Capitulo 37: A nadie le importa

¿Señorita Michele y señorita Agron?

Si - contestaron ambas

He venido a recogerlas

L: ¿Perdona?

D: ¿Has contratado una limusina Lea? – pregunto sorprendida

L: ¿Yo? NO – se quedo callada unos segundos - ¿Tu?

D: Tampoco

La explicación a sus preguntas esta en estos teléfonos – dijo dándole un móvil a cada una

D: ¿Diga?

Di, cariño, ¿te gusta la sorpresa?

D: ¿Mama?

M: Esa mismo

D: ¿Me has contratado una limusina?

M: Yo sola no, pero he colaborado en ello

D: ¿Y eso?

M: Veras, desde que me contaste que estabas con Lea…

Flashback

Dianna estaba en su casa desayunando, mientras su madre estaba en el baño, en una de las visitas mensuales que le hacia a su hija.

M: Hija, ¿te puedo hacer una pregunta?

D: Uy que miedo, eso de preguntar si puedes preguntar siempre termina mal.

M: ¿Pero me dejas o no?

D: Si te vas a quedar con el run run todo el tiempo y no te vas a quedar tranquila hasta que la hagas… adelante.

M: Gracias – sonrió triunfante – ¿Cuándo me vas a contar que estas con una mujer?

D: jasdkjahsdiunkqjdbuwakhc – se atraganto

M: Si, es que no quiero que me pase como la otra vez, y que te quedes sin contármelo

D: ¿La otra vez?

M: Si, bueno, soy tu madre y se que esta es tu segunda novia.

D: Pero, pero, pero – medio tartamudeaba

M: Aguante que no me contaras lo de tu primera novia, tampoco quería presionarte, pero chica que ya vas por la segunda.

D: Ehhh – no sabia muy bien que contestar

M: Bueno que ¿Cuándo me presentas a Ellen?

D: ¿Ellen? '¿Ellen? Esta se ha quedado en capítulos atrasados'

M: Claro, tu novia

D: Mama, yo, yo, yo – seguía medio tartamudeando – yo no salgo con Ellen

M: Hija, que nos conocemos, no hace falta que disimules

D: De verdad, ya no estamos juntas.

M: No me digas, que disgusto ¿qué ha pasado?

D: Que estaba enamorada de otra persona

M: ¿Ella encontró alguien mejor que tu? ESO ES IMPOSIBLE – dijo sacando todo el orgullo de madre que llevaba dentro.

D: No, mama, yo

M: Ahhhh bueno, eso si me lo creo – sonrió – y quien es esa persona afortunada.

D: Ehhh – se puso nerviosa

M: No me puedo creer que no tengas la confianza para contarme estas cosas hija.

D: Lea, mama, es Lea

M: ¿Has vuelto con Lea?

D: ¿Vuelto?

M: Si, ¿Lea no fue tu primera novia?

D: ¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉ? NOOOOO!

M: ¿Enserio?

D: Un momento, un momento, ¿Creías que Lea y yo, ya habíamos estado juntas?

M: Claro, creía que no te habías atrevido a contármelo. Por eso cuando en tus llamadas diarias empezaste a hablarme de Ellen casi todo el tiempo di por sentado que ahora estabas con ella. Y no quería que volvieras a sentir que no podías contarme esas cosas. Pensé que Lea había sido tu novia y tu no habías tenido fuerzas para decírmelo.

D: jajajajajajajajaja No, mama, no. Lea y yo nunca fuimos novias

M: Pero, no lo entiendo, ¿tu si que estabas enamorada de ella no?

D: Si, bueno, eso no lo puedo negar

M: Y entonces, ¿cómo habéis acabado juntas?

D: Veamos… yo empecé a salir con Ellen, esa parte de la historia que te has montado en tu cabeza es cierta.

M: Ajam – asintió mientras escuchaba atentamente

D: Lea al verme con una mujer se puso celosa, y se dio cuenta que podía estar conmigo. Ella pensaba que a mi no me podían gustar las mujeres.

M: No te conoce tanto como tu madre, como habrás podido observar – bromeo.

D: Supongo que las dos estábamos en fase de negación, yo que se. El caso, es que al saber que ella estaba interesada en mi, al final nuestros caminos se juntaron – dijo sonriendo.

M: Aishhh que bien, cuanto me alegro, y ¿estas feliz?

D: Mucho

M: Pues eso es lo importante – dijo mientras la abrazaba

Fin del flashback

M: Veras, desde que me contaste que estabas con Lea, he intentado apoyarte en todo lo posible

D: Lo se y lo has hecho muy bien. Como el día que os contamos la decisión de ir juntas a los premios

Flashback

L: Mama, Mery

E: Hija, siento que tu padre no haya podido venir, pero tranquila que le contare todo lo que aquí suceda.

D: Veréis os hemos juntado aquí porque tenemos algo que contaros

M: ¿Os vais a casar?

D: Joder que manía, que aquí nadie se casa

L: De momento – puntualizo de nuevo

M: Ese vocabulario

D: Perdona mama, pero es que nuestros amigos han hecho la misma pregunta.

M: Chica, ¿qué queréis que pensemos?

D: No se, pueden haber mil y una cosas que contar, no todo tiene que ser boda.

M: Es que siendo dos chicas, dudo que sea embarazo – bromeo

D: Ja Ja Ja – rió irónica – Que sepas que ser lesbiana no me convierte en estéril

M: Yo no he dicho eso

E: Esperar un momento, me estáis liando ¿qué es esto de la boda y los niños? ¿no vais un poco rápido?

L: Mama, tranquila, que no es nada de eso

E: ¿Entonces?

L: Dianna y yo queremos hacer publico lo nuestro

E: ¿Publico?

L: Si, ir a una gala de premios como pareja

M: Mira tu que bien, así ya podré contestar cuando las mujeres pesadas me preguntan con quien sale mi hija la actriz de Hollywood – bromeo

D: ¿Qué mujeres te preguntan por mi?

M: Pues todo el mundo, que eres importante, que sales en una película haciendo de hija de Michelle Pfeiffer, ni mas ni menos.

D: Jajajaja Mama, no es el momento de sacar tu vena madre orgullosa

M: Siempre es un buen momento para eso

L: Bueno, mama ¿y tu que dices? Que te has quedado muy callada

E: ¿Yo?

L: Si, tu

E: No se, no lo veo claro, a nadie le importa con quien estés o dejes de estar

L: Se que no es asunto de nadie, pero yo no quiero tener que esconderme. Creo que tengo el mismo derecho que cualquier actor, a ir con mi pareja a los premios, eventos sociales varios y algo tan simple como ir por la calle y poder darle la mano o un beso.

E: Yo lo entiendo hija, pero tu no eres cualquier persona

L: ¿Qué quieres decir?

E: Que no eres una chica normal que pueda ir de la mano de su novia

L: ¿No? ¿Y qué soy?

E: Eres una actriz, que vive de su imagen

L: ¿Perdona?

E: ¿Quieres que te diga la verdad o no?

D: Edith perdona, igual te hemos contado la noticia muy de golpe y necesitas asimilarla.

E: No, no es eso, es que creo que os estáis equivocando

M: Hija, voy a por unas copas de vino, me acompañas para decirme donde están – dijo Mary en un intento de dejar a madre e hija solas, en esta situación que se estaba poniendo evidentemente tensa.

D: Voy – afirmo siendo consciente de las intenciones de su madre.

L: No hace falta que os vayáis de la habitación, lo que tenga que decir mi madre lo puede decir delante de vosotras

M: No, tranquila, si no nos vamos, solo vamos a por unas copas

L: Ves mama, lo que has conseguido, has hecho que se vayan

E: Igual no me tendrías que haberme contado esto con tanta gente – le reprocho

L: ¿Tanta gente? Mi novia y su madre!

E: Si, esto es algo que mejor hablar en casa

L: No te reconozco Mama

E: Yo no te estoy diciendo que no estés con quien te de al gana.

L: No, me estas diciendo que sea de puertas de mi casa para dentro y que solo lo sepamos ella y yo

E: Es que no le importa a NADIE

L: Que decepción, de verdad, esperaba tu apoyo incondicional.

E: Lo tienes, por eso, creo que lo mejor para ti, es que pienses un poco mas lo que vas a hacer.

L: ¿Crees que tengo que avergonzarme por estar con Dianna?

E: No, pero creo que estas un poco en un mundo irreal y no eres consciente que las acciones conllevan consecuencias.

L: ¿De que me hablas?

E: ¿Y si dejan de ofrecerte papeles?

L: Enserio ¿todo esto es por papeles?

E: Es por cuidar de tu futuro

L: Si mi futuro implica mentir, no lo quiero – empezó a llorar

E: Hija, no llores – se fue a abrazarla, pero esta la rechazo – yo solo quiero lo mejor para ti.

L: Si quisieras eso, me apoyarías

E: Creo que no es el mejor momento para hablar de esto. Discúlpame ante Dianna y Mary, pero no creo que sea buen momento para continuar con esta conversación – dijo acercándose a la puerta

L: ¿te vas? ¿me dejas así? – seguía llorando

E: Las conversaciones de madre e hija no son para que haya gente delante, y me has hecho una encerrona.

L: ¿Qué encerrona, ni que ocho cuartos? Solo quería compartir contigo un momento que parecía feliz

E: Pues te has equivocado – dijo cerrando la puerta de la casa