Hola a todos!
Aquí les traigo la continuación de esta historia. Espero que les guste.
Todo estaba tranquilo en el pequeño poblado de Sinnoh, la feroz batalla que se había librado había terminado. Los pokemon genéticamente modificados de la corporación Galaxia ya habían sido capturados y los entrenadores más fuertes de Sinnoh descansaban, sentados en escombros, observando lo que quedaba de las legendarias ruinas de Sinnoh. Todos con expresiones serias, que dejaban ver su frustración e impotencia tras la derrota sufrida contra Helio. Les generaba una rabia interna el haber fracasado, ya que era un golpe para sus egos, siendo que todos eran considerados los mejores entrenadores de la región. Admirados por algunos, temidos por otros y respetados por todos, sabían que cargaban con la responsabilidad de evitar aquel futuro que el viajero del tiempo les había anticipado, ese futuro donde Helio los había derrotado.
El hecho de que el líder de la corporación Galaxia se haya quedado con la información que debían evitar que consiguiera, les pesaba mucho a cada uno de los entrenadores presentes en el lugar, en especial a Lectro, quien se había jurado muchas veces a sí mismo que acabaría con el nieto de su maestro. Todo lo dicho por el Lucas del futuro retumbaba en su cabeza, generándole una ira tremenda, la cual no se esforzaba en ocultar. Apretaba sus puños con la mirada perdida, la cual transmitía el odio que sentía por el temible villano, era obvio saber que el líder de ciudad Marina estaba pensando en él. Esto fue notado tanto por la campeona como por la líder de gimnasio de ciudad Olivo, a quienes siempre les había preocupado ese odio y sed de venganza que su amigo tenía para con Helio, pero en ese momento no tenían intención de decirle nada, ya que pensaban que ese era un buen momento para sentirse de esa manera, puesto que el futuro que ellos debían evitar, estaba en camino a suceder.
En eso Handsome llamó la atención de la campeona y por tanto de todos, era increíble como aquel detective solo se dirigía hacia Cynthia como entendiendo que ella era la líder del grupo elite de entrenadores.
—Campeona. Hemos capturado a todos los pokemon que la corporación Galaxia ha dejado aquí, los llevaremos a nuestros laboratorios a estudiarlos y ver si podemos revertir los cambios que han sufrido. Si no lo logramos…los sacrificaremos—dijo agachando la cabeza.
—¡Sacrificarlos!—exclamó Alecran sorprendido y con rabia—ellos no tienen la culpa de lo que les pasó.
Cynthia ignoró lo dicho por su colega y le dio el ok al detective Handsome, cosa que alteró al peliverde de pueblo Aromaflor.
—¡Cynthia!—dijo sorprendido, mientras Delos lo detenía y poniendo su mano en su hombro le dio a entender que debía calmarse.
—Esos pokemon son peligrosos y han sufrido mucho, si no hay una cura, la mejor opción es esa—dijo con mucha seriedad.
Fausto observó a Cynthia, su vieja amiga, y sabía que decir eso no le era fácil ya que era una de las personas que más amaba a los pokemon y estaba seguro que ella defendía la vida de estos seres con la suya. Sabía que era la decisión más prudente, pero aun así le era sorprendente ver como había madurado de aquella niña que había conocido en el pasado, se puso a pensar lo difícil que le debía ser cargar con la responsabilidad de ser la campeona de Sinnoh. Luego observó a su otro amigo, quien como nunca estaba ignorando todo lo que pasaba. Notó que Lectro irradiaba ira, pero su expresión era pensativa, intuyó que tal vez estaba pensando una manera de como detener a Helio, ya que era una de sus obsesiones de siempre, y sabía que después de escuchar la historia del viajero del tiempo, esa obsesión habían aumentado exponencialmente, lo cual le era normal, ya que eso les había pasado a todos.
—Ir por Helio ahora sería una estupidez, es evidente que en su base en ciudad Rocavelo no están los pokemon legendario de los tres lagos. Es toda una fachada. Siempre parece estar un paso delante de todos—dijo Handsome serio suspirando cuando de pronto uno de sus hombres se le acercó para entregarle un pedazo de tela.
—Señor esto encontramos dentro de la cueva—dijo el oficial pasando a su superior un pedazo de tela negra algo quemada.
Cynthia al ver eso rápidamente relacionó ese pedazo de tela, con la capucha del Lucas del futuro, recordó que no sea había percatado que había hecho el muchacho cuando empezó el ataque, pero por lo ocurrido pudo entender que él había sido quien había ocasionado la explosión.
Así miró lo que quedaba de las ruinas y luego miró a sus compañeros, quienes también habían comprendido lo que pasaba, era más que evidente que el joven viajero del tiempo estaba dispuesto a todo para acabar con Helio, incluso sacrificarse a sí mismo. Cynthia apretó los puños le daba rabia el hecho de que el chico se había sacrificado por nada, ya que Helio había sobrevivido. Le molestaba el hecho de imaginar todo lo que había pasado aquel muchacho dispuesto a todo para salvar su futuro, incluso con la duda de no saber si realmente cambiaría su línea de tiempo, pero que de igual manera solo por detener a Helio en algún tiempo, se arriesgó. En ese momento se negó aceptar que nada había cambiado, que todo lo que había hecho aquel chico del futuro no había servido de nada; entonces mirando las ruinas nuevamente, le juró en su mente al Lucas del futuro que no permitiría que su viaje al pasado fuera en vano, le juró que haría que la información que les había brindado y las cosas que había hecho en el tiempo que estuvo en su presente sirvieran para detener a Helio.
—Parece que es de la ropa de alguien—dijo Handsome tomando el pedazo de tela-¿Alguna idea campeona?
—Creo que no es relevante ahora—contestó Cynthia dejando ver su estado de emoción e intentando sonar firme dijo—Ahora les pediría que usted y sus hombres vayan al monte Corona, nosotros también iremos luego de reponer a nuestros pokemon—expresó ante la atenta mirada de sus colegas entrenadores que estaban de acuerdo con su decisión—No sabemos en donde Helio tiene el escondite donde trabaja su plan, pero sabemos que deberá ir al monte Corona tarde o temprano, y que por las fuertes tormentas de nieve que hay subiendo el monte, le será imposible subir a la cima volando, así que indudablemente trataran de buscar un camino y ahí los estaremos esperando—aseguró ante la aceptación de todos.
El detective Handsome estuvo de acuerdo y le prometió a la campeona que luego de terminar en el pueblo irían a cubrir el monte corona. De esta forma el misterioso detective se había retirado.
—¿Podemos confiar en ellos?—preguntó Fausto.
—Son de la policía internacional—afirmó la campeona—ya lo investigué, se encargan de problemas que podrían afectar a varias regiones. Son misterioso, pero tienen el mismo objetivo que nosotros y su ayuda nos viene bien—contestó un poco más relajada.
Después de eso, todos se dirigieron a la casa de la profesora Carolina, donde les esperaban está, su familia y los chicos elegidos por Serbal. Al llegar Alecran se sorprendió al ver a Lucas y a Dawn, ya que los había conocido en pueblo Aromaflor en el problema de la central eólica y no esperaba toparse con ellos en esos momentos. Luego el ambiente se había puesto tenso porque le habían comentado a todos lo que le había pasado al Lucas del futuro, esto afectó a Dawn y a Barry, pero no tanto como lo hizo a Lucas, ya que se había enterado que había muerto, sabía que se trataba de un posible futuro, pero de igual manera le era algo difícil de asimilar, así que salió corriendo de la casa. Dawn iba a ir tras él, pero Fausto la detuvo diciéndole que a veces era bueno estar solo para reflexionar. Después Mindy le explicó a su hermana que el Lucas del futuro había dejado la pokeball de celebi.
—¿Por qué dejaría la pokeball?—preguntó la campeona.
—Para que podamos hacer lo mismo que él hizo si fracasamos—contestó Lectro con mucha seriedad observando la pokeball.
Tanto Cynthia como Yasmina observaron al líder de gimnasio de ciudad Marina, ya que parecía estar en una estado de mucha ira, no era fácil notarlo en Lectro, porque el rubio sabía aparentar seriedad, pero ellas que lo conocían bien, podían sentir que Lectro estaba experimentando una rabia que solo lo habían visto sentir cuando había muerto su maestro.
En tanto, Lucas había corrido hasta las ruinas del pueblo, todo el lugar aparentaba haber sufrido una gran batalla, miró las ruinas donde le habían dicho que había muerto su yo del futuro y una sensación rara sintió recorrer su cuerpo, era algo difícil de explicar ya que nadie había experimentado su propia muerte desde afuera como él lo estaba haciendo en esos momentos.
Ya no quedaba nadie en el lugar y por eso Lucas aprovechó y entró en lo que quedaba de las ruinas. Toda la majestuosidad y el misticismo de las legendarias ruinas del pueblo Caelestis se había reducido a una pequeña cueva donde en una pared había sobrevivido la imagen de un triángulo. Lucas se fijó en dicho triangulo y no entendió que podía significar, pero tampoco le importaba mucho, miró la cueva y le dolía pensar que su yo del futuro había muerto en ese lugar y más aun pensando que no pudo vencer a Helio, cosa que le hizo pensar que debía volverse más fuerte a como dé lugar, para así estar preparado para detener al malhechor, por más de que en muchas ocasiones había prometido no meterse, pero sentía que debía hacerlo.
Lucas suspiró y cavando un no muy profundo agujero con sus manos, enterró el collar que le había sacado a su yo del futuro, para luego llenar de tierra el agujero y así sentir simbólicamente que se lo había devuelto. Luego suspiró y salió de la ruinas pensando que debía buscarse un maestro que lo ayudase a volverse más fuerte como se lo había aconsejado su yo del futuro.
Nunca pensó que un chico de pueblo como él se vería envuelto en toda esa complicada situación, pero sabía que con todo lo ocurrido con su yo del futuro ya todo se había vuelto algo personal, que no podía evadir.
De regreso en la casa de la campeona todos se encontraban descansando preparándose para lo que vendría. Dawn, Barry y Mindy hablaban de lo que harían de ese momento en adelante.
—¡Cómo que te iras a Teselia!—dijo Barry sorprendido con lo dicho por su amiga.
—Mi sueño es ser coordinadora pokemon y sé que aquí ahora no puedo cumplirlo, en Teselia tendré el apoyo de mi madre y creo que será lo mejor—dijo segura de su decisión pero algo triste de decírselo al rubio.
—Pero...pero Teselia está muy lejos—dijo Barry suspirando sin ser muy claro, aunque Mindy si entendió a qué se refería.
—Barry, debemos cumplir nuestros sueños, yo podré hacerlo allá y eso no quiere decir que no quiera viajar contigo, sino que quizá este no es el momento, somos jóvenes y tenemos toda una vida para viajar juntos no crees—explicó algo sonrojada haciendo que el chico lo mire sorprendido—no hay necesidad de apresurarnos, nos volveremos a ver, te lo aseguro—dijo recordando las palabras de Yasmina.
Barry no estaba muy feliz de que su amiga regresara a Teselia, no iba a admitirlo porque él siempre había sido de viajar solo, pero de verdad quería seguir viajando con ella, aunque estaba dispuesto a dejarla ir, porque a diferencia de como la vio cuando su madre la metió en el auto y la regreso al pueblo, ahora la veía feliz y decidida, así que estaba feliz de que ella lo estuviera también.
—Bien…si es lo quieres—dijo haciendo una pausa—Solo si me prometes que cuando viajemos juntos lo haremos como el campeón de Sinnoh y como la mejor coordinadora pokemon de Teselia—dijo cambiando su estado serio a uno entusiasta.
Mindy sonrió al ver a su amigo, esa actitud le gustaba de Barry, él no tenía problema de asegurar cosas que no sabía que iba a poder cumplir, pero pensaba que eso estaba bien, ya que viajando con él pensó que las personas como él tenían mucha más chance de llegar a sus objetivos.
—Te lo prometo—dijo con el mismo entusiasmo sonriendo a su amigo, para luego darle un fuerte abrazo y un beso en la mejilla que sonrojó al rubio de pueblo Hojaverde.
En eso, ambos rubios se dieron cuenta que la peli azul se encontraba junto a ellos muy pensativa, sin percatarse de la conversación que habían tenido, así que Mindy llamó la atención de Dawn, para preguntarle lo que pasaba.
—Nada, es solo que estoy pensando en una manera para volverme más fuerte—contestó la peli azul.
—Eso será difícil siendo que no te interesan los combates, ya que prefieres ser investigadora—dijo esto último con tono burlón recibiendo un fuerte golpe en la cabeza por parte de Mindy.
—No le hagas caso a este idiota—dijo señalando a Barry quien se tomaba la cabeza—debes hacer lo que dijo el Lucas del futuro, buscarte alguien que te entrene—sugirió Mindy con un tono entusiasta.
—Pero es verdad que me será difícil conseguir uno si no soy una entrenadora que se dedica a los combates—expresó Dawn algo desanimada mientras acariciaba a su Riolu que había salido de la pokeball para ser mimado por su entrenadora.
De pronto, Delos que se encontraba escuchando todo lo que los chicos decían, se acercó a Dawn y vio a su riolu, así que se fijó en la chica y recordó lo que le comentó Cynthia sobre lo que había contado el viajero del tiempo.
—Veo que tienes un riolu niña, eso quiere decir que conoces a Quinoa y que te confió uno de sus pokemon—expresó Delos ante la sorpresa de los tres chicos en especial de Mindy que conocía un poco más alto mando y nunca fue de hablarle a ella—toma—dijo pasándole un papel a la peli azul.
—¿Qué es esto?—preguntó Dawn.
—Es un ticket para un barco que te llevara a la isla de hierro, ahí te encontraras con Quinoa y puedes pedirle que te entrene, su familia suele entrenar a entrenadores novatos, aunque no entrena a todas las personas, pero si te confió un riolu supongo que tienes chances—dijo marchándose ante la sorpresa y mirada de todos.
—Gracias—soltó Dawn sin recibir respuesta del alto mando, quien simplemente volvió a tomar asiento en el sofá de la sala.
La peli azul recordó a aquel hombre que le había dado a riolu, parecía educado y muy amable, no tenía idea que fuera un buen entrenador. Miró el ticket que le había dado Delos y luego se fijó en el alto mando y con una sonrisa el rostro se dijo así misma—puedo hacerlo, me haré más fuerte.
Pasado un tiempo Mindy notó que la pokeball de celebi ya no estaba en su lugar, todos se sorprendieron, y fue entonces que una fuerte descarga dejó inconsciente a todos en el lugar.
Luego, cerca de las ruinas Lectro se encontraba parado delante del santuario con la pokeball de celebi en la mano. El líder de gimnasio estaba pensando viajar al pasado y evitar que Helio matase a su maestro y acabarlo de una vez por todas, pero fue en ese momento que una voz familiar lo detuvo.
—¿Lectro que pretendes hacer?—dijo Cynthia apareciendo unos metros detrás de él con su garchomp junto a ella.
—Voy a detener a Helio Cynthia—dijo sin mirarla observando la pokeball.
—Lectro electrocutaste a todos, a Yasmina, a Fausto e intentaste electrocutarme a mí también, sino fuera por milotic que estaba fuera y que con protección me cubrió, estaría igual que ellos. Creo que estás fuera de control—dijo la campeona con una voz seria—yo también quiero acabar con Helio, pero tenemos que pensar y trabajar juntos para hacerlo, no tienes que hacerlo tú solo Lectro. Deja de ser egocéntrico, esto no es no sobre ti o sobre tu maestro o la historia que tienen con Helio, esto va sobre Sinnoh, sobre un terrorista que está atacando la región, debemos actuar como lo que somos y no solo por nuestro sentimiento—explicó la campeona—Lectro, quiero que vayas a ciudad Marina, ya que eres el líder de gimnasio de allí y cuides la ciudad, porque la has dejado de lado y tú no eres un alto mando—dijo Cynthia con tono imperativo, dando a entender que era una orden.
—Cynthia, Helio nos ha superado desde el inicio y lo sigue haciendo, no te das cuenta, mientras sigues esperándolo sabe lo que va a ser o piensas que él no sabe que lo vas a estar esperando en el monte corona. Claro que lo sabe y seguramente tiene un plan que tal vez vos ni te lo imaginas y simplemente ya no podemos fallar, más aun sabiendo el desenlace—dijo mirando la pokeball—si lo asesino en el pasado, todo acabará y él no se lo esperará.
—Pero no recuerdas lo que dijo el Lucas del futuro, que no estaba seguro si realmente cambiaría su pasado o si simplemente estaría creando una línea alterna, por más que salves el mundo en el pasado, tal vez no puedas volver y te quedes viviendo en mundo donde ya habría un Lectro y mientras tanto este mundo seguiría en peligro, no tiene sentido arriesgarse si no cambiarás nada. Lucas lo hizo porque en su tiempo ya todo estaba perdido.—expresó Cynthia tratando de hacer entrar en razón a su amigo.
Lectro volteó a ver Cynthia de frente y con la expresión seria de siempre le dijo que él no se echaría para atrás.
—No pensé que serías tan egoísta Lectro, solo quieres hacerlo porque siempre te lamentaste haber llegado tarde aquel día en el monte corona, siempre te lamentaste no haber podido salvar a tu maestro y solo quieres hacerlo para darte el gusto de poder cambiar eso, de poder sentir que pudiste cambiarlo, pero las cosas no funcionan así Lectro, el mundo hay que cambiarlo con nuestras acciones en el presente, no queriendo corregir un pasado que ya fue. El problema de esta región es justamente que existen personas que juegan con poderes de los cuales no conocen todo su poder y no conocen las consecuencias—dijo haciendo una pausa—no cometas los mismos errores que Fortuny o los que está cometiendo Helio, date cuenta antes de que pierdas todo—dijo siendo interrumpida.
—Terminaste—dijo Lectro llamando a su electivire.
Cynthia entendió esto y dando un profundo suspiro, le ordenó a su garchomp que atacara, pero justo cuando este lo iba a hacer un potente rayo hielo golpeó al pokemon dragón de la campeona, proveniente del Octillery, quién estaba escondido en uno de los árboles. Cynthia quedó sorprendida, ya que no se lo había esperado y luego el electivire golpeó a garchomp con puño hielo dejándolo fuera de combate.
Después de eso Octillery atrapó a Cynthia con sus tentáculos y Ambipom que salió también de entre los árboles, le quitó sus pokeballs a Cynthia.
La campeona estaba sorprendida, ella pensó que Lectro pelearía justamente como siempre lo había hecho, pero había caído en su trampa y al bajar la guardia quedó prisionera de su amigo.
—¡Lectro detenté!—exclamó la campeona alterada.
—Lo siento Cynthia—dijo serio volteándose y llamando a celebi.
El pequeño pokemon legendario entró dentro del santuario y como si le hubiera leído la mente a Lectro, abrió un portal dentro del santuario que dejó ver como si fuera una película el acontecimiento de cuando Cupros, el maestro de Lectro, había sido asesinado.
Lectro abrió los ojos de sorpresa, sentía muchas ganas de entrar y evitar lo hecho por Helio, pero justo cuando iba a hacerlo recibió un fuerte empujón por parte de Lucas, quien estaba escondido viendo todo lo que había pasado.
El chico de pueblo Hojaverde estaba sobre el líder gimnasio con una expresión de rabia e ira, parecida a la que Lectro tenía.
—No te das cuenta que estás usando el poder de celebi sin entenderlo, estás gastando una de las armas más importantes que tenemos por actuar imprudentemente. ¿Qué no escuchaste lo que dijo mi yo del futuro? que moriste por estar segado por la rabia y actuar sin pensar, pues piensa un poco por favor que mi yo del futuro se sacrificó para darnos una oportunidad—dijo nervioso.
Lectro se puso de pie y tomó al niño de su abrigó levantándolo y mirándolo con mucha rabia. Lucas se fijó en el odio de Lectro y entendió que no tenía que dejarse llevar por ese sentimiento porque podría terminar así de cegado por la ira.
Lectro lo arrojó unos metros, pero Lucas mandó a combusken para que detuviera a Lectro pero se encontró con electivire.
—Vamos combusken, no dejemos que malgaste el esfuerzo de nuestros iguales del futuro ¡Debemos detenerlo!—exclamó Lucas haciendo que combusken sintiera sus fuerzas.
Combusken se cubrió de fuego y comenzó a brillar, convirtiéndose en un pokemon más grande y que aparentaba mucha fuerza. Lucas al verlo quedó sorprendido, se fijó en su pokedex y supo que combusken había evolucionado a blaziken.
Blaziken cubierto de fuego y con el mensaje de su entrenador en la cabeza golpeó fuertemente al pokemon de Lectro haciéndolo retroceder. Lectro abrió bien los ojos producto de la sorpresa que le generó el ataque del pokemon del chico, pero luego con rabia le indicó a su electivire que lo acabara. Así el pokemon de tipo eléctrico fulminó a blaziken de un rayo y lo dejó fuera de combate.
—Blaziken—dijo Lucas preocupado yendo junto a su pokemon, quien estaba algo quemado por la fuerte descarga que había recibido—que poder—dijo sorprendido.
Lectro estaba a punto de entrar al santuario cuando Cynthia comenzó a hablarle, tratando de encontrar las palabras correctas para llegar a la razón de Lectro que parecía ya no estaba presente en él.
—¡Lectro!—exclamó la campeona haciendo que este se detuviera—por favor, deja de ser egoísta, si no vuelves y no cambias nada, que pasara con las personas que te quieren. Acaso no piensas que a Fausto no le dolerá que no estés. No piensas en Yasmina, en como se sentiría sino te volviera a ver—expresó con mucha rabia—dime…acaso no piensas en el daño que me harías si no estás. ¿Por qué me haces esto Lectro? yo tengo que salvar esta región y dime como voy a hacerlo siendo que a la primera persona que voy a perder es a ti. Por favor Lectro piensa un poco que los demás también nos preocupamos por ti—dijo con lágrimas en los ojos.
Lucas observaba la escena sorprendido, más fue su sorpresa al ver como el líder de gimnasio paraba su marcha y se quedaba en silencio pensando.
Lectro no quería voltear a ver a Cynthia, levantó la mirada y podía ver el portal en el santuario donde se podía observar el momento en el que su maestro moría, al cruzarlo podía sentir que lo estaba evitando, pero con lágrimas en los ojos que le empezaron a brotar de estos, se arrodilló en la tierra y empezó a golpear el pasto para desahogarse.
Lucas se puso de pie sorprendido, regresó a su baziken en su pokeball y observó la escena que se veía en el portal del santuario, la cual no era muy diferente a la actual, ya que se veía a un Lectro un poco más joven fuera de sí arrodillado junto al cuerpo de un hombre mayor. De esta forma Lucas entendió que Lectro se comportaba así porque había sufrido mucho, recordó la vez que lo vio en ciudad Jubileo y la historia que le contó Serbal; entonces así pudo entender un poco mejor al líder de gimnasio.
En eso el portal desapareció, Lectro no lo cruzó y celebi se había ido, Lucas lamentó haber perdido al pokemon legendario, pero sentía que por lo menos Lectro se había quedado en el presente y viendo la escena era algo que no estaba tan mal.
Cynthia le ordenó al octillery de Lectro que la soltase viendo lo que ya había pasado y fue rápidamente junto a su amigo, quien seguía arrodillado sobre el frío césped del lugar, golpeando el suelo con rabia. Cynthia lo abrazó por la espalda, ambos con lágrimas en los ojos.
—Eres un idiota Lectro—dijo Cynthia feliz de que su amigo no se había ido al pasado.
—Lo siento Cynthia—dijo Lectro dando un profundo suspiro y calmándose un poco.
Lucas observó la escena y no pudo evitar sonreír, ya que no sabía que el líder de gimnasio más poderoso de la región y la campeona tenían una relación tan estrecha. No quería admitirlo pero le recordó un poco a lo que él tenía con Dawn.
Al día siguiente, todos ya habían despertado del shock y estaban algo molestos con Lectro, pero en el fondo lo perdonaban porque sabían su situación, pero aun así fue suspendido digamos, ya que todos estuvieron de acuerdo con Cynthia de que fuera a proteger ciudad Marina, aunque Cynthia le prometió que lo llamaría si fuese necesario.
Todos ya estaban preparados para irse, Fausto les dijo a los chicos que les prestaría su Drifblim para que los llevase hasta ciudad Canal y que después él volvería junto a él.
De esta manera los chicos se encontraban despidiéndose de Mindy. Barry estaba algo triste aunque no quería aceptarlo, así que subió rápidamente al pokemon del alto mando.
—Vuelve pronto, porque parece que se deprimirá—dijo burlándose Dawn del rubio.
—Volveré pronto y espero que logres volverte más fuerte—dijo Mindy abrazando a la peli azul—por cierto…¿donde está Lucas?
Lucas estaba junto a Lectro, quien junto a Yasmina se estaban preparando para regresar a ciudad Marina.
—Disculpe—dijo Lucas llamando la atención del líder de gimnasio, quien estaba serio como siempre—quería preguntarle algo—dijo ante la sorpresa de ambos líderes—podría ser mi maestro, necesito volverme más fuerte.
Lectro miró al chico por unos segundos para luego contestarle—No—luego abrió la puerta de su camioneta, la cual se la habían traído desde ciudad Vetusta donde la habían dejado, y se subió en ella.
Lucas había quedado sorprendido y algo desilusionado por la respuesta del líder de gimnasio, pero fue entonces que sintió una mano sobre su hombro.
—No pienses que no quiere ser tu maestro porque no eres bueno—dijo Yasmina—es solo que no quiere encariñarse con nadie más. Es un tipo complicado—expresó con una sonrisa en el rostro tratando de animar al chico de gorra.
Lucas se sonrojó un poco al tener tan cerca a la bonita líder de gimnasio y recordó todo lo vivido entre Lectro y Cynthia en la afueras de las ruinas y así pudo entender un poco el "no" que había recibido por parte de Lectro. Así que pensó que debía seguir buscando.
—Me recuerdas un poco a un chico de mi región, se volvió muy fuerte—dijo guiñándole un ojo y subiéndose en el asiento de copiloto de la camioneta.
De esta forma ella y Lectro partieron rumbo a ciudad Marina ante la atenta mirada del entrenador de pueblo Hojaverde, quien se dirigió junto a sus amigos.
Así Lucas se despidió de Fausto y de Mindy, no le pidió al pelirrojo que fuera su maestro porque sabía que tenía trabajo en el monte corona, así que pensó que debía buscar mejor.
De esta forma los tres entrenadores elegidos por Serbal volaron rumbo a ciudad Canal donde les esperaría su sexta medalla.
Lucas observó por última vez el pequeño pueblo desde las alturas, pensando en su yo del futuro, prometiéndose a sí mismo una vez más que se volvería lo suficientemente fuerte para detener a Helio. Fue entonces que fue sacado de sus pensamientos por Dawn.
—¿Porque estas tan triste Barry? Será que es por tu novia que te dejó—se burló Dawn del rubio.
—¡Claro que no!—exclamó Barry—sabes que soy un entrenador solitario—dijo ante la risa de la peli azul.
—Sí como no, si sigues llorando porque se va a Teselia—dijo haciendo que el chico se enfade.
Lucas al ver esto sonrió, vio a sus amigos y entendió que tenía una razón para luchar y estaba seguro que ellos pensaban igual.
—Ya déjalo Dawn, está triste, es normal, se le fue la novia—dijo Lucas.
—¡Que no estoy triste!—gritó Barry ante la risa de sus amigos.
Así continuaron su camino por los cielos de Sinnoh camino a ciudad Canal, la ciudad de los puentes y de los barcos.
Bueno antes que nada quiero decir que hoy es el cumpleaños del fic, es increíble que ya hace 2 años que me animé a publicar esta historia aquí y debo decir que no me arrepiento, ya que me animó a publicar otras historias en Internet y me ayudó a crecer en este hobby que me gusta tanto que es escribir historias. Bueno...también quiero agradecer nuevamente a todas las personas que leen el fic, las que lo hacen desde el inicio hasta los que se fueron sumando en el camino. Muchas gracias de corazón.
Otra cosa que decir sería que con este capítulo termina todo el tema de pueblo Caelestis y ahora se vienen de nuevo los gimnasios.
No olviden dejar un comentario u opinión porque siempre es bienvenido.
Sin más que decir, les deseo una buena semana. Nos leemos pronto. Chau.
