Este resumen empecé a hacerlo hace un tiempo, pero por un comentario en Facebook y en tumblr hace como 2-3 días (además de todos los review acumulados en estos años) por fin se me sumó Aris en el esfuerzo y finalmente lo completamos (nos acostamos a las 2 de la mañana los últimos días para terminarlo de una vez).

Aquí está lo más importante que iba a pasar en la historia si la hubiera continuado, muchos detalles se perdieron porque no los anoté y ni Aris podía acordarse de todo, pero las escenas que nos parecían más importantes y que habrían sido memorables tratamos de darles más detalles, y los puntos que seguían quedándonos vacíos los llenamos lo mejor que pudimos.

Había otras cosas que sí tenía anotadas para poner (pequeñas escenas o incluso solo diálogos), pero en verdad nunca terminé de darles un lugar dentro de la historia, y esas no terminaron aquí.

(Nota: La escena con la que termina el resumen es un intento de incluir las rimas finales de algo -parecido al "mito de Hécate" que le cuentan los lobos a Manu- que tenía anotado para acompañar un problemita de Manu y Martín que quería explorar y habría sido importante si hubiera establecido bien cómo lo iba a incluir y si hubiera seguido escribiendo. Eso no pasó, pero metí un poco de ello porque me pareció que igual quedaba bien para cierre en esto, siendo que no podía terminar con un "chiste" como en mis otras cosas más cómicas ni tampoco quería terminar con algo doloroso porque me iba a poner a llorar, así que me quedé con lo cursi)

En fin…


LO QUE HABRÍA PASADO

Miguel empieza a buscar desesperado una forma de fingir calor humano y palpitar. Termina pidiéndole una solución a Arthur. Una noche de luna llena se queda en el departamento de Francisco, y como este tiene los instintos a flor de piel y necesita liberar la adrenalina que tiene por las nubes para no transformarse, terminan rodando por el piso de la habitación, y al fin logra acostarse con él. Como Miguel desconoce todo eso, luego se siente culpable porque no está seguro si jugó mucho con el cerebro del chico para que su relación avanzara.

Martín se entera luego de poco y le pregunta por qué tanto trabajo. Con Manu notan que está embobado con su nuevo novio humano. Manu cree que es tierno –y medio lo comprende- pero Martín no.

"-Solo vos gastas tu tiempo con humanos, no valen la pena, tarde o temprano morirán… -Después se da cuenta que Manuel lo está mirando indignado y con las manos en la cintura.

-A ti te pegaban cuando chico, ¿Cierto?"

Pedro y Alfred fueron a un bar de cazadores. Al darse cuenta de dónde está metido, Pedro comienza a ponerse cada vez más nervioso, y está seguro que una de las personas allí lo está acosando. Primero cree que es porque descubrió que es un vampiro ("No todos pueden ser tan confiados, o ciegos, como Alfred"), pero en realidad el sujeto solo se quiere acostar con él. Se aparta un momento de Alfred y consigue quedarse solo con el sujeto en otra habitación, solo entonces se entera que su secreto está a salvo. Baja la guardia y se relaja, es por eso que el tipo consigue lanzarse sobre él. Se tarda en reaccionar por la sorpresa, pero antes de que pueda hacer algo Alfred entra pateando la puerta y se lo saca de encima.

Cuando vuelve a la mansión está pasado a alcohol e Itzel le pregunta dónde estuvo. Pedro consigue escabullirse sin responder pero Itzel se queda con su chaqueta, la revisa y encuentra la dirección del bar (en algún momento alguien le metió una tarjeta con la información del lugar). Ya que su hermano no le dijo nada (lo que es extraño de por si), decide ir a mirar. Le parece un bar normal a primera vista, pero haciendo algunas preguntas se da cuenta que se reúnen cazadores y gente por el estilo, termina preguntándose en qué está metido su hermano.

Seba y Lu se vuelven a encontrar y el lobo lo convence para que vayan a bailar, Seba acepta luego de pensarlo un poco, tienen una tarde muy agradable y para sorpresa de ambos se siguen reuniendo, a escondidas de todos (aunque Daniel cada vez tiene más sospechas de lo que está pasando, "Habla la voz de la experiencia").

"Miguel hace un tiempo venía notando el comportamiento extraño de varios miembros de su clan. Sorprendentemente Manuel y Martín esta vez no tenían nada que ver, y María y Catalina no se podría decir que estuvieran más raras de lo usual; pero percibía unas vibras extrañas por parte de Sebastián. Pedro estaba un tanto saltón e Itzel lo observaba detenidamente en ciertas ocasiones, como si a ella también le estuviera escondiendo algo y quisiera averiguarlo. Hasta Julio se escabulle tras su espalda quién sabe dónde. Era una situación que no le agradaba en lo más mínimo, y ni siquiera sabía desde cuándo estaban llevando una vida secreta sin que él lo supiera. Nuevamente, era una suerte que la vida en pareja hubiera calmado de tal modo a los dos tórtolos, claro que a veces parecía que tuvieran a Pimpinela en función, por la manera en que peleaban y se arreglaban.

Siguiendo con su mayor problema, iba a tener que ponerle más atención a sus compañeros si quería descubrir en qué sucias andanzas andaba la mitad de su clan... y rogar para que el resto siguiera lo más tranquilo posible. Tal vez no tendría ese dilema si le hubiera puesto más atención a cada miembro en vez de concentrarse en el drama de Manuel y Martín y en su relación con Francisco, la que iba excelentemente bien gracias al cielo.

Sin embargo, ahora que estaba un poco más paranoico gracias a sus chicos notaba cosas extrañas alrededor de su novio, y contando con que la peste de Taquito en realidad era del vecino no le sorprendería si Fran tenía algo más escondido. Si el desgraciado lo estaba engañando, iba a degollar al miserable que se atrevió a tocar lo que le pertenecía, y Francisco terminaría sus días amarrado a los extremos de su cama como su esclavo personal, Martín no era el único que podía tener a su amante puertas adentro."

"- ¡Osh, esto me está cansando! -Murmuró Itzel, escondida detrás de un basurero para evitar la mirada de su hermano, lo había estado siguiendo durante la mayor parte de la mañana por lo que parecía un simple recorrido por la ciudad. Si le tuviera un poco más de confianza a los poderes de percepción del chico diría que estaba tratando de aburrirla y quitársela de encima, pero no por nada era su hermana, y como ella sí tenía un poco más de talento para la premonición sabía que si esperaba un poco más se enteraría en qué líos estaba metido el idiota de su hermano. No era nada tener que esconderse detrás de postes y contenedores inmundos, había hecho cosas más desagradables en el pasado.

-Si tiene problemas con los cazadores debió decirme algo, ¡A todos! ¿Para que es un clan sino para aniquilar alimañas juntos? -Pensó, al tiempo que volvía a moverse, siguiéndole el paso al otro."

Itzel se entera de Alfred y la farsa de Pedro. Está lista para aniquilar al cazador antes de que su hermano se ponga (y al clan) en mayor riesgo. Pedro logra convencerla de que no haga ni diga nada. Itzel no se queda tranquila así sin más, y con la intención de averiguar más sobre el hombre que tiene tan tonto a su hermano consigue la dirección de Alfred y se mete a la casa. En vez de Alfred se encuentra con Matthew, y para mal de ella el chico le agrada, y también el demonio que tienen de mascota, especialmente porque sabe lo que son pero no parece querer delatarlos. Cuando Pedro la encuentra metida en la casa de los hermanos casi le da un ataque, Alfred está muy interesado en saber por qué no le había presentado a su hermana hasta ahora, pero cuando Itzel no para de molestarlo decide que estaba mejor sin conocerla. Itzel termina convencida de que su hermano está enamorado de ese cazador y por eso toma decisiones tan idiotas. Le sigue guardando el secreto solo porque igual lo ve feliz, y continúa yendo de vez en cuando a hablar con Matthew y ver a Kumajiro.

Luciano y Sebastián encuentran una cabaña abandonada en medio del bosque donde pueden juntarse sin preocuparse demasiado. Pasan varias noches allí hablando y reposando uno junto al otro y a veces haciendo otras… cosas. Una noche Luciano le pide al vampiro que piense en la posibilidad de estar juntos, de manera más "formal".

Un día en que Manuel va a la ciudad ve a Francisco por ahí, quiere ir a saludar pero entonces recuerda que debió olvidar todo ese acontecimiento cuando se fue del pueblo de los lobos. Lo mismo pasa por el lado de Francisco, que se queda mirándolo a la distancia.

- Al menos está bien -Piensa el lobo. Justo en esa oportunidad estaba paseando con Miguel, quien llega a su lado y se cuelga de su brazo. Manuel los ve, y superada la sorpresa inicial se asusta. Los sigue para ver si puede salvar al chico, en caso de que Miguel haya descubierto que Francisco pertenece a una manada y le haya puesto una trampa. Cuando esos dos se separan y no ha pasado nada se extraña todavía más, y termina acercándose al vampiro.

- ¿M-Miguel? –Miguel también se asusta, convencido que los demás le harán algo a Fran para molestarlo si se enteran. Arrastra a Manuel con él y lo pone contra la pared en un callejón y, desesperado, le hace prometer que no dirá nada. Manuel se da cuenta que Miguel no tiene idea con quién se está metiendo, y para ganarle tiempo a todos, cierra la boca, pero continúa con el miedo de que todo se va a ir por la borda.

Miguel termina con una fuerte sospecha de que Francisco puede ser un lobo. Para acabar con sus dudas recurre a Arthur y este le da una poción.

"-Si es un lobo, forzará la transformación.

-¿Y si es humano?

-Bueno, entonces te conviene tener esto cerca -Dice, entregándole otro frasco con el antídoto."

Un día que está en el departamento de Francisco se decide a probarlo y vierte la poción en el café que le estaba preparando. Francisco lo bebe y luego de un rato comienza a sentirse mal y va al baño. Miguel espera hasta que escucha un golpe y cosas cayéndose. Va corriendo con el antídoto en la mano preparado para dárselo, pero al llegar se da cuenta que está cambiando.

"-Miguel... sal de aquí -Le dice Francisco desde el suelo. Miguel lo mira desconsolado y deja caer el frasco que se hace pedazos contra el piso. Sus ojos se vuelven rojos."

Luciano se extraña al no tener noticias de Francisco y va a verlo a su departamento. Se encuentra con el lugar hecho un desastre, cosas rotas regadas por el piso, muebles volcados y zarpazos en las paredes. Se da cuenta que hubo un vampiro involucrado. Desesperado y sin saber qué más hacer se reúne con Sebastián para hacerle preguntas al respecto y pedirle ayuda para encontrar al responsable.

Seba había notado que Miguel estaba más raro que de costumbre y ocultando algo, pero más allá de eso no quiso indagar para no llamar la atención del mayor, sin embargo ahora que Luciano le comentaba esto, podía unir algunos cabos- intentaré encontrar algo.

-Gracias, muchas gracias -dice aferrándose a él. Seba se siente un poco culpable de que le esté agradeciendo, porque en verdad no se enfrentaría a Miguel por Luciano, o tal vez sí, y eso es aún peor.

Miguel ya tiene a Francisco en las mazmorras. Lo pone en el potro para intentar sacarle información sobre la madriguera, o cómo burlar la barrera.

"-Ahora ¿Vas a decirme cómo entrar? -Ya se está cansando de la resistencia del chico, y cada apretón que da le duele a él tanto como a Francisco.

-¿Siquiera me quisiste... aunque sea un poco?

- ... Como quieras -Y tensa más las cadenas."

Miguel termina sospechando de Julio, por tanto le comenta que apresó un lobo y lo tiene encerrado, para ver qué hace. Le nota miedo en el rostro por un instante. Julio cae en la trampa y baja a ver si se trata de su lobito.

"-Dani, ¿Daniel? –Julio pasa rápidamente frente a las celdas hasta notar un bulto dentro de una de ellas. Incluso en el lado más oscuro puede ver el brillo de las cadenas en sus pies, de inmediato usa las llaves que sacó del cuarto de Miguel y abre la puerta. Al llegar al lado del cuerpo buscó sus brazos y con cuidado pero de forma rápida lo llevó a un lugar con mayor luz, en cuanto vio iluminarse su cabello giró al sujeto para verle mejor el rostro, los ojos del chico en el suelo comenzaron a parpadear en cuanto les llegó ese poco de luz.

- No eres Dani –Susurró aliviado el vampiro. Francisco, con dolor en todo el cuerpo, pero otra vez despierto, intentó reconocer el rostro del hombre que lo sostenía.

-¿Dani? ¿Conoces a Daniel? -Preguntó con la voz rasposa.

- Yo…

-¿Acaso tú eres el vampiro de Daniel? -Francisco comenzó a tener esperanzas de que aquel extraño podría ayudarlo. Los dos se percataron muy tarde que no estaban solos.

-¿Quién es Daniel? –La voz de Miguel retumbó en las paredes del calabozo. La espalda de Julio se tensó y lentamente giró la cabeza, encontrándose con los ojos rojos del otro vampiro, parado a unos pasos de la entrada a la celda. Francisco comenzó a temblar en sus brazos, tragó saliva al ver la expresión iracunda de Miguel y trató de encogerse aún más sobre el suelo de piedra.

- ¿Vas a responder, Julio?... –En cuanto Miguel comenzó a avanzar el menor dejó a Francisco, se levantó con las piernas temblorosas y sin apartar su vista de Miguel comenzó a retroceder hacia el otro extremo de la celda.

-... ¿O te mato ahora mismo? -

Julio intentó escapar, pero por veloz que fuera normalmente, su miedo lo volvía torpe, Miguel no tenía ese problema, y con simple determinación le dio caza. No tardó en arrinconarlo, y en cuanto lo tuvo al alcance lo sostuvo del cuello enterrando las garras.

- ¡¿Cómo pudiste hacerme esto?! ¡A mí! ¡Que soy la única familia que has tenido! -Sin piedad lo lanzó contra los muebles de la habitación. Julio se levantó ignorando el dolor en su pierna y volvió a huir, con Miguel detrás destrozando todo a su paso en su intento por volver a atraparlo- ¡¿Y por un perro?! ¡Me traicionaste por un animal!"

Con todo el escándalo que provocó su persecución, y los planes de invasión que Miguel comenzó a armar inmediatamente después de apresar a Julio, Manuel se entera que Francisco está encerrado abajo y va a ayudarlo a escapar.

"- ¿Ma-Manuel? ¿Qué haces aquí? -El cansancio del lobo pareció desaparecer por un instante al ver al muchacho arrodillado junto a él y soltando sus cadenas.

- Es una larga historia -Manuel pasó con cuidado uno de sus brazos por la espalda de Francisco y lo ayudó a levantarse- Vamos, tenemos que sacarte de aquí y volver al pueblo.

Francisco intentó ayudarlo dando unos pasos temblorosos, aunque continuó mirándolo sin entender qué estaba pasando. Finalmente notó que, aunque incómodo, Manuel no estaba teniendo muchos problemas para soportar su peso.

- ¿E-eres uno de ellos?

- Ah, sí… y no."

Antes de salir del calabozo descubren a Julio encerrado en el otro extremo, al escuchar a los dos conversando comenzó a gritarles para que también lo liberaran. Julio también está débil pero en mejores condiciones que Francisco, además aún puede transformarse así que se les adelanta para ir en busca de Daniel y advertir a los lobos, Manuel y Francisco se van juntos más atrás. Miguel descubre el escape de estos dos últimos (está muy pendiente de sus prisioneros, fue una doble traición muy dura y tiene una ira descomunal hacia los dos), piensa en castigar a Manuel, pero enseguida decide usar eso para sus fines y los deja llegar al bosque, sin saberlo lo están guiando hasta el pueblo.

Julio encuentra a Daniel no muy lejos del pueblo, le advierte sobre el futuro ataque y hace lo posible por convencerlo de huir antes de que lleguen. Daniel no lo escucha y corre al pueblo en busca de Luciano.

Viendo que no puede convencerlo para que escapen los dos, también les informa que Manuel viene en camino con Francisco, así que, poniendo de lado la mayoría de sus preguntas por el momento, envían una tropa de lobos a encontrarse con ellos. Se aseguran que la barrera está intacta y los llevan al pueblo para atender a Francisco e interrogar a Manuel.

Luego de que atraviesan la barrera Miguel no puede seguirlos, pero al menos ya sabe hacia dónde tiene que mirar dentro del bosque, así que toma la ayuda de Arthur para derribar la protección de los lobos. El brujo no lo hace por gusto, pero Miguel le hace sentir que se lo debe (además de otro par de amenazas). Una vez fuera la barrera los miembros disponibles del clan pueden entrar junto al clan de Fernanda, a quien Miguel mandó a llamar.

Miguel no comentó con nadie que Manuel había ayudado a escapar a sus prisioneros, por eso en medio de los preparativos para partir a la batalla Martín está más preocupado en encontrar a Manuel que en alistarse.

"-¿Dónde se habrá metido? -comenta el rubio, más para sí mismo, cuando están a punto de partir.

-Sería mejor si no estuviera en medio de esto…

-Sí, tienes razón"

Por su lado, Pedro decide confesarle a Alfred que es un vampiro (en contra de los consejos de Itzel), esperando que su amistad pueda soportarlo para luego confesarle sus sentimientos. Las cosas no salen tan bien puesto que Al ya se había enterado de su secreto por Arthur (este los vio juntos en alguna oportunidad y la próxima vez que Alfred fue a verlo en la tienda le comentó que "Nunca esperé verte saliendo con un vampiro"). Para este punto Alfred ya está muy encariñado con Pedro (lo quiere, lo ama, lo desea), pero por eso mismo se lo toma como una traición más grave, además se empieza a cuestionar si Pedro tenía algún plan más siniestro para acercarse a él. Por eso cuando Pedro llega a contarle apenas lo deja hablar antes de empezar a dispararle.

Pedro escapa con el corazón roto de vuelta a la mansión, sin darse cuenta que Alfred está siguiendo su pista todavía. Itzel se quedó esperándolo y solo entonces Pedro se entera que están preparándose para ir a asaltar una madriguera de lobos en el bosque. No tiene ganas de seguir peleando luego de su encuentro con Alfred, pero su hermana le recuerda que es su deber apoyar al clan, y a Miguel, en esto, así que parten a encontrarse con el resto. Alfred los sigue a una buena distancia, sin saber en lo que se está metiendo.

Sebastián no sabe qué hacer cuando se entera de los planes de Miguel, tiene la idea de advertirle a Luciano para que se escondan o algo pero Miguel está actuando muy rápido y con todo el clan (o la mayoría) junto no puede escabullirse sin que alguien lo note, menos cuando aparece el clan de Fernanda, así que solo sigue las órdenes directas que le llegan pero no participa muy activamente.

Una vez que logran entrar al territorio de los lobos trata de quedarse lejos de la acción y buscar a Luciano para asegurarse que esté bien. Tiene que atacar más de una vez para que el resto de los vampiros no sospechen y otras para sacarse a uno que otro lobo de encima, aunque no con la intención de hacer mucho daño.

No hubo caso de convencer a Daniel y este se queda a defender el pueblo, así que Julio también lo hace para cuidar a su lobito. Se mantiene cerca de él, cubriendo su espalda y de pasada le toca proteger a las personas que Daniel intenta ayudar (la mayoría jóvenes y niños que intentan escapar de la pelea). El resto del clan lo ve ayudando a los lobos, asumen su traición y se enfrentan a él, la mayoría no con muchas ganas (tienen más pena que rabia, excepto Martín, el rubio sí que está enojado).

Alfred llega en medio de todo el caos, buscando a Pedro. Al toparse con vampiros y lobos peleándose no sabe hacia dónde disparar. Por su indecisión un lobo lo pilla desprevenido, antes de que este pueda hacerle mucho daño Pedro lo encuentra y se lanza a defenderlo.

"- ¡¿Qué haces aquí?! ¡Vete! -Le grita mientras intenta sostener la mandíbula del lobo cerrada. Alfred sigue en el suelo con su arma a unos pasos.

- I followed your trail!

- ¡No me digas! ¿Por fin quieres escuchar mi explicación? -Con una patada se quitó al lobo de encima.

- Don't push it! I'm still mad!"

Llegan más lobos, pero antes de que puedan tocar a Pedro, Alfred los repele con más de sus armas. Terminan espalda con espalda.

"- What the hell's happenin'?! -Gritó el rubio, levantando su pistola de mano del suelo y volviendo a su posición junto al vampiro. Varias siluetas de licántropos comenzaron a aparecer por los bordes de su vista- What were you thinking coming here?!

- ¡Hey! ¡A mí solo me mandaron, ok!"

Ya estando dentro del pueblo y con el conflicto desatado, es que Martín descubre a Manuel ayudando a los lobos y la farsa que había mantenido el moreno sobre sus recuerdos borrados se despedaza. Molesto, y un tanto traicionado, deja a un lado su pelea y agarra a Manuel para retirarse ambos de la acción.

"-¡¿Qué estás haciendo?! -Le espeta mientras lo alza en el aire y zamarrea de un lado a otro- ¡La re-mil…! ¡¿Te volviste loco?! ¡¿Por qué los ayudás a ellos, Manuel?! ¡Nosotros somos tu clan!

-Ellos son mis amigos también…

-¡Oh, ahora me doy cuenta! Se te olvidó contarnos de los amigos que hiciste cuando te perdiste en el bosque

-¡Esto está mal, y lo sabes Martín!

-Por todos los… ¡Son el enemigo!

-¡Son familias! ¡Esta gente no te ha hecho nada y tú destruyes su hogar solo porque Miguel te lo ordenó!

-¡No empieces con cuestiones morales ahora! ¿Qué esperás? ¡¿Que me de media vuelta y deje a Miguel?! ¡Así no funciona un clan, Manu! -Con la intención de irse giró su cuerpo y extendió sus alas, fijando su mirada en un grupo de jóvenes que trataban de huir por una de las calles del pueblo. Manuel se puso en su camino antes de que pudiera ir tras ellos- Vas a hacerme enojar, más de lo que estoy ahora…

- Oh, no. Tú vas a hacerme enojar -Dos alas negras se extendieron a la espalda de Manuel, cubriendo a los muchachos que huían de la vista del rubio de manera protectora. Martín dio un paso atrás por la sorpresa, y de manera inconsciente acercó sus propias alas a su cuerpo.

- Manuel -Miró al chico con súplica en los ojos- Vamos amor, entra en razón…

- Amor, tú entra en razón -Manuel arqueó sus nuevas extremidades de forma experimental, y elevó la cabeza con ojos determinados al descubrir que respondian bien a sus órdenes- ¡Retrocede!"

Justo antes de que comiencen a pelearse entre ellos pasa algo que detiene a todos los demás.

Llega un momento en el que Luciano y Miguel se topan. A Luciano ya le habían informado sobre la persona que parecía dar las órdenes entre los vampiros, así que reconoce a Miguel sin muchos problemas. Miguel ve a aquel lobo acercándose y aunque no está del todo seguro de que sea el jefe, el hombre tiene aspecto de perro alfa. Terminan enfrentándose, el resto les da su espacio porque nadie quiere terminar metido entre los dos. Miguel sigue siendo mucho más fuerte que Luciano, y comienza a agotar al lobo.

Francisco llega cerca de ellos mientras intenta permanecer alejado de los enfrentamientos más duros (sigue herido y débil), justo a tiempo para ver a Luciano con la guardia baja luego de un duro golpe. Lo hace a un lado justo a tiempo para que Miguel le caiga encima en vez de a su futuro líder. Caen un leve trecho por un desnivel y Miguel termina sobre él con una mano en su cuello y otra levantada con las garras extendidas.

Francisco se queda esperando el golpe de Miguel, siendo que este lo tiene a su merced. El vampiro sabe que puede matarlo sin problemas, pero…

"Miguel vio la expresión derrotada de Francisco y sintió el palpitar agitado del cuerpo bajo su mano. Escuchó un sonido lastimero, sorprendido al darse cuenta que venía de su boca.

-...no… ¡No puedo! -Su brazo cayó pesadamente y sus garras rompieron la tierra a un costado del lobo sin tocarlo. La voz del vampiro se escuchó temblorosa al igual que sus manos al repetir con palabras quebradas- No puedo… No puedo.

Francisco siguió inmóvil, viendo cómo los ojos amarillos comenzaban a humedecerse."

La batalla termina una vez que los vampiros se dan cuenta que su líder no tiene más ganas de pelear. En el desorden después de la pelea nadie se da cuenta hasta después que Daniel y Julio no están, el vampiro lo convenció de huir en caso de que Miguel todavía siguiera con ganas de castigarlo. El lobo deja una forma de contacto junto a Manuel.

El clan de Fernanda se va, y Martín saca a Miguel de allí luego de verlo tan conmocionado. Sebastián y Manuel se quedan a ayudar sin muchos problemas por parte del resto de los lobos, a Manuel lo conocen y Sebastián tiene la confianza de Luciano. Alfred también ofrece su ayuda como disculpa por entrometerse y Pedro decide quedarse, aprovechando el momentáneo resurgir de su camaradería para conseguir que el rubio lo perdone. Itzel se queda a cuidarle las espaldas a su hermano, como siempre.

Luego de la batalla, Martín y Manuel consiguen hablar entre ellos una vez que el menor vuelve a la mansión. Están de acuerdo en no crearse problemas entre ellos por lo que pasó, aunque Martín aún no comparta su encanto por los lobos y siga más preocupado por Miguel y lo que podría pasar si el consejo de vampiros se entera cómo se resolvió todo.

"-No somos los primeros vampiros que han sido demasiado amables con los lobos, pero no nos tendrán más piedad por eso… -Explica cuando Manuel sigue confundido. El chico poco a poco comienza a entender que haber parado la pelea podría traerles problemas graves.

-Entonces, ¿Qué hacemos si se enteran?

- Lo mismo que los otros, huir, escondernos, si lo descubren seremos indeseables para el consejo. No se perdona al enemigo.

-¿No hay manera de ocultar todo esto?

-Supongo que Miguel lo intentará, pero es muy probable que fracase…-Martín tocó la mejilla del menor con suavidad al ver sus ojos preocupados- Pienso que… si te fueras ahora, estarías a salvo con tu abuela y…

Manuel no lo dejó terminar, tomó su mano con igual cuidado y besó sus dedos.

- No, me quedaré contigo, pase lo que pase -Le prometió, sacándole una sonrisa a Martín.

-Sos un pelotudo, ¿Lo sabes? -Pero como en realidad no estaba enojado, agachó la cabeza y le dio un rápido beso."

5 Años después…

Cubrieron la historia hasta aquel momento, pero se filtró con un nuevo miembro del clan de Fernanda que se enteró.

Los miembros del clan se están preparando para irse y acuerdan decirle a los lobos lo que sucede (ahora se llevan relativamente… bien). Pero para no tener problemas, mandan a Manuel y Sebastián con el mensaje.

Sebastián visita a Luciano y su hijo de 3 años, quien le dice tío Seba. Al negarse repetidamente a la propuesta del lobo (para ahorrarle problemas con el resto de la manada, pero más que nada con los ancianos), Luciano tuvo que buscarse una compañera a fin de cuentas. Siempre se supo que era de conveniencia aunque existió cariño entre la pareja, pero la mujer murió al nacer el bebé. Sebastián los visitó constantemente durante todo ese tiempo, pasando mucho tiempo con el cachorro, pero siempre intentando no aceptar los acercamientos de Luciano (aunque tuvo sus recaídas en algunos periodos, siempre volvía a alejarse), creyendo que era mejor solo ser un "amigo" de la familia. Igualmente el niño lo quiere mucho, y que sea un vampiro lo hace mucho más interesante a sus ojitos.

"- ¿Así que saldrás huyendo?

-No tengo otra opción -Seba se dejó caer en el sillón de la sala. Luciano no tardó en sentarse a su lado, más cerca de lo que sería apropiado según el vampiro, pero lo normal para el lobo.

-Claro que sí -Le contestó, tomando su mano y entrelazando sus dedos antes de que el rubio pudiera apartarse. Aunque la verdad, Sebastián no tenía muchos deseos de apartarlo por el momento. Luciano notó su extraña cooperación- Ven conmigo. La manada también cambiará de lugar, con nosotros nunca te encontrarán.

-¡Ven, tio Seba! -El cachorro que antes jugaba en el suelo frente a ellos dejó sus muñecos de lado y se subió a las piernas del vampiro, enterrando la cara en el pecho del rubio- ¡Ven, ven!

Sebastián rodeó el pequeño cuerpo entre sus brazos y descansó el mentón sobre el pelo rizado del niño. Llevó su mirada de un lobo al otro, dudando por un tiempo. Viendo su indecisión, Luciano acercó su mano hasta sujetar el rostro frío del hombre que amaba e intentó expresar en su mirada cuánto deseaba que los acompañara.

- ¿No crees que es hora de ser felices juntos?

Sebastián ahogó un gemido en el pelo oscuro del niño en sus brazos y pestañeó varias veces, aspirando el aroma del pequeño lobito. Decidió finalmente que ya no podría estar sin ellos otra vez.

- De acuerdo. Vos y yo ya hemos esperado bastante."

Por su parte, Manu le entrega un papelito a Francisco para que se reúna con Miguel y hablen. A petición de Francisco se encuentran en un lugar público con mucha gente alrededor, y a pleno día.

"Pancho está sentado en la banca del parque, esperando. Siente que alguien se acomoda en el otro extremo pero no voltea a mirarlo, sabe que es Miguel, este trae una gorra y lentes de sol para cubrirse de la luz.

-¿Aún me tienes miedo? -pregunta luego de unos instantes viendo a los niños que corretean por el lugar.

- No lo tomes a mal, pero no es que fuera a fiarme tanto de ti -Luego de todo ese tiempo, no es miedo lo que más siente, aunque involuntariamente frote su muñeca en el lugar dónde estaban los grilletes- ¿De qué querías hablar?

-Me voy... -Le cuenta sobre el consejo, y que por lo que hicieron, o más bien no hicieron, vendrán por ellos y deben huir y esconderse. Al terminar su historia se produce un largo silencio mientras espera alguna reacción de parte de Francisco.

-Me ofrecieron un trabajo -Comienza, como si no hubiera escuchado nada de lo anterior- ¿Has escuchado de las Galápagos? Son unas islas en medio de la nada, con mucho sol y un calor bastante desagradable, pero con varios animales para estudiar… -Se levanta y finalmente voltea a mirarlo- Me voy el viernes a Guayaquil, el vuelo sale a las tres, asiento B18. Haremos escala en Lima -Con eso, Miguel entendió lo que trataba de decirle y antes de que el chico se fuera tomó el borde de su chaqueta para detenerlo.

-Te extrañé.

-... Y yo a ti"

Pedro, sabiendo que pronto tendrán que irse, le pregunta a Alfred en una de sus "misiones" cuándo piensa volver a USA, porque lo lleva aplazando por mucho tiempo. Alfred primero piensa que se está burlando (porque descubrió que no quiere irse para no estar lejos de él), o que el vampiro ya se aburrió de su persona y lo está apresurando para que se aleje. Pedro se apiada cuando el rubio comienza a darle un discurso (entre confesándose y actuando como si no le importara su supuesto rechazo), lo interrumpe y dice que "los viejos se van a enterar y es hora para él de volar a otro lado". Alfred está más que feliz cuando capta lo que quiere decir.

-I'll have the plane ready for three at your command!

-Four, please… -Pedro no tiene que explicar que el cuarto puesto es para Itzel. Alfred le sonríe con mayor ternura.

-Of course, four… -Luego de eso, y para alivio de los dos, por fin son capaces de darse un beso. Están en lo mejor (según Pedro) cuando Alfred se aparta y lo mira un tanto serio- But tell that witch to keep those fangs for herself!

Julio y Dani volvieron del lugar donde se estaban escondiendo con la idea de ir con los lobos a donde decidieran trasladarse. Luego de un tiempo, Daniel había restablecido el contacto con Luciano (por eso es que se enteraron del cambio), no así Julio que no tenía comunicación con el clan, menos con Miguel. También les comentan la situación de los vampiros.

"-Deberías hablar con él... -Le dice Daniel, que lo ha visto cabizbajo desde que se enteraron- Antes de que se vaya. Puede que no tengas otra oportunidad de arreglarlo.

-Lo sé, pero qué hago si no quiere… si no quiere verme.

-Pues no le preguntes, tonto -Le da un beso antes de irse con las cajas que estaban empacando"

Unos días antes de que todos se marchen, Julio se escabulle dentro de la mansión y espera a Miguel en su habitación.

"Miguel entra en su cuarto suspirando, comienza a sacarse el abrigo y en medio de la acción se detiene- Te tardaste bastante en venir a verme.

-No estaba seguro de cómo me recibirías -Respondió Julio, saliendo de las sombras. Se inspeccionaron mutuamente por unos instantes, reconociéndose después de tanto tiempo- ¿A dónde irás?

-A un infierno en medio del Pacífico, pero el menos nadie me buscará allí, o eso espero -Ya más calmado, termina de quitarse la prenda- ¿Y tú? ¿te va bien en la vida de fugitivo? O me dirás que ya te cansaste del pulgoso y piensas volver.

-Me iré con ellos -Con ese comentario, Miguel le da la espalda y comienza a mover cosas en su habitación- Solo venía a despedirme de ti... Hermano -Miguel se detiene y eso le da valor para acercarse- Lo siento, no era mi intención lastimarte. Tenías razón, eras mi familia y te traicioné, pero no podía simplemente dejarlo y ya, yo... Por favor, por favor perdóname…

-¿Lo amas?

-... ¿Qué?

-¿Que si lo amas? -Miguel se volteó y en su rostro vió que en verdad le interesaba saberlo.

-Sí. Desde hace mucho.

-... Lo entiendo. Creeme que de verdad lo entiendo -Con la última frase, y a pesar de su intento por contenerse, una sonrisa se posó en sus labios y comenzó a reír. Finalmente extendió los brazos y Julio avanzó hacia él para darle un abrazo, el que Miguel devolvió- Esta vez no desaparezcas, y escribeme.

- Para qué escribir si puedo llamarte, anciano."

Martín está viendo al clan separarse y no puede evitar sentirse triste (y un poco aterrado) al respecto. Manuel está a su lado, asegurando que no es un adiós definitivo, después de todo pueden arreglar seguir en contacto.

"- Después de siglos juntos, Manu, ya no será lo mismo…

Manuel termina acomodando la cabeza rubia en el hueco de su cuello y formando pequeños círculos con su mano en la espalda de Martín.

-Tu lo has dicho, estoy seguro que volverán a juntarse, tal vez con algunas adiciones, pero no puedes ser el único que extrañe los viejos tiempos -Dejó que se escondiera en su pecho un tiempo y no hizo comentarios cuando comenzó a sentir un poco húmeda su camiseta- No vas a perder a tu familia otra vez, ¿Esta bien? siempre puedo pedirle a Tiare que los ubique si no contestan las llamadas.

- Oh, cielos, tu abuela me va a odiar… -Martín al fin dejó de pensar en sus amigos desintegrándose y enfocó su atención en las personas con las que iría a quedarse un tiempo- Pondrá ajos en todo el terreno para sacar a la alimaña.

- Que seas un vampiro es el menor de sus reparos contigo.

- Eso no me ayuda".

Antes de irse al sur con Martín y despedirse del resto del clan, Manuel va a visitar a Arthur (que tanto le ayudó) una vez más.

-Tal vez mi abuela pueda enseñarme algo de magia, ya que nunca pudiste darme una clase -Bromea Manuel, pero Arthur le recuerda que aún no se va al otro extremo del planeta así que aún pueden practicar juntos. En el resto de su conversación el brujo le pregunta si entonces ya decidió qué rumbo iba a elegir, su magia de sangre o la inmortalidad de los vampiros. Manuel se queda pensando un instante, luego se sonríe y comienza a recitar como en un trance.

"Donde tú vayas, yo iré

Lo que tú seas, yo seré.

Mientras sigas existiendo

Por ti yo viviré."

"-Eso suena como un hechizo -Le comenta Arthur luego de mirarlo detenidamente.

-Tal vez, lo escuché en uno de mis sueños raros.

- ¿Cómo lo tomas tú?

-Una promesa, con Martín. Lo que sea que haga al final, quiero que sea junto a él."