeas a la guerra. ¿Estoy siendo un viejo paranoico si pienso que fue alguien más? - preguntó cuidadosamente Jiraiya, prefiriendo no mencionar que los chicos estaban involucrados (que siquiera conocieran) a Danzo.
A diferencia de los niños inconvenientemente inteligentes del Equipo 7 de esa generación, Jiraiya ya sabía muy bien que un intento de asesinato sería considerado estúpido incluso por los altos mandos más explosivos. O, por lo menos esperaba eso, que su estatus como uno de los mejores de Konoha lo protegería de lo peor.
No había protegido a Sakumo, pero, en ese entonces, la aldea tenía a menos talentos muertos o forajidos.
- Sí, fue Akatsuki y, sí, estoy seguro - dijo el Hokage. - Y, acerca de Danzo ¿crees que soy estúpido, Jiraiya? ¡Me gusta vigilar al idiota de nuestro Daimyo para que no termine matándose y llevando al resto de esta maldita nación con él, sólo porque decidió seguir los consejos equivocados de personas igual de estúpidas que él! La única razón por la cual ese maldito, asquerosamente débil e indeciso idiota no se ha mandado una cagada en grande desde que asumió es porque tuvo la suficiente suerte de tener a un consejero competente manejando los hilos. No voy a mentir, Danzo ha sido responsable de muchos asesinatos, pero el de nuestro querido y difunto Secretario General no fue uno de ellos.
Jiraiya sintió como si sus órganos se transformaran en plomo tras escuchar esa declaración.
El curtido adulto en su interior le decía: "Tonto inocente, ¿de verdad creíste que nosotros, o cualquier aldea oculta que valiera su nombre, seguiría las reglas establecidas por mandatarios civiles?"
Pero el niño noble estaba horrorizado. Se le abrió la boca por instinto y regurgitó las lecciones que le había enseñado su sensei cuando era pequeño. Las mentiras sobre mentiras dichas a niños moldeables de seis años para que las escupieran de memoria, no porque quisieran que crecieran para ser guerreros honorables y nobles, sino porque un delirante sentido de compañerismo era la mejor manera de mantener bajo control a una población grande de traidores y mentirosos.
- Konoha no debería... - dijo tentativamente.
- ... Danzo no es Konoha - lo cortó el Sandaime.
- Pero nosotros...
- Te aseguro que no fue ni por egoísmo ni crueldad - soltó el Sandaime. - Las conspiraciones no tuvieron nada que ver. El Secretario General era un hombre brillante que mantenía la nación unida, mientras que el Daimyo y su esposa perseguían gatos y tomaban té en sus jardines de rosas. Pero él no lo podría haber hecho sin nuestra ayuda.
Jiraiya lo intentó de nuevo.
- ¡Lady Arakawa me mostró esa nota! - Omitió la parte de cómo le había mostrado la nota (la búsqueda de memorias de Ino) y siguió presionando. - ¿No entiende que esa posición que usted le entregó tan descuidadamente a Danzo estaba siendo usada para manipular al Secretario para hacerlo a él el siguiente Hokage...?
- ¿Crees que yo no sabía eso? Él es un civil, no un estúpido. La única diferencia entre él y un ninja normal es la capacidad de hacer jutsu. Y eso cuenta para muchas personas que viven en la corte de Tanyu. Sus lealtades son tan estables como les convenga. ¿Crees que Danzo era el único sobornándolo? - El Hokage terminó de aspirar la pipa. - Él era lo suficientemente rico como para no depender de "donaciones externas". Alguien con su posición no es sobornado, sólo cambia su foco de atención por unos minutos. Al final del día, él hacía lo que quería hacer.
- ¿Y quién más lo sobornaba? Usted no, obviamente, la cara limpia de Konoha.
- Los clanes más ricos, obviamente. Algunos extranjeros, sobre todo mercaderes que quieren que les reduzcan los trámites aduaneros. Algunos grupos de intereses especiales que no están para nada relacionados con nuestros ANBU. Lo de siempre. No es sólo Danzo. Pero le dejo que continúe con su círculo de soborno para saber qué trama.
- Y él lo hace con usted.
- Bueno, eso se infiere. - Jiraiya estaba furioso.
- No creí que fuera alguien que le gustara el azar, sensei. ¿Cómo pudo dejar que esto pasara? Está jugando un juego de espera inútil y deja que un hombre que ya es poderoso y tiene intenciones dudosas se haga con más poder. ¿De qué lado siquiera está usted? ¿Del suyo propio? Porque cada vez que declara de fiar a Danzo, se da media vuelta y deja que sucedan cosas que le den ventaja a él.
El Hokage se encogió de hombros.
- No le interesamos a los hombres se Tanyu. Mientras que el Hokage sea alguien impresionante, de rango S y del que hayan escuchado hablar, lo van a confirmar. La bendición oficial de unos cuantos hombres a unos mil kilómetros no significa nada si... Si Shikaku Nara se sale con la suya - pareció murmurar Hiruzen Sarutobi, tan calladamente que Jiraiya casi no lo escuchó.
"Siempre he odiado estas malditas adivinanzas tuyas, desde que soy un Genin," pensó Jiraiya. "Shikaku Nara ¿no me lo pueden decir mejor a la cara?
- No soy material de Hokage y lo digo en serio. Puedo planear una pelea, o incluso una campaña militar. Pero eso es todo lo que puedo hacer y Tsunade es sólo un poco mejor que yo - dijo Jiraiya. - Igual haré lo que pueda. Por Konoha.
- Parecemos estar faltos de opciones - dijo el Hokage. - Kakashi... dudé incluso antes de lo de Orochimaru.
- Qué bueno que lo haya hecho, sino Konoha podría no estar en pie - respondió Jiraiya.
Hiruzen Sarutobi sonrió.
- Puede que el sistema shinobi completo colapse con ella si tenemos suerte. - Su cara se puso sombría. - Pero, fuera de broma... si lo obligáramos a hacer algo, él lo haría y bien, por cada segundo de cada día, sin importar lo miserable que lo haga. Se convertiría en el Hokage perfecto, como se convierte en la máquina perfecta y, a veces, la perfección no es siempre lo mejor.
Jiraiya frunció el ceño.
- ¿Somos artistas o shinobi?
- Un buen mandatario reconoce que nunca será perfecto. Que se limita por su propia naturaleza humana. Debe saber cuándo utilizar su cara pública y cuándo ser egoísta y relajarse. O si no se va a volver loco - explicó el Hokage. - ¿Cuál es el punto de tener una era dorada si el hombre responsable de ella se consume antes de cumplir los treinta?
Ambos prefirieron ignorar la bomba de tiempo que seguía estampada en el hombro de Kakashi.
- Dime, Jiraiya, si tuvieras una bolsa enorme de dulces ¿se la darías a un adicto al azúcar quien tú sabes que va a comer hasta enfermarse?
- No.
- No. Eso no sólo no es un malgasto poco sabio de tus dulces, sino que también es poco ético. Simplemente lo es. No puedo, con mi consciencia, forzarle este trabajo a alguien que sólo se va a herir haciéndolo, que ya ha sacrificado tanto por la aldea.
- Sé que Naruto soñaba con ser Hokage, pero no va a ser lo suficientemente maduro por mucho rato. Pero Shikamaru... podría verlo suceder a mencionó Jiraiya. - Tiene la chispa de su profesor, la calma de su padre y el espíritu de su madre. Ha tenido una infancia feliz, una familia estable y buenos amigos que serán su cable a tierra si vuela demasiado lejos. Me atrevería a decir que le gustaría esta mierda, aunque ojalá que aprenda a ser lo suficientemente inteligente como para que no le guste demasiado. Podríamos hacerlo funcionar.
- Tal vez. Tal vez podríamos. El hijo de Shikaku tiene cierto carisma. No es tan vivaz como sus dos compañeros, pero tiene una fuerza que existe en su calma.
- Piensa rápido, actúa profesionalmente y claramente tiene la habilidad de que le importen las otras personas, dado su actuar con sus amigos. No noté nada de la típica, cómo-lo-llamas, oscuridad que aparece en las personas como Orochimaru - agregó Jiraiya, rescatando todo lo que podía de su tiempo trabajando con el muchacho.
- Bien, bien. Por supuesto que siempre está la posibilidad de que sea aterradoramente bueno para ocultarlo, pero eso significaría que tendría que engañarte tanto a ti como a su padre. Puede que sea listo, pero no creo que sea tan listo - rio el Hokage y Jiraiya estuvo de acuerdo. - Aunque creo que él preferiría el trabajo por detrás. Los verdaderamente inteligentes nunca se pondrían en el frente, sino un paso atrás, ya que les permite ver dos pasos hacia adelante.
Hubo un silencio mientras el Hokage dejaba los restos de su tabaco en su cenicero y los cambió por hojas frescas.
- ¿Lo saben los niños? - le preguntó repentinamente el Hokage.
- No - mintió Jiraiya. - Pensé que sería mejor si no se involucraran en esto. Por lo menos no por ahora. No quiero convertirlos en objetivos, incluso si son lo suficientemente listo como para entenderlo todo.
Se aseguró de que su cara no lo traicionara, incluso con los latidos de su corazón acelerados. Pensó por su segundo que lo habían atrapado.
Pero el Hokage sólo cerró los ojos y asintió con alivio.
- Bien.
"Incluso los mejores y más brillantes van a creer lo que quieren desesperadamente que sea verdad."
Jiraiya tosió.
- De todas formas. ¿Está seguro? ¿Es Akatsuki?
- Estoy seguro. Puede que culpes a Danzo y puede que ellos culpen a Iwa, pero definitivamente fue trabajo suyo. La muerte del Secretario no fue desventajosa para ninguno de nosotros. Aunque tenía muchos enemigos, hizo un buen trabajo en mantener las cosas para que su muerte le causara problemas mayores a sus asesinos que si siguiera con vida. Pero - se encogió tristemente de hombros -incluso los mejores hombres pueden deshacerse con más terquedad que razón. Danzo y yo somos lógicos. Akatsuki y Lady Arakawa lo son menos. Bueno, la muerte ya pasó y Tanyu está vulnerable en un momento donde apenas nos lo podemos permitir.
- ¿Le ha contado a Kakashi? - preguntó Jiraiya.
- Le diremos tan pronto como se despierte - dijo el Hokage. Sonrió al ver la expresión preocupada de Jiraiya. - No está herido, no te preocupes. Sólo está... durmiendo para pasar las emociones. Y con "emociones" quiero decir que no ha dormido desde que se fueron a Tanyu. Algo que tiene que ver con el proyecto que le dimos.
Jiraiya sintió a la alegría subírsele por la cara.
- ¿En serio? ¿Qué tan avanzado está? ¿Ya comenzó a llorar por la frustración como lo hice yo? ¿Ha sufrido como yo sufrí?
Podía imaginar todo el dolor y miseria que quería ver en la cara de Kakashi (todas las noches oscuras y horas sin dormir) el dolor, la derrota inminente, el "mierda, me rindo, puto Minato..."
El Sandaime se encogió de hombros.
- Dice que ya terminó.
... todo el dolor y miseria...
... todo el...
... qué...
Qué.
- ¿QUÉ?
- Eso es lo que dice.
- ¡Eso es imposible! ¡Me niego a creerlo!
- Yo no sé, me estaba explicando las cosas bastante bien cuando le pregunté. - El Sandaime puso una mano en su mentón. - Incluso estando medio delirando por falta de sueño.
Jiraiya se hundió en una silla y se cruzó de brazos.
- Esta mierda no es justa.
Complejo del Clan Nara
La conversación post-misión con mi padre no estaba yendo tan bien como lo había esperado.
- Pensé que te dije que te mantuvieras fuera de esto - dijo él, fríamente.
- No es como si yo lo hubiera estado buscando - me defendí agresivamente. - Danzo ha dejado rastros suyos por todas partes, evitarlo sería más difícil. De hecho, sabiéndolo todo es la única manera en que lo puedo evitar en mi camino.
Yo entendía por qué mi padre estaba actuando de esa manera. De verdad lo hacía. Su razón era la misma que había motivado a Jiraiya a encubrir nuestro involucramiento en la cuestión.
Pero no me podía proteger para siempre.
- El noble más poderoso de la corte del Tanyu estaba con él cuando llegamos allá - le dije - lo que quiere decir que hay muchas posiciones menores que ya tiene bajo control.
Mi padre soltó un suspiro inestable. Era uno de preocupación, pero no de sorpresa. Ya esperaba que Danzo intentaría hacer algo de esa naturaleza.
- ¿De verdad?
- De verdad - confirmé. - En los reportes oficiales, el Secretario General fue asesinado por Iwa o Akatsuki haciéndose pasar por Iwa, pero Jiraiya y yo sospechamos que Danzo lo mató.
Mi padre sonrió.
- Eres inteligente, Shikamaru. Demasiado inteligente. Y, a veces, demasiado inteligente significa que estás equivocado.
- ... ¿Qué?
- Un sorprendente doble giro de trama. Sacaste una conclusión peligrosa, así que la encubriste con la segunda solución más lógica. Terminó siendo que tu acusación hacia Danzo era la mentira, derivada de demasiada información y el hecho que ye inventaste era la verdad. Fue Akatsuki, sin lugar a duda.
- Qué.
- No te estoy molestando. Prometimos que te íbamos a decir acerca de todo lo que supiéramos de Akatsuki. En este mismo momento, Jiraiya e Inoichi están poniendo a Naruto e Ino al tanto. Las fuentes directas del Hokage dicen que Akatsuki está intentando comenzar una guerra entre Konoha e Iwa, con la esperanza de arrastrar también a Kumo.
- ¿Qué hay acerca de Danzo? ¿Los sobornos y.…?
- Por lo que Inoichi ha logrado recolectar, Danzo se molestó tanto como el resto de nosotros. Después de todo, él hizo tanto trabajo para ganarse al Secretario General y ahora el hombre murió. - Su sonrisa se agrandó con mi creciente sorpresa.
Me hundí en la silla y lancé mis manos al aire.
- El obvio asesinato de Lord Isayama por parte del Secretario terminó siendo un suicidio, al fin y al cabo. Ahora el obvio asesinato del Secretario por parte de Danzo terminó siendo a manos de Akatsuki ¿Cómo esperas que cualquier ser humano razonable pueda mirar a través de tantas capas de engaños?
El enojo de mi padre se había esfumado por completo, siendo reemplazado por fascinación.
- Pero no fueron engaños. La verdad no era complicada. Estaba frente a tu cara. Pero tu paranoia natural y tu lógica te obligaron a descartar la solución obvia - dijo mi padre y me volví a sentir como un niño de cinco años, escuchando su sabiduría infinita como su fuera un cuento de buenas noches. - Hubieras estado en lo correcto en casi cualquier situación. Mirar abajo de lo de abajo. Pero, a veces, incluso lo de abajo de lo de abajo miente. A veces las cosas son así de fáciles.
- ¿Como lo puedes distinguir? - pregunté
- No lo hice - dijo. - Esa es la peor parte. Nunca puedes estar completamente seguro. El estado del mundo es algo complicado. Las personas son fáciles de leer y manipular porque están al frente tuyo. Los locos más impredecibles tienen patrones de comportamiento. Pero hay tantos factores que afectan el universo que nunca los puedes terminar de medir. Yo no hubiera podido ver tras eso. No sin la confirmación de Inoichi y Jiraiya.
Noté que dejó al Hokage fuera de eso.
- La vida sería más simple si yo fuera omnisciente - murmuré para mí mismo.
- ¿Lo sería? - me preguntó mi padre al escuchar mi declaración. - No estés tan seguro.
- Tienen razón - suspiré. Si había algo más endurecedor que saber que no sabías algo, era no poder hacer nada acerca de lo que sabías. La omnisciencia no sería más que la receta se la locura si no viniera con omnipotencia.
Pero la omnipotencia tan bien tenía sus peligros. Demasiado poder causaba locura, al igual que el poder insuficiente. Los humanos no estaban hechos para ser dioses.
Aunque yo de verdad, de verdad deseara poder serlo.
Mi padre me dio una palmada en el hombro.
- No seas tan duro contigo. Fue un error razonable y uno que no hubiera cambiado las cosas. El Secretario General igual está muerto, el siguiente va a ser blanco de Danzo y tanto Iwa como Akatsuki hubieran encontrado sus excusas tarde o temprano.
- Quiere convertirse en Hokage - dije.
Mi padre soltó una risa.
- También lo quiere hacer tu amigo Naruto. Las personas quieren muchas cosas. No significa que las obtendrán.
Lo miré a los ojos.
- ¿Qué quieres tú?
- Fácil - respondió. - Que Danzo no obtenga lo que quiere.
- ¿Y crees que vas a obtener lo que quieres?
Se encogió de hombros.
- Es su voluntad contra la mía. Ya veremos cuál es más fuerte.
En la noche, me fui a dormir, estando sorprendido todavía por cuánto algo tan estúpido como el plan a medio hacer de Lady Arakawa para oponerse al Secretario General había revelado.
"Y yo que pensaba que iba a por fin poder acusar a Danzo de esta," pensé enojado. No había cambiado nada, incluso tras la muerte de tres personas. El Secretario estaba muerto, el siguiente seguiría dispuesto a aceptar los sobornos de Danzo y las tensiones con Iwa y con Akatsuki seguirían altas. Mi padre seguía hablando vagamente acerca de cómo iba a derrocar a Danzo, pero, hasta donde yo sabía, él no tenía ninguna pieza importante en el juego.
"Pero él sí tiene una."
"A ti."
N/T: De nuevo, mil disculpas por la tardanza, pero últimamente no tengo tiempo para nada. Subiré el siguiente lo más pronto que pueda.
